Las expresiones encuentro o pase especialson alternativas al anglicismo meet and greet.
En algunos medios de comunicación se ven frases como «Meet and Greet con One Direction: el premio más deseado por las seguidoras», «David Otero agota las entradas con meet and greet para el concierto de El Lunario (México)» o «Meet-and-Greets y la interacción cercana con los fans, una necesidad financiera para la industria».
Según el Merriam-Webster, en el ámbito anglosajón, un meet and greet es una ‘recepción en la cual una figura pública (como un político o un cantante) se relaciona con miembros de la prensa y otros invitados’. Esta idea puede reflejarse en español mediante las expresiones encuentro y pase especial.
Así, en los ejemplos anteriores lo recomendable habría sido escribir «Encuentro con One Direction: el premio más deseado por las seguidoras», «David Otero agota las entradas con pase especial para el concierto de El Lunario (México)» y «Los encuentros y la interacción cercana con los fans, una necesidad financiera para la industria».
Si, a pesar de esto, se prefiere usar la voz inglesa, se recomienda escribirla en cursiva o, cuando no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.
El Instituto Cervantes presentó ayer su informe anual, en el que cifra los hispanohablantes actuales en 572 millones y estima que lleguen a 754 en 2050.
J. Herrero .
Lo primero, ¿entre español o castellano? «Español», contesta David Fernández Vítores: «Somos panhispánicos y ya no deberíamos hablar de castellano, aunque también se pueda llamar así. Lo que hay que quitarse de encima es la visión centralista de un idioma, del que, además, no somos el primer país en número de hablantes». Él, profesor de Filología de la Universidad de Alcalá, es el autor del estudio sobre la situación de la lengua en el anuario «El español en el mundo», presentado ayer por el Instituto Cervantes. Estudio en el que sobresalen los más de 572 millones de personas que emplean nuestra lengua: 477,6 millones de hablantes nativos –5 millones más que el año pasado–, 73,7 millones con un dominio limitado y 21,2 millones de estudiantes de ésta como lengua extranjera.
Así, y con las proyecciones de Naciones Unidas como base de las estimaciones, se espera que a mediados de siglo, el español alcance los 754 millones de usuarios «por el crecimiento demográfico de los países donde es lengua oficial y por el incremento de hablantes en Estados Unidos», explica el informe. Una cifra que, traducida en porcentajes, se prevé que se mantenga en un inalterable 7,8% del total mundial, exactamente el mismo que ahora y punto destacado al compararlo con las otras dos potencias del sector, el inglés y el chino mandarín, que descenderán en presencia para entonces. «Todos los datos tienen sus más y sus menos, pero estos vienen motivados por unas tendencias invertidas en las que los motores de la población mundial no serán los mismos que ahora y se cederá el testigo a zonas como la India o el sur del Sáhara», comenta Fernández Vítores.
Lucha franco-china
También positivas son las conclusiones que arroja la clasificación de «lenguas maternas», en la que solo el chino mandarín –con 950 millones– es el único habla por encima del español –con los ya citados 477,6 millones–. Son precisamente estos dos idiomas los que se disputan, junto al francés, el segundo puesto de otro «ranking», el de «más estudiados», cuyo líder indiscutible es el inglés. Es precisamente en Estados Unidos y en el Reino Unido donde el español cobra una especial importancia: mientras los británicos perciben nuestra lengua como «la extranjera más importante para el futuro», dicho por el British Council; EE UU cuenta a día de hoy con 43 millones de hablantes nativos –más otros 15 con competencia limitada– y espera a que llegue 2060 para convertirse, con el 28,6% del total su población, en el segundo país con más hispanohablantes después de México, nación que lidera la lista actual con 120 millones de usuarios nativos –Colombia (48,8) y Argentina (43) le siguen–. Sin salir de Norteamérica, el anuario destaca el español como el idioma más estudiado en todos los niveles de enseñanza y hace hincapié en una universidad en la que los alumnos matriculados en cursos en español superan al total de estudiantes inscritos en otras lenguas. Números que «invitan a reflexionar», dice Juan Manuel Bonet –director del Instituto Cervantes–: «EE UU representa casi el mismo número que España y, por eso, creemos muy importante el vínculo transatlántico», continúa.
En el mundo digital, la línea se mantiene y la presencia del español es notable, siendo el tercer idioma más utilizado, dominado por el 7,7% de los internautas, y con una multiplicación exponencial de la presencia en webs del 1.400% –de 2000 a 2016–. Alcanzando el segundo lugar en redes como Facebook y Twitter.
