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segunda-feira, 22 de abril de 2013

COSAS QUE LA VIDA NOS ENSEÑA, DESPUÉS DE LOS 40…


El amor no se implora, no se pide, no se espera… Al amor se lo vive o no.
Los celos son un sentimiento inútil. Ellos no hacen a nadie fiel.
Los animales son ángeles disfrazados, enviados a la tierra por Dios para mostrar al hombre lo que es la fidelidad.
Los niños aprenden de lo que haces, no con lo que dices.
Las personas que hablan de los otros para ti van a hablar de ti para los otros.
Perdonar y olvidar nos hace más jóvenes
El agua es un santo remedio.
La ausencia de reglas es una regla que depende del sentido común.
Dios inventó el llanto para que el hombre no estalle.
No existe la mala comida, existe la comida mal condimentada.
La creatividad siempre acompaña a la falta de dinero.
La mejor forma de agradar es ser autentico.
Los amigos de verdad nunca te abandonan.
El cariño es la mejor arma contra el odio.
Las diferencias hacen a la vida más bonita y colorida.
Existe poesía en toda creación divina.
Dios es el mayor poeta de todos los tiempos.
La música es el postre de la vida.
Creer no hace a nadie tonto. Tonto es quien miente.
Los hijos son regalos raros.
Todo lo que queda es tu nombre y los recuerdos acerca de tus acciones.
Gracias, disculpa, por favor, son palabras mágicas, las llaves que abren la puerta de una vida mejor.
El amor, ah… el amor
El amor quiebra barreras, une facciones, destruye preconceptos, cura enfermedades…
¡No hay vida decente sin amor!
Y es cierto, quien ama es muy amado y vive su vida con más alegría.

Arthur Da Tavola, abogado, escritor, periodista, profesor y politico. (1936/2008)

AMOR, SEXO Y EROTISMO


Publicaron el primer diccionario sobre el amor, el sexo y el erotismo
El psiquiatra Alberto Orlandini aporta definiciones que abarcan desde la anatomía hasta los hábitos en la cama de hombres y mujeres
Por Fabiola Czubaj | LA NACION

Como pasa con el fútbol o la economía, los argentinos también sabemos de sexo y amor. Rápidamente, aportamos historias propias o de amigos, experiencia (demasiada, a veces, como para ser cierta) y hasta damos consejos. Para el doctor Alberto Orlandini, que estudia la sexualidad, el enamoramiento y la relación de pareja desde hace tres décadas, nuestra sociedad "está muy informada sobre sexo", aunque, aclara, "se habla más de sexo, pero no tanto de amor".

Claro que información no siempre es conocimiento, aun en los más experimentados. Si no, basta con ofrecer hojear las más de 500 páginas del Diccionario del sexo, el erotismo y el amor (Valleta Ediciones) de este psiquiatra de 76 años como para ver cómo hombres y mujeres, más o menos jóvenes, repasan los términos en negritas con fruición, curiosidad y alguna que otra mueca.

Y no es para menos. En el libro, que se presentará en sociedad en la inminente Feria del Libro, conviven más de 20 tipos de enamoramiento con los géneros sexuales, las perversiones, los complejos, los mitos sexuales femeninos y masculinos más comunes, los vocablos propios de la comunidad gay y las definiciones médicas, muchas veces combinadas con personajes y escenas de la literatura.

Así, por ejemplo, del "donjuanismo" se puede saber que es "una enfermedad del enamoramiento" o una "ideología machista", sin dejar de recordar al famoso Don Juan , de Tirso de Molina. O que la eyaculación no es patrimonio exclusivo de los varones y que además de precoz o retardada puede ser "seca" en los varones por un defecto del esfínter de la vejiga con la uretra (el semen pasa a la vejiga).

Se menciona también que el temperamento, la experiencia sexual y las ideologías, sin pasar por alto las enfermedades, determinan hasta ahora 15 "tipos" de hombre. Están los "aburridos" (obsesivos, monótonos, excesivamente formales y repetitivos, aun en la cama) y también los "castrados" y "castradores", el "dandy" o el "donjuán". Pueden ser más rústicos y dominantes, el "macho", o más suaves y modernos, como los "hombres metroemocionales", que combinan el narcisismo con la ternura en el galanteo. Además de los "metrosexuales", que se ocupan de la estética, surgen los "retrosexuales", de aspecto sencillo y desaliñado, que eligen los deportes al aire libre por sobre el gimnasio y profesan una homofobia culturalmente atenuada, sin abandonar la galantería hacia la mujer en ningún momento. Están también los "hombres románticos", los "soft" y los "tecnosexuales", para quienes la imagen y los dispositivos electrónicos son todo.

