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terça-feira, 10 de fevereiro de 2015

ALDO MANUZIO

Triunfo de Pan, de 'El sueño de Polífilo'.


Aldo Manuzio (1451-1515) encarna el prototipo humanista del Renacimiento, pero, con algo de amplitud de miras, también podría estudiarse en las escuelas de negocios. Considerado el primer editor literario de la Historia —osó recuperar a los clásicos en griego cuando ya casi nadie dominaba elidioma más allá de los bizantinos y cuatro sabios—, también fue el inventor del libro de bolsillo, lo cual entra de lleno en el terreno de la innovación empresarial.

En su catálogo figuran 120 títulos, que incluyen numerosas ediciones príncipe de clásicos griegos, obras bilingües y el que fue considerado el libro más bello jamás impreso: El sueño de Polífilo (Hypnerotomachia Poliphili), anónimo, escrito en italiano, con más de 200 grabados, y publicado por encargo. Una obra sujeta a mil interpretaciones queJavier Azpeitia, que prepara una novela sobre el editor italiano, sintetiza así: “La primera novela gráfica según los más modernos. ElFinnegans Wake del Renacimiento, según los más literatos. Un tratado de arquitectura en clave que inspiró a los creadores del Jardín de Versalles, según los más exquisitos. Una novela ilegible hecha por un pedante sin lectores, según los más escépticos”.

A este emprendedor y humanista le dedicará la Biblioteca Nacional de España (BNE) la exposición 500 años sin Aldo Manuzio: Mercaderes en el templo de la literatura, que podrá visitarse desde el próximo martes hasta el 19 de abril. Será una de las múltiples actividades programadas en este Año Manuziano, que conmemora el quinto centenario de su fallecimiento (el 6 de febrero de 1515), que incluye eventos en Londres, Venecia, Nueva York, Milán, Dublín, Glasgow o Los Ángeles.

“Con sus libros impresos convirtió la literatura al tiempo en objeto de culto y producto de mercado”, sostiene Azpeitia, también comisario de la muestra de la BNE, profesor en el Máster de Edición de la Universidad Autónoma y antiguo editor de Lengua de Trapo. “En tiempos de crisis de crédito y de saturación de títulos, un poco como ocurre ahora, salvando las distancias, él sortea el momento crítico con sus decisiones”, añade. “Le han puesto en muchos pedestales, pero lo que él inventa es un negocio con la literatura. Hasta entonces la literatura no funcionaba y él decide publicar las primeras ediciones de los clásicos en griego, que casi nadie leía. Monta un catálogo con voluntad de recuperar esa literatura clásica y consigue que casi todos los intelectuales europeos quieran aprender griego”, expone Azpeitia.

La decisión de Manuzio se da en un contexto de salto tecnológico y cultural revolucionario, con la aparición de la imprenta, alrededor de 1450. En las siguientes cinco décadas se imprimen en Europa entre 30.000 y 40.000 títulos (los apreciados incunables), una ofertadesproporcionada dada la escasez de población lectora. No hay cifras fiables sobre los niveles de alfabetización de entonces, pero la primera estadística que lo aborda en España cuatro siglos más tarde —en 1841— recoge que sólo el 9% de las mujeres y el 39% de los hombres sabía leer (el porcentaje descendía si se escudriñaba también a quienes podían escribir), según el artículo La alfabetización en España, publicado por Antonio Viñao, de la Universidad de Murcia.

Con sus decisiones, Manuzio se convierte en editor de culto en Europa. Todos los humanistas querían figuran en su catálogo. Las peticiones debían ser tan frecuentes que el editor colgó en su puerta una petición: “Quienquiera que seas, Aldo te suplica que, en cada estancia, le expliques con toda brevedad lo que deseas de él y, después, te marches sin retardo”.

