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segunda-feira, 27 de outubro de 2014

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

la árbitra, femenino 


de el árbitro

Recomendación urgente del día

Árbitra es la forma adecuada de formar el femenino de árbitro y se recomienda concordarla con el artículo en femenino (la árbitrauna árbitra…)
En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como «El entrenador del equipo protagonizó una tensa discusión con la cuarta árbitro» o «La árbitro decidió suspender el partido por motivos meteorológicos».
La forma árbitra es la apropiada para construir el femenino del sustantivo masculino árbitro, tal y como recoge el Diccionario académico. En cuanto al artículo que le corresponde, el Diccionario panhispánico de dudas señala que en el caso de árbitra y de otros sustantivos que se refieren a seres sexuados que han comenzado a usarse en femenino en los últimos años (la árabela ácrata), se muestra una clara preferencia por el femenino. Por lo tanto, se recomienda el uso de la árbitra.
Esta recomendación se hace extensible a los artículos indefinidos una,alguna y ninguna y a cualquier elemento que tenga que concordar con esta forma (alguna árbitrala veterana árbitra).
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir: «El entrenador del equipo protagonizó una tensa discusión con la cuarta árbitra» y «La árbitra decidió suspender el partido por motivos meteorológicos».
No obstante, y a pesar de que el uso con el artículo en masculino (el árbitra) no tiene tradición alguna, su utilización no podría censurarse, por analogía con los sustantivos femeninos que al comenzar con a tónica sí lo llevan (el áreael aguael aya, etc.), siempre que entre ambos no se interponga otra palabra.
Ver también: artículo y sustantivos femeninos: el agua, el águila

LA PUNTA DE LA LENGUA


Hala Madrí

En español nos cuesta pronunciar la letra 'd' como consonante final de palabra


El Barcelona tiene su abreviación en vigor desde el primer cuarto del siglo XX: “Barça”. Surgida probablemente en el lenguaje oral, esta palabra se data en la prensa en el año 1922, en la revista catalanaXut, según el estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona dirigido por Miquel de Moragas y coordinado por Ana Belén Moreno.Tal vez se use ya más esa abreviación entre los aficionados que el topónimo completo (Barcelona) y que el nombre oficial (Fútbol Club Barcelona).

El Real Madrid también cuenta con un nombre abreviado, aunque rara vez lo encontremos por escrito: “el Madrí”. No se podía reducir mucho más el original, pero al menos se le han aliviado una palabra (“Real”) y una letra y su fonema, lo cual facilita la ligazón con el término siguiente si éste comienza por vocal.

Ayer se oyó una vez más en el estadio Bernabéu —a través de esa insoportable megafonía que va convirtiendo a los hinchas cantarines en consumidores callados— el himno del club blanco interpretado por Plácido Domingo y compuesto por José María Cano en 2002 con motivo del centenario del club. Uno de sus versos dice: “Sale el Madrí a luchar, sale el Madrí a ganar...”. Y no se percibe el fonema de la letra d por ninguna parte, pues la pronunciación que se derivaría del texto escrito (“sale el Madrid-a-luchar, sale el Madrid-a-ganar”) la suprime el tenor con mucha afinación y poca misericordia. Tiene su razón, porque en ese caso añadiría una sílaba con la correspondiente nota, lo cual alteraría la composición melódica, mientras que la terminación abreviada permite diptongar la i final del nombre con la preposición que antecede al verbo: sale-el-madriaganaaar…

Esta supresión del último fonema se aprecia en otros muchos casos en que se cita el nombre del club blanco. Así, oímos en la radio: “Almería cero, Real Madrí uno”; y no “Real Madrid uno” (es decir,realmadriduno).


Esa aversión a la d final se aprecia mucho en los verbos imperativos, sustituidos a menudo por infinitivos: “Hacer esto” en vez de “haced esto”; “ir a buscarme” (en vez de “id”)

También le ocurre eso al “Valladolí”, pero en este caso no cuenta como abreviación acuñable porque los blanquivioleta ya disponen del cariñoso “Pucela”.