Las mujeres no se quedan atrás. Sus 17 "tipos", que definen Orlandini y su hija Andrea, licenciada en psicología, especializada en familia y pareja, incluyen a las "coquetas", las "asexuadas", las "dominantes" o las "guerreras", que no se dejan intimidar fácilmente. A las "mujeres gozadoras" les interesa la atracción física y la aventura sexual por sobre el romanticismo. Están también las "mujeres primitivas", que son espontáneas y claramente opuestas a las "intelectuales", o las "soñadoras", en las que las fantasías románticas o la idealización de la pareja alcanzan la desmesura.

Además de las tensiones que provoca la vida moderna, los autores hablan del "estrés por amor" y el "estrés sexual". El primero aparece cuando "las desventuras sentimentales" superan las defensas psicológicas y causan sufrimiento con síntomas mentales. Y aunque no sería fácil de prevenir, la madurez sentimental reduce su impacto. El "estrés sexual" aparece tanto por la sobrestimación del rendimiento amoroso como por los abusos, los mitos, las disfunciones o la sensación de fealdad. Puede disparar desde ansiedad y fobias hasta sensación de culpa o la decisión de evitar tener relaciones sexuales.

"Es un libro sobre lo más importante de la vida, que es el amor -afirma el autor-. El amor es causa de placer y de dolor al mismo tiempo en todos los seres humanos y se vive igual en todas las partes del mundo. En cambio, el sexo se vive diferente según las culturas. Y mientras más conocimiento tengamos, seremos más felices, aliviaremos sufrimientos y eliminaremos prejuicios."

Está convencido de que es un manual de educación sexual, que podrían usar los docentes en el aula, los estudiantes de medicina o los padres para hablar con sus hijos adolescentes. "Hay más información, más libertad sexual, pero no siempre más conocimiento -sostiene Orlandini-. La educación sexual en las escuelas no siempre es la mejor. Los adolescentes tienen libertad sin demasiado conocimiento, lo que trae embarazos no deseados y la transmisión de enfermedades, aun a través del sexo oral sin protección. A veces, los padres no tienen las respuestas para los hijos o sienten timidez. Pero cuando uno tiene hijos, hay que ocuparse. Además, la deshumanización, principalmente debido a la forma en que se usa la tecnología y la diversión, puede hacer que los adolescentes vean al otro como objeto."

En su departamento de Las Cañitas, recibió a LA NACION para conversar también sobre estos 30 años de trabajo profesional, más en Cuba que en la Argentina. "El gran mal de la época es la falta de compromiso amoroso", afirma. También dice que el amor, "que en realidad es la pasión amorosa, el estado emocional más alto del amor", no dura demasiado. "Estudios en distintas etnias nos muestran que no dura más de tres años -sostiene-. Luego, queda algo así como amor marital o amistad amorosa, que es una relación más tranquila, pero más sólida."

En 1962, meses antes de la Crisis de los Misiles, Orlandini emigró a Cuba y allí se convirtió en el primer psiquiatra graduado. Entrenó a 50 profesionales y organizó el primer servicio hospitalario de la especialidad. Le encomendaron la construcción del Hospital Psiquiátrico Provincial Comandante Gustavo Machín, que dirigió hasta 1985, cuando lo declararon "desviado político", le sacaron todas sus pertenencias y le asignaron tareas secundarias, como la dirección de los laboratorios de investigación del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba y la presidencia de una filial de la Sociedad Cubana para el Estudio y la Investigación en la Sexología. Desanimado, en 1995 regresó a la Argentina con el ticket de avión que le pagó su primera esposa argentina.

Aquí participó del comité de redacción de la revista Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, y colaboró en la redacción de la Enciclopedia de psicología y psiquiatría (Editorial Panamericana). Uno de sus libros, El enamoramiento y el mal de amores (Fondo de Cultura Económica) se utiliza hoy en las escuelas de México. Con una encuesta supo que la mayor causa de muerte por suicidio en chicas adolescentes son los problemas amorosos.

"Cuba me traicionó", asegura mientras vuelve a encender su habano, algo que suele combinar con una medida de ron. Está sentado en el sillón más grande de un living pequeño, iluminado sólo por la lámpara de pie sobre una mesa ratona próxima a la puerta de entrada. El lugar se parece más a un espacio de trabajo, con pilas de libros por todos lados, contra las paredes y alrededor de los sillones. Comparte un primer borrador de su próximo libro, que, por ahora, se llamará Memorias de un médico argentino en Cuba , donde describe, según cuenta, lo que considera "las traiciones de Fidel [Castro]". "Cuando lo publique, no voy a poder regresar a Cuba", se apura a comentar.

-Al mirar hacia atrás, ¿piensa que la revolución sirvió para algo?

