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terça-feira, 5 de agosto de 2014

EL IDIOMA ESPAÑOL







Marca cultural en español
FERNANDO R. LA FUENTE



Nada puede liderar España sin mantener una política de Estado en apoyo de las industrias culturales




Fue el escritor Mauricio Weisenthal quien en su espléndido Libro de los Réquiems (2004) afirmó que «el español es más moderno que el castellano». Nada más cierto. El español, esa «lengua de andariegos e inmigrantes» que destacó el mexicano Carlos Fuentes, para definir así «el territorio de La Mancha», es decir, la geografía imponente que se expresa en español, había salido fortalecido de su expansión en América.

Una lengua profusamente plástica, diversa en el léxico que amplió la compresión ética y estética de esa nueva realidad. Que ha roto las fronteras y ha dispuesto nuevas influencias no ya en el marco antiguo de las naciones, sino en el proceloso mar de las mutuas influencias. «El 80 por ciento de los términos utilizados son comunes en todos los países que hablan español», recordaba Humberto López Morales, secretario de la Asociación de Academias de la Lengua, al principio de la presente década.

Es la primera vez que el triángulo invisible que forman los creadores, los organismos públicos y las empresas privadas, a un lado y otro del Atlántico, comienza a tomar forma. Como ha señalado en reiteradas ocasiones Manuel Lucena Giraldo, la globalidad ha pulverizado los centros de poder. Todo es centro y todo es periferia. Ante una nueva circunstancia aparecen, también, nuevos escenarios de actuación. Advirtió Ortega que «toda realidad ignorada prepara su venganza».

La realidad ante la que se enfrenta la expansión imponente de la lengua española es dar una vuelta de tuerca a lo realizado hasta aquí. El mismoOrtega, con enorme visión, adelantó que América era el origen, y no al revés, de la nación española. Y tras el idioma se encuentran las denominadas industrias culturales. Esa vuelta de tuerca se resume en el fortalecimiento de tales industrias, centradas en la edición, la creación audiovisual y la música culta y popular.
El turismo y la cultura son las dos industrias españolas llamadas a fortalecer no solo la economía, sino la proyección internacional. En el caso de la cultura la dimensión del espacio iberoamericano (integrando en tan vasta geografía política, económica, social a España) es lo que hoy da razón y sentido a una comunidad que, a través del idioma, ha pulverizado las fronteras y se proyecta hacia los más diversos y ambiciosos retos de este nuevo siglo. «Ni siquiera en los momentos de mayor virulencia hispanófoba, varios e intensos a lo largo del siglo XIX -sugiere Tomás Pérez Vejo- se dio algo parecido a la defensa de un español mexicano diferenciado del peninsular o a la voluntad de convertir alguna de las lenguas indígenas en lengua nacional. Mientras que las polémicas sobre la herencia colonial o las aportaciones de España a la cultura mexicana fueron agrias y continuas, las que tienen que ver con el idioma son escasas y siempre sin cuestionar su condición de lengua nacional».

España y el conjunto de las naciones iberoamericanas que se expresan en español poseen un intangible, que ya es, también, un tangible tan poderoso como cuantificado, son «campos de petróleo» que requieren una mayor ambición. «La cultura -escribía Emilio Lamo de Espinosa- es desde hace años (releamos a Simmel o Benjamin) industria de la cultura, con tanta importancia económica como la industria de los conocimientos, y más aún si la extendemos hasta abarcar el espectáculo (¿y no son cultura y espectáculo al mismo tiempo la música, la ópera o el cine?). La principal industria exportadora de Estados Unidos no es, por supuesto, General Motors, pero tampoco Microsoft, sino Hollywood».

Extendamos, pues, esa idea al presente porque es una profunda inversión a corto y medio plazo. Y esas industrias necesitan una adecuada movilización, un paso más para consolidar lo que se ha logrado. El necesario concurso de la empresas privadas, con las correspondientes desgravaciones fiscales -al igual que se apoyan otras industrias, con la diferencia de que ninguna, salvo el turismo, posee el potencial que significa ser el segundo idioma internacional-, ocupa un lugar estratégico en esta nueva etapa.

También aquí cabe hablar de vieja y nueva política, con la creación, de genuina naturaleza iberoamericana, de Marca Cultura en español que reúna y defina el extraordinario espacio que está llamado a ocupar en el concierto de la globalidad el idioma español. Sí, ahora ya, más moderno que el castellano.

