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quinta-feira, 19 de junho de 2014

CHARLES BAUDELAIRE







Baudelaire y el ‘tonto’ Víctor Hugo

Christie's subasta una carta desconocida en la que el autor de 'Las flores del mal' tacha de 'estúpidas' las misivas del escritor de 'Los miserables'

El País - España


Retrato coloreado de Baudelaire realizado por Félix Nadar en 1860.

Una carta inédita de Charles Baudelaire demuestra que la relación con su colega escritor Víctor Hugo estaba lejos de ser amistosa y, mucho menos poética. Así lo revela un documento que hoy subasta Christie’sen Nueva York, junto a una primera edición de la famosa colección de poemas de Baudelaire Las flores del mal, y de los que se hace eco el diarioThe Guardian.
Charles Baudelaire (Paris,1821-1867) adulaba en público al autor de Los miserables; en una reseña que hizo de esta novela en la publicación Le Boulevard en 1862 se deshacía en elogis, pero en privado arremetía contra él. En la carta que ahora se subasta, escrita en enero de 1860 a un destinatario desconocido, Baudelaire se queja de Hugo. "No para de enviarme cartas estúpidas", dice, y añade que le inspiran "escribir un ensayo para demostrar que, por una ley fatal, un genio siempre es un idiota". También en otra carta que Baudelaire remitió a su madre describía a Hugo como un "inmundo e inepto" e ironizaba sobre su propia capacidad de juzgar a su colega: "He demostrado que poseo el arte de la mentira".
Cuando Baudelaire publicó en 1857 la primera edición de Las flores del mal se enfrentó a la censura de la época: tuvo que suprimir seis poemas de la colección por orden de un juez. Víctor Hugo se solidarizó con él y en agosto de 1857 le comentó: "Tus flores brillan como estrellas". Más tarde, en 1859, le diría: "Nos provocas una nueva clase de estremecimiento". En retorno a los halagos, Baudelaire le dedicó tres poemas, pero no era sincero en sus demostraciones.
Fragmento de la carta de Baudelaire donde arremete contra Víctor Hugo.
Victor Hugo (Besançon, 1802-París, 1885) alcanzó gran popularidad como novelista, poeta y dramaturgo y esto causaba la envidia de otros escritores. En concreto, Charles Baudelaire le tenía "una envidia corrosiva", según apunta la especialista en literatura francesa Rosemary Lloyd, autora deThe Cambridge companion to Baudelaire.
El volumen de Las flores del mal de la primera edición de 1857 que subasta Christie's , con un precio de salida de 88.400 euros, contiene los seis capítulos que después fueron censurados y también tiene adosadas al final la carta en la que descalifica a Hugo, así como otras misiva dirigida a su editor y amigo Auguste Poulet-Malassis.
La casa de subastas lanza asimismo a la venta otras edicionesde Las flores del mal, una de 1868-69, con una introducción de Theophile Gautier, y otra de 1910, ilustrada por Georges Rochegrosse.

STEPHEN DIXON

StephenDixon.jpg

Stephen Dixon en español, historias de las calles de Nueva York

"Calles y otros relatos" da tí­tulo a la primera traducción al español de 11 cuentos del estadounidense Stephen Dixon publicada en Argentina, un paneo intimista de Nueva York con pasos de comedia entre la tragedia y el absurdo.

Publicados entre el 76 y el 89 y ahora en Argentina por Eterna Cadencia, los cuentos son un decantado de la antologí­a "The stories of Stephen Dixon", de 1994, y de la compilación de rarezas "What is all this?", de 2010, realizada por el escritor argentino Eduardo Berti junto al propio Dixon.

Su voz narra una Nueva York posmoderna donde todo lo que ocurre -a sus ciudadanos de clase media- les pasa de manera "muy civilizada": violaciones, asesinatos, amputaciones o rescates que dispara hacia el delirio para luego volver a ajustar la tuerca y retomar un realismo de cruda humanidad.

Ahí­ están "La firma" y el hombre divagante que abandona el hospital y el cuerpo de su esposa recién fallecida en la noche neoyorquina: "No quiero saber nada de ella nunca más. No volveré a pronunciar su nombre. No regresaré a nuestro departamento. Dejaré que nuestro auto se pudra en las calles hasta que se lo lleve la grúa".

