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segunda-feira, 20 de maio de 2013

CAMBIO CLIMÁTICO


Un estudio augura catástrofes naturales causadas por el cambio climático
La Universidad de Oxford desmiente que el calentamiento global se haya frenado
FIONA HARVEY Londres 20 MAY 2013 - 14:37 CET214

Aunque es poco probable que se cumplan los augurios más catastrofistas sobre el calentamiento global, según un estudio, la investigación prevé que se doble el aumento de la temperatura que se los expertos consideran como límite seguro. Según los investigadores de la Universidad de Oxford, la temperatura se situará 4 grados por encima de la registrada antes de la Revolución Industrial si se toma en cuenta el crecimiento de los últimos diez años, es decir, dos grados más de los que garantizarían estabilidad climática al planeta, según los expertos.

El equipo internacional de científicos de la Universidad de Oxford asegura que esta situación provoque catástrofes en grandes zonas de la Tierra, causando sequías, tormentas, inundaciones y olas de calor, con efectos drásticos en la producción agrícola y sus consecuencias secundarias, como la migración masiva.

Los escépticos con el cambio climático apuntan a que, como la temperatura media anual más alta de la historia se registró en 1998, el calentamiento global está parado. El estudio, publicado en Nature Geoscience, muestra que sería necesaria una “pausa” más larga para poder sugerir que el planeta no se está calentando a una velocidad elevada.

Alexander Otto, de la Universidad de Oxford y autor de la investigación, ha declarado a The Guardian que hay muchos factores del cambio climático que no se pueden incluir en los modelos que manejan los climatólogos. Según el climatólogo, una gran parte del calentamiento reciente ha sido absorbido por los océanos, pero que no tardará en volver al aire ya que la expansión termal de los océanos es uno de los factores principales que asoman detrás del aumento del nivel del mar.

En 1998 se registró la temperatura media global más elevada desde que existen registros a causa de los efectos de El Niño, un sistema climático del sur del Pacífico basado en fuertes tormentas y temperaturas elevadas, combinados con los de La Niña, más suaves. Desde entonces, las temperaturas de la superficie terrestre han mostrado una clara tendencia a aumentar por encima de las medias a largo plazo –los 10 años más cálidos registrados han tenido lugar desde 1998-, pese a que los escépticos aseguran que el hecho de que no se haya vuelto a alcanzar el máximo de ese año, supone un parón en el calentamiento global.

Otto ha asegurado que las muestras más recientes no se pueden tomar como una evidencia de que el cambio climático se ha detenido. “Dado el ruido en el sistema climático y de temperaturas, sería necesario ver un período más largo para poder sacar la conclusión de que el calentamiento global no está sucediendo”, ha dicho. Se trataría de un registro de las temperaturas durante un lapso de 40 años.

Según Otto, el estudio demuestra que los modelos con los que están trabajando los científicos son “bastante acurados”. Está previsto que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU publique un estudio global sobre la evolución de este tema en septiembre. El primero salió a la luz en 2007 y es la referencia de todos los estudiosos.

Jochem Marotzke, profesor del Instituto de Meteorología Max Planck de Hamburg y coautor de la investigación, ha declarado: “Es muy importante no sobreinterpretar una sola década, dado lo que sabemos y lo que no sabemos sobre la variación natural del clima. Durante la última década, el mundo ha continuado a calentarse, pero el calentamiento está sobre todo en las capas submarinas, más que en la superficie”.

Otros investigadores también han alertado de que no se deriva mucho consuelo de las nuevas estimaciones –las emisiones de gases con efecto invernadero están aumentando a un ritmo superior al previsto para este momento del siglo XXI y seguirá creciendo. En consecuencia, las previsiones de calentamiento también tienen que elevarse.

© The Guardian

Galicia siente amenazada su lengua


Nemesio Rodríguez Lois
2013-05-20
Aguascalientes, Ags.- Todos estamos de acuerdo en que es el idioma uno de los valores que –junto con la raza, el territorio y la religión- hacen que una comunidad afirme su propia identidad.

Esa es la razón por la cual todo gobierno que desee afianzar el sentimiento patrio habrá de insistir en que conserven esos cuatro elementos.

Pues bien, ocurre que España, nación que fue madre de 20 naciones que hoy se unifican en torno a la fe católica y el idioma español, actualmente, ve como su propia lengua es atacada dentro de su territorio.

