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domingo, 1 de junho de 2014

EL ESPAÑOL EN ESTADOS UNIDOS





Dorn: Cuando EEUU conquistó el resto del país, los hispanos ya estaban ahí

"Los hispanos no son inmigrantes. Cuando Estados Unidos conquistó el resto del país, los hispanos ya estaban ahí", afirma la jefa de la División Hispánica de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, Georgette Dorn.

En una entrevista con Efe, Dorn reivindica que, a pesar de la pujanza que tiene hoy en día todo lo hispano en Estados Unidos, la herencia española del país es mucho más antigua y se remonta al siglo XVI.


"El primer lenguaje que se asentó en lo que hoy es Norteamérica es el español. En 1513 llegó el primer español conquistador y desde entonces la lengua ha estado presente en Estados Unidos", detalla Dorn, que en 2005 recibió del Gobierno español la Cruz de Isabel la Católica.
Según la también historiadora y ensayista, la presencia hispana es "cada vez más importante" y prueba de ello es la elección de miembros de esta comunidad para cargos públicos y la creciente demanda del estudio del español en todos los niveles educativos.
Dorn admite que hay "una especie de fluidez" a la hora de referirse a la comunidad hispana, ya que hay quien la denomina "hispana" y hay quien opta por "latina", aunque confiesa que ella prefiere la primera opción y que por ese motivo la sección de la Biblioteca del Congreso que dirige se llama División Hispánica.
"En el siglo XX eran más bien 'hispanos', después pasamos a 'chicanos', pero dejó de estar de moda, volvimos a 'hispanos' y ahora estamos con lo de 'latinos', que creo que es más un término político y no científico", recuerda Dorn.
La División Hispánica de la Biblioteca del Congreso augura que el término 'latino' "no va a durar".
"Si decimos 'latinos' incluimos a los italianos, los franceses y los rumanos, que son latinos también. Y el término Latinoamérica surgió con Napoleón, que en 1800 se metió en Luisiana y en Haití y empezó a decir l'Amerique Latine. Antes de eso era Hispanoamérica e incluía a Brasil y Haití", explica Dorn.publicidad

Nacida en Budapest (Hungría), criada en España y Argentina e instalada en Estados Unidos desde joven, Dorn ha encabezado durante los últimos 20 años la División Hispánica de la Biblioteca del Congreso.
Esta sección cumple en 2014 su 75 aniversario, puesto que fue creada en 1939 por el filántropo Archer Huntington, también fundador de la Hispanic Society de Nueva York, y se convirtió en la primera división de la mayor biblioteca del mundo dedicada a una lengua diferente del inglés.
Entre los más de 13 millones de objetos que alberga la División Hispánica, que comprenden desde la Edad Media hasta la actualidad, se incluyen unos 3,5 millones de libros en español y portugués, así como mapas, películas o partituras musicales.
Otros de sus documentos más preciados son sus grabaciones de poesía recitada, que cuenta con registros de las voces de unos 700 autores, que en los últimos años ha incorporado, además de en español, varios trabajos de poetas estadounidenses de origen hispano en inglés.
"Es una cosa de los últimos diez años. Antes escribían más que nada en español, después empezaron a mezclar los dos y ahora hay otros que escriben en inglés solo", señala Dorn.
La jefa de la División Hispánica de la Biblioteca del Congreso reconoce su preocupación por que muchos jóvenes hispanos que han crecido en Estados Unidos no hablen bien español y recomienda "no idealizar el 'espanglish'", pero asegura que "no hay ninguna duda de que el español va a sobrevivir".
"Más y más gente es completamente bilingüe en español e inglés. Eso no les pasa a otros idiomas, por ejemplo los nietos y biznietos de los italianos que llegaron en gran número en los últimos 200 años ya no saben italiano", apunta Dorn.
"Las universidades y la academia de la lengua mantienen el idioma", añadió la también miembro numerario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), una institución que la próxima semana celebra el 40 aniversario de su fundación con un congreso que tendrá lugar precisamente en la Biblioteca del Congreso.

