Google+ Badge

Google+ Followers

Se você procura um serviço de tradução português-espanhol profissional e de máxima qualidade, podemos ajudar-lhe...

segunda-feira, 23 de fevereiro de 2015

LA ESQUINA DEL IDIOMA


Usted, ¡no ignore la coma vocativa!

 |  
PIEDAD VILLAVICENCIO BELLOLIO (EL UNIVERSO.COM, ECUADOR)


Cuando en un escrito se da una orden, se conmina o se llama la atención de una persona o cosa personificada, hay que usar una coma antes o después de estos elementos gramaticales, que se denominan vocativos.


Bien. Después de esta explicación podemos identificar con facilidad los vocativos en los siguientes ejemplos: Estimado estudiante, reflexione en la clase de hoy. Hasta la próxima semana, amigos. Los vocativos son «estimado estudiante» y «amigos».
Cuando el vocativo está en medio de la frase va entre dos comas, así: Usen, jóvenes, los signos de puntuación. Gracias, maestro, por su entrega. Vocativos: «jóvenes» y «maestro».
Si el vocativo antecede a una frase interrogativa o exclamativa, debe escribirse fuera de los signos; pero si está al final, va dentro de ellos: Mundo, ¿hasta dónde quieres ir? Jóvenes, ¡de ustedes es el futuro! ¿Hasta dónde quieres ir, mundo? ¡De ustedes es el futuro, jóvenes!Vocativos: «mundo» y «jóvenes».
Hay que considerar que, dependiendo del contexto, la omisión de esta coma puede cambiar el sentido del mensaje: en lugar de llamar la atención del interlocutor para que haga algo, ocasiona que este se convierta en sujeto y ejecute directamente la acción del verbo, así:María Elena lava los platos. María Elena, lava los platos. En la primera oración se informa que María Elena siempre lava los platos; en la segunda se le pide u ordena a María Elena que se encargue de esa tarea. (Actualizado de La esquina del idioma del 11 de agosto del 2013).
[…]
Leer más en eluniverso.com

METÁFORA


Resultado de imagem para metáfora

La metáfora mal entendida

 |  
ÁLEX GRIJELMO (EL PAÍS.COM, ESPAÑA)

La eficacia de ese recurso expresivo requiere la colaboración de quien recibe el mensaje.

Llamamos «metáfora» a un recurso del lenguaje mediante el cual vaciamos una expresión de su significado común para dotarla de un sentido abstracto, figurado. Por ejemplo, si decimos «tiene la boca de fresa» sabemos de inmediato que esas palabras no pueden implicar un significado literal, pues la boca es de carne y no de frutos del bosque. Al oír esa expresión, advertimos en cuestión de milisegundos la incongruencia del significado, y buscamos enseguida el sentido imaginario para conectar los valores de la fresa con la imagen de la boca. Así funcionan por lo general las metáforas.
Hemos escuchado hace poco: «El esfuerzo del Atlético ganó el partido». Estamos ante otra metáfora, pues el esfuerzo solo no gana nada. Ahora bien, ayuda a que se marquen los goles necesarios. Y al expresar la idea así, silenciamos unas cuantas palabras para concentrar el mensaje y lograr un énfasis que el enunciado plano no ofrecía; del mismo modo que no decimos «tiene una boca cuya textura imagino igual a la de una fresa» sino «tiene una boca de fresa».
[…]
Leer más en elpais.com

MANUAL DE ESTILO

«Un manual de estilo bien hecho es una recopilación de lo esencial en lo que uno puede tener dudas o equivocaciones», al escribir o hablar en nombre de una entidad, explicó Gómez Font al exponer en el Tercer Encuentro Nacional de Correctores de Textos de Perú.
La hoja o el manual de estilo está «ideado para resolver dudas» y para tener «una excelencia en el uso de la lengua», remarcó Gómez Font, ex coordinador general de la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA).

El manual de estilo busca la excelencia en la lengua, afirmó Gómez Font

 |  
AGENCIA EFE

El manual de estilo de una empresa busca la excelencia en el uso de la lengua y en algunos casos es elaborado para obtener «prestigio social», afirmó hoy el filólogo español Alberto Gómez Font durante una conferencia magistral ofrecida en Lima.



El filólogo español Alberto Gómez Font, durante la conferencia. © EFE/Paolo Aguilar
Gómez Font destacó que «es positivo que cualquier empresa tome la decisión de tener cierto interés en que sus documentos estén bien escritos».
No obstante, señaló que algunas empresas elaboran un manual de estilo para obtener «prestigio social» porque una obra de este tipo «dice mucho» de la organización y es costosa.
El filólogo expuso «Normas y manuales de estilo en el siglo XXI: lo que son y lo que deben ser» durante la primera jornada del encuentro peruano, que se extiende hasta mañana con la exposición además de especialistas de Colombia y Ecuador.
El filólogo dijo que aunque la búsqueda de un español neutro puede ser absurda, la revista estadounidense Reader’s Digest creó en 1959 un estilo de español donde «ningún término le sonara raro a algún país» de Hispanoamérica, donde distribuye hasta hoy su revista Selecciones, y lo que puede ser considerado como el primer manual de estilo en la región.
El experto citó a la lingüista peruana Martha Hildebrandt y a las referencias que sobre ella hizo el español Gregorio Salvador Caja en el sentido de que la mayoría de los artículos escritos por Hildebrandt hacen denuncia de usos incorrectos de la lengua, que también son habituales en España.
Entre ellos mencionó el uso de escuchar por oír, donde escuchar es una acción donde se presta especial atención, y, por ejemplo, en países como Argentina ya se perdió esa distinción y «un sordo es alguien que no escucha», apuntó.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Imperio otomano


con otomano 


en minúscula

Recomendación urgente del día
En la expresión Imperio otomanoImperio se escribe con mayúscula inicial, pero otomano comienza por minúscula.
A propósito de la tumba por la que Turquía y Siria están enfrentándose, en los medios de comunicación pueden verse frases como «Tropas y vehículos turcos ingresaron el sábado en territorio sirio para trasladar un mausoleo donde el precursor del Imperio Otomano fue enterrado» o «572 soldados turcos viajaron a Siria para rescatar la tumba del abuelo del fundador del imperio Otomano».
Tal como indica la Ortografía de la lengua española, en las denominaciones de los diferentes imperios «se escribe con mayúscula la palabra imperio, pero no el especificativo subsiguiente […]: el Imperio romanoel Imperio mayael Imperio bizantinoel Imperio austrohúngaro».
Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Tropas y vehículos turcos ingresaron el sábado en territorio sirio para trasladar un mausoleo donde el precursor del Imperio otomano fue enterrado» y «572 soldados turcos viajaron a Siria para rescatar la tumba del abuelo del fundador del Imperio otomano».
Se procura um serviço de máxima qualidade e profissionalidade, podemos ajudar-lhe