La palabrazikase escribe con inicial minúscula cuando se emplea de manera informal para referirse a la enfermedad causada por el virus del mismo nombre (el zika), pero con mayúscula para aludir a este virus, a la fiebre que produce y al nombre completo de la enfermedad:virus/fiebre/enfermedad del Zika.
Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como «Es la primera vez que una epidemia de fiebre zika se manifiesta en África», «Se prenden las alarmas en Cereté por posibles casos de Zika» o «El zica se manifiesta con erupciones (puntos blancos o rojos) en la piel».
El virus del Zika,causante de una enfermedad caracterizada por un brote de erupciones en la piel que puede ir acompañado de fiebre, artritis o artralgia, conjuntivitis, dolores musculares o dolor de cabeza, entre otros síntomas, recibe su nombre del bosque Zika (Uganda) donde se aisló por primera vez en un mono rhesus en 1947. Por ello, se recomiendan las formas virus del Zika o virus de Zika, pero se desaconseja escribir virus Zika, sin preposición por influencia del inglés.
La Ortografía académica establece que en las denominaciones de enfermedades que incluyen un nombre propio se ha de respetar la mayúscula de este (enfermedad de Parkinson, mal de Alzheimer…); pero añade que, «cuando el nombre propio pasa por sí solo a designar la enfermedad, se convierte en un nombre común, que debe escribirse con minúscula inicial y someterse a las reglas ortográficas del español: Su padre tenía párkinson;Trabaja en una fundación para la investigación del alzhéimer».
Por otro lado, aunque la grafía zica, con c, no puede considerarse incorrecta, se recomiendamantener la k del nombre original, ya que, como señala también la Ortografía, está presente en numerosos préstamos de muy diverso origen (bikini, kiwi, ukelele, kamikaze…).
Por eso, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Es la primera vez que una epidemia de la fiebre del Zika se manifiesta en África», «Se prenden las alarmas en Cereté por posibles casos de zika» o «El zika se manifiesta con erupciones (puntos blancos o rojos) en la piel».
Desde antaño la idea de idioma estaba ligada a la idea de poder o por lo menos a la idea de gobernabilidad. La gramática española de Nebrija salió a la luz precisamente cuando el Imperio Español comenzó a extenderse al continente americano. El latín además de haber sido lingua franca en los territorios del Imperio Romano, también pasó a serlo de los círculos cultos de la ciencia, el arte y la religión desde la Edad Media hasta la modernidad, aun cuando los idiomas romances derivados ya llevaban siglos y aún establecían sus propios dominios, academias y variantes.
No es nada nuevo que el inglés sea la lengua predominante actualmente. En la misma oración anterior, al decir “actualmente” dije un anglicismo, ya que en “castellano castizo” la palabra correcta debía ser “hoy en día”. Sin embargo, la influencia del inglés actual va mucho más allá del spanglish o la utilización extendida en algunos países no anglosajones como los países escandinavos.
Observaba el escritor George Steiner en una entrevista que el idioma de hoy en día no era realmente el inglés, sino una especie de versión estándar del inglés americano. Una versión estándar simplificada e incluso pobre. Bajo la superficie de todos los idiomas de hoy en día, dice Steiner, está esa versión estándar del inglés americano. El español, el chino, el francés; todos tienen el núcleo cultural de esta versión estándar y esto se transmite en la forma de construir oraciones, en los préstamos lingüísticos, en las expresiones populares pero también en la esencia misma de cada idioma.
El escritor colombiano Fernando Vallejo, amante del idioma español, decía con su característico sarcasmo: “Nos han colonizado hasta el alma”, en desacuerdo con las nuevas formas del idioma, que según él, no hacen sino afearlo. Por otra parte, hay defensores de las nuevas formas de hibridación del idioma, como el escritor Ilan Stavans, que en su ensayo In Defense of Spanglish, donde establece el valor del spanglish como expresión cultural en contra de la rigidez y el autoritarismo de las academias del idioma. Compara el spanglish con el yiddish, la mezcla de hebreo y alemán surgida en la Edad Media en ciertas regiones de Europa.
Sin embargo, para usar una analogía bastante actual, podríamos decir que el lenguaje es el software del pensamiento. A través del idioma están las coordenadas de la capacidad de pensar, o las posibilidades de concebir distintos mundos. Si todos pensamos “igual” en el mundo, además de recibir la esencia de un idioma “estándar”, ¿no estaremos perdiendo algo, después de todo, sobre todo en relación con la posibilidad de comprender el mundo?
El término hincapiées resultadode la composicióndel verbo hincary del nombre pie, de modo que lo adecuado es hincapié —con h inicial—, noincapié.
Sin embargo, es bastante frecuente encontrar una escritura inapropiada de esta expresión en los medios de comunicación: «El Ayuntamiento de Puerto Real hará incapié en la peatonalización del centro con motivo de la Semana Europea de la Movilidad», «Se ha hecho incapié en la gran acogida que ha tenido el título» o «El doctor aseguró que se hará especial incapié en disminuir los gastos».
Según el Diccionario académico, el sustantivo hincapiésignifica ‘acción de hincar o afirmar el pie para sostenerse o para hacer fuerza’ y la locución verbal hacer hincapiése define como ‘insistir en algo que se afirma, se propone o se encarga’.
Dado el matiz enfático que tiene la propia palabra, es preferible no abusar de la construcción tan repetida hacer especial hincapié, puesto que puede resultar redundante.
En cualquier caso, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido preferible escribir «El Ayuntamiento de Puerto Real hará hincapié en la peatonalización del centro con motivo de la Semana Europea de la Movilidad», «Se ha hecho hincapié en la gran acogida que ha tenido el título» y «El doctor aseguró que se hará (especial) hincapié en disminuir los gastos».
Casi 470 millones de personas lo hablan y otros 21 millones lo estudian como idioma extranjero. Es la tercera lengua más usada en Internet y la segunda en redes sociales masivas como Facebook o Twitter... Las cifras de El español en el mundo, anuario del Instituto Cervantes, ratifican un crecimiento sostenido de dominio junto al inglés en 2015. Pero frente a estos alentadores números no conviene caer en espejismos que nublen la cada vez más preocupante calidad del idioma, según alertan los expertos. Su uso resulta progresivamente “zarrapastroso”, en palabras de los responsables del Cervantes y de la Real Academia.
Optimismo en las cifras - Así lo advirtió ayer mismo Víctor García de la Concha, director del instituto y miembro de la RAE. “Ya lo he comentado alguna vez y lo repito. La calidad del español se encuentra en un estado zarrapastroso”. No lo ha diagnosticado a solas. Los expertos y los académicos contemplan el empobrecimiento del idioma con enorme preocupación. Constatan varias razones: “Deriva de una mala y escasa lectura y una deficiente educación en el conocimiento del idioma”, afirma García de la Concha. Lleva observando la ola predominante del español en el mundo desde hace décadas. Mientras fue responsable de la RAE, impulsó alianzas globales para estrategias en lo que llamó el panhispanismo. Fueron épocas expansivas. Durante su etapa al frente del instituto, en los últimos cuatro años, han escaseado los recursos, pero él ha querido hacer de la necesidad virtud y ha alentado su iberoamericanización.
Su experiencia le lleva a mostrarse optimista en cuanto a las cifras, pero bastante pesimista en lo que se refiere al declive cualitativo del idioma. Tampoco lo achaca directamente García de la Concha a la era digital: “Los expertos nos advierten de que no hay una clara relación entre los cada vez más presentes signos y el empobrecimiento, pero sobre eso aún carecemos de perspectiva”.
Las soluciones, a su entender, quedan en gran parte en manos de decisiones políticas. También de una necesaria autonomía del Cervantes. “Sería deseable para esta institución un modelo más autónomo de gestión, como el que tienen el Museo del Prado o la Biblioteca Nacional. No quedaríamos así sujetos a los vaivenes de la política”, defiende.
Lo sabe por experiencia. El cargo que ahora ocupa viene sufriendo una especie de efecto embudo, en el marco de una guerra política entre los dos ministerios de los que depende —Cultura y Exteriores—, guerra que parte de la era de José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Ejecutivo y que se ha repetido con el Gobierno de Mariano Rajoy.
Ambos ministerios han librado batallas por su control —y de la mano el de la política de Estado en un asunto tan estratégico como el del español— desde que César Antonio Molina lo quisiera engullir en la órbita de Cultura. José Manuel García-Margallo, titular de Exteriores, y José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura, no bajaron las armas en toda la pasada legislatura. Son muchas las voces que sostienen que una ley de autonomía del Cervantes resolvería, en gran medida, su situación de anquilosamiento. El actual vacío de poder no parece el mejor contexto para ello.
Quedan otras certezas alentadoras en cifras. Los autores del informe presentado ayer, David Fernández Vítores, de la Universidad Complutense, y José Montero Reguera, de la Universidad de Vigo, las expusieron. El primero aportó la contundencia de nuevos censos en varios países y algunos datos de interés. El anuario precisa que el grupo de usuarios potenciales con dominio nativo y con uso más limitado alcanza hoy los 559 millones en todo el mundo. En 2030, un 7,5% de la población mundial será hispanohablante. Actualmente lo es el 6,7%, muy por encima de quienes usan el ruso (2,2%) y de un escaso 1,1% de alemán y francés.
El impulso de las nuevas tecnologías y la era digital ofrece una salud aceptable. El español es la tercera lengua de comunicación en Internet y la segunda en Facebook y Twitter. Y colonizando en el entorno anglosajón, porque tanto en Londres como en Nueva York es el segundo idioma usado por sus habitantes.