-Por lo menos, yo serví para algo. Me arrepiento un poco de haber sido un joven tan inocente.

UN ESTUDIOSO DE LOS VÍNCULOS

Alberto Orlandini
76 años
Psiquiatra, vivió varias décadas en Cuba. Ha publicado una Enciclopedia de psicología y psiquiatría y estudiado las relaciones humanas
.

LA ESQUINA DEL IDIOMA


Piedad Villavicencio Bellolio
pvillavi@eluniverso.com

Hablemos de nuevo del quinquemestre
Quinquemestre no se deriva de «qui» sino de la palabra latina quinque, que significa ‘cinco’; también del latín mestre cuyo sentido es ‘mes’: quinque + mestre = ‘cinco meses’.

Quimestre está constituida por qui + mestre, y «qui», así solito, es un pronombre relativo que significa ‘que’ o ‘quien’ y está en el DRAE con la marca de desusado.

Entonces, así como no decimos quinio ni quinal sino quinquenio y quinquenal para indicar que algo dura o está comprendido en el lapso de cinco años, tampoco usemos quimestre sino quinquemestre para transmitir la idea de ‘cinco meses’.

En los puntos anteriores también podríamos decir que «qui» es el acortamiento de «quinque». ¿Pero qué ganamos con buscar un soporte que dé licitud al uso de quimestre? ¿Por qué forzar el empleo de esta voz si en el léxico existe otra que está compuesta con propiedad?

El idioma evoluciona constantemente, unos vocablos mueren y otros cobran vida, eso es inevitable. Y aunque nosotros, los hablantes, imponemos los usos, como hablantes también tenemos la responsabilidad de velar porque el crecimiento de nuestra lengua sea justo y apropiado.

Rebulicio y rebullicio
Rebulicio se usa para referirse a una gran confusión o movimiento incesante de personas, animales o cosas. Denota también caos, desorden grande.

Rebullicio se emplea para indicar que un grupo de personas está haciendo mucha bulla o escándalo. De ahí que cuando las personas causan alboroto se dice que se armó un rebullicio.

Suelen funcionar como sinónimos porque el rebulicio, principalmente de personas, conduce al rebullicio (escándalo, bulla grande).

Sobretodo y sobre todo
El sustantivo sobretodo (unido) es una prenda de vestir amplia, larga y con mangas que se usa sobre el traje. Suele ser ligera o abrigada, también impermeable: Va a llover, no te olvides de llevar tu sobretodo.

La locución adversativa sobre todo va separada y significa ‘con especialidad, mayormente, principalmente’: Sobre todo hoy tienes que llegar temprano a tu oficina.

Alharma y alarma
Alharma es una planta de aproximadamente cuatro decímetros de altura, tiene muchas ramas, flores blancas y muy olorosas. Sus semillas sirven de condimento en algunas regiones de Asia y África.

Alarma es un aviso, señal o advertencia que indica la proximidad de un peligro o de otra particularidad.


FUENTES: DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA Y DICCIONARIO DE AMERICANISMOS, DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA; BREVE DICCIONARIO ETIMOLÓGICO DE LA LENGUA CASTELLANA, DE JOAN COROMINAS.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


alertar de que, no alertar que
El verbo alertar, cuando va seguido de una oración encabezada por la conjunción que, requiere la preposición de, tal y como explica el Diccionario del estudiante. Sin embargo, el queísmo, el uso incorrecto de la conjunción que en lugar de la secuencia de que, es muy frecuente en las noticias en las que aparece el verbo alertar: «La Universidad Nacional Autónoma de México alertó que en los meses …

LA LENGUA VIVA



Curiosidades de la lengua
Amando de Miguel

Juan Romero-Girón se extraña de esa construcción de dos negaciones que no produce un resultado positivo. Por ejemplo, "no quiero nada" no significa que quiere algo sino literalmente que no quiere. Don Juan arguye que en inglés está más claro, al decirse, por ejemplo, "I don't want anything". Puede ser, pero un negro norteamericano puede decir "I don't know nothing", que es lo que pensamos en español. Ese nada realmente no es otra negación sino un refuerzo de la anterior.

Agustín Fuentes anota un nuevo palabro en la jerga de los jueces: conexidad. Se supone que debe de ser conexión, relación. La orgía de neologismos no parece tener límite.

Hay varios correos sobre la pequeña polémica de jarro/jarra. Gabriel Ter-Sakarian recuerda la enseñanza de un profesor de Gramática de la Complutense. La regla era que, en los seres inanimados que pueden ser masculinos o femeninos, el femenino es de mayor tamaño. Así, la bolsa es más grande que el bolso, la charca más grande que el charco, la cesta más grande que el cesto, etc. Añado que "el charco" puede ser nada menos que el Atlántico. Por otro lado, es claro que la frasca es más grande que el frasco. Don Gabriel replicó al profesor que la barca es más pequeña que el barco. Podría haber añadido que la cuchilla es más pequeña que el cuchillo. Es decir, hay ejemplos para todo. Félix Redondo sostiene que el jarro suele ser de barro, mientras que la jarra puede ser de vidrio. No me parece una diferencia precisa.

