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segunda-feira, 23 de dezembro de 2013

FÚTBOL




¿El opio de los pueblos?
Eduardo Galeano (Uruguay)

Opio

¿En qué se parece el fútbol a Dios?. En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que el tienen muchos intelectuales.


En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de "las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan". Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencia sobre le tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del '78.

El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere.

En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican al fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase.

Cuando el fútbol dejó de ser cosas de ingleses y de ricos, en el Río de la Plata nacieron los primeros clubes populares, organizados en los talleres de los ferrocarriles y en los astilleros de los puertos. En aquel entonces, algunos dirigentes anarquistas y socialistas denunciaron esta maquinación de la burguesía destinada a evitar la huelgas y enmascarar las contradicciones sociales. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos.

Sin embargo, el club Argentinos Juniors nació llamándose Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de mayo, y fue un primero de mayo el día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. En aquellos primeros años del siglo, no faltaron intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia. Entre ellos, el marxista italiano Antonio Gramsci, que elogió "este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre".

LA PUNTA DE LA LENGUA



“Caerán precipitaciones en forma de nieve”
Alguna extraña razón activa en ciertas personas la costumbre de alargar los términos
ÁLEX GRIJELMO en El País - España

Este invierno tendremos “condiciones climatológicas adversas”, se lo digo con toda seguridad. Y además se lo anuncio con toda solemnidad. Si no hubiera querido deslumbrarle a usted solemnemente, habría escrito que este invierno tendremos mal tiempo, y ya está.

Ese mal tiempo, de todas formas, hará que suba “la siniestralidad en las vías interurbanas”, lo cual también le expreso a usted con la ampulosidad precisa para que le dé la importancia debida al hecho de que habrá más accidentes en las carreteras.

Y los habrá, sin duda; por mucho que para evitarlo se produzca un despliegue de las “fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado”, mayormente de la Guardia Civil.

Lógico, porque las condiciones climatológicas adversas y el consiguiente despliegue de las fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado para evitar la siniestralidad en las vías interurbanas se van a dar porque “caerán precipitaciones en forma de nieve”. También pueden sobrevenir “precipitaciones en forma de granizo”, incluso “precipitaciones en forma de agua”.

Y no se quede usted ahí: las peores precipitaciones son las de viento: se precipitan los árboles, se precipitan las cornisas, se precipitan los carteles de las peluquerías… Sí, a veces ocurren tales desgracias por la negligencia de los responsables de conjurar esos riesgos, personas que descuidan sus obligaciones y que en algunos casos se merecen acabar encerradas en una institución penitenciaria, lo que antes de inventarse el idioma administrativo se llamaba prisión.

Los accidentes de tráfico debidos a que nevará, granizará o lloverá (o sea, precipitaciones en forma de tal y tal) se concentrarán en algunos “puntos kilométricos”: “Atención, se ha producido un desprendimiento de tierras (o sea, otra precipitación) en el punto kilométrico 21”; es decir, lo que veníamos llamado “el kilómetro 21”.

Y eso nos lleva a la perplejidad de conocer que hay puntos kilométricos, cuando siempre los imaginábamos redonditos y pequeños; vamos, de milímetros. Los puntos siempre fueron milimétricos.

Alguna extraña razón activa en ciertas personas la costumbre de alargar los términos de cualquier idea. Quizás el subconsciente les dice que así consiguen alargar la idea misma. Y entonces incurren en pleonasmos como el de esas fuerzas y esos cuerpos (se nos haría raro pensar en cuerpos de seguridad sin fuerza, o en fuerzas de seguridad sin cuerpos); o el de las precipitaciones que caen (o caídas que se precipitan); casi siempre hacia abajo, por cierto.