Un 7,9% de los usuarios en la Red se relaciona en español, ratio que responde al espectacular crecimiento de las últimas dos décadas, cuando se ha expandido al ritmo de un 1.100% entre 2000 y 2013.
UNA LENGUA GLOBAL QUE SE ADAPTA A LAS REDES
Hay 559 millones de usuarios del español, entre hablantes nativos, estudiantes y quienes tienen nociones limitadas.
El 6,7% de los 7.200 millones de habitantes del planeta ya es hispanohablante, porcentaje muy superior al ruso (2,2%), al francés y al alemán (1,1% en ambos casos).
Es medalla de plata en el cómputo global de hablantes, que incluye los que tienen un dominio nativo, limitado y estudiantes.
Como lengua materna también es la segunda más extendida en el mundo, sólo por detrás del chino mandarín.
La demografía ayuda ya que el porcentaje de población hispanohablante sigue aumentando, mientras que la proporción de hablantes de chino e inglés desciende.
El español es la tercera lengua más utilizada en Internet, por detrás del inglés y el chino.
Un 7,9% de los usuarios de Internet se comunica en español.
En Facebook y Twitter, la lengua de Cervantes es el segundo idioma más utilizado.
En el caso de Twitter, la lengua de Cervantes es la segunda más empleada en ciudades mayoritariamente anglófonas como Londres o Nueva York.
Más de un 1.100% es lo que ha crecido el uso del español en la red entre los años 2000 y 2013.
En 2030 se prevé que los hispanohablantes serán el 7,5% de la población mundial.
Tres o cuatro generaciones bastarán, según el Cervantes, para que una décima parte de los habitantes del planeta sea capaz de comunicarse y entenderse en español.
Bloguero de viajes es una alternativa preferible en español al anglicismotravel blogger, que se utiliza con frecuencia en el mundo del turismo para referirse a quienes mantienen blogs sobre viajes.
Con motivo de la celebración en Madrid de la Feria Internacional del Turismo (Fitur), se pueden leer en los medios de comunicación frases como «Es una de las travel bloggers más influyentes» o «Fitur premiará a los mejores travel bloggers».
El anglicismo está formado por los términos travel (‘viaje’) y blogger(‘persona que escribe regularmente en un blog’), un término este último para el que el Diccionario académico ya ha recogido la alternativa bloguero.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Es una de las blogueras de viajes más influyentes» y «Fitur premiará a los mejores blogueros de viajes».
Ver también Fitur 2016, claves de redacción y blog, bloguero y bloguear, términos asentados en español.
Grandes valores yvalores estrella son alternativas en español a blue-chip, anglicismo con el que se alude a las empresas más estables de un mercado y con mayor nivel de liquidez.
En la prensa económica es habitual encontrar frases como «Las acciones de los blue chip españoles se vieron muy castigadas por el recorte de Brasil», «Las operaciones que suelen protagonizar los blue chips españoles suelen ser nefastas para el pequeño accionista» o «También cuenta con una posición de 1,11 millones en otro ‘blue chip’ como Telefónica».
De acuerdo con el Diccionario Oxford, blue-chip es un adjetivo que se aplica a todas aquellas compañías consideradas una inversión segura. Dicha expresión se acuñó a principios del siglo XX y se cree que deriva del póquer, juego en el que las fichas de apuesta más valiosas son las de color azul.
Dado que este anglicismo no se puede traducir de manera literal y que en los medios en español suele usarse como sustantivo, existen diferentesopciones en castellano, como pueden ser grandes valores, valores sólidos ovalores estrella.
Así, lo apropiado en los ejemplos anteriores habría sido escribir «Las acciones de los grandes valores españoles se vieron muy castigadas por el recorte de Brasil», «Las operaciones que suelen protagonizar los valores estrella españoles suelen ser nefastas para el pequeño accionista» y «También cuenta con una posición de 1,11 millones en otro valor sólido como Telefónica» .
¿Qué significa México? ¿Quién le puso Buenos Aires a la capital de Argentina o Lima a la de Perú? En el caso de Hispanoamérica, muchos nombres fueron decididos por los conquistadores españoles durante la era del Nuevo Mundo. Otras veces, los topónimos de los indígenas prevalecieron.
Buenos Aires (Argentina)
El nombre de Buenos Aires no tiene nada que ver con la pureza de la atmósfera (a pesar de que el aire de la ciudad sea relativamente bueno). Tiene origen en su primera fundación, en 1536, cuando era sólo un fuerte. El conquistador Pedro de Mendoza le puso “Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre” en honor a la virgen de Bonaira, venerada por los navegantes. Este culto había llegado a Cádiz y Sevilla a través de los marineros de Cerdeña.
