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segunda-feira, 21 de outubro de 2013

DESIDERATA













Marcha tranquilamente entre o ruído e a pressa, e lembra que paz pode haver no silêncio.
Vive em harmonia com todas às pessoas, tudo o que possas, sem render te.
Fala tua verdade tranquila e claramente, escuta aos demais, mesmo ao aborrecido e ao ignorante – eles também tem sua própria história.
Evita às pessoas ruidosas e agressivas, sem vexames ao espírito.
Se te comparas com os outros podes te tornar vaidoso e amargurado, porém haverá sempre pessoas mais pequenas e mais grandes que você.
Desfruta de teus sucessos assim como de teus planos.
Mantém o interesse em tua própria carreira, ainda que seja humilde, é uma verdadeira possessão nas cambiantes fortunas do tempo.
Usa a precaução em teus negócios, porque o mundo está cheio de armadilhas, mas não por isso te cegues à virtude que possa existir; muitas pessoas lutam por altos ideais e em todas partes a vida está cheia de heroísmo.
Sê você mesmo, especialmente não finjas afetos.
Tampouco sejas cínico com respeito do amor, porque ante toda aridez e desencanto o amor é perene como a erva.
Recolhe mansamente o conselho dos anos, renunciando graciosamente às coisas da juventude.
Nutre tua força espiritual para que te proteja na desgraça repentina.
Porém não te angusties com fantasias, muitos temores nascem da angustia e a solidão.
Junto com uma sadia disciplina, se amável com você mesmo.
Eres filho do Universo, não menos que as árvores e as estrelas.
Você tem direito a estar aqui te resulte evidente ou não, sem dúvida o universo se desenvolve como deve.
Por tanto, mantém-te em paz com Deus de qualquer jeito que o concebas.
E quaisquer seja teu trabalho e aspirações, mantém na ruidosa confusão paz com tua alma.
Com todas suas farsas, trabalhos e sonhos quebrados, este segue sendo um mundo maravilhoso.
Tem cuidado e esforça-te em ser feliz.

ROSALÍA DE CASTRO












El Cervantes homenajea a Rosalía de Castro en 150 años de «Cantares gallegos»

Efe. Madrid.

El Instituto Cervantes, el Consello da Cultura Galega y la Xunta de Galicia han organizado para los días 22, 23 y 24 de octubre en la sede central del Cervantes en Madrid, un homenaje a la poeta y novelista Rosalía de Castro con motivo de los 150 años de la publicación de su obra "Cantares gallegos".

Luis García Montero, Premio Nacional de Poesía, será el encargado de realizar la conferencia inaugural del ciclo "Rosalía de Castro: Tradición y modernidad", que aúna un conjunto de charlas y mesas redondas, coordinadas por el crítico Ángel Basanta, presidente de la Asociación Española de Críticos Literarios.

Intervendrán, asimismo, los poetas Luis Alberto de Cuenca y Arcadio López Casanova, y los escritores gallegos Carlos Reigosa y Marina Mayoral.

Al ciclo se le suma un concierto del compositor y cantante Amancio Prada sobre la obra de Rosalía de Castro.

Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 1837-Padrón, 1885) es una de las figuras claves del panorama literario del siglo XIX español y escritora fundacional de la literatura gallega.

Su obra inicia el periodo conocido como "Rexurdimento" gallego, a la vez que su poesía constituye uno de los mejores exponentes del romanticismo español.

En su obra poética sobresalen los "Cantares gallegos" (1863), "Follas Novas" (1880) y "En las orillas del Sar" (1884) y, dentro de su faceta narrativa, las novelas "La hija del mar" (1859) y "El caballero de las botas azules" (1867).

Prontuario de anécdotas de los Congresos de la Lengua Española


Panama -- El Congreso de la Lengua Española que inauguró este domingo el Premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa en Panamá es la continuación de otros cinco encuentros similares de escritores, académicos y expertos de la lengua, cada uno de los cuales ha dejado una nota peculiar para un prontuario de anécdotas.

• El I Congreso, que tuvo como escenario la ciudad de Zacatecas, México (1997), con el tema “La lengua y los medios de comunicación”, es recordado por el discurso inaugural del Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, quien propuso liberar de sus amarras ortográficas a una lengua que “ya no cabe en su pellejo”.

La propuesta escandalizó a eruditos y preceptores sobre todo cuando propuso jubilar a la ortografía, “terror del ser humano desde la cuna”.

“Enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y la jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revólver con revolver”, afirmó.


• El II Congreso, celebrado en Valladolid, España en 2001, estuvo dedicado al tema “El idioma español en la sociedad de la información”.

Otro Premio Nobel, el español Camilo José Cela, fue quien puso la polémica en este Congreso al arremeter contra quienes “se avergüenzan” de llamar al español por su nombre y prefieren llamarlo “castellano”.

La cuestión concitó una discusión dentro y fuera de los salones del Congreso, entre quienes repudian el término “español” por tener un cierto “perfume imperial” y quienes lo defienden por considerar que abarca las otras lenguas regionales de España: gallego, catalán y vasco.

• Con el lema “Identidad lingüística y globalización”, el III Congreso se llevó a cabo en Rosario, Argentina, en 2004.

En esta ocasión, la controversia la planteó otro Premio Nobel, pero no de Literatura, sino de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel quien organizó un congreso paralelo y “de ideología opuesta”, el Congreso de laS LenguaS ( sic).

En este otro espacio, de participación abierta, se reunieron representantes de instituciones académicas y culturales para discutir sobre el carácter pluricultural y multilingüe de América Latina, y recuperar la memoria de las lenguas aborígenes.

• El IV Congreso tuvo como marco la ciudad colombiana de Cartagena de Indias en 2007, bajo el lema “Presente y futuro de la lengua española: unidad en la diversidad”.

Lo peculiar de esta ocasión fue el cálido homenaje a Gabriel García Márquez por su octogésimo cumpleaños, que coincidió con el sesenta aniversario de la publicación de su primer cuento, “La tercera resignación”; los cuarenta años de Cien años de Soledad y los 25 del Premio Nobel de Literatura.

• El V Congreso, que se realizaría en Valparaíso (Chile) en 2010, coincidía con el bicentenario de la independencia de muchos países latinoamericanos, pero no pudo realizarse en forma presencial debido a un violento sismo que sacudió a Chile una semana antes. El evento acabó reducido a una versión virtual.


http://www.elnuevoherald.com/2013/10/20/1595755/prontuario-de-anecdotas-de-los.html#storylink=cpy

Para educar a Maquiavelo










por Carlos Alberto Montaner en Libertad Digital - España

Supongamos que unos científicos italianos descubren muestras del ADN de Nicolás Maquiavelo y deciden clonarlo. Esperan de él que aconseje sabiamente a los políticos, pero hay que educarlo en los secretos del siglo XXI.

Nicolás Maquiavelo no era un canalla inmoral, sino un brillante florentino, a caballo entre los siglos XV y XVI, que intentaba establecer ciertos límites a la autoridad para lograr la estabilidad de la República y la felicidad de los súbditos. Maquiavelo escribía, claro, para la atribulada sociedad de su tiempo, turbulenta y antidemocrática.

¿Cómo formar a Maquiavelo? Como no hay tiempo para florituras, deciden educarlo por medio de los índices más serios y acreditados. No perderán un minuto en las chácharas marxistas y otras boberías vecinas al colectivismo estatista, como la Teoría de la Dependencia. Son gente seria. Eligen seis índices importantes y le explican cómo localizarlos en internet.

