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quinta-feira, 6 de junho de 2013

Las Profecías de Dostoievski


Las reflexiones sobre la condición humana expresadas hace siglo y medio por este escritor, crítico e inconformista, resuenan hoy con una fuerza profética estremecedora.
Ensayo de Tamara Djermanovic, profesora en la Facultad de Humanidades de la UPF. Autora del libro Dostoyevski, entre Rusia y Occidente (editorial Herder). Artículo publicado en Claves de la Razón Práctica, número 228.

Las Profecías de Dostoievski Por Tamara Djermanovic, Semblanzas: www.elboomeran.com

Hay reflexiones en su obra que resultan plenamente aterradoras, una vez concluido el siglo en el que se ha intentado realizar la ideología del comunismo en la práctica: “No pueden figurarse la rabia y la melancolía que se apodera del espíritu cuando una idea grande, que uno viene venerando solemnemente desde antiguo, es arrebatada por unos necios y difundida por esas calles entre otros imbéciles como ellos” escribe en Los demonios, inspirado en el hecho de que los jóvenes populistas rusos se habían desviado hacia la violencia y el terrorismo. Y concluye: “Todos esclavos y en la esclavitud iguales.” Esta novela, en la época soviética condenada por la imagen “negativa” que podía dar de los socialistas, puede considerarse como la más visionaria de sus obras, una vez acabado el siglo XX con sus fracasadas ideologías sociales. Si “descender en las profundidades del alma humana y describirlo”, fue la principal inspiración de Fiódor Mijáilovich para convertirse en escritor, como confesó a su hermano Misha en más de una ocasión, la universalidad y la perspicacia de su mirada –que lleva desde el interior humano a la actuación personal y social del hombre–, justifican lo que dijo André Gide, que “Dostoievski en su obra no describe acontecimientos, sino que los precede”. La voluntad del poder, la dificultad de la libertad humana o el movimiento de las masas, son algunos de los temas que trata con gran profundidad, inspirándose en el pasado y el presente de Rusia y Europa, y proyectando una luz visionaria hacia el futuro. Además, más allá de la dialéctica del bien y del mal, lo que actualmente proporciona la lectura de Los demonios, del Diario de un escritor, de Los hermanos Karamázov, entre otros textos, es la actitud crítica, el inconformismo del escritor. Nunca se limita a ilustrarnos en que “el mundo es así”. Nos enfrenta a individuos que no aceptan este argumento y que, en consecuencia, emprenden luchas personales inverosímiles. En palabras de Iván Karamázov: “Si los sufrimientos de los niños han ido a completar la suma de sufrimientos necesaria para comprar la verdad, yo afirmo de antemano que la verdad no vale semejante precio [...] Entiéndeme, no es a Dios a quien rechazo, sino el mundo creado por él”.