Esa es la causa por la cual el idioma español está casi proscrito en Cataluña y Vascongadas.

En un momento dado esa actitud pudiera explicarse –mas no justificarse- en dos comunidades españolas en donde la tradición regionalista está muy arraigada.

Ahora bien, el hecho de que esa misma embestida contra el idioma español se dé en Galicia es algo que ni se explica ni se justifica.

De unos años a esta parte, los gobiernos de la Xunta de Galicia han emprendido una campaña a favor del idioma gallego, lo cual no sería criticable si tan sólo se limitase a que tan bella lengua no se perdiese.

Lo malo es que grupos radicales han intensificado dicha campaña de tal modo que, si la cordura popular no los detiene, podría llegar el día en que hablar castellano fuese un delito.

Sin embargo una cosa es bien cierta: el pueblo gallego es uno de los más sensatos que viven dentro de la península ibérica.

Y fruto de dicha sensatez es que, ante encuestas de los radicales galleguistas, los padres de familia han respondido que, antes de que a sus hijos les impongan el gallego, prefieren que éstos estudien inglés.

Como gente sensata, el gallego sabe muy bien que, si se ve obligada a emigrar, podrá defenderse mejor utilizando la lengua de Shakespeare que la de Rosalía de Castro.

Y en lo que al idioma español respecta, el gallego sabe muy bien que con su lengua nativa solamente podrá comunicarse con cuatro millones de personas; en cambio si se expresa en castellano podrá hacerlo con cerca de quinientos millones de hispanoparlantes.

El caso es que el furor con que se pretendía exterminar en Galicia el idioma castellano va perdiendo fuerza y prueba de ello es que el sector de población que se encuentra entre los 25 y 35 años de edad es el más castellanizado en toda la historia de aquella región.

Una región en la cual se expresa en gallego el 60 por ciento de la población. Un 10 por ciento menos que hace 10 años.

Si deseamos desentrañar las causas reales de este problema artificial habrá que profundizar y ver como quienes con tanto ímpetu promueven la enseñanza del gallego no lo hacen por amor a dicho idioma.

Mas bien la finalidad que los anima es fomentar que los gallegos se sientan diferentes al resto de sus compatriotas españoles.

Y si logran que, al cabo de una generación, se de la conciencia de que son algo diferente, entonces se habrá avanzado mucho dentro del proceso desintegrador de la unidad española.

Sin embargo, repetimos, este proceso está condenado al fracaso. Y lo está, volvemos a repetir, porque el pueblo gallego –pragmático en grado superlativo- sabe que tendría mucho que perder si se embarcase en la nave del separatismo, nave destinada a hundirse al poco tiempo de haber salido del puerto.

Por esa razón, porque es pragmático y sensato, al pueblo gallego no lo cautivan las promesas demagógicas y prefiere seguir siendo español.

Aunque en la intimidad de su hogar y con los amigos de más confianza prefiera expresarse en gallego.


Reproducido con autorización de yoinfluyo

Los extranjerismos en español. Concepto y ejemplos


Por Orlando Cáceres Ramírez, Guía de About.com

Los extranjerismos son palabras o expresiones lingüísticas que un determinado idioma toma de otra lengua extranjera.
Se trata de vocablos que por diversos motivos una lengua trae de otra.
Toda lengua a lo largo de su historia ha incorporado extranjerismos provenientes de varios países.
La utilización de palabras que originalmente provienen de otro idioma se ha vuelto tan común que muchas veces las personas que utilizan dichas palabras no se percatan de su origen foráneo.
Chalet, por ejemplo, es una palabra proveniente del francés y comúnmente empleada en el español para hacer referencia a un tipo de casa de madera.
Lo mismo ocurre con palabras como hobby o link.
La primera se usa para designar algún tipo de pasatiempo o afición, mientras que link es el enlace o vínculo que lleva a una página web u otro sitio de la red.

Ejemplos de extranjerismos empleados en la lengua española.

A capella: locución propia del italiano utilizada generalmente para indicar que una canción se canta o debe cantarse sin acompañamiento instrumental.
Bulevar: proviene del francés y significa vía pública.
Club: proviene del inglés y significa aquella sociedad fundada por un grupo de personas con intereses comunes y dedicada a actividades de distinta especie.
Parquin : También del inglés, usada para designar un lugar de estacionamiento.