También están los enredos tragicómicos de "Calles", con servicios públicos de emergencia que no responden a las llamadas de auxilio; el hospital donde todaví­a se podí­a fumar con el suicida de "Corte" visto desde distintos ángulos -esposa, enfermeras, médicos, amigos, hijos, desconocidos que comparten cuarto- o la loca transacción con un mendigo que emprende el trabajo mal pago de "Reloj" para conservar la memoria de su padre.

Nacido en 1936 en la isla Manhattan, Dixon fue periodista pero a los 26 años dejó el oficio por trabajos que le permitieran dedicarse a escribir ficción. Estudió de todo menos literatura -graduado en Relaciones Internacionales- y recién después de los 40 comenzó a publicar sus libros, 30 en total, con gran reconocimiento.

Sus novelas "Frog" e "Interestate" fueron finalistas del National Book Award y ganó la mayorí­a de los premios literarios de su paí­s, entre otros el O. Henry y el Pushcart, además de los honores de instituciones como Guggenheim y la universidad Johns Hopkins, donde dictó literatura hasta 2007.

Los dichos de Dixon que recupera el escritor Rodrigo Fresán en el prólogo del libro dicen mucho de su obra: "El ritmo es parte tan importante de un cuento como lo es el argumento. Y el lenguaje es parte de ese ritmo. Trabajan juntos. Al final todo se reduce a las palabras correctas", "nada debe destacar ni llamar particularmente la atención. Todo debe trabajar al mismo tiempo, marcando el paso". 

De raí­ces literarias centroeuropeas -Kafka es su norte-; modales "hiper-maxi-freak-realistas"; "el menos pretencioso escritor vivo"; pariente lejano de Calvino, Cortázar o Perec; Dixon es también un comediante, del tipo de Jerry Seinfield o el primer Woody Allen, de esos "desesperados monologuistas especialistas en el todo y la nada y el todo otra vez como tema", resume Fresán.

Del cuento `Adiós al adiós`: "...nada o casi nada andaba mal, todo o casi todo iba bien, así­ que por eso digo que de repente entré en estado de shock. `¿Quieres el divorcio?`(...) `Sí``, dijo, `el divorcio`. `¿Por qué?`. `Porque ya no te amo`, dijo. `Pero la semana pasada o la anterior dijiste que me amabas más de lo que nunca amaste (...)` `Mentí­a`. `No mentirí­as sobre algo así`. `Te digo que estaba mintiendo`".

Fresán continúa describiéndolo: "veloz escritor norteamericano a máquina de escribir mecánica (tiene computadora pero no la usa)" o uno entre siete hijos que "jamás se repuso" a la muerte de su hermano Jimmy, a quien le recomendó zarpar en un barco que se hundió; que de niño fue tartamudo y alguna vez trabajó como chofer de micro escolar, barman, analista de sistemas y modelo de pintura.

En el libro traducido por Martí­n Schifino, Dixon reseña que comenzó con "historias realistas que no tení­an ninguna energí­a" y "eran muy estáticas": "Tení­a que soltarme y dejarme ir. Lo hice y aquí­ estoy", dice.

¿Dónde? Por ejemplo en los pasos de stand up que atraviesan sus tragedias cotidianas, como la del insistente despechado de "Un tipo enamorado", que metaboliza su ruptura gritando un diálogo delirante desde la vereda al piso de su ex amante que se lee así­: "¿Ruth? ¿Podrí­as decirle a Jane que le diga a la señora Roy que te diga a tí­ que le digas a Jane que dejó la regadera sobre el alféizar?".

En sus entrevistas el autor cuenta que por años su mayor motivación para escribir fueron las chicas que rompí­an con él, "me sentaba", "sacaba la primera versión del asunto" y "me quedaba contento porque habí­a hecho algo bueno con todo eso".

"Lo innovador -repasa Dixon en otro pasaje del prólogo- me vino más fácilmente que lo tradicional. Formas nuevas. Algunas de ellas me alcanzaron natural y espontáneamente. Otras, mientras pensaba en ellas, frente a mi máquina de escribir. Pero muchas se me ocurren caminando por la calle o frente a un cuadro en un museo (...) Nunca sé cuándo vendrán pero sí­ sé llegarán".