TRADUCCIÓN

9 palabras en español que no tienen traducción exacta en inglés por más que busque

Seguro se ha encontrado en situaciones en las que no encuentra la palabra específica para expresar alguna idea.




Flickr Enokson (Bajo licencia Creative Commons Atribución)
Pues esto sucede en muchos casos, especialmente con estas palabras que no tienen traducción literal y que recoge The Huffington Post.
  1. Sobremesa. Puede buscar en el diccionario o en un traductor en Internet y seguro no encontrará una sola palabra que sea equivalente. La palabra es descrita por el medio como aquel momento en el que "la comida ya se ha acabado pero la conversación todavía se lleva en la mesa". Su equivalente en inglés sería usar la frase "time spent talking after eating". 
  2. Estrenar, específicamente de tener algo por primera vez. Si no encuentra esta palabra, imagine tratar de traducir la típica colombiana 'estrenoso'. Lo que puede decir si quiere referirse a esto en inglés es usar la frase 'I'm wearing this for the first time'. 
  3. Antier/Anteayer. Su traducción aproximada está en decir "...the day before yesterday", dice el Huffington Post. 
  4. Tuerto. La palabra es muy coloquial y encontrar una sola en inglés es difícil. Su equivalente es, según el traductor de Google, 'one-eyed' o 'blind in one eye'.
  5. Desvelado. La Real Academia Española define desvelar como "quitar, impedir el sueño, no dejar dormir". Sabiendo el significado en español, indica el HuffPost que para traducir "estuve desvelado" se puede decir "I didn't get any sleep". Aunque, para aclarar, muchas personas usan la palabra 'sleepless' como forma de traducción. 
  6. Friolento. La palabra es comúnmente dicha a una persona que es muy sensible al frío. Si bien Huffington Post señala que en inglés se podría usar la frase "the cold affects him so much", en el traductor de Google sí aparece una sola palabra que sirve como traducción: 'Chilly'. Pero esa puede ser una palabra que aplica mejor a las condiciones del clima en general, y no a una persona.
  7. Te quiero. Tal vez se puede prestar para muchas complicaciones pues decir 'te quiero' no es lo mismo que decir 'te amo'. En inglés no hay cómo traducirlo y encontrar el punto medio entre 'I like you' (Me gustas), pero menos significativo que 'I love you' (Te amo). La traducción más aproximada que da el medio citado: "I really care for you but don't quite love you".
  8. Merendar. Se entiende que la palabra hace referencia a tener unas onces o pasar una tarde comiendo algo ligero. Así mismo lo entiende Google y da algunas aproximaciones, pero no un resultado específico. Si busca en el traductor le saldrá 'picnic' y 'have tea', que pueden funcionar pero no significarán lo mismo que merendar. Una tarde de merienda podría traducirse como "an afternoon snack". 
  9. Tutear. Coloquialmente se define como decir 'tú' y no 'usted' al referirse a las personas o hablar con ellas. El traductor de Google no da ni opciones y el Huffington Post dice que la traducción aproximada para una oración como "no vayas a tutear a tu suegra cuando la conozcas" es "don't treat your mother-in-law informally when you meet her". 
A esta lista podemos adicionar unas típicas colombianas,  incluídas en un listado de la página Colombiamagica.co, que serán muy difíciles de expresar en inglés.
La típica 'cacharrear' (intentar arreglar algún aparato o máquina sin ser profesional, según la RAE) no tiene traducción, así como tampoco 'achantado', 'chambón', 'chéchere', 'guacherna' y 'mamera', entre otras tantas. 