El caso más significativo fue el de Erasmo de Rotterdam, que logró que Manuzio publicase sus traducciones al latín de Eurípides, además de instalarse en Venecia para trabajar durante dos años con el editor y ampliar sus Adagios. Según Azpeitia, “tiempo después, Erasmo se burlaría de la avaricia y tacañería con que Torresani administraba su fortuna en su diálogo satírico Opulencia sórdida”. Andrea Torresani de Asola era el suegro de Aldo Manuzio y propietario mayoritario de la imprenta, asociado a un corrupto papelero veneciano llamado Pierfrancesco Barbarigo. Su momento de mayor esplendor se da, según Javier Azpeitia, cuando ponen en marcha un formato que transforma los hábitos de lectura —se deja de leer en atril— y triplica las tiradas medias (hasta los 3.000 ejemplares). “Se trata de libros de formato octavo, con lomos de menos de un palmo, portátiles”. El nuevo objeto se convierte en un elemento habitual en los retratos y dado que los libros de bolsillo de Manuzio eran exquisiteces, pronto se expandió por Europa un nuevo fenómeno también muy vigente: las ediciones pirateadas.

PALABRAS


Las palabras alegres ganan a las tristes

Un análisis de las 100.000 palabras más usadas de 10 idiomas muestra que los vocablos positivos dominan la comunicación humana

 en el país - españa




El análisis de las 100.000 palabras más usadas en 10 de los idiomas más hablados del planeta muestra que los humanos usan más vocablos positivos que negativos. El español y el portugués serían las lenguas más optimistas, mientras que el chino y el coreano, las más pesimistas, según un estudio.

Ya en 1969, los psicólogos sociales Jerry Boucher y Charles Osgood plantearon la hipótesis de Pollyanna. Sostenían que los humanos tienen una tendencia universal a usar con mayor frecuencia y variedad palabras positivas que negativas. Desde entonces y convertido ya en el Principio de Pollyanna, la idea ha tenido tantos defensores como detractores.


El español y el portugués son los idiomas más optimistas y el chino y el coreano los más pesimistas

Un grupo de investigadores estadounidenses y australianos ha hecho la mayor recopilación de palabras hasta la fecha para testar la hipótesis. Hace unos años habría requerido un enorme esfuerzo en personal y recursos, pero en la era del Big Data, estos científicos usaron máquinas y algoritmos de búsqueda y selección para reunir miles de millones de palabras sacadas de Twitter, Google, subtítulos de películas, letras de canciones o libros en español, inglés, chino, árabe o indonesio, entre otros.

"Analizamos los 10 idiomas y en cada fuente que mirásemos, las personas usan más palabras positivas que negativas", dice el matemático de la Universidad de Vermont (EE UU) y principal autor del estudio, Peter Dodds. Con algoritmos, las máquinas seleccionaron las 10.000 palabras más usadas en las 10 lenguas analizadas y, después, centenares de nativos de cada lengua las puntuaron en una escala del 1 al 9, desde las más negativas hasta las más positivas. Por ejemplo, vocablos como muerte o violencia tienden a puntuar bajo, mientras que besos, vacaciones o felicidad salen mucho mejor paradas. El 5 sería el valor neutral y se correspondería a palabras como el, o pero. Cada palabra fue calificada por 50 personas diferentes. Eso da un total de cinco millones de resultados.
Los dos gráficos muestran las palabras positivas, negativas y neutras más usadas en Twitter y Google en español de México. / DODDS ET AL / COMPUTATIONAL STORY LAB
Con ese torrente de datos, los investigadores pudieron crear una clasificación de lenguas según su optimismo. En primer lugar, aparece el español. En este caso se usaron tres fuentes de palabras del español de México: Twitter, el buscador Google y los libros indexados en Google Books. En segundo lugar, aparece el portugués de Brasil, seguido del inglés obtenido de los textos del diario The New York Times. La lista la cierran el chino, el coreano, el ruso y el inglés, pero solo el de las letras de las canciones.
"Sin embargo, lo relevante es que todas las lenguas tienen un sesgo positivo", comenta Dodds en un correo. Por cada palabra con carga negativa en español, se usan nueve palabras positivas. Incluso en el caso del chino, la relación es 30/70 a favor de la alegría, según muestran en el estudio, publicado en PNAS.
El equipo capitaneado por Dodds, autor de una especie de medidor de la felicidad en Twitter, ya había comprobado la validez del Principio de Pollyanna en el inglés y ahora cree haber demostrado su carácter universal. Para este investigador, la razón de esta tendencia al optimismo en la comunicación tiene una base social: "El lenguaje es nuestra gran tecnología social y, aunque hay muchos conflictos y problemas en el mundo, estos corpus de textos muestran una desviación positiva porque somos seres sociales".
El estudio podría tener un sesgo experimental por la tendencia de los humanos a puntuar alto en las encuestas

