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terça-feira, 1 de março de 2011

RENAULT TWIZY


El primer coche eléctrico fabricado en España costará 6.990 euros

El Renault Twizy empezará a comercializarse este año y tendrá una autonomía de hasta 115 kilómetros
EUROPA PRESS 01/03/2011

El coche eléctrico Renault Twizy, que se fabricará en la planta del grupo galo en Valladolid y será el primero en ser producido en España, saldrá al mercado con un precio de 6.990 euros, impuestos incluidos y podrá beneficiarse, dependiendo de los países, de incentivos fiscales para hacer más competitiva la compra.

Renault quiere convertir Valladolid en el centro europeo de producción del coche eléctrico

"El coche eléctrico va a cambiar el modelo de negocio"

De esta forma, el Renault Twizy, que se comercializará más adelante este mismo año, tendrá un precio similar al de una scooter -moto urbana- de tres ruedas, según ha informado la compañía francesa en un comunicado. Además, el cliente del Renault Twizy alquilará la batería con una suscripción mensual de 45 euros, impuestos incluidos, para 7.500 kilómetros al año, "distancia anual que cubre casi la totalidad de las necesidades de los clientes particulares".

La recarga completa de las baterías de Twizy se realizará en tres horas y media desde una toma doméstica a través de un cable que está situado debajo de una tapa en la parte delantera del vehículo. Según Renault, habrá también distintos adaptadores disponibles para conectar este vehículo eléctrico a cualquier tipo de borne de recarga, tanto públicos como privados.

Renault ha informado asimismo de que el coste de uso de Twizy incluye el seguro, el mantenimiento y la energía (alquiler de la batería y coste de la recarga de electricidad) "y es igualmente moderado ya que es un 15% inferior al de una scooter de 3 ruedas".

La autonomía del Renault Twizy alcanza los 100 kilómetros en "circuito urbano normalizado" aunque, en uso real, podrá variar entre los 55 y los 115 kilómetros, según las condiciones de circulación desde la premisa de que "la forma de conducir y las condiciones de circulación son los factores que influyen principalmente en la autonomía real".

El conductor podrá consultar el nivel de autonomía a través de un indicador que señala precisamente el nivel de carga de la batería. El vehículo incorpora además un ordenador de a bordo que indica la autonomía en kilómetros así como el consumo medio y el instantáneo en términos de kilovatio hora y los restantes y un económetro que indica el consumo de energía (bajo/normal/importante).

Además, el sistema de información que permite gestionar mejor la autonomía cuenta con una aplicación de "navegación inteligente" Carminat Tom Tom que permite localizar los puntos de recarga más cercanos.

Según unas pruebas realizadas en París y aportadas hoy por Renault, un conductor a bordo de Twizy reducirá un 25% de media su tiempo de trayecto por la ciudad. "Esto significa, por ejemplo, más de 7 minutos ahorrados en un trayecto de 30 minutos que se realice con un coche micro-ubano en condiciones normales", ha asegurado la compañía, que ha defendido que este vehículo eléctrico se mueve más rápido por la ciudad "y de forma totalmente segura" por sus proporciones "ultra compactas" e "inéditas" que facilitan el estacionamiento.

En concreto, la longitud del Twizy equivale a la de un vehículo de 2 ruedas y tiene un radio de giro de 3,4 metros para facilitar las maniobras de estacionamiento. Según los cálculos de Renault, para dar media vuelta Twizy necesita un metro en el suelo menos que el más eficiente de los micro-urbanos. Por su parte, la carrocería de Twizy se corresponde con una célula de seguridad para el conductor y el pasajero. En caso de choque frontal, su estructura deformable permite absorber la energía del impacto y proteger así a los ocupantes.

Twizy estará equipado de serie con un airbag del conductor y cinturones de seguridad de 4 puntos en la parte delantera y de 3 en la parte trasera. Dispone también de 4 frenos de discos para ofrecer una frenada "eficaz y fuerte". Este vehículo eléctrico dispone además de un sistema antiarranque codificado y de un cerrojo para la columna de dirección.

EL VALOR ECONÓMICO DEL IDIOMA ESPAÑOL


Seseoso Rico, Seseoso Pobre: cuánto vale el idioma español


El ingreso anual promedio de los hispanoparlantes es de US$ 13.568. Este valor es un 153,26% superior en la zona del español peninsular estándar y un 61,72% inferior en la del español paraguayo.