SEXISMO Y LENGUAJE


por Luis Christian Rivas Salazar*


LUIS CHRISTIANIgnacio Bosque es un lingüista español, catedrático de filología, miembro electo de la Real Academia Española, galardonado con el Premio “Eduardo Benot” 2010 al rigor científico y lingüístico y es considerado por muchos como “el mejor gramático de la lengua española”.
Este experto hace un par de años desató un debate por su informe: “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, donde se reconoce que el uso genérico del masculino para designar a los dos sexos está muy asentado en nuestro idioma, solemos decir por ejemplo: “desempleado”, pero no por esto, estamos excluyendo a las “desempleadas”, pero las organizaciones feministas están empezando a promover guías de lenguaje para evitar un supuesto sexismo y discriminación.
Bosque llama a la sensatez en el uso del lenguaje, en lo político menciona la Constitución Política de Venezuela como ejemplo de mal uso del lenguaje por recurrir a la enumeración excesiva del masculino y el femenino en sus diferentes artículos, como también sucede en la Constitución Política de Bolivia.
En efecto esta Constitución, recurre a estas deformaciones hasta el hartazgo, por ejemplo dice: “la Presidenta o el Presidente y la Vicepresidenta o el Vicepresidente del Estado serán elegidas o elegidos… La Ministras y los Ministros son servidoras públicas y servidores públicos…”. En ese texto constitucional, existe una innecesaria duplicación del género de algunos sustantivos de los cargos públicos, que complican el texto mismo, además de perderse el estilo.
Este tipo de aberraciones constitucionales fueron incluidas como medidas demagógicas, para mostrarse como textos de avanzada, pioneros de supuestos derechos de grupos oprimidos pero liberados por mandato constitucional, aunque en los hechos esos gobiernos poco o nada realicen por el respeto de la persona, es más, paradójicamente, son lugares donde existen más violaciones a los derechos individuales.
Pero los hablantes no hablamos así normalmente, existen sustantivos de apariencia masculina donde están incluidas las mujeres y existen sustantivos de apariencia femenina donde están incluidos los hombres, como las palabras de apariencia femenina: “personas”, “periodistas”, “columnistas”, estas palabras incluyen a todos, ¿pero no por confundir sexo con género, los hombres vamos a sentir algún tipo de discriminación?
Cuando decimos “desempleado” no se nos puede calificar de sexistas, pero las feministas pretenden obligarnos a utilizar: “personas sin trabajo”, incluso la palabra “personas” aparentemente es femenino, ¿podríamos decir que nos están discriminando?. Fuera de lo políticamente correcto, en el lenguaje común no se suele decir al mismo tiempo: “Los gerentes y las gerentas revisarán las solicitudes presentadas hasta la fecha”.
El feminismo, ideología que se está nutriendo de marxismo, pretende ver en todas partes, no una “lucha de clases” sino una “lucha de sexos”, entonces, el varón es el explotador del sexo oprimido, debajo de la cama de toda feminista existe un falócrata que se reproduce en un supuesto lenguaje machista. Entonces, por motivos ideológicos se afecta al léxico, a la sintaxis y a la morfología.
Esa pretensión de rechazar toda expresión masculina destinada a abarcar los dos sexos, nos afecta, en el sentido de que ya no podremos decir “los políticos”, porque estaríamos discriminando a las mujeres, según el manual del buen hablar feminista debemos decir “la clase política”; en vez de decir: “los afectados recibirán una indemnización” se tendrá que decir: “los afectados, hombres y mujeres, recibirán una indemnización”, estamos complicándonos en el absurdo.
Las feministas manifiestan que el lenguaje debe visualizar a la mujer. ¿Pero hasta dónde podemos fijar los límites? Por ejemplo, en el caso de nombrar animales se pregunta el filólogo: “¿Debemos entender tal vez que es correcto discriminar a las hembras en expresiones tan comunes como los perros, los gatos, los lobos o los jabalíes, o hemos de interpretar, por el contrario, que no es preciso que el género tenga aquí correspondencia con el sexo? Los que elijan esta última opción ¿habrían de argumentar tal vez que los animales no tienen dignidad, y que este es el factor que determina la visibilidad morfológica? De nuevo, ¿cuál es el límite?”.
El ciudadano de a pie, que “va a cenar y bailar con unos amigos”, ¿es su intención excluir a las mujeres?, ¿será un sexista?, si dice a su esposa: “voy al colegio a recoger a los chicos”, ¿no recogerá a su hija? Para no ser calificados de misóginos: ¿Tendremos que escribir de manera políticamente correcta: “l@s niñ@s”, “l@s actores/as normalmente involucrad@s, los/as niños/as, los/las trabajadores/as?
Todas las personas somos diferentes a las demás, en diferentes aspectos, volviéndonos iguales ante la ley, y, debiendo tener igualdad de condiciones y oportunidades, sin ningún tipo de discriminación, ni discriminación positiva, por eso, es bueno llamar a la sensatez en el uso del lenguaje, más aún, que se vienen olas de reformas y nuevas leyes en diferentes países.
El Día – Santa Cruz


