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segunda-feira, 10 de novembro de 2014

LÍNEA DIRECTA

  Época de crisis, ¿época de oportunidades?



 La nueva edición del Diccionario de la Academia fue presentada oficialmente en Buenos Aires el jueves pasado, pero no hay felicidad que dure para siempre. De qué nos ha valido a los medios acumular alegremente cifras y novedades sobre la 23ª edición ?por ejemplo, decir "una monumental obra que incluye 93.111 entradas entre las que se cuentan nuevas incorporaciones como escaneo, dron, tuitear, chatear, bótox y pilates"?, si apenas días después, el propio director de la RAE, José Manuel Blecua, ya estaba anunciando la dramática situación financiera de la entidad.
A la excelente crónica del corresponsal de la nacion en España, Martín Rodríguez Yebra, "El futuro de los diccionarios: entre la crisis y la esperanza" (http:/bit.ly/1159y22), con esa categórica afirmación de Juan Luis Cebrián, presidente del Grupo Prisa, de que "estamos ante un cambio de paradigma. No se puede transformar, hay que crear y pensar digitalmente", habría que agregar lo que ocurre todos los días en el terreno del buen uso, o no, del español, que corrobora la percepción académica y la de muchos hispanohablantes.
Una querida amiga envía un correo electrónico cuyo asunto es: "¡Me niego!". ¿A qué? A recibir -escribe- un mail con este título: ¡"Últimas bacantes!" Por supuesto, no se trataba de las bacantes, las mujeres que participaban de las bacanales, las fiestas en honor al dios Baco, sino de las vacantes, es decir, en el sentido de la segunda acepción de ese adjetivo y sustantivo: "Dicho de un cargo, un empleo o una dignidad, que está sin proveer". Termina así su correo electrónico la amiga: "Espero que ahora no me digan que la RAE aceptó bacantes por vacantes...".
¡Otra vez los homófonos!, pensarán algunos. Esos obstinados que a diario asaltan el español (el inventario es extensísimo) demuestran la necesidad de acudir a nuevas estrategias tecnológicas y educativas para reconocerlos; como se destaca en la nota de Rodríguez Yebra: "Fotos, videos, sonidos que reflejen la pronunciación, mapas, infografías, relaciones de palabras". Algo de eso ya lo intentó la RAE en el tomo Fonética y fonología (2011), que estaba acompañado de un DVD, Las voces del español. Tiempo y espacio, con "muestras de las entonaciones de todo el ámbito hispánico", entre otros aportes.
Los contrastes entre la teoría académica y la realidad de los hablantes no son exclusivos del español. Por ejemplo, la escritora francesa Lydie Salvayre, descendiente de republicanos españoles exiliados en Francia, ha ganado el Goncourt, el premio más prestigioso de su país, con una novela sobre la Guerra Civil Española, escrita en frañol, "una lengua mixta" entre el francés y el español.
Pues aquí, en la ciudad de Buenos Aires, ya nos habíamos adelantado a ese fenómeno. Escribe la lectora María Nerín (con cierta desesperanza) un mail, el 3/11: "La palabra francesa prénom lleva la tilde en la e. Pero en la publicidad de Le prénom, la obra teatral en cartelera, la tilde está en la o: prenóm, lo que tampoco se correspondería con las reglas de nuestro idioma. Telefoneé al teatro y me respondieron que no sabían nada". ¿Será un ejemplo de frañol que se adelantó a la publicación de la novela Pas plereur de Lydie Salvayre? © LA NACION
Twitter: @gramelgar.

GÉNERO

El género del castellano: entelequias y realidades

 |  
IGNACIO M. ROCA (UNIVERSIDAD DE ESSEX), ESPAÑOL ACTUAL

Este artículo examina el género del castellano y sus relaciones con el sexo. Se señalan y explican las diferencias entre los dos objetos y la exigua conexión existente entre ellos.