Sin embargo, otros científicos que también han estudiado este fenómeno sostienen que el estudio presenta un serio fallo en su diseño. En las investigaciones basadas en encuestas, los participantes tienden a dar valores positivos en cualquier escala. Es lo que en psicología o sociología llaman sesgo de aquiescencia.
"Es como usar una lente tintada de rosa para mirar al mundo y sacar la conclusión de que hay un patrón universal de rosa en la realidad", comenta el investigador del Instituto Federal de Tecnología de Zúrich (ETH) , el español David García. Este científico social ya había detectado el Principio de Pollyanna en el inglés, el alemán y el español en una investigación anterior. Pero también comprobó que, aunque menos usadas, las palabras negativas contienen más información que las positivas. Para García, la supuesta universalidad de los resultados "es en realidad un sesgo experimental".

LA LENGUA VIVA


   

Lección para hablar como un candidato

 en Libertad Digital


Un aspirante a candidato a cualquier elección (local, regional, nacional, supranacional) debe estar al tanto de las palabras y las frases que impresionan al público y a los jefes. Solo tengo espacio para una sola lección, pero, si se aprovecha bien, el éxito está asegurado.
Por ejemplo, nuestro candidato debe pronunciar sin dudarlo "prisiónpermanente revisable". No importa que sea un oxímoron. La cosa es no decir "cadena perpetua" sin más, como se expresaban nuestros antepasados.
Recordemos que en tiempos de nuestros tatarabuelos se decía mucho "horizontal" como sustantivo. Era el equivalente de una puta. Más finos eran todavía en el siglo XVI, que a la tal, en los documentos oficiales, se etiquetaba como "mujer enamorada". Tampoco queda bien hoy el adjetivovertical, tan franquista. Lo nuestro es ahora lo transversal. Si quieren una frase redonda, apunten esta para mítines y declaraciones: "Relato transversal contundente en todo los ámbitos". Todas esas voces se pueden espolvorear en el discurso, vengan o no a cuento, y queda uno como Dios.
El candidato debe perder miedo a los pleonasmos. Por ejemplo, si dice "mundo global" resulta mucho mejor que "mundo" o "globo”.
El candidato que se precie debe aprender a manejar bien los verbos negativos. Sugiero algunos: "No hay que bajar la guardia" (aplicable al terrorismo, la lucha contra el paro, cualquier cosa). "No se descarta nada" (ideal para indicar que no se tiene ni idea de algo). “No hemos sabido explicar bien a los ciudadanos” (apto para aparentar una cierta autocrítica, que siempre queda bien).
El verbo trabajar es utilísimo en una nación poco propensa al esfuerzo, la dedicación. Si el candidato es del partido que gobierna, procurará dar ánimos con la expresión "Seguimos trabajando". Quiere decir que el problema de que se trate sigue sin resolver, pero hay que darles más tiempo. Cuando un candidato se vea acorralado en una entrevista respecto a los casos de corrupción de su partido, siempre podrá decir: "Hay que dejar trabajar a los jueces".
El candidato deberá poner cara compungida cuando arguya que su dedicación al servicio público "le resta tiempo para estar con su familia".Es fundamental el verbo restar. Nada de quitar.
El candidato debe proveerse de muchas cantidades, a poder ser con un decimal, sean las que sean. Un "0,2%" es mucho mejor que "nada" o “cero”. Un discurso o unas declaraciones sin cifras son como una comida sin vino o sin postre. Debe recordarse que el porcentaje citado, sea cual fuere su valor, siempre resulta alto. Por ejemplo, "un 40%" de cualquier cosa parece mucho. Nadie piensa que lo que falta, el 60%, significa todavía más. Si los resultados de una encuesta resultan poco alentadores para su partido, siempre cabe decir, como si fuera un descubrimiento: "La verdadera encuesta es la que se produce el día de la votación". Si se le pregunta con qué partido o partidos van a pactar después de las elecciones, la respuesta ingeniosa es: “Nosotros vamos a gobernar solos, no necesitamos a nadie”.

CONVOCATORIA


Convocatoria del Premio Real Academia Española

 |  
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE)

El Pleno de la Real Academia Española (RAE), a propuesta de la Junta de Gobierno, ha convocado la decimosegunda edición del Premio RAE, dedicado este año a la investigación filológica. El plazo de presentación de candidaturas finaliza el 31 de mayo del 2015.


Sede RAEEn la convocatoria correspondiente al 2015, el Premio Real Academia Española se concederá a una obra de investigación filológica general o hispánica, escrita originalmente en español y publicada en primera edición en los años 2013 o 2014.
http://www.fundeu.es/noticia/convocatoria-del-premio-real-academia-espanola/

LA ESQUINA DEL IDIOMA


La locución 

«pro tempore» va sin tilde

 |  
INÉS IZQUIERDO (EL UNIVERSO.COM, ECUADOR)

Esta expresión latina está constituida por pro (que significa ‘por’) y por tempore (que denota ‘tiempo’). Pro tempore de manera literal equivale a ‘según el tiempo’.

Se usa en el idioma español como locución adverbial con los sentidos de ‘temporal o transitoriamente’. Suele constar en frases que aluden a un cargo que se va a ejercer de manera transitoria o provisional. Ejemplo: El mandatario ecuatoriano recibió la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
No se recomienda el uso de la tilde, pues las nuevas normas ortográficas indican que las locuciones latinas deben recibir el mismo tratamiento que se da a las voces de otras lenguas o extranjerismos. Precisamente ese tratamiento exige que los latinismos crudos (que no se han adaptado al español) se escriban con resalte ortográfico (en cursiva o entre comillas) y sin tilde, ya que esta virgulilla no se emplea en la grafía latina.
Por su calidad de latinismo crudo, no se une el primer elemento a la base como en el vocablo proforma, sino que se escribe separado (pro tempore).
[…]
Leer más en eluniverso.com

PALABRAS


Palabras que se quedan detrás del 

«backstage»

 |  
ÁLEX GRIJELMO (EL PAÍS.COM, ESPAÑA)


«Chácena», «trascenio», «entre cajas», «entre bambalinas», «entre bastidores»...


El teatro se inventó hace miles de años, y nos ha legado palabras muy antiguas. Algunas nacieron en la Grecia clásica (por ejemplo, «protagonista», que se forma sobre proto y agonistés: «primer combatiente», «primer actor»). Otras nos llegaron desde el latín (como «actor», vocablo cuya escritura no ha variado en su larguísimo camino; o «actriz», que se modificó ligeramente desde actrix).«Escena» pasó por las dos lenguas clásicas, pues la tomamos descena y a su vez venía de eskené; y también atravesaron un largo túnel del tiempo «candilejas» (de «candil»), «comedia», «espectador», «platea»… El auge del teatro italiano (algunas de cuyas compañías recorrían España hace siglos, incluso con representaciones en ese idioma) aportó nuevas palabras, entre ellas «ópera», «camerinos», «atrezo»…
Y casi de repente, ha aparecido en ese léxico preciso, hermoso, antiguo, una voz tan ajena a su tradición como backstage. Quizá por dos razones: por el desconocimiento de términos equivalentes en español o por el gusto de pronunciar un vocablo en inglés, algo tenido por prestigioso.
[…]
Leer más en elpais.com

ESTUDIO

Idioma español tiende a ser un lenguaje más positivo que otros

El español o el portugués tienden a ser más positivos en sus expresiones que el ruso o el chino

Textos: Correo/Agencias web@grupoepensa.pe |

El español o el portugués tienden a ser más positivos en sus expresiones que el ruso o el chino, según un estudio publicado hoy sobre las palabras utilizadas en diez idiomas que demostró que el ser humano intenta mirar la vida con optimismo.
Las diferencias se sienten en palabras particulares como "amor" que tiene "un sentido más positivo en francés que en inglés", explicó el coautor del estudio, el matemático Lewis Mitchell de la Universidad de Adelaida.
En el trabajo "Proyecto Hedonómetro", que intenta medir la felicidad de las poblaciones en tiempo real, se analizaron las respuestas emocionales de personas a las palabras más utilizadas en sus respectivos lenguajes.
El análisis de más de cinco millones de personas, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, revela que el subconsciente tiene una tendencia hacia el positivismo, según la cadena local ABC.
"La manera cómo pensamos, la manera cómo formamos nuestras ideas es inherente, intrínsecamente positiva", dijo Mitchell.
"No tenemos tantas formas de juntar nuestras ideas o pensamientos negativos como las que tenemos para las ideas positivas", agregó.
Para efectos de la investigación, se eligieron un conjunto de textos en diferentes idiomas que se extrajeron de diversos medios como Twitter, los libros virtuales de Google o películas en inglés, francés, indonesio y árabe.
Después se analizó cada conjunto de textos para hallar las 10.000 palabras más utilizadas en cada idioma y después cada persona de lengua nativa tenía que calificarla, en una escala del 1 al 9, en un rango de extremadamente negativa o extremadamente positiva.
Algunas como la conjunción "y" o los artículos lograron una calificación neutral, pero las palabras más emotivas recibieron puntuaciones que las situaban en los extremos como son los casos de "muerte", "Guerra", "depresión", por un lado, y "felicidad", "risa", "amor", "sol", por el otro.
"En general, los idiomas estudiados tenían entre un 70 a un 88 por ciento de palabras positivas", agregó.
El equipo de científicos también aplicó su método a obras clásicas famosas y halló que en términos de palabras positivas y negativas las obras "Crimen y castigo" y "Los miserables" decaen en lo que se refiere a la forma emocional de la historia, mientras que "El conde de Montecristo" plasma el final más feliz imaginable.
Asimismo el Hedonómetro midió el nivel de felicidad expresado en tiempo real a través de espacios como Twitter, en donde se refleja que se vive en una era "data-céntrica" y que esto puede permitir analizar con métodos cuantitativos el nivel de bienestar que antes se había medido a través de indicadores económicos. 

FULANO

Fulano, Mengano, Zutano: 

los

señores X del español

POR M. ÁNGELES GARCÍA
Q


uizá fuera por desidia, quizá por mala baba. Seguramente por un poco de las dos cosas, en nuestro idioma conviven desde hace siglos cinco personajes cuya identidad nadie conoce. Todos los hemos nombrado alguna vez, pero lo que se dice ponerles cara, nadie. Ni falta que nos hace.



Esto de poner nombre a quien no lo tiene o lo desconocemos no es exclusivo del español. En Estados Unidos, por ejemplo, usan John y Jane Doe para llamar a personas cuya identidad se desconoce. Y equivaldrían a nuestro Juan Pérez, Pepe Pérez, Doña María, Jaimito, Pepe Luis, Juan Español o Don Nadie.

Pero si tenemos un quinteto por excelencia para nombrar sin identificar ese es, sin duda, el formado por Fulano, Mengano, Zutano, Perengano y Perico de los Palotes.

El orden de los factores, en este caso, sí es importante y hay jerarquía. Si los metemos a todos en una frase, ese debería ser el orden correcto, y esto es más sagrado que el chorizo en las lentejas. Queda aparte el señor Perico de los palotes, que suele pertenecer a otra conversación y no se trata mucho con Fulano y acólitos.