El primero será el Índice de Desarrollo Humano que publica la ONU. Ahí encontrará una lista de las naciones del planeta organizadas de acuerdo con ciertas variables relacionadas con la longevidad, la salud y la educación. Como Maquiavelo es una persona sagaz, inmediatamente advertirá que las 25 naciones más prósperas y progresistas del mundo, ésas que atraen a enormes muchedumbres de inmigrantes indocumentados, son democracias en las que el aparato productivo está en manos de la sociedad civil. Funcionan de acuerdo con las normas económicas del mercado y se sujetan a las reglas que imponen Estados razonables.

Esas 25 naciones cuentan con un tejido empresarial denso y tecnológicamente avanzado. Maquiavelo no tarda en descubrir que nada es posible si previamente no se crea la riqueza, y ésta sólo germina en las empresas.

¿Cómo lograron prosperar? En ese punto lee el segundo índice, Doing Business, del Banco Mundial. Clasifica las facilidades o dificultades de 185 países para crear empresas y hacer negocios de acuerdo con diez variables que incluyen desde el costo de la energía hasta el peso de los impuestos o el tiempo que toma iniciar la actividad.

Maquiavelo se da cuenta de que los mejor colocados son los 25 sospechosos de siempre. Los mismos.

Pero ¿cómo compiten esas empresas en el mercado? La pregunta se la responde The Global Competitiveness Report, preparado por el World Economic Forum. La competitividad descansa en 11 pilares: las instituciones, la infraestructura –que incluye el transporte y las comunicaciones–, la estabilidad macroeconómica, la salud y la educación infantil, la educación superior y el adiestramiento de la clase trabajadora, la flexibilidad del mercado laboral, el desarrollo financiero y el acceso al crédito, la predisposición por la tecnología, el tamaño del mercado, el refinamiento empresarial y la innovación.

A Maquiavelo le despierta la curiosidad la innovación. ¿Por qué todos esos países son, simultáneamente, los más avanzados? Se lo explica el Innovation Capacity Index dirigido por el chileno Augusto López-Claros, uno de los mejores economistas de hoy. Para compilarlo tienen en cuenta cinco variables: el capital humano (la educación), la gobernanza y la corrupción, el manejo macroeconómico, la calidad de las regulaciones y la equidad de género o la incorporación de la mujer al trabajo.

Le llaman la atención las palabras gobernanza y corrupción. Busca en la red el Rule of Law Index, publicado por The World Justice Project. Este estudio anual pondera 10 factores y 49 subfactores para establecer la calidad del Estado de Derecho. Son tres elementos básicos: rendición de cuentas por parte del Gobierno; leyes claras y estables, con protección real de los derechos individuales, promulgadas por un poder legislativo competente, y acceso a jueces justos, bien instruidos y honorables. Sin justicia ni siquiera hay desarrollo sostenible.

¿Y la corrupción? Esa es la termita que poco a poco devasta los fundamentos de la convivencia. Para conocerla, Maquiavelo examina el Índice de Corrupción que publica Transparency International. Es el menos objetivo porque se basa en percepciones. La corrupción es opaca por su propia naturaleza. Quienes la practican tratan de borrar sus huellas.

Cuando ha terminado, Maquiavelo conversa con los genetistas que le devolvieron la vida. No va a escribir otro tratado. ¿Para qué? El mero examen de estos índices explica cómo y por qué hay países estables que se desarrollan y prosperan mientras otros se hunden en la desdicha, en medio de grandes convulsiones. "Ya todo está claro", dice el florentino. Hay cierta melancolía en sus palabras.

elblogdemontaner.com

CERVANTES EN HARVARD





El Cervantes abre su oficina en Harvard
Nace el primer Observatorio de la Lengua Española en Estados Unidos
ANDREA AGUILAR Boston

La inauguración estaba prevista para el pasado mes de abril, pero los atentados y posterior cerco de la ciudad de Boston impidieron que sucediera. Así que con unos meses de retraso involuntario, en este soleado otoño, aprovechado el arranque del nuevo curso académico, el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, presentó ayer el ambicioso proyecto de investigación en torno a la lengua española que aúna la fuerza académica de la Universidad de Harvard y el apoyo económico de actores privados. “Esta es una importante botadura”, señaló a las puertas del nuevo centro, situado a escasos metros del famoso Yard de Harvard, punto neurálgico del histórico campus.

“Cuando se habla del español en Estados Unidos parece que todo se queda en abultadas cifras, pero esos hablantes ¿son fieles al idioma? ¿Cómo lo habla la segunda generación? ¿Se está creando una modalidad específica? ¿Cómo evoluciona? ¿Qué películas ven? ¿Qué libros leen? ¿Cuál es su consideración dentro de la sociedad estadounidense”, dijo García de la Concha, para explicar los interrogantes que el nuevo centro se propone analizar y despejar.

Las luminosas oficinas, del Observatorio del Español están decoradas con carteles de escritores como Juan Rulfo, Carmen Martín Gaite o Ramón de Valle-Inclán, y ubicadas en la cuarta planta de un edificio en Arrow Street. Aquí no hay aulas, ni biblioteca, como en los demás Institutos, sólo despachos y salas desde las que trabajarán este primer otoño tres investigadores a tiempo completo, becados por fundaciones privadas. Prepararán notas, análisis y documentos, en torno al uso y la presencia del español en Estados Unidos, muchos de ellos en colaboración con otras instituciones estadounidenses, europeas y latinoamericanas. “Hemos tratado de crear una red más que un equipo y para ello hemos delimitado cuatro áreas principales que serán el eje de los estudios: la lengua, la sociología que abarca la cuestión de las minorías en EE UU, la educación y la cultura y pensamiento en español”, explicó Francisco Moreno Fernández, director del Observatorio y catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares.

El resultado de las investigaciones será presentado regularmente en el Cervantes de Harvard –dependiente de la Facultad de Artes y Ciencias, cuya decana, Diana Sorensen, ha impulsado con determinación el proyecto– y estará disponible en la página web que ayer también quedó inaugurada (www.cervantesharvard.org). “Desde los otros centros trataremos de ser altavoz de estos estudios y que esas discusiones tengan un impacto en la sociedad estadounidense”, adelantó Ignacio Olmos, nuevo director del Cervantes de Nueva York, que acompañó a De La Concha en su visita a la presidenta de Harvard, Drew Gilpin Faust, encuentro al que también asistió Emilio Botín. El banquero destacó a la salida la importancia del acuerdo con Harvard, para el que el Santander ha aportado un millón de euros repartidos en cuatro años.

Exiliado e inmigrante, el historiador canario Juan Marichal enseñó durante dos décadas en este mismo campus. El profesor Luis Fernández Cifuentes llegó tras la jubilación del eminente maestro y ha visto de primera mano el avance del español en la Universidad de Harvard. Si en los ochenta había tres profesores de español en le departamento de Lengua Romances, hoy hay nueve y cerca de 750 alumnos –sin contar los posgrados– matriculados en cursos de lengua y cultura. En Harvard el David Rockefeller Center para estudios latinoamericanos no ha prestado atención a la Lengua y excluía a España. “Este observatorio es la pieza del puzzle que faltaba”, dice Fernández Cifuentes.