"Eres un mastrenco! Te vas por los cerros de Ubeda y estás más perdido que un burro en un garage". Si va caminando por la calle y escucha que alguien dijo las frases del primer párrafo, expresiones típica de la España del norte, lo más probable es que la persona en cuestión vaya bien vestida: "(Entre quienes hablan español) la característica asociada con un mayor ingreso es la ausencia del seseo -típica del español peninsular norteño-, que está vinculada con un ingreso anual medio por habitante que es 20.000 dólares superior al de los hablantes seseantes", dice Germán Coloma, economista y profesor de la Universidad del Cema. Coloma se propuso un desafío poco ortodoxo: llevar a cabo una cuantificación económica del idioma español. Lo hizo analizando la valuación -en términos de ingresos promedio de los hablantes- de cinco características fonéticas, cuya presencia o ausencia sirven para distinguir entre diez variedades regionales del idioma.

No es la primera vez que el investigador de la UCEMA explora tierras poco visitadas de la economía. Años atrás hizo un refinamiento matemático del modelo de los penales de fútbol y teoría de los juegos que llevó a la fama a Steven Leavitt, el profesor de Chicago y autor del exitoso Freaknomics.

Para su estudio sobre el idioma, el economista dividió al mundo hispanoparlante en diez zonas de acuerdo a sus características fonéticas: castellano peninsular, peninsular estándar, andaluz-canario, mexicano-centroamericano, caribeño, andino moderno, andino tradicional, chileno, rioplatense y paraguayo.

¿Cuáles fueron los resultados? El ingreso anual promedio de toda la zona hispanoparlante es de US$ 13.568. Este valor es un 153,26% superior en la zona del español peninsular estándar; y un 61,72% inferior en la zona del español paraguayo, que es la que tiene menor ingreso per cápita. Para quienes hablan la modalidad "rioplatense", el ingreso es levemente superior al promedio: US$ 14.702 por año.

Siempre en promedio, los hablantes no seseantes tienen un ingreso por habitante anual de casi 34 mil dólares, un 291% que el promedio de los hablantes seseantes. Los "no yesistas", en cambio, ganan US$ 7.900 al año, un 44% menos que los hablantes yesistas.

Los aportes de la economía al estudio de los idiomas son escasos, pero existen. El año pasado, Juan Pablo Pinasco, un matemático de la UBA, tomó elementos de la economía para predecir que la dispersión idiomática tiene larga vida. Pinasco publicó sus conclusiones en un journal muy prestigioso, Physica A, y allí explicó que se pueden pensar a los idiomas como mercados competitivos, donde cada individuo es una firma que tendrá incentivos a hablar otra lengua en tanto existan retornos positivos para hacerlo.

El profesor de Rotterdam Arjo Klamer acuñó el término "econospeak" para nombrar a la jerga de los economistas. ¿Cuánto ganará el hablante promedio de este idioma?

Fuente: Clarín - Buenos Aires.

EL FIN DE LA COMIDA


En 2008, el periodista estadounidense Paul Roberts publicó The End of Food, una investigación exhaustiva acerca de los graves problemas del sistema alimentario mundial y su colapso en el futuro cercano. Entrevistado por Cukmi, Roberts anticipa que la carne y el pescado escaseará cada vez más, y que las poblaciones de China, India y Oriente medio, requerirán de alimentos de Argentina y Brasil



CUKMI- Desde el título, tu libro habla de una creciente escasez de alimentos. ¿Cuándo el mundo comenzó a quedarse sin comida? ¿Cuándo estaremos realmente en problemas?

PAUL- El mundo ha enfrentado otras épocas de escasez mucho antes –es una parte central de la historia humana– en la medida que la población crece más allá de la producción. Pero siempre hemos podido superarlo, ya sea mediante la expansión de tierras agrícolas o, más recientemente, con mejoras tecnológicas tales como la mecanización y la cría. Ahora estamos en otra situación de crisis, esta vez creada por la población pero también por las limitaciones medio ambientales, como la pérdida de tierra y agua. La pregunta es: ¿qué nuevas tecnologías nos salvarán esta vez?

CUKMI- ¿Podrías decir que esta situación abre una nueva etapa en la historia económica mundial? ¿Cuál es el papel de los gobiernos en este escenario? ¿Qué pasa con los países emergentes productores de alimentos como Argentina?

PAUL- Sí, esto es una nueva etapa. Nos enfrentamos a serias limitaciones globales en “entradas” como el suelo, el agua y la energía. Muchos países muy poblados, como China, India y el Oriente Medio, tienen pocos excedentes de tierras y así dependerán de los países, como Argentina y Brasil, para llenar el vacío. Los gobiernos deben coordinar el comercio y la investigación.

CUKMI- También escribiste The End of Oil, sobre la escasez de combustibles. A nivel global, ¿cuál sería la manera de hacer frente a la demanda de alimentos y la producción de alimentos genéticamente modificados (3M) o el biodiesel como reemplazo de los combustibles tradicionales?

PAUL- Probablemente no es una buena idea utilizar tierras productivas en las regiones industriales, tales como América del Norte y la Unión Europea, para fabricar biocombustibles, ya que promueve la escasez de alimentos. Sería mejor trasladar la producción de biocombustibles a las regiones más cálidas, como Brasil y África central, donde las estaciones de crecimiento puede ayudar a la producción de combustible. Pero lo más importante es que debemos redoblar nuestros esfuerzos para mejorar la eficiencia energética. No podemos mantener el actual consumo de energía per cápita por tiempo indefinido, más allá de dónde se produzcan los biocombustibles.

CUKMI- En tu opinión, ¿podría la ciencia resolver este problema?

PAUL- Todavía se desconoce si está a su alcance. La ciencia proporcionará muchas innovaciones en los alimentos, pero también tenemos que desarrollar nuevas estructuras de la industria que, por ejemplo, limiten el riesgo de patógenos mediante una mejora en las condiciones de hacinamiento que existen en las “Operaciones concentradas de alimentación de los animales” (Concentrated Animal Feeding Operations; CAFO) a gran escala. El problema es que las CAFO son la forma más barata de producir carne, por lo que también podríamos tener que aceptar un precio más alto para la carne, algo muy impopular políticamente.

CUKMI- ¿Qué aporte pueden hacer los proyectos de jardinería y huertas urbanas (urban gardening)?

PAUL- Seguramente pueden proporcionar una parte de la solución. Algunos son de escala muy grande e intensa –como la agricultura vertical (vertical farming), por ejemplo–, y podrían producir una gran cantidad de alimentos en un espacio pequeño. Pero el desafío es económico: ¿cómo harán los agricultores urbanos para pagar por la tierra en una zona urbana, donde la propiedad es muy cara?

CUKMI- ¿Algunos alimentos desaparecerán antes que otros?

PAUL- Esta es una pregunta muy difícil. Podemos especular, en base en la intensidad de recursos que requiere la producción de varios alimentos. Los que necesitan grandes cantidades de agua, por ejemplo, como la carne, puede llegar a ser más y más caros, lo que reducirá la frecuencia en la que se comen. Otros alimentos, como el pescado de mar, pueden llegar a hacerse excepcionales. Y, desde luego, los alimentos silvestres serán más difíciles de encontrar.

CUKMI- ¿Qué relación se puede establecer entre la escasez progresiva de alimentos y la sofisticación de la gastronomía?

PAUL- Esto depende de la gravedad de la escasez. Si usted vive en un país desarrollado, como Argentina o Estados Unidos, tendrá opciones: puede sustituir los alimentos caros (carne de res, por ejemplo) con alimentos menos caros (como el pollo) y hará modificaciones en la forma de cocinar para acomodarse al cambio. Pero en los países pobres, que ya están comiendo de la parte inferior de la cadena alimentaria, cuando los alimentos básicos, tales como grano, sean cada vez más caros, no tendrán las mismas opciones.



CUKMI- Existe cierto consenso científico sobre la utilidad de una dieta hipocalórica para mantenerse sano y vivir más tiempo, ¿Te parece que si comemos menos el sistema puede autorregularse?

PAUL- Muchos estudios apoyan esta idea. El problema es convencer a los consumidores de comer menos.

CUKMI- ¿Cómo es tu vida cotidiana conociendo todo esto?

PAUL- A veces es bastante deprimente. Miro la comida que compro cada semana en el supermercado y me pregunto: ¿qué tan sustentable es esto? Si quebrara el sistema de suministro de alimentos, ¿cómo me alimentaría? Pero en general soy optimista. Mi investigación me ha hecho mucho más consciente del valor de los alimentos y de lo importante que son para nosotros: no sólo como aporte de las calorías que necesitamos para sobrevivir, sino como una manera de conectarnos con nuestros amigos y familiares, con nuestra comunidad y nuestro mundo. Al final del día, la experiencia de trabajar en el libro y sobre diversas cuestiones de la comida me ha gratificado. Trato de pensar en cada comida… ¡Y preparar y comerla como si fuera la última!
Fuente: La Nación - Buenos Aires
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LINKS

Sitio oficial: The End of Food

Amazon: The End of Food
Sitio oficial: The End of Oil

FUNDÉU RECOMIENDA


Recomendación del día

en función de, no en función a

En función de es la manera adecuada de escribir la expresión que significa ‘según’ o ‘dependiendo de’; la forma en función a, es incorrecta.

Sin embargo, en ocasiones se utilizan frases en las que se escribe en función a: «El importe variará en función a las nuevas decisiones», «Los resultados obtenidos en función a estas acciones fueron tímidos»;

Tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, en esta locución no es apropiado sustituir la preposición de por a.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo correcto hubiera sido: «El importe variará en función de las nuevas decisiones» y «Los resultados obtenidos en función de estas acciones fueron tímidos».

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