El género es un fenómeno gramatical frecuentemente malentendido.
Fiel a su etimología latina, la palabra género implica clase, y en efecto son clases los dos géneros del castellano y los del resto de las lenguas en posesión de esta categoría gramatical: clases de concordancia. En esas lenguas cada sustantivo (el «emisor») contiene una marca de género en el léxico, y las palabras con capacidad para recibirla (los «receptores») varias formas, contextualizada cada una a una de dichas marcas. El género, por tanto, en principio no tiene relación alguna con el sexo ni con ningún otro aspecto de la realidad o del significado de la palabra. Algunas conexiones de este tipo existen sin embargo en distintos grados en distintas lenguas.
En castellano la relación del género con el sexo es muy limitada. Para discernirla es preciso integrar al análisis la categoría lingüística de sexo semántico, que tautológicamente restringe a uno de los dos sexos el ámbito denotativo de las palabras marcadas para él en el léxico. Crucialmente, el sexo semántico incluido en el léxico del castellano no es una simple copia del sexo biológico de los seres vivos referidos por las palabras correspondientes.
Leer el artículo completo.http://www.fundeu.es/wp-content/uploads/2014/11/ROCA-EL-G%C3%89NERO-DEL-CASTELLANO.pdf

DICCIONARIOS

(AGUSTÍN SCIAMMARELLA)

Los diccionarios se refundan en los tiempos de Wikipedia

 | 
TEREIXA CONSTENLA (EL PAÍS.COM, ESPAÑA)

Las obras de referencia del idioma refuerzan su perfil multimedia para adaptarse a los cambios. Un simposio internacional debate en la RAE sobre el futuro digital.



Ante una audiencia nutrida de filólogos que buscan referencias para el futuro, y bajo dos vidrieras que ensalzan la Elocuencia y la Poesía, Jean Pruvost, catedrático de la Universidad de Cergy-Pontoise (Francia), resumió casi con lirismo lo que unos y otros reiterarían en sus disertaciones en el simposio sobre el futuro de los diccionarios organizado por la RAE: «Un diccionario no pierde el alma si mantiene la explicación semántica y añade otras referencias enciclopédicas».

Imágenes, sonidos, videos, enlaces y todo el arsenal multimedia posible ayudan a enriquecer las obras que se consulten en línea sin que por ello se desvirtúe el rigor lingüístico. Si los diccionarios quieren ser alguien en la Red tendrán que mudar la piel. «Hay un cambio completo de paradigma. Hay que repensar el diccionario como herramienta y su papel como proveedor de información. Ha llegado la hora de preguntarse cuál será la fórmula futura olvidando el formato papel», planteó Laurent Catach, director de ediciones digitales del francés Le Robert.

[...]

Leer más en elpais.com

TRADUCCIÓN

Los grandes chefs del mundo confían la traducción de sus libros a un español

Enrique Cillero, el responsable de que la revolución gastronómica de El Bulli plasmada en libros se lea en seis idiomas, comenta en una entrevista con Efe cómo ha contribuido a propagar la filosofía de los más grandes de la cocina por todo el mundo. EFE