Lerón Zeldis (desde Israel) me ilustra con este detalle: con los hilos de la trama se forman figuras, mientras que los de la urdimbre permanecen casi invisibles en el dibujo del tejido. Interesante observación. Pero sigue siendo un misterio el hecho de que la trama se asocie a una intriga, una conspiración. No logro entenderlo.

Hay muchos más misterios en torno al idioma. Por ejemplo, ese parentesco entre idioma e idiota. Más mollar es la cuestión de por qué los niños aprenden a hablar y escribir con soltura el idioma materno. En cambio, a los adultos les da mucho trabajo aprender una segunda lengua, y más aún si son españoles. Es más, a los extranjeros no hispanohablantes que vienen a España les cuesta muy poco soltarse a chapurrear el castellano en cuanto toman unas pocas clases. Ese doble hecho nos produce a los españoles un constante complejo de inferioridad. No logro explicarlo. Son muchas más las cosas que ignoro que las que sé.




CULTURA


Sale a la luz una carta de amor de hace 300 años aparecida en Toledo
EFE / TOLEDO
La forma en que estaba escondida en una vivienda, pone en evidencia que se trataba de unos amoríos prohibidos

EFE
La carta que fue encontrada hace treinta años y se ha hecho pública ahora
Los muros de una antigua vivienda del casco histórico de Toledo han escondido durante 300 años una carta de amor, al parecer prohibido, que escribió con pluma de ave un enamorado caballero a una mujer toledana.

La misiva, que salió a la luz hace unos treinta años con las obras de remodelación de la vivienda y que ahora ha sido documentada, recoge toda una declaración de amor de don Alfonso de Vargasy Montes a su «muy amada» doña María de Sierra.

«Es mi afición tanta a vuesa merced que me abraso en amores», escribe en un castellano antiguo sobre papel verjurado (de grosor variable) don Alfonso, quien también alaba la caligrafía de su amada al afirmar no haber visto letra «mejor de mujer», lo que evidencia que existía correspondencia entre ambos.

Pero este amor debía ser prohibido y, de hecho, la carta, fechada el 29 de octubre de 1700, apareció escondida en una viga de madera e introducida en ella a través de una grieta en la pared, según explicó la propietaria de la vivienda que alberga la misiva, Marina Riaño.

Riaño desvela que la carta estaba enrollada como un canutillo y atada con un hilo ya descompuesto -nada más tocarlo se deshizo- a una espiga de centeno o trigo, que la dama había utilizado para empujar la carta hasta el interior del muro.

«Aquí está el tesoro, aquí está», gritaron al encontrar la carta los albañiles, ya experimentados en obras de viviendas del centro de la ciudad y acostumbrados a los hallazgos, lo que ayudó a que la trataran con delicadeza para evitar su rotura.

Marina Riaño, profesora de francés jubilada que ha sido recientemente nombrada Hija Adoptiva de Toledo, guardó la carta entre dos cristales para facilitar su conservación.

Después, su hija intentó sin éxito localizar en el archivo municipal al autor de la misma, algo impensable en el caso de la dama porque en aquella época las mujeres no estaban censadas.

La familia guardó en el domicilio la misiva hasta que hace un tiempo Manuel Palencia, historiador de «Cuéntame Toledo», organización dedicada a ofrecer rutas por la ciudad, vio la carta y decidió descifrarla.

Aún la familia intenta averiguar quiénes eran los dos amados e incluso Riaño no descarta que fuese una religiosa, pues en el catastro la vivienda aparece documentada como parte de las antiguas casas del seminario y podía estar ocupada por monjas.

Lo que está claro, según se deduce de su lectura, es que doña María había hecho un favor a don Alfonso, a quien supuestamente consiguió unos papeles y él se lo agradecía: «He estimado mucho el favor de haberme alcanzado los papeles».

Además, le dice: «Nací para servir a vuesa merced, pero no para mandar», y hace referencia a otras dos personas, que debían ser conocedoras de la relación y afirma: «A Pepita, cuando vuesa merced la bese, le dará dos besos más, uno por mí y otro por Don Juan».

«Por haber escrito deprisa, no se explica más mi afectuoso amor para con vuesa merced. Para mañana, siendo Dios servido, espero la respuesta», finaliza la carta don Alfonso.

Lo que no se sabe, de momento, es si doña María respondió a su amado.

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