Extranjerismos innecesarios o superfluos.
El Diccionario panhispánico de dudas define este tipo de extranjerismos como aquellos que tiene su término equivalente en el español, por lo cual se torna innecesario el uso del extranjerismo.
Ejemplos:
Backstage: su equivalente es entre bambalinas.
Email: correo electrónico.

La Real Academia Española desaconseja el uso de este tipo de extranjerismos ya que existen palabras que significan lo mismo en español.

Extranjerismos necesarios:
Son aquellas palabras foráneas para los cuales actualmente no existe un equivalente en el castellano. O bien, estos términos equivalentes se vuelven difíciles de establecer.
El Diccionario panhispánico de dudas lo divide en dos grupos:

1.Con escritura y pronunciación originales: Son las palabras que mantienen su ortografía original. Los mismos deben escribirse siempre en letra cursiva para indicar de esa forma su origen extranjero.
Ejemplos:
Blues: Un determinado estilo de música.
Software: Aunque su equivalente podría ser el de programa informático, el uso de sofware se halla muy extendido.

2.Con escritura y pronunciación adaptadas al español:
El castellano se caracteriza por la coherencia que existe entre la grafía de una palabra y su pronunciación. Es eso lo que procura cuando intenta adaptar los extranjerismos al sistema ortográfico del español.
Dentro de esta clasificación, se establecen dos tipos de extranjerismos, los cuales son:

2.1.Extranjerismos con su grafía original pero con pronunciación y acentuación gráfica del español:
Palabras como master se escribirían con acento en la a , quedando máster.
Se busca que dicha palabra esté en lo posible “castellanizada”, agregándole el acento.

2.2.Extranjerismos que conservan su pronunciación original pero adaptando su grafía al español:
En este tipo de palabras, la incorporación del extranjerismo al español es más clara. Palabras como parking, al escribirse en el sistema grafico del castellano, queda como parquin.
Si bien la pronunciación es idéntica al término original en inglés, la ortografía ha sido adaptada.

Anglicismos.
Los anglicismos son palabras que provienen o tienen su origen en el idioma inglés. Constituye actualmente uno de los extranjerismos con más influencia en el español actual.
Ejemplos de anglicismos:
Bluetooth: dispositivo que permite la transferencia de datos sin necesidad de utilizar cables
Chat: conversación, charla.
Golf: deporte.
Look: Imagen, apariencia
Net: red.
Premiere: estreno de alguna obra.

Galicismos.
Los galicismos son palabras que provienen o tiene su origen en el francés. En la lengua española existe una gran variedad de anglicanismo que han sido plenamente incorporados.
Ejemplos de galicismos
Beige: de color castaño claro (equivalente en español: beis)
capó: Cubierta del motor del automóvil.
Chef: Jefe de cocina
Élite: grupo selecto de personas

Arabismos.
Los arabismos son palabras que derivan de la lengua árabe.
Ejemplos de arabismos:
Adalid: un caudillo militar.
Albahaca: Un especie de planta.
Albañil: oficial de albañilería .

CIENCIA


Más tontos que hace dos siglos
ABC.ESABC_CIENCIA / MADRID

Investigadores aseguran que los hombres y mujeres de la época victoriana eran más inteligentes que nosotros


La inteligencia de los ciudadanos de los países occidentales ha descendido de forma notable desde hace un par de siglos. Según un controvertido estudio en el que participan distintas universidades europeas, los hombres y mujeres de la época victoriana, definida por el reinado de la reina Victoria de Inglaterra (1837-1901) y distinguida por una gran ebullición científica, inventiva y artística, eran más brillantes que sus descendientes actuales. Tal afirmación se sustenta en la comparación de los resultados de los tiempos de reacción a estímulos visuales en pruebas realizadas a los ciudadanos desde finales del siglo XIX hasta los tiempos modernos. Al parecer, la velocidad de nuestros reflejos, una señal de capacidad intelectual, es bastante lamentable en comparación con la de nuestros antepasados.

Los científicos han descubierto que un hombre promedio tenía un tiempo de reacción de 183 milisegundos en 1884, un tiempo que aumentó hasta los 253 milisegundos en 2004. Para el mismo período, el tiempo de reacción de las mujeres ascendió aún más, de 188 a 261 milisegundos.