ATLAS SONORO





Atlas sonoro / 4: Elige las palabras de España, Bolivia y Honduras
Por:
Winston Manrique Sabogal

Ilustración de Fernando Vicente.
ESPECIAL EN EL PAIS: VI CONGRESO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, EN PANAMÁ


¿Cuál es el españolismo más español? Cuál es el bolivianismo más boliviano? ¿Cuál es el hondureñismo más hondureño?

A estos tres países está dedicado el cuarto capítulo del Atlas sonoro de las palabras más autóctonas del español, que hemos propuesto en EL PAÍS y Papeles perdidos en el contexto del VI Congreso Internacional de la Lengua que se celebra en Panamá, del 20 al 23 de octubre. España, Bolivia y Honduras entran en ese Atlas sonoro tras las propuestas, ayer, de Chile, Cuba y Costa Rica.

Los escritores Álvaro Pombo, Edmundo Paz Soldán y María Eugenia Ramos han elegido la palabra más autóctona de sus respetivos países. Con ellas dan el pie para que ustedes propongan el vocablo que consideren más auténtico o que refleje o represente mejor a dichos países. Este Atlas sonoro incluye los 20 países hispanohablantes más Estados Unidos. Cada día propondremos tres países en los que sus respectivos escritores sugieren una palabra por cada país y ustedes continúan con sus aportaciones.

Esta iniciativa de pluralidad y diversidad del castellano coincide con la presentación en Panamá de la edición digital del Diccionario de Americanismos, publicado por la RAE y la Asociación de las 22 Academias de la Lengua, a cargo del académico Humberto López. Un volumen de consulta gratuita en la Red que contiene más de 70.000 entradas y unas 120.000 acepciones sinónimos y variantes de muchas de las voces, etimología o procedencia de las palabras en la mayoría de casos.

Ahora sí, las palabras propuestas hoy por escritores de España, Bolivia y Honduras:

España: CONTRADIÓS
Álvaro Pombo. Es un coloquialismo español que se usa para designar un disparate (una cosa absurda o contraria a la razón). Francisco Umbral, en El Mundo (23-4-90): “Una democracia capitalista es un imposible metafísico, un contradiós”. Otro ejemplo, de mi cosecha: “¡Entrar en casa con los tenis embarrados es un contradiós!” (dicho por una madre cabreada). Me parece una expresión esencialmente española, una mezcla de teología y falta de lógica: se pone a Dios (que es la contradicción absoluta) como análogo de la razón o el sentido común. Dios y las cosas divinas y católicas están grabadas a fuego en nuestro léxico y en nuestros usos lingüísticos.


Bolivia: JAILÓN
Edmundo Paz Soldán. Es alguien de la high society, y la connotación suele ser negativa. Los jailones viajan a Miami o Punta Cana de vacaciones y solo van a los bares de moda. Los jailones no entienden Bolivia porque son... jailones. Se llevarían bien con los fresas mexicanos o los chetos argentinos.

Honduras: PIJA
María Eugenia Ramos. La palabra pija (denominación del pene) y sus derivados tienen tantas y tan diversas acepciones en el habla hondureña que se ha convertido en parte de nuestra identidad. Es una palabra pijuda, es decir, muy buena, porque con ella expresamos desde entusiasmo a la indiferencia, pasando por el enojo y estados alterados de conciencia. Se usa como sustantivo, verbo y adjetivo. “Me voy a la pija” significa me voy lejos. “Me vale pija”, no me importa; “estar a pija”, estar furioso, pero también estar borracho; pijinear, irse de fiesta, de parranda. Ser pijudo o pijuda es ser una buena persona o algo muy bien hecho.

Ahora tú tienes la palabra. Dinos cuáles son para ti las palabras más autóctonas o que mejor representan o son más populares de España, Bolivia y Honduras.

LA LECTURA

Los cordiales enemigos de la lectura en el mundo hispanohablante
Los expertos alertan de un mal futuro para el libro en el mundo hispanohablante
Piden cambiar la pedagogía del fomento de la lectura y que Gobiernos y editoriales se alían
El número de libros leídos al año por habitante es muy bajo: entre 2 y 5. En España es de 10

WINSTON MANRIQUE SABOGAL Ciudad de Panamá 20 OCT 2013 - 22:44 CET50
Producción editorial en América Latina. / EL PAÍS

El gran hombre que no quería morir.

Este subtítulo de algunas ediciones de la obra literaria más antigua de la humanidad, La epopeya de Gilgamesh, es premonitorio al capturar el espíritu del libro en general. Treinta y cinco siglos después de aquella obra inaugural de la literatura, el libro está abismado ante la incertidumbre de su destino, especialmente en el mundo hispanohablante. Se ha encendido una alarma. Suenan voces advirtiendo que el libro, analógico o digital, solo sobrevivirá si hay verdaderos lectores, y que esa estirpe corre el riesgo de extinguirse, si no se modifican y adaptan con urgencia las estrategias de fomento de la lectura. En el centro debe estar el placer de leer frente al uso utilitario con el cual se suele promover el libro. Se logrará si Gobiernos e industria editorial unen fuerzas para mejorar y dar estabilidad a los programas educativos y la oferta de títulos. Para el escritor colombiano William Ospina, “los más cordiales enemigos de la lectura son la academia y la industria editorial”.

Los indicadores de lectura en Latinoamérica oscilan entre dos y cinco libros por habitante al año, mientras en España es de 10, una cifra baja si se compara con los países de su entorno
El futuro está en el pasado. Lo dicen desde el presente expertos, académicos, escritores, editores y libreros a la luz del VI Congreso Internacional de la Lengua, que empezó ayer en Ciudad de Panamá bajo el lema El español en el libro: del Atlántico al mar del Sur. Pero las estadísticas son sombrías: los indicadores de lectura en Latinoamérica oscilan entre dos y cinco libros por habitante al año, revela Fernando Zapata López, director del Centro Regional para el Fomento de la Lectura en América Latina y el Caribe (Cerlalc). La oferta en la región alcanzó el año pasado los 166.000 títulos. La situación en España no es mejor, comparada con los países de su entorno: 10 libros de media por habitante al año y una oferta de 100.000 títulos anuales. Sus estrategias de fomento no son el mejor ejemplo a seguir. El triángulo oferta-venta-lectura no se corresponde. La estrategia ha sido vender libros y no crear lectores. Las ventas en España han caído a niveles de 2012.

“Cuando se lee no se aprende algo, se convierte uno en algo”, Goethe.

Las principales causas de la poca penetración del libro en los hogares y sus bajos índices de lectura tienen que ver con la pobreza, la descomposición del sistema educativo y las campañas erráticas y/o inestables de los Gobiernos y la industria editorial. “Lejos de apostar por una ampliación significativa del mercado y creación de lectores, suele refugiarse en las compras del Estado o inducidas por este para los programas escolares”, asegura José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica, de México.

La falta de prioridad de los Gobiernos en la educación es la clave del poco éxito de la lectura, afirma Orit Btesh, presidenta de la Cámara Panameña del Libro: “No hay inversión en proyectos educativos y en el entrenamiento y preparación de los docentes”. Esa falta de estabilidad en las políticas públicas la recuerda César Antonio Molina, director de la Casa del Lector, de Madrid: “Es una acción administrativa que requiere una mirada de largo plazo y una ejecución de planes de carácter algo más estratégico que cosmético”.

“El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir”, Daniel Pennac.

