Translate

quarta-feira, 10 de dezembro de 2014

A

Notículas de Español

Por Tito Balza Santaella / Escritor / titobalzasantaella1@gmail.com
Lo mismo que llamar la atención del hablante acerca de los muchos errores e incorrecciones que con esta preposición se cometen, en perjuicio de nuestro idioma

Habiendo  analizado el uso de la preposición a en el complemento directo, revisaremos ahora su presencia en el indirecto y circunstancial.
En el análisis sintáctico de la oración, el complemento indirecto, o caso dativo, se caracteriza por aparecer antecedido de las preposiciones a y para. La a para señalar el beneficio o el perjuicio que se deriva de la acción verbal: Di buena educación a mis hijos, Causó graves daños a Pedro. Envié felicitaciones a todos. Como puede verse por los tres ejemplos aportados, es obligada la presencia de la preposición  a  cuando el complemento indirecto,  en las circunstancias dichas, es nombre propio, común, o pronombre; pero desaparece si, específicamente, está anaforizado por variantes pronominales:  Les traje un regalo, Te aplicaron el reglamento, Nos acordaron el premio, y, obligatoriamente, reaparece si, pleonásticamente, se repite el pronombre  o si además de él aparece otro nombre como dativo: Les traje un regalo a ustedes, A ti te aplicaron el reglamento, Carlos le envió flores a Josefina. Estos comportamientos de nuestra lengua deben tenerlos muy presentes los hablantes y redactores, lo mismo que el cuidado de no caer en los muy comunes errores de concordancia que en estos casos se presentan. Ejemplos: Se le participa todos los profesores que…,, donde la variante le debe estar en plural porque representa a todos los profesores, o, inversamente, Se les notifica a todo el personal que..,, caso en que la variante debe estar  en singular, como anáfora que es de todo el personal.
Es en el caso ablativo, complemento circunstancial, donde la preposición a tiene mayor y más variado uso, pues da origen a muchos modos adverbiales para recoger la rica gama de circunstancias en las que se puede expresar el verbo español, Como hemos hecho  con las otras preposiciones revisadas y en beneficio del usuario común para el que están escritas estas Notículas, sin ninguna pose doctoral ni pretensión de originalidad, creemos de utilidad revisar con cierto detenimiento las múltiples apuntaciones significativas que la a logra en los planos espaciales, temporales y de común uso en nuestro español.
Lo mismo que llamar la atención del hablante acerca de los muchos errores e incorrecciones que con esta preposición se cometen, en perjuicio de nuestro idioma. Esto lo haremos en Notículas subsiguientes. 

DON QUIJOTE DE LA MANCHA

La RAE reivindica la vuelta del «Quijote» a los planes de enseñanza

 |  
ANA MENDOZA (AGENCIA EFE)

El escritor Arturo Pérez-Reverte ha leído el Quijote con la mirada de un joven de quince años antes de adaptar la gran obra cervantina para la edición escolar que ha publicado la Real Academia Española, que considera esta novela «fundamental para todos los estudiantes de habla hispana».