BUCARELI


Cervantes: el póstumo hallazgo
Jacobo Zabludovsky

MTI/ El Universal On Line/Jacobo Zabludovsky

En esta serie de artículos relacionados con la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes faltaba el testimonio de Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes y ex director (ahora honorario) de la Real Academia Española en una de sus épocas más fructíferas, a quien conocí en la Universidad de Salamanca en 1980, cuando celebramos con una serie de conferencias sobre el idioma español los 10 años del noticiero 24 horas de Televisa.
El ex profesor salmantino explica a Patricia Alvarado, reportera de Radio Centro de México, el origen de la idea y el estado actual de los esfuerzos por encontrar los despojos del genio, según consta en su Historia de la RAE, recién publicada.
“En primer lugar fue la Real Academia Española la que empezó a promover el interés por Cervantes, por sus restos concretamente; el Marqués de Molins, director de la Academia, promovió que se colocaran dos lápidas en lo que es el convento y la iglesia de las Trinitarias, las que se pueden ver todavía hoy. Una dice: “Aquí yacen los restos de Cervantes que fue enterrado junto con Catalina, su esposa”. Cuando el Marqués de Molins promovió esto, en la reunión siguiente de la Academia, curiosamente, según cuento en mi reciente historia de la Real Academia Española, un grupo de académicos dijeron: “Bueno, no es seguro que Cervantes esté enterrado ahí”, y el Marqués de Molins preparó entonces un informe documental que es el que esta sirviendo de base probatoria de que efectivamente Cervantes fue enterrado ahí. La duda es si un movimiento que se hizo de la iglesia cuando se cambió la orientación del crucero de la misma, si en ese momento ciertamente se removieron restos que pudieron perderse o no, eso es lo que tendrán que determinar las excavaciones. Como sabe, la tesis en la que se apoyan es que si efectivamente se localiza un cuerpo que tenga una herida de brazo etc., de pecho también, pues podrían ser los restos de Cervantes. Entonces habría que conjeturar. La lápida de fuera, la idea de la Real Academia Española sugerida por él Marqués de Molins en aquéllos años, pues fue simplemente para indicar que ahí yacían los restos de Cervantes, y qué se vaya a hacer si efectivamente hay la fortuna, la suerte de que se encuentren, yo creo que donde deben de permanecer es ciertamente en esa iglesia de las Trinitarias. Las Trinitarias han sido las que han cuidado de todos esos restos, no solamente los suyos sino otros muchos de la misma manera que cuidaron los de Lope de Vega y por tanto ahí deben quedar y lo que habrá que hacer es una sepultura digna y nada más”.
“Está cobrando muchísimo relieve lo que es la evaluación y la certificación del español, y así en la línea del profesorado, en la misma en que estamos creando una red de Universidades, numerosísimas, que se van a ocupar fundamentalmente de formación de profesores de español como segunda lengua, tenemos que actuar en ese aspecto: la evaluación y la certificación. Junto con México, con la Universidad Nacional Autónoma de México, con la Secretaría de Relaciones Exteriores, con Conaculta y la Universidad de Salamanca, estamos a punto de preparar y lanzar un certificado, una prueba de evaluación y de certificación online en español tipo del norteamericano o del Cambridge del europeo”.

Se cumplen en 2015 cuatro siglos de la publicación de la segunda parte del Quijote y un año después cuatro siglos de la muerte del autor. Ambos aniversarios serán motivo de un homenaje sin precedentes en la literatura universal.
Habla Rafael Rodríguez Ponga, secretario general del Instituto Cervantes: “A Cervantes le valoramos por su obra literaria por su vida en Argelia, en Grecia, por su gran aventura cuando era soldado y por su vida como escritor. Con independencia de que aparezcan o no los restos finalmente o se identifiquen con claridad nosotros a Cervantes le valoramos igual como el gran genio que fue y además ahora precisamente en vísperas del cuarto centenario de su muerte que es en el año 1616. Nosotros estamos preparando ya un bienio Cervantino: el año 1615 con motivo del cuarto centenario de la segunda parte del Quijote y el 1616 con motivo de la muerte de Cervantes. En Madrid, evidentemente en Madrid, Alcalá de Henares, la ciudad cervantina por excelencia, y en todo el mundo”.
A todo esto puede agregarse el posible hallazgo de los restos, hazaña con su propia historia, cualquiera que sea el final.
De cualquier modo, la noticia esperada del escrutinio y autenticación de los huesos sería el tema del último artículo de esta serie cervantina. Mientras tanto pueden surgir nuevos datos, justificantes de la extensión de nuestro relato y del aumento de sus capítulos.
Un Bucareli más. Tal vez.
© Alianzatex 2014