¿Qué le dirí­a a alguien que comienza en el oficio? "Que se escribe porque da placer", "todos parecen repetir una y otra vez una frase: `Escribe sobre lo que conoces`. No estoy de acuerdo. Hay que escribir sobre lo que no conoces. Y de ese modo conocerlo."

VULGARIZACIÓN

Salió más deslenguado que un perico de arrabal


El prurito social que lleva a condenar la vulgaridad en el lenguaje cotidiano olvida el principio esencial de que el idioma español tiene su origen en la vulgarización del latín.


Salió más deslenguado que un perico de arrabal




-¡Eres un lamebotas!
-¡No voy a aceptar estas mamadas!
-¡Cállate, pendejo!
De los debates en el Senado de México


Yo soy, y no es noticia, un hombre mal hablado.
En este país, un hombre mal hablado es aquel que no hace diferencia entre la forma en que se expresa en reuniones públicas y la que usa en círculos más íntimos, de sus seres cercanos. En otras palabras, es una persona vulgar, que usa para comunicarse los giros e inflexiones del vulgo, esto es, el pueblo. El prurito social que lleva a condenar la vulgaridad en el lenguaje cotidiano olvida el principio esencial de que el idioma español tiene su origen en la vulgarización del latín, como tantas otras lenguas.
Ayer escuché a Oribe Peralta, convertido por unos días en el ídolo de la afición futbolera, pero recién destronado apenas por Guillermo Ochoa, decir en transmisión nacional de la televisión que el resultado del partido tan esperado de México con Brasil en la Copa del Mundo, se debía a que le habían echado muchos huevos. Dos minutos después,Miguel Herrera, el entrenador de la Selección Mexicana de Futbol, confesó ante las mismas cámaras que al entrar al vestidor de sus muchachos lo primero que les iba a decir era “¡Esos son huevos, cabrones!”.
Tengo la ligera sospecha de que esta sociedad necesita reconsiderar lo que califica como habla correcta y mal hablar. Todos sabemos que, en estricto sentido, la diferencia radica solamente en el ámbito en el cual hacemos uso de nuestro idioma. Todos nosotros hemos escuchado furtivamente conversaciones de nuestras dignas damas cuando piensan que no las escucha nadie más que sus amigas, y el florido lenguaje que usan sería calificado en tiempos muy lejanos como de carretonero.
“Que eso no se dice, que eso no se toca”, canta Joan Manuel Serrat sobre las limitaciones que se imponen al niño para que deje de jugar con la pelota. Es evidente que todos los que fuimos niños dijimos todo lo que queríamos decir y tocamos todo aquello que nos llegó a las manos. Afortunadamente.
A diferencia de las cejas de mi estimado compañero don Pascal Beltrán del Río, director editorial del diario Excélsior, las mías no se arquean ante el desempeño verbal de los senadores mexicanos. Primero, porque un breve ejercicio de la memoria nos puede evocar no sólo imágenes de legisladores en trusa, obsequiándose un receptor de televisión o poniéndose en la cabeza una máscara de cerdo, por citar ejemplos recientes.
El asunto es que no les pagamos a diputados y senadores por darnos lecciones del bien decir. En teoría, les hemos entregado con entusiasmo ciudadano la representación de nuestros intereses y voluntades. En estos momentos deben estar, supuestamente, empeñados en diseñar leyes regulatorias de una importante reforma constitucional, de manera que los recursos de nuestro subsuelo beneficien a los mexicanos todos.
Después de celebrar, claro, el juego del hombre

AGENCIA EFE

Los 75 años de la Agencia 


EFE, en los cursos de 


verano de la Complutense

lainformacion.com




Madrid, 17 jun (EFE).- Los 75 años de vida de la Agencia EFE, la primera agencia de noticias en español y la cuarta a nivel global, cómo afronta los grandes retos tecnológicos del presente y su expansión futura en el mundo centrarán el curso de verano que organiza la agencia en colaboración con la Universidad Complutense.