LA VOLUNTAD DEL PODER
“Das el pan y el hombre se inclina, porque no hay nada más indiscutible que el pan” exclama el Gran Inquisidor cuando Dostoievski le hace explicar cómo privar a la masa humana de cualquier pensamiento crítico. En el complejo malabarismo reflexivo de la Leyenda del Gran inquisidor, que fue escrita aparte y solo luego incorporada en Los hermanos Karamázov, además del abuso de poder, queda retratado un aspecto de la libertad humana fatídico: la dificultad de cargar con lo que supone pensar con la cabeza propia, sin ataduras religiosas, ideológicas o mafiosas; “No hay para el hombre preocupación más constante que la de buscar cuanto antes, siendo libre, ante quien inclinarse”. Lo que propone el cardenal católico, al que Dostoievski hace aparecer en la Plaza de Arzobispado en Sevilla, “donde el aire huele a limón y laureles”, trasciende el ámbito eclesiástico: es lo que representa cualquier poder cuyo fin no es mejorar la vida humana, sino manipularla y controlarla. Afirma el Inquisidor: “Sólo llega a dominar la libertad de los hombres aquel que tranquiliza sus conciencias [...] ¿Acaso has olvidado que la tranquilidad y hasta la muerte son más caros al hombre que la libre elección en el conocimiento del bien y del mal?” Parece que diferentes totalitarismos y fundamentalismos, surgidos en el siglo XX y presentes también en la actualidad, han aplicado al pie de la letra estas instrucciones. Este personaje dostoievskiano utiliza la religión para dominar al pueblo, pero cuando el escritor ruso le hace dirigirse a Cristo, se desnuda por completo la hipocresía de su poder (y de cualquier poder): “Nosotros hemos rectificado tu obra y la hemos basado en el milagro, en el misterio y en la autoridad. Los hombres se han puesto muy contentos al verse conducidos otra vez como un rebaño”. Un impostor que propaga las teorías en las que no cree pero que, no obstante, consigue manipular a las masas, es otro fenómeno ante el que Dostoievski quería prevenir. Y además recordar que no hay peor mal que el que se esconde bajo la máscara del bien.
EL PODER DEL VATICANO
“En muchos casos allí [en Occidente] ya no existe la Iglesia, sólo quedan los curas y los magníficos edificios eclesiásticos [...] En cuanto a Roma, allí hace ya mil años que se ha proclamado el Estado en vez de la Iglesia”. Así resuena en Los hermanos Karamázov, explicándose de manera directa la preocupación del escritor por la centralización del poder y el “catolicismo militante” que ve encarnado en la figura del Papa Pío IX, un personaje histórico de primera línea para la vida política e ideológica de Europa de entonces. En 1868 Dostoievski se encuentra en Florencia y le alarman toda una serie de medidas represivas que este Papa emprende con el fin de acabar con la secularización de los aparatos estatales y también con cualquier tipo de libertad, sea social, política o religiosa. En un breve discurso, pronunciado antes de leer la Leyenda del Gran Inquisidor a los estudiantes en San Petersburgo, el escritor apunta hacia una simbología más amplia de este episodio literario suyo: “El mensaje es: Si transformas la fe de Cristo, centrándola en los objetivos mundanos, enseguida se perderá el sentido del cristianismo, el intelecto no podrá evitar sumergirse en el escepticismo y, en vez del gran ideal de Cristo, se construirá la gran Torre de Babel [...] Y, bajo la excusa del amor social hacia el hombre, aparece, ya sin máscara, una misantropía profunda”.(1) Pero aquí no se explicita únicamente el recelo hacia el catolicismo romano. En los años setenta del siglo XIX, la relación entre el socialismo y el catolicismo se manifiesta ya de manera aguda en la conciencia de Dostoievski. Además de la problemática religiosa, se vuelve a las cuestiones antropológicas y psicológicas. El Inquisidor también simboliza la fuerza devastadora del egoísmo, mientras que a través de Iván Karamázov, autor ficticio de la Leyenda, el escritor señala las consecuencias autodestructivas que pueden tener las propias ideas. Cuando el novelista hace que el viejo cardenal se dirija a Jesucristo con las palabras: “El mismo pueblo que hoy te ha besado los pies, mañana mismo, a una señal mía, se lanzará a avivar las brasas de tu hoguera”, se revela otra actualidad que tiene este relato a comienzos del siglo XXI: terrorismos, dictaduras, movimientos reaccionarios de todo tipo, han tenido siempre en cuenta la triste verdad expuesta aquí por Dostoievski.
CONTRA EL HORMIGUERO HUMANO
En Los demonios, apuntando a otro fenómeno universal: el espíritu destructivo del ethos revolucionario, se denuncia: “¿No te das cuenta de que si ponéis la guillotina en primer plano, y con tanto entusiasmo, es sólo porque cercenar las cabezas es lo más fácil de todo y tener una idea lo más difícil?”. Uno de los personajes, Shigaliev, que “ha inventado la igualdad”, propone dividir la humanidad en dos partes desiguales donde a un diez por ciento se le otorgaría el poder absoluto sobre el restante noventa por ciento. Es una de las predicciones más claras que el escritor realiza sobre lo que llegará con la Revolución social en Rusia a partir del 1917. Asimismo profetiza cómo, en una sociedad así organizada, se van a pervertir los ideales políticos, pasando de “la libertad ilimitada al despotismo ilimitado”. El fracaso de las rebeliones sociales en Europa, durante los años 1848 y 1849, produjo gran pesimismo entre una parte de la intelligentsia rusa, después de lo que muchos, como Dostoievski mismo, se refugiaron “en Cristo”. Además, él ya se había alejado de las ilusiones ilustradas y de su Sapere Aude. La fe en el progreso hegeliano, o la propuesta de la educación estética de la humanidad que había ideado Schiller, le parecían ya ingenuidades utópicas que el proceso histórico, ya en su momento, había refutado. De ahí que Dostoievski alce la voz contra cualquier forma de masificada agrupación de los hombres, el “hormiguero humano” como metafóricamente alude en más de una ocasión. (2) No obstante, es consciente de que el ser humano ha buscado precisamente esto: rehuir el compromiso personal que supone pensar por sí mismo y sentirse responsable de manera individual de sus propios actos. “La necesidad de comunión en el acatamiento constituye el tormento principal de cada individuo, así como de la humanidad en su conjunto, desde el comienzo de los siglos”, escribe, reflexionando siempre que la tragedia deriva de la perversa dialéctica entre la masa y el poder. Y en este contexto, no distingue la dinámica que crean los movimientos religiosos con respecto a los sociales o políticos. De ahí que en Los demonios el problema religioso también esté planteado desde una perspectiva ideológica, como leemos en otra de las afirmaciones visionarias de Dostoievski: “La revolución tiene que empezar con el ateísmo.”
RUSIA ‘VERSUS’ OCCIDENTE
Si hay un tema que aún hoy predomina en las relaciones políticas, diplomáticas y hasta científicas y culturales entre Rusia y Occidente, es una especie de recelo mutuo que siempre ha dificultado una auténtica compenetración entre estos dos mundos. En la obra de Dostoievski se aglutina lo que el pensamiento ruso había expresado respecto a este tema desde sus orígenes. El escritor culpa al mundo occidental de no haber hecho nunca el esfuerzo de intentar comprender a Rusia desde dentro, sino solo midiendo con su propio rasero. En Diario de un escritor, exclama: “Es ahí donde empieza el mal [...] en la idea de que el ruso puede ser europeo ¡sólo con la condición de no respetar al ruso que lleva dentro!” En otro momento afirma: “Cuando se trata de enjuiciar a Rusia, una especie de estulticia insólita se apodera hasta de las personas que inventaron la pólvora, que contaron las estrellas del cielo”, haciendo hincapié en lo que seguramente hasta hoy fundamenta la relación entre Rusia y Occidente, como si aquella fuera un adolescente inmaduro cuya actitud no encuentra comprensión ante la prepotencia de la adulta Europa, que todo lo mira sólo desde su propia perspectiva. Y continúa la cita anterior con la que inicia Diario de un escritor (3) “Así lo demuestra todo, desde las minucias más insignificantes hasta las investigaciones más profundas acerca del destino, de la importancia y el futuro de nuestra patria”.
Por otro lado, sus personajes literarios, además de ser profundamente universales, ofrecen un abanico de caracteres rusos. Dostoievski mismo afirma: “Poned a estos cuatro caracteres juntos [Fiódor, Aliosha, Iván y Dimitri Karamázov] y obtendréis una reducida imagen de nuestra realidad contemporánea, de la sociedad instruida de nuestra Rusia actual”. (4) Uno de los reproches constantes que el novelista dirige a Occidente es el intento de racionalización extrema de la existencia humana. “Ustedes creen en el Palacio de Cristal, (5) eterno, inalterable, tan perfecto que uno no puede sacarle la lengua ni siquiera a escondidas ni hacer la higa dentro del bolsillo”, escribe en Apuntes del Subsuelo. El racionalismo del mundo occidental, simbolizado aquí en el Palacio de Cristal, contra un irracionalismo desmesurado ruso, es otro de los motivos que cita en sus escritos como el quid de la eterna querella. ¿Es esta irracionalidad la que provoca que en la sociedad contemporánea, en palabras de Cioran, “todo occidental atormentado hace pensar en un héroe de Dostoievski que tuviera una cuenta en el banco”? (6) No obstante, cuando denuncia que Occidente no ha comprendido nunca a Rusia, a la vez reconoce que ello responde a una serie de factores fatídicos que marcan el carácter ruso, como la desmesura, el amor propio, además de una imposible combinación de la prepotencia e inseguridad, especialmente manifestada en su relación con el mundo occidental. Cuando Dostoievski estaba dispuesto a contemplar su país con ojos más objetivos, denunciaba los eternos males que veía en Rusia y que, lamentablemente, también tienen su actualidad: “El Dios ruso ya ha tenido que retirarse ante el aguardiente. Hombres borrachos, madres borrachas, niños borrachos y en las iglesias, nadie”.
LA TRAGEDIA DE LA HISTORIA
La interpretación equivocada de grandes ideas que han derivado en grandes catástrofes, es otro de los temas en los que profundiza Fiódor Mijáilovich. Así, cuando crea la relación entre Iván Karamázov y Smerdiákov, uno ideólogo y el otro asesino accidental por malinterpretar las ideas del primero, el novelista describe, de manera simbólica, cómo las ideas de una ideología llegan a realizarse. En Los hermanos Karamázov podemos ver que el primer personaje, Iván, es el prototipo de un joven agnóstico, pero “comido por las ideas” (incluida la idea de la fe en Dios). Piensa mucho más de lo que actúa, como tantos otros personajes dostoievskianos. Su hermano bastardo, al intuir que al encargarse de la “parte sucia” de las teorías de Iván, tiene la única oportunidad de realización en su humillante vida, mata al padre Fiódor Karamázov: “Así, en realidad, me enseñaba usted, muchas cosas por el estilo, me decía: ‘Si no existe el Dios eterno, no existen tampoco las virtudes [...] ¡Todo está permitido!’”.
El escritor también sugiere que la verdadera comprensión de la idea no es una condición necesaria para la realización del acto, y que hay que seducir a la masa para apoderarse de ella. La idea comunicada aquí, de que ningún movimiento radical hubiera podido hacer nada si se hubiera apoyado sólo en sus ideólogos, sin la existencia de los Smerdiákov, es resumida así por Dragan Stojanovic: “Cada idea encuentra a su Smerdiákov para realizarla; ahí está la tragedia de la Historia”. (7) Smerdiákov es el símbolo de la masa que tiende a la destrucción a partir de ideas que no son suyas. Para que la idea encuentre su realización, esta relación es necesaria. La obra de Dostoievski ofrece muchos más ejemplos que ponen los pelos de punta por su enorme actualidad. Si bien es verdad que el escenario del siglo XIX en Rusia y Europa daba suficientes motivos para inspirar el pesimismo del escritor –pasando de lo históricamente concreto a lo históricamente universal– sus visiones literarias recobran su plena fuerza desde nuestro mirador actual. “Nos hallamos en vísperas de los más grandes y estremecedores acontecimientos en la propia Europa; y conste que lo digo sin exageración alguna”, expresa una vez más sus presentimientos en Los demonios y concluye: “Muchas cosas que el verano pasado se tenían por quiméricas, por imposibles o por exageradas, se han realizado literalmente. A poco tardar, tras los sueños de los idealistas, aparecieron ya otras doctrinas simples y accesibles a todas las mentes, como por ejemplo ensangrentar el mundo y luego todo se arreglará de nuevo por sí solo y de algún modo”.