Son todas ellas cifras del bloque firmado por Fernández Vítores de «El español en el mundo». Tras él, se completa el volumen –editado también en formato digital por primera vez– con «La iberoamericanización del español», «trabajamos codo con codo con instituciones de Colombia, Argentina, Perú...», apunta Bonet; «La difusión del español en la era de la digitalización»; y un último apartado en el que se analiza la presencia del Cervantes en el mundo.
Pero no todo puede ser positivo y tanto Fernández Vítores como Bonet reconocen una pequeña «asignatura pendiente», define el primero: el ámbito científico, «donde el monopolio del inglés es total. Veremos qué se puede hacer de aquí a diez años», apuesta el director del Instituto.
Con motivo de la grave sequía que está sufriendo la península ibérica, se ofrecen algunas claves de redacción:
1. Hídrico, hidráulico e hidrológico no son sinónimos
Hídricoes lo ‘perteneciente o relativo al agua’ («recursos hídricos»); hidrológicoalude a las propiedades del agua y su distribución natural en la Tierra («ciclo hidrológico»), e hidráulico, al estudio del equilibrio y el movimiento del agua, así como a la ingeniería de su almacenamiento y conducción («bomba hidráulica»).
2. El agua, pero las aguas, esta agua, poca agua
Ante sustantivos femeninos que empiezan por a tónica, se escribe el artículo el en lugar de la: el agua. Sin embargo, esto no convierte a la palabra en masculina. Por ello, lo adecuado es hacer la concordancia en femenino en casos como el agua clara, las aguas, esta agua, toda el agua, mucha agua, poca agua, etc.
3. Precipitar no es sinónimo de llover ni de nevar
El sustantivo precipitación alude al agua que procede de la atmósfera, normalmente en forma de lluvia o nieve, pero ningún diccionario recoge el significado del verbo precipitar como sinónimo del verbo llover o nevar.
4. Símbolo del porcentaje separado de la cifra
La Ortografía de la lengua española establece que el símbolo del porcentaje (%) se escribe con un espacio después de la cifra a la que acompaña: «Los embalses de la provincia de Cádiz se encuentran al 39 %». Para evitar que la separación resulte excesiva, se puede poner un espacio fino.
5. hm3, símbolo de hectómetros cúbicos
El símbolo hm3, en minúscula y sin punto, es el adecuado para los hectómetros cúbicos. Se recomienda escribir la cifra separada del símbolocon un espacio («200 hm3»). Los símbolos no tienen plural, por lo que lo apropiado es «3 hm3» en lugar de «3 hms3».
6. Desertización y desertificación son sinónimos
Según el Diccionario de la lengua española, desertización y desertificación tienen el mismo significado y pueden utilizarse en los mismos contextos. Sin embargo, algunas obras de referencia como el diccionario Clave establecen diferencias entre desertización (‘transformación de un terreno en un desierto’) y desertificación, que se aplica cuando la causa de ese proceso es la acción del ser humano.
El término ciberlunes es adecuado en español para referirse a lo que en inglés se llama Cyber Monday, una jornada en la que los comerciantes de Estados Unidos y otros países lanzan ofertas y promociones para aumentar las ventas por internet.
En las noticias sobre esta jornada, que suele celebrarse el primer lunes después del Día de Acción de Gracias, puede verse vacilación en cuanto al uso de los nombres español e inglés, así como en la forma de escribirlos: «La web se llena de ofertas para un nuevo Cyber Monday», «Primer Cybermonday en Argentina» o «Los Cyberlunes, la opción perfecta para comprar los regalos de Navidad», en las que lo apropiado habría sido escribir ciberlunes.
La voz ciberlunes hace referencia a una jornada que suele celebrarse el primer lunes después del Día de Acción de Gracias. Puesto que en español el elemento compositivo ciber- se escribe con i latina, la grafía adecuada de este sustantivo es ciberlunes,y no cyberlunes. Además, se escribe en una sola palabra,no ciber lunes, pues en español los términos que comienzan con elementos compositivos se escriben unidos: logopeda, filocomunista.
Aunque en sentido estricto no se trata de un nombre propio ni de una festividad —lo que lleva a escribir esta expresión con iniciales minúsculas—, puede percibirse como el nombre propio de una campaña comercial. En este caso no resulta inadecuado escribirlocon iniciales mayúsculas (Ciberlunes).
Ver también «viernes negro», alternativa a Black Friday.
La expresión ser consistente con no significa lo mismo que la inglesa to be consistent with, para la que existen otras alternativas en español según el contexto.
En los medios es frecuente encontrar frases como «La Armada argentina confirmó un evento violento consistente con una explosión en la zona del último contacto con el submarino», «Esa teoría no es consistente con las leyes de la física» o «Un dólar que crece al 7,6 % anual no es consistente con la inflación del 25 %».
