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sexta-feira, 20 de setembro de 2013

I Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional "Jorge Carpizo".

La Gaceta – Tucumán – Argentina.
El voto resulta una voz insuficiente, según expertos
Una parte sustanciosa de los temas de la tercera y última jornada del foro abordó el derecho a elegir y ser elegido. También se destacó una exposición sobre independencia judicial

El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes.
Ese principio inherente a la democracia representativa fue escrutado por autoridades y ponentes de una de las muchas comisiones del XI Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional "Jorge Carpizo".

La denominación del comité ("Participación ciudadana. Representación y representatividad. Sistemas electorales. Clientelismo en Iberoamérica") presagiaba la lluvia de cuestionamientos y la catarata de propuestas que ayer "inundaron" el salón 9 de Julio del hotel Sheraton.

La intervención más filosa corrió por cuenta de Salvador Nava Gomar, presidente de la comisión y magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación Mexicana. "El clientelismo supone la instrumentalización de la participación política a partir de la permanencia de un estado de exclusión y dependencia", expresó el juez en la comunicación de diez páginas que preparó para el foro.

E insistió que esta práctica, si bien en general es intermitente, opera sobre y reclama para sí condiciones de desigualdad permanentes: "esas relaciones asimétricas generan presión sobre los electores, lo mismo que estímulos para su participación (en el comicio). De esta forma, el voto a cambio de la entrega de bienes, servicios o promesas de apoyos o favores de cualquier índole hace más difícil conocer la 'verdadera' motivación del elector al momento de sufragar". El jurista se animó a decir, inclusive, que los partidos políticos ponen más energía en afinar la práctica "patológica" del clientelismo que en combatirla, aún cuando frecuentemente la denuncien.

Más que un elector

Por ese y muchos otros motivos (entre ellos, la debilidad de los partidos políticos y su vaciamiento ideológico), el voto resulta una voz insuficiente en la democracia contemporánea. Esa conclusión impregnó en mayor o menor medida los discursos de los académicos que intervinieron en la comisión (los textos están disponibles en www.iberoconstitucional.com.ar).

El investigador César Astudillo Reyes, también mexicano, presentó a la candidatura independiente (de los partidos políticos) como alternativa de participación de la ciudadanía en los comicios. "Once países latinoamericanos, entre los que están Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela, admiten la libre postulación de los ciudadanos". Astudillo Reyes comentó que el monopolio de los partidos políticos respecto de la presentación de candidaturas para la totalidad de cargos electivos está hoy atemperado, puesto que sólo subsiste en Argentina, Brasil, Costa Rica, Nicaragua y Uruguay. Y razonó: "la postulación independiente abre una válvula de oxigenación para el sistema democrático en un entorno en el que el ciudadano clama por mayores espacios para el ejercicio de sus derechos".

Una consecuencia del monopolio de candidaturas mencionado es el transfuguismo, fenómeno que fue abordado por María Alejandra Perícola, docente de la Universidad de Buenos Aires."Los representantes portan una representatividad configurada en las urnas sobre la base de la adscripción a un partido político de modo que, cuando el diputado o senador nacional decide unilateralmente no incorporarse al bloque parlamentario que se corresponde con el partido político con el que concurrió a la contienda electoral o, más frecuentemente, abandonar dicho bloque parlamentario e incorporarse a otro, se produce, entonces, una distorsión de aquella representatividad".

El transfuguismo (y la consiguiente proliferación de bloques unipersonales en los poderes legislativos) obliga, según Perícola, a distinguir entre representación y representatividad: "(el filósofo) Eduardo Rinesi explica que la representación consiste en un mecanismo por el cual el pueblo gobierna y delibera por medio de sus representantes mientras que la representatividad es la legitimidad del vínculo entre representante y representado. En función de esta explicación, no toda representación es representativa".

La constatación de las debilidades del voto exige pasar de una concepción estrecha de ciudadanía -asociada con la noción de alistamiento electoral (registro de votantes)- a una ciudadanía amplia fundada en el pleno disfrute de los derechos fundamentales en general, en un espacio público democrático. La reflexión pertenece al constitucionalista brasileño Adriano Sant'Ana Pedra. "El ciudadano no puede reducirse al elector", pregonó. Su colega mexicano Julio Cabrera Dircio completó aquella idea: "los gobernantes están sumergidos en una crisis de legitimidad". Y añadió que, si en algo habían coincidido todos los juristas presentes en el foro, es que la educación del pueblo resulta primordial para generar un orden democrático superador de la desconfianza entre representantes y representados.

AGUA




Cómo evitar una crisis de agua en América Latina y el Caribe

AUNQUE AL PARECER EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE EL AGUA ES ABUNDANTE, LA MITAD DE LA PRECIPITACIÓN SE PRODUCE EN UN SOLO PAÍS: BRASIL. Y EL AGUA NO ESTÁ SIEMPRE DISPONIBLE DONDE LA GENTE LA NECESITA.

Agua
Por Crystal Fenwick and Fernando Miralles*



Dada la inmensidad de sus zonas tropicales y subtropicales –y su aparente abundancia de agua dulce–América Latina y el Caribe no se asocia frecuentemente con los problemas de escasez de agua. De acuerdo con las Naciones Unidas, la región tiene la décima parte de la población mundial pero produce una tercera parte de los recursos hídricos del planeta.

Un análisis más minucioso pone de manifiesto las disparidades existentes.

Las diferencias de régimen hidrológico entre las distintas cuencas hidrográficas pueden ser extraordinarias, y los datos mundiales agregados no representan con exactitud la realidad. Por tanto, aunque al parecer en América Latina y el Caribe el agua es abundante, la mitad de la precipitación se produce en un solo país: Brasil. Y el agua no está siempre disponible donde la gente la necesita. En Perú, alrededor de un 90 por ciento de la población vive cerca de la costa del Pacífico, que solo cuenta con un 10 por ciento del agua dulce disponible en el país.

De hecho, en las siguientes décadas muchas de las ciudades más grandes de la región –Lima, Santiago, Caracas, Quito– podrían afrontar problemas de escasez de agua, y Ciudad de México tiene un largo historial de insuficiencia de agua.

La creciente demanda de suministro, la competencia para obtener el recurso, la mala calidad del agua y el deterioro de la infraestructura son solo algunas de las dificultades que actualmente afronta la región. Estas, combinadas con el cambio climático –que probablemente exacerbará los casos extremos de sequía e inundación, aumentará la intensidad de la precipitación y acelerará el derretimiento de los glaciares– ha complicado la toma de decisiones, sobre todo en zonas donde los recursos hídricos son limitados.

Para ayudar a evitar una crisis, la región deberá adoptar un enfoque integrado de gestión de aguas. El marco para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) –creado por la comunidad internacional 20 años atrás– incluyó una estrategia para iniciar el proceso de integración. No obstante, queda mucho por hacer. El GIRH es un instrumento para cultivar los conocimientos y ayudar a formular estrategias eficaces de gestión de recursos hídricos, pero su éxito depende de nuestra capacidad colectiva para efectuar tres tareas más eficazmente.

Primero, los países deben incorporar y administrar mejor grandesvolúmenes de información hídrica. En el pasado, los gobiernos han dado distinta prioridad a la recopilación de datos, dependiendo de la disponibilidad de fondos y a veces por motivos políticos. La adopción de sistemas de seguimiento de datos más modernos, eficaces y económicos puede ayudar a minimizar estas diferencias.

Los métodos convencionales de recopilación de datos en el terreno tienen un costo elevado y un alto uso de mano de obra, especialmente en zonas distantes. En muchos casos, además, los datos disponibles en línea son datos agregados en gran escala, lo cual impide apreciar las diferencias en el ámbito local. Los avances en la tecnología disponible como los sistemas de tele observación satelital permiten obtener rápidamente información sobre grandes zonas geográficas. Estos sistemas, cuando se combinan con datos locales y datos obtenidos con modelos de simulación, ofrecen un enfoque alternativo para resolver este viejo problema.

Segundo, los países deben establecer un marco legal que fomente la preservación de los recursos hídricos y crear más conciencia cultural sobre las disparidades en la disponibilidad y calidad del agua que existen entre la población. En el pasado, los países han centrado la gestión del agua en la adquisición de tecnologías de gestión de la demanda a fin de aumentar el suministro, pero ahora deberán adoptar estrategias de gestión destinadas a preservar un recurso limitado.

El rápido aumento de la demanda y la competencia para usar el agua podrían poner en peligro recursos que ya son escasos, sobre todo en zonas afectadas por el cambio climático. Si bien una distribución equitativa de los recursos podría parecer desventajosa desde el punto de vista económico –e incluso impracticable– una buena estrategia de gestión puede ayudar a lograr un equilibrio entre la necesidad de garantizar el acceso a servicios básicos adecuados y las necesidades de los sectores agrícola, industrial y ambiental.

Tercero, los países deben mejorar la gestión del agua. Una gestión adecuada exige la participación eficaz de todas las partes interesadas –desde los pequeños agricultores hasta los grandes consumidores industriales y domésticos– lo cual, a su vez, requiere la propiedad compartida de los recursos, transparencia, y una combinación de enfoques verticales y enfoques “de abajo arriba”. También se necesita la colaboración entre instituciones en todos los niveles del gobierno y la sociedad, en especial cuando se gestionan recursos hídricos entre fronteras internacionales, aguas subterráneas o la competencia entre usuarios río arriba y río abajo.

Perú, por ejemplo, ha adoptado una estrategia de gestión integrada de recursos hídricos destinada a proteger las tres cuencas hidrográficas vitales de Chira-Piura, Santa y Tacna, que sufren problemas como de derrumbes, escasez, sequía y inundaciones. De conformidad con la Ley de Recursos Hídricos de Perú, el enfoque de gestión integrada incluye la promoción de una cultura que alienta la preservación del agua, así como el mejoramiento de su calidad y control, además de otras medidas. Una gestión más eficaz de los recursos hídricos no produce grandes titulares en los periódicos, pero constituye un paso gigantesco para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de los recursos hídricos y el bienestar de la población de América Latina y el Caribe.

*Fenwick y Miralles son especialistas de agua en el Banco Interamericano de Desarrollo

Columna publicada originalmente en el blog Volvamos a la fuente de la División de agua y saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo

SOLIDARIDAD




EDITORIAL DE EL PAIS - URUGUAY

La verdadera escala de valores
La palabra solidaridad ha sido largamente maltratada por motivos políticos y con falsas intenciones, convirtiéndose en una muletilla y no en un vocablo de admirable significado.


Solidarizarse con los demás no implica concederles una cuota fija de ayuda, sino en compadecerse de la suerte del prójimo, conmoverse de ello y otorgar todo el apoyo que la necesidad ajena requiere.

La vieja y famosa oración de San Francisco, pidiendo cambiar lo malo por lo bueno y entregar auxilio donde hay desamparo, debería volver a redactarse para prestar atención y llegar a atender el desvalimiento de mucha gente a la que miramos de lejos pero seguimos de largo. No es el caso de todos, ya que existe mucha gente sensible a los requerimientos del prójimo y otra gente que suele prestar apoyo a quienes lo necesitan, pero en un mundo como el de hoy, tan pendiente de trivialidades y de razones materiales, hace falta insistir con el recuerdo de ciertos valores capaces de ennoblecer la vida propia y la ajena.

En la televisión oficial española hay un programa que plantea los graves problemas de muchos individuos enfrentados a las adversidades personales, las aflicciones de salud, las carencias para criar a los hijos o los tropiezos laborales. A través de ese programa, que es de emisión diaria a lo largo de un par de horas, se solicita y se obtiene el apoyo de particulares para respaldar a personas con situaciones de emergencia a menudo desesperantes. Debe señalarse que la respuesta de la gente suele ser conmovedora, porque no consiste en grandes donativos a cargo de seres adinerados, sino en aportes monetarios modestos ofrecidos por individuos de condición común, pero provistos del margen de sensibilidad indispensable para reaccionar ante precariedades de los demás.

Entonces un espectador uruguayo puede reflexionar sobre la urgencia que reclama la situación angustiosa de un sector de la población de este país, que sobrevive durmiendo en la calle, dando a luz hijos que precozmente son abandonados o perdidos de vista, que es un cuadro donde abunda la desintegración familiar, el alejamiento de la figura paterna, el ausentismo escolar de la descendencia, la imposibilidad de acceder a una alimentación aceptable, la falta de vivienda decorosa, la inmersión en un medio social en el que domina la violencia, junto con la sensación de estar expulsado del marco social donde se vive con dignidad. Para ese sector que puebla los márgenes de esta comunidad, y que comparativamente es cada día más numeroso, se instrumentan planes de asistencia que no siempre tienen el destino debido ni la utilidad esperada, además de no caer siempre en manos mejor intencionadas. Todo indica que se necesita algo más que un programa general de ayuda, de resultados variables y aplicación incierta.

Se necesita, en verdad, que resucite el sentido de la verdadera solidaridad, que sepa interpretar la falta de amparo afectivo, que restaure la confianza en el prójimo, que repare las heridas del abandono o la agresividad, que levante el ánimo derrotado de los solitarios o los desconsolados. Una oración laica en la que vuelvan a invocarse -y a ponerse en práctica- algunos de aquellos valores desgastados por el materialismo y la banalidad de una cultura moderna donde avanza sin cesar el dominio de otros valores, los que convendría repudiar, como el egoísmo, la indiferencia, el recelo, la codicia o el desinterés por lo que le ocurre al prójimo, todo lo cual se ejercita sin pensar que las desventuras de los otros recaerán tarde o temprano en nosotros.

Podemos estremecernos cuando vemos al pasar la miseria de un niño de la calle, o los tormentos que padecen los animales sometidos a tirar de un pesado carro a toda hora, pero es poca la gente dispuesta a hacer algo para remediar esas situaciones, formular preguntas, tomar cartas en el asunto o proveer soluciones. La aspereza de un adolescente marginal, que puede llegar al delito, o el enloquecimiento de un caballo de tiro, que provoca un revuelo con su espanto callejero, son apenas dos ejemplos de violencia que sobresaltan la vida colectiva sin que se piense en el origen de esos episodios. Evaporada la solidaridad -que es una forma de desvanecimiento del amor- solo queda escandalizarse ante los hechos concretos sin margen alguno de meditación sobre el origen de esos escándalos.

VUELVE EL ZEPELÍN


La compañía Aeros reinventa los dirigibles
La compañía cree tener una nueva forma de viajar que revolucionará la industria y cambiará la aviación para siempre.






LIBERTAD DIGITAL 2013-09-18

Setenta y seis años después de que el Hindenburg explotase sobre el cielo de New Jersey, el dirigible está a punto de revivir. Aeros, una compañía californiana, está decidida a volver a sacar réditos del famoso zepelín.


La idea podría parecer revolucionaria o extraña en una época en la que las líneas de bajo coste han revolucionado la aviación comercial. Pero en esta empresa están convencidos de que existe un nicho de mercado para su producto. Especialmente en el transporte de mercancías. ¿Se imaginan? Miles y miles de toneladas volando sobre el Atlántico, en un medio de transporte más barato que el avión, con más capacidad que un tren y más rápido que un barco. Visto así, no parece ninguna locura.

Lo cierto es que Aeros cree que este nuevo medio de transporte revolucionará la industria y cambiará la aviación para siempre. La compañía tiene permiso para realizar pruebas a cielo abierto con su zepelín.

Aeros ha creado su Aeroscraft, un dirigible rígido. ¿Y por qué un zepelín? Como apuntamos, sus responsables creen que tiene posibilidades de transporte que no están al alcance de ningún otro medio. Especialmente, permite llevar grandes cargas a larga distancia, a un coste reducido y a velocidades relativamente altas. Y, además, tiene una característica muy importante: no necesita un aeródromo, ni un aeropuerto para la carga y descarga.

Pero, para que esto fuera posible, la empresa ha tenido que solucionar los problemas que condenaron al fracaso a los dirigibles de los años 30. Como explica Pepe Cervera en su blog de RTVE, estos aparatos tenían dos grandes fallos, uno era el de los gases inflamables, que a veces les hacían estallar, y otro era el del lastre.

Esta empresa ha conseguido que sus viajes no dependan de la presión del aire interior; sus ingenieros han creado un fuselaje autoportante, una serie de grandes globos llevan el gas de elevación, helio no inflamable. El problema del lastre se soluciona comprimiendo este gas de modo que no pese más que el aire. Además, cuenta con la ayuda de una serie de turborreactores que apuntan hacia abajo y con nuevos materiales, mucho menos pesados.

Aunque puede parecer débil si lo comparamos con un avión, Aeroscraft es a prueba de balas. La empresa afirma que sus primeras aeronaves estarán disponibles para los clientes a mediados de 2015. ¿El coste? Pues el modelo con capacidad para 66 toneladas unos 25 millones de dólares por año, y el de 250 toneladas, 55 millones. Ahora sólo queda saber si empiezan a llegar los pedidos. Si tiene éxito, la silueta del dirigible volverá a ser una imagen reconocible en los cielos norteamericanos y europeos.

TOPONIMIA






A RAG rescata os estudos de toponimia de Nicandro Ares
A obra, editada pola Academia en dous volumes, reúne 178 textos publicados polo erudito lucense entre 1964 e o 2011
LUÍS POUSA en La Voz de Galicia


A toponimia non é unha disciplina antiga. Non se cultivou na Península ata finais do século XIX. Foi Cataluña a pioneira nuns estudos filolóxicos que agardarían ata os anos vinte e a erudición de Menéndez Pidal no caso do castelán. En Galicia o pioneiro foi Abelardo Moralejo, que en 1952 publicou o primeiro artigo sobre esta materia na que tería como discípulo logo ao seu fillo Juan José. Lembrouno onte, no salón de actos da Real Academia Galega, Antón Santamarina, na presentación do segundo volume dos estudos de toponimia de Nicandro Ares, que por motivos de saúde non puido asistir a un acto no que participaron tamén o presidente da RAG, Xesús Alonso Montero, e o académico Ramón Lorenzo, que subliñaron o labor «fundamental» desenvolvido polo pai Ares neste terreo.
Esta recopilación de textos foi editada por Santamarina, que reuniu 178 artigos publicados por Nicandro Ares en 15 cabeceiras diferentes (desde xornais ata boletíns e cadernos especializados) entre 1964 e o 2011, e nos que, segundo apuntou Santamarina, o autor combina a erudición cun «estilo agradable de ler e unha pinga de humor».
Os dous volumes recollen desde os primeiros traballos de Ares, centrados na arqueoloxía da súa Santa Eulalia de Bóveda natal, ata estudos etnográficos «nos que sempre hai unha pegada toponímica que elucidar», explicou Santamarina.

LOS RICOS DE LA CORRUPCIÓN


Cuando el honrado se da cuenta de que si no entra en el juego queda totalmente excluido, repiensa su actitud inicial
GUILLERMO A. COCHEZ en El País - España

El tema de la corrupción cada vez se globaliza más. Un reciente reporte indica que diariamente en el mundo se pagan por debajo de la mesa a funcionarios corruptos aproximadamente 1.300 millones de dólares. Naciones Unidas tiene su convención contra la corrupción; también organismos regionales como la OEA. Sin embargo, el afán de lucro de algunos supera cualquier barrera que controle o procure disminuir la corrupción pública.


Es cierto lo que dicen que para que exista corrupción pública se requiere de la privada. Sin embargo, cuando el honrado se da cuenta de que si no entra en el juego queda totalmente excluido, repiensa su actitud inicial. Si no lo hace sus industrias no prosperan y sus negocios palidecen, frente a aquel que sin importarle nada viola todas las reglas de la ética comercial.

En el blog del amigo venezolano Alek Boyd, biznieto del prócer de la independencia de Panamá, Federico Boyd, cuya memoria se recuerda con el nombre de emblemática avenida en la capital panameña, apareció una contribución que me llamó mucho la atención: “Los Doce Pasos para Convertirte en un Boligarca Venezolano”. Conversando con Boyd me percaté que su autor, por razones obvias, prefirió el anonimato. Sin embargo, como esto de la globalización de la corrupción, no toca sólo a los venezolanos, y a sus nuevos ricos llamados Boliburgueses o Boligarcas, comento el trabajo que también se aplica a muchas de nuestras sociedades.

El primer principio: Si no puedes acumular dinero honestamente, entonces paga coimas (bribes) a funcionarios gubernamentales para asegurarte de contratos con altos sobrecostos y márgenes para todos. El caso de Venezuela es muy sintomático porque se encuentra en el puesto 162 en el índice mundial de la corrupción; entre los 15 más corruptos, compartiendo con Somalia, Afganistán, Sudán, Guinea, Haití, entre otros. Sin embargo esto no es óbice para que este primer paso se aplique también a muchos otros.

Número dos: Una vez acumules tus primeros 100 millones, búscate algunos amigos que trabajen en Wall Street y que te abran cuentas en sus bancos; signo de prestigio del cuentahabiente. Número tres: Cómprate un jet, o alquila uno de vez en cuando, para que la gente se dé cuenta que estás entrando en la crema de la sociedad por la puerta ancha. Recuerda que en estos esfuerzos no importa aquello de que las apariencias engañan.

Siguiendo la línea, debes adquirir, además de la tremenda propiedad que tienes en tu país, una en sitios como Miami, Nueva York o España. Eso te pondrá a codear con los más ricos del mundo. Además, adquiere hobbies propios de la nueva gente con la que te moverás, como por ejemplo, adquirir caballos peruanos de paso.

Como paso número seis, es importante que tu esposa, novia o amante sean bien activas en las redes sociales. Así compartirán con todos tus allegados tus triunfos en el jet set y conocerán toda la gente importante con que te codeas. El paso siete indica que ya al nivel en que estás debes organizar alguna ONG para que dicte charlas sobre la democracia o recaude fondos para los niños pobres que no pueden recibir asistencia en los hospitales públicos porque los insumos que tienen son insuficientes. (Se los habrán robado quizás en algún contrato que te dieron, pero eso no es asunto tuyo). El paso ocho indica que si no te has casado y lo harás, debes preparar una boda donde invites a lo mejor de la sociedad, comenzando con los líderes de tu gobierno.

Contrata a lobistas en Washington para que los periodistas no busquen mucho en tu pasado, así como encarga a quienes limpien tu reputación en el internet, lo que llaman “online persona”. Eso sí, búscate gente que escriban “cosas buenas” de ti; tu imagen hay que reforzarla a toda costa. Y, como último paso, no te olvides nunca de tu país, al cual debes demostrar que lo quieres mucho, a pesar de lo tanto que te aproveches de él.

Lo anterior se aplica a Venezuela, pero también a Panamá, a España y muchos otros países, donde cada vez más resuenan las alarmas de la enorme corrupción que envuelve a la clase política, a los empresarios y a los que, cercanos a las exquisitas mieles del poder, se hacen millonarios y hasta multimillonarios. No falta un día donde algún escándalo de corrupción no sacuda la prensa global.

Las erróneas traducciones del Parlamento de Galicia


ICNDiarioPor R.C. Gómez





Las inexactas traducciones automáticas del gallego al español marcadas en rojo


Meses atrás en un artículo de opinión, comentaba la inexplicable política del Parlamento de Galicia en referencia a la traducción “automática” que realiza del gallego al español y mi asombro no tiene límites al ver que no han corregido este subsanable error.
Geográficamente Galicia es territorio español, por eso suena incomprensible que en un país donde se habla la lengua de Cervantes, para leer en español las noticias del Parlamento se tenga que apelar a un traductor autómatico, generalmente plagado de errores.

Está muy bien que se publique en gallego, pero está muy mal que no se le otorgue el mismo tratamiento al idioma español y se deje librado al azar la publicación en esta última lengua, cuando es la que se habla en el país.

La insólita explicación del Parlamento es lamentable: “La versión en castellano es una traducción automática. Si encuentra algún fallo, por favor, envíenoslo a: tradutor@parlamentodegalicia.es”.

¡Es el colmo que todavía pidan colaboración para detectar errores!. Es como una burla a quienes no tienen porque conocer la lengua gallega. Y después dicen que quieren integrarse al mundo. ¡Bonita forma de hacerlo!

No deja de ser insólito que en España, para leer en español, haya que apelar a un traductor automático, aunque usted, amigo lector, no lo crea.

¿Nadie está capacitado para escribir en español en el Parlamento de Galicia?.

¡Por favor, que alguien salga y explique algo…si es en español mejor, para poder entenderlo!. Gracias.

CASTETS:









la ardua tarea de traducir la jerga futbolera
Por: Paraná Sendrós

Fernando Castets, habitual coguionista y colaborador de Juan José Campanella, tuvo a su cargo la tarea de “traducir” “Metegol” al español de España, que hoy inaugura fuera de competencia, con el título de “Futbolín”, el Festival de San Sebastián.
San Sebastián - Hoy, inaugurando el Festival de San Sebastián, "Metegol" se transformará en "Futbolín", a beneficio de la afición española. Autor de la traducción y adaptación al castizo es Fernando Castets, amigo de años y coguionista de Juan José Campanella en "El mismo amor, la misma lluvia", "El hijo de la novia" y "Luna de Avellaneda". Castets no estará presente: debe dar sus clases de guión en el taller que compartía con Aída Bortnik, y viajar a Chile, donde trabaja para otra película. Pero antes, dialogamos con él.

Periodista: ¿Había hecho ya un trabajo semejante?

Fernando Castets: Solo la "traducción" del musical de Sabina "Más de 100 mentiras" que se estrenó en Buenos Aires en marzo pasado, tras dos años en España. Soy uno de los coautores de la versión original española junto con David Serrano y Diego San José. En ese caso, más allá de cambios evidentes como pasar del "tú" al "vos", cambia mucho la manera de hablar. Nosotros decimos "quedate cerca mío y entramos juntos" y en España dicen "quédate cerca de mí y entraremos juntos". Con "Metegol" el proceso era inverso, ya desde el nombre mismo del juego y la película. Por eso lo apodé "Metelín". Debo agradecer a Míkel Lejarza, que me recomendó para el trabajo, con la anuencia del Director Técnico y Gran Capitán, nuestro querido amigo Campanella. Pero la mayor ayuda fue del coproductor Gustavo Ferrada, español y futbolero. También estuvo involucrado Hernán Casciari, pero lamentablemente no tuve la oportunidad de reunirme con él, hubiera sido un enorme placer y una mayor diversión que estuviésemos dos grandes escritores frente a frente. Digo "grandes" por razones de espacio. Que ocupamos.

P.: ¿Ya tenía el oído listo para ubicar expresiones futboleras similares?

F.C.: No, pero a fuerza de estar yendo y viniendo a España por diversos trabajos, cuando importan los diálogos y el habla de la gente uno va entrenando el oído. También he visto partidos en España del Depor (tivo La Coruña), porque siendo de Racing busqué un equipo de similar camiseta y sufrimiento. Luego mi simpatía derivó hacia el Atlético de Madrid, porque si había un Racing español era el Atlético, por vencido y sufriente. Y por el nivel de fanatismo de sus hinchas. Luego llegó Simeone, se volvió un equipo ganador y ya no lo siento tan racinguista como antes. Pero me divierte ver que muchos de los cánticos de las tribunas se parecen.

P.: ¿En cuánto tiempo debió hacer su trabajo? ¿Quiénes lo asesoraron?

F.C.: El tiempo nunca es suficiente pero aquí la complejidad de la animación hacía que yo fuera más rápido que la película en sí. Es la primera vez que me pasa. Primero tuve una lista de diálogos e hice una traducción literal, tratando de encontrar las palabras españolas adecuadas que fuesen coloquiales, familiares y aptas para todo público, claro. Por ejemplo, ¿cuál es el equivalente español de morondanga? Chichinabo. ¿Y julepe? Luego, la camiseta granate no les sonaba, la cambiamos por ¡Burdeos! Y así. Después empecé a probar que las palabras coincidieran con los movimientos de los labios y descubrí que se podían agregar muchas cosas en el "off", es decir cuando algún personaje estaba de espaldas o fuera de cámara, como una manera de enriquecer cierta situación o momento. La única indicación que tuve, y traté de cumplirla, fue hacer una versión lo más divertida posible. Esperemos haberlo logrado.

P.: ¿Se mantienen el filósofo, el ruso, y el que habla de sí mismo en tercera persona? ¿Y cómo se reemplaza al cordobés? ¿Cambian los nombres de algunos personajes?

F.C.: El Loco sigue siendo el Loco, con la misma voz de Horacio Fontova. Ese no se cambió. Cambiaron algunos nombres, hasta de secundarios. Pero es lo de menos. En cuanto al Crack pagado de sí mismo, en España resulta más fácil que acá asociarlo con un Cristiano Ronaldo, u otros de los que hubo muchos. A propósito de "pagado de si mismo", los españoles tienen una expresión preciosa: "está encantado de haberse conocido".

P.: ¿Y la paráfrasis que recita el manager en beneficio propio, para abandonar a su estrella?

F.C.: Sigue igual: "Las estrellas se apagan, los ídolos caen, los cracks envejecen, los managers son eternos...".

P.: ¿Y qué pasa con el cantito "salchicha con puré"?

F.C.: También sigue, acá y allá es comida de chicos, rima fácil, alegre, sinónimo de festejo. Parece ser universal. ¿No vio el trailer en ruso? No sé, pero parece que estuviesen diciendo salchichas con puré. ¿En la versión alemana dirán salchichas con chucrut? ¿Qué plato elegirán en la versión japonesa? Ya veremos. Por lo que me dijeron, la película ya está vendida a más de 30 mercados de lenguas diferentes.

*Enviada especial

HAMMERSTEIN EL INVISIBLE






Por Juan Forn en Página 12 - Buenos Aires

En el despacho de Lord Latimer, en el alto mando británico, durante la Segunda Guerra, había un cuadrito que decía:
“Hay cuatro clases de oficiales: los inteligentes, los trabajadores, los vagos y los tontos. En la mayoría de los casos, las cualidades concurren de a dos. Los que son vagos y tontos conforman el 90 por ciento de la oficialidad. Los inteligentes que son trabajadores hay que mandarlos al Estado Mayor. El inteligente que es vago califica para las más altas tareas de mando porque sabe delegar y tiene el aplomo y la claridad mental necesarios para tomar decisiones de peso. Y del tonto y trabajador hay que protegerse y nunca delegarle ninguna responsabilidad porque siempre causará alguna desgracia”.


Lo curioso es que la frase era de un general del ejército alemán, un general que seguía vivo y que, en los papeles al menos, aún pertenecía al ejército de Hitler, aunque pasado a retiro. Su nombre era Hammerstein, desde que en 1933 eliminó la partícula “von” de su apellido, junto con el título de barón que la antecedía. Dejó de tener trato con sus colegas de la nobleza el día que pidió la baja, y pidió la baja el día que Hindenburg nombró al cabo austríaco (así llamaba Hammerstein a Hitler) canciller de la nación.

En el Ministerio de Defensa eran legendarias su inteligencia y su vagancia. Lo llamaban El Hombre Invisible, porque había sido el responsable de las relaciones entre el ejército alemán y el Ejército Rojo desde 1921 hasta 1932, unas relaciones tan clandestinas como fructíferas para ambas partes: el Tratado de Versalles posterior a la derrota en la Primera Guerra le prohibía a Alemania producir artillería pesada. Los rusos fabricaban tanques de sobra, pero necesitaban expertos que profesionalizaran su ejército. Como dijo el mariscal Tujachewski años después: “El ejército alemán fue el maestro del Ejército Rojo. No olviden que es la política la que nos separa, no nuestros sentimientos”. Vale la pena recordar que el viaje de Lenin en el tren blindado en 1917 había sido solventado por el ejército imperial alemán, para debilitar a Rusia. Vale la pena mencionar también que esos mismos militares alemanes que quince años después tenían tan buena relación con sus pares soviéticos, volvían a sus casas y creían completamente lógico que en territorio alemán se exterminara a los comunistas, y para fines de 1932 eran unos cuantos los que veían en Hitler la herramienta ideal para hacerlo. Hammerstein, en cambio, había sostenido ante Hindenburg mismo que el ejército aún podía desactivar a Hitler y desbandar sus huestes. Hindenburg le ordenó en cambio que sentara a los generales a escuchar al cabo austríaco. Hammerstein tuvo que hacerlo en su casa (la casa que le daba el ejército como comandante del Estado Mayor en Berlín). Hitler relató famosamente sus planes en esa reunión (“Cinco años para exterminar el enemigo interior y luego la conquista del mundo”).

En 1938, cuando el final de esos cinco años se acercaba, y fueron imprescindibles las mejores cabezas estratégicas del ejército para la etapa siguiente del plan, alguien en el alto mando logró que se le ofreciera al retirado Hammerstein la comandancia de los Sudetes. Hitler iba a sentarse en esos días en Munich con el inglés Chamberlain y el francés Daladier: o le permitían quedarse con los territorios ocupados hasta entonces o sería la guerra. Alguien en el alto mando sugirió que una aparición pública del Führer en el frente de los Sudetes sería un buen golpe de efecto. En realidad era una conspiración, planeada en el mayor de los secretos: Hammerstein arrestaría a Hitler en cuanto bajara del avión y los generales tomarían el poder y frenarían la guerra. Pero Hitler, a último momento, decidió no ir: Daladier y Chamberlain le habían firmado con pulso tembloroso todo lo que pedía, Europa había ganado un año de clemencia. Hasta el final de sus días lamentó Hitler no haber empezado la guerra en 1938. Hasta el final de sus días lamentó Hammerstein aquella última oportunidad perdida por Alemania para desactivar al demonio.

Desde que fue relevado de su puesto y pasado a retiro efectivo días después de la firma del Tratado de Munich, en 1938, hasta que murió de un infarto en 1943, Hammerstein vivió de espaldas al nazismo. Cada vez que lo tanteaban los conspiradores, él contestaba: “Si alguien matara a Hitler antes de que el último alemán vea el abismo en que hemos caído por culpa de él, lo beneficiaríamos, lo haríamos un mártir”. A Ruth von Mayerburg, la condesa que era espía de los soviéticos y después escribió unas memorias de título formidable (Sangre azul, bandera roja), le dijo, cuando ella lo acusó de desentenderse del mundo: “Hago lo único sensato que puede hacer un caballero. No soy un héroe, no me abro paso a codazos en la rueda de la historia como ustedes”. Estaban en una partida de caza a la que ella había logrado que fuera: Hammerstein ya no tenía coto propio, no tenía nada, no veía a nadie, a duras penas mantenía a su mujer y a sus siete hijos con la pensión que le daba el ejército, pero siguió indolente, desesperantemente fiel a su papel hasta el final (la condesa estaba allí para ofrecerle, en nombre del mariscal Voroshilov, asilo en la URSS, con coto de caza propio, si colaboraba en la estrategia del Ejército Rojo).

Los hijos de Hammerstein nunca oyeron a su padre hablar en la mesa, salvo cuando había visitas. Tampoco lograron que les preguntara nunca por sus maestros o sus compañeros. Hammerstein no hablaba con ellos; sólo les dedicaba de tanto en tanto brevísimas y fulminantes enseñanzas en forma de comentarios al pasar (“El miedo no es una visión del mundo”). Sin embargo, los dejó estudiar, los dejó ir en la dirección que querían ir: tres de sus hijas mujeres fueron comunistas, se casaron con judíos y trabajaron secretamente para el Komintern; dos de sus hijos varones participaron en la conspiración para matar a Hitler en 1944, uno de ellos logró salvarse porque el lugar donde iba a ocurrir el atentado era en la misma casa donde había tenido lugar aquella reunión de Hitler con los generales, cuando era la casa de los Hammerstein (el joven Ludwig logró escabullirse por los sótanos que había aprendido a conocer al milímetro durante su niñez en esa casa). Esa casa, que pertenecía al Ministerio de Defensa, fue convertida años más tarde en el Centro Conmemorativo de la Resistencia durante el Nazismo. El director de ese Centro, hasta hace muy poco, era Ludwig. El y todos sus hermanos sobrevivieron a la guerra. La madre también había sobrevivido. Sólo Hammerstein murió. Todos los hermanos, incluso la madre, a su particular manera, colaboraron en la resistencia contra Hitler, una vez que Hammerstein murió. En su gran libro sobre Hammerstein, Hans Magnus Enzensberger le pregunta a Ludwig si todos ellos actuaron así por su padre, o porque él no actuó. Ludwig lo mira con los mismos ojos insondables de su progenitor y le contesta: “En una familia como la nuestra, de esas cosas no se habla”.

EMPIEZA EL FILBA

Literatura, una patria sin fronteras

El festival internacional que cada año reúne en Buenos Aires a prestigiosos autores de la Argentina y del exterior comenzará el miércoles; Sylvia Molloy reflexiona sobre la inevitable extranjería de todo escritor, en un ensayo inédito para adncultura
Por Sylvia Molloy | Para LA NACION

Hace unos años escribí un relato sobre mi deseo de regresar a la casa donde me crié y lo titulé "Casa tomada", copiando deliberadamente a Cortázar. El gesto no era tanto homenaje como intento de alejarme del género confesional y trabajar más en clave literaria. Cuento cómo me entero a través de un amigo de que la casa de mi infancia, en un suburbio de Buenos Aires, ha sido demolida o por lo menos renovada a tal punto que ya no es reconocible. Tanto una como otra posibilidad son extremas, pero cediendo a la urgencia dramática del mensaje escojo por supuesto la primera, más catastrófica, y confiando en mi amigo -que también era del mismo barrio- reacciono indignada: ¡cómo se atreven! Continúa mi texto contando cómo, en un viaje subsiguiente a Buenos Aires, voy a ver la casa el mismo día en que llego: está por cierto cambiada (han construido una extensión de la planta baja, lo cual cambia la fachada) pero todavía es reconocible. A mi regreso a Nueva York le reprocho a mi amigo: ¿qué lo llevó a decir que la casa había sido demolida cuando todavía está allí? Él insiste en que ha sido completamente modificada, demolida y reconstruida, el patio de adelante y el árbol enorme ya no están. Pero tanto el patio como el sauce llorón estaban en la parte de atrás de la casa, y no al frente, le digo, y lo que han agregado es mínimo, la casa ha cambiado muy poco. Pablo porfía que no, que ya no es la misma casa y que el árbol estaba al frente. Mi relato concluye, me doy cuenta de que es inútil que insista en lo contrario: probablemente los dos tengamos razón.

Pienso en la desterritorialidad que sentimos muchos de los que escribimos afuera y en la necesidad, como anota Salman Rushdie, de crearse casas imaginarias. En realidad, Rushdie habla de imaginary homelands, es decir, no sólo casas sino también países/casa: el inglés reúne oportunamente en una sola palabra la casa y la tierra, el hogar y la patria. Acaso la palabra querencia, en español, diera idea de la dimensión afectiva que contiene la palabra homeland, por lo menos para un latinoamericano. (En España la querencia es el espacio donde, durante una corrida, ponen al toro a recobrar fuerzas: pese a la brutalidad del escenario la idea de un espacio, un "adentro" reconfortante y regenerativo, me parece adecuada, incluso me agrada.)

Prefiero hablar de la escritura del afuera y no de la escritura del exilio porque la carga a menudo dramática de esta última palabra de algún modo oblitera la noción -engañosamente más simple- de desplazamiento. Si digo "afuera" presupongo un "adentro" al que, en teoría, puedo volver; si digo "exilio" la posibilidad de la vuelta es menos clara. Lo que me interesa principalmente es la escritura que resulta del traslado, la escritura como traslado, como traducción; la escritura desde un lugar que no es del todo propio y sin duda no lo será nunca, un lugar donde subsiste siempre un resto de extranjería y de extrañeza, donde se aprende una lengua nueva pero se escribe en la lengua que se trajo, y donde, si por azar uno oye hablar en castellano en la calle, uno se siente interpelado y se da vuelta: me están hablando. A mí.

Una de las características de escribir afuera es, como es obvio, la doble mirada. El remanido consejo -hay que escribir sobre lo que se conoce- sólo funciona a medias. Lo que se conoce bien está lejos o ha quedado atrás; lo que se conoce menos bien es lo que se tiene delante, la realidad de un lugar otro, donde se habla un idioma otro: no un homeland sino, para usar otra expresión en inglés (porque el mezclar lenguas es característica de quien escribe afuera) un home away from home, una casa fuera de casa; en suma, un lugar provisorio, aun cuando llegue a ser permanente. El imaginary homeland se vuelve homeland portátil, como Venezuela para los venezolanos, casa a la que se acude en el recuerdo, fuente inagotable de relatos que permiten asentarse. "Estoy donde no estoy", escribe memorablemente Gabriela Mistral en un poema. Hubiera podido decir: "Escribo donde no estoy".

Se me dirá, con razón, que, en términos generales el desplazamiento, la deriva, la incertidumbre -la carencia, incluso- son características de todo acto de escritura, aun de la de quienes, espacialmente, geográficamente, están donde están, son donde son: escribir, a fin de cuentas, ya es estar en otro lugar. Pienso en el consejo del olvidado y acaso olvidable Valéry Larbaud: Hay que escribir, decía, "donnant un air étranger à ce qu'on écrit", procurando dar un aire extranjero (o de extranjería) a lo que se escribe. Cuando leí la frase, allá por los años sesenta del siglo pasado, durante un primer viaje fuera de la Argentina a Francia, me pareció brillante: transformaba lo que yo percibía como falla en ventaja, a veces incómoda, pero ventaja al fin. Tomé el consejo literalmente. Me costaba escribir en castellano; al mudar de país quería encontrar cabida en una nueva realidad y, sobre todo, en un nuevo idioma, el francés, que hablaba fluidamente pero en el cual, podría decirse, no había vivido. Durante un brevísimo momento pensé que adoptaría esa nueva lengua y la haría de veras mía al escribir. No lo logré y durante un tiempo quedé suspendida entre lenguas, con la sensación de que no escribiría nunca en ninguna. Sin embargo no olvidaba el consejo de Larbaud y recurrí entonces a escribir, por así decirlo, "en traducción". Arrancaba en inglés o en francés, en general de una cita en una de esas lenguas "otras" que me permitía plantear un afuera lingüístico para entonces incorporarlo, volverlo mío, a través de la traducción. Recuerdo un cuento que escribí por aquella época y que dejé inconcluso: comenzaba con una cita más o menos textual de Gide que, traducida al castellano, me daba el envión necesario para seguir adelante. Mucho más tarde y ya en otro país que también me era extranjero, recurrí a un sistema similar como aguijón, para provocar la escritura. Esta vez había decidido escribir un libro de crítica en inglés y, si bien no recurrí a las citas traducidas para asegurarme un punto de partida, me dediqué a armar listas de palabras y expresiones cuyo sonido me gustaba como hitherto, nevertheless, despite - por alguna razón casi todas adversativas- para poder arrancar e instalarme, siquiera precariamente, en la otra lengua.

¿Qué ocurre con la escena de escritura cuando se la desplaza? ¿Cómo se tejen las sutiles relaciones entre autor, lengua, escritura y nación? ¿La extranjería de un texto comienza en la distancia geográfica, en el uso de otra lengua o en el sesgo de la mirada crítica? Y, por último, ¿qué comunidad de lectores y qué contexto de lectura convoca el texto del escritor desterrado? Estas son preguntas que me hago, no para encontrar respuesta -no la hay- sino para mantener vivo un diálogo, no sé demasiado bien con quién. Escribir afuera aumenta la inseguridad de toda escena de escritura al volver tangible la extrañeza. Las sorpresas lingüísticas se dan a diario, incluso para el más aguerrido: cuando paseo por las afueras de Nueva York y veo en una granja un cartel que dice "Hay", no se me ocurre pensar que venden heno, me pregunto "¿Qué es lo que hay?" Después de años de vivir afuera, sigo leyendo primero en castellano.

Muchos escritores "se pasan" resueltamente (no sé si es el adverbio adecuado) al otro lado, se aposentan en la otra lengua: el polaco Conrad, escritor inglés; el norteamericano Julien Green, escritor francés; la canadiense Nancy Huston, que pasa del inglés al francés y de vuelta al inglés; el ruso Nabokov que primero pasa al francés y luego al inglés, volviéndose, durante años, "escritor norteamericano"; el checo Milan Kundera que escribe en francés como lo hace la argentina Silvia Baron Supervielle; el bosnio Aleksandar Hemon y el serbio Charles Simic, aclamados escritores norteamericanos; el ruso Joseph Brodsky, que escribe en inglés sin dejar el ruso y a quien se premia como poeta americano (American Poet Laureate) y como escritor ruso (el Premio Nobel). En todos ellos, podría decirse que la lengua dejada atrás, o a la vera del camino, subsiste como resto activo, interviene, afecta la lengua nueva. Pero no es necesario cambiar de lengua para experimentar lo extraño. La misma lengua que uno trajo, la casera, por así llamarla, al trasplantarse se desfamiliariza, se vuelve otra, es y no es la lengua de ese homeland que se dejó atrás. Y si el traslado altera la lengua también la imaginación pierde asidero, literalmente se aliena. En el mejor de los casos uno siente que participa en dos mundos, el que dejó y el que habita. En el peor -acaso el más frecuente- siente que no participa en ninguno. El sentimiento libera y a la vez pesa.

Recuerdo que cuando publiqué mi novela En breve cárcel hace muchos años en España, la editorial me corrigió el uso de ciertos argentinismos. Yo iba aceptando sin entusiasmo los cambios propuestos hasta que llegamos a un episodio donde la protagonista come pan con manteca. Mantequilla, puso el corrector, aclarando con petulancia en el margen "manteca es grasa de cerdo". Fue el único cambio al que me negué estridentemente: no importaba que la historia transcurriera en una ciudad europea no nombrada, no importaba que no se supiera de dónde era la protagonista -esos datos se darían al final del texto- pero lo que mi personaje comía era definitivamente una muy argentina manteca. Mi vehemencia debe de haberlos sorprendido: no insistieron. Recuerdo también que esa novela tardó en circular en la Argentina y en consecuencia yo tardé en volverme "novelista argentina". Recorría en vano librerías pidiendo el libro: no lo habían distribuido, nadie me conocía. "¿Cómo dice que se llama la autora?", me preguntaban y no me atrevía a decirles que la autora era yo.