En las más de 90.000 palabras del idioma español (y si apartamos las interjecciones y onomatopeyas, los extranjerismos y los nombres propios), solamente 10 de las 21 consonantes del alfabeto tienen el privilegio de ocupar un sitio al final de una palabra: n, s, d, j, l, r, t, x, y, z. Y algunas aportan escasísimos ejemplos. La jota, sólo 21; la te, 147; la equis, 67...; y casi siempre en palabras prestadas o poco usuales. Busque usted vocablos patrimoniales del español terminados en las restantes letras y dígrafos (b, c, ch, f, g, h, k, ll, m, ñ, p, q, v): le costará dar con alguno.

La letra d (y su correspondiente fonema) figura en la selección de consonantes finales, pero no es de las más productivas (1.224 vocablos; muy escasos si los comparamos con los 33.932 terminados en a, según el estudio del profesor Roberto Veciana publicado en 2004). Incluso nos cuesta admitirla a la hora de la verdad; también en esta última palabra: “verdad”. ¿Cómo pronunciamos la expresión “verdad usted”? En el lenguaje coloquial, sin duda diremos “verdá usté”; y en uno más cuidado, “verdá usted”. Algún fonema d se perderá casi siempre por el camino.

Esa aversión a la d final se aprecia mucho en los verbos imperativos, sustituidos a menudo por infinitivos: “Hacer esto” en vez de “haced esto”; “ir a buscarme” (en vez de “id”). Y en el castellano de Cataluña, se transmuta en el sonido t.

La d ya fue desapareciendo de algunas voces en su camino desde el latín al castellano (aliquod se convierte en “algo”; ad se transforma en “a”…). Tan incómoda sigue resultando a nuestra prosodia, que a veces la transformamos en un sonido de zeta: “Madriz”, “hacez”, “tengo sez”. Y un locutor cuenta por la radio que en el Lugo Club Deportivo juegan “cuatro Davices” (y no cuatro “Davides”).

Con todo ello, se entiende que vaya consagrándose tal pronunciación para el club madrileño. Y hasta merecería la pena reivindicarla: “¡Hala Madrí!, ¡hala Madrí!”.

EL IDIOMA ESPAÑOL

El idioma de la empresa

Diego Canga, responsable de la Dirección de Agricultura de la UE.
Diego Canga, responsable de la Dirección de Agricultura de la UE. / EFE










  • Diego Canga, alto responsable agrícola de la Unión Europea, acude a la sesión inaugural de las jornadas el día 29

  • Futuro en Español une la agroalimentación de dos continentes









La segunda jornada de Futuro en Español, con el título La transformación productiva de Latinoamérica. Retos en el sector agroalimentario de América y Europa (29 de octubre, Centro de la Cultura del Rioja, Logroño), se centrará en el sector agroalimentario y desglosará las claves del español como lengua para los negocios. Ponentes expertos en diversas áreas relacionadas con el ámbito agrario analizarán la evolución de la agricultura en ambos continentes y las perspectivas, oportunidades y amenazas del sector.

La sesión comenzará a las 10 horas con la charla La agricultura del siglo XXI. Visiones de Europa y América Latina, en la que participarán mano a mano Diego Canga, director en la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, y Rubén Darío Lizarralde, ex ministro de Agricultura de Colombia. Cada uno de ellos aportará su amplia experiencia sobre el sector, tanto en la Administración pública como en el ámbito privado.

Invitados de España, Europa y América Latina para reflexionar sobre el idioma de los negocios


A continuación, a las 10.50 horas, se celebrará una mesa redonda con el título 'La transformación de la economía agraria', en la que tomarán parte Fernando Burgaz, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente; Pedro Narro, director de la oficina de Asaja en Bruselas; Iñigo Nagore, consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja; y Raquel Bandellou, directora de Negocio de la Dirección Territorial de CaixaBank en Aragón y La Rioja.

Tras la pausa café, a las 12.30 horas, habrá otra mesa redonda, en este caso centrada en el ámbito del vino y otros licores como el tequila, de nuevo con representantes de ambos lados del Atlántico. Bajo el título 'Estrategias para la internacionalización en el sector licorero y vitivinícola' debatirán Miguel Ángel Domínguez, presidente del Consejo Regulador del Tequila; Luis Alberto Lecea, presidente del Consejo Regulador de la DOCa Rioja; José Miguel Munilla, consejero delegado de Ramondín; y Pedro Olaechea, presidente del Centro de Innovación Tecnológica Vitivinícola (CITEvid) del Perú y director de la bodega Viña Tacama.