Fulano y Mengano tienen su origen en las palabras árabes fulán(‘persona cualquiera’) y man kan (‘quien sea’). Son pareja de hecho desde hace siglos. A ellos se les unieron después los demás.

Fulano, y en especial su femenino fulana, carga además con una connotación despectiva e insultante que ya se reconocía en tiempos de Cervantes. Un fulano (por no hablar de una fulana) es un mal bicho, un rufián, alguien que no merece siquiera la honra de tener un nombre. La versión femenina, una cualquiera en sentido literal, no necesita más explicaciones.

En cuanto a Mengano, apunta Miguel Ángel Mendo en su blog Lo que esconden las palabras, puede tener reminiscencias ocultas de los nombres propios Domingo y Dominga. O incluso más: de mengue, el mismísimo diablo.

Zutano procede de la palabra citano y esta, a su vez, del latín scitanus(‘sabido’). No lo decimos nosotros, lo dice el DRAE. ¿Qué pinta este señor X aquí? Pues no se sabe muy bien, como nos dice Alfred López enYa está el listo que todo lo sabe, pero a veces, el muy osado, le quita el puesto a Mengano y se coloca detrás de Fulano. Eso, ya, a gusto del hablante.

Perengano es quizá el menos usado de todos ellos. Eso de ir en cuarta posición es lo que tiene, que no destacas. Su origen no está muy claro. Alfred López opina en su blog que quizá pueda venir de Pérezfusionado con Mengano. Juan Pérez, Pepe Pérez son nombres y apellidos tan comunes en España que dichos así, sin hablar de alguien en concreto, es como no decir nada.

Los cuatro pueden ir en diminutivo (Fulanito, Menganita…) y con apellido (De Tal, De Cual…), por aquello de hacerlos más solemnes.

Llegamos a Perico de los Palotes. Como sus compañeros, también lo usamos para referirnos a «una persona indeterminada, un sujeto cualquiera», según el Diccionario. No hay referencias históricas que nos remitan a alguien llamado así. Ningún personaje que reseñar.

Sin embargo, Pancracio Celdrán en El gran libro de los insultos cree que haría alusión a la figura de un tamborilero tonto que acompañaba al pregonero, el listo del dúo, ya que era este quien se quedaba con las monedas. El tamborilero imitaba al pregonero, quien tratando de desembarazarse de él provocaba las burlas y risas del público. Para referenciarlo cita a Sebastián de Covarrubias y su obra Tesoro de la lengua castellana, del siglo XVI. Allí puede leerse que Perico de los Palotes era «un bobo que tañía con dos palotes». Para qué más detalles. Así pues, además de desconocido e irrelevante, el tal Perico (diminutivo de Pedro) era simple como el mecanismo de un chupete.

Redundando en la simpleza del personaje, Julio Cejador apunta a que quizá se esté aludiendo al niño que empieza a escribir. Ya sabéis, aquello de hacer palotes para trabajar los trazos. En cualquier caso, nadie en concreto y más bien de corta inteligencia.

Sea como sea, tanto Fulano y sus socios como Perico y sus palotes entraron a formar parte de nuestro idioma con el mismo afán de anonimato que Charlie con sus Ángeles. Y parece que lo han conseguido, mire usted.

CURIOSIDADES DEL IDIOMA ESPAÑOL




SUSANA CORDERO DE 

ESPINOSA 


Del vino de la lengua











Llegaron a mi correo divertidas ‘Curiosidades del idioma español’, uno de esos trabajos de 

los cuales un profesor inteligente diría que requirió más de asentaderas que de cerebro. 