donquijoteLa Academia «reivindica la vuelta del Quijote a los planes de enseñanza» y lo hace desde la autoridad que le dan sus trescientos años de existencia, afirmaba el secretario de la RAE, Darío Villanueva, al presentar en la sede de esta institución la edición popular y escolar de esta obra, publicada por Santillana en todo el ámbito hispanohablante.
El Quijote, decía Pérez-Reverte, «es un factor de unidad a ambas orillas del Atlántico, y, por desgracia, su lectura sólo es obligatoria en seis de los países de habla hispana».
Esta edición popular del Quijote puede ser «una magnífica herramienta de trabajo en la enseñanza», aseguró Pérez-Reverte, que ha respetado «al máximo» el texto de Cervantes, si bien, para facilitar su lectura, ha eliminado «todo aquello que no fuese estrictamente narrativo y que rompiera la línea argumental principal».
«Un maestro lúcido y competente puede pasarse un año entero hablando del Quijote», siempre que cuente con una edición adecuada para jóvenes. Y hablar del Quijote es «hablar de ética, de moral, de solidaridad, de compasión, de dignidad en el fracaso, de historia, de memoria», añadía el autor de El club Dumas o El tango de la Guardia Vieja.
Pérez-Reverte dejó muy claro que la edición popular del Quijote «no sustituye» a la versión íntegra de esta obra, pero sí «es una puerta para posteriores lecturas, facilita el tránsito».
Como recordó Darío Villanueva, la Academia recibió en 1920 el encargo del Gobierno de hacer una edición escolar del Quijote, cuya lectura era obligatoria en las escuelas españolas de entonces.
Ha pasado casi un siglo desde aquel encargo, y es ahora cuando la Academia ha podido realizarlo.
La RAE publicó también en el 2004 una edición erudita y crítica de esta obra, dirigida por Francisco Rico, y será este gran cervantista quien saque en el 2015 otra nueva edición delQuijote dentro de la Colección de Obras Clásicas de la Academia.
La edición escolar incorpora los bocetos originales e inéditos que se hicieron para los grabados del Quijote académico de 1780, entre ellos, una ilustración de un joven Francisco de Goya que  —«paradojas de la vida»— no llegó a incluirse en aquel libro.
Pérez-Reverte ha procurado que «la poda» que ha realizado para la edición popular «no se notara» y que el lector no percibiera en qué momentos se había cortado el texto. Y ha utilizado «siempre lenguaje de la época cervantina» cuando ha tenido que sustituir algunas palabras, «nunca lenguaje moderno».
La edición del Quijote de la RAE ha contado con la supervisión del filólogo Carlos Domínguez Cintas, que ha colaborado también en la dirigida por Francisco Rico.
«La Academia considera fundamental el Quijote. Hay una patria, la de la lengua española, que comparten 500 millones de personas, y la bandera de esa patria vieja, nobilísima, es elQuijote», subrayaba hoy Pérez-Reverte.
El novelista cree que la lectura de esta obra puede ser importante «en un momento en el cual asistimos a una pérdida de valores éticos, morales y de todo tipo, que también afecta a los planes de enseñanza, y en una época en la que desde la Unión Europea se están desmantelando tres mil años de memoria y de cultura europeas.
Por eso, considera «un crimen que esta obra se vaya alejando del horizonte escolar español, porque es el libro que más posibilidades educativas tiene. El Quijote crea buenos ciudadanos, hombres decentes», aseguró Pérez-Reverte.
Para Darío Villanueva, «es un error» que en los planes educativos prime «la urgencia de lo pragmático» y que la educación se conciba para formar personas «en función de las necesidades productivas y más inmediatas».
Él, como profesor, sabe que con esos criterios la literatura «sale siempre perdiendo», pero en la batalla de reivindicar la lectura de los clásicos la Academia «no se da por derrotada».

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

precuela


término válido

El vocablo precuela es válido para aludir a una película o novela que relata hechos anteriores a los de un obra que ya existía.
Recomendación urgente del díaEn las noticias sobre actualidad de cultura y espectáculos aparece este término con cierta frecuencia: «En la precuela podremos explorar los inicios del pequeño héroe», «Con el estreno de El hobbit: la batalla de los cinco ejércitos, se cierra la trilogía sobre la famosa obra de J. R. R. Tolkien, precuela de El señor de los anillos» o «La novela inaugura una nueva tetralogía, precuela de la celebrada L. A. quartet».
La vigesimotercera edición del Diccionario académico ha incorporado esta voz con el sentido de ‘obra literaria o cinematográfica que cuenta hechos que preceden a los de otra obra ya existente’, por lo que los ejemplos anteriores son correctos.
Es una adaptación de la voz inglesa prequel, formada sobre sequel (secuela) con sustitución de la primera sílaba por pre-, que se incorporó a la jerga del cine y la literatura hace tiempo, y que por tanto puede usarse sin problemas, pues no había una voz española alternativa con ese sentido preciso.

terça-feira, 9 de dezembro de 2014

LENGUA ESPAÑOLA


¿La lengua española americanizada y América hispanizada?