Hoy se celebra la Lotería de Navidad. Así que a algunos se les precipitará el Gordo. Les caerán precipitaciones en forma de premios. Y lo organiza todo la Sociedad de Loterías y Apuestas del Estado, que no debemos entender como la sociedad mediante la cual el Estado lanza sus envites (las apuestas del Estado), sino como la “sociedad estatal de loterías y apuestas”, pues se supone que quienes juegan son los ciudadanos. (Bueno, y también el Estado, ciertamente, porque a veces le tocan los números que nadie compró).

En fin, ante tanta precipitación en el lenguaje oficial, constituye nuestro deber avisar a los lectores: habrá euforia de los agraciados, que se amontonarán si el premio, como acostumbra, está muy repartido. Eso puede generar “la invasión de las vías urbanas”; y “los efectivos de las fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado” no podrán desplegarse “por toda la geografía nacional”. Por tanto, se informará con puntualidad acerca de eventuales “alertas de nivel amarillo (circulación intermitente)” para evitar “la siniestralidad invernal”.

Ahora bien (y aquí viene el principal aviso): se oirá decir en los medios de comunicación que algunos afortunados, deseosos de celebrar su suerte, han tirado la casa por la ventana. Eso, que conste, forma parte del lenguaje popular (tan distinto del lenguaje verdadero) y, por tanto, no debe tomarse al pie de la letra, pues en ningún caso significará que se estén produciendo precipitaciones en forma de muebles.

A MIS AMIGOS...

LA LENGUA VIVA







Correcciones fraternas
Amando de Miguel en Libertad Digital



No se puede uno descuidar. Escribía yo que soy "pejiguero" en un alarde de novedad. Pero Emilio Soria me recuerda que solo existe pejiguera (= cosa molesta y fastidiosa), voz femenina. Perdóneseme la licencia. Pero es que realmente me siento pejiguero. Eso de corregirnos entre nosotros es una buena acción, ya que nos hace pensar. Pero las palabras no son un depósito fijo; algunas se archivan y otras son nuevas.

María Dolores Torres López de Atalaya me consulta si la frase "debe ser prescrito por especialidades concretas" es correcta o no. No la entiendo muy bien. Los fármacos deben ser prescritos por los médicos especialistas, es decir, de distintas especialidades, pero las especialidades no prescriben.

Ignacio de Despujol y Coloma plantea la diferencia entre humor y comicidad. Su idea es que el primer concepto es más difícil de realizar, sobre todo en España. Un chiste llega a aburrir cuando se repite; el humor, no. Para mí es humor o comicidad todo lo que hace reír (o al menos sonreír) al oyente o espectador. La clave suele estar en el doble sentido de algunas palabras o frases. La distinción no es tanto entre humor y comicidad como entre el polo inteligente y el vulgar. Un cómico puede ser un prodigio de inteligencia y finura, mientras que otro expresa un humor chabacano, de sal gorda. Hay una facilidad que admiro: saber contar chistes a tiempo. Ignoro cómo se adquiere.

Gabriel Ter-Sakarian Arambarri se felicita porque yo escriba quizá en lugar de quizás. Comenta el agudo vascoarmenio: "Tengo la impresión de que tú y yo somos los únicos que lo hacemos". Hombre, no será tanto, pero la fórmula más corta suele ser preferible. Puede que quizá sea preferible en medio de una frase, mientras que quizás se avenga mejor cuando vaya sola. No estoy muy seguro.

Juan José Carballal no está de acuerdo con mi idea de que el verbo informar pueda llevar el que o el de que cuando indique transmitir alguna información. Don Juan José sostiene que no es lo mismo "informar algo; por ejemplo, un documento" que "informar o advertir a otro de algo". Pues hasta aquí estamos de acuerdo. La cuestión sigue siendo si es más correcto decir "informar de que" o “informar que” respecto a la información que sigue. Mi idea es que se impone el dequeísmo, en este y en otros casos. Hay veces en las que el dequeísmo sistemático molesta un poco. Por ejemplo, ese insufrible “pienso de que”.

Félix Redondo Quintela insiste en que el Sistema Internacional de Unidades dictamina que los números de más de tres cifras se separen por un espacio, no por un punto. Así, "5 113" y no "5.113". Me siento incómodo con esa norma. A lo largo de mi carrera creo que he manejado más números que ningún otro sociólogo español. Mi experiencia me dice que la separación con un espacio, y no con un punto, se presta a muchos errores. El Nuevo diccionario de dudas y dificultades, de Manuel Seco (que para mí es la Biblia en materia léxica), emplea el punto y no el espacio para la cuestión dicha. El espacio lo veo mejor parea separar números de teléfono o de identidad. Sí estoy de acuerdo en que los años de cuatro cifras no separen las cifras. Comprendo que haya una norma al respecto, incluso internacional, pero puede cambiarse. Más difícil es llegar a un acuerdo sobre si los decimales deben indicarse tras un punto o una coma para separar la parte entera. Para mí sigue teniendo más sentido el uso de la coma, pero reconozco que se ha producido ya el desembarco de la costumbre anglicana en las costas españolas.

IDIOMAS







Los diez idiomas necesarios para triunfar en el siglo XXI
BITACORAS.COM

En un mundo globalizado es tan necesario saber idiomas como escoger aquellos que puedan resultar más útiles
Los diez idiomas necesarios para triunfar en el siglo XXI
ABC España

Las diez lenguas necesarias
Uno de los principales motivos para estudiar un idioma extranjero es que pueda resultar de alguna utilidad a la hora de viajar o para mejorar nuestras expectativas laborales. Prueba de ello es que la demanda de cursos de alemán o chino es cada vez mayor.

Teniendo en cuenta estos factores, en el blog «Do you speak English» han elaborado una lista con los algunos de los idiomas que será imprescindible conocer si se desea triunfar en los próximos años. Casi con total seguridad, las diez lenguas globales del siglo XXI:

1.-Inglés
Aunque posee menos hablantes nativos que el chino o el español, su fuerza radica en que se habla en los cinco continentes y es la lengua oficial de algunos de los países más poderosos del planeta. Todo esto hace que sea el idioma más utilizado en negocios, el comercio internacional e Internet y el más estudiado en todo el mundo.

2.-Español
Quienes lo hablan como primera o segunda lengua suman aproximadamente unos 500 millones de personas, repartidos por más de 20 países. Es la segunda lengua más estudiada después del inglés, lo que hace que su importancia sea cada año un poco mayor.

3.-Chino Mandarín
Debe su importancia a que es el más hablado de todo el planeta. En concreto, más de mil millones de personas lo tienen como su lengua nativa en China y países próximos como Indonesia, Camboya o Malasia. El crecimiento de la economía china ha contribuido enormemente a la difusión de esta lengua a la que muchos consideran el idioma del futuro.

4.-Francés
Aunque es, junto al inglés la única lengua que se habla en todos los continentes, el Francés es tan solo la novena más hablada del mundo. Pese a ello, es el idioma oficial en 32 países y lengua materna de 80 millones de personas y se estima que es hablado por más de 200 millones en todo el mundo, ya que alrededor de medio centenar de países, regiones y dependencias lo utilizan de forma cotidiana.

5.-Árabe
Idioma oficial de una veintena de países, entre los que se destacan Arabia Saudita, Marruecos o Egipto, el árabe es la auténtica lengua franca de Oriente Medio, gracias a la enorme influencia del islam. Con 280 millones de personas, es el octavo idioma con mayor número de hablantes nativos.

6.-Ruso
La larga sombra de la extinta Unión Soviética permite convierte al ruso en el idioma eslavo más hablado del mundo. Posee carácter oficial en Rusia, Bielorrusia, Kirguistán y Kazajistán, mientras que en el resto de repúblicas de la antigua URSS se emplea como segunda lengua. Entre hablantes nativos y quienes lo tienen idioma secundario es hablado a diario por unos 260 millones de personas.