Madrid, 9 nov (EFE).- Es el responsable de que la revolución de elBulli plasmada en libros se lea en seis idiomas o de que la considerada biblia culinaria, "Modernist Cuisine", se disfrute en español. El estudio de traducción de Enrique Cilleros es el favorito de los grandes chefs del mundo y de las mejores editoriales.
"Mi cliente es el editor, pero casi siempre me recomienda el cocinero. Son geniales, gente creativa, aunque muchos no saben idiomas y no escriben muy bien. Nosotros, además de traducir, reescribimos muchas recetas y corregimos su estilo", explica en una entrevista con Efe.
Enrique Cillero está al frente de Cillero & De Motta, un equipo de 16 personas que tiene su sede central en Zaragoza -aunque él pasa casi la mitad del año en ciudades de Europa, en Nueva York, Tokio y Shangai- y que internacionaliza la mejor gastronomía en papel traduciéndola al inglés, español, francés, italiano, alemán, holandés, portugués, chino, japonés y coreano.
"La gastronomía española está en el mundo por gente como nosotros", asevera quien dejó su labor docente para volcarse en el apasionante trabajo de llevar la filosofía culinaria y las recetas de los mejores chefs del mundo a los idiomas más hablados.
Ferran Adrià confió a su estudio la traducción de todos sus libros al inglés, francés, alemán, italiano y japonés, y se encarga de la serie internacional de la española Montagud, la editorial gastronómica más antigua de Europa, así como de traducir al inglés la revista bilingüe Apicius, definida por Adrià como "el notario de la cocina contemporánea".
Además de internacionalizar la gastronomía española, es el responsable de que se puedan leer en español los libros de mitos como el francés Alain Ducasse y el italiano Massimo Bottura, y obras de absoluta referencia como "Modernist Cuisine", "Modernist Cuisine at Home" (Taschen) y "Coco" (Phaidon).
La práctica totalidad de los libros con los que trabajan en Cillero & De Motta tiene una parte de recetas, que requiere "una traducción técnica", y otra literaria en la que el chef expone su filosofía culinaria. Por ello no solo traducen, sino que también editan en colaboración con escritores, periodistas y otros expertos que se eligen "para que cuadren con la personalidad del cocinero".
Se apoyan en una biblioteca "de mil libros de cocina y muchos diccionarios gastronómicos" y en la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), una institución fundada por la Agencia Efe y la entidad bancaria que, con el asesoramiento de la Real Academia Española (RAE), impulsa el buen uso del español.
"Es una maravilla, están alineados con el rigor, la rapidez y la calidad de las respuestas en un mundo que lingüísticamente cambia", destaca Cillero.
Y es que no es fácil traducir páginas en las que se habla de las últimas tecnologías en cocina y con términos de difícil adaptación a otros idiomas. Repudia el término "cruasán" aceptado en el diccionario de la RAE y apunta que la gastronomía española ha aportado términos como "chorizo, paella y cocido" y la italiana otros como "espagueti, ravioli y risotto".
Considera la traducción "un arte" y a su estudio "una pequeña sastrería" que con sus trajes a medida ha conseguido situarse en la élite mundial. A ello contribuyó el encargo de las obras sobre elBulli, especialmente de la primera que tradujeron al japonés en 2002 y que recuerda como "la más agradecida".
Desde entonces contribuye a paliar uno de los principales problemas de la gastronomía española, "que pese a su potencial era y continúa siendo una industria muy mal internacionalizada". Ahora le achaca también "falta de personalidad, falta de amor a unos productos que son buenísimos y falta de innovación".
Aunque el auge global de la gastronomía ha beneficiado al sector editorial porque "muchos de los grandes cocineros actuales pasaron por elBulli, que fue como el taller de Velázquez, y tienen sus pequeños laboratorios y tienen que tener libros sobre su trabajo", en España "se están cerrando muchas imprentas" y la mayoría de estas obras se imprimen en Italia y China.
Su equipo se encarga también de traducir cartas de restaurantes y ve con horror cómo en muchos establecimientos "se recurre a la academia de inglés del pueblo". "En Japón se ha hecho un diccionario con fotos para que puedan comer en Francia sin hablar nada de francés. Nosotros deberíamos hacer lo mismo. Somos pésimos vendiendo".

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

unión bancaria se 


escribe con 


minúscula

Recomendación urgente del día
La construcción unión bancariaempleada para hacer referencia a la nueva política de supervisión financiera en la Unión Europea, se escribe con minúscula.
En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como «La presidenta solicitó ayer que se acelere la Unión bancaria en Europa» o «Bruselas prevé que la Unión Bancaria ponga fin a los compartimentos estancos nacionales».
La unión bancaria europea es un acuerdo de integración económica y monetaria de la Unión Europea que pretende restaurar la estabilidad financiera a través de un supervisor bancario denominado Mecanismo Único de Supervisión (MUS), un Mecanismo Único de Resolución (MUR) y una directiva sobre sistemas de depósitos.
Puesto que la construcción unión bancaria no es el nombre de un organismo o institución, se considera nombre común y, como tal, lo adecuado es escribirlo con minúscula inicial, según indica la Ortografía académica.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «La presidenta solicitó ayer que se acelere la unión bancaria en Europa» y «Bruselas prevé que la unión bancaria ponga fin a los compartimentos estancos nacionales».

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

derechos de 


denominación 


(comercial), mejor 


que naming rights

Recomendación urgente del día
La expresión derechos de denominación (comercial), empleada para referirse a la técnica publicitaria por la que una entidad adquiere derechos para poner nombre a un recinto o un evento durante un periodo, es una alternativa adecuada a naming rights.
En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «El Real Madrid firma el contrato de ‘naming rights’ más importante del mundo», «El máximo accionista rojiblanco se refirió a los naming rights del futuro estadio» o «Metro de Madrid da un paso más en la aplicación del naming rights».
Dado que la expresión inglesa naming rights puede traducirse al español sin dificultad y sin perder matices de relevancia, se considera preferible optar por derechos de denominación (comercial) o derechos sobre el nombre. Esta última opción es más aconsejable que derechos de nombre, giro que puede interpretarse no como el derecho para modificar un nombre, sino como el derecho para emplear un nombre ya existente.
Así pues, en los ejemplos anteriores lo más adecuado habría sido escribir «El Real Madrid firma el contrato de derechos de denominación más importante del mundo», «El máximo accionista rojiblanco se refirió a los derechos de denominación comercial del futuro estadio» y «Metro de Madrid da un paso más en la aplicación de los derechos de denominación».
En caso de optar por el giro inglés, lo apropiado es escribirlo con resalte y con el artículo precedente en masculino plural: «los naming rights», mejor que «el naming rights».

DRAE

"Las lenguas no tienen fronteras"

Esta semana fue presentada la vigésimo tercera edición del ‘Diccionario de la lengua española’, que incorpora 6 mil términos nuevos. Blecua habla sobre su preparación y la salud del idioma en Iberoamérica.
Por: Juan David Torres Duarte