Madrid, 17 jun (EFE).- Los 75 años de vida de la Agencia EFE, la primera agencia de noticias en español y la cuarta a nivel global, cómo afronta los grandes retos tecnológicos del presente y su expansión futura en el mundo centrarán el curso de verano que organiza la agencia en colaboración con la UniversidadComplutense.
"La Agencia EFE: 75 años de información", dirigido por el escritor y periodista Carlos González Reigosa -que fue director de Información de EFE entre 1989 y 1997-, tendrá lugar del 2 al 4 de julio en San Lorenzo de El Escorial.
Según ha explicado Reigosa, que será el encargado de la inauguración, el objetivo del curso es contar "lo que es EFE y lo que significa en el conjunto de las agencias internacionales" por lo que habrá una parte de elementos históricos comparativos desde el nacimiento de las agencias de noticias a principios del siglo XIX hasta la situación actual.
"Es evidente que la Agencia EFE en todos sus esquemas se corresponde con una de las cuatro grandes agencias del mundo actuales", ha recalcado.
Ese mismo día, el director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua, participará con la ponencia "El idioma español hoy", así como el catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense Rafael Calduch.
Unas intervenciones que, según Reigosa, pondrán de manifiesto el compromiso con el español de la Agencia EFE a lo largo de los 75 años de vida que ahora cumple y cómo ha servido de "instrumento para aunar un idioma español comprensible en todas partes".
"Recuerdo cuando un director de la Real Academia, Dámaso Alonso, veía con terror la posibilidad real de la fragmentación del idioma español -en argentino, colombiano, etc.-, y como gracias a instrumentos como la Agencia EFE, hoy nadie piensa eso y se habla de un idioma único que se llama español", ha señalado Reigosa.

En la segunda jornada del curso intervendrán los expresidentes de EFE Luis María Anson (1976-1983) y Alfonso Sobrado Palomares (1986-1997), en cuyos mandatos la Agencia experimentó una modernización de sus estructuras y homologación informativa con las grandes agencias internacionales y se consolidó como la cuarta del mundo.
"Dos presidentes que representan dos etapas de impulso, cada una ha tenido su dimensión, pero una como continuación de la otra", ha opinado Reigosa.
En la mesa redonda que se celebrará el jueves por la tarde los alumnos tendrán la oportunidad de escuchar el día a día de EFE de la mano de los actuales directores de los distintos departamentos informativos.
Así, participarán María Luisa Azpiazu, directora de Redacción; Carlos Gosch (Nacional); Pilar Valero (Internacional); Marta Cerame (Audiovisual); y Emilio Crespo (Contenidos Digitales).
En la última jornada, intervendrán el director general de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), José Gabriel González Arias, que abordará la convergencia de los soportes en prensa digital e impresa, así como el ex secretario general Iberoamericano Enrique Iglesias, con la ponencia "El valor de lo iberoamericano".
La clausura del curso, cuyo secretario es el coordinador del 75 aniversario de EFE, Fernando Moreno, correrá a cargo del presidente de la Agencia, José Antonio Vera.
(Agencia EFE)

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

El Niño


escritura apropiada

Recomendación urgente del día
El nombre El Niño, que se aplica a un fenómeno climático que causa desastres en la costa americana del océano Pacífico, se escribe con mayúsculas iniciales y no necesita cursiva ni comillas.
La denominación de este fenómeno se puede ver escrita de muchas maneras en la prensa: «Este año estará marcado por la presencia del Fenómeno del Niño», «El ‘Fenómeno del Niño’ está aquí» o «Panamá comenzará a sentir los efectos del fenómeno de “El Niño” en el próximo trimestre».
El nombre español de El Niño está fijado convencionalmente para su uso internacional, y a diferencia de otros fenómenos atmosféricos como los huracanes incluye el artículo, por lo que este se escribe con mayúscula y no se contrae con las preposiciones a y de; por otra parte, la palabrafenómeno se escribe en minúscula, pues no es parte de su denominación, sino que tiene función meramente descriptiva.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible haber escrito «Este año estará marcado por la presencia del fenómeno de El Niño», «El fenómeno de El Niño está aquí» y «Panamá comenzará a sentir los efectos del fenómeno de El Niño en el próximo trimestre».
El mismo criterio se aplica a la corriente de El Niño, que tampoco necesita comillas ni cursiva y que se escribe con mayúsculas iniciales en El Niño, como en «Este fenómeno inusual es provocado por la corriente de El Niño y la depresión aislada de niveles altos».
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