Ni siquiera en España ha terminado de prender el hábito lector. Solo el 63% dice leer al menos un libro al año, cifra que baja a la mitad por semana o al día. Es una secuela de los antiguos bajos índices de alfabetización. “Nunca han existido infraestructuras para la lectura. Las redes de bibliotecas han comenzado hace poco”, se lamenta Antonio María Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).

La lectura de libros se corresponde con el índice de lectura de periódicos, asegura Juan Luis Cebrián, presidente del grupo PRISA, editor de EL PAÍS. La red de librerías en Latinoamérica es escasa, aclara el periodista y académico, quien insiste en que “la base de todo es la educación y el cambio de estrategia para inculcar la lectura en papel o e-book”.

El fomento y la promoción de la lectura debe despojarse de su carga utilitaria. Leer es un placer y eso es lo que se tiene que transmitir
Hay un llamado urgente: “El fomento y la promoción de la lectura debe despojarse de su carga utilitaria. Leer es un placer y eso es lo que se tiene que transmitir”, reclama William Ospina, encargado hoy de la ponencia general Libro, lectura y educación. Para el escritor colombiano es fundamental corregir esa filosofía de obligatoriedad y “provecho” que suele ahuyentar lectores.

Otra vía de acercar la lectura es con la escritura. La relación entre leer y elegir es decisiva, asegura Ángel Gabilondo, exministro de Educación: “Aprender a leer es a su vez activar la capacidad de decidir. Frente a la pasiva recepción acrítica, se requiere la hospitalidad de la lectura. En ocasiones es más interesante promover esta capacidad que leer una cantidad ingente de textos. Es más decisivo leer despacio, desafiarse con encrucijadas en espacio de deliberación, que tratar de zanjar de una vez por todas nuestras incertidumbres. Uno de los modos se propicia con la escritura”.

Esa es la línea que explora Panamá desde hace dos años. Invitar a que sus escolares y padres de familia escriban cuentos o poemas. Buscar, cuenta la ministra de Educación, Lucy Molinar, que el único texto obligatorio sea el propio, generar curiosidad por lo que escribe el de al lado y así crear una cadena de lecturas y recomendaciones.

“El arte de leer es, en gran parte, el arte de volver a encontrar la vida en los libros y, gracias a ellos, de comprenderla mejor”, André Maurois.

¿Y las bibliotecas en un mundo analógico y digital? Buenos augurios da el director del FCE. Destaca que ya hay experiencias exitosas de bibliotecas que se están reconvirtiendo en bibliotecas virtuales, sin que eso signifique que vayan a desaparecer las tradicionales. Es un servicio más. Según Carreño, “bibliotecas y librerías están llamadas a convertirse en verdaderas escuelas de alfabetización digital”. En el mercado, la oferta de títulos digitales se ha duplicado en Latinoamérica, en dos años ha pasado de 8,6% a 16,9%.

Cambios que requieren de una mayor participación de los medios de comunicación. Deberían dar más importancia a la lectura, y no solo con programas sobre libros, pide Pedro Cerrillo, director del Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil de España (Cepli).

Un panorama que, desde Barcelona, resume Carmen Balcells, la agente literaria del boom latinoamericano. Se pregunta: “¿Qué es primero? ¿El pensamiento o la palabra? Yo creo que la palabra. ¿Y por qué la palabra? Porque es más lenta que el pensamiento; al ser el pensamiento más veloz, por potente que sea necesita pasar por el cuello que lo ordena y lo hace eufónico. Yo diría que irreversible. Ya está dicho. Ya queda fijado. Luego yo diría que la lectura. ¿Por qué la lectura? Porque la lectura es un acto constante y cotidiano, que debería empezar a primera hora, a ser posible muy temprano con la lectura de los periódicos del día. El hábito de leer en cualquier soporte y debido a cualquier actividad profesional, escolar o académica implica a continuación leer y leer y leer; a veces, en una sinfonía extraordinaria que es leer y escribir. ¿Y qué significa el libro? El libro es la apoteosis final. El libro, que es un acto de amor, es muy dúctil”.

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; los demás son extensiones de su cuerpo… Solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”, Borges.

LEAMOS



Secretos íntimos del cerebro lector
Neurociencias. Lejos de ser una actividad marcada por la pasividad, leer ejercita las neuronas y modifica nuestro cablerío interior.
POR FEDERICO KUKSO en Revista Ñ - Buenos Aires


LEAMOS. Ninguna actividad humana moviliza y ejercita tantas variedades de memoria como la lectura.

En un pasillo de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba, un hombre lee. Devora con la mirada. Sus ojos saltan de una palabra a otra sin arrojar ancla en puntos, comas o paréntesis. Ninguno de los alumnos que corren desesperados esquivando carteles rosas de la agrupación estudiantil “La Freud” para llegar a tiempo a una clase –teórica– sobre libido y sexualidad sospecha que este lector obsesivo no lee como cualquiera. Manuel Carreiras se alimenta de frases, párrafos y capítulos con una ventaja: este psicólogo español conoce de primera mano los secretos científicos de la lectura, aquellos procesos silenciosos que se activan en nuestros cerebros en el preciso momento en que un libro –novela o ensayo– nos hipnotiza y nos secuestra del mundo.

“Al leer, tres áreas de la corteza exterior del cerebro trabajan: el lóbulo frontal, encargado de procesar las imágenes; el lóbulo occipital, que asocia los símbolos que percibimos, o sea, las letras con un significado, y también el lóbulo temporal –cuenta el director científico del Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje (BCBL) en San Sebastián, sin quitar los ojos del libro El tiempo entre costuras de María Dueñas–. Se ven claras diferencias morfológicas entre los cerebros de aquellos que leen y aquellos que no”.

A diferencia del carácter instintivo del lenguaje –solo basta con estar inmerso en una comunidad para aprender un idioma–, la lectura y la escritura requieren una instrucción formal. Y, pese a que ahora convivamos con estas capacidades tan naturalmente, no existen desde siempre: la lectura es una invención relativamente reciente en la historia de la humanidad. Apareció en diversos sitios del planeta en distintas épocas. En Mesopotamia en el 3000 a.C., en China en el 1200 a.C. y en Mesoamérica en el 500 a.C.

Fue, sin embargo, hace poco que psicólogos y neurocientíficos corrieron la cortina y descubrieron algo ya sabido desde hace siglos por escritores, libreros, profesores de literatura, promotores de editoriales y suplementos literarios: leer nos transforma por dentro. Y mucho.

Carreiras y su equipo de investigadores fueron más allá del sentido común y lo pusieron a prueba. Para ello, compararon las imágenes de resonancia magnética de los cerebros de veinte ex guerrilleros colombianos adultos que habían completado un programa de alfabetización con imágenes cerebrales de otros veintidós ex guerrilleros adultos analfabetos. Y los resultados, publicados en la revista Nature, fueron sorprendentes: las personas alfabetizadas mostraron un incremento importante en la materia gris, es decir la densidad neuronal, y en la materia blanca, aquella encargada de conectar los dos hemisferios del cerebro.

“Cada vez que leemos, nuestro cerebro cambia. La lectura provoca alteraciones estructurales como todo aprendizaje –dice Carreriras, fanático de John Le Carré y e invitado por la Asociación Argentina de Ciencias del Comportamiento–. El cerebro es un órgano muy plástico. Y leer es para la mente como ir al gimnasio. Desencadena procesos complejos y automatizados. Por eso nos parecen tan simples”.