Como los tiempos de reacción ante un estímulo se consideran indicadores de la «verdadera» inteligencia de un individuo, una medida no afectada por el nivel de educación, enfermedades ni antecedentes personales, los investigadores concluyen que las actuales generaciones tienen un cociente intelectual 14 puntos inferior al de sus antepasados victorianos (1,23 puntos menos por década). Esta cifra contradice el llamado efecto Flynn, según el cual el cociente intelectual de la población tiende a aumentar cada año desde la Segunda Guerra Mundial en la mayor parte del mundo

Más inteligentes, menos hijos
Según explica en el diario británico The Telegraph Michael Woodley, investigador de la Universidad de Umea en Suecia y responsable del estudio, que se publica en la revista Intelligence, «nuestra inteligencia disminuida se debe probablemente a una 'marcha atrás' en el proceso de la selección natural. Las personas más inteligentes tienen ahora menos hijos que en décadas anteriores (por las presiones de la vida moderna), mientras que las personas con genes menos favorables tienen más». El estudio es polémico y seguramente encontrará oposición en la comunidad científica.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


localizar no es sinónimo de encontrar

Localizar es un verbo que significa ‘averiguar el lugar en que se halla algo o alguien’ o ‘establecer el lugar de algo’, por lo que no es apropiado su uso como mero sinónimo de encontrar, en especial si se trata de un hallazgo fortuito.

Sin embargo, en los medios se usa a veces esta voz de modo indebido, como se comprueba en los siguientes ejemplos: «La Guardia Civil ha localizado a un inmigrante subsahariano oculto en el doble fondo de un vehículo» y «Unos excursionistas alertaron de que habían localizado a una persona que podía haber fallecido en una ladera de difícil acceso».

En el primero de estos ejemplos, la Guardia Civil no intentaba averiguar el lugar donde se encontraba esa persona, pues ni siquiera sabía de su presencia, y en el segundo se trata del hallazgo fortuito de un cadáver; por ello, en ambos casos localizar es inapropiado, pues el uso de este verbo implica que se busca algo o alguien cuya existencia se conoce de antemano.

Así, en el primer caso habría sido preferible «ha descubierto a un inmigrante» y en el segundo se podría haber dicho «habían hallado a una persona», aunque en ambos casos también sería una opción válida el verbo más general encontrar.

domingo, 19 de maio de 2013

EDUARDO GALEANO


El poeta inagotable
A solas, en Montevideo, con Eduardo Galeano, una mirada profunda de América latina
Por Diana Fernández Irusta | Para LA NACION

Foto: Daniel Pessah

MONTEVIDEO.- Cada tarde, Eduardo Galeano toma un café con Dios. Se acoda junto a una ventana del Brasilero (el bar que, a estas alturas, es algo así como su segundo hogar), respira hondo el aroma a madera y espera, paciente, que la radiante andaluza que sirve las mesas -Alba Marina de nombre, Dios de apellido- le traiga, entre sonrisas, bromas y elogios a su joven divinidad, el cafecito del día. "Son pocos los que se llaman Dios -cuenta, encantado con el juego, el escritor que tantas veces se peleó con esa otra presencia divina, la de los altares y los mandamientos-. Creo que en la Córdoba española, de donde ella viene, son sólo cinco."

No es tan raro que se lleve bien con Dios. La furia con la que ha escrito sobre lo religioso no es la de un ateo.

Fui muy creyente cuando era chico, muy místico. Y eso es como la borra en el fondo del vaso del vino, te queda para siempre. No es una cosa que se va; se transfigura, cambia de nombre. En el fondo, uno busca a Dios en los demás. O en la naturaleza, entendida como una bella energía del mundo, que es a la vez terrible y hermosa. ¿Dónde está aquel Dios que tuve de chico y un día se me cayó por un agujerito del bolsillo y nunca más lo encontré? Después supe que lo estaba llamando por otros nombres. Por eso la palabra Dios puede definir a la bella chica que nos trae estos cafés.

Y cómo no va a estar lo divino en un alba marina.

Claro. O en el crepúsculo. Cuando el sol se va y se echa a dormir en esa hamaca que es el horizonte, en la hora más bella del día. Muchas veces me pregunto cuán triste ha de ser morir y no verlo. Porque su capacidad de belleza te devuelve la fe en todo lo que puedas haberla lastimado o perdido. No hay ningún crepúsculo que se parezca a otro. Son todos diferentes, y en Montevideo somos tan afortunados que los tenemos delante. El sol cae ante nuestros ojos.

