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sexta-feira, 28 de junho de 2013

La belleza de la letra renovadora
En agosto comienza en la Untref la maestría en Escritura Creativa dirigida por María Negroni quien explica aquí cómo aplicar originalidad al texto.

POR INES HAYES



“Man writing a letter” de Gabriël Metsu.

¿El escritor nace con una virtud especial? Primera pregunta.
Cuando María Negroni volvió de Nueva York se preguntó por qué no crear una Maestría en Escritura Creativa en Argentina. Durante los años que vivió en la Gran Manzana, la escritora y doctora en Literatura por la Universidad de Columbia, tuvo oportunidad de dictar clases en el Programa de Escritura Creativa en español de la Universidad de Nueva York y observó, no sin asombro, que había un importante número de latinoamericanos y argentinos entre los estudiantes.


“Dada la excelente calidad de los escritores que tenemos aquí, la situación siempre me pareció extraña o, por lo menos, curiosa, además del hecho obvio de que sólo un porcentaje muy mínimo de estudiantes puede acceder financieramente a instalarse en Nueva York para hacer un programa de este tipo”, explicó Negroni en diálogo con Ñ . A su regreso, le acercó el proyecto a la Universidad de Tres de Febrero y desde este año se dictará en la Casa de Altos Estudios dirigida por Aníbal Jozami.
Si bien en la Argentina y América Latina el desarrollo de estudios de posgrado en el área de la escritura creativa es muy reciente (la maestría de la Untref será la primera que exista en el país), en 1936 se creó en la Universidad de Iowa, EE.UU., el primer postítulo de este tipo. El éxito fue rotundo y a esa experiencia se sumaron las universidades de Columbia, de Nueva York, de Cornell, de Brown y el Sarah Lawrence College. Actualmente existen allí más de 300 posgrados en esa compleja disciplina que es el arte de escribir. Desde 1947, 13 de los graduados del Writers’ Workshop de la Universidad de Iowa, como se conoce a la maestría pionera popularmente, han obtenido el Premio Pulitzer. John Cheever fue uno de los escritores de ficción que lo ganó en 1979, pero también pasaron por las aulas de Iowa Raymond Carver y John Irving, quienes inmortalizaron en cuentos como “Tres rosas amarillas” o en novelas como E l mundo según Garp a personajes comunes que llevan vidas mediocres.

Escribir es como vivir, dice María Negroni, autora de las novelas El sueño de Ursula (Seix-Barral, 1998) y La Anunciación (Seix-Barral, 2007): “Aprender es difícil y toma tiempo. Volverse escritor o escritora lleva décadas. Hay que poder atravesar esa relación inicial fascinada con el lenguaje, después ahondar (y tolerar) el malestar que uno siente ante la insuficiencia congénita de las palabras y por fin ver adonde puede llegar en esa aventura interminable”. Esta Maestría se propone contribuir a la formación de escritores capaces de producir textos originales en alguno de los géneros principales de la actividad literaria contemporánea, a la vez que los estudiantes asimilen conocimientos y competencias críticas sobre los problemas generales de la literatura de diferentes épocas en particular y de otras disciplinas artísticas en general donde la dimensión literaria puede ser relevante como la dramaturgia o el cine, por ejemplo. Otro de los objetivos de este nuevo curso de posgrado es que los alumnos puedan mejorar su capacidad de intervenir en las áreas del arte y la cultura, dotándolos de instrumentos idóneos para la docencia, el periodismo cultural, el mundo editorial o como un complemento de otras actividades artísticas.