7.-Alemán
El idioma que es visto como un seguro de salida laboral por miles de españoles cuenta con unos 150 millones de hablantes, la gran mayoría concentrados en Europa, donde es el idioma más hablado después del ruso. Su uso predomina en Alemania, Austria y Suiza, pero hay importantes comunidades germanohablantes en la República Checa, Hungría, Polonia y otros veinte países más.

8.-Japonés
Posee unos 130 millones de hablantes, casi todos concentrados en Japón, aunque hay algunas comunidades que lo usan como lengua habitual en Hawaii, Brasil y algunas islas del Pacífico. Su mayor atractivo radica en que Japón es la tercera economía mundial.

9.-Portugués
Aunque cerca del 70 por ciento de quienes lo hablan se encuentran en Brasil, este idioma es lengua oficial en ocho países y se emplea de forma habitual en una veintena de enclaves que alguna vez fueron colonia portuguesa. Se calcula que lo hablan más de 260 millones de personas, lo que lo convierte en la sexta lengua más hablada

10.-Italiano
Con unos 70 millones de hablantes —60 millones en Italia y 10 en el resto del mundo—, es lengua oficial en Italia, Suiza, San Marino y el Vaticano. Su influencia se extiende a otros once países, donde su uso es también habitual, y a los que hay que sumar veinte más con una amplia colonia procedente del país transalpino, como Argentina, Alemania, Australia o Estados Unidos.

DICCIONARIO RAE


Darío Villanueva: «Es inadmisible un diccionario de la RAE políticamente correcto»

23/12/2013 | AGENCIA EFE
El secretario de la Real Academia Española, Darío Villanueva, está convencido de que «no es admisible un diccionario de la RAE políticamente correcto» porque la lengua no lo es, y este es su mensaje ante las «continuas presiones» para que se supriman acepciones que pueden considerarse «ofensivas».



En una entrevista emitida por Correo TV, el ex rector de la Universidad de Santiago (USC) ha insistido en que sería «absurdo» elaborar un diccionario «bienpensante» en el que aparezcan todas las «palabras bonitas» y ninguna más.

En este sentido, el secretario de la RAE, institución que este año celebra su tricentenario, se ha mostrado seguro de que, de ceder a este tipo de reivindicaciones, «siempre habría alguien que aduciría que una determinada palabra resulta hiriente para una determinada sensibilidad».

Oriundo de Vilalba (Lugo), Darío Villanueva ha dicho también que el hecho de que el diccionario recoja una palabra, por ejemplo canalla, no significa que la Academia la promocione, porque al final su uso «depende de la voluntad de los hablantes».

«Hay quien cree que la RAE inventa las palabras y las intenta imponer, pero lo que hace la institución es recoger la lengua, codificarla, depurarla y en cierto modo institucionalizarla», ha subrayado.

Villanueva también ha avanzado que la próxima edición del Diccionario, que se publicará en octubre de 2014, traerá consigo «muchas novedades», incluso en el propio formato, lo que permitirá introducir más palabras.

«El Diccionario actual, que apareció en 2001, tiene unas 83.000 palabras y el próximo tendrá 10.000 más», ha puntualizado.

Además, habrá un aumento de los americanismos, algo «lógico» si se tiene en cuenta que sólo el 10% de los hablantes del español residen en España, y se introducirán nuevas acepciones y términos propios de la era digital.

Ante los anglicismos asociados a las nuevas tecnologías, el secretario de la RAE explica que los académicos se esfuerzan por encontrar una adaptación al español que resulte «eficaz». Un ejemplo es la palabra tablet, que el nuevo Diccionario recoge como tableta.

¡Felices fiestas!



¡Felices fiestas!

La voz crismas es una posible hispanización del término inglés christmas, que designa la tarjeta que habitualmente se usa para felicitar la Navidad y el año nuevo. Aunque la incluyó el Diccionario manual e ilustrado de la lengua española de 1989, se prefiere la expresión tarjeta navideña. En cualquier caso, lo importante es el mensaje:

¡Felices fiestas!

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

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