Tamara Djermanovic es profesora en la facultad de humanidades de la UPF. Autora del Libro Dostoievski, entre Rusia y occidente.
BIBLIOGRAFÍA
Las citas de las obras de Dostoievski, intercaladas en el artículo, corresponden al texto ruso de la edición de las obras completas: DOSTOIEVSKI, Fiódor Mijáilovich (1973-1982): Polnoe sobranie sochineni v tridsat tomakh (Obras completas en 30 tomos), Leningrado, Akademiya Nauk SSSR i Institut Ruskoi Literaturi. La traducción del ruso al castellano es mía, previa consulta con las siguientes ediciones en castellano: DOSTOIEVSKI, F. M. (1983): Apuntes del subsuelo, traducción de Lidia Kuper Velasco, Barcelona, Bruguera.–– 1984: Los Demonios, traducción de Juan López Morillas, Madrid, Alianza.–– 2010: Diario de un escritor, traducción de Elisa de Beaumont Alcalde, Eugenia Bulátova y Liudmila Rabdanó, Madrid, Páginas de espuma.–– 1996: Los hermanos Karamázov, traducción de Augusto Vidal, Madrid, Cátedra. Otros textos citados: Cioran, Emile (1997): Silogismos de la amargura, Barcelona, Tusquets. CHIZHEVSKI, DIMITRI (1967): Historia del espíritu ruso, I-II, Madrid, Alianza. FRANK, Joseph (2010) Dostoievski, El manto del profeta, FCE, México. STOJANOVIC, DRAGAN (1994): Rajski um Dostojevskog (“El intelecto divino de Dostoyevski”), Belgrado, sic -
Referencias:
(1) La introducción pronunciada por F. M. Dostoievski antes de leer “El Gran Inquisidor”, pasaje de Los hermanos Karamázov, diciembre de 1879 (“Predislovie skazano F. M. Dostoyevskim pered chteniem otrivka iz Bratyev Karamázovikh- Velikiï inkvizitor”, dekabr 1879, autógrafo, Dpto. de manuscritos RGU, F.93/I.2.2.).
(2) El mundo de los insectos está muy presente en la obra de Dostoievski. Tiene una notable connotación simbólica; así el “hormiguero” aparece con frecuencia para aludir a los distintos tipos de organización colectiva forzada que, según el escritor, no han logrado sus propósitos (catolicismo, socialismo). Véase R. Matlaw, “Recurrent Imagery in Dostoyevski”, en Harvard Slavic Studies, III, 201-225. En este texto se recoge la idea de Chizhevski según la cual Dostoyevski hereda de Schiller el interés por los insectos, y no de la tradición popular rusa.
(3) Diario de un escritor (Dnevnik Pisatelia) está compuesto por artículos de divulgación que Dostoyevski escribía en diversas revistas rusas, como “Tiempo” (Vremia) o “El ciudadano” (Grazhdanin) en el 1873, luego entre 1876 y el 1877 y con algún artículo [de 1880 y el 1881]. En estos textos el escritor expresaba sus opiniones relacionadas con problemas histórico-sociales de Rusia y Europa.
(4) Joseph Frank, Dostoievski: El manto del profeta, FCE, México, p.690.
(5) El Palacio de Cristal o el Crystal Palace, fue erigido para la Exposición Universal en el Hyde Park de Londres en 1851, según el proyecto de Joseph Paxton. Este pabellón de metal y vidrio era para Dostoyevski una de las manifestaciones concretas de que en Occidente se intenta “deshumanizar todo”.
(6) Emile Cioran, Silogismos de la amargura, Tusquets, Barcelona, 1997, 18.
(7) Dragan Stojanovic, Rajski um Dostojevskog (El intelecto divino de Dostoyevski), SIC, Belgrado, 1994, 117.