Organizada en 4 cuatrimestres, la maestría cuenta en su comité académico nacional con escritores como Tununa Mercado, Liliana Heer y Noé Jitrik. Mientras que en el internacional se destacan nombres como Juan Gelman, Darío Jaramillo y Forrest Gander. En las aulas del programa, que comenzará sus clases el 12 de agosto en la sede del Centro Cultural Borges de la Untref, los alumnos podrán cursar con autores como Alan Pauls, Matilde Sánchez, Mauricio Kartún, Sylvia Iparraguirre, Pablo De Santis, Jorge Monteleone, Miguel Dalmaroni, María Sonia Cristoff, Luis Chitarroni, Guillermo Martínez, David Oubiña, Guillermo Saavedra y con la propia Negroni, poeta, narradora, ensayista y traductora. En palabras de Negroni: “Un poco en la línea de la Escuela Holden, creada por Alessandro Baricco en Turín, creemos que es posible organizar un ambiente estimulante para la escritura, para el diálogo, la crítica, el juego con las palabras como modo de encontrar el propio talento”.

En los últimos años, la sistematización de la escritura ha llevado a crear posgrados en esta disciplina en varios países de América Latina como los de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú; el de la Universidad Diego Portales de Chile; o el de la Universidad del Claustro de Sor Juana, en México. Al otro lado del mundo, en Europa, se destaca la maestría de la Universidad Pompeu Fabre, de Barcelona y la de de Sevilla. Existen también postítulos similares en Canadá, Inglaterra, Alemania, Australia, Italia y China.

Reconocer y poner en práctica las posibilidades estéticas y literarias de la lengua a través de la lectura, la interpretación y la elaboración de textos artísticos es uno de ejes de la maestría pero además se trabajará en la creación de textos en géneros y formatos narrativos, líricos o dramáticos: desde la mini-ficción, la novela corta y la crónica hasta el cómic, el guión, el poema visual, la experimentación audiovisual, la performance lírica o el periodismo creativo. Otra de las metodologías elegidas para el curso es la labor colectiva: “La riqueza del trabajo creativo dentro de nuestro programa se debe, en una buena medida, a la posibilidad de presentar y discutir los textos en los talleres, y a la vez escuchar y compartir experiencias, lecturas, charlas formales e informales con escritores y creadores de diverso tipo”, detalla su directora.

¿El escritor nace con una virtud especial?, ¿se puede aprender a utilizar herramientas y técnicas eficazmente?, ¿es posible ser un buen narrador o poeta sólo leyendo y escribiendo? “La escritura es una epistemología del no saber”, dice Negroni con conocimiento de causa: su prolífica obra de poesías, ensayos y novelas, ha sido traducida al inglés, francés, italiano y sueco. “Escribir equivale a convivir con la incerteza de todo, a medir su precariedad, a aceptar la pluralidad de la visión. Y aquí reside su valor político fundamental: más allá de la temática que toque, toda palabra poética expone la brecha insalvable entre palabra y mundo y se vuelve, por eso mismo, una especie de salvaguarda contra el autoritarismo. El resto es un camino infinito al final del cual seguramente no encontraremos respuestas pero sí habremos, con suerte, mejorado la calidad de las preguntas que le formulamos a la existencia”, afirma Negroni no sin reconocer que el desafío de dirigir esta maestría es inmenso. Y lo es en muchos sentidos: “implica abrirse a proyectos de escritores más jóvenes y también crear las condiciones de un espacio donde puedan discutirse poéticas, es decir, ideas en torno a lo que es, o debería ser, la literatura”.

GALEANO

“Estos 40 años han ayudado a poner en evidencia algunas falsedades del lenguaje. Cuando voy a España y escucho hablar de la Guerra Civil se me paran los pelos que no tengo del espanto que me produce semejante equívoco, porque en España lo que hubo fue un golpe de Estado liderado por Franco contra un régimen democrático. Lo mismo pasa con los términos que usamos para definir lo que ha ocurrido en nuestros países del Sur, que fueron asolados por dictaduras muy semejantes entre sí. Una de las semejanzas más olvidadas es que todos estos golpes fueron cívico-militares, o sea, apoyados y estimulados por el poder civil, sobre todo de algunos políticos que convocaron implícita o explícitamente a los militares para que vinieran a limpiarles la casa de todas esas presencias incómodas que eran esas energías de cambio que se estaban manifestando de diversas maneras, no siempre por la violencia. Eran energías de cambio que estaban vivas en el movimiento estudiantil, en el movimiento sindical y que inquietaban a los dueños del poder. Corrió mucha sangre, hubo mucho dolor en esta operación de limpieza, que fue muy dolorosa para toda la población, todos la sufrimos de un modo directo o indirecto incluso los que tuvimos que marchar al exilio.”

