Translate

sexta-feira, 8 de abril de 2016

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Fundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

elecciones en Perú, 


claves de redacción

Recomendación urgente del día
Con motivo de las próximas elecciones en Perú, se ofrecen algunas claves para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con este acontecimiento.

1. Cargos, con minúscula

Los nombres de los cargos, como presidente, parlamentario,congresistavicepresidente y términos similares, se escriben con minúscula inicial por tratarse de sustantivos comunes.

2. El/la cabeza de lista

La expresión cabeza de lista (como cabeza de seriees común en cuanto al géneroel cabeza de lista, si se trata de un hombre, y la cabeza de lista, si es una mujer.

3. Electo

El adjetivo electo se aplica a la persona que ha sido elegida para un cargo del que aún no ha tomado posesión.

4. Escrutinio, cómputo, conteo y recuento

Para referirse al ‘reconocimiento y cómputo de votos’ en unas elecciones pueden emplearse los términos escrutiniocómputoconteo y recuento.

5. Poselectoral y postelectoral, opciones válidas

Las formas poselectoral y postelectoral (ambas válidas), así comopreelectoral, se escriben en una sola palabra.

6. Favoritismo no es la condición de favorito

El término favoritismo alude a la preferencia injusta por algo o alguien, por lo que no es adecuado usarlo en el sentido de ‘condición de favorito’ o ‘ventaja’. La expresión favorito a priori es redundante.

7. Coaligarse o coligarse, no coalicionarse

Coaligarse o coligarse (no coalicionarse) son los verbos que expresan la unión o confederación de personas o grupos.

8. Elegido presidente, no elegido como presidente

Con los verbos elegir, nombrar, denominar, declarar y otros de parecido sentido resulta inapropiado utilizar como para introducir el complemento.Así, lo adecuado es «Espera ser elegido presidente» en lugar de «Espera ser elegido como presidente».

9. Expresidente, en una palabra

El prefijo ex– funciona como todos los demás prefijos: se escribe unido a la palabra siguiente (expresidente), pero separado cuando precede a una expresión formada por varias palabras que tienen un significado unitario (ex primer ministro), según la Ortografía de la lengua española.

10. Comicios electorales, expresión redundante

Todos los comicios son elecciones para designar cargos públicos, por lo que se desaconseja la expresión comicios electorales.

LENGUAJE POSITIVO

Utiliza un lenguaje positivo y vivirás más y mejor

Emplear un lenguaje positivo nos puede ayudar a mejorar la comunicación, nuestras estrategias vitales y las relaciones con uno mismo y los demás. Pero, además, un lenguaje positivo supone “mejor salud y más años de vida”, afirma el filósofo Luis Castellanos, investigador en el campo de la neurociencia cognitiva
Imagen cedida por Luis Castellanos, autor de Imagen cedida por Luis Castellanos, autor de "La ciencia del lenguaje positivo".
Entrenar el lenguaje para encontrar las palabras más acertadas que transformen tu vida en salud y longevidad es el desafío del libro “La ciencia del lenguaje positivo” (Editorial Paidós) de Luis Castellanos que, además de explicar cómo nos cambian las palabras que elegimos, nos propone un plan para aumentar nuestro lenguaje positivo.
Castellanos, a través del “El Jardín de Junio”, centro impulsor de investigaciones en el campo de la neurociencia cognitiva, ha formado en lenguaje positivo a colectivos de deportistas, del mundo de la empresa o incluso de la salud.
Y es que las palabras positivas tienen una repercusión directa en el funcionamiento del cerebro. Así lo constató una investigación de este centro, publicada en “Plos one”, que a través de encefalogramas comprobó que el cien por cien de las palabras positivas pronunciadas por un ordenador activaban el tiempo de reacción del cerebro frente a otras negativas o neutras.
“El lenguaje positivo tiene facilidad para transformar el cerebro humano con una alta activación”, indica el investigador.
Alegrefelizenérgicoanimado, activo, ilusionado, orgulloso o reír, son algunos ejemplos de palabras con carga positiva de alta activación frente a otras negativas de alta activación comomiedo, alertado, asustado, asco, desprecio, envidia, vergüenza, enfado o preocupado.
El filósofo e investigador Luis Castellanos, autor del libro "La ciencia del lenguaje positivo". Foto cedida por Editorial Paidós.
El filósofo e investigador Luis Castellanos, autor del libro “La ciencia del lenguaje positivo”. Foto cedida por el autor.

El lenguaje, el camino

Y es que el lenguaje nos determina la manera de abordar la vida y lleva implícito un tipo de acción o de inacción “porque nos lleva a la elección de las palabras. No por intuición, sino por pura elección. El lenguaje es crear, no copiar”, apunta Castellanos.
Escoger bien las palabras también nos puede ayudar a enfrentarnos a nuestros miedos y a motivarnos y animarnos a nosotros mismos, al igual que pronunciamos palabras de aliento para los demás. “Podemos ser capaces de identificar palabras que a cada uno nos da esa alta activación. Mis palabras son únicas”, indica el filósofo.
En lado oscuro se encuentra el lenguaje dañino, ofensivo, la verbalización de la ira. O incluso el silencio, “una variante silenciosa de la ira, el resentimiento”.
Es un lenguaje que “tira por la borda las relaciones con la otra persona”, explica el filósofo. “Una palabra negativa -añade- tiene que estar contrarrestada con cinco positivas si queremos volver a construir algo en una relación”.

Inteligencia lingüística, inteligencia emocional

Todas las palabras, positivas o negativas, están cargadas emocionalmente por eso el lenguaje forma parte de la inteligencia emocional, aquella que nos permite gestionar nuestras emociones y las de los demás.
“En la inteligencia emocional lo primero es tomar conciencia de las emociones y con el lenguaje tomamos conciencia de nuestras propias palabras. Identificar, abrir esa palabra y habitarla si es positiva y evitarla si es negativa. Igual que regulas las emociones, regula tu lenguaje”, manifiesta Luis Castellanos.
“El lenguaje nos permite gestionar nuestra propia inteligencia lingüística y emocional. Tenemos un lenguaje interior (el que nos hace ser quien somos) y otro exterior (como queremos que nos vean los demás) pero no engañamos mucho aunque creamos que sí”, añade.

Los políticos o los médicos…¿Emplean el lenguaje positivo?

Foto: Editorial Paidós
Foto: Editorial Paidós
Ciertamente no. Y eso lo vivimos todos y cada uno de nosotros en un hospital o frente al televisor escuchando a cualquier dirigente político.
Por eso, Luis Castellanos defiende la idea de que el lenguaje positivo es un sistema de protección propio y de los demás en cuanto a energía, sueños, tiempo, futuro, vida y felicidad. Algo que parecen no poner en práctica nuestros políticos.
“A la clase política le falta grandeza y empatía temporal. Emplean un lenguaje neutro no habitado, que no lo han abierto. Hablan para convencer, para llevarse los votos pero no para empatizar con las personas y protegerlas en la situación en la que se encuentran”, opina el filósofo.
También el profesional sanitario en contacto directo con el paciente debe mejorar su lenguaje para convertirlo en positivo. “Se mejora la calidad de vida de las personas simplemente hablándoles y los médicos tienen que aprender a hablar porque la palabra es salud y activa y protege la energía de las personas”.
“En el hospital necesitamos energía, sistemas de recuperación y por tanto palabras que den energía. La palabra cambia la biología del cerebro y por tanto la biología de tu comportamiento y del comportamiento de tu propio cuerpo. Por tanto, no hay quitarle los sueños a las personas, hay que potenciarles”, indica el experto.

Ejercicios para comprobar tu lenguaje

El libro “La ciencia del lenguaje positivo” propone un plan para aumentar nuestras palabras positivas en tres etapas:
  • Tomar conciencia de nuestro lenguaje actual
  • Regular nuestro lenguaje mediante el entrenamiento
  • Consolidar el hábito de expresarnos en positivo
Pero también se ofrecen diferentes ejercicios para que el lector se analice a sí mismo. Uno de ellos es descubrir cuáles son las palabras de ánimo que funcionan en cada uno. Para eso hay que escribir una lista de 15 palabras motivadoras de nuestro lenguaje cotidiano y decirlas en voz alta y escribirlas cuando necesitemos alentarnos. Se producirá un cambio en nuestro estado de ánimo, asegura.
Otro consejo que nos brinda Luis Castellanos es utilizar la palabra “afortunadamente” cada vez que nos topemos con un contratiempo en nuestra vida. Con el lenguaje adecuado siempre encontraremos el lado positivo de la vida.

ESLOGAN

Resultado de imagem para ESLOGAN El curioso y bélico origen etimológico de la palabra ‘eslogan’


Conocemos como ‘eslogan’ al lema o frase publicitaria creada explícitamente para ser recordada fácilmente y que sirve para referenciar algún producto, compañía, campaña de un partido político…
Se trata de un término que nos llegó a través de la influencia anglosajona, apareciendo en nuestra lengua hace relativamente poco tiempo y no figuró en el Diccionario de la RAE hasta 1984. Pero, evidentemente, su origen etimológico es mucho más antiguo.
Eslogan es la castellanización del vocablo inglés ‘slogan’, de exacto significado y a menudo utilizado de esta manera en nuestra lengua, aunque tanto elDiccionario panhispánico de dudas de la RAE como Fundeu aconsejan el uso en su forma ‘eslogan’.
Pero slogan no es una palabra originaria del inglés, sino que ellos la recibieron inicialmente en el siglo XVI como ‘slogorne’ (consigna) proviniendo éste desde el gaélico (lengua indoeuropea celta) ‘sluagh-ghairm’ y cuyo significado literal era ‘grito de guerra’ y que era utilizado por los clanes irlandeses y escoceses en sus correspondientes batallas como forma de arengar a sus soldados.

quinta-feira, 7 de abril de 2016

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

influidor


alternativa a 


influencer

Recomendación urgente del día
Influidor es una alternativa válida en español al término inglés influencer.
En los medios de comunicación se ve frecuentemente ese anglicismo en frases como «Hablamos con Irene Kim, la influencer de origen coreano que está revolucionando las redes» o «Cómo el papa Francisco se convirtió en el gran influencer de las redes».
Especialmente en el mundo de la mercadotecnia y las redes sociales, se usa la palabra influencer para aludir a personas con conocimiento, prestigio y presencia en determinados ámbitos en los que sus opiniones pueden influir en el comportamiento de otras muchas personas.
Las voces españolas influidor, correctamente formada a partir del verboinfluir (‘ejercer predominio, o fuerza moral’), influenciador (a partir deinfluenciar), pueden sustituir perfectamente al anglicismo influencer.
Así, en los ejemplos anteriores podría haberse escrito «Hablamos con Irene Kim, la influidora de origen coreano que está revolucionando las redes» o «Cómo el Papa Francisco se convirtió en el gran influidor de las redes».
Si se opta por usar el término inglés lo adecuado es destacarlo en cursiva o entre comillas.

quarta-feira, 6 de abril de 2016

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

papeles de Panamá


con minúscula inicial 


y sin comillas

Recomendación urgente del día
La expresión papeles de Panamá se escribe con minúscula inicial en la palabra papeles y no precisa, en principio, de resalte tipográfico alguno.
En la prensa, se está empleando la denominación papeles de Panamá para aludir al conocido escándalo de filtración de documentos del bufete panameño, pero se observa mucha vacilación a la hora de escribir este nombre: «Los nombres propios de los papeles de Panamá», «Venezuela en los Papeles de Panamá: quién es quién» o «Los “Papeles de Panamá”: los principales implicados».
Al no tratarse de una denominación oficial, sino de la manera en que la prensa y la opinión pública emplean para aludir a este caso, lo adecuado es escribir el sustantivo común papeles con minúscula inicial. No así la vozPanamá que, por ser un nombre propio, ha de llevar la inicial en mayúscula.
Además, el sustantivo papel, y en especial su plural papeles, se viene empleando en español para aludir a ciertos documentos impresos que no llegan a formar un libro o a escritos de distinta índole como obligaciones de pago, acreditativos de la situación personal, etc. De modo que, al estar empleándose esta palabra con el sentido recto que le otorga el Diccionario, no es preciso marcarla con ningún tipo de resalte.
No obstante, y pese a no ser en principio necesario, el empleo de comillas es siempre una opción que, en última instancia, depende del redactor: cuando se considere que su uso es adecuado por el propio texto, por el destinatario o el medio se puede recurrir a ellas sin que esto suponga incorrección alguna.
De este modo, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir: «Los nombres propios de los papeles de Panamá», «Venezuela en los papeles de Panamá: quién es quién» y «Los papeles de Panamá: los principales implicados».
Se recuerda, por último, que es preferible emplear la denominación española papeles de Panamá a la forma inglesa Panamá Papers, difundida también como etiqueta en algunas redes sociales.

terça-feira, 5 de abril de 2016

BOLUDO, PELOTUDO...

¿Sabés de dónde provienen las palabras "boludo" y "pelotudo"?

Boludo y pelotudo son expresiones vulgares que hoy se usan como insulto o como saludo. Su origen podría estar en las líneas de combate de los ejércitos gauchos en la guerra de la Independencia.

La palabras "pelotudo" y "boludo" son dos de los insultos más comunes en nuestro país, pero también cierto que en muchas ocasiones se las utiliza como una manera canchera de llamar a alguien, incuso a un amigo: "Che, boludo...".
Ambas palabras están reconocidas por la Real Academia Española como términos referidos a una persona "Que tiene pocas luces o que obra como tal", entre sus significados. 
Ahora bien, ¿de donde provienen estas palabras, una de las cuales –"boludo"– fue señalada por el poeta Juan Gelman como la que más identifica a los argentinos?
Hay varias teorías respecto de su origen y uso posterior. Una de ellas, bien criolla, las sitúa naciendo en las guerras de la Independencia argentina, cuando nuestros gauchos peleaban contra un ejército de lo que en aquella época era el Primer Mundo: el español. 
Frente semejante poderío, nuestros gauchos montoneros, de calzoncillo cribado y botas de potro con los dedos al aire, sólo tenían para oponerles pelotas (piedras grandes con un surco por donde ataban un tiento) y facones (a los que algunos amarraban una caña tacuara para improvisar una lanza precaria). Pocos tenían armas de fuego: algún trabuco naranjero o arma larga desactualizada.
¿Y entonces cuál era la técnica para oponerse a semejante maquinaria bélica como la que traían los realistas?
Nuestros gauchos formaban en tres filas. La primera era la de los "Pelotudos", que portaban las pelotas de piedra grandes amarradas con tientos. La segunda, era la de los "Lanceros", con facones y tacuaras. Y la "Tercera" la integraban los "Boludos", con sus boleadoras y bolas.
Cuando los españoles cargaban con su caballería, los "Pelotudos", haciendo gala de una admirable valentía, los esperaban a pie firme y les pegaban a los caballos en el pecho, que de esta manera rodaban y desmontaban al jinete, provocando la caída de los soldados que venían atrás.
Los "Lanceros" aprovechaban esta circunstancia y pinchaban a los caídos.
Finalmente, los "Boludos", los rematan en el piso a pura boleadora.
Luego, allá por 1890, un Diputado de la Nación aludiendo a lo que hoy llamaríamos “perejiles”, dijo que no había que ser "tan pelotudos" en referencia a que no había que ir al frente y hacerse matar.
Esta fue la doble acepción que se le dio al término: 1º, aguerrido: 2º, estúpido. Con el tiempo se sumó a esta última clasificación la palabra boludo y el imaginario popular lo fue incorporando como al que los genitales grandes le impedían moverse con facilidad.
En las dos últimas décadas, reemplazando a otros modismos de nuestro dialecto cotidiano, las generaciones más jóvenes vienen intercalando cada dos o tres palabras un "boludo" o un "pelotudo", a veces por nada, a veces como respuesta, y a veces en lugar de decir “querido”. Vale decir, son términos de uso múltiple que todavía tienen algo del sentido original.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

se propinan 


cosas negativas, 


no positivas

Recomendación urgente del día
El verbo propinar se aplica con más propiedad a cosas negativas, por lo que no es un mero sinónimo de dar, ofrecer, prestar, conceder o dispensar.
En la prensa, sin embargo, se ven en ocasiones frases como las siguientes: «No ha mostrado arrepentimiento por el trato deferente que propinó al anterior presidente» o «La policía propinó ayuda para la huida de los condenados».
En la lengua general actual, el verbo propinar significa ‘dar un golpe’ y, conforme al Diccionario General de Vox también ‘hacer experimentar algo desagradable o molesto’ (propinar una broncapropinar un disgusto…). Otros sentidos, como ‘administrar una medicina’ y ‘dar de beber’, son de uso muy restringido aunque figuren en el Diccionario académico.
Por tanto, en los ejemplos anteriores, habría sido más adecuado escribir «No ha mostrado arrepentimiento por el trato deferente que dispensó al anterior presidente» y «La policía prestó ayuda para la huida de los condenados».

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...