De acuerdo con el diccionario de Oxford,to be consistent with significa en inglés ‘ser consecuente con’, ‘estar de acuerdo con’ o ‘ser compatible con’.
Sin embargo, en español, consistente significa ‘que tiene estabilidad, solidez, fundamento o duración’ o, aplicado a las partículas de una masa o los elementos de un conjunto, ‘que tienen trabazón o coherencia’, pero no se emplea con los sentidos señalados, para los que existen numerosas alternativas: ser coherente, encajar, estar de acuerdo, ser compatible, ajustarse,ser acorde,ser congruente, ser consecuente…
Así, en los ejemplos citados lo apropiado habría sido decir «La Armada argentina confirmó un evento violento coherente/que encaja con una explosión en la zona del último contacto con el submarino», «Esa teoría no se ajusta a las leyes de la física» y «Un dólar que crece al 7,6 % anual no es compatible con la inflación del 25 %».
Ver también acorde, uso apropiado y estar acorde concuerda en número con el sustantivo.
Gran Bretaña recomienda estudiar español tras el Brexit
El British Council señala que hay que dar prioridad al estudio de la lengua de Cervantes para hacer más competente su economía tras la salida de la UE.
MADRIDActualizado:
Para el British Council, dedicado a la cultura y las oportunidades educativas, Gran Bretaña debe considerar con urgencia su necesidad de convertirse en una potencia comercial más allá del continente, al mismo tiempo que debe reforzar los lazos bilaterales con los gobiernos europeos, más cercanos geográficamente. En este contexto de una«Gran Bretaña global», el multilingüismo se convierte en valor fundamental.Sin embargo, la realidad británica dista mucho de ser un paraíso de las lenguas.El Brexit ha traído a la actualidad británica la importancia del idioma español como lengua global, después de que el British Council hiciera público estos días un estudio en el que se recomienda la enseñanza de la lengua de Cervantes como primera opción ante la necesidad de mejorar las competencias lingüísticas de los británicos en el contexto de la nueva situación política tras el abandono de la Unión Europea. Pasado ya más de un año desde el referéndum, es hora de pensar en cómo Gran Bretaña dibujará su futuro comercial en el mundo. Y cuentan con el español, chino, francés, árabe y alemán como prioridad, por ese orden.
El «mantra»
El informe alerta de la pobre enseñanza lingüística del país anglosajón. «Tenemos que salir del mantra de que el inglés es “el” lenguaje internacional de los negocios para entender la importancia de aprender otros idiomas y las muchas y variadas circunstancias en que se están usando a la vez, o en detrimento, del inglés». El texto señala que estamos en un momento crítico, en el que la mejora de las habilidades lingüísticas de la nación es «fundamental», pues necesita ciudadanos capaces de reforzar las relaciones económicas, políticas y culturales del país con sus vecinos europeos.
Puestos al habla con Teresa Tinsley, ponente de este interesante informe, esta lingüista comenta desde Londres a ABC -en perfecto castellano- que para la realización del estudio «se han tenido en cuenta diez indicadores con cifras contrastadas. Hay factores económicos, culturales, diplomáticos, educativos, las perspectivas empresariales, del Gobierno y los gustos y comportamientos culturales de los británicos».
Así, Tinsley afirma que la fortaleza del español que les ha llevado a ponerle el primero de la lista es una mezcla de esos factores. «Primero está el turismo, puesto que España es el primer destino de los británicos (por ese motivo es el primer idioma en la enseñanza para adultos, mientras que en las escuelas es todavía el segundo, tras el francés)».
Además, está el hecho de la cantidad de países que hablan la lengua de Cervantes, «lo cual es una evidente ventaja» de carácter diplomático y comercial. «Hay que entender que el inglés es lingua franca en foros multinacionales, pero que en las relaciones bilaterales y comerciales las dos lenguas cobran gran importancia», asevera Tinsley. Y añade: «Además, el español es una de las lenguas de la ONU». Ello marca la preferencia del British Council, «que también tiene un lado económico, por supuesto, pero que si fuera el único valorado en el estudio tal vez habría dejado al español en un segundo puesto», según la estudiosa.
Pocos Erasmus
El informe «marca claramente cinco lenguas cuya enseñanza será una prioridad para Gran Bretaña: español, francés y alemán, que ya se estudian en nuestras escuelas, y árabe y mandarín, cuyo estudio deberíamos implantar», confirma Teresa Tinsley. ¿Hay medidas ya en marcha? «Yo no tengo esa información aunque de momento -reconoce- hemos hablado de la necesidad de reclutar a los profesores necesarios», remacha.