Traducciones erróneas


Por: Tomàs Delclós | 03 de junio de 2013
La traducción errónea de determinados términos es motivo de reproche habitual por parte de los lectores. También lo es que no se traduzcan palabras que se publican en otro idioma. Todo ello muestra la necesidad de una mayor atención a estos procesos.
Más de un lector defiende, por ejemplo, que la palabra inglesa instalada en deportes cuando un jugador, particularmente en el fútbol, marca tres tantos en un mismo partido (hat-trick) tiene una perfecta expresión castellana (“triplete o tripleta”) prácticamente en desuso en este sentido.
Conflictiva es la distinción en determinados contextos entre los términos informáticos “hacker” y “cracker”. Ambos se traducen por “pirata”, pero en el caso del hacker (“cotilla electrónico que burla los sistemas informáticos de seguridad”, según el Libro de estilo) no forzosamente va asociada a finalidades delictivas.
David Pulido, por ejemplo, critica el empleo del verbo “flipar” en el sentido de evolucionar o cambiar. “Y es que en inglés to flip significa ‘voltear, dar la vuelta’. Por fortuna, nuestro idioma tiene con qué nombrar esa acción”. También reseña un artículo de The Guardian publicado sobre el cambio climático, donde se afirmaba que los modelos con los que trabajan los científicos son “bastante acurados”. “¿Acurados? ¿Qué clase de traducción es esta? Una muy mala. Ese palabro viene del inglés accurate, que significa “preciso, exacto, certero” (…) Ya sé que EL PAÍS no es la RAE ni tampoco un aula de Hispánicas, pero es el periódico más importante de España, y si bien su responsabilidad no es académica, sí lo es comunicativa”. La traducción se sustituyó en la edición digital por “bastante precisos”. La Real Academia define “acurado” como esmerado y cuidadoso.
Un caso singular que ha llegado al buzón del Defensor es a propósito de la información, obtenida de Cuatro, según la cual Cristiano Ronaldo, tras anotar el segundo gol al Málaga, exclamó mirando al banquillo una palabra que inicialmente se tradujo por “jódete”. Un lector portugués, André Mendes, coincidiendo con varios comentarios a la noticia, escribe que foda-se es “una expresión lusa que significa “joder” o “que se joda”. La traducción más correcta para “jódete” sería vai-te foder u otro término ofensivo como vai para o caralho. En ningún tipo de situación, los portugueses usan foda-se para insultar a otra persona, esto es muy claro, no hay ningún tipo de duda aquí”. Y lo aclara, prosigue, no tanto en defensa de Ronaldo o Mourinho, ambos portugueses, sino en defensa “de Camões, de la lengua portuguesa y de la verdad”. Aunque algunos diccionarios incluyen la traducción cuestionada, varios hablantes portugueses han suscrito la objeción del lector.
Jesús Frades remite dos observaciones a propósito de un artículo traducido de The New York Times titulado “El dióxido de carbono en la atmósfera llega a su nivel máximo en la evolución humana”. Una se refiere a la unidad “partes por millón”, “cuyas siglas en la nomenclatura científica internacional son ppm, y no ppa como sorprendentemente aparecen, y en tres ocasiones”. La otra es un tropiezo habitual con un falso amigo (palabra que se parece a otra en la lengua del hablante, pero que tiene un significado distinto). Se trata del término inglés billion que no debe traducirse como “billón”. Equivale a 1.000 millones. Este error fue reparado en la versión del artículo que publicó la edición digital de EL PAÍS, aunque no se advirtió de ello en una fe de errores.
Aunque menos reciente, recupero la queja de un lector, Jon, desde Estados Unidos. “Me refiero a la noticia sobre el anuncio de Ford con una imagen de Berlusconi y las velinas”. Se trata de un anuncio en el que Silvio Berlusconi aparece al volante de un coche con un grupo de mujeres en el maletero, que viajan atadas y amordazadas. Junto al dibujo publicitario figura el lema, según el diario: “Deja tus preocupaciones atrás con extra-grande el Figo de arranque”. Esta traducción, que no hizo la firmante de la nota, carece de sentido. El original dice “Leave your worries behind with Figo’s extra large boot”. “Creo que no resulta muy difícil de traducir esta frase, que sería algo así como “Olvida tus preocupaciones con el maletero extra grande del Figo”. Resulta sorprendente que un gazapo de este calado se cuele en el artículo” y muestra su perplejidad porque nadie advirtiera su sinsentido.
Miguel Ángel Ruiz se centra en textos de Paul Krugman. En su carta sobre el artículo Los banqueros hunden a Chipre, destaca el párrafo: “Los bancos de Islandia, en el momento de máximo apogeo, tenían unos activos que equivalían al 980% del producto interior bruto; los de Irlanda representaban el 440%. Chipre, con un 800% aproximadamente, estaba más cerca de Irlanda en este sentido”. Se trata de una incorrección “ya que lógicamente estaba más cerca de Islandia, no de Irlanda (...). Y Krugman, evidentemente, no cometió ese error en el texto en inglés”. Este lector añadía una reflexión sobre el estilo de la traducción de un autor “que si se distingue por algo en especial, aparte de por su intelecto y sus acertadas ideas, es por cómo las expresa en un lenguaje (en inglés)”. No es esta la única impugnación de los lectores basada en algo ya más sujeto a discusión como es calibrar la fluidez de la traslación. La ha hecho, por ejemplo, Carme López Mercader, a propósito de Hans Küng. “Hace muchos años que leo y escucho a Hans Küng en sus conferencias y le puedo asegurar que su expresión no es nunca confusa, como no lo es su pensamiento”.
En otros casos, como el de María Jesús Benedet, aportan reflexiones más generales no motivadas por ningún fallo. En una carta alude a su libro Cuando la dislexia no es dislexia para plantear el problema de la importación desde el inglés al español de palabras y nombres propios traducidos al inglés desde una lengua no alfabética o con un alfabeto diferente. Los anglosajones, comenta, cuando traducen respetan las reglas de la lengua en que se traduce. No así los españoles, que “en lugar de traducir nosotros mismos esas palabras desde la lengua original a la nuestra, respetando las reglas de correspondencia de grafemas a fonemas de nuestra lengua, tomamos sin más ni más del inglés esas palabras escritas. Nos encontramos así con secuencias de letras que, de acuerdo con las reglas del español, no tienen lectura posible (…) Véase, por ejemplo, qa (en Alqaeda). En español no existe ninguna regla que permita leer la secuencia qa. Por eso, al articularla, hemos de convertirla en la secuencia ca (Alcaeda), que es como se escribiría si hubiera sido traducida directamente del árabe”.
A propósito de este término, Fundéu, aunque centrándose en otro aspecto, recomienda “Al Qaeda”. “Si nos atenemos a la grafía original (en lengua árabe) de ese nombre y lo transcribimos letra por letra deberíamos escribir Al Qaida, pues en árabe (en la lengua escrita) no existe la letra e. Pero el hecho de que no exista en la lengua escrita no significa que tampoco exista en la lengua hablada, y en esta sí existe esa letra, o su sonido. Y en las normas de transcripción del Manual de español urgente se explica que de lo que se trata al transcribir es de acercarse lo más posible a la pronunciación en la lengua original”.