PENSAMIENTOS INCORRECTOS

Españoles, argentinos y alemanes

El periodista de El País de Madrid, don Ramón Muñoz, confiesa con toda honestidad que, durante la final del último Mundial entre Alemania y la Argentina, el 70 por ciento de los españoles hinchaba por los prusianos y gritaron con fervor el gol de Götze. A la vez, se declara políticamente incorrecto y confiesa que argentinos y españoles nos odiamos mutuamente. Según Muñoz, ellos nos ven como unos "porteños buscavidas y gigolós" mientras que nosotros los vemos a ellos como "gallegos brutotes con mierda de vaca entre las uñas y con aire de virreyes".
Ya que vamos a ser incorrectos, seámoslo con exactitud. Los argentinos no vemos a los españoles como gente que tiene mierda de vaca en las uñas porque no usamos esa palabra: se dice bosta, y somos nosotros quienes la llevamos bajo la suela. La Argentina es el país de las vacas, del cereal, de los gauchos y las estancias: basta leer las crónicas del español Félix de Azara, que en el siglo XVI describía infinitos rebaños de vacas y caballos, libres en el campo, que tardaban días enteros en pasar ante la vista del testigo. Por supuesto, el argentino de hoy no tiene estancias ni vacas. Frecuentemente no sabe montar a caballo. Pero supone (y algo habrá) que el gaucho está en su ADN. El buscavida pícaro y embrollón, capaz de seducir a una mujer prohibida sin mucho escrúpulo, es en general un porteño, un habitante de la ciudad de Buenos Aires que nunca pisó el barro.
Así como la mayoría de los españoles que vinieron a la Argentina fueron gallegos, la mayoría de los argentinos que se radicaron allá son y serán siempre porteños. Y el porteño es un napolitano cabal, como Maradona, sean sus orígenes polacos, lituanos, sirios, galeses o africanos. Lo mismo da: la gesticulación teatral, el volumen de voz, la abundancia de palabras, el gesto burlón, recuerdan más bien a la "otra" madre Patria. Nápoles. De los humildes inmigrantes partenopeos hemos sacado un cierto relativismo moral que nos lleva a apoyar siempre al vencedor de todas las guerras, un día después de la victoria. Mientras tanto: "¿Yo? ¡Argentino!". Así dice un proverbio, que presenta a todos los "argentos" como neutrales en cualquier conflicto, hasta que se compruebe quién va ganando.
Aquí en la Argentina, desde 1810 hasta hoy, ser español es un dato favorable. Una carta de presentación que garantiza honor, trabajo y rectitud
En cuanto a la imagen de los "gallegos", los tenemos por incultos, tercos y de poca luz, tal vez porque los inmigrantes de ese origen que poblaron nuestro país y son nuestros abuelos, tenían como rasgo central su desesperación por trabajar y nada más. Todos progresaron, y nos dieron lo que tenemos de bueno. Nosotros adoramos a España. No la odiamos ni un poquito. Al contrario. La respetamos. Por eso nadie se opuso cuando, tras la guerra civil española, Perón mandó barcos con las bodegas cargadas de harina para regalar pan a una España destruida. En el fondo, la verdad es que nadie nos pidió opinión para hacerlo, e incluso sospechamos que toda esta historia puede ser un cuento, porque hemos conocido españoles que nos juran que "esa harina, si existió, se la quedaron los poderosos de Madrid". Puede ser. ¡Claro que puede ser!
Aquí en la Argentina, desde 1810 hasta hoy, ser español es un dato favorable. Una carta de presentación que garantiza honor, trabajo y rectitud.
Nosotros nos refugiamos en España cuando llegaron los tiempos difíciles, o simplemente los años 60. Era nuestra puerta para entrar a Europa. Y fuimos bien recibidos. El argentino (por lo general porteño, lo repito) tiene buen ambiente en Barcelona y Madrid, en Marbella, en Ibiza, en Tenerife, en Sitges. Por lo general, no andamos por los lugares que exigen trabajo duro y sin glamour como Zaragoza, Gijón, Oviedo, Santander, Murcia. El porteño es vivaracho y va donde está la plata. Esto no es una virtud moral sino una cualidad del olfato que conduce a la supervivencia.