Cuentas y cuentos sobre palabras, todos cabales, menos el que afirmaba, como dato de 

fino catador, que ‘la palabra arte es masculina en singular y femenina en plural’. Una 

amiga, entre otras, al compartir estas ‘curiosidades’, añadía triunfante: ‘el investigador no 

se dio cuenta de que aula, agua, hacha, alma, ansia, y muchas otras son también 

masculinas en singular y femeninas en plural’. Pero ni ella ni el de las sacrificadas 

asentaderas tenían razón. Arte es de género ambiguo, y lleva en singular el artículo el para 

evitar cacofonía (diga usted la arte, y oiga cómo chirría)… Las palabras enumeradas y 

otras más son femeninas en singular y plural. Para evitar el mal sonido de la aula, la alma, 

la agua, los fonetistas, según el uso de intuitivos hablantes comunes, decidieron hace 

siglos que todo término femenino que comienza con /á/ o /há/ acentuada, ha de ir 

precedido del artículo el –abreviación de ela, antiguo artículo femenino-. Pongamos en 

plural las palabras en cuestión y sabremos inmediatamente su género: las aguas, las 

almas, las algas. Todas, salvo arte, ambigua, son femeninas siempre. Aunque previo y 

previamente sean palabras del mismísimo origen, cumplen distintos oficios en la oración. 

Previo es adjetivo que califica al nombre, no al verbo. Previamente es adverbio, término 

que modifica al verbo, no al nombre. No cometa el error, frecuentísimo en nuestra prensa, 

de emplear previo a con el sentido adverbial de antes de. No digamos: Previo a trabajar, 

visita el lugar. Ni previo a salir, me tomo un café. Los siguientes ejemplos son correctos: El 

médico atiende previa cita, lo llamaré previamente. Para no perderte, visita previamente el 

lugar al que irás. El día previo a su matrimonio, todo era alegría. La reunión previa tendrá 

lugar a las cinco. Previamente, ella preparará café. Me dijo que saldría, llamará 

previamente. María salió, porque previamente tuvo el permiso de su padre. Y no diga ni 

escriba, Previo a que su padre le autorice, María salió. De Vargas Llosa, cuyos últimos 

libros no convencen, esta maravilla, publicada en su columna “Piedra de toque”, de ElPaís, 

sobre los horrores del EI: “El entorno social en que nacieron y crecieron sería el mayor 

responsable del furor nihilista que los volvió depredadores humanos antes que una 

convicción religiosa”. Debió haber empezado por el fin: “Antes que una convicción 

religiosa, el entorno social en que nacieron sería el mayor responsable…”, etc. Y este 

primor criollo: “Las allullas que produce el matrimonio Bedón Salazar se venden en 

Tungurahua, Pichincha […] e, incluso, en EEUU, donde viven migrantes latacungueños 

que arreglan el traslado del bocadillo con sus familiares”. ¡Si las hallullas se trasladan junto 

con los familiares de los migrantes, saldrán carísimas! Pero “Alguna vez, incluso el buen 

Homero dormitaba”.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:http://www.elcomercio.com/opinion/curiosidades-idioma-espanol.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

evasión de capitales, 


mejor que 


elusión de capitales

Recomendación urgente del día
La expresión elusión de capitales es un híbrido impreciso entre evasión de capitales elusión fiscal o elusión de impuestos.
En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «Es un impuesto que pretende evitar la elusión de capitales», «La elusión de capitales no la realiza la misma empresa que ahora ejecuta el ere, pero es parte interesada» o «Habrá que investigar cuántas sociedades de las creadas son del tipo de las que creó Bárcenas para eludir capitales».
El sustantivo evasión deriva del verbo evadir, que significa ‘sacar ilegalmente de un país dinero o cualquier tipo de bienes’, sentido presente en la expresión evadir capitales, mientras que elusión se forma a partir de eludir, esto es, evitar con astucia una dificultad o una obligación’, como en eludir impuestos eludir el pago de capitales.
La expresión elusión de capitales, en cambio, es un híbrido inadecuado, pues los capitales en sí no constituyen una obligación o dificultad que se desea evitar. Aunque sí puede hablarse de elusión fiscal cuando se evitan o retrasan los impuestos mediante estrategias legales, elusión de capitales resulta impreciso.
Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Es un impuesto que pretende evitar la evasión de capitales», «La evasión de capitales no la realiza la misma empresa que ahora ejecuta el ere, pero es parte interesada» y «Habrá que investigar cuántas sociedades de las creadas son del tipo de las que creó Bárcenas para evadir capitales».
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