Artículo publicado en el diario El País de España el día 2 de junio

Hay 1 Comentario
El problema que veo yo con las traducciones, desde hace muchos años, es que los traductores españoles no dominan la lengua de destino: el español. Da igual que dominen a la perfección la lengua de origen: el resultado es que el texto resultante es malo. Yo prefiero un traductor con poco dominio de la lengua de origen, capaz de entender el sentido del texto, y que, siendo aficionado a la escritura, tenga un buen conocimiento del español: sus traducciones son mejores.
Publicado por: Palo Santo | 03/06/2013 13:37:04

El Washington Post afirma que Francisco parece ser nacido para Twitter

Un blog del prestigioso diario de EE.UU. destaca el lenguaje "simple y directo" del papa argentino y afirma que "cruzó una barrera digital"


Desde que fue elegido el 13 de marzo último en la quinta votación efectuada durante el segundo día de cónclave en el Vaticano, el papa Francisco generó una revolución mundial que día a día se agiganta por su estilo directo y sencillo para decir y afrontar las cosas que se suceden todos los días.

Y esa revolución permanente que genera el ex cardenal argentino Jorge Bergoglio también se replica en las redes sociales, especialmente en Twitter. Ello fue noticia esta semana en el prestigioso diario de EE.UU. The Washington Post .

Allí, en el blog On Faith, que atiende cuestiones de fe que publica el diario estadounidense, afirma que las citas del Papa argentino "están hechas para la era del Twitter".

"Son palabras que hacen las delicias de los fieles, aunque no dejan de suscitar algunos ceños fruncidos en el mundo religioso", escribe el Post.

"Mientras el mercado online de las ideas le da a la Iglesia Católica un nuevo púlpito desde el cual predicar, la cuestión de cómo enseñar la fe a las masas sin diluir el mensaje es vieja como la propia religión. Con su estilo, el papa Francisco ha cruzado los límites de "una nueva frontera digital", afirma Elizabeth Tenety, autora del blog del Washington Post.

El Washington Post eligió algunas citas de Francisco para ilustrar su nota: "La Iglesia es una historia de amor, no una organización burocrática".

"Desde el momento en que llegó a la silla de Pedro, el papa Francisco aplica un estilo simple no sólo a los hábitos y a su alojamiento sino también a las palabras que usa para propagar la fe. En neto contraste con el estilo "ricamente teológico" de su antecesor, Benedicto XVI", afirma Tenety.

"¿Pero qué pasa cuando la complejidad religiosa es vehiculizada con ocurrencias online? El mensaje corre el riesgo de ser malinterpretado, ya sea por la concisión como por la traducción", advierte..