La realidad que revelan las cifras es que «solo un 34% de los jóvenes aprende, con un nivel muy básico, una lengua extranjera en Gran Bretaña hasta los 16 años. Tal vez por eso tenemos esa cifra tan baja de Erasmus, a diferencia de otros países, porque nuestros estudiantes no se sienten con la seguridad necesaria, que da el conocimiento de una lengua extranjera, para cursar estudios en otros países europeos», se lamenta. En efecto, apenas 15.000 estudiantes británicos estudiaron en el extranjero en 2013, un número muy inferior a los 40.000 españoles que sí lo hicieron ese año. De hecho el trabajo pide que se mantengan los beneficios de acogida de estudiantes Erasmus tras el Brexit o, en su caso, crear estructuras educativas bilaterales de igual importancia. Para la estudiosa, el Brexit ha hecho aflorar contradicciones y paradojas pero «hay que tener claro que no vamos a ningún lado sin mejorar nuestra competencia lingüística, para que el Brexit sea un éxito necesitamos hablar más lenguas».
Los motivos económicos de la prioridad de enseñanza del español que marca esta propuesta se basan en que España ya era un mercado de 15.000 millones de libras en 2015. A ello se suman los mercados de oportunidad que detectan en México, Chile y Colombia, con una suma de 185 millones de personas hispanohablantes con poco conocimiento del inglés. En México se atisba la séptima economía mundial para 2050 y Gran Bretaña quiere ascender en la escala que ya le ha convertido en el quinto inversor.
Tal vez por ello, el historiador del CSIC Manuel Lucena, consultado ayer por ABC, no dudaba en valorar positivamente este informe, con especial acento en el hecho de que «Gran Bretaña ya se ha dado cuenta de que el español es lengua global, y que en su cuidado no estamos haciendo todos los esfuerzos que deberíamos. Es importante cultivar la autoestima del hablante de español así como dedicar los recursos necesarios que merece la más importante fuente de economía e innovación global que tenemos y que no debemos valorar menos que otros».
El estudio británico subraya la necesidad de «una política audaz», de Estado, más allá de intereses de partidos en Gran Bretaña y guía los pasos que deben seguir Gobiernos, empresas e instituciones educativas para encontrarse en los beneficios políticos y económicos de este zafarrancho idiomático.
Entre las conclusiones que las cifras arrojan figuran datos como que los profesores y linguistas establecidos en Gran Bretaña serán cruciales para llegar a una economía exitosa tras el Brexit. También en el mundo de la empresa queda patente cómo el conocimiento idiomático permitirá mejores sueldos a quienes tengan más competencia para negociar en otro idioma.
Tradicionalmente las universidades británicas ofrecían el francés o el alemán, pero hoy interesa el español. Supera a la lengua germana en solicitudes de examen en Inglaterra, Irlanda del Norte y Gales (solo detrás del francés). Los motivos económicos que destaca el trabajo para el estudio son: las exportaciones, las necesidades de las empresas, las prioridades del comercio en el futuro y los mercados emergentes. Al margen de la economía se valoran las prioridades de seguridad y diplomacia, el turismo, el interés del público, los acuerdos educativos internacionales y la prevalencia de los otros idiomas en internet.
«Mientras millones de personas de todo el mundo aprendían inglés, dándonos una gran ventaja, nos hemos quedado atrás por no dedicar suficiente tiempo, recursos y esfuerzo al aprendizaje de lenguas foráneas», concluye el informe.
El giro por cuando no significa ‘porque’, sentido que sí tiene por cuanto.
En los medios de comunicación se observa cierta tendencia a usar por cuando de modo impropio, como se aprecia en las siguientes frases: «El informe no es completamente fiel, por cuando ni siquiera ha podido comprobarse la autenticidad de las aseveraciones», «No hay manera de recuperar el dinero invertido, por cuando el afectado ni siquiera se encuentra en el país» o «No se suministraron detalles del cadáver, por cuando no portaba documentos de ningún tipo».
Según el Diccionario académico, la expresión por cuantose usa «para notarla razón que se va a dar de algo», por lo que equivale a ‘ya que’, ‘dado que’ o,tal como indica el Diccionario del estudiante, también de las Academias de la Lengua, a ‘puesto que’. No tiene este valor, en cambio, la combinación por cuando.
Por ello, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «El informe no es completamente fiel, por cuanto ni siquiera ha podido comprobarse la autenticidad de las aseveraciones», «No hay manera de recuperar el dinero invertido, ya que el afectado ni siquiera se encuentra en el país» y «No se suministraron detalles del cadáver porque no portaba documentos de ningún tipo».
Las voces por y cuando se combinan raras veces, por lo general con valor interrogativo, como en «Pide a los peruanos que dejen de preocuparse por cuándo o dónde se dará el próximo gran terremoto».
Ver tambiénpor cuanto, no por cuanto que.