(Reflexiones del escritor Eduardo Galeano en el programa Juguemos en el mundo, AM 750, a propósito del 40º aniversario del golpe de Estado en Uruguay.)

La segunda vida de los escritores


Por Veronica Chiaravalli | LA NACION








Primero fue Philip Roth, en noviembre del año pasado; hace pocos días, Alice Munro. (Algunos han querido ver un gesto similar en el Nobel húngaro Imre Kertész, pero todo indica que ese caso y sus motivaciones -la enfermedad, el agotamiento de los temas que siempre ha tocado- son diferentes.)

El estadounidense Roth, de 80 años, y la canadiense Munro, de 81, han anunciado que dejarán de escribir. No más novelas, no más libros nuevos. El anuncio fue noticia en los diarios del mundo. Pero llamarlo "anuncio" es dotar al hecho de una pompa que no tuvo. Entrevistados por medios periodísticos, ambos fueron entrando en un clima introspectivo hasta llegar a una conclusión que manifestaron con toda naturalidad: ya no tenían ganas de escribir, y no pensaban seguir haciéndolo. ¿Gesto de coquetería?, ¿cansancio vital?, ¿falta de ideas? No lo parece.

Alice Munro le confió al National Post de su país que Mi vida querida , su libro más autobiográfico, podía ser también el último. "Probablemente no vuelva a escribir", dijo sin dramatismos. Agregó que estaba contenta con la decisión y que no se trataba de que no sintiera amor por la literatura sino que, simplemente, "llega una etapa en la que una piensa sobre su propia vida de manera diferente. Y tal vez -proponía al periodista que la entrevistaba- cuando usted tenga mi edad no desee estar tan solo como debe estarlo un escritor. Acaso en el final de la vida uno se vuelve más sociable. Los escritores viven vidas solitarias". Roth lo planteó con su estilo astringente pero, al igual que Munro, sin rencores ni melancolías. Promediaba la entrevista para la revista francesa Les Inrockuptibles cuando, ante la pregunta acerca de si todavía sentía deseos de escribir, fue soltando progresivamente: "No. De todas maneras, no tengo la intención de escribir en los próximos diez años. Para decir la verdad, terminé. Némesis va a ser mi último libro. Le he dado mi vida a la novela. La estudié, la enseñé, la escribí y la leí, con exclusión de prácticamente todo lo demás. Es suficiente".

A Munro y a Roth se los ha despedido con cierta tristeza. Como si la decisión (a la que, por otra parte, sólo los ata un puñado de palabras y la fuerza de su deseo, nada irreversible) no fuera el final de una etapa sino el final a secas. La frescura de Munro y la lucidez de Roth alejan todo desasosiego. Dijo Munro: "Estoy muy feliz con el modo en que sucedieron las cosas. He sido muy afortunada". Y Roth: "A los 74 años decidí releer las novelas que amaba cuando tenía 20 o 30. Cuando terminé, decidí releer todos mis libros. Quería saber si había desperdiciado mi tiempo escribiendo. Y decidí que lo había hecho bastante bien. Al final de su vida el boxeador Joe Louis dijo: ´Hice lo mejor que pude con lo que tenía'. Eso es exactamente lo que diría sobre mi trabajo"..

RED MUNDIAL DE HISPANISTAS

La Red Mundial de Hispanistas aúna en un portal todo lo relativo al español
28/06/2013 | AGENCIA EFE
La Red Mundial de Hispanistas, que se ha presentado en el marco del congreso «El español global» que se celebra en Salamanca, está concebida como «un foro de conocimiento y encuentro» en torno al idioma español a través de un portal web y una serie de redes sociales asociadas.