ROLAND GARROS


Fundéu BBVA: tenis, claves para una buena redacción
lainformacion.com

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) recuerda, con motivo el torneo de Roland Garros que se está disputando en París, que existen formas en español para muchos de los extranjerismos que se utilizan en las informaciones y retransmisiones de los partidos de tenis.
TemasAbengoa América Comunidad de Madrid Instituto Cervantes Lenguaje Mundo París Red Eléctrica de España Roger Federer Tenis
Madrid, 6 jun.- La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) recuerda, con motivo el torneo de Roland Garros que se está disputando en París, que existen formas en español para muchos de los extranjerismos que se utilizan en las informaciones y retransmisiones de los partidos de tenis.Aunque en este deporte hay muchos términos que no encuentran fácil traducción en nuestra lengua, y además su uso es ya tradicional, existen otros muchos que sí tienen respuesta en español.Así, a menudo se pueden encontrar noticias como: "Nadal, tras un gran partido, ganó a Federer en el 'tie break'. Los dos jugadores se hicieron 'break' mutuamente antes de llegar al juego definitivo. No se definió el partido hasta el último 'set'. Nadal sacó primero y logró un 'ace'. A continuación, Nadal consiguió un 'mini break', lo que le supuso la ventaja ante el suizo. El mallorquín dispuso de dos 'match point' de ventaja".La Fundéu BBVA propone que, además de "set", se utilice "manga", y "muerte súbita" en lugar de "tie break"; también recomienda que se diga "romper el servicio" en vez de "hacer un break", o que se prefiera "saque directo" para hablar de un "ace" y de "punto de partido" en vez de "match point".Asimismo, en las retransmisiones de los partidos se escuchan a menudo palabras como "net", por "red"; "out", por "fuera"; "deuce", por "iguales"; o "advantage", por "ventaja" y expresiones difíciles de traducir como "drive" (el golpe dado desde el lado en que el jugador sostiene la raqueta) y que se deben escribir en cursiva o entrecomilladas.Así pues, la Fundación del Español Urgente, que trabaja asesorada por la Real Academia Española, recomienda que, siempre que sea posible, los extranjerismos se sustituyan por palabras o expresiones equivalentes en nuestro idioma.Por último, cree conveniente recordar que la superficie sobre la que se juega recibe el nombre de "tierra batida", "arcilla" o "polvo de ladrillo"; estas últimas denominaciones son más comunes en algunos países de América.La Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es), promovida por la Agencia Efe y patrocinada por BBVA y cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, entre otros, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, Red Eléctrica de España, Gómez-Acebo & Pombo, CEDRO, CELER Soluciones, Hermes Traducciones, Linguaserve y Abengoa.(Agencia EFE)

La RAE, tres siglos con la lengua y la palabra


JOSÉ MANUEL BLECUA
Fuente: FUNDÉU
La Real Academia celebra su aniversario fiel a su lema original: limpiar, fijar y dar esplendor al español. Así lo explica su director, José Manuel Blecua


Busco, busco aquellas palabras que no existen.

Ángel González - Las palabras inútiles

Las palabras. Unas nos emocionan y otras nos disgustan o nos alegran. Hay palabras para cada ocasión: evocadoras, tristes, insulsas, malsonantes, desusadas o puestas de moda. Ninguna sobra. Su larga o corta vida, su buena o mala reputación, dependen del uso, que es caprichoso con frecuencia, y contra el que poco, casi nada, podemos hacer. A veces, se recrimina a la Academia por no imponer determinadas normas o por no desterrar algunas acepciones desafortunadas, como si el significado de una voz dependiera exclusivamente de su inclusión o de su salida de los diccionarios. Las lenguas hay que cuidarlas, protegerlas y respetarlas porque hasta la más pequeña de ellas constituye un valioso patrimonio cultural. Son así: maravillosas herramientas para la comunicación que nacen, crecen y mueren; que evolucionan con la misma naturalidad que los seres vivos.

Hoy, como hace tres siglos, en la Real Academia Española nos ocupamos de estudiar la vida de las palabras y de las complejas estructuras y normas del idioma común empleado ya por más de 450 millones de hispanohablantes en el mundo. Conviene recordar que esta apasionante tarea se puso en marcha a comienzos del siglo XVIII por una necesidad, por el temor a que la lengua de Cervantes, de Lope y de Quevedo entrara en la senda del descuido y la dejadez. Nuestra tricentenaria institución es fruto del empeño patriótico de un grupo de nobles, clérigos y eruditos convencidos de la urgencia de elaborar en España un diccionario de la lengua castellana, «el más copioso que pudiera hacerse». De aquel 3 de agosto de 1713, el día en que la Academia celebró su primera sesión oficial en la casa de su fundador, el marqués de Villena, ha quedado emotiva y detallada constancia en el libro de actas de la corporación. También en la calle, en esa placa colocada en 1990 en el lugar ocupado entonces por el palacio del marqués, Juan Manuel Fernández Pacheco, en la actual plaza madrileña de las Descalzas Reales. Allí se reunieron los académicos hasta 1754, y de allí salieron el llamado «Diccionario de autoridades» (1726-1739) y la primera «Orthographía» (1741), dos obras especialmente significativas en la trayectoria de la Academia, que contó desde el principio con el amparo y la protección de la Corona, invariable y constante hasta hoy.

En la conmemoración de los trescientos años de existencia de la Real Academia Española, que será discreta y austera pero muy atractiva, vamos a tener muy en cuenta los orígenes y la historia, sin olvidar el presente y con la mirada puesta en el futuro. En el arranque de actividades, la exposición «La lengua y la palabra: trescientos años de la Real Academia Española», cuya inauguración está prevista para el 25 de septiembre próximo en la Biblioteca Nacional, responderá precisamente a ese propósito, tal como han adelantado sus dos comisarios, los académicos Carmen Iglesias y José Manuel Sánchez Ron. Un año después, en el otoño de 2014, cerraremos las celebraciones con la publicación de la vigesimatercera edición del «Diccionario de la lengua española», que aparecerá simultáneamente como libro impreso y en formato electrónico, ya que seguirá disponible en la Red como hasta ahora.

Cómico de la lengua
Sin ánimo de hacer aquí una relación exhaustiva de todos los actos previstos, en los que trabaja con gran esmero la comisión creada para ello, sí quiero mencionar al menos otra de las iniciativas en preparación: «El viaje de la lengua», proyecto del actor y académico José Luis Gómez basado en la lectura de fragmentos de las grandes obras de la literatura castellana. Habrá dos representaciones en el salón de actos de la Academia, con la intervención de miembros de la corporación, y las restantes, hasta un total de ocho, se celebrarán en distintos teatros de Madrid. He mencionado solo algunos anticipos: el programa completo del tricentenario se hará público en pocas semanas.

Estos tres siglos de historia de la Academia coinciden felizmente con la celebración en Ciudad de Panamá, del 20 al 23 de octubre próximos, del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, dedicado al libro en la era digital. Este congreso, organizado conjuntamente por la Real Academia Española, el Instituto Cervantes y la Asociación de Academias de la Lengua Española, será una ocasión propicia para debatir y analizar la situación de nuestro idioma, que crece y se expande por el mundo con una intensidad admirable. Hemos dicho en numerosas oportunidades que el español hace mucho tiempo que no se entiende ni se explica sin América. La política lingüística panhispánica, impulsada desde la década de los noventa del siglo XX, ha dado unos resultados extraordinarios, entre los que sobresale la publicación de nuestras últimas obras lingüísticas. La siguiente aportación será el «Diccionario de la lengua española», en el que participan también las veintidós Academias. Del futuro de los diccionarios tratará precisamente otra de las actividades programadas para el final de la conmemoración del tricentenario. Será un simposio internacional concebido para analizar el porvenir de estas obras, los diccionarios, en sus distintas modalidades y formatos. Otro viejo compromiso de la Academia, un nuevo portal en Internet, verá la luz en el transcurso de 2013.