Futuro en Español se celebra en Logroño los días 28 y 29 de octubre. Las jornadas están organizadas por Vocento, a través de Diario LA RIOJA, y CAF -banco de desarrollo de América Latina-, con el patrocinio del Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño, la Fundación Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Ramondín, CaixaBank, Iberia, Iberdrola y AENA.

FLAMENCO


Rodríguez Almodóvar elogia la incorporación de términos del flamenco al DRAE

 |  
AGENCIA EFE

El escritor y profesor Antonio Rodríguez Almodóvar, que durante años ha denunciado las «clamorosas ausencias» de términos relativos al flamenco del diccionario de la Real Academia (DRAE), ha elogiado la incorporación de estos que hace su última edición, así como que se hayan mejorado las definiciones.


En declaraciones a Efe, el autor ha considerado estas incorporaciones como un «salto cualitativo» dado por la Real Academia en la valoración del flamenco que, en su diccionario, estaba «poco y mal representado».
Las nuevas incorporaciones permitirán, a juicio de Rodríguez Almodóvar, «servir de base para un discurso coherente, con buenas definiciones» de términos que antes, en algunos casos, resultaban «casi ofensivas».
Antonio Rodríguez Almodóvar posa junto al busto de Antonio Mairena en Sevilla.
ANTONIO RODRÍGUEZ ALMODÓVAR POSA JUNTO AL BUSTO DE ANTONIO MAIRENA EN SEVILLA.
Aunque ha felicitado al conjunto de los académicos, el autor, que durante decenios ha reclamado en artículos en la prensa nacional y en publicaciones especializadas un lugar para el flamenco en el DRAE, ha citado expresamente a DaríoVillanueva y José María Merino.
La nueva edición, la vigésimotercera, en lo que atañe a la representación del mundo del flamenco, «ha mejorado sustancialmente, con respecto a las anteriores», aunque aun puedan efectuarse algunas RESERVAS y matices que habría que hacer más adelante.
«Por fin el prodigioso mundo de la música andaluza tiene el tratamiento que se merece, y no aquel fárrago de imprecisiones, ambigüedades, insufribles ortografías y, lo peor de todo, clamorosas ausencias» que ha padecido hasta ahora en el DRAE, según Rodríguez Almodóvar, especialista en narrativa popular.
Esa situación ha sido achacada por el profesor a «un inaceptable descuido, cuando no desdén» por la que ha considerado como una de las señas de identidad de Andalucía.
Entre los términos destacados por el autor que han sido incluidos en el diccionario está TONÁ, así escrito, como se pronuncia en Andalucía y en los ambientes flamencos, un palo que supone «una de las madres del cante».
TONÁ se define ahora ‘palo flamenco perteneciente al cante hondo’, lo que Rodríguez Almodóvar interpreta como «todo un triunfo» para quienes, como él, llevan años reivindicando que el diccionario se abriera al flamenco, que además de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad es una de las señas culturales por la que se identifica a España en el mundo.
También ha destacado la inclusión de seguiriyagranaínamedia granaína, o alboreá, y ha bromeado con el «trabajito” que les habrá costado a algunos académicos aceptar esa ortografía de reminiscencias tan populares.
Igualmente ha señalado que hayan entrado en el diccionario bambera, cantiña, caracoles, marianas, mirabrás, taranto, trillera, y en su acepción flamenca el garrotín.
Además de tango, milonga y vidalita, que antes se circunscribían al ámbito hispanoamericano, y que se haya reconocido la rumba, como tal ‘palo flamenco’.
También ha valorado el empleo como expresión genérica de palo flamenco, para todos esos cantes, cuando «antes reinaba una caótica algarabía de ‘aire popular’, ‘canción andaluza’, ‘canto popular andaluz’» y que se haya avanzado en las definiciones, como en la propia palabra flamenco, que «ha superado la ambigüedad anterior».
Flamenco equivale ahora a algo ‘dicho de una manifestación cultural, o de su intérprete, de carácter popular andaluz y vinculado a menudo al pueblo gitano’.
En esa última apreciación, según el profesor, caben matices que ha confiado que puedan hacerse en futuras ediciones.
«Se ha corregido acertadamente el artículo bulería, como ‘palo flamenco de ritmo vivo que se acompaña con palmas’ cuando antes se decía ‘cante popular que se acompaña con palmoteo’», ha añadido.
Este avance se produce «tarde, pero en el camino adecuado», según Rodríguez Almodóvar, quien ha confiado en que en futuras ediciones se vayan incorporando otros muchos andalucismos de otros campos semánticos.