La lectura está omnipresente en nuestra sociedad de la (hiper)información. Curiosamente, una vez que aprendemos a leer no podemos hacer otra cosa que leer palabras. Y lo hacemos a una velocidad tremenda: cuatro palabras por segundo. O sea, una palabra cada 250 milisegundos. Ninguna actividad humana moviliza y ejercita tantas variedades de memoria como la lectura: al leer ponemos en acción la memoria verbal y visual, realizamos varias operaciones complicadas de codificación ortográfica, semántica, fonológica. Nuestro cerebro, por ejemplo, es sensible a la ortografía, a la posición de las letras en una palabra. No es lo mismo “sol” que “los”.

Cuando leemos, cuenta Carreiras, no nos detenemos letra por letra. Escaneamos el texto. Si bien no dejamos de reconocer letras, no somos conscientes de eso. Leemos a pantallazos. Extraemos información a través de muchas fuentes de información. De ahí, la importancia de la tipografía, la relevancia del diseño gráfico, del “traje” que viste a un texto. Lo cual explica también por qué no es exactamente lo mismo leer en un libro, en Internet o en un Kindle, aunque se trate del mismo texto, de las mismas palabras escritas por el mismo autor.

“Además, cuando leemos un texto predecimos, rellenamos. Hay procesos de reconocimiento de palabras. La lectura es dinámica y se hace salteando letras y pedazos de palabras. Por eso, para ejercitar la memoria y retrasar los síntomas del Alzheimer la mejor recomendación es leer habitualmente y hablar una segunda lengua”, revela este especialista en psicolingüística y neurocognición conocido también por investigar por qué ciertos chicos tienen problemas de lectura.

Leer, así, no es una actividad marcada por la pasividad. Es el combustible de las neuronas, una actividad que nos enriquece cerebralmente. Y que mueve también nuestro cablerío interno. Según un estudio realizado en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, si una palabra viene acompañada por una serie de estímulos no lingüísticos cuando la leemos –ya sea un sonido, un olor, una sensación–, cada vez que nuestro cerebro vuelva a percibirla se estimularán también las áreas encargadas de procesar el estímulo no lingüístico asociado. O sea: cuando leemos palabras como “chocolate”, “medialunas” o “huevo frito” en nuestro cerebro se activan también aquellas zonas que utilizamos para captar olores y gustos.

Pero esta habilidad y costumbre, además de fortalecer la imaginación y la concentración, trasciende el mero hecho de consumir símbolos. “La lectura nos permite hablar con los muertos”, decía Francisco de Quevedo en el siglo XVI. Conecta personas a través de décadas y kilómetros, rompe las barreras del tiempo y el espacio: la lectura (y su hermana siamesa la escritura) nos permite transmitir pensamientos de generación a generación. Se puede legar toda una cultura porque ha quedado impresa mientras que los rasgos de la oralidad se pierden en el aire (¿cómo hablaban los egipcios?).

Sin la lectura viviríamos en un mundo meramente inmediato, en un presente continuo como lo hace el resto de los animales. O peor: no tendríamos la capacidad de abstracción e imaginación que la escritura y la lectura incentivan.

Leer también nos vuelve más veloces mentalmente y permite que nuestra experiencia sensorial sea más rica. En el caso de los libros gordos, aquellos que superan las 300 páginas, la lectura inmersiva y profunda es el antídoto contra la tiranía de la superficialidad (y brevedad) de las redes sociales que nos bombardean de estímulos dejándonos siempre como adictos o, peor, como los perros de Pavlov que salivaban ante un nuevo sonido. En nuestro caso, la lucecita del celular.

Como explica Emanuele Castano, profesor de psicología en la New School for Social Research de Nueva York, en un paper publicado en la revista Science, leer –y no solo leer cualquier cosa sino libros de ficción de calidad, no obras light de Paulo Coelho u Osho– mejora un conjunto de habilidades que nos dan mayor empatía con el prójimo. Aceita procesos de pensamiento fundamentales en las relaciones sociales complejas como los que intervienen en el acto de entender el pensamiento y las emociones de otros.

Stéphane Mallarmé, el gran crítico y poeta francés del siglo XIX, decía que, al leer, un concierto solitario y silencioso se produce en nuestra mente. Todas nuestras facultades mentales están presentes en esa exaltación sinfónica. Neurocientíficos y psicólogos como Carreiras ahora amplían esta imagen: leer es una actividad tan musical como eléctrica. Todo un festín para el cerebro.

La conquista del idioma





VI Congreso de la Lengua. En la víspera del encuentro más importante del español, voces de uno y otro lado del Atlántico discuten cuál es el valor, el poder y los intereses reales de las academias.

POR GUIDO CARELLI LYNCH en Revista Ñ - Buenos Aires

“Desde el Cantar de Mío Cid, España es un país de vasallos arrodillados al zángano de turno que tengan de rey y un país de lameculos de cura y de torturadores de animales. España no vale la pena. Me alegro de que esté en bancarrota, económica, política, moral... Ojalá que la deriva continental que descubrió Wegener nos acabe de separar de ellos. Que el mar se ensanche”, contesta, vomita y dispara vía mail el escritor colombiano Fernando Vallejo. La pregunta es simple y un poco tramposa, quizás porque invita a una respuesta: “¿Cree que España todavía ejerce dominación a través de la normativa del idioma?”.

Con ánimos mucho menos encendidos que los del autor de La virgen de los sicarios, no son pocos quienes creen que la relación con Madrid es asimétrica y que desde la capital española todavía pretenden regir la norma de la lengua, controlar su expansión y sus beneficios.

En España se apuran en negarlo; Víctor García de la Concha –ex director de la Real Academia y actual mandamás del Instituto Cervantes– a la cabeza (Ver “ No tratamos...”). La voluntad cooperativista de la academia española –aseguran, palabras más, palabras menos– está a la vista desde el lema: “unidad en la diversidad”. (El anterior “limpia, fija y da esplendor”, aunque más estricto, parecía el eslogan de una marca de champú, pero eso ya no importa). “La norma del español es pluricéntrica”, insisten en cambio. Sin embargo, la mayoría de los errores que se marcan en el Diccionario Panhispánico de Dudas responde a malos usos de americanismos.

Mientras tanto, el español crece. La oficina del Censo de los Estados Unidos prevé que en 2030 el 7,5 por ciento de la población mundial será hispanohablante. Si la tendencia se mantiene, en tres o cuatro generaciones, una de cada diez personas sobre la faz de la Tierra tendrá como lengua nativa la misma que Borges y Cervantes. Pero no es por curiosidad ni filantropía que Washington toma nota: en 2050 Estados Unidos será el país donde más se hable español incluso por encima de México. Hoy más de 450 millones de personas lo hablan en todos los rincones del planeta y más de 50 millones lo estudian. Esa discusión subterránea y algunas más incómodas difícilmente se cuelen en los pasillos del VI Congreso de la Lengua, que tiene lugar por estos días en Panamá. “El gran debate debería ser la necesidad de una lengua común, sin vacas sagradas y sin autoridades centrales. Una lengua cuyos congresos no sean presididos por el monarca de la antigua potencia colonial y de los que se supriman anacrónicos rituales dieciochescos. El gran debate, que las academias nacionales no se están planteando, es una norma en la que se respeten las variedades nacionales, que no sea discursivamente pluricéntrica y en los hechos, centralista y autoritaria”, dispara el periodista y lingüista uruguayo, Ricardo Soca, administrador del popular sitio www.elcastellano.org que ya lleva libradas varias batallas contra la Real Academia.

Para Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Nacional de Educación, trescientos años de vida, malcrían a cualquiera. “Para los españoles, habituados a ser el eje de la lengua por tres siglos, se les ha hecho difícil el cambio de postura. Pero lo van logrando con inteligencia y comprensión. Pero, por las dudas, debemos dormir como Argos, con 50 ojos abiertos, para evitar los avances, las más de las veces inqueridos, hijos de una tendencia natural y secular, de España sobre el resto de los países de la comunidad idiomática”, explica el también ex presidente de la Academia Argentina de Letras. La historia de la academia nacional representa en buena medida algunas de las tensiones latentes. El decreto de su fundación en 1931 lleva la firma del golpista y nacionalista José Felix Uriburu, quien atendió un reclamo de larga data que excedía su voluntad de poder: crear una institución independiente a los designios de la Real Academia Española (RAE). Su antecesora, la Academia Argentina de la Lengua Castellana, era correspondiente por lo que se ganó el mote de “la sucursal”. La discusión se mantuvo siempre en el seno de la academia, sin embargo la nueva institución fue –junto a su par uruguaya– la única academia asociada a la RAE. En 1999 aceptó el pedido de Madrid y se convirtió en correspondiente.

El ejemplo más brutal entre las asimetrías lo constituye –además de los recursos económicos– el hecho de que la Asociación de Academias de la Lengua Española que agrupa a las veintidós academias que la integran funciona en la mismísima sede de la RAE y, para peor, que –por estatuto– su director es el mismo que la tricentenaria institución. Precisamente, tres siglos de vida, como apuntaba Barcia, y el respeto que inspira la obra lexicográfica y normativa de la RAE y su reflejo en el imaginario colectivo, explican cierta actitud de veneración hacia la entidad española.

Disparen contra el panhispanismo Mientras promueve una política panhispánica, colaborativa y pluricéntrica, la RAE baja línea y advierte que quórum se escribe con “c” y no con “q”. Meses atrás, por ejemplo, recomendó no insistir con algunos sintagmas que emergieron al calor de la última década como “argentinos y argentinas” y “todos y todas”. En el informe “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, de Ignacio Bosque y aprobado por la academia, se concluye que con esas expresiones se está forzando al castellano en pos de no ser sexista. “No deja de resultar inquietante que, desde dependencias oficiales (...) se sugiera la conveniencia de extender un conjunto de variantes lingüísticas que anulan distinciones sintácticas y léxicas conocidas”, explica Bosque.

Ese tipo de actitudes unilaterales son las que más perturban por lo bajo a los habitantes que representan a los 21 países americanos donde viven, por cierto, el noventa por ciento de los hablantes nativos. Pero las críticas también se escuchan entre los lingüistas españoles. Para Juan Carlos Moreno Cabrera, profesor de lingüística general en la Universidad Autónoma de Madrid, los nacionalismos también pesan a la hora de los debates. “A pesar de sus pomposas y altisonantes declaraciones de panhispanismo, la política de la RAE consiste en asegurar un lugar privilegiado y rector a la variedad europea del español dentro de las demás variedades lingüísticas, lo que supone también un papel dirigente indiscutible para la propia RAE, que representa esa variedad. La actual ortografía española, basada en la variedad castellana, es un reflejo directo de este lugar privilegiado. Por eso esa ortografía ha sido y es intocable e indiscutible”, explica Moreno Cabrera.

La representatividad de las academias también es objeto de debates, porque la discusión no se da entre los estados. Y el mentado panhispanismo no tiene la aprobación de ningún país. “Ese carácter paraestatal es un rasgo interesante porque define una estrategia de recuperación neocolonial que pudo ser compartida por gobiernos españoles de diferente signo. Se trata de una idea predemocrática y antirepublicana porque desplaza a los ciudadanos del orden de lo legal, de lo público, al universo de la lengua española cuyos destinos rige un rey y la RAE”, le explica a Ñ Ana María Gargatagli, doctora en filología hispánica.

No todos piensan igual, Gerardo Piña Rosales –nacido en Andalucía– es el director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, la más joven de las asociaciones americanas, y sostiene que si bien España solía mirar con ojos displicentes a las demás academias, se dieron cuenta de que el futuro de la lengua no estaba en España sino en América. Piña Rosales va más allá, para él, el futuro del idioma reside en Estados Unidos. “Ahora bien, ¿quién duda que nos avala el prestigio de la RAE? ¿Es como si tuviéramos que avergonzarnos por pertenecer a una institución que tanto ha hecho por ese bien común que es la lengua española?” se contesta a pesar de que las academias no “pertenecen” a la RAE.

Pero todo debe ser dicho. Y fue un latinoamericano, el director de la academia chilena Alfredo Matos, el primero que propuso hablar de panhispanismo. Por otra parte, a pesar de las acusaciones silenciosas de algunas academias americanas, el aporte económico y profesional de España para favorecer el desarrollo de las entidades de los países más pobres de la región ha sido determinante.

Castellano Sociedad Anónima Cada vez son más los millones de hispanohablantes y cada vez son más también los millones de dólares que mueve la lengua. ¿Quién rige ese mercado? ¿Quién rige las normas? En una sociedad de mercado, ¿quién tiene el copyright del castellano? El español representa el 16 por ciento del Producto Bruto Interno de España, según estudios del Instituto Cervantes y de Fundación Teléfonica, dos bastiones de la Marca España. La colección de ensayos La economía del español , editado por Fundación Telefónica y Ariel desentraña las diferentes aristas del negocio (a veces un tanto exagerado) del idioma. Entre las conclusiones de ese libro –que incluye un capítulo dedicado a la experiencia argentina y su propio Certificado de Español como Lengua Extranjera– señala sin eufemismos que España debe decidir si quiere ser un actor cooperativo (y hasta dónde quiere serlo) o si quiere o puede ser un actor dominante imponiendo sus estándares.

Los autores consideran que, en el largo plazo, las actuaciones cooperativas serían más beneficiosas para el estatus internacional del español, aunque en el corto plazo España puede aprovechar su ventaja en determinados ámbitos, aunque esto genere reacciones en el resto de la comunidad hispanohablante. “La enseñanza del idioma es la más primigenia de las industrias del español , como lo son las industrias culturales, y de un modo indiscutible la industria editorial. Pero todas las ramas del sistema económico dependen de una u otra forma de la lengua, y cada una de ellas, además, tiene un peso distinto en el PBI de cada país”, señala el profesor José Luis García Delgado, director de la colección.

Lejos de la agresividad que mostró alguna vez el Instituto Cervantes, con presencia en 44 países y la voluntad de acordar un examen de español de certificación única, la Argentina pasó de recibir 10 mil estudiantes de español en 2004 a más de 25 mil en 2007. Los precios más competitivos ayudan y también la cercanía con Brasil.

“La lengua no es un negocio, pero a menudo se la trata como tal, y entre algunas corporaciones españolas, por ejemplo, cunde la metáfora de compararla con el petróleo. Los negocios vinculados a la lengua –traducciones, editoriales, comunicaciones, audiovisuales– constituyen alrededor del 15 % del PBI español. El Instituto Cervantes, como difusor de la cultura hispanohablante y la enseñanza del idioma, es un dispositivo central de esa configuración mercantil. Y la atribución de la capacidad normativa a la Real Academia española convierte a la variedad considerada estándar por la misma como norte para todas las industrias vinculadas a la lengua. Por ejemplo, cuando cualquier latinoamericano usa el procesador de textos Word y elige su variedad –español de Argentina–, el diccionario contra el cual confronta la corrección está producido por la RAE y no reconoce los usos habituales de la variedad argentina. Eso implica dos cuestiones: inseguridad lingüística del escritor local y cuantiosos convenios económicos entre la RAE y Microsoft”, ejemplifica María Pía López, directora del Museo de la Lengua y una de las promotoras del documento “Por una soberanía idiomática”, que firmaron medio centenar de lingüistas, escritores y académicos argentinos el 17 de septiembre en Página12. En él, proponen, entre otras medidas, la creación de un Instituto Borges (¿un Cervantes argentino?) -que sirva para plantear el discurso político de la lengua- y para más adelante la creación de una Asociación Latinoamericana de la Lengua.

Nacionalismos, colonialismo, paranoia e ideologemas anacrónicos: la discusión se actualiza con cada nueva edición del diccionario, con cada Nuevo Congreso. Si hay polémica, bienvenida.

http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/VI-Congreso-de-la-Lengua-Fernando-Vallejo-Sergio-Ramirez_0_1013898608.html

MÁS SOBRE EL CONGRESO...







En Panamá, el comienzo de otra fiesta inolvidable
Por Graciela Melgarejo | LA NACION
Twitter: @gramelgar | Mail: lineadirecta@lanacion.com.ar |

La RAE estrenó ropaje nuevo para la gran fiesta de la lengua: con la versión beta de su sitio lista (en www.rae.es ), dio comienzo ayer en Panamá al VI Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se extenderá hasta pasado mañana, miércoles 23, y cuyo lema es «El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur». Este congreso en particular se propone ambiciosamente, como corresponde, "analizar el pasado, el presente y el futuro del libro escrito y publicado en lengua española", y, entre muchos otros temas, se discutirá sobre la industria del libro, las ediciones digitales y los libros electrónicos, los canales de distribución, la propiedad intelectual y los derechos de autor, y cómo abrir lectores al idioma.

Hay 200 expertos y creadores procedentes de todo el ámbito hispanohablante -también, de Guinea Ecuatorial y Filipinas, y otros países como los Estados Unidos, Brasil, Japón, Francia, Italia, Portugal o Reino Unido-, invitados expresamente por los organizadores, que presentan distintas ponencias. Como las sesiones del CILE ( http://virtual.cile.org.pa /), tanto plenarias como paneles simultáneos, son abiertas, se espera que haya mucho público interesado en presenciarlas.

Los argentinos estamos representados por el presidente de la Academia Argentina de Letras (AAL), José Luis Moure -con su ponencia sobre "El libro entre el Atlántico y el Pacífico" -; la vicepresidenta de la AAL, Alicia Zorrilla, y también otros lingüistas, como la doctora Elena Rojas Mayer, de la Universidad de Tucumán.

[Quizá para ir poniéndose a tono con el debate y marcar diferencias, el periodista e historiador Daniel Balmaceda (@d_balmaceda) escribió hace unos días el siguiente tuit: "Pata coja (España), luche (Chile), trucamelo (Santo Domingo), rayuela (Argentina)", es decir, distintos nombres que dan los hispanohablantes a uno de los juegos infantiles más populares de la historia, también inolvidable porque dio origen a la novela de Julio Cortázar.]

Como uno de los temas por tratar en el CILE es "Creación, comunicación y traducción", tal vez algún participante argentino pueda preguntar o debatir sobre el tema de la "traducción" de las películas habladas al español en otros países? en los que también se habla español. Un ejemplo muy reciente es la argentina Metegol, que se estrenó, en el recientemente realizado Festival Internacional de Cinede San Sebastián, como Futbolín , porque ésa es la palabra con que se designa al juego en España y porque los españoles se reconocen, con razón, los creadores de esta variante del fútbol de mesa.

El periodista Carlos Omar Alvarado escribe a Línea directa un mail que bien podría titularse "Hombre atrapado por dos culturas" y es un buen cierre para esta columna de hoy. Cuenta Alvarado, a propósito de las lenguas en contacto: "En San Antonio, Misiones, una localidad fronteriza con Brasil, escuché cantar así el himno nacional argentino en un acto escolar: «¡Oíd, mortáis, o grito sagrado: liberdade, liberdade, liberdade!». Me quedé atónito y le pedí al camarógrafo que me acompañaba que lo grabara completo. Un verdadero documento de intercambio fronterizo".

© LA NACION.

VI CONGRESO INTERNACIONAL DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Comienza el Congreso Internacional de la Lengua, la «fiesta del español»
21/10/2013 | AGENCIA EFE

El VI Congreso Internacional de la Lengua Española, una cita que se celebra cada tres años y es considerada la «fiesta del español», comenzó en Panamá para debatir el presente y el futuro del libro, la tecnología digital, la industria editorial y la educación.

Por primera vez sin la presencia del rey Juan Carlos de España, que no pudo abrir esta edición debido a una operación de cadera, la inauguración del Congreso estuvo a cargo del presidente del país anfitrión, Ricardo Martinelli, y el príncipe Felipe de Borbón.

También participaron el Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, su colega panameño Juan David Morgan y, por la parte académica, los directores del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua.

El Congreso de la Lengua es una cita para reflexionar y debatir sobre el libro, “sobre la historia que el ir y venir de los libros tejió uniendo dos mundos, sobre su compleja realidad actual y sobre su futuro”, dijo Felipe de Borbón en la inauguración del encuentro, que se prolongará hasta el próximo miércoles.

El príncipe Felipe, que estuvo acompañado por el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, destacó la figura del lector, del “buen lector”, al que definió como “alguien dispuesto a dialogar y, en consecuencia, abierto y preparado para la discusión razonada de la cosa pública y de los problemas sociales”.

En su último acto en Panamá tras haber participado en la XXIII Cumbre Iberoamericana, Felipe de Borbón aventuró un Congreso de gran interés, al tratar cuestiones de actualidad en torno al libro, como la propiedad intelectual y el proceso de publicación.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2010, aseguró que el español se fortalece y extiende cada vez más cada día, pero no por ello se debe descuidar ni dejar de defender.

“Las lenguas, como la vocación, como la amistad, como el amor, esas grandes experiencias humanas, necesita ser cuidada y respetada para durar, crecer y mejorar”, dijo el autor peruano, que durante este Congreso presentará su última novela, “El héroe discreto”.

El novelista afirmó que el español “sigue creciendo, rebasando fronteras y ocupando con una fuerza natural cabezas de playa en muchos otros países”, un avance permanente que demuestra su “dinamismo, utilidad y fecundidad”.

Al hilo de esta reflexión, el nicaragüense Sergio Ramírez apuntó que la lengua, “en lugar de recogerse sobre sí misma, se expande cada día, haciéndose más rica en la medida en que camina territorios, emigra, muta, se viste y de desviste, se mezcla, gana lo que puede otros idiomas”.