Sucre y La Paz (Bolivia)
Bolivia es un país con dos capitales: Sucre, según la constitución, y La Paz, capital de facto y sede del gobierno. Ambas se sublevaron en 1809 y fueron el punto de arranque de las guerras de independencia de Hispanoamérica. Con la república, la ciudad que hasta entonces se conocía como Chuquisaca tomó el nombre del libertador Antonio José de Sucre. “Nuestra Señora de La Paz” mantuvo el nombre religioso impuesto por el fundador Alonso de Mendoza en 1548.
Santiago de Chile (Chile)
En los últimos años, Santiago se ha posicionado como una de las grandes capitales modernas de Latinoamérica. La ciudad fue fundada en 1541 por el extremeño Pedro de Valdivia como capital de Nueva Extremadura, el nombre español de Chile durante la época colonial (que no prevaleció con el Virreinato del Perú). Valdivia le puso “Santiago de la Nueva Extremadura” en honor al Apóstol Santiago, patrono de España.
Bogotá (Colombia)
Llevamos tres nombres religiosos y Bogotá es una excepción, pero no lo ha sido siempre. Durante su fundación jurídica en 1539, los españoles le pusieron Santa Fe. Por la necesidad de distinguirla de otras ciudades con el mismo nombre, se la conocía extraoficialmente como Santafé de Bogotá, el nombre indígena de la que fuera la capital del pueblo muisca. Proviene deBacatá, “cercado fuera de la labranza”.
Quito (Ecuador)
Los arqueólogos creen que Quito ha sido habitada a lo largo de milenios. La tribu de los quitu ocuparon la zona desde el 500 d. C. hasta que fueron conquistados por los quechuas. Hay varias teorías sobre la etimología de “quitu”. Algunos filólogos creen que proviene de la lengua cha’fiki y que significa “tierra en la mitad del mundo”, lo que demostraría un dominio asombroso de la cosmología.
Ciudad de México (México)
El origen de México se confunde entre la leyenda y la historia. Los mexicas (es decir, los aztecas) fundaron su capital en medio de Anahuac, el Valle de México. Se creía que el significado de México en náhuatl era “ombligo de la luna”, en referencia al centro del valle, pero los expertos están convencidos de que en realidad deriva de Mexihtli, otro nombre para Huitzilopochtli —el equivalente azteca al dios Marte de los romanos.
Panamá (Panamá)
Panamá es otra de las capitales latinoamericanas que se han convertido en una potencia y que gozan de una gran calidad de vida. El nombre proviene de los indios cueva, que desaparecieron tras la conquista española de Pedro Arias Dávila en 1519. Se cree que Panamá (que es una españolización del topónimo original) significa “abundancia de pescado y mariposas”.
Asunción (Paraguay)
El fuerte español que dio origen a Asunción fue erigido en 1537 tras una alianza con el pueblo de los carios, los indios guaraníes que habitaban el río Paraguay. En 1541 se fundó oficialmente como “La Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora Santa María de la Asunción”. El nombre proviene de la advocación a la asunción de la virgen. La antigua Asunción es conocida como la “Madre de las Ciudades” porque desde allí partieron las expediciones de la segunda fundación de Buenos Aires y otras ciudades del cono sur.
Lima (Perú)
Los españoles fundaron Lima en enero de 1535 y la llamaron “Ciudad de los Reyes”, por la proximidad al día de los Reyes Magos (que es el motivo por el que el escudo de la ciudad tiene tres coronas). Sin embargo, para los indígenas era una zona agrícola conocida como Limaq (la pronunciación quechua del río Rímac) y ése fue el nombre que prevaleció. El topónimo se refiere al “valle cercado de los Ichma”.
Montevideo (Uruguay)
Se sabe que “Monte” es una referencia al cerro de la bahía de Montevideo. Sin embargo, el significado de “video” enfrenta a los filólogos. Es muy extendida la leyenda de que un marino de la expedición de Fernando de Magallanes gritó “¡he visto un monte!” (monte vide eu en portugués antiguo) al divisar el cerro. Montevideo también puede ser un acrónimo de “Monte VI De Este a Oeste”, la anotación con que los navegantes españoles distinguieron al cerro de los cinco anteriores que se ven navegando el Río de la Plata de este a oeste.
Caracas (Venezuela)
Los caracas fueron una tribu que habitaba uno de los valles costeros al norte de la actual ciudad. Eran conocidos por los conquistadores españoles, que se asentaron en la isla de Cubagua al descubrir grandes yacimientos de perlas durante el siglo XVI. Así fue como acabó adoptándose el término “Caracas” para referirse a toda la zona en general. En 1567, Diego de Losada cruzó el valle y fundó el pueblo de “Santiago de León de Caracas”. Santiago en referencia al apóstol y León, quizá, porque se fundó en el día de San León.