No constituimos los españoles un país nuevo. Tuvimos universidades en la Edad Media. Nuestro idioma común es el que más se aprende en el mundo después del inglés. Cierto es que la contribución de los españoles a la historia de las ciencias ha sido muy modesta. En cambio, ha sido brillante en la historia de las artes. Aun dentro de nuestras miserias, hoy estamos en la cabecera de las economías que dicen prósperas. A lo mejor nos da por comernos nuestros laureles.
Sin embargo, el talón de Aquiles de nuestro desarrollo es el atraso del sistema educativo. Y aún dicen que es uno de los pilares de nuestro Estado de Bienestar. No hace falta recordar la vergüenza nacional de los informes Pisa o equivalentes. Los alumnos españoles se sitúan a la cola de Europa por sus conocimientos. Cualquier profesor talludito de universidad puede documentar el dato. Las sucesivas promociones de alumnos que llegan al alma máter (que no quiere decir "el alma de la madre") cada vez vienen menos preparados. Al menos eso es así en mi Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. No nos extrañemos luego de que algunos profesores de esa facultad, convertidos en carismáticos líderes políticos, den la impresión de nescientes, de virtuales analfabetos. El estatuto de profesor universitario no ha podido caer más bajo.
Tampoco nos debe de extrañar que una alta proporción de adultos de toda España sigan creyendo que el Sol da vueltas alrededor de la Tierra, no al revés. Como puede verse, la revolución copernicana no ha concluido.Me describe un amigo, profesor en un instituto, la irritante situación. Mientras él explica con entusiasmo el teorema de Pitágoras y su demostración geométrica, un alumno, con los cascos puestos, se deleita con la música rapera. El chico, con los ojos cerrados de placer, se repantinga en la silla y coloca los pies sobre la mesa. El profesor ya sabe que no debe llamar la atención al melómano merluzo; de otra forma recibiría un expediente disciplinario.El mundo al revés.
¿De qué sirve la estadística de que disminuye la elevada tasa de abandono escolar? Se puede seguir muy bien en la escuela siendo unabandonao, como el que no engrasaba los ejes de su carreta. Por cierto, ¿leerán los escolares españoles a Martín Fierro? ¿Leerán algo que no tenga dibujos, más allá de los mensajitos del móvil? Preguntas retóricas, preocupaciones vanas.
Qué tentación, la procrastinación. Qué tentación, también escribir *procastinación, por lo menos para algunos hispanohablantes que sostienen que "procrastinación" o "procrastinar"... no se pueden pronunciar, aunque no tienen problemas con procrear y algunas otras combinaciones silábicas similares.
Por eso es una alegría leer artículos como el del crítico de arte Daniel Molina en este diario, porque ni el autor ni el corrector le han rehuido a la palabra: en "Nuestra maravillosa vida sin sentido"(http://bit.ly/1AKlMYJ), del 3/5, escribe Molina que "la vida virtual es una sucesión infinita de instantes dispersos y la conexión perpetua de fragmentos diversos. La procrastinación (esa capacidad para posponer siempre lo que debemos hacer) no es una anormalidad. Es la esencia de la nueva vida".
No es la primera vez que los hablantes se rebelan ante las indicaciones, recomendaciones o sugerencias de la Real Academia Española. Por ejemplo, recordemos cómo reaccionaron muchos ante la posibilidad siquiera de quitar la tilde de solo cuando es adverbio (como se las considera palabras graves terminadas en vocal, tanto el adjetivo solo como el adverbio solo se escribirán siempre sin tilde). Sin embargo, la Academia venía aplicando este criterio desde muchísimo antes, pero solo (sin tilde, por supuesto) cuando esta regla se hizo "visible" gracias a los medios de comunicación y a los muchos "cambios" que introducía la nueva Ortografía, fue que el público hispanohablante en general se dio por enterado. También pasó algo similar con la acentuación de algunos monosílabos: por ejemplo, si bien poner tilde a guión, truhán, Sión no es incorrecto para la RAE (hay países de América latina que perciben el hiato y articulan esas secuencias vocálicas en sílabas distintas; nosotros los argentinos estamos entre ellos), esta ha decidido que dichas palabras tendrán una única representación gráfica: guion, truhan, Sion, porque no importa cómo se las articule, estas palabras reciben el acento siempre sobre la misma vocal (ver además, en este sentido, la conjugación de los verbos criar, fiar y reír, en el botón azul del Diccionario en línea, para comprobar cuáles son las formas verbales que se escriben siempre sin tilde).
¿Nos gusta? No siempre nos gustan estas decisiones académicas y o nos rebelamos o procrastinamos con gusto, aplazando, demorando, dejando para más adelante el seguir las indicaciones de la RAE. Pero no se trata de caprichos académicos, sino incluso de estrategias tendientes a que el español conquiste otros ámbitos, por la fuerza de su número y por la capacidad de su expresión. Aquí, en la Argentina, quizá se nos haya pasado por alto la realización, del 23 al 26 de abril pasado, del Foro Internacional del Español, en Madrid, en el que instituciones y empresas implicadas en la industria del español dispusieron de espacios para presentar sus propuestas y para intercambiar experiencias. Porque nuestro idioma, el español, exhibe posibilidades de negocios en la economía global: "La riqueza del español vale miles de millones", tituló audazmente el diario El País de España. Estemos atentos para no dejar pasar la oportunidad. No dejemos para mañana lo que podemos aprender hoy..
No escapo a la costumbre (mala por cierto) de decir una palabra o una frase en inglés cuando la mente me traiciona en medio de una diálogo y no encuentro la palabra adecuada en español para redondear la idea. Ah, pero tengo algunas buenas excusas. Por más de treinta años he tenido que recurrir al inglés para mis labores profesionales. Una parte considerable de mi educación post grado ha sido sustentada por textos y material didáctico producidos en ese idioma y, como si eso no fuera suficiente, el español en realidad es mi segunda lengua. Como dijera el profesor Gerardo Maloney ‘Lo aprendimos en la escuela, en los barrios, en la rutina diaria, porque nacimos y dimos nuestros primeros pasos por el mundo de los sentidos, nombrando las cosas en inglés'.
Pero en alguna parte de mi sentido de responsabilidad con el idioma, no me justifico. En las interacciones cotidianas la comunicación para construir puentes de entendimiento (en el salón de clases, el banco, el supermercado o con el policía en la calle) no debe dejar dudas de nuestras motivaciones. Cuando gran parte de la sociedad ve como una estupidez que merece toda la burla que ha desatado el comportamiento de una de las damas grabadas en video por un incidente ocurrido con la Policía Nacional, a media noche en la avenida Balboa, para mí hay una serie de inferencias que atentan contra nuestra paz y bienestar social; y, debemos tener cuidado, y observar con preocupación como ya dije, las motivaciones. Y ¿cuáles son esas motivaciones? Son más perversas de lo que pensamos.
Hay sectores que insisten en promover que no hay un problema social en Panamá o un problema racial. Sí lo hay. Existe una capa social que siente —y se sustenta sobre conductas corruptas regidas por el tráfico de influencias— que están por encima de los reglamentos y de las leyes. Peor cuando en público dejan claras evidencias de que ese señalamiento es así. Son mejores o más importantes que el resto de los nacionales. Si así es en público ¿qué dirán en privado?
No importa la gravedad o nivel de la falta: comienzan por el bien conocido ‘Usted no sabe quién soy yo'; primer intento por disminuir al funcionario, sea este oficial de la policía o empleado de alguna institución del Estado. De allí pasan a ‘Deme su nombre', a sacar el celular para hacer una llamada que debe intimidar al funcionario, y si estas acciones tienen pocos efectos sumados o por separados, pasan a la vociferación y los insultos. Allí es donde comienza a salir el verdadero Yo de la persona: sus actos, gestos y ante todo, lo que sale de su boca, las distinciones de clase, color de piel o estatus económico o social.
Si una panameña con un automóvil de marca regular, un poco más pintadita de piel y residente de ‘San Miguelito', por ejemplo, se hubiera comportado como lo que vimos en el video, todos sabemos que los resultados hubieran sido otros. No es que lo diga yo, desde que se dio el incidente es tema de discusión en varios medios que permiten interacción con el público. La misma joven del video pone distancia social entre los policías, los periodistas y ella y su familia. Infiere (o deja claramente establecido) que son de otro nivel social y para supuestamente hacer más ancho esa distancia social, habla en inglés.
Esas reacciones de superioridad (la de la hermana de Dalila) provocan otras reacciones; y allí es en donde los que quieren sustentar que no hay problemas sociales y raciales en Panamá, deben mirar con cuidado. Vuelvan al tema de los hermanos Dely Valdés hace un par de años, cuando no lograban clasificar al equipo de Panamá al mundial. El color de su piel figuró sobremanera en la discusión general. Igual, el tema del joven Raphael Buchanan que quiere ser piloto de aviación, a pesar de que la información que tengo sobre el caso no tiene nada que ver con su negritud o su estrato social.
En la realidad de un país multicultural y multiétnico debe quedar bien claro que cuando se comete una falta, el castigo es certero para todos, para que no se intente intimidarnos con inferencias desacertadas y estupideces. En español, inglés o cualquier otro idioma.
COMUNICADOR SOCIAL.
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‘En la realidad de un país multicultural y multiétnico debe quedar bien claro que cuando se comete una falta, el castigo es certero para todos...'
El presidente de la Academia Venezolana de la Lengua, Francisco Javier Pérez, informó que diez venezolanismos fueron incluidos en la edición 2014 del diccionariode la Real Academia Española.
Borona, chamo, emparamar, faramallero, leche (suerte), mecate, pana, pasapalo, rasca y sócate ya son vocablos venezolanos con el reconocimiento de la RAE.
“Los venezolanismos son palabras y expresiones que nacen de nuestro modo de hablar, se conocen y se interpretan por venezolanos”, dijo Pérez.
Manifestó que los criollos tenemos en nuestro modo de hablar frases coloquiales muy nuestras, refranes y palabras que se perderían en cualquier traducción oficial.
El origen de algunas se pierde en la historia y muchas vienen de vocablos en otros idiomas que fueron venezolanizados en la jerga popular. “La presencia de palabras provenientes de otros idiomas constituye un enriquecimiento del idioma español”, manifestó.
Precisó que hay expresiones que se han adoptado en el castellano venezolano, como por ejemplo fino, que proviene del inglés fine (bueno, de buena calidad), okey (muy utilizada para estar de acuerdo con algún tema, para decir que está bien).
También están aló, proveniente de Hallo (hola, en alemán) palabra que se utiliza al responder una llamada telefónica, y birra, palabra italiana equivalente a cerveza.
El lexicólogo aseguró que los cambios sociales alimentan el castellano y las expresiones venezolanas representan el saber y la conducta de una comunidad.
“Si una palabra se instala en un grupo es porque cuenta con una característica esencial que es el uso cotidiano del hablante, y esto va surgiendo por los cambios sociales de cada país”, expresó.
“El vocablo revela la aparición de un estado de madurez e identifica a los hablantes frente a los hablantes de otros pueblos”, destacó Pérez.
Expresó que es arriesgado tratar de encajar todas las frases y dichos en un lapso determinado de la historia debido a que hay algunos que, pese a su uso actual, se gestaron en épocas remotas.
Los venezolanos somos muy creativos a la hora de incorporar nuevas expresiones en nuestra lengua cotidiana, y eso queda demostrado en los más de mil venezolanismos que son aspirantes a ser incorporados todos los años en las ediciones del diccionario de la Real Academia Española.
La expresión medios sociales es preferible al anglicismo social media para referirse a las nuevas plataformas y canales de comunicación sociales caracterizadas por la conversación y la interacción entre los usuarios.
Sin embargo, en algunas noticias se encuentran oraciones como «La digitalización permite que un pequeño negocio pueda llegar a un mayor número de consumidores a través del social media» o «Me declaro una fan incondicional del social media».
Dado que el Diccionario panhispánico de dudas desaconseja emplear la forma inglesa media (forma abreviada de mass media) para aludir a los medios, lo recomendable es recurrir a la expresión española medios sociales, que goza ya de amplio uso y puede sustituir perfectamente al anglicismo.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «La digitalización permite que un pequeño negocio pueda llegar a un mayor número de consumidores a través de los medios sociales» y «Me declaro una fan incondicional de los medios sociales».
Primera trola: en Cataluña se da un gran consenso social en torno a la inmersión, razón última acaso de que la Generalitat se niega en redondo a consultar a la gente sobre el asunto
Lo de Quebec también era mentira. Otra más. Ocurre en parte alguna del planeta Tierra, salvo en Cataluña, existe la inmersión lingüística obligatoria; en ninguno. La inmersión en francés es allí voluntaria para los hijos de canadienses anglófonos, el veinte por ciento de la población. Sí, sí, voluntaria. Ergo, nadie que no tenga por verbo materno el francés termina escolarizado a la fuerza en ese idioma. Huelga decir que en Finlandia, país que blasona de poseer el mejor sistema educativo del mundo, la población de habla sueca recibe la instrucción en su primer idioma. A nadie se le ha ocurrido jamás sumergirlos en el finés. Únicamente aquí suceden esas cosas.
Cuatro palabras, cuatro mentiras. Así solía definirse a la difunta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Entre nosotros son seis las trolas, un par más. Las inventarió en su día la catedrática Mercè Vilarrubias. Mas enunciémoslas. Primera trola: en Cataluña se da un gran consenso social en torno a la inmersión, razón última acaso de que la Generalitat se niega en redondo a consultar a la gente sobre el asunto. Segunda trola: el sistema garantiza que todos los alumnos obtengan una notable pericia en el manejo del castellano pese a estar proscrito su uso, de ahí que en los pueblos de Girona los jóvenes se expresen en un español que recuerda tanto al de Góngora y Cervantes. Tercera trola: estudiar en la lengua materna carece de la menor importancia pedagógica, por eso ellos predicaban obsesivamente lo contrario cuando el perseguido era el catalán. Cuarta trola: disponer de una doble línea de escuelas supondría “segregar” a los alumnos… como en el resto del mundo habitado. Quinta trola: la inmersión obligatoria contribuye a la “cohesión social”, razón última tal vez la dispersión social reinante en el resto del Universo. Sexta trola: quien cuestione las cinco trolas anteriores es un catalanófobo irredento, poco menos que carne de psiquiátrico. Esta última, en fin, ni a trola llega: solo es una soberana – y soberanista – estupidez.
domingo 10 de mayo de 2015 - 12:01 a.m.El estudio de la lengua de una comunidad es importante porque contiene muchas características que sus hablantes han heredado
ARCHIVO | LA ESTRELLA DE PANAMÁ
Entre los aportes culturales de los afrodescendientes que llegaron a Panamá para la construcción del Canal están los cambios al idioma.
El español es la lengua oficial de Panamá y muchos panameños de ascendencia antillana son bilingües.
La otra lengua hablada por los antillanos que emigraron a Panamá, sus descendientes y otros que la han aprendido de ellos, es el inglés criollo.
Los panameños afro-antillanos no utilizan la terminología inglés criollo cuando se refieren a su idioma. En la ciudad de Panamá, en Colón y en Bocas del Toro, el lenguaje de los afro-antillanos es simplemente conocido como inglés.
A pesar de ser conocido como inglés en Panamá, es una lengua criolla porque exhibe muchas de las características de los lenguajes criollos a nivel mundial.
En la lingüística, le decimos lenguas criollas a aquellos lenguajes que tienen raíces multi-lingüísticas, es decir que llevan la mayor parte de su léxico de un idioma, pero contienen influencias de una o más lenguas adicionales en su léxico (vocabulario), sintaxis (gramática) y fonología (sonidos).
El lenguaje criollo panameño está basado en el inglés, lo que significa que su léxico proviene más que todo del inglés. Sin embargo, contiene unidades léxicas que han sido documentadas en lenguajes del África Occidental y en otros lenguajes criollos que se hablan en las islas caribeñas. También contiene unidades léxicas del español, y el francés así como unidades léxicas originales o innovaciones.
No todos los panameños de ascendencia antillana hablan el inglés criollo y no todos los que hablan el inglés criollo lo hablan de igual manera.
ELEMENTOS SINTÁCTICOS
La estructura sintáctica (gramática) provee la evidencia más contundente de que los lenguajes criollos son idiomas diferentes de aquellos de donde provienen sus bases léxicas.
Un lenguaje criollo demuestra una estructura marcadamente diferente del lenguaje en el cual se basa.
En Panamá es frecuente el uso de marcadores pre-verbales o sea vocablos que se pronuncian antes de un verbo (como yuustu, di, ad, etc.) para indicar el tiempo verbal, en lugar de las modificaciones verbales que se utilizan en el idioma inglés estándar.
Las gramáticas de los idiomas de África Occidental funcionan de esta misma manera.
ELEMENTOS LÉXICOS
A pesar de que los elementos léxicos (palabras) no representan las características que utilizan los lingüistas para identificar las lenguas criollas, éstos nos proveen indicios de las raíces multilingües de estos idiomas.
Las lenguas criollas distribuidas alrededor del mundo llevan características de las lenguas de donde derivan y el inglés criollo de Panamá no es una excepción en este respecto.
Aparte de palabras derivadas del inglés (su idioma de base), el inglés criollo panameño también muestra unidades léxicas de las lenguas de África Occidental, del español, del francés, así como elementos léxicos originales o innovaciones, es decir, palabras inventadas en Panamá.
El ‘Diccionario del Inglés Panameño/Dictionary of Panamanian English' es una recopilación del vocabulario del inglés criollo de Panamá y documenta elementos léxicos derivados de las fuentes antes mencionadas.
TÉRMINOS LÉXICOS DERIVADOS DE LENGUAJES AFRICANOS
Los términos léxicos derivados de los idiomas africanos llegaron a Panamá con aquellos que hablaban inglés criollo y que vinieron al istmo desde las Antillas para trabajar en proyectos agrícolas y de construcción.
A continuación podemos apreciar algunos ejemplos de palabras de uso corriente en Panamá junto con el área geográfica de África en donde estas mismas palabras se utilizan hoy en día.
Por ejemplo, la palabra únu proviene del lenguaje Ibo o Igbo hablado en Nigeria, donde se utiliza como pronombre para la segunda persona del plural - ‘‘ustedes”. El ingles criollo de Panamá utiliza hoy día esta misma palabra con el mismo significado.
Kukúu $< Ewe kuku ‘maíz', s. Harina de maíz preparada con ñajú (también llamado okra, quimbombó y gombo en otros países latinoamericanos).
Ñam $< v. Tiene múltiples fuentes de procedencia en lenguajes del África Occidental en idiomas tales como Wolof, Fula y Twi. Significa comer, particularmente de forma glotona.
Obia $< Twi obja ‘hechizo', s. y adj. Magia o brujería.
Susú $< Yoruba èsúsú, ‘ahorro', s. Dinero ahorrado en un sistema cooperativo donde se distribuye el dinero a los participantes por turno.
Únu $< Ibo, Igbo unu ‘ustedes' pron. segunda persona del plural -ustedes. Y
Yampí $< Wolof nyambi, s. Pequeña variedad de ñame. Una de las raíces comestibles.
Ewe es un lenguaje de la familia Níger-Congo hablado en Ghana, Togo y Benín por aproximadamente seis millones de personas.
Wolof es un lenguaje hablado en Senegal, Gambia y Mauritania, y es el lenguaje originario de la etnia Wolof.
El lenguaje Fula es un lenguaje del oeste de África, hablado por la etnia Fula desde Senegal hasta Camerún y Sudán.
Twi es una lengua de la familia Akan, la cual es la principal lengua nativa en Ghana.
Yorùbá es una lengua de la familia Níger-Congo hablada en Nigeria, Benín y Togo por aproximadamente 20 millones de personas.
El lenguaje Igbo, también conocido como Ibo, es miembro de la familia de lenguas de la región del Níger-Congo. El Ibo es hablado en Nigeria por aproximadamente 18 millones de personas. También se habla en Guinea Ecuatorial.
TÉRMINOS LÉXICOS DE USO COMÚN EN EL VERNÁCULO DE PANAMÁ
La existencia de una comunidad afro-antillana por más de un siglo en Panamá ha tenido un gran impacto en el idioma y la cultura de la República. Este impacto es visible en muchos aspectos de la cultura panameña en general hoy en día. Por ejemplo, el español vernacular de Panamá exhibe la influencia de la lengua anglo-antillana y ha incorporado muchos elementos léxicos y expresiones afro-antillanos.
Los panameños en la población en general disfrutan de alimentos afro-antillanos. La influencia afro-antillana en la cultura de la ciudad de Panamá es también evidente en la música, donde los ritmos típicos antillanos son populares en sus versiones originales en inglés y también en sus versiones de producción local en español.
Los siguientes son sólo algunos ejemplos de elementos léxicos del inglés criollo afro-antillano de Panamá que se entienden fácilmente en español, ver tabla.
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TÉRMINOS LÉXICOS
Dictionary of Panamanian English, de la socióloga lingüista Leticia C. Thomas
Bun, s. Un pan con sabor a fruta dulce que se come tradicionalmente al final de la Semana Santa.
Domplín $< dumpling, bola de masa, s. Masa hervida hecha de trigo, yuca o harina de maíz.
Gyal $< chica, s. Una mujer joven.
Nait-a-fón $< night +of+ fun (noche + de + diversión), s. Fiesta al aire libre con música y comida (antes en un área cerrada por las hojas de palma).
Patí $< patty, s. Empanada tradicionalmente hecha con carne molida.
Pum-pum $< Twi ‘pum-pum', s. Genitales femeninos.
Regué $< reggae, s. Género musical desarrollado en Jamaica que ahora también se produce en español en Panamá.
Saril $< sorrel (flor de Jamaica, rosella), s. Bebida hecha de las hojas de la Hibiscus sabdariffa.
Sao(s) $< souse, s. Patitas de cerdo marinadas.
Uan pat $< one pot +, s. Un plato a base de arroz y bacalao con muchos otros ingredientes.