Primera trola: en Cataluña se da un gran consenso social en torno a la inmersión, razón última acaso de que la Generalitat se niega en redondo a consultar a la gente sobre el asunto
Lo de Quebec también era mentira. Otra más. Ocurre en parte alguna del planeta Tierra, salvo en Cataluña, existe la inmersión lingüística obligatoria; en ninguno. La inmersión en francés es allí voluntaria para los hijos de canadienses anglófonos, el veinte por ciento de la población. Sí, sí, voluntaria. Ergo, nadie que no tenga por verbo materno el francés termina escolarizado a la fuerza en ese idioma. Huelga decir que en Finlandia, país que blasona de poseer el mejor sistema educativo del mundo, la población de habla sueca recibe la instrucción en su primer idioma. A nadie se le ha ocurrido jamás sumergirlos en el finés. Únicamente aquí suceden esas cosas.
Cuatro palabras, cuatro mentiras. Así solía definirse a la difunta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Entre nosotros son seis las trolas, un par más. Las inventarió en su día la catedrática Mercè Vilarrubias. Mas enunciémoslas. Primera trola: en Cataluña se da un gran consenso social en torno a la inmersión, razón última acaso de que la Generalitat se niega en redondo a consultar a la gente sobre el asunto. Segunda trola: el sistema garantiza que todos los alumnos obtengan una notable pericia en el manejo del castellano pese a estar proscrito su uso, de ahí que en los pueblos de Girona los jóvenes se expresen en un español que recuerda tanto al de Góngora y Cervantes. Tercera trola: estudiar en la lengua materna carece de la menor importancia pedagógica, por eso ellos predicaban obsesivamente lo contrario cuando el perseguido era el catalán. Cuarta trola: disponer de una doble línea de escuelas supondría “segregar” a los alumnos… como en el resto del mundo habitado. Quinta trola: la inmersión obligatoria contribuye a la “cohesión social”, razón última tal vez la dispersión social reinante en el resto del Universo. Sexta trola: quien cuestione las cinco trolas anteriores es un catalanófobo irredento, poco menos que carne de psiquiátrico. Esta última, en fin, ni a trola llega: solo es una soberana – y soberanista – estupidez.
domingo 10 de mayo de 2015 - 12:01 a.m.El estudio de la lengua de una comunidad es importante porque contiene muchas características que sus hablantes han heredado
ARCHIVO | LA ESTRELLA DE PANAMÁ
Entre los aportes culturales de los afrodescendientes que llegaron a Panamá para la construcción del Canal están los cambios al idioma.
El español es la lengua oficial de Panamá y muchos panameños de ascendencia antillana son bilingües.
La otra lengua hablada por los antillanos que emigraron a Panamá, sus descendientes y otros que la han aprendido de ellos, es el inglés criollo.
Los panameños afro-antillanos no utilizan la terminología inglés criollo cuando se refieren a su idioma. En la ciudad de Panamá, en Colón y en Bocas del Toro, el lenguaje de los afro-antillanos es simplemente conocido como inglés.
A pesar de ser conocido como inglés en Panamá, es una lengua criolla porque exhibe muchas de las características de los lenguajes criollos a nivel mundial.
En la lingüística, le decimos lenguas criollas a aquellos lenguajes que tienen raíces multi-lingüísticas, es decir que llevan la mayor parte de su léxico de un idioma, pero contienen influencias de una o más lenguas adicionales en su léxico (vocabulario), sintaxis (gramática) y fonología (sonidos).
El lenguaje criollo panameño está basado en el inglés, lo que significa que su léxico proviene más que todo del inglés. Sin embargo, contiene unidades léxicas que han sido documentadas en lenguajes del África Occidental y en otros lenguajes criollos que se hablan en las islas caribeñas. También contiene unidades léxicas del español, y el francés así como unidades léxicas originales o innovaciones.
No todos los panameños de ascendencia antillana hablan el inglés criollo y no todos los que hablan el inglés criollo lo hablan de igual manera.
ELEMENTOS SINTÁCTICOS
La estructura sintáctica (gramática) provee la evidencia más contundente de que los lenguajes criollos son idiomas diferentes de aquellos de donde provienen sus bases léxicas.
Un lenguaje criollo demuestra una estructura marcadamente diferente del lenguaje en el cual se basa.
En Panamá es frecuente el uso de marcadores pre-verbales o sea vocablos que se pronuncian antes de un verbo (como yuustu, di, ad, etc.) para indicar el tiempo verbal, en lugar de las modificaciones verbales que se utilizan en el idioma inglés estándar.
Las gramáticas de los idiomas de África Occidental funcionan de esta misma manera.
ELEMENTOS LÉXICOS
A pesar de que los elementos léxicos (palabras) no representan las características que utilizan los lingüistas para identificar las lenguas criollas, éstos nos proveen indicios de las raíces multilingües de estos idiomas.
Las lenguas criollas distribuidas alrededor del mundo llevan características de las lenguas de donde derivan y el inglés criollo de Panamá no es una excepción en este respecto.
Aparte de palabras derivadas del inglés (su idioma de base), el inglés criollo panameño también muestra unidades léxicas de las lenguas de África Occidental, del español, del francés, así como elementos léxicos originales o innovaciones, es decir, palabras inventadas en Panamá.
El ‘Diccionario del Inglés Panameño/Dictionary of Panamanian English' es una recopilación del vocabulario del inglés criollo de Panamá y documenta elementos léxicos derivados de las fuentes antes mencionadas.
TÉRMINOS LÉXICOS DERIVADOS DE LENGUAJES AFRICANOS
Los términos léxicos derivados de los idiomas africanos llegaron a Panamá con aquellos que hablaban inglés criollo y que vinieron al istmo desde las Antillas para trabajar en proyectos agrícolas y de construcción.
A continuación podemos apreciar algunos ejemplos de palabras de uso corriente en Panamá junto con el área geográfica de África en donde estas mismas palabras se utilizan hoy en día.
Por ejemplo, la palabra únu proviene del lenguaje Ibo o Igbo hablado en Nigeria, donde se utiliza como pronombre para la segunda persona del plural - ‘‘ustedes”. El ingles criollo de Panamá utiliza hoy día esta misma palabra con el mismo significado.
Kukúu $< Ewe kuku ‘maíz', s. Harina de maíz preparada con ñajú (también llamado okra, quimbombó y gombo en otros países latinoamericanos).
Ñam $< v. Tiene múltiples fuentes de procedencia en lenguajes del África Occidental en idiomas tales como Wolof, Fula y Twi. Significa comer, particularmente de forma glotona.
Obia $< Twi obja ‘hechizo', s. y adj. Magia o brujería.
Susú $< Yoruba èsúsú, ‘ahorro', s. Dinero ahorrado en un sistema cooperativo donde se distribuye el dinero a los participantes por turno.
Únu $< Ibo, Igbo unu ‘ustedes' pron. segunda persona del plural -ustedes. Y
Yampí $< Wolof nyambi, s. Pequeña variedad de ñame. Una de las raíces comestibles.
Ewe es un lenguaje de la familia Níger-Congo hablado en Ghana, Togo y Benín por aproximadamente seis millones de personas.
Wolof es un lenguaje hablado en Senegal, Gambia y Mauritania, y es el lenguaje originario de la etnia Wolof.
El lenguaje Fula es un lenguaje del oeste de África, hablado por la etnia Fula desde Senegal hasta Camerún y Sudán.
Twi es una lengua de la familia Akan, la cual es la principal lengua nativa en Ghana.
Yorùbá es una lengua de la familia Níger-Congo hablada en Nigeria, Benín y Togo por aproximadamente 20 millones de personas.
El lenguaje Igbo, también conocido como Ibo, es miembro de la familia de lenguas de la región del Níger-Congo. El Ibo es hablado en Nigeria por aproximadamente 18 millones de personas. También se habla en Guinea Ecuatorial.
TÉRMINOS LÉXICOS DE USO COMÚN EN EL VERNÁCULO DE PANAMÁ
La existencia de una comunidad afro-antillana por más de un siglo en Panamá ha tenido un gran impacto en el idioma y la cultura de la República. Este impacto es visible en muchos aspectos de la cultura panameña en general hoy en día. Por ejemplo, el español vernacular de Panamá exhibe la influencia de la lengua anglo-antillana y ha incorporado muchos elementos léxicos y expresiones afro-antillanos.
Los panameños en la población en general disfrutan de alimentos afro-antillanos. La influencia afro-antillana en la cultura de la ciudad de Panamá es también evidente en la música, donde los ritmos típicos antillanos son populares en sus versiones originales en inglés y también en sus versiones de producción local en español.
Los siguientes son sólo algunos ejemplos de elementos léxicos del inglés criollo afro-antillano de Panamá que se entienden fácilmente en español, ver tabla.
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TÉRMINOS LÉXICOS
Dictionary of Panamanian English, de la socióloga lingüista Leticia C. Thomas
Bun, s. Un pan con sabor a fruta dulce que se come tradicionalmente al final de la Semana Santa.
Domplín $< dumpling, bola de masa, s. Masa hervida hecha de trigo, yuca o harina de maíz.
Gyal $< chica, s. Una mujer joven.
Nait-a-fón $< night +of+ fun (noche + de + diversión), s. Fiesta al aire libre con música y comida (antes en un área cerrada por las hojas de palma).
Patí $< patty, s. Empanada tradicionalmente hecha con carne molida.
Pum-pum $< Twi ‘pum-pum', s. Genitales femeninos.
Regué $< reggae, s. Género musical desarrollado en Jamaica que ahora también se produce en español en Panamá.
Saril $< sorrel (flor de Jamaica, rosella), s. Bebida hecha de las hojas de la Hibiscus sabdariffa.
Sao(s) $< souse, s. Patitas de cerdo marinadas.
Uan pat $< one pot +, s. Un plato a base de arroz y bacalao con muchos otros ingredientes.
Programación,planificación, calendario, ritmo u oportunidad son algunas alternativas en español al anglicismo timing.
En los medios, podemos encontrar frases como «La importancia del timingen el lanzamiento de campañas», «Los proyectos deberán respetar el timing establecido en las bases», «La película tiene un timing impecable, diseñado a la medida del Óscar» o «Dejando al margen el timing de la decisión, lo cierto es que la zona euro estaba en una situación extrema».
Los muy diversos significados de ese término inglés pueden expresarse en español con alguna de las alternativas citadas e incluso, dependiendo del matiz y del contexto, con otras como fecha de realización, fecha de implementación, desarrollo, duración, elección del momento adecuado/propicio, etc.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir, por ejemplo, «La importancia de la planificación en el lanzamiento de campañas», «Los proyectos deberán respetar el calendario establecido en las bases», «La película tiene un ritmo impecable, diseñado a la medida del Óscar» y «Dejando al margen la oportunidad de la decisión, lo cierto es que la zona euro estaba en una situación extrema».
Dubái,con tilde en la a, es la grafía recomendada por la Ortografía de la lengua española para el topónimo de este emirato, mejor que Dubai.
Sin embargo, en los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases como «El nuevo capricho de Dubai: tenis bajo el agua», «El transporte de carga de Emirates Skycargo entre España y Dubai sube un 44 % en un año» o «Al menos 7 heridos y cientos de evacuados en Dubai tras arder un rascacielos».
De acuerdo con la Academia, las transcripciones de nombres propios procedentes de lenguas que no utilizan el alfabeto latino en su escritura «se consideran plenamente españolas a efectos de acentuación:Altái, Chernóbil, Dubái…».
Así pues, en los ejemplos anteriores lo aconsejable habría sido escribirDubái con tilde: «El nuevo capricho de Dubái: tenis bajo el agua», «El transporte de carga de Emirates Skycargo entre España y Dubái sube un 44 % en un año» y «Al menos 7 heridos y cientos de evacuados en Dubái tras arder un rascacielos».
El gentilicio más usado es dubaití, plural dubaitíes o dubaitís.
Ver también Abu Dabi, nombre de la capital de los Emiratos Árabes
Inglaterra, Reino Unido y Gran Bretaña no son sinónimos: los tres nombres se refieren a entidades geográficas diferentes.
El nombre oficial de este país es Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, aunque lo habitual es utilizar su forma corta: Reino Unido. Gran Bretaña no es sinónimo de Reino Unido; Gran Bretaña está formada por Inglaterra, Escocia y el País de Gales, mientras que el Reino Unido comprende Gran Bretaña e Irlanda del Norte; no resulta aconsejable, pues, utilizar Inglaterra o Gran Bretaña para referirse al Reino Unido.
Sin embargo, en algunos medios se emplean indiscriminadamente estos términos para aludir al Reino Unido: «Elecciones en Inglaterra, las más inciertas de la historia», «Los disturbios del pasado agosto en Inglaterra fueron los peores que haya visto el país en las últimas décadas» o «La economía de Gran Bretaña, al borde de la recesión».
En esos ejemplos, y si las elecciones, la crisis y los incidentes a los que se alude afectan al conjunto del país, lo adecuado habría sido escribir: «Elecciones en el Reino Unido, las más inciertas de la historia», «Los disturbios del pasado agosto en el Reino Unidos fueron los peores que haya visto el país en las últimas décadas» y «La economía británica, al borde de la recesión».
En lo que respecta al gentilicio, resulta más adecuado el término británico, que engloba a los ingleses, los escoceses, los galeses y los norirlandeses.
Ver también: topónimos con artículo: el Reino Unido, mejor que Reino Unido
No es casualidad que la palabra disciplina designe al tiempo la materia de una asignatura escolar y el látigo con el que se azotaba a los alumnos díscolos. Se derivaba de un principio pedagógico tradicional: "La letra con sangre entra". Sin llegar a tanto, algunos coscorrones costaban a los escolares de mis tiempos aprender la tabla de multiplicar hasta el 9. Los ingleses la aprendían hasta el 12, por aquello de su peculiar sistema de medidas.
Ahora me dicen que la pedagogía actual abomina de la memoria, y los párvulos ya no recitan la tabla de multiplicar. Tampoco aprenden poesías clásicas de memoria. ¿No será que algunos confunden la pedagogía con la pederastia o la perestroika?
No es que el mundo de la escuela se desmorone, sino que se revuelve contra sí mismo. La violencia que ahora alarma es la de los estudiantes contra los profesores. Son innúmeros los casos de agresiones a los maestros, singularmente maestras, en los recintos escolares. El caso más degradante es el del alumno barcelonés que mató a su profesor con un disparo de ballesta. Sangre en las aulas. Es todo un símbolo de la recreación medieval de nuestros televisivos días. Los videojuegos se hacen realidad. No sé por qué, me recuerda la figura de aquel ilustrado del siglo XVIII que se suicidó con la aguja de un compás. Siempre nos llamará la atención la muerte violenta en un ambiente de estudio.
El ballestero infantil de Barcelona es un producto más de la cultura de imitación que nos llega por la vía del entretenimiento icónico, lo que entra por la pequeña pantalla de los artilugios telemáticos. Se trata de emular las excentricidades que proceden de los Estados Unidos. En lugar de rifle, ballesta. El profesor representa la opresión de los padres, de la sociedad. No cabe mayor abyección. Bueno, sí cabe, pero tampoco es cosa de fomentar el morbo.
A partir de ahora, el menester docente pasa a ser una ocupación de alto riesgo. ¿Tendrán que llevar los profesores chalecos antibalas? Entre tanto, sigan fomentando las noticias y ficciones de violencia sañuda, de crueldad gratuita. Verán qué ubérrima cosecha nos espera de nuestra educación gratuita y obligatoria.
No es cuestión de volver a colocar el látigo en las aulas, como todavía hacen simbólicamente algunos colegios tradicionales del Reino Unido, tan adicto a las tradiciones. Ese símbolo no va con los tiempos. Los estudiantes no son como esclavos. Pero los profesores tampoco deben ser piezas cinegéticas al alcance de los estudiantes asilvestrados o simplemente friquis de las artes marciales. Eso sería un abuso de mayores. Algo habrá que hacer. Por mi parte, la colaboración mínima:escribir y hacer pensar.
Diez años le llevó a Alonso Zamora Vicente (Madrid, 1916- 2006)escribir la historia de la Real Academia Española (RAE). En 1989 dejó el cargo de secretario de la institución, que ocupaba desde 1967, y publicó su obra por fin en 1999. Desde entonces, sin embargo, siguió haciendo anotaciones para actualizar su texto. Tras su fallecimiento, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y la RAE decidieron unirse para completar la segunda edición, que este lunes se ha presentado en Madrid.
En esta nueva obra se mezcla el recorrido histórico de la Academia desde su fundación —hace tres siglos— con el relato de lo ocurrido en los últimos catorce años, en los que se ha llevado a cabo una gran renovación tecnológica. También se han añadido imágenes y retratos ausentes en la anterior y se han incluido nuevos elementos visuales de la mano del estudio de diseño gráfico Sánchez /Lacasta.
Al acto de presentación, presidido por el director de la RAE y director científico de la obra, Darío Villanueva, asistieron el académico Manuel Seco y el presidente de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, Fernando Masaveu, quienes además de contar cómo se construyó esta obra, se han encargado de honrar a Zamora Vicente. El filólogo, dialectólogo, lexicógrafo y escritor fue premio Nacional de Literatura en 1969 con el libro La realidad esperpéntica (Aproximación a Luces de Bohemia), una reedición del discurso Asedio a Luces de Bohemia, primer esperpento de Ramón del Valle Inclán, con el que tomó posesión en la Academia.
"Ya no había ejemplares disponibles", contó Masaveu durante el evento, explicando que por eso surgió el interés de volver a publicar este trabajo, para lo cual ha sido imprescindible la ayuda del documentalista Mario Pedrazuela Fuentes, autor de Alonso Zamora Vicente: Vida y filología.
La Real Academia Española consta de 696 páginas y forma parte de las publicaciones relacionadas con el tercer centenario de la Academia, que comenzó a finales de 2013 y se ha prolongado hasta ahora.