A los 72 años, Galeano habla como si pintara las palabras: la metáfora siempre a mano, un colorido y caudaloso fluir de imágenes que danza en su voz profunda, modulada, cautivante a conciencia. Son los mismos relatos que, en sus textos, pule con obsesión, decidido a limpiarlos hasta que de ellos no quede más que un núcleo puro y rotundo. El jovencito hambriento de mundo que a comienzos de los 60 ingresó al periodismo de la mano de la mítica Marcha, que luego dirigiría las no menos emblemáticas Crisis y Brecha y conocería también la violencia de los 70 y el desgarro del exilio, se convirtió, con el tiempo, en maestro del microrrelato, arqueólogo de la a veces esquiva poética de lo humano, ícono -lo es hoy- de una sensibilidad tan latinoamericana como universalista. Muchos de sus breves relatos han nacido en los apuntes que toma en minúsculas libretas, a veces sobre la misma mesa del Café Brasilero donde ahora charla con la Revista: una escenografía, la de este bar fundado en 1877, propuesta por el escritor con algo de elocuente presentación. "Soy hijo de los cafés -dirá-. Todo lo que sé se lo debo a ellos. Sobre todo el arte de narrar. Lo aprendí escuchando, en las mesas de los bares, a aquellos maravillosos narradores orales cuyos nombres ignoro, que contaban mentiras prodigiosas y las contaban de tan bella manera que todo lo que contaban volvía a ocurrir cada vez que ellos lo narraban. Soy hijo de esos cafés y de ese Montevideo donde había tiempo para perder el tiempo."

LAS LUCES Y LAS SOMBRAS

¿En su obra reemplazó aquellas mentiras por una búsqueda concienzuda de la verdad?

Bueno, la verdad única no existe. Nada más en las cabezas de los nostálgicos del estalinismo, el dogmatismo que te dice que hay una única manera de entender la política o la solidaridad humana. O los que creen que este sistema que el mundo está soportando es el único posible. Yo no comparto eso para nada, lo que busco es celebrar la diversidad. Aquellas mentiras eran arte en el sentido de que el arte siempre es una mentira que cuenta una verdad. Los fusilados de Goya siguen cayendo cada vez que alguien los ve. Yo busco hechos de la realidad para que la realidad me cuente cómo son las realidades que ella esconde. Porque así como el mundo esconde, o tiene en la barriga otros munditos posibles, así también cada realidad contiene otras realidades.

En la diversidad también puede haber muchos demonios. Para ponerles coto, ¿la respuesta sólo puede ser política?

La palabra política suele tener un sentido muy restrictivo, que a mí no me gusta ni un poquito. Creo que todos hacemos política todo el tiempo. En la vida cotidiana, aunque no lo sepas, estás todo el tiempo eligiendo entre la libertad y el miedo. Y eso de algún modo hace política. Aunque lo hagas en el mínimo, microscópico espacio de tu vida privada. A veces hay que aceptar, en lo que tiene de bueno, la pelea interior de los santos y los demonios. Una pelea sana, porque cada uno tiene su cielo y su infierno propio.

¿Cuáles son sus infiernos?

Tengo un cielo y un infierno. [sonríe] que se alimentan mutuamente. ¿Te imaginás qué sería de Dios sin el diablo, pobre? Se iría a un fondo de jubilados, tendría que retirarse. Es como imaginar a River sin Boca o a Boca sin River.

Entiendo. Pero tiene la desgracia de que lo está entrevistando una persona muy poco futbolera.

Eso te salva de muchas angustias [risas]. Lo que pasa es que el fútbol da alegrías, no creas. Y da placer. Bien jugado, da placer. Ver jugar a Messi da placer.

El método. En las libretas minúsculas que siempre lleva en algún bolsillo, Galeano anota observaciones e ideas que luego plasma en sus relatos. Foto: Daniel Pessah
Hace rato que, para usted, verlo a Messi es una fiesta.

Incluso inventé una teoría, que se la hice llegar a él a través del director técnico de la selección: así como Maradona lleva la pelota atada al pie, Messi lleva la pelota dentro del pie. Lo cual es un fenómeno físico [se ríe, sus propias carcajadas lo interrumpen]. inverosímil. La frase le llegó. Y se ve que le gustó, porque me mandó una camiseta de regalo. Científicamente es imposible., ¡pero es la verdad!

