Google+ Badge

Google+ Followers

Se você procura um serviço de tradução português-espanhol profissional e de máxima qualidade, podemos ajudar-lhe...

sábado, 18 de julho de 2015

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO



Me muero de la pena 

Consejos de ortografía de Fernando Ávila, delegado para Colombia de la Fundéu BBVA.


¿Fallecer y morir son sinónimos así nomás? 
Carlos Eduardo Helo
Sí y no. Los dos verbos coinciden en su sentido de ‘llegar al término de la vida’, pero cada uno de ellos tiene matices que vale la pena tener en cuenta. Fallecer tiene el mismo origen de desfallecer, que es ‘perder el aliento’, ‘disminuir las fuerzas’, lo que justificaba la norma del viejo manual de estilo de la UPI, 1981, escrito por Abel Dimant, según la cual fallecer se debía usar solo para referirse a quien deja de vivir a avanzada edad por causas naturales, mientras que morir era el verbo apropiado para referirse a víctimas fatales de accidentes o ataques.

Hoy esa distinción no se suele hacer, por lo que en las noticias se habla del hombre pájaro que falleció al estrellarse contra una montaña, de las personas que fallecieron en un ataque terrorista o del bomberito que falleció ahogado. La Fundación del Español Urgente le da la bendición a este uso: “Se pueden emplear los dos (fallecer y morir) indistintamente y se hace así desde antiguo”, con una salvedad, “Fallecer se suele reservar a personas, y es raro que se aplique a animales”.
Pero más allá de eso, no hay sinonimia. Imagínese usted el verbo fallecer en lugar de morir en frases como “¡Esta niña está que se muere del hambre!”, “¡Me muero por ir al concierto de Carlos Vives!”, “¡Se me murió mi celu!”. Y ni qué decir del exabrupto que sería cambiar el verbo en la clásica frase bogotana “¡Me muero de la pena, ala!”.
Quizá el uso y el abuso del verbo fallecer obedezca al tabú que hay en torno al verbo morir, por su dureza. Eso hace que se busquen sinónimos menos sensibles, lo que ha originado toda una serie de expresiones coloquiales que suavizan la verdad, a veces a través del humor, como “se fue al otro mundo”, “estiró la pata”, “pasó a mejor vida” o, la muy colombiana, “colgó los guayos”. Y a opciones serias apropiadas para la redacción informativa como expirar o perecer.
¿Es correcto el título de ‘Portafolio’ ‘Nostalgia por los dóberman de Kertzman’? ¿No debería escribirse los dóbermanes? 
Nubia Cortés
“Los dóberman” es lo correcto. Las palabras esdrújulas terminadas en n, como dóberman, polisíndeton, ínterin, son invariables para el plural: “Los dóberman son peligrosos”, “Abusa de sus polisíndeton en la novela”, “Acostumbra fumar durante los ínterin de los diálogos”. Excepcionalmente, el plural de hipérbaton es hipérbatos.
FERNANDO ÁVILA
Experto en redacción y creación literaria 

Nenhum comentário:

Se procura um serviço de máxima qualidade e profissionalidade, podemos ajudar-lhe