Carátula del libro del Dr. Sergio Valdés Bernal.
Carátula del libro del Dr. Sergio Valdés Bernal.
A Fernando III el Santo (1199-1252), rey de Castilla y de León, le debemos, españoles e hispanoamericanos, la idea de convertir el castellano en lengua oficial de la cancillería mediante decreto real, en detrimento del gallego y del leonés. Alfonso X el Sabio (1221-1284), su sucesor, considerado el fundador de la prosa castellana, reforzó la política linguística de su padre al decretar que la Escuela de Traductores de Toledo -donde se concentraban los hombres de ciencias y letras, después de la conquista de la ciudad, en 1085, dedicada a la traducción al latín de las obras escritas en árabe o traducidas a dicha lengua-, usara esa lengua en sus menesteres cotidianos.
La hispanización de América y la americanización de la lengua española, con 484 páginas, es obra de Sergio Valdés Bernal, doctor en Ciencias Filológicas y escritor. El texto ganador del Premio de la Crítica Científico Técnica en el 2013, e interesante acontecimiento que al leer, nos lleva a seguir los pasos al español que hablamos, aprender y aprehender sobre nuestra ilustre lengua común.
Valdés Bernal, nació en La Habana el 4 de diciembre de 1943. Entre 1962 y 1968 estudió en la Universidad Carolina de Praga, centro que le otorgó los títulos de Master en Filología Checa y Rusa (1968) y de Doctor (1979). Desde 1969 trabaja como investigador lingüístico en el Instituto de Literatura y Lingüística, donde ha sido además Jefe de Departamento, miembro del Consejo Científico y del Consejo de redacción del Anuario L/L. Tiene además una larga carrera como docente en la Universidad de La Habana y ha impartido diversos cursos de pre y postgrado.
Sergio, desde 1982 es Investigador Titular y cinco años fue nombrado profesor Titular Adjunto. Ha impartido conferencias sobre literatura checa y realizado traducciones de varios autores, así como aproximaciones lingüísticas a varios escritores cubanos. Sus textos han aparecido en publicaciones científicas nacionales y extranjeras, y publicaciones nacionales como Bohemia, Granma La Gaceta de Cuba, Islas, Santiago y Anales del Caribe, entre otras. Como ponente ha tenido una gran participación en diversos eventos entre los que se destacan: 250 Aniversario de la Universidad de La Habana (1977), I Coloquio Hispanoamericano (RDA, 1978), XXX Aniversario de Ecue-Yamba O (1983), I Congreso Internacional de la Facultad de Letras, Discurso e Ideología (Brasil, 1987), entre otros. Es miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, desde junio de 1995, donde ocupa el sillón con la letra H.
Valdés Bernal tiene en su haber también varios artículos dedicados a los indoamericanismos, a las lenguas del áfrica subsaharana, entre otros trabajos y ha dictado cursos, conferencias y seminarios, en diversas universidades de Brasil, Canadá, Finlandia y Guatemala, por solo mencionar algunas. También ha realizados estudios sobre las formas de expresión oral y su efecto, en la locución profesional y periodística.
Entre las publicaciones de interés de este autor se destacan: Las lenguas indígenas de América y el español de Cuba (Editorial Academia. La Habana. Tomo I. –1991- y Tomo II –1993); la Inmigración y lengua nacional (Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1994);Lengua nacional e identidad cultural del cubano (Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1998) y Antropología lingüística (Fundación Fernando Ortiz. La Habana. 2000), todos Premio de la Crítica.
Pero La hispanización… de Sergio nos enseña que quince días después que zarpara Colón de Huelva a Canarias, el 18 de agosto de 1492, se publicó en Salamanca  la Gramática castellana de  Antonio Martínez de Cala, más conocido por  Elio Antonio de Nebrija (1441-1522); verdadero innovador, pues la regulación gramatical solo había estado reservada a las lenguas cultas (latín y griego), ya que era creencia que bastaba la práctica de la lengua materna y el buen sentido para hablarla. Nebrija fue el primero en fijar las normas para dar consistencia a nuestro idioma, y reconoció que “siempre la lengua fue compañera del Imperio”, viajó en las naves que encontraron América y entraron en contacto con las lenguas aborígenes del área.
Fueron Santo Domingo (1496), San Juan (1508) y San Cristóbal de La Habana (1515, refundada en 1519) los entornos citadinos entre los cuales los españoles entraron en contacto con las lenguas aborígenes para suplir sus necesidades de comunicación, que al inicio se desarrolló mediante el lenguaje gestual, y que comenzaron a enseñar su lengua a los habitantes y viceversa, a aprender la de ellos. Es interesante conocer que en una extensa edición de Vocabularios (latino-español y español-latino) de 1512, aparece registrado el primer americanismo en el español general: canoa.
Desde el territorio insular americano parte y se irradia “la compañera del Imperio” hacia todo el continente, en momentos en que ya comenzaba a funcionar como lengua nacional de España. En la colonización española de América participaron todos los componentes peninsulares de esa nación de naciones que es España[i]. De todas partes se vino a América, aunque algunas regiones aportaron más emigrantes, como Andalucía y Canarias desde un principio, y Galicia desde mediados del siglo XIX.
El español de este lado del océano, tuvo que adaptarse a las necesidades de comunicación en el nuevo contexto…, lo que repercutió en esta lengua con toda una serie de rasgos que se identifican como “americanismos”, o sea, peculiaridades del español americano[ii].  Y de esta forma el aruaco insular, las lenguas caribes, las lenguas guaraníes y tupíes, el náhuatl, el maya, el quechua  y el mapuche araucano entraron en contacto con el castellano para americanizarlo y enriquecerlo ya como lengua de todos.
Las lenguas aruacas, incluidas las de las Antillas, al igual que la mayoría de las de América indígena, son aglutinantes, se caracterizan por unir dos o más palabras para formar una sola y moderadamente unen diversas partes de la frase para formar palabras de muchas sílabas; por ejemplo se preserva el aruaquismo insular manjuarí de manjua-, que quiere decir ´mucