Translate

segunda-feira, 31 de agosto de 2015

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

refugiado 


no es lo mismo 


que


inmigrante

Recomendación urgente del día
El término refugiado se aplica al que huye por un conflicto o por persecución política, por lo que no equivale a inmigrante, que es cualquier persona que llega a un país para fijar su residencia en él.
En las noticias sobre la crisis que vive Europa con relación a la llegada masiva de personas procedentes de África y de Asia se encuentran ejemplos como los siguientes: «La Guardia Costera griega rescata a más de 700 inmigrantes en 48 horas», «Una crisis de inmigrantes sin precedentes obliga a la UE a buscar respuestas» y «Merkel y Rajoy preparan juntos la cumbre de los refugiados».
Como criterio general y según las definiciones del Diccionario académico,inmigrante es un término que incluye a todos aquellos que inmigran, es decir, que llegan a un país para establecerse en él; también puede hablarse de emigrante, si el punto de vista es el del país de salida, o migrante, que incluye a ambos y es más frecuente en el español de América.
Desde un punto de vista lingüístico, y con independencia de la definición precisa establecida en derecho internacional, un refugiado es aquel que ‘se ve obligado a buscar refugio fuera de su país a consecuencia de guerra, revoluciones o persecuciones políticas’.
Dado que no todos los refugiados buscan establecerse en otro país, sino que solo huyen por su propia seguridad, a menudo de modo temporal como se aprecia en los casos donde la protección la han encontrado en un campamento fronterizo con el país en conflicto, es impropio llamarlosinmigrantes. En la actual crisis de la Unión Europea hay claros indicios de que este desplazamiento obedece a una guerra y a la persecución política, por lo que lo preciso en los ejemplos anteriores había sido optar porrefugiados.

sexta-feira, 28 de agosto de 2015

PERILLÁN

Resultado de imagem para PERILLÁN

Palabras con mucho cuento: «perillán»

POR M. ÁNGELES GARCÍA
C


ierto es que nadie, hoy en día, a no ser que tenga ya una edad y las canas pueblen su testa, use la palabra que hoy nos ocupa. Pero hubo un tiempo en que «perillán» llenaba las conversaciones de unos y de otras, y en las calles de aquella España tan escarnecida por hambres y guerras, muchos perillanes se buscaban la vida.



«Perillán», para entrar en situación, es un adjetivo usado más en su forma masculina que significa «persona pícara, astuta». Pero como todo tiene un origen, el de esta palabra se remonta al siglo XIII, y alude en realidad a un nombre propio: Per (Pedro) Illán (Julián).

No debieron ser muchos los logros de este hombre que vivió en Toledo y del que solo se conoce la fecha de su muerte (1247). Como muchos en su época, dedicó su vida al servicio del rey y de su ejército, al que se entregó con pundonor. Y debió de ser un hombre orgulloso. Tanto, que no podía soportar la idea de que alguien le pisara siquiera después de muerto. Así que pidió al rey, como recompensa por los años y servicios prestados a la corona, ser enterrado en alto en la catedral. Y lo consiguió. Vaya que si lo consiguió. Su sepulcro se halla, según explica Felipe Monlau en su Diccionario etimológico, en la capilla de Santa Eugenia de la catedral de Toledo.

No hay crónicas que cuenten cuánto debió costarle al buen Pedro (o Per) conseguir su propósito, pero a ciencia cierta que se valió para conseguirlo de mucha astucia, mucha maña y mucha insistencia. Como la anécdota trascendiera y llegara al pueblo, pronto empezó a llamarse perillán a cualquier hombre que se caracterizara por ser «mañoso, cauto y sagaz en su conducta y en el manejo de sus negocios» y, en general, a todos los que conseguían sus propósitos por descabellados que fueran.

Pero como el tiempo va pintando las palabras con otros tonos y colores, los perillanes acabaron convertidos en pícaros unos siglos más tarde, puesto que también estos debían poner a funcionar toda su astucia para sobrevivir en la mísera España de los Siglos de Oro.

Aunque se cargó de connotaciones negativas en su viaje a través del tiempo, sin embargo no deja de ser una palabra simpática. Quizá porque ya solo se la oigamos decir, con apenas voz, a nuestro abuelo, cuando le visitamos de tarde en tarde. «¡Ay, perillán!», nos dirá con ojos tristes, mientras nos da cariñosas palmaditas en la cara. Como la misma palabra, también él se va muriendo.

R



La erre

Las palabras sin prefijo se escriben con una sola r inicial, ruta, retrato, región, robo, rectora.



Lo primero que hay que decir es que la letra r se llama erre y no ere, como antiguamente. Por ejemplo, RCN se lee erre-ce-ene, y no ere-ce-ene. La distinción entre la sencilla, de caro, coro, cero, y la doble de carro, corro, cerro, se indica diciendo “erre sencilla” (r) y “erre doble” (rr).
Es bueno que profesores y alumnos involucrados en los concursos de ortografía lo tengan en cuenta en sus participaciones.

La r tiene sonido fuerte al comienzo de palabra, rata, rezo, Rita, ropa, rubio, y entre consonante y vocal, Israel, enredo, Enrique, enroque, enruanado, y sonido suave entre vocales, cara, Cereté, maorí, toro, Barú. Para indicar el sonido fuerte entre vocales se escribe r doble, parra, Herrera, zurriago, arroz, arrullo.
El asunto es muy claro si las palabras que dicta el profe son vara, con r sencilla, y barra, con r doble, pero se complica si dicta palabras compuestas, como cliclorruta, autorretrato, ecorregión, biorregión, antirrobo, vicerrectora, que muchas veces se ven escritas con una sola r intervocálica, lo que lógicamente da otro sonido.
El error obedece a que esas palabras sin prefijo se escriben con una sola r inicial, ruta, retrato, región, robo, rectora.
Y la necesidad de duplicar la r surge al anteponerles a estas voces prefijos terminados en vocal, lo que exige duplicar la r para mantener el sonido fuerte.
Más sobre la ge y la jota
A lo ya dicho sobre la g y la j la semana pasada, podemos agregar otras pistas.
Algunas palabras escritas con g en francés e inglés pasan con j al español; por ejemplo, reportaje (de reportage), garaje (de garage), sabotaje (de sabotage), bricolaje (de bricolage), golaveraje (de goal average).
La palabra giba expresa la misma idea de joroba, y para rematar tiene el mismo comienzo de jíbaro, dos relaciones que podrían llevarlos a escribir jiba. El mismísimo Diccionario de la lengua española, en algunas de sus ediciones, lo hizo, pero hoy, y desde hace ya varias décadas, la única escritura correcta para esta voz es giba.
El verbo ingerir, ‘consumir líquido o sólido por la boca’, convive con su homófono injerir, ‘meter una cosa en otra’, ‘injertar una planta’, ‘entrometerse’. Si al ‘profe’ se le ocurre dictarla, habría que pedirle contexto: “No se injiera en mis asuntos” o “No ingiera carne cruda”.
Si el profe tiene la edición del 2014 del Dile, les puede dictar palabras nuevas como mánager, júnior, magíster, ángelus. La pronunciación española de esas voces es /mánajer/, /júnior/, /majíster/, /ánjelus/. Si dijera /mánayer/, /yúnior/, /mayíster/, ányelus/, estaría pronunciando las dos primeras en inglés, y las dos últimas, en latín.
FERNANDO ÁVILA
Experto en redacción y creación literaria

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

datos macro, 


mejor que datos 


macros

Recomendación urgente del día
Macro, mejor que macros, es el plural preferido del acortamiento macro(de macroeconómico) cuando esta voz funciona como adjetivo, como ocurre en datos macro, mejor que datos macros, forma también válida.
En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «Los datos macros evidencian que la recuperación ha llegado hace varios trimestres», «Esta corriente ha permitido también enriquecer a la economía en términos macros» o «A niveles macros no parece una ecuación justa, particularmente para los países más pobres».
De acuerdo con la Nueva gramática de la lengua española, cuando losacortamientos se emplean como adjetivos se aprecia variación respecto al modo de crear los plurales: se dice películas porno, invariable, a partir de películas pornográficas, pero personas progres, con plural regular, a partir de personas progresistas.
El plural regular en ese tipo de expresiones suele verse favorecido por la difusión del plural de dicho acortamiento como sustantivo: es habitual decir los progres, donde progres es sustantivo plural, de modo que se tiende a pluralizar también el acortamiento adjetivo y decir las personas progres; pero no se emplea las pornos como sustantivo para referirse a las películas pornográficas, por lo que tampoco se dice las películas pornos,sino las películas porno, con plural invariado.
Eso mismo sucede con macro (no se usa los macros como sustantivo en ese sentido), lo que ha dado lugar al uso mayoritario del plural invariable respecto al regular (datos macro frente a datos macros).
Así pues, aunque todos los ejemplos iniciales pueden considerarse válidos, habría sido más adecuado escribir «Los datos macro evidencian que la recuperación ha llegado hace varios trimestres», «Esta corriente ha permitido también enriquecer a la economía en términos macro» y «A niveles macro no parece una ecuación justa, particularmente para los países más pobres».
Cuestión distinta es el sustantivo macro, empleado en informática tanto enfemenino como en masculino como acortamiento de macroinstrucción, que sí forma el plural regularmente: «Las macros se pueden organizar en un diagrama de árbol o en una tabla» o «Los macros son utilizados para automatizar procesos y unificar tareas».
Ver también macrofiesta, en una sola palabra.

quinta-feira, 27 de agosto de 2015

NOTICIAS DEL ESPAÑOL

| Ana Mengotti (Agencia Efe) - Fuente: Fundéu.


Presentan manual para los que tienen la escritura como asignatura pendiente

Convencido de que escribir es una asignatura pendiente para el 95 % de las personas, el periodista y escritor colombiano Andrés Hoyos se ha propuesto abrirles las puertas a «una relación afectuosa, incluso sentimental, con la escritura».

Portada del libro. Foto: ©elmalpensante.com
Portada del libro. Foto: ©elmalpensante.com
Hoyos presentó en Bogotá su Manual de Escritura (Libros-malpensante), un compendio de ideas y reglas sobre la escritura, amén de una aproximación al estilo literario, en solo 99 páginas.
Fundador de la revista cultural El Malpensante, de la cual fue director durante 12 años, y hoy en día uno de los articulistas más destacados de Colombia, confiesa que él mismo aprendió mucho al escribir el manual, pues debió sistematizar hábitos de escritura que ni siquiera era consciente de tener.
«Había cosas que no tenía tan claras hasta que me puse a escribir», dice Hoyos en una entrevista con Efe, horas antes de sostener una charla en público sobre su manual con el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, Premio Alfaguara 2011.
Esta clase de libros son más comunes en inglés que en español, recuerda el autor de Manual de Escritura, quien ha sido lector asiduo de obras como The Elements of Style, de E. B. White, la biblia de los manuales de escritura.
Después de dos novelas, un sinfín de cuentos y cientos de artículos para El Espectador y otros medios, Hoyos sabe que «uno no nace siendo escritor» y que «la escritura requiere un aprendizaje formal».
Hay una gran incapacidad para expresarse por escrito, que en algunas personas a veces no se nota cuando hablan. Son personas que hablan de manera razonable, pero cuando se sientan a escribir se le traban los cables, explica.
El manual de Hoyos es el libro de alguien que está hablando de los instrumentos de su trabajo. «Me he encontrado con una cantidad de cosas que no había interiorizado como hábitos», señala.
Según dice en la introducción del manual, solo se necesitan dos requisitos a la hora de sentarse a escribir: «hay que apreciar la lectura adquiriendo en ella habilidades por lo menos medianas y tener ganas. El resto corre por cuenta de un modelo pedagógico adecuado y de un buen manual de acompañamiento como ojalá lo sea este».
El manual está pensando para que le sirva desde a un estudiante de bachillerato o a un universitario hasta un profesional con ganas de hacer más atractiva, clara y comprensible su escritura.
Hoyos considera fundamental «en todos los niveles de escolaridad que a la gente le enseñen a escribir»; es una forma de aprender a pensar y además la escritura ha hecho explosión con las nuevas tecnologías y cada vez es más necesario saberse expresar por escrito.
Hoy cualquiera, no solo los pudientes o poderosos, deben escribir a diario, aunque ya no sean cartas, memorias o documentos, sino mensajes de texto, correos electrónicos o trinos en Twitter.
Antes de escribir este manual Hoyos dictó talleres de escritura y mucho antes cuando era el director de El Malpensante debió leer infinidad de textos que les enviaban personas deseosas de publicar en una revista que siempre se ha preciado de dar a conocer nuevos escritores y relatos inéditos.
El error más común se da en la regla mas básica de todas: en español las frases se construyen con sujeto, verbo y predicado y no hay que poner signos de puntuación entre estos elementos, a no ser que haya oraciones subordinadas, afirma.
El manual de Hoyos es todo menos dogmático, presenta infinidad de ejemplos concretos y graciosos de frases con mala y buena redacción y tiene un toque humorístico que ayuda al lector a desarrollar el afecto por la escritura de que él hace gala.
No es que Hoyos incite a no respetar las reglas académicas. La filosofía del manual es «aprende bien y luego cuando te sientas seguro empieza actuar por tu cuenta».
El Manual de Escritura es la segunda obra publicada por Libros-malpensante, una nueva editorial independiente colombiana creada en torno a la revista homónima, que en el 2014 cumplió 18 años.
El primero fue un libro de crónicas del escritor y periodista colombiano Alberto Salcedo y para los próximos el material saldrá seguramente de los nutridos archivos de la revista.
Las grandes editoriales han dejado cosas sin cubrir y las intermedias han desaparecido, por lo que creo que hay un publico para las pequeñas e independientes, señala Hoyos.
Uno de los consejos que da Hoyos a quienes se inician en la escritura lo tomó de Gustave Flaubert, el autor deMadame Bovary: siempre hay que leer en voz alta los textos, porque las palabras tienen sonido y «el oído de la mente no basta».

LENGUAJE


¿Es Beijing o Pekín?
Ante el uso extendido de la primera forma en los medios de comunicación, es conveniente aclarar cómo debe designarse a la capital china en español. Qué dice al respecto la Ortografía de la lengua española.
Aun cuando algunos medios de comunicación prefieran Beijing, la capital de China es Pekín, nombre tradicional en español.
“Toledo no tuvo un buen día y terminó décimo en el Mundial de Beijing”, titula hoy la agencia de noticias Télam, en relación con la participación del atleta argentino, lanzador de jabalina, en la competencia internacional que se desarrolla en Pekín.
El nombre Beijing es resultado de la transcripción de los caracteres chinos al alfabeto latino según el sistema “pinyin”, desarrollado en China a partir de 1958, con el fin de unificar los diversos sistemas de transcripción del chino aplicados por distintos países, explica el Diccionario panhispánico de dudas.
Este sistema se puso en práctica oficialmente en 1979 y es hoy mayoritariamente utilizado por las agencias de prensa. No obstante, se recomienda usar en nuestro idioma el nombre tradicional español, Pekín, cuyo gentilicio es pekinés (o pequinés, si se utiliza la grafía minoritaria Pequín).
La Fundación del Español Urgente (Fundéu) dice que Pekín, en lugar de Beijing, “es la forma recomendada en español de este topónimo, tal como indica la Ortografía de la lengua española”.
Aunque no es inadecuada la forma Beijing, puesto que es la forma oficial del nombre en caracteres latinos, según el sistema pinyin, se prefiere Pekín por ser la forma tradicional en español de la capital china.
La transcripción intenta reproducir la sustancia fónica, buscando en muchas ocasiones equivalencias aproximadas para fonemas de la lengua original que no existen en la de acogida. Un ejemplo de transcripción es judo, grafía inglesa y francesa del japonés jūdō, también transcrito ŷūdō, que en español debe escribirse yudo. > F. P. > La República. > Imagen: Recorte de la tapa del diario español El País. 

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

contorneado facial, 


alternativa 


a contouring

Recomendación urgente del día
La expresión contorneado facial (así como perfilado y modelado facial) son alternativas en español para referirse a la técnica de maquillaje contouring.
El contouring es la técnica de maquillaje que consiste en aplicar colores oscuros e iluminadores en el rostro para conseguir un mayor relieve de las facciones y ocultar imperfecciones. Con ella se puede, por ejemplo, afilar una nariz, reducir el tamaño de la barbilla o mostrar un rostro más alargado de lo que realmente es.
Aunque es una técnica muy antigua entre los grandes profesionales, últimamente se ha popularizado y los medios de comunicación se están refiriendo a ella con el anglicismo contouring: «Trucos para lograr el ‘contouring’ sin acabar pareciendo un mapache», «El Contouring o la técnica para esculpir el rostro» o «“Contouring”: aprende a hacerte el maquillaje de moda paso a paso».
Los términos en español contorneado/modelado/perfilado facial son adecuados para evitar el uso de ese anglicismo, de modo que en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Trucos para lograr el contorneado facial sin acabar pareciendo un mapache», «El modelado facial o la técnica para esculpir el rostro» y «Perfilado facial: aprende a hacerte el maquillaje de moda paso a paso».
Si se prefiere optar por el extranjerismo lo adecuado es escribirlo en minúscula, ya que se trata de un nombre común, y en cursiva o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra.

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...