sexta-feira, 30 de maio de 2014

LA LENGUA VIVA

Las señas de 




identidad de un 



'españuelo'


 en Libertad Digital - España


Teóricamente las señas de identidad se comprimen en mi DNI(Documento Nacional de Identidad). Observo la tarjetica con atención. "Sexo: M". Primera duda, esa M, ¿quiere decir mujer, macho, masculino o múltiple? ¿No será male en inglés, de acuerdo con algún código internacional? Sigo leyendo. "Válido hasta el 01-01-9999".¡Cuán largo me lo fiais! A saber dónde estaré yo en 9999 para renovarlo.
Lo que me llena de estupefacción es "Nacionalidad: esp". ¿Querrá decir especial, española, espiritista, espirituosa? ¿Por qué no han completado la palabra?
─Don Amando, no se ponga tonto. Usted sabe que quiere decir "española".
Bien, ya tengo una certeza. Pero supongamos que Cataluña se declara independiente como si fuera un republiquita de Ucrania. En ese caso, ¿qué sería la nacionalidad española? ¿Tendría que aceptar que "me siento de España menos Cataluña"? No tenemos una palabra para eso. El problema intelectual o afectivo es que mis antepasados y yo (aunque hubiera algunos dignísimos marranos) nos hemos sentido de España desde hace 500 años por lo menos. Pero en ese conjunto se incluía Cataluña, naturalmente, que formó parte desde el principio de la corona de Aragón. Al desgajarse ahora Cataluña de la común nación (es un suponer, claro), lo que queda ¿sigue siendo España?
Además, resulta que los colores catalanes son el rojo y el amarillo, coincidentes con los de la bandera española. Ese símbolo figura en mi DNI. ¿Habrá que cambiarlo? Yo lo tengo en mi casa, junto al de Cataluña y el de Texas, lugares donde he profesado. ¿Será eso un delito?
No son especulaciones vanas lo que digo. Me preocupa no saber bien lo que soy, o mejor, dónde estoy y dónde estaré en 9999. Técnicamente eso se llama asomatognosia, palabra difundida por un catalán, Laureano López-Rodó, en conversación con otro catalán, Salvador Pániker.
Bien, ya me estoy habituando a pensar que "soy de España menos Cataluña". Pero ¿y si se plantea la independencia de Galicia, País Vasco, Baleares, Asturias, Valencia, Canarias, Andalucía y otras regiones? En ese caso hipotético, los que quedáramos sí tendríamos que buscar otro gentilicio. Por cierto, el de español suena más bien a catalán. Lógicamente en castellano tendríamos que ser españuelos. También es gracioso que el gentilicio común de los españoles se tenga que decir en catalán o limusín.
Nada, nada, que históricamente somos la primera nación de Europa (junto a Portugal) y vamos a ser la primera que se desmiembre. Cuando nos dejen solos a los castellanos y leoneses pediremos asilo a nuestros hermanos portugueses. Alguna vez ellos también se llamaron españoles por aquello de Hispania, de donde venimos todos. Podríamos reivindicar también Sefarad. Según Damián Galmés, significa "el labio de tierra al otro lado del mar", visto desde Israel, claro. Cuando vaya a renovar el DNI en 9999 aduciré todos esos razonamientos. A ver si para entonces ya tengo mi nacionalidad españuela. No habrá que cambiar nada. Seguirá siendo "Nacionalidad: esp". Sabiduría del funcionario.