El proyecto, impulsado por la Consejería de Cultura y Turismo, ha explicado en una rueda de prensa el director de Políticas Culturales, José Ramón Alonso, se constituye como «una herramienta para dar a conocer la excelencia de Castilla y León como destino preferente para estudiantes del español como lengua extranjera».


La Red Mundial de Hispanistas «pretende ser una plataforma para compartir información sobre programas y actividades relacionados con la promoción y difusión del idioma español, servir de lugar de encuentro para crear otros espacios de colaboración e impulsar la aparición de canales multidireccionales para la difusión de las iniciativas que surjan», ha subrayado Alonso.

La iniciativa se ha puesto en marcha a través del portal web redhispanistas.es y una serie de redes sociales asociadas con el objetivo de «dotar a docentes e investigadores hispanistas de una amplia oferta de recursos y servicios de especial interés para su ámbito de trabajo, y de captar estudiantes de forma directa mediante la difusión de la oferta formativa existente en Castilla y León».

Tras revelar que los contenidos y servicios se ofrecen en abierto, el director ha señalado que está previsto abrir «un sistema de registro» en el que se incluirá, entre otros, «una oferta de becas para perfeccionar la lengua en centros de la comunidad autónoma acreditados por el Instituto Cervantes».

Alonso, que ha explicado que para la elaboración del portal web y las redes sociales se ha contado con la colaboración del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, ha remarcado que la Red Mundial de Hispanistas será «algo vivo».

«Desde la página de inicio se potenciará la presencia de los servicios ofertados a los hispanistas», entre los que ha señalado «canales para establecer contactos entre sí con objeto de formar grupos de investigadores, propiciar la contratación de los recién titulados o facilitar el establecimiento de intercambios lingüísticos de forma virtual».

Asimismo, las bibliotecas y los archivos de Castilla y León han establecido «un canal de comunicación directa para responder a cualquier demanda de información o documentación que precisen los investigadores».

El III Congreso Internacional del Español «El español global», que mañana se clausura en la capital salmantina, ha reunido desde su jornada inaugural a más de 660 participantes procedentes de 46 países de los cinco continentes.

LAVADORA DE TEXTOS

El blog ‘Lavadora de textos’ se incorpora al diario ‘El Tiempo’, el de mayor tirada de Colombia

28/06/2013 | EL TIEMPO.COM (COLOMBIA)
La web canaria, dedicada a la ortografía y la gramática de nuestro idioma, ya está vinculada a tres medios regionales y a un periódico español de ámbito nacional.

RAMÓN ALEMÁN, AUTOR DEL BLOG ‘LAVADORA DE TEXTOS’.

El blog Lavadora de textos, del periodista y corrector de textos tinerfeño Ramón Alemán, se incorporó esta semana a la sección de blogs de la edición digital del periódico colombiano El Tiempo, el de mayor circulación del país, con una tirada media de más de un millón de ejemplares diarios en su versión de papel y un promedio de siete millones de visitantes únicos por mes en su portal de Internet (www.eltiempo.com).

La incorporación del blog al periódico colombiano es fruto de un acuerdo entre el servicio de corrección Lavadora de textos y el coordinador de blogs del diario, Édgar Medina, que el pasado mes de abril hizo una oferta de colaboración para incluir la web canaria en la sección de bitácoras de El Tiempo, en la que firman regularmente periodistas colombianos y de otros países de Hispanoamérica.

El blog Lavadora de textos (www.lavadoradetextos.com) aborda con rigor, pero también con sencillez y con un poco de humor, asuntos relativos a la lengua española y propone usar la duda y el sentido común como herramientas para escribir bien. En la actualidad, esta web también está vinculada a tres medios digitales canarios –diariodeavisos.com, creativacanaria.com y elblogoferoz.com– y a 20minutos.es, uno de los periódicos españoles en línea más visitados, con unos 13 millones de usuarios únicos por mes y con versiones para otros países, como Estados Unidos y México.

Una selección de los contenidos de la página se convirtieron recientemente en un libro que fue prologado por Alberto Gómez Font, ex coordinador general de la Fundación del Español Urgente (Fundéu), miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y director de la sede en Rabat del Instituto Cervantes.