¿Por qué actualizar el ‘Diccionario’?
Porque la lengua se actualiza constantemente y tiene un dinamismo permanente. Desde que las lenguas nacen se van transformando día a día, y realmente cada generación cambia la lengua, la fonética, la morfología, cambia sobre todo el léxico, cambia también la relación de la sociedad con el lenguaje. Para eso hay que actualizarlo, si no los diccionarios se convertirían en fósiles.
¿Cómo es una jornada cuando trabajan en el ‘Diccionario’?
Los métodos en la lexicografía han variado mucho. Hay un momento en que la conexión entre la informática y la telemática cambió la lexicografía. Antes, el lexicógrafo iba con fichas hechas a mano y luego tomaba nota con un lapicerito, anotaba un texto. Ahora nada de esto existe. Se hace todo con grandes bases de datos. Tienen 500 millones de palabras, que se pueden manejar como usted quiera y permiten una figura de análisis muy grande que antes no se podía hacer.
¿A qué fuentes acuden?
Son muy diversas, dispersas. Los corpus —que es como se llaman estas bases de datos— intentan ser modelos que reflejan la realidad lingüística: hay periódicos, obras de creación, manuales de automóviles. Sí que hay muchísimo de los medios de comunicación.
En general, ¿qué requisitos debe tener una palabra para entrar al ‘Diccionario’?
En primer lugar, vigencia. La palabra debe existir y hay que documentarla. Saber quién la emplea, qué frecuencia tiene con respecto a las otras palabras, qué dispersión —cómo se utiliza en el mundo de la lengua española—, cómo se utiliza dentro de los géneros. Una vigencia relativa. Ahora cada vez las palabras corren más en el tiempo. Parece mentira, pero Twitter, tableta, libro electrónico son palabras que van a una velocidad gigantesca. La globalización crea estas cosas.
¿Qué influencia tienen las redes sociales en el cambio del lenguaje?
Muchísima. Las redes sociales se han convertido en el escaparate, en una red, en el mundo de la lengua y de la vida. El mes pasado han entrado en el diccionario a hacer consultas 43 millones de personas. Es un camino inaudito. Antes no se veía en la lingüística una cosa así: que 43 millones de personas consultaran en un mes desde los sitios más peregrinos y a las horas más intempestivas.
Este diccionario parece muy abierto, con palabras muy locales como ‘papichulo’ y ‘amigovio’.
Corresponden a usos muy coloquiales, en zonas muy concretas. La zona del Río de la Plata es de ‘amigovio’. En España no existe ‘amigovio’, existe una expresión parecida: amigos con derecho a roce, mucho más expresiva, más peligrosa para utilizar según qué sitio.
¿Es posible mantener cerradas las fronteras del lenguaje?
Las lenguas no tienen fronteras.
¿Cómo se marcan esos límites entre lo local y lo global?
Hemos tenido una serie de reuniones con todas las academias de la lengua española, concretamente una en Guatemala, donde tomamos decisiones sobre los americanismos. Desde 2010 existe un Diccionario de americanismos, con más de 70.000 voces, y no se podían incorporar todas. Algunas eran sólo de Honduras, de El Salvador. Se llegó a un acuerdo de que las palabras tenían que existir por lo menos en tres países, y muy rápido se hizo un trabajo de selección. Y luego se han comprobado uno por uno los 19.000 americanismos.
¿La lengua también fragmenta a la sociedad?
Lo que tiene la lengua es que es a la vez unificadora y diversificadora. La lengua tiene la variedad, que es su mayor riqueza. La gracia está en que hablamos diferente en fonética, sintaxis, léxico.
En ese sentido, ¿cuál es la riqueza del español de América?
Se forja de una manera muy compleja con la estructura administrativa, con los virreinatos fundamentalmente, y con el contacto de la flota con el mundo europeo, por una parte, y la nao de la China desde México con Filipinas y Japón. Es decir, América es un complejo lingüístico que en su origen es administrativo —el Consejo de Indias—. Sabemos qué traían los barcos, qué libros llevaban. Es un mundo que se va forjando, es muy dependiente de Europa, pero también muy independiente a través del camino del libro, la administración. Y claro: América no es lo mismo en el Virreinato de la Nueva España que en la Audiencia de Chiapas. El contacto con las lenguas indígenas ha configurado una América muy distinta y permitió que el español no fuera universal. Cambia la manera de vivir, la cultura, todo. Por eso el español de América ha tenido su independencia desde el comienzo, tiene una vida diferente desde que llegan los primeros pobladores.
¿Por qué se perdió en América el acento más común de España?
Los del norte pronuncian la ese, la zeta y la ce de ese modo. Los del sur pronuncian igual que ustedes. España, antes del siglo XVI, antes de que Colón viniera a América, tenía dos formas lingüísticas muy distintas. Una forma norteña y una forma que se vincula alrededor de Sevilla, en el siglo XIII, que tiene particularidades de léxico y fonética. Existe una pronunciación diferente de las consonantes que en la Edad Media eran ce con cedilla y zeta. Junto a ellas había otras dos consonantes, la ese normal y la ese doble (sorda y sonora). Desapareció la diferencia y todas confluyeron en la ce con cedilla. Es una consonante que tiene una característica silbante, y esa consonante, según las zonas, se pronuncia como ese o como zeta. Pero no tiene que ver nada con la del norte de la península. Y eso pasa a América porque más de la mitad de los que pasaron eran de esa forma y unificaron con ese seseo. Es un problema histórico, de evolución del consonantismo: los andaluces hablan igual que ustedes.
¿Y qué pasa con el lenguaje, por ejemplo, con las inmigraciones de latinos a Estados Unidos?
Es una influencia muy grande. Se acabó de publicar un censo y es muy revelador: hay 45 millones de hispanohablantes, con un crecimiento demográfico altísimo, de tal manera que llegará un momento en que el país con más habla española será Estados Unidos, ni siquiera México. Todo esto cambia mucho, claro, pero mientras haya inmigración, que la hubo siempre, sucederá.
¿Qué palabra nueva le llamó la atención?
Hay una que me ha parecido muy reveladora. Es un chilenismo que se usa en los ambientes de la radio y la televisión: ‘cebollento’, que se dice cuando un programa —una serie o una transmisión radial— es lacrimógeno. Como si fuera una cebolla. Me pareció una imagen popular, tan descriptiva.
Se dice que el español será una de las lenguas más habladas. ¿Qué opina de esa expansión?
Ni es buen ni es malo: es una realidad social. Dependerá de las circunstancias sociales, por ejemplo, de Estados Unidos con respecto al español. La gente que es bilingüe cobra salarios más altos. La diferencia es notable. No sé cuánto tiempo se mantendrá esto. Antes era una lengua estigmatizada, ahora no. Los políticos quieren hablar un poquito de español: el alcalde de Nueva York está aprendiendo a hablar español. Eso no había ocurrido nunca. Vi un programa de CNN sobre los jóvenes hispanos en Estados Unidos. Son el 30% de la población votante. Es una población significativa.

jtorres@elespectador.com

PERIODISMO


Elsa González: “El periodismo hace de la lengua un ser vivo”

FAPE Federación de asociaciones de periodistas de España

•elmercuriodigital ▫ La presidenta de la FAPE ha participado en el homenaje al idioma español organizado por la Fundación Independiente, en el que más de 30 instituciones de diferentes ámbitos políticos, empresariales y académicos, defendieron el papel de la lengua española en el mundo como factor integrador de culturas





Microsoft PowerPoint - Presentación2Bajo el título “la lengua española une el periodismo de dos continentes”, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, ha participado ayer en el homenaje al idioma español organizado por la Fundación Independiente. “El idioma es nuestro instrumento de comunicación, y el español permite que nuestras informaciones rompan fronteras y puedan entenderse sin dificultad en gran parte del continente americano”, afirmó en su intervención.

Para González, la lengua española es capaz de unir el periodismo de dos continentes, pero la fuerte influencia de los medios de comunicación en la sociedad exige, a su vez, una atención minuciosa en la utilización del idioma. “Su empleo adecuado nos hace más libres, despierta el espíritu crítico y fomenta la igualdad y la cultura”, dijo.

Pese a ello, reconoció que el periodismo no siempre difunde correctamente el idioma y que su uso torticero manipula, confunde conceptos y engaña. Aunque, al tratarse de una profesión tan permeable con la sociedad, lo actualiza y extiende nuevos usos. “Hace de la lengua un ser vivo”, aseguró.

Elsa Gonzalez también anunció en el transcurso de su intervención que la FAPE ha propuesto a la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FELAC) que se sumen al homenaje al idioma español y que esta propuesta ha sido acogida con muy buena disposición.

En el acto organizado por la Fundación Independiente han participado, entre otros ponentes, su presidente, Ignacio Buqueras; Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de la televisión; Eduardo Zaplana, presidente del Club Siglo XXI; Sofía de Borbón, presidenta de la Academia de la Diplomacia; Rafael Conde, director de la Oficina del Alto Comisionado para la Marca España; o Esperanza Ibáñez, mánager de Políticas y Asuntos Públicos de Google España y Portugal.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

miles y millones, 


claves de escritura

Recomendación urgente del día
Ante las dudas que se presentan en la escritura de números que tienen muchos dígitos, en particular los miles y los millones, se ofrece a continuación una serie de claves:
1. Para facilitar la lectura, los números de más de cuatro dígitos pueden escribirse con espacios que separan grupos de tres cifras, empezando por la derecha: 12 345678 9014 500 000. Según las normas internacionales y las de las Academias, es impropio emplear punto o coma en lugar del espacio, pues estos signos tienen como función separar los decimales.
2. No obstante, en los números de cuatro dígitos es frecuente y válidoomitir el espacio, aunque se siga incluyendo en los de cinco o más: «El aforo proyectado es de entre 9500 y 10 200 personas». Este espacio se omite siempre en los años: «Es el mejor dato desde 1998», y no «Es el mejor dato desde 1 998».
3. No hay un signo especial para los millones, que se marcan igualmente con un espacio. Se desaconsejan, por tanto, grafías como 1’000,000 (con apóstrofo) y 1,000.000 (coma y punto), que se ven ocasionalmente en los medios.
4. Una cifra como 12 140 ya expresa de por sí el número doce mil ciento cuarenta. Es por tanto inadecuado añadir la palabra mil, como en12 mil 140.
5. Los códigos postales, referencias de productos, números telefónicos y otros conjuntos similares de dígitos son más propiamente códigos y se escriben según las convenciones que les resulten propias. Así, por ejemplo,ISO 80000 (sin espacio) es la forma adecuada de identificar esta norma internacional.
6. Los símbolos y códigos de monedas pueden tener antepuesto el prefijo M(de mega-) para expresar millones: 5 M₲ y 5 MPYG son cinco millones de guaraníes. También es válido, según la ISO, el prefijo k (de kilo-) para los miles: 5 k€ y 5 kEUR son cinco mil euros.
Las principales normas internacionales que regulan la escritura de números son el Sistema Internacional de Unidades (SI), de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas, y el Sistema Internacional de Magnitudes (ISQ), de la ISO, que la Academia ha recogido en gran parte en su Ortografía.
Se procura um serviço de máxima qualidade e profissionalidade, podemos ajudar-lhe