En cuanto a los españoles "con aire de virreyes", son otra generación. Los inmigrantes que vinieron a nuestra tierra en los viejos tiempos, entre 1880 y 1930, no tenían nada de virreyes. Eran personas muy humildes, que desempeñaban cargos de servicio y maestranza (porteros, comerciantes de cercanías, mucamas por horas, camareros de bar) generalmente analfabetos y capaces de trabajar 24 horas al día. Muchos de ellos hicieron fortuna en la gastronomía y el comercio. Por ejemplo, los patrones de pizzería eran en un tiempo todos gallegos, ninguno italiano.
Los virreyes llegaron después: gerentes de grupos hispanos transnacionales, que vinieron a tomar posesión de empresas recién adquiridas en los 90. No eran "nuestros gallegos" sino otra clase de gente, algo más ilustrada. Ya no se les notaba la bosta en el zapato, sino la presunción del nuevo rico. Una suficiencia recién adquirida y una obsesión con aquello del primer mundo al cual creían pertenecer, ante nuestro estupor.
Decía un argentino de buena familia: "¿Por qué tenemos que soportar nosotros, que somos príncipes de la generosa pampa, a estos paletos con humos de nouveau riche?". Tal vez olvidando que la fortuna va y viene. Los persas fueron amos del mundo, los griegos y los egipcios, los españoles y los ingleses, los franceses, los alemanes y ahora los yanquis, rusos y los chinos. Peor que nuevo rico es ser viejo pobre.
En definitiva, hay gallegos y argentos de todo tipo y color. También muchas confusiones entre arquetipos
En definitiva, hay gallegos y argentos de todo tipo y color. También muchas confusiones entre arquetipos: una cosa es el gaucho salteño, otra el paisano correntino y otra el porteñito listillo. Una cosa es el señorito andaluz, otra el fiero conquistador ibérico y otra el mozo gallego que atiende un bar en Rosario. Quiero decir: son diferentes perfiles humanos, y ninguno de ellos es incorrecto.
En cuanto a los amores futboleros, los argentinos hemos sido siempre simpatizantes del Real de Madrid (por Alfredo Di Stefano) y últimamente del Barcelona, por Leo Messi. Además, el fútbol que se practica hoy día en España está muy cerca de nuestro paladar. Para nosotros, Xavi e Iniesta son argentinos en el sentido futbolístico del término, del mismo modo que los históricos Ignacio Ara y Fred Galiana hicieron escuela y dejaron descendientes aquí, en la esquina de Corrientes y Bouchard, donde está el templo del boxeo clásico: el Luna Park.
¿Los españoles gritaron "gol" cuando marcó el tanto alemán contra la Argentina? Perfecto, no hay ninguna falta en ello: fue un golazo. Nosotros también lo habríamos aplaudido, si no hubiéramos tenido las palmas ocupadas en taparnos los ojos húmedos.
Una vez, un argentino se sentó a la mesa de un bar, en Madrid, y llamó al camarero.
-¡Oiga, señor!¿Tiene un gin tonic?
-¿Qué si lo tengo? ¡Claro que lo tengo! ¿Usted qué quiere?
- Un gin tonic.
- Pues ordénelo.
- Póngame un gin tonic. Pero que sea de gin inglés, del bueno, marca Gordon si es posible. No quiero ginebra de granel, sino verdadero gin. ¿Comprende?
El camarero hizo una larga pausa y luego preguntó.
- ¿Sudamericano?
- Argentino, si no le importa.
- Vale, sudamericano.
Y el camarero se marchó hacia el interior de la barra, murmurando: "Saben muchas cosas los sudamericanos, saben muchas cosas los argentinos, que el gin esto y la ginebra lo otro...¡Saben muchas cosas los argentinos!".
Argentinos y españoles: el muerto se asusta del degollado

LA LENGUA VIVA



Cuestiones de gramática más o menos 


parda

 en Libertad Digital - España




Me he reído con ganas al leer el comentario de Ignacio de Despujol y Coloma a propósito de mis ideas sobre el ensayo. A mi corresponsal le recuerda el caso de la obra de Zubiri, Sobre la esencia, 500 páginas sin una sola cita. Menos páginas, tío Jeromo, pero la esencia de la cosa es la misma. Me honra la comparación con el filósofo donostiarra (no creo que haya otro). Comparto las ideas de don Ignacio sobre la necesidad de escribir ensayos sin necesidad de lucirse citando a otros autores. Basta con recordar a algunos clásicos, pero sin entretenerse en la minucia de la referencia bibliográfica. Está todo en Google.
Manuela Mansas Enrique se refiere al asunto del infinitivo a pelo, el que abre una frase solemne. Dice ella que también se llama "introductorio, solitario, enunciativo o radiofónico". Propone una nueva denominación: tarzánico.
Recuerda a los escasos parlamentos de Tarzán, o también a los de los indios en las películas del Oeste. En ese último caso, sucedía a veces que en la versión original los indios hablaban español. La forma de traducir era algo así como "Rostro pálido venir a las montañas". Ignacio Frías añade otra propuesta para esa forma de hablar: "infinitivo viudo". Habría que dar una explicación de por qué se utiliza tanto en el politiqués. Se me ocurre que de esa forma, al eludir el verbo principal, se eliminan también muchas responsabilidades.
José Manuel Sánchez Guerra se pregunta por la diferencia entre ejercer y ejercitar. No tiene mucho misterio. Aunque puedan parecer intercambiables los dos verbos, ejercer es tanto como desempeñar las obligaciones propias de un cargo, una posición social, una profesión. En cambio, ejercitar se aplica mejor a una acción concreta de esas obligaciones.
Jesús Flores Thies se maravilla de la modificación reciente de las ordenanzas militares en el sentido de promover "la igualdad entre hombres y mujeres". Se pregunta si en la Legión tendrán que cambiar el himno que habla de "el novio de la Muerte" por “la novia del muerto”. En español la Muerte es una mujer. En cambio, en alemán es un varón. Mejor será dejarlo como está.
Jesús Fierro comenta que, junto a la ortografía, deberíamos ocuparnos de la prosodia. Condena provincianismos incorrectos como pato (pacto) o catar (captar). Mi opinión es que hay variaciones regionales en la forma de pronunciar las palabras perfectamente respetables, sobre todo en el lenguaje coloquial. Los andaluces eliminan las eses finales y todos se entienden.
José Antonio Martínez Pons redarguye que él ya había aludido a la posible etimología de xuetó como diminutivo de jueu (judío). Me parece razonable. He escrito una novela en la que los protagonistas son chuetas, y así lo es un buen amigo de tertulia doméstica, Damián Galmes. Lo llamamos Salomón, por lo sabio que es, además de libertario.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

costarricense, con 


erre doble, 


no costaricense

Recomendación urgente del día
Costarricense, con erre doble, y no costaricense, es el gentilicio apropiado de los habitantes de Costa Rica, tal como indica la Ortografía de la lengua española.
Con motivo del fichaje y de la presentación hoy de Keylor Navas como portero del Real Madrid, en los medios de comunicación se están escribiendo frases como «Paco Buyo se pregunta si el fichaje del costaricense era estrictamente necesario», «El Real Madrid ya ha hecho oficial en su página web el fichaje del meta costaricense Keylor Navas» o «El meta costaricense realizó nada menos que 163 paradas».
De acuerdo con las normas ortográficas, la letra erre se duplica cuando aparece en posición intervocálica con sonido vibrante múltiple, por lo que, en lugar de costaricense, lo apropiado es escribir costarricense, tal como aparece en el Diccionario académico y en el apéndice de topónimos y gentilicios de la Ortografía de la lengua española.
Así pues, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Paco Buyo se pregunta si el fichaje del costaricense era estrictamente necesario», «El Real Madrid ya ha hecho oficial en su página web el fichaje del meta costaricense Keylor Navas» o «El meta costaricense realizó nada menos que 163 paradas».
Ver también la grafía rr en palabras compuestas.

JOSÉ MANUEL BLECUA

Director de la RAE dice que el 

español es un idioma 

eminentemente americano

 |  
AGENCIA EFE

El director de la Real Academia Española (RAE), el filólogo José Manuel Blecua, dijo hoy, durante una conferencia de prensa en Santiago de Chile, que «el español actualmente es un idioma americano con un apéndice europeo».

l director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua (d), y el secretario de la Academia Chilena de la Lengua, José Luis Samaniego.Foto: ©EFE/Sebastián Silva
L DIRECTOR DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE), JOSÉ MANUEL BLECUA (D), Y EL SECRETARIO DE LA ACADEMIA CHILENA DE LA LENGUA, JOSÉ LUIS SAMANIEGO.FOTO: ©EFE/SEBASTIÁN SILVA
«Los españoles no forman ni siquiera el diez por ciento de la variedad lingüística», recordó el responsable de la RAE tras señalar que en el censo del 2010 ya había 51 millones de hispanohablantes en Estados Unidos, por encima de los 47 millones de españoles.
Blecua considera que «dentro de las redes sociales el español ocupa un excelente lugar», como le sucede en la demografía, «con casi 500 millones de hablantes».
«Pero también es verdad que desde el punto de vista del uso científico y técnico, no tiene el lugar que le correspondería. En eso desgraciadamente todo se hace en inglés», reconoce.
Un paradójico ejemplo de esta situación es el hecho de que casi el 90 %  de los artículos que los académicos han revisado sobre la fonética del acento en el idioma español estaban escritos en inglés.
Respecto a la vigesimotercera edición del Diccionario de la RAE (DRAE), que se publicará el próximo 21 de octubre, fecha del tercer centenario de la academia, Blecua explica que «se ha cambiado todo», desde la estructura física, hasta el número de entradas.
Esta nueva publicación contendrá 93 000 palabras, 5000 más que la última publicación, correspondiente al año 2001, porque se han incorporado 6000 nuevas palabras y se han retirado 1000.
«La ortografía siempre es conservadora», asegura el director de la RAE, quien sonríe al recordar la polémica que armó el ya fallecido premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez cuando en el I Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en 1997 en Zacatecas (México), propuso «jubilar la ortografía» y «enterrar las haches rupestres».
Blecua también hace gala de su excelente humor cuando alguien le comenta: «los chilenos somos los que hablamos peor».
«Es una creencia popular y piadosa, pero no existe apoyo en ningún criterio científico», replica el director de la Real Academia Española. «Además, tienen ustedes escritores como (Jorge) Edwards que son magníficos», responde.
Desde que en 1950 se creo en México la Asociación de Academias, este organismo, que agrupa a las 22 academias de la lengua española existentes en el mundo, «ha ido funcionando muy bien, especialmente en los últimos años, apoyada en los avances de la telemática». destaca este filólogo, quien dirige la RAE desde diciembre del 2010.
«Lo de la política panhispánica no es un invento de ahora. El español se formó así», afirma Blecua, y recuerda que cuando los primeros españoles llegaron a América, se constituyeron distintos núcleos, con tradiciones y escritores diferentes, que en contacto con lenguas indígenas dieron paso a modelos de lengua policéntricos.
Respecto al uso del español en las nuevas tecnologías, José Manuel Blecua piensa que no hay de qué preocuparse.
«Esta mañana teníamos más de 630 000 seguidores en Twitter. En ese aspecto no podemos quejarnos», comenta el director de la RAE.
Y eso que, cuando la academia abrió su cuenta en esta red social «muchos académicos se enfadaron, porque no la querían de ninguna manera; la consideraban un peligro».
La misma creencia se tuvo cuando nació el telegrama. Ahora ha desaparecido y «la sintaxis del español no ha variado absolutamente en nada», concluye.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

arcoíris, mejor 


que arco iris

Recomendación urgente del día
Arcoíris, escrito en una sola palabra y con acento gráfico, mejor quearco iris.
En los medios de comunicación se aprecia cierta vacilación al escribir este término, como en «Italia llevará cordones arcoiris contra la homofobia», «Los arco iris gemelos, al descubierto» o «Detenida una italiana en Sochi por llevar los colores del arco iris».
Ambas variantes, arco iris y arcoíris, son válidas, pero, según el Diccionario panhispánico de dudas, resulta preferible la forma simple arcoíris, ya que el primer elemento de este tipo de compuestos tiende a hacerse átono, de modo que las dos palabras se acaban pronunciando como una sola, como ratifica la Ortografía académica.
Se recuerda, además, que arcoíris se escribe con tilde en la í y que su plural es invariable, los arocoíris, mientras que el plural de arco iris es arcos iris. 
De este modo, se recomienda emplear la forma simple en los ejemplos anteriores «Italia llevará cordones arcoíris contra la homofobia», «Los arcoíris gemelos, al descubierto» y «Detenida una italiana en Sochi por llevar los colores del arcoíris».

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