Empezaba estas líneas con unos versos del académico Ángel González. Recurro de nuevo a su voz para terminarlas con ilusión y esperanza poética: «Habrá palabras nuevas para la nueva historia / y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde».

La ortografía desde internet


PACO FERNÁNDEZ
Director del Servicio de Información e Investigación sobre la Lengua (SIL) - UNSa
Fuente: El Tribuno - Salta - Argentina

Así como las redes sociales brindan demasiadas sorpresas en lo que respecta al uso de la lengua -puesto que, gracias a ese ámbito de la comunicación, se necesita de la concisión y de las abreviaturas para compartir mensajes-, también permanentemente afloran en la red (casi siempre matizados con bromas e ironía) contactos publicados por gente interesada en preservar el buen escribir. Creo que la mayoría de quienes frecuentamos internet hemos leído varias veces ese tipo de mensajes.
Mi colega Ricardo Alonso, inquieto también por la buena escritura, me envió un documento interesante, que quiero compartir con mis lectores quienes -además de disfrutarlo- podrán reforzar sus conocimientos con respecto a lo que difunden esos mensajes.
Ricardo, al presentar el documento, se expresa así: “Amigos: en este mundo digital de hoy, en el que estamos invadidos por los chat, mails, whatsapp, Facebook, sms, etc., en las compus de la casa, en la notebooks, netbooks, y ahora también en tablets y celulares, por lo que estamos todo el tiempo conectados y escribiendo, me llega esto de una amiga y me provocó una sonrisa, ya que vemos a diario que los jóvenes de hoy (y algunos no tan jóvenes) incurren sistemáticamente en pecados ortográficos, justificándolos con que es para escribir rápido o para que los adultos no captemos sus encriptados códigos juveniles, pero que en realidad los lleva a acostumbrarse y a escribir así hasta en la redacción de su curriculum laboral. No puedo menos que compartirlos con Uds. Y espero que lo disfruten como yo”.
Apreciaciones e ironía
La forma, en general, de compartir estos mensajes con aquellos que no sienten demasiada devoción por la ortografía es muy graciosa y, por lo tanto, respetuosa de los sentimientos, dificultades y “ortografobia” que muchos muestran en este campo de las comunicaciones. Lo pueden Uds. apreciar en estos ejemplos que inserto abajo:
“Si no sabes la diferencia entre VES y VEZ, es porque siempre VES televisión y rara VEZ abres un libro. ¿Ahora sí lo VES? ¿O lo repito otra VEZ?”. Sería irrespetuoso comentar una frase tan elocuente.
“Cuando veo que alguien "eZkribeE AzHii', abrazo mi diccionario y le susurro: "todo va a estar bien'. Más libros, mejor futuro”.
“La ortografía es a la escritura lo que el aliento al habla: la gente te entiende aunque APESTE (pero apesta)”. Y un pajarito dibujado, refrenda esto: “Ci ez sierto”.
La riqueza de la coma
Una coma puede ser una pausa: "No, espere / No espere'. Puede hacer desaparecer tu dinero: "23,4 / 2,34'. Puede crear héroes: "Eso solo, él lo resuelve / Eso, solo él lo resuelve'. Puede ser la solución: "Vamos a perder, poco se resolvió / Vamos a perder poco, ser resolvió'. Cambia una opinión: "No queremos saber / No, queremos saber'. La coma puede condenar o salvar: "No, tenga clemencia / No tenga clemencia'. Una coma hace la diferencia entre dos puntos de vista”.
“"Bebés y mamás gratis' no es lo mismo que "Bebes y mamas gratis'. ¿Ven la importancia de los acentos?”.
“Estimado lector, aprenda que: "Haber' es un verbo; "A ver' es mirar; "Haver' no existe; "Hay' es haber. "Ahí' es un lugar. "Ay' es una exclamación y "ahy' no existe. "Haya' es haber. "Halla' es encontrar. "Allá' es un lugar y "haiga' no existe. "Iba' es de ir. "IVA' es un impuesto e "hiba' no existe. "Valla' es una cerca, "Vaya' es ir y "Baya' es un fruto. Campaña por una mejor ortografía. Compártelo por favor”.
“No eres tú, es tu ortografía”, concluye el manifiesto popular.
Algunos comentarios
Como de ortografía estamos tratando, es preciso realizar algunos comentarios sobre lo que acabamos de leer.
En primer lugar, he tratado de respetar el texto al pie de la letra, salvo que escribí cada comentario a renglón seguido para no quitar espacio a la escritura, dado que los comentarios están escritos con distintos tipos de letras, colores y hasta pequeños dibujos.
En el primer texto he destacado en mayúsculas las palabras "ves' y "vez', tal como lo hace el autor. En el segundo, es fácil darse cuenta de que reproduce la escritura del mensaje de texto tal como lo hacen muchos chicos: repitiendo vocales, cambiando las letras, mezclando mayúsculas con minúsculas y mil otros recursos. Sobre ellos dice la Academia que quieren mostrar una actitud de rebeldía ante las normas establecidas, mensaje que se esmeran en trasmitir para dejar sentada su oposición a este mundo normativo y encuadrado en reglas. Por eso es que el escrito dice "eZkribeE AzHii'.
En cuanto al tema de "la riqueza de la coma' podríamos observar que, en algunos casos, el uso de este signo no es el más feliz (algunas de ellas debieran ser reemplazadas por un punto y coma, por ejemplo); sin embargo, es respetable esta forma de interpretar la puntuación para lograr un mayor impacto en el mensaje.
El texto referido a las distintas formas de escribir (halla / haya, etc.) tampoco goza de una gran precisión. Pero se justifica por el contraste de palabras que quiere presentar. Por ejemplo, es una equivocación que "haiga' no existe. En un artículo anterior me referí a esa palabra, antigua forma de "haya', anclada en el siglo XVI, la cual permanece aún en zonas rurales y en la periferia de las ciudades. En su momento, yo la había definido como una "perlita' que se oye pronunciada por la gente sencilla, sin formación lingística. Lo importante es que su interlocutor la entienda como "haya'.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


estar confiado en, no estar confiado de

La forma estar o mostrarse confiado, que da a entender que alguien ‘espera con firmeza y seguridad’ alguna cosa, se construye con la preposición en y no con de.