IX SEMINARIO INTERNACIONAL DE LENGUA Y PERIODISMO

Las frases de la segunda jornada

«¿Estaremos hablando ya español antiguo?», se ha preguntado el periodista Antonio Fraguas en el IX Seminario Internacional de Lengua y Periodismo que se ha celebrado en San Millán de la Cogolla con el título «El español del futuro en el periodismo de hoy».



Antonio Fraguas, durante el Seminario. Foto: ©Judith González
ANTONIO FRAGUAS, DURANTE EL SEMINARIO. FOTO: ©JUDITH GONZÁLEZ
A continuación se relacionan algunas otras de las frases pronunciadas en la segunda jornada del encuentro, organizado por la Fundéu BBVA y la Fundación San Millán de la Cogolla.
.- Carmela Ríos, periodista especialista en medios sociales.
«En caso de duda no tuitees y si bebes… no tuitees».
.- Toño Fraguas, periodista colaborador de La Ser, Rolling Stone y otros.
«El español es una red social con usuarios, como Twitter».
.- Pablo Mancini, periodista, director de Estrategia Digital de Infobae.
«El trabajo del periodista es ocupar la mente de los usuarios y ser confiable para ellos».
.- Agustín Alonso, responsable de redes sociales de RTVE.
«Somos personajes de una vida, la nuestra, que se ha convertido en un reality show».
.- Enrique Infante, periodista y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja.
«Un único periodista no puede escribir para los diferentes soportes porque el lenguaje no es el mismo».
.- Pablo Gervás, profesor de Ingeniería del Software de la Universidad Complutense de Madrid.
«No hay que tener miedo a la tecnología. No se puede sustituir al creador humano; hay que adaptarse».
.- Concepción Polo, lingüista computacional.
«Con la ayuda de la tecnología podemos dedicar más tiempo a la reflexión y al cuidado y la elegancia de la redacción».
.- Idoia Salazar, periodista, autora de “Las profundidades de internet”.
«El periodista estructura los datos, aporta fiabilidad, enlaces y recursos para que se actualice la información».
.- José Carlos González, ingeniero de telecomunicaciones y socio fundador de Daedalus.
«Si se automatizan las tareas auxiliares, el periodista tiene flexibilidad para hacer otras cosas».
.- Juan Andrés Muñoz, jefe de la unidad de medios alternativos de CNN en español.
«Se acabó el periodista que predica; comunicación es conversación».
.- Elena Gómez, catedrática de Redacción Periodística de la Universidad Europea de Madrid.
«Lo bien hecho bien parece, y esto es aplicable al lenguaje y a la persona que lo utiliza; es tu imagen».
.- Carmen Galán, catedrática de Lingüística de la Universidad de Extremadura.
«La lengua es como los maridos, los últimos que se enteran… (de los cambios)».
.- Elena Hernández, directora del departamento del «Español al día» de la RAE.
«Los signos de puntuación han perdido usos preceptivos, pero han ganado otros (como los emoticonos)».

BALCELLS & WYLIE


Así se forja una nueva superagencia literaria



La relación entre Balcells y Wylie es la historia de dos rivales con estilos distintos a los que la reconversión del mundo libro, acelerada por conglomerados digitales, ha obligado a entenderse


Tras la noticia del acuerdo entre Carmen Balcells y Andrew Wylie para crear una superagencia literaria se esconde toda una jugada maestra. Con el pacto (¿una compra paulatina?, ¿una joint venture) nace un intimidante conglomerado de un millar de autores, entre ellos, 13 premios Nobel. Pero también se suman dos innovadoras maneras que, cada una a su modo, han definido el mundo de la edición del último medio siglo.
En la decisión de uno y de otro, hecha pública justo a tiempo de marcar hoy el arranque de la Feria del Libro de Madrid, la gran cita anual del sector, ha pesado la presión que ejerce la rápida modificación del ecosistema del libro. Una amenaza que les ha empujado, según las fuentes consultadas, a una unión inevitable para sobrevivir, o vivir mejor, en un negocio cuyo modelo centenario ha sido dinamitado por los tres grandes operadores virtuales y globales: Amazon, Google y Apple. ¿En qué condiciones? Es difícil saberlo con exactitud. Primero, porque los implicados no han compartido la letra grande ni la pequeña. Y segundo, porque la partida de póquer, señalan algunas fuentes, no ha terminado aún. Se barajan dos opciones: o se trata de una fusión en toda regla o de una venta progresiva al estilo de la adquisición de algunas editoriales en los últimos años (caso de Anagrama-Feltrinelli).
La unión parece inevitable para sobrevivir al empuje de Amazon o Google
Esta penúltima huida hacia adelante del sector, bautizada como Balcells & Wylie, comenzó a fraguarse hace tres lustros. Y se aceleró hace unos seis años. Algunas fuentes señalan que desde hace más o menos tres se estableció entre ambos un pacto de no agresión.
Cada uno reina sin sombra en su área: ella, en el mundo hispanohablante y él, en el universo anglosajón y más allá. Pero las deudas de la agencia Balcells sumadas a la intención de asegurar la continuidad de una empresa pionera encontraron la horma de su zapato en las ambiciones expansionistas de Wylie por querer entrar en el mercado en lengua española. Y así fue cómo, finalmente, el 27 de mayo, firmaron ese primer acuerdo para convertirse en la agencia literaria más potente del mundo.
La estrategia de conquista del próximoeldorado editorial (el mundo hispanohablante, también en EE UU) recuerda al reciente movimiento de Penguin Random House cuando hace unos meses compró Alfaguara y los sellos literarios de Santillana. La idea es tomar un atajo en un mercado en crecimiento y enfrentar fuertes el reciente desembarco de los grandes operadores virtuales que ya tocan todas las partes de la cadena de valor del libro.
Para reconstruir la historia de esa relación es justo empezar por Carmen Balcells. Su irrupción en 1960 sacudió el mundo del libro. Hizo saltar por los aires el concepto del contrato vitalicio. Con ella, llegó la fragmentación, los pactos de corta vigencia y la parcelación (por cada país donde se publicara, por el tipo de libro, por sus traslaciones a teatro o audiovisuales…). No sólo innovó en los negocios (fruto quizá de su afilada astucia en el peritaje mercantil que estudió de joven), también fue revolucionaria en lo literario. La Agencia Balcells fue durante años la única que contaba entre su equipo con asesores literarios en nómina y también la única con una especie de plan de becas: adelantaba dinero de su bolsillo a la manera de mensualidades para liberar a los autores de las obligaciones laborales mundanas y permitirles así dedicarse solo a escribir. El caso más sonado fue el de Mario Vargas Llosa. Pero no hace mucho hizo algo parecido con el colombiano Evelio Rosero.
Tenaz y dura, en 1965 inició un viaje por América Latina para contactar con los autores que le interesaban. Ahí nació su espectacular catálogo, especialmente del periodo del bum, con Gabriel García Márquez y Vargas Llosa a la cabeza y sobre el que ha construido un pequeño imperio en el que llegaron a trabajar casi una treintena de personas. En la actualidad no superan las 15.
Su hermetismo es leyenda en el sector. Su práctica de arrebatar autores a punta de talonario, también. Su equipo, al parecer, de un poco más de medio centenar de personas en su núcleo duro, trabaja bajo las órdenes de un verdadero obseso laboral; a pesar de sus 65 años, sobre las cinco de la mañana ya está respondiendo correos, entre otras razones (además de porque sus clientes están por todo el globo terráqueo) porque mantiene normalmente de lunes a viernes una reunión con su equipo a las 7.45 de la mañana.Es precisamente esa privilegiada cartera de clientes la que atrajo al otro gran agente literario del mundo, Andrew Wylie, también conocido comoEl Chacal, hijo de editor y de una heredera de la banca nacido en Boston, summa cum laude en la exigente Harvard, que en 1984 montó su agencia literaria, con sedes en Nueva York y Londres, y que representa —asegura él— a un millar de escritores: desde Bolaño a Art Spiegelman, pasando por Philip Roth.
Es en esas reuniones donde se crean grupos específicos de trabajo para afrontar la política con determinados autores, las estrategias de promoción y la gestión de sus legados. También se analizan las líneas de defensa ante Google, Amazon y Apple, los grandes conglomerados que son ahora su enemigo ante el desarrollo digital.
Hace unos años el gran demonio era otro: Carmen Balcells. Wylie era consciente de su talón de Aquiles, la literatura en lengua castellana y, como él mismo mantiene, “una agencia con solo uno o dos autores fuertes en un ámbito no tiene fuerza”. Hasta esta semana representaba a Jorge Luis Borges, Guillermo Cabrera Infante, Muñoz Molina o Roberto Bolaño.
A mediados de los 90 El Chacal tuvo un primer contacto en Fráncfort con Balcells, en una comida de la que ambos salieron asustados y molestos. Poco después Wylie abrió oficina en España a finales de la década. Cortejó grandes plumas que en muchos casos no conquistó, como Javier Marías. Entonces, afinó el tiro con la viuda de Borges, María Kodama, o con Cabrera Infante. Más o menos por aquella época se cobró otra preciosa cabeza, la de Bolaño, y Balcells se dedicó a lanzar irónicas diatribas sobre las habilidades del agente con las viudas.
El principio de acuerdo entre ambos trae tranquilidad al mundo de la edición. Al menos, para ellos: Wylie se evita la desgastante guerra de guerrillas que mantenía con Balcells. Y a esta, le garantiza el blindaje de sus autores de los que en verdad se cuida como si fueran su propia familia.

Una preciada lista de clientes

La agencia de Andrew Wylie cuenta, entre otros, con:
- Jane Bowles
- Saul Bellow
- V. S. Naipaul
- Vladimir Nabokov
- Antonio Tabucchi
- Jorge Luis Borges
- Philip K. Dick
- Salman Rushdie
- Art Spiegelman
- Milan Kundera
- Mo Yan
- Orhan Pamuk
- Lou Reed
- Antonio Muñoz Molina
- Philip Roth
- Royal Shakespeare Company
- Roberto Saviano
- Susan Sontag
- Henry Kissinger
- The Andy Warhol Foundation
- John Updike
- Roberto Bolaño
- J. G. Ballard
- William Burroughs
- Guillermo Cabrera Infante
- Italo Calvino
- Allen Ginsberg
Y Carmen Balcells puede presumir de clientes como:
- Gonzalo Torrente Ballester
- Mario Vargas Llosa
- Gabriel García Márquez
- Julio Cortázar
- Camilo José Cela
- Carlos Fuentes
- Pablo Neruda
- Álvaro Mutis
- Miguel Delibes
- Juan Goytisolo
- Rosa Montero
- Terenci Moix
- Alfredo Bryce Echenique
- Manuel Vázquez Montalbán
- José Luis Sampedro
- José Ángel Valente
- Isabel Allende
- Miguel Ángel Asturias
- Vicente Aleixandre
- Ana María Matute
- Juan Marsé
- Javier Cercas

BARBARISMOS

Andrés Neuman publica sus "Barbarismos", un diccionario irreverente

Andrés Neuman Foto: teinteresa.es







El español es un "idioma que le queda grande a España", dice el escritor en su libro. 
AGENCIA EFE | MAYO 30 DE 2014
Por Ana Mendoza.


Para el escritor argentino Andrés Neuman, el español es ese "idioma que le queda grande a España", y Europa es un "continente separado por la misma moneda". Ambas definiciones pertenecen a su nuevo libro, "Barbarismos", un irreverente diccionario en el que se replantea "radicalmente el lenguaje".

Este libro "puede leerse como homenaje, y a la vez como sátira, de los diccionarios. Contiene el mismo amor por las palabras que un diccionario clásico, pero con la vocación traviesa de cuestionar la institucionalización del lenguaje, la aspiración museística de centralizarlo", afirma el escritor en una entrevista con Efe.