Vivimos en un mundo donde se viaja cada vez más, donde el desplazamiento es una forma normal de vida, donde el contacto con "el otro" se vuelve dispersión entre muchos "otros", donde las diásporas ya no sólo se deben a razones políticas o económicas, donde una aventura de viaje puede muy bien transformarse, sin que uno se dé del todo cuenta, en trasplante. O como dicen en inglés, para mezclar lenguas una vez más, We're all in the same boat, estamos todos en el mismo barco. O en el mismo avión: recuerdo una crónica de viaje de Martín Caparrós escrita durante un vuelo. Mira hacia abajo, ve tierra, ve poblaciones, escribe suspendido, intentado fijar lo fugaz, sabiendo que lo único que fija, en el momento de la escritura, es su propia letra. Pero el que estemos todos en el mismo barco no significa que hayan desaparecido las fronteras, acaso todo lo contrario. Los trámites ocasionados por los desplazamientos se multiplican, se vuelven absurdamente exigentes, los movimientos se vigilan. Paradójicamente -o quizá no, quizá sea consecuencia natural del perpetuo vaivén que caracteriza las vidas y las escrituras de quienes vivimos afuera- se hace perentoria la pregunta acerca de los orígenes: el que vive afuera es sospechoso: ¿afuera de dónde? No hablo simplemente del engorroso control de fronteras geográficas, el tener que decir a cada paso de dónde se viene, adónde se va y por cuanto tiempo, aunque ese control, en Estados Unidos, no carece de brutal ironía: se hace para defender -y aquí la palabra se torna ominosa- la Homeland Security del país. "Dime cuál es tu homeland y yo te diré si puedes entrar en la mía." Pero ese querer saber de una vez por todas de dónde es el otro rebasa la pesquisa fronteriza. El escrutinio responde a la necesidad de detener la fluidez del otro, de ubicarlo en un contexto controlable, de fijarlo como si fuera una mariposa más del famosamente nómade Nabokov. Y, en el caso del escritor de afuera, de asignarle, las más de las veces, el ingrato papel de representar a su país. No en vano recuerda Cortázar, citando a Jacques Vaché, los efectos nefastos de este requisito: "Rien ne vous tue un homme comme d'être obligé de représenter un pays", nada destruye más a un hombre que verse obligado a representar un país. La ventaja para ese escritor -que no para el inmigrante que quiere cruzar la frontera- es que puede no darse por aludido, puede elegir no representar y seguir cultivando la escritura del afuera. Es lo que he elegido hacer yo: Yo, argentina.

ACTIVIDADES PRINCIPALES DEL FILBA

El Filba se desarrollará en Buenos Aires desde el miércoles 25 hasta el domingo 29 en diversas sedes. Por primera vez tendrá también una versión chilena, en Santiago, entre el sábado 28 y el miércoles 2 de octubre.

Raúl Zurita. El poeta chileno, una de las voces centrales de la literatura latinoamericana, hará una lectura antológica de su vasta obra. Miércoles 25 a las 19.30, en Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415).
Tobias Wolff. El gran cuentista minimalista estadounidense, amigo de Raymond Carver, será entrevistado por Claudia Piñeiro. El jueves 26, en la Alianza Francesa (Av. Córdoba 946), a las 19.30.
"Escala de valores". El inglés Adam Thirlwell y otros autores hablarán de los libros sobrevalorados y olvidados de la lieratura universal. Sábado 28, a las 19.30, en Malba.
"Literatura de la imagen". Del panel participarán los cineastas y escritores Edgardo Cozarinsky, Gonzalo Castro y Lucía Puenzo. Domingo 29, a las 16, en Malba.

Asociación Española para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ASELE)




Más de 200 lingüistas participan en el XXIV Congreso Internacional
Xornal de Galicia | Miércoles, 18 Septiembre, 2013 - 08:31


La Universidad de Jaén se convierte estos días en el centro mundial de la investigación en enseñanza del español como lengua extranjera
La Universidad de Jaén (UJA) se convierte en estos días en el centro mundial de la investigación en enseñanza del español como lengua extranjera, al albergar el XXIV Congreso Internacional de la Asociación Española para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ASELE), que reúne a más de 200 lingüistas procedentes de Europa, América, África y Asia.

Jesús Nieto García, presidente del XXIV Congreso de ASELE y Director del Centro de Estudios Avanzados en Lenguas Modernas (CEALM) de la UJA, subrayó que este congreso supone “un hito en la proyección del español en el mundo contemporáneo”. Dicho congreso contará con tres conferencias plenarias, dos mesas redondas, 25 talleres y más de 100 comunicaciones, “lo que supone un acontecimiento en investigación de enseñanza del español como lengua extranjeras”, dijo.

El congreso, que se desarrollará hasta el 21 de septiembre, fue inaugurado esta mañana por la Vicerrectora de Internacionalización de la Universidad de Jaén, Victoria López Ramón, que estuvo acompañada por Isabel Sánchez López, secretaria del XXIV Congreso de ASELE; Susana Pastor Cesteros, presidenta de la Asociación Española para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera, y Yolanda Caballero Aceituno, diputada de Igualdad de la Diputación Provincial de Jaén.

Jesús Nieto señaló que la enseñanza del español como lengua extranjero ha evolucionado “muchísimo” en los últimos años y que, a través de este congreso, “queremos reflexionar sobre lo que ha supuesto esa evolución en los últimos años, aprovechando que se celebran los 25 años del congreso y de la asociación, “y, sobre todo, queremos ofrecer propuestas de futuro, que es lo más interesante”.
Por su parte, Victoria López Ramón aseguró que el español es una lengua con un futuro, “cuando menos, prometedor, en un mundo globalizado y donde el conocimiento de, al menos, dos lenguas, además de la propia, hoy en día ha dejado de ser un lujo para convertirse en una necesidad”. La Vicerrectora apuntó que, además de los más 400 millones de personas que lo hablan en todo el mundo, existe 60 millones de personas que aprenden, en la actualidad, español como segunda lengua.

López Ramón manifestó que este congreso supone “un hito anual, que permite a las personas investigadoras en esta área compartir experiencias, reflexionar y lanzar propuestas que permitan al alumnado internacional mejorar su capacidad de interacción e nuestra lengua”

Asimismo, Jesús Nieto destacó el papel del Instituto Cervantes, que con sus casi ochenta sedes en todo el mundo, son las que expiden el diploma de Español como Lengua Extranjera. “Ha hecho mucho por la expansión y la realización de esos exámenes y colabora con la enseñanza del español y la difusión de la cultura española”, subrayó.

El XXIV Congreso está dedicado a “La enseñanza del español como LE / L2 en el siglo XX”I. Para ello, se desarrollarán dos bloques de trabajo. En el primero, se valorarán las aportaciones más recientes de las diversas disciplinas lingüísticas a este ámbito de estudio. Y en el segundo, se propondrá una revisión metodológica y didáctica de la enseñanza del español en diferentes entornos de aprendizaje.



Profesión de futuro

Asimismo, Jesús Nieto puso de relieve el auge de la enseñanza de español como profesión. “En el momento actual son muchas las personas que están realizando sus estudios de Filología Hispánica y que se quieren dedicar a esto profesionalmente”. Así, aseguró que el futuro del español "es envidiable a nivel mundial" y que este idioma "tiene esa proyección de complementar lenguas extranjeras”

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE




affaire, alternativas en español

Recomendación urgente del día

Caso, asunto o escándalo y, en el sentido de ‘relación amorosa ocasional’, aventura (amorosa) o, más coloquialmente, lío son alternativas en español al galicismo affaire, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.


Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar frases que incluyen este extranjerismo: «El affaire Snowden no es el único desacuerdo entre Washington y Moscú en el último año y medio» o «Katy Perry le explicó a Kristen Stewart que no tenía un affaire con Robert Pattinson».

En estos ejemplos, habría sido preferible escribir «El caso Snowden no es el único desacuerdo entre Washington y Moscú en el último año y medio» o «Katy Perry le explicó a Kristen Stewart que no tenía una aventura con Robert Pattinson».

En caso de optar por la voz francesa affaire, lo apropiado es escribirla en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.
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