SALVADOR GUTIERREZ




El nuevo tesauro de la RAE ha incluido cinco mil nuevas entradas, ha eliminado 1350, ha ampliado las acepciones a casi 200 000 y ha incluido 19 000 palabras americanas.
Entre las palabras que «debutan» en el palacio de la lengua están mileuristaserendipia otuitear, palabras que, aunque recién llegadas, lo han hecho con una fuerza tan inusitada que los académicos han creído conveniente su entrada en el diccionario.
Salvador Gutiérrez explica que entre las características que debe cumplir un término para ser incluido en el DRAE se encuentra la antigüedad, pero también el uso. «La lengua siempre va al lado de la sociedad. Es la sociedad la que genera nuevas realidades y, por lo tanto, nuevas palabras», sostiene el académico, que añade que la ACADEMIA nunca registra una palabra el primer día que se usa. «Nos fijamos en la consolidación. Eso no quiere decir que las palabras que no aparecen en el diccionario no se registren en el corpus».
Otra de las características del nuevo diccionario es la modificación de miles de acepciones. Es el caso de la palabra nube, que integra el significado de ‘espacio de almacenamiento y procesamiento de datos en internet’, o de pantallazo —captura del contenido que se visualiza en la pantalla de una computadora—.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

CEMA, equivalente 


en español de MOOC

Recomendación urgente del día
CEMA, acrónimo de curso en línea masivo y abierto, es una alternativa en español a MOOC, cuyo desarrollo en inglés es massive open online course.
En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «La escuela de negocios organizará un MOOC sobre finanzas corporativas», «España es uno de los países europeos que más cursos MOOC ofrece por año» o «Hasta ahora para disfrutar los populares ‘Mooc’ bastaba una conexión a Internet y algo de tiempo».
El diccionario Merriam-Webster indica que MOOC, cuya pronunciación aproximada en inglés es /muk/, responde al desarrollo massive open online course. Esta expresión puede traducirse como curso en línea masivo y abierto, equivalente que cuenta ya con amplio uso y que da lugar a la sigla CEMA.
Dado que se trata de un acrónimo de no más de cuatro letras, lo apropiado es escribirlo enteramente en mayúsculas: CEMA. Solo en caso de que su uso se extendiera y asentara, pasaría a escribirse lexicalizada con todas las letras en minúsculas, cema, como ya ha sucedido con opa pyme, por tratarse de un nombre común, no de un nombre propio.
Por otro lado, como curso es la palabra nuclear del acrónimo, el género de este es masculino, el CEMA. Respecto al plural, lo adecuado es escribir los CEMA, no los CEMAs ni los CEMA’s.
Asimismo, cabe destacar que la primera inicial del acrónimo español tiene como desarrollo curso, de modo que resulta redundante hablar de curso CEMA.
Así pues, en los ejemplos anteriores podría haberse escrito «La escuela de negocios organizará un CEMA sobre finanzas corporativas», «España es uno de los países europeos que más CEMA ofrece por año» y «Hasta ahora para disfrutar los populares CEMA bastaba una conexión a Internet y algo de tiempo».
En caso de preferir la abreviación inglesa en un texto redactado en español, lo apropiado es escribirla sin cursiva ni comillassin añadir una ese al plural y con todas las letras en mayúscula (y no Mooc ni MOOCs): «Los MOOC son una nueva tendencia en la enseñanza a distancia».
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