Bueno, si uno se guía por sus escritos, la verdad científica queda bastante relativizada.

No quiero hablar de enfermedades porque da mala suerte, pero yo mismo he sobrevivido dos veces a una enfermedad grave. Y creo que esa es la prueba científica [imposta el tono de voz, acentúa sus palabras, contiene un breve asomo de risa] de que la yerba mala nunca muere. Yo soy la prueba científica de eso.

Entonces se ríe, francamente, con ganas. Risa de guerrero. Después, cuando la charla continúe entre las calles que van de la Ciudad Vieja a la Rambla, contará algunas cosas más. Que tanto cigarrillo. Que el cáncer, unos años atrás. Y recientemente, otra vez. No lo comenta como algo excepcional: parece, más bien, entenderlo como parte de una serie. La que comenzó el día en que, siendo un intenso adolescente de 19 años, emergió de la profundidad de un coma y descubrió que estaba vivo -destrozado, pero gozosamente vivo- en una cama del hospital Maciel (adonde había llegado tras ingerir barbitúricos, en un rapto de furia porque el don de la escritura parecía estarle negado). O aquel otro momento, años después, en que se miró el rostro devastado por el paludismo que había contraído en Venezuela y a cuyas feroces fiebres había logrado, casi milagrosamente, sobrevivir. "He renacido muchas veces -se explaya-. En realidad uno nace y muere muchas veces en la vida. Lo que pasa es que uno está reducido a ver la muerte como una especie de pasaje, una empresa de pompas fúnebres, que te saluda el chofer y te dice hasta luego. [se ríe, divertido consigo mismo]. Y no es así, en realidad uno se muere muchas veces, y renace otras tantas. Eso es lo que tiene de bueno el arte de vivir."

¿Cómo lidiar con el dolor cuando es un niño pequeño el que lo siente? Pienso en algo que cuenta en Días y noches de amor y de guerra .

Mi hija vino llorando, era muy chiquita, tenía 6 años. Yo la abracé, traté de consolarla. Mi hija Florencia. Al final me confesó que estaba llorando porque su mejor amiga de la escuela le había dicho que no la quería. Y en el libro pongo que le rogaba a Dios que me diera a mí todo el dolor que tenía reservado para ella [A Galeano se le oprime la voz. Las lágrimas que no derrama le incendian los ojos. Pero se recompone. Sigue]. Cuando te sentís ya cansado de todo, como descreído, ayuda saber que uno ha conocido gente que ayuda a creer en los demás, en la solidaridad, en las pasiones humanas. Que a veces son pasiones peligrosas, pero que vale la pena vivirlas. Yo era muy patialegre, como dicen en algunos lugares del interior argentino, siempre fui caminante. Caminé por todas partes, y eso me enseñó a vivir y a escribir.

PALABRAS VIAJERAS

"¡No lo puedo creer! ¡Es increíble! ¡Tengo todos sus libros!"

La chica irrumpe de pronto, pura emoción desbocada. Aborda a Galeano, no para de hablarle: "Sólo por usted me vine a vivir aquí, a Montevideo". La voz la delata: es mexicana. Está, no cabe duda, muy emocionada. Conocedora de los hábitos de su ídolo, merodeaba por la zona del Café Brasilero. Sólo un detalle se le pasó por alto: no lleva encima ningún volumen donde registrar el autógrafo del escritor.

"Es que esto es un acontecimiento -continúa, embelesada-. Tengo todos sus libros. Y los recomiendo."

Popularidad . Conocido y querido por los montevideanos, firma autógrafos y comparte anécdotas con todo aquel que se le acerque. Foto: Daniel Pessah
Galeano sonríe y comenta: "Difundiendo el martirio..." Saca de un bolso una libretita, se la da: "Para que la llenes con tus pensamientos profundísimos. Acá te dibujo el cerdito, la prueba de autenticidad de mi firma. ¿Y cuál es tu nombre?"

"Daniela", contesta ella.

"Bueno, Daniela, te voy a hacer el chanchito y una flor pintada de rojo", dice mientras dibuja el hombre que dio sus primeros pasos en el mundo de la prensa no como periodista, sino como ilustrador. Y no lo olvida.

Daniela, en éxtasis, se queda un rato. Hablan de su país, de los viajes, de esa particular zona de creación entre el arte popular y el arte religioso: los retablos mexicanos. Galeano ya está armando un nuevo relato: "Vos sabés que el primer retablo que vi en México estaba en una iglesita en ruinas. Son obras de arte primitivo, pero arte. Me quedé deslumbrado; me explicaron que los retablos eran pagos de promesas. Me acerqué; era maravilloso, pero no me animé a robarlo. Será la infancia católica.Aunque el retablo no era muy santo que digamos. Porque decía: Gracias Virgen santísima porque cuando las tropas de Pancho Villa entraron a mi pueblo violaron a mi hermana y a mí no .

Estallido de risas. La fan mexicana lo abraza, lo besa. Lo vuelve a abrazar antes de partir con libreta, autógrafo y dibujito., sin todavía poder creer que todo haya realmente ocurrido.

¿Son frecuentes estos encuentros?

Sí. La gente es muy cariñosa. No sólo acá. Es verdad que también tengo enemigos, pero como decía Ambrose Bierce: "Quien no tiene enemigos, no merece tener amigos". Aunque lo cierto es que tengo muchísimos amigos. Además de la gente que se hace amiga leyendo las cosas que uno escribe. Se ve que las palabras se escapan de las páginas y tienen dedos y tocan al que lee. Te tocan, te acarician, te golpean a veces, te arañan.

Las de Galeano deben resultar bastante acariciadoras. Porque caminar con él por Montevideo obliga a hacer muchas paradas. A poco que Daniela haya quedado atrás, aparece un muchacho, uruguayo, papel y lapicera en mano, listo para pedir un autógrafo. Luego, una mujer. Y varias cuadras más allá, cerca de la Academia Nacional de Letras, un hombre lo reconoce y se acerca. Con cada uno de ellos el escritor habla, intercambia simpatías, les brinda atención, palabras, tiempo. "A mí la verdad que escribir me salva -confesará, luego-. Porque me permite salir fuera de mí. Eso me ayuda a vivir y a saltar por encima de algunos obstáculos que la vida te pone, que parecen insalvables."

¿Cuáles?


Segundo hogar. ''Soy hijo de los cafés'', asegura este defensor de los encuentros y las charlas sin apuro. Foto: Daniel Pessah
Si los defino, te miento. Peor que mentir, si los defino los convierto en obstáculos estúpidos. Y no lo son. Pero resultan muy complejos para decirlos en una sola palabra. Al escribir, yo los pongo afuera. Es como si uno contuviera vidrios rotos en el alma, que te estuvieran lastimando. Todos tenemos algún vidrio roto en el alma, que lastima y hace sangrar, aunque sea un poquito. Entonces, al escribir, siento que puedo sacar un poco de esos vidrios fuera de mí. Al ponerlos en un papel, ya no me dañan. Ya no me hacen la vida imposible, sino que la multiplican, porque me permiten entenderme mejor con los demás. Porque cada uno tiene sus vidriecitos que duelen [sonríe un poco]. Creo que la literatura es comunicación o no es nada. No escribo para mí, escribo para comunicarme con otros, para llegar a otros que van a ser mis amigos, aunque no los conozca todavía.

Eduardo, ¿qué piensa de la supuesta enemistad entre argentinos y uruguayos?

Yo te contesto diciéndote que es una estupidez. Lamentablemente, una estupidez muy difundida. Pero no es sorprendente, porque la guerra vecinal es una especialidad latinoamericana. Hemos sido diseñados, como países, para odiarnos entre nosotros. Para ignorarnos, también. Es lo peor de la herencia colonial. Hay otras herencias coloniales, como la de la impotencia. Esa que te dice: "Nunca vas a poder, eso no se puede, nunca vas a ser capaz". La condena a ser espectadores de la historia hecha por otros, pero incapaces de hacerla con nuestras propias manos, nuestra propia cabeza, nuestro propio corazón. Con nuestras propias piernas que caminan.

Hay poca gente en la rambla montevideana. Falta un rato para que se ponga el sol, pero el atardecer ya se anuncia. Una luz blanda, apenas rosada, todavía protectora, envuelve al gran caminante, al admirador de los crepúsculos marinos. Cuenta que está embarcado en dos nuevos proyectos de libros. Que no duda en preparar las valijas, cuando toca presentar en el extranjero algunos de los ya editados. Comenta también que participará como asesor de una serie dedicada al fútbol, que se emitirá por el canal Encuentro. Es probable que, dentro de ese mismo ciclo, lo entreviste a Diego Maradona, quien -asegura- sólo aceptaría participar si el que lo interroga es el escritor uruguayo. Incansable, Galeano se deja acariciar por la suavidad de un sol que todavía no se deshace en llamaradas. En El libro de los abrazos supo contar que, vistos desde arriba, los seres humanos "somos un mar de fueguitos"; él mismo reluce como los más necesarios de esos fuegos: los que "arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".
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Accesibles
A partir de mañana, la Biblioteca Eduardo Galeano (Siglo XXI Editores) estará disponible en los quioscos, los lunes, en entregas quincenales y a un precio de $ 39,90 por volumen. Son 16 títulos, de los cuales el primero que se publicará es Las venas abiertas de América Latina. Siguen: El libro de los abrazos, El fútbol a sol y sombra, Espejos, Patas arriba, Los hijos de los días, Días y noches de amor y de guerra, los tres tomos de Memoria del fuego, Vagamundo, Las palabras andantes, Bocas del tiempo, Nosotros decimos no, Ser como ellos y La canción de nosotros..

sábado, 18 de maio de 2013

LA LENGUA VIVA


Origen incierto de algunas palabras
Amando de Miguel


Está muy claro que lo de las etimologías es algo que apasiona a los españoles, por lo menos desde San Isidoro de Sevilla. Como se trata de una ciencia poco exacta, cada uno puede echar su cuarto a espadas. Marcos (desde el Perú) se pregunta por el origen de la voz castizo. En su país se refiere a la persona que es de origen europeo (principalmente español) o mestizo por contraposición a los indígenas. Ha oído decir que en España equivale a madrileño. No es así exactamente. Castizo viene de casta y alude a algo que es de raza pura, auténtico, autóctono. Viene a ser lo puesto a lo foráneo (en México, lo fuereño). La palabra originaria casta quizá provenga de la India, de donde la trajeron los portugueses. Es verdad que en Madrid se utiliza lo castizo para significar lo auténticamente madrileño. Pero Madrid no posee muchas tradiciones antiguas. Baste decir que la catedral se ha inaugurado hace unos años, un hecho singular en Europa y en América. Tanto es así que la catedral madrileña es más reciente que la mezquita. Por otra parte, se da la paradoja de que el atuendo tradicional madrileño para las mujeres es el mantón de Manila y el baile típico es el chotis (= escocés). En el mundo intelectual, un grupo muy madrileño fue la llamada generación del 98, pero ninguno de sus componentes había nacido en Madrid.

Agustín Fuentes se pregunta de dónde puede venir la expresión de matute (= de contrabando). Hay varias interpretaciones. En el castellano tradicional, el nombre de Matute era el que popularmente se daba a Matusalén, pero queda sin aclarar qué tiene que ver ese personaje bíblico con el contrabando. Más sencilla es la derivación de la palabra latina matuta (= la madrugada), por la hora en que solían viajar los contrabandistas o matuteros. Presumo de que un bisabuelo mío era matutero en la raya de Portugal. Del país vecino traían mulos.

Hay expresiones extrañas cuyo origen se puede determinar. Por ejemplo, estar a la cuarta pregunta. En la tradición jurisdiccional española el reo se presentaba ante el juez y esperaba cuatro preguntas, a las que había que responder con veracidad: 1) nombre y apellidos o apodos, 2) edad aproximada, 3) lugar de residencia habitual y 4) dineros disponibles. La cuarta pregunta era fundamental para saber si el reo podía hacerse cargo de las costas del juicio o de la multa correspondiente. El truco era la de manifestarse impecune para evitar que la Justicia saqueara al acusado. Todavía hoy, estar a la cuarta pregunta significa andar escaso de fondos, no llegar a fin de mes, como suele decirse ahora. Lo más elegante es decir que "hay un déficit de tesorería" o que "andamos mal de circulante". Son innúmeras las voces que sustituyen al dinero, una palabra tabú en nuestras tradiciones. Una de ellas es pasta. Por cierto, en inglés se emplea la misma imagen de la pasta o masa de harina y agua para referirse coloquialmente al dinero (dough). Extraña asociación.

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...