Pese a ello, es frecuente encontrar en los medios de comunicación noticias como «El consejero se ha mostrado confiado de que se alcanzará la cifra de 16 millones de turistas», «El partido está confiado de que ganará en 2014» o «Rosberg: “Estoy muy confiado de luchar por la victoria”».

El Diccionario panhispánico de dudas explica que el verbo confiar, cuando significa ‘tener confianza en alguien’ o ‘tener la esperanza firme de que algo suceda’ es intransitivo y se construye con un complemento introducido por en.

Así en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido utilizar la preposición en o emplear alternativas como tener o mostrar confianza en o confiar en: «El consejero se ha mostrado confiado en que se alcanzará la cifra de 16 millones de turistas», «El partido confía en que ganará en 2014», «Rosberg: “Tengo mucha confianza en luchar por la victoria”».

Poema al Pedo de Francisco de Quevedo


Francisco de Quevedo y Villegas, quizás una de las personalidades más complejas e importantes del
Barroco Español, nació en Madrid en el año 1580.
Con una prosa muy complicada y sus poemas mucho más, realizó miles y miles de ellos, pero jamás se preocupo en editarlos, sólo se conocen por personas allegadas a él, teniendo en cuenta que habrá hecho más poemas de lo imaginado. Murió el 8 de septiembre de 1643 en Villanueva de los Infantes.

Fuente http://usuarios.multimania.es/elpoeta/quevedo/
Bio completa: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Quevedo

Poema al Pedo

Alguien me pregunto un día
¿Qué es un pedo?
y yo le conteste muy quedo:
el pedo es un pedo,
con cuerpo de aire y corazón de viento
el pedo es como un alma en pena
que a veces sopla, que a veces truena
es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.

El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando,
el pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte;
el pedo gime, el pedo llora
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido
el pedo es fuerte, es imponente
pues se los tira toda la gente.

En este mundo un pedo es vida
porque hasta el Papa bien se lo tira
hay pedos cultos e ignorantes
los hay adultos, también infantes,
hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de los tacos
hay pedos tristes, los hay risueños
según el gusto que tiene el dueño

Si un día algún pedo toca tu puerta
no se la cierres, déjala abierta
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.

También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados,
el pedo tiene algo monstruoso
pues si lo aguantas te lleva al pozo
este poema se ha terminado
con tanto pedo que me he tirado.

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO

Este
Por: FERNANDO ÁVILA |

Fernando Ávila, delegado de la Fundéu BBVA en Colombia, explica por qué la palabra ya no se tilda.

Pregunta: ¿Por qué quitaron la tilde de éste?, Gloria Cortés, Cali.
Respuesta: Durante muchos años, la Academia insistió en distinguir el pronombre del adjetivo, marcándole tilde al primero: “deme éste” (pronombre, con tilde) y “deme este esfero” (adjetivo, sin tilde). La norma se refería a doce palabras: éste, ése, aquél, ésta, ésa, aquélla, éstos, ésos, aquéllos, éstas, ésas, aquéllas.
En las Nuevas normas de prosodia y ortografía, publicadas en 1952, se redujo esta exigencia a los casos en que hubiera lugar a confusión. Por ejemplo, “esta llama” puede ser una masa gaseosa en combustión, mientras que “ésta llama” puede ser una señora pidiendo ayuda. En la Ortografía de la lengua española de 1999, la Academia reiteró que esa tilde era innecesaria, salvo el remotísimo caso de que se prestara a confusión. Finalmente, en la nueva Ortografía del 2010 la eliminó.
En consecuencia, hoy se escribe el pronombre sin tilde, “este le dijo a aquel que fuera por esa” (antiguamente, “éste le dijo a aquél que fuera por ésa”) y el adjetivo, también sin tilde, como siempre, “este funcionario le dijo a aquel mensajero que fuera por esa carta”.
Algunas tildes diacríticas se eliminaron también porque no hay diferencia fonética. La pronunciación del pronombre “éste” es idéntica a la del adjetivo “este”. Los 22 casos de tilde diacrítica que se conservan corresponden a palabras en las que hay diferencia fonética, como la que se puede advertir en el qué interrogativo comparado con la conjunción que, si se pronuncia en voz alta, “¿quiere que le diga qué pasó ayer?” o “quiero que me explique qué quiso decir”.
En esta lista de tildes eliminadas no están los verbos esté, está, estás, que llevan tilde por ser voces agudas terminadas en vocal y en s, “cuando esté en Nueva York le dice a su tía, que está allá, ‘hola, tía, ¿cómo estás?’ ”.
Tampoco están en esa lista los pronombres tú y él, que son tónicos, y siguen llevando tilde diacrítica (“si tú quieres, él se va”), para distinguirlos de los adjetivos tu y el, átonos, que siguen escribiéndose sin tilde (“si tu esposa quiere, el chico se va”).
El nombre del punto cardinal Este, también escrito con minúscula inicial, este, tampoco lleva tilde, pues es voz grave terminada en vocal, “al este de Bogotá queda este municipio. Allá iré cuando este esté en ferias y fiestas”.
Esfero
La palabra bogotana esfero ya está registrada en el Diccionario de americanismos, 2010, de la Asociación de Academias de la Lengua Española, como sinónimo de birome (Argentina), lapicero (Antioquia) o bolígrafo (resto del mundo).
FERNANDO ÁVILA, DELEGADO DE LA FUNDÉU BBVA EN COLOMBIA
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