Neuman (Buenos Aires, 1977) acaba de pasar una temporada en Estados Unidos, donde ha presentado la traducción al inglés de su novela "Hablar solos" y ha dado clases en varias universidades, y ha viajado también a Gran Bretaña para participar en el Hay Festival de Gales.

Regresa cansado a España, el país en el que reside desde los catorce años, pero contento y dispuesto a promocionar sus "Barbarismos" (Páginas de Espuma), un libro en el que propone "una reinterpretación un tanto salvaje de la norma lingüística y contradice bárbaramente ciertos eufemismos de la corrección política", señala el escritor.

Abundan las definiciones en las que el autor de "Bariloche" o "El viajero del siglo" lanza dardos ácidos contra los sistemas políticos y las instituciones, pero siempre desde "la autosátira". "Todos participamos en mayor o menor medida de la barbarie", asegura.

Como ejemplos de esos dardos, pueden valer estas entradas: "Democracia: derecho de todos a elegir el bien de unos pocos"; "Izquierda: ideología política que parece irreconocible hasta que gobierna la derecha"; "Monarquía: sistema que garantiza la igualdad entre todos sus vasallos".

"Presidente: individuo elegido entre los diversos candidatos que no representan a sus electores", es otra de las definiciones de este "intrépido aventurero del logos" que es Neuman, en opinión del escritor José María Merino, prologuista del libro.

El ingenio, la poesía, el humor y la ironía impregnan muchas de las entradas de "Barbarismos", un provocador diccionario en el que Neuman demuestra su facilidad para los aforismos y redefine las palabras.

"Hay algo fascinante y fundacional, sutilmente primitivo, en la palabra literaria, que es la posibilidad de replantearse radicalmente el lenguaje, vocablo por vocablo, como hacen los niños o la poesía", dice Neuman, que refleja su amor por la lectura y la escritura en muchas definiciones.

"Biblioteca: muchedumbre que espera su turno de palabra". "Escritor: individuo que fracasa en el intento de ser exclusivamente lector". "Libro: Soledad plural". "Poeta: extranjero de su lengua materna".

En este singular diccionario, que amplía y revisa el glosario que el autor publicó en el suplemento cultural del periódico ABC, también está presente la nueva realidad digital con definiciones como las de "Facebook: sistema inmejorable de espionaje en que los vigilados colaboran activamente con sus vigilantes" y la de "Internet: éter superpoblado".

Este escritor, que fue seleccionado por la revista británica Granta entre los mejores narradores jóvenes en español y que ha merecido premios como el Nacional de la Crítica, el Alfaguara de novela y el Hiperión, se pasa media vida viajando y reconoce que ese trajín puede afectar al proceso de escritura.

"Cambiar de lugar, hora e idioma te dificulta escribir, pero propicia algo tan o más importante: distanciarse de lo escrito, cambiar de opinión, sentirse un poco más extranjero que de costumbre. La costumbre también es una nacionalidad. Y bastante peligrosa, porque te impide imaginarte siendo otro, que es una de las funciones más subversivas de la escritura", afirma.

La definición de "argentino" ("extranjero específico") refleja a la perfección cómo se siente Neuman, "con familia y memoria en ambas orillas" del Atlántico y acostumbrado a observar a cada uno de sus países "desde el otro".

"Eso genera dos identidades, pero también dos extranjerías. Incluso tengo dos acentos, que me resultan naturales porque ambos fueron adoptados en la infancia. Así que me siento un poco anfibio. Mi madre nació en Buenos Aires y murió en Granada. ¿Cómo vas a elegir entre la cuna y la tumba de tu madre?", señala.

El humor es para Neuman "una manera de transgredir los límites socialmente aceptados y tiene, por tanto, cierta vocación crítica. Su efecto ideal sería pensar riendo".

Y ese humor invade las páginas de "Barbarismos", como lo demuestra, por ejemplo, la definición de "gilipollas: célebre insulto que murió al ser admitido por la Real Academia de la Lengua". 

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