«Una lengua viva, que emigra, y no se queda enclaustrada en su propia casa, siempre lleva las de ganar», agregó Ramírez, que aludió a lo que llamó «nuestra lengua mojada», que entra a EE. UU. con los inmigrantes centroamericanos y mexicanos, la «lengua de la pobreza, que cae bajo las balas de (el grupo violento de) los Zetas (…) y que renace todos los días, se aclimata, camina. Cambia mientras camina».

La lengua no es solo una forma de expresión que se pueda cambiar a mejor conveniencia, es «la vida misma, la historia, el pasado, y aún más que eso, el existir en función de los demás», añadió.

El presidente Martinelli consideró el Congreso como un «acto de amor a la lengua que nos vincula a más de 500 millones de hispanohablantes» y dijo que es un «evento mundial y único».

El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, que abrió las intervenciones, destacó el proceso cultural como elemento de unión de la sociedad iberoamericana, y dijo que se trata de un espacio que debe «extenderse más allá» y abarcar otros ámbitos.

«La cultura no solo es una forma de cohesionarnos sino también de establecer un diálogo generoso y vinculante que debe implicar a todos los espacios en los que haya comunidades con raíces hispánicas», dijo.

El director del Instituto Cervantes, por su parte, hizo un recuento de las cinco anteriores ediciones del Congreso, que desde sus inicios, en Zacatecas (México), en 1997, con la «provocación» de Gabriel García Márquez de hacer un llamamiento a «desencorsetar el lenguaje» de normas, ha ido tomando fuerza y ganando interés popular.

Por primera vez en Panamá «celebraremos a la par este Congreso real y otro virtual, abierto a la participación de todos», dijo Víctor García de la Concha.

«No se puede ya navegar o militar bajo otra bandera que no sea el panihispanismo», agregó el director del Instituto Cervantes.

El director de la RAE destacó la participación de las 22 academias de la lengua en este foro, así como la de profesores y estudiantes de Panamá, y agradeció al Gobierno panameño el haberlo acogido.

El escritor panameño Morgan apuntó la contribución de Hispanoamérica a la evolución y enriquecimiento del idioma y las letras españolas, y dijo que el castellano legado por España al Nuevo Mundo en 1492, cinco siglos después ha sido «devuelto por Hispanoamérica (…) convertido en la lengua española».

El novelista y abogado, que aseguró que esta contribución va más allá del aporte de nuevos vocablos, dijo que al acoger el Congreso Panamá demuestra que quiere ir más allá de sólo ser un lugar de tránsito, cono históricamente ha sido, ya que «para alcanzar un desarrollo sostenible se requiere una base cultural sólida».

Los debates del Congreso comenzaron este domingo con varios foros sobre libros, autores, bibliotecas y las publicaciones de la Real Academia de la Lengua Española.

Chispitas de Lenguaje








Por Enrique R. Soriano Valencia en Periódico Correo - México


El párrafo

Algo que escapa muy comúnmente al redactor (aquel que escribe algún texto, por mínimo que sea) son las características modernas del párrafo. Este, gracias a la experiencia social acumulada, ofrece particularidades importantes que lo hacen más efectivo, preciso y perdurable. Anteriormente, su integración era muy arbitraria. Hoy, los autores modernos demuestran lo práctico que pueden ser, de cumplir con las particularidades: orden, precisión, brevedad y claridad.
De forma moderna, el párrafo no debe tratar más de una idea. Incluso cuando se enseña en las primarias el punto y aparte (señal de que ha finalizado el párrafo), los profesores indican que se cambia de idea. El párrafo, entonces, trata un solo asunto.

Mezclar más de un tema sería propiciar confusión o falta de claridad al exponer algo por escrito.
Igualmente, el orden es fundamental. Al iniciar por la idea principal es más fácil atrapar al lector. Ocultar el punto medular de un párrafo en el medio o al final, resta claridad. La palabra ‘redacción’ viene del latín redigiere, que derivó en ‘redirigir’ y ‘redactar’. Lo que implica que redacción es más un ejercicio de orden. Las habilidades para puntuar no sustituyen a la capacidad de ordenar (aunque las dos son muy importantes). La puntuación es una herramienta de la redacción; jamás debe confundirse con la redacción misma. Por ello, lo importante es la organización lógica de la información.
Hay varios modelos de construcción del párrafo. El más común es aquel que inicia por la idea más importante. Así, cada oración subsecuente sirve para apoyar lo que sostiene la inicial. Es decir, la primera oración jamás debe saturarse con datos. Por el contrario, debe ser breve, directa y contundente. Mientras más breve, más impactante al lector. El reforzamiento de esa oración inicial vendrá en las siguientes. Todas las oraciones subsecuentes, deben apoyar lo enunciado en la primera, con mayores datos, diferentes perspectivas o información complementaria.
Un ejemplo característico lo encontramos en El Principito de Antoine de Saint Exupéry: «Mi dibujo no era el de un sombrero. Representaba una serpiente boa digiriendo un elefante. Entonces dibujé el interior de la serpiente boa para que las personas mayores pudieran comprender. Las personas mayores siempre tienen necesidad de que se les explique. Mi dibujo número dos era así…». Observe, estimado lector, cómo inicia por una afirmación breve, directa y contundente. Las siguientes oraciones se encargan de ampliar, precisar, puntualizar o abundar lo que sostiene el enunciado inicial.
Note en el párrafo de El Principito la ausencia de comas. El estilo moderno enlaza las oraciones con el punto y seguido. Las comas deben usarse limitadamente (para enumeración, explicación, cambio de orden o vocativo). El párrafo debe contener cuando menos tres puntos y seguido, propone el índice de niebla Gunning, de comprensión de lectura. Pero, cuidado, el punto y coma (;) está más emparentado con la coma que con el punto y seguido. Por ello, jamás debe usarse como sustituto del punto.
En este texto, cada párrafo ha tratado un aspecto. Quizá no he tenido la maestría propia de los grandes redactores, pero –al menos– he seguido la línea por ellos definida.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE




prevenir algo no es lo mismo que prevenir de algo

Recomendación urgente del día

La expresión prevenir de algo, con la preposición de, significa ‘avisar o advertir de que algo puede ocurrir’ y por ello no es apropiado su uso en lugar de prevenir algo, sin la preposición, que significa ‘tratar de evitar o impedir un daño’.

En las noticias se pueden encontrar ejemplos donde aparece este giro usado de modo inapropiado: «El ejercicio se presenta como la vacuna que previene de las enfermedades» o «Se han instalado zócalos que previenen de rozaduras y el ensuciamiento de las paredes».

Tal como señala el Diccionario del estudiante de la Real Academia Española, cuando prevenir significa ‘prever o tratar de evitar un daño o peligro’ o ‘prever un acontecimiento y tomar medidas y precauciones’, no se usa la preposición de, que sí puede emplearse con el sentido de ‘informar con anticipación’.

Atendiendo a lo que se quiere expresar, las frases anteriores se podrían haber redactado del siguiente modo: «El ejercicio se presenta como la vacuna que previene las enfermedades» o «Se han instalado zócalos que protegen de rozaduras y el ensuciamiento de las paredes».

Sí se puede decir prevenir de algo cuando tiene los sentidos de ‘avisar’ y ‘alertar’, como en «Sus compañeros le han prevenido de las consecuencias que tendría para su carrera», así como cuando se usa con pronombre, con el sentido de ‘protegerse ante alguien o algo’, como en «Se aconseja la vacunación para prevenirse de (o contra) la gripe».
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