Buena parte de los artículos de Lavadora de textos pretenden resolver dudas de amigos, periodistas y lectores del blog, y otros son respuestas a preguntas que el propio autor se hizo en su día sobre algunos misterios de la ortografía, la ortotipografía y la gramática del español. Las soluciones en ambos casos –cuando las había– las encontró Ramón Alemán en la Real Academia Española, en la Fundación del Español Urgente y en la sabiduría de grandes maestros como Manuel Seco, José Martínez de Sousa, María Moliner, Fernando Lázaro Carreter, Leonardo Gómez Torrego y Álex Grijelmo.

Por lo tanto, las respuestas nunca se apoyan en argumentos particulares del autor, sino en los razonamientos de quienes mejor conocen los íntimos secretos de la lengua española. Sí hay, no obstante, algunas opiniones personales sobre varios asuntos en los que los guardianes de nuestro idioma no terminan de ponerse de acuerdo. Esas opiniones, tan legítimas como discutibles, han sido siempre fruto de la humildad, el respeto por las normas, la capacidad de dudar y el sentido común que todo corrector de textos debe mostrar.

Ramón Alemán (Tenerife, 1966) es corrector de textos y periodista con más de veinte años de experiencia. En la actualidad simultanea ambos oficios. Es coordinador de Lavadora de textos, el servicio de corrección profesional que él mismo creó para la empresa de comunicación Contextos. Es miembro de la asociación La Unión de Correctores (UniCo).

LILIÁCEAS

Una vieja y aromática familia
28/06/2013 | CAIUS APICIUS (AGENCIA EFE)
Antes de que los botánicos complicasen las cosas, actividad que parece encantar a los científicos y que seguramente es su deber, hablábamos de una familia de plantas en la que había un muestrario bastante amplio de géneros y especies. Son las que llamábamos liliáceas.


Tan liliácea era la cebolla como la azucena, y lo mismo ocurría al tulipán, símbolo floral de los Países Bajos, y al ajo, aroma presente en toda la cocina mediterránea. También eran liliáceas los puerros, los lirios, los chalotes… Ahora, ya digo, los científicos han disgregado la unidad familiar en la que vivían felices estas especies, y las han clasificado en multitud de nuevas familias.

Dejaremos azucenas, lirios y tulipanes para usos ornamentales, y nos ocuparemos de las liliáceas comestibles. Conocidas desde tiempos muy remotos, presentes en la cocina siempre, pese a ese sabor punzante que, en mayor o menor media, tienen todas ellas.

Es difícil imaginar la cocina, sea occidental u oriental, sin cebollas comunes, cebollas de verdeo (también llamadas cebolletas), ajos, chalotes (también se dice escalonias), puerros…

Hay que explicar que en este asunto, como en tatos otros, abundan, al traducir a otros idiomas, los llamados «falsos amigo», que dan lugar a muy frecuentes errores. El más normal viene de la mala traducción del francés ciboulette, que significa cebollino, que es una hierba, y que tantas veces vemos traducido como cebolleta, que es, ya se ha dicho, la cebolla de verdeo.

Incuestionablemente, el «fino» de la familia es el chalote, palabra que deriva del francés échalotte. Hay quien dice «chalot»”, pero el Diccionario remite a «chalote»… al igual que si uno va a buscar la voz «escalonia», que hace referencia a un supuesto origen de esta planta en la ciudad israelita de Ascalón, cuna de Herodes el Grande.

Lo cierto que el diccionario prefiere decir «ajo chalote» o «ajo de ascalonia»… pero es chalote para la mayoría.

Los chalotes son más bien pequeños, tienen menos fuerza que las cebollas y los ajos… Quedan muy bien en muchos platos de la cocina francesa, a los que aportan una especial elegancia.

Por supuesto, la cebolla común, sea blanca, roja o morada, es de uso universal: seguramente es el alimento cuya presencia, y no, como es más lógico, su ausencia, ha hecho llorar a más personas en el planeta: todos sabemos lo lacrimógena que resulta la actividad de picar cebollas.

Del ajo se ha dicho todo, para bien y para mal. Un aroma imprescindible para muchos (para la mayoría de los mediterráneos) y un olor detestable para otros tantos (fundamentalmente anglosajones). No es concebible la cocina española sin ajo, como no lo son la italiana, la provenzal, la griega, la turca, las del Próximo Oriente…

De todos modos, de la única liliácea (ahora es una aliácea) de la que se ha obtenido un plato de la máxima elegancia, digno de mesas reales cuando se hace como es debido, es del muy humilde puerro. Naturalmente, hablamos de la gran dama blanca de la cocina estival: la vichyssoise, esa maravillosa crema de puerros nacida, curiosamente, en los Estados Unidos; eso sí, de padre francés.

Curioso: el chalote se mueve a sus anchas por la alta cocina como perfecto acompañante; el puerro se nos convierte en aristócrata cuando acaba convertido en vichyssoise… y el ajo y la cebolla son protagonistas de dos de las sopas más populares.

Las clásicas sopas de ajo de Castilla, hoy ilustradas con huevo y jamón, además del preceptivo pan (si nos ponemos idiomáticamente puristas, el pan es imprescindible para llamar a algo «sopa»).

Y la democrática sopa de cebolla de las viejas Halles parisienses, que degustaban, literalmente ardiendo, tanto los viejos clochards que buscaban refugio en el barrio como los caballeros en frac y damas vestidas de largo que venían de la Ópera o de fiestas elegantísimas en las primeras horas de la madrugada.

Y es que, de la azucena al ajo, hay un trecho. Y en él cabe casi todo: hasta las aristocráticas y heráldicas flores de lis.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

ciclismo: 10 claves para una buena redacción

Ante el comienzo de la 100.ª edición de una de las competiciones más conocidas del ciclismo, el Tour de Francia, se enumeran a continuación diez términos y expresiones que pueden plantear dudas a la hora de redactar informaciones relacionadas con este acontecimiento deportivo.

La edición de este año es la del centenario (con minúscula inicial), o bien la edición número 100, la centésima edición (100.ª) o la cien edición (100).


El plural de Tour es Tours, con inicial mayúscula por tratarse de un nombre propio y admite la forma plural añadiendo una ese final.
Contrarreloj, con el significado de ‘carrera, generalmente ciclista, en la que los participantes toman la salida a intervalos de tiempo previamente establecidos y se clasifican según el tiempo que emplean en llegar a la meta’, se escribe en una sola palabra, con dos erres delante de la e y su plural es contrarrelojes.
Esprín (plural esprines) es la adaptación gráfica propuesta por la Asociación de Academias de la Lengua para la voz inglesa sprint. El verbo correspondiente es esprintar y el corredor especialista es un esprínter, plural esprínteres.
Puerto es el equivalente en español del galicismo col y el catalanismo coll: «El Tourmalet es quizás el puerto de montaña más famoso».
El término gregario hace referencia al ciclista que corre al servicio del cabeza de equipo. En ocasiones, también se le llama peón o doméstico.
El término pájara, como ‘bajón físico súbito que impide al corredor mantener el ritmo de la carrera’, está recogido en el Diccionario académico y, por tanto, lo apropiado es escribirlo en redonda y sin comillas.
Maillot es un préstamo del francés que se ha incorporado al español con la misma grafía, por lo que se escribe en redonda y sin comillas y se pronuncia /maillót/. Su plural es maillots. (En algunas ocasiones se opta por las traducciones camiseta o jersey).
Antidopaje se escribe sin separar el prefijo, y no anti-dopaje ni anti dopaje ni el extranjerismo antidoping.
Los apodos y alias se escriben en cursiva o entre comillas si se sitúan entre el nombre de pila y el apellido, como en el caso del ciclista Joaquim Purito Rodríguez. Ese resalte no es necesario si el apodo sustituye al nombre de pila (Purito Rodríguez).

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...