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quarta-feira, 26 de setembro de 2012

SOBRE LA TRADUCCIÓN





ALGUNAS REGLAS DE TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

«Comprensión y expresión: he aquí las dos alas del traductor. Si le falla cualquiera de ellas, no podrá remontar el vuelo.»



La traducción, como todo proceso, requiere de la observación de algunas reglas, a saber:
Ser fieles al original. La máxima del profesor Valentín García Yebra, referencia obligada en los estudios españoles sobre traducción, sintetiza así la tarea del buen traductor:
«La regla de oro para toda traducción es, en mi opinión, decir todo lo que dice el original, no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la corrección y naturalidad que permita la lengua a la que se traduce».
Construir un texto (frase u oración) que respete las normas y tendencias sintácticas y morfológicas de la lengua meta (lo que implica un buen conocimiento de ellas). Por ejemplo, es habitual que quienes traducen del inglés incluyan muchas más oraciones en voz pasiva de las que habitualmente emplea el español. Algunas son sencillamente incorrectas (las que se forman con verbos intransitivos en español); otras, poco naturales en nuestra lengua, que tiende a la voz activa tanto como el inglés a la pasiva.Cuidado con los falsos cognados o falsos amigos: en especial para idiomas muy próximos como el portugués y el español. Se deben verificar, siempre, las correspondencias, confirmando lo que parece evidente.
Atención a los extranjerismos y neologismos: si en la lengua meta ya existe el equivalente al término de la lengua fuente y su uso está asentado, se debe emplear (es preferible resumen a abstract; copia de seguridad a back up, correo electrónico a e-mail). En el Centro Virtual Cervantes y en Fundéu pueden efectuarse consultas y acceder al Banco de Datos de Neologismos.
No obsesionarnos con los significados literales de las palabras. Normalmente, para decir lo mismo, las lenguas se refieren a la realidad de modo diferente. Hay que trasladar siempre el sentido de las expresiones.
Cuidado con los traductores automáticos. En internet hay muchos y su uso es sencillo e intuitivo. Quizá podrían servirnos para una primera aproximación, pero nunca debemos fiar la traducción de una expresión a un traductor automático.
Verifique, revise, corrija. Sospecho que nunca fue tan fácil como hoy realizar una traducción correcta. Internet pone a nuestra disposición un amplio abanico de recursos ortotipográficos, gramaticales, y de consulta. Administremos de forma inteligente los mismos.

Reglas tipográficas
En las traducciones al español, hay algunas reglas que hay que respetar:
 Los signos de puntuación punto («.»), coma («,»), dos puntos («:») y punto y coma («;») se escriben siempre pegados a la palabra que les precede y con un espacio que los separa de la palabra o signo que los sigue.
 La primera palabra que siga a un punto («.») siempre se escribirá en mayúsculas (excepto si es un punto de abreviatura). La primera palabra que siga a un punto y coma («;») siempre se escribirá en minúsculas (excepto si se trata de un nombre propio).
 Los puntos suspensivos («…») son siempre tres, y se escriben pegados a la palabra o signo que los precede y con un espacio que los separa de la palabra que les sigue. Si van seguidos de otro signo de puntuación, no se pondrá este espacio y se escribirán pegados al signo que los sigue.
 Los signos de interrogación («¿?») y exclamación («¡!») son signos dobles y deben ponerse obligatoriamente los de apertura al igual que los de cierre.
 Los signos dobles, interrogación («¿?»), admiración («¡!»), paréntesis («()»), corchetes («[]»), y llaves («{}») deben ir pegados al texto que encierran, y separados por un espacio antes del signo de apertura y después del signo de cierre de las palabras que los rodean. Si tras el signo de cierre hay otro signo de puntuación simple, no se dejará espacio entre ambos.
 Los puntos suspensivos («…»), y los signos de cierre de admiración («!») e interrogación («?») nunca van seguidos de un punto («.»), ya que ellos mismos pueden terminar una frase. En este caso la primera palabra que los siga, debe ir en mayúsculas, al igual que ocurre con el punto («.»).
 Existen tres tipos de comillas: las latinas o españolas ("«»"), que son signos dobles, las inglesas («"») y las simples («'»). Se preferirá el uso de las comillas latinas o españolas («: Alt-z, »: Alt-x) aunque también pueden usarse las comillas inglesas («"»). Deben ir pegadas al texto que encierran, y separadas por un espacio antes y después de las palabras que las rodean. Si tras la comilla de cierre hay otro signo de puntuación simple o de cierre, no se dejará espacio entre ellos.
 En enumeraciones no concluidas, utilice «etc.» o «…», pero no ambos en la misma enumeración. Recuerde que «etc.» siempre va seguida de un punto al ser una abreviatura.
 Utilice el guión tipográfico corto («–») para separar un rango de fechas, números, etc. Rodee este guión con espacios de no separación. Por ejemplo: «Desde los años 1998 – 2000»
 Utilice el guión tipográfico largo («—») para insertar una frase auxiliar en un texto —como puede ver en este mismo ejemplo— sin interrumpir el flujo principal de lectura.
 Utilice el guión ordinario de su teclado («-») para separar palabras compuestas, como por ejemplo «auto-instalación».

Reglas de estilo
 Escriba en la medida de lo posible en un español neutro o internacional, que pueda ser comprendido por los distintos países hispano-hablantes.
 Cuide la ortografía y la gramática, y evite especialmente errores en los acentos, leísmos, laísmos, ceceos, seseos, etc.
 Trate siempre al lector de usted, y no utilice el tuteo o voseo para dirigirse a él.
 En la medida de lo posible diríjase al lector de forma genérica, preferiblemente en masculino.
 Evite aberraciones desaconsejadas por las distintas academias de la lengua, tales como «Tod@s habrán comprendido…». Recuerde que en español el plural utiliza el género masculino: «Todos habrán comprendido…». Puede, si lo desea, emplear construcciones de tipo «El lector o lectora habrá comprendido…», siempre que el sujeto sea singular.
 Evite el uso de las oraciones pasivas, frecuentes en otros idiomas, sustituyéndola en su lugar por la llamada «pasiva refleja». A menudo, esto requiere que se intercambie el lugar que ocupa el sujeto de la frase.
 No realice traducciones demasiado literales. No tema expresar la misma idea con sus propias palabras o con sus propias construcciones gramaticales. Esto dará un aspecto al texto menos rígido y más familiar. El las traducciones o versiones PT_ESP las traducciones metafrasticas son aceptadas.
 Las diferentes versiones de Office poseen correctores de texto y en el mercado hay disponibles, de forma gratuita, correctores ortotipográficos, gramaticales y de estilo. Compruebe siempre la corrección del texto traducido, previo a una lectura final del mismo.

LA PALABRA




idiota.
(Del lat. idiōta, y este del gr. ἰδιώτης).
1. adj. Que padece de idiocia. U. t. c. s.
2. adj. Engreído sin fundamento para ello. U. t. c. s.
3. adj. coloq. Tonto, corto de entendimiento.
4. adj. desus. Que carece de toda instrucción.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados


La palabra idiota deriva del griego idio (propio), para luego conformar la palabra idiotez, que era el término por el cual los antiguos griegos llamaban a los ciudadanos que, como tales, poseían derechos, pero que no se ocupaban de la política de sus polis, o sea que eran personas aisladas que ignoraban asuntos públicos, sin nada que ofrecer a los demás y obsesionados por las pequeñeces de su casa y sus intereses privados.
Similar es la definición de esta palabra por parte del filósofo Fernando Savater que es la siguiente:

“Idiota: Del griego idiotez, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.”

Es decir que “el que no hace política es un idiota”, y no es un invento de ningún activista, sino de la Grecia fundadora de la democracia, a la cual muchos liberales y defensores de las instituciones suelen citar en diversos programas, que no hacen más que promover la idiotez en su significado original.
En latín, idiota sirvió para designar la falta de educación o la ignorancia. En la Edad Media, se usó para designar a quien no creía en Dios. Desde el s. XVII, un idiota es un enfermo con retraso mental demostrado, para lo cual también se utiliza el término imbécil.

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Recomendación del día


portaviones, mejor que portaaviones

Portaviones, escrito con una sola a, es la grafía recomendada frente a portaaviones, y así figurará en la próxima edición del Diccionario académico, según señalan fuentes de la RAE.

De acuerdo con la Ortografía de la lengua española, «en todos los casos se recomienda que, si la reducción vocálica se halla generalizada en la lengua oral, se empleen preferentemente las grafías simplificadas, que son las que han acabado triunfando históricamente en situaciones similares, como se ve en aguardiente, drogadicto, hexángulo o paraguas, voces que hoy solo se escriben en esas formas».

Por lo tanto, el nombre de este tipo de buque está adecuadamente escrito en informaciones como «China pone en servicio su primer portaviones» o «China presentó su primer portaviones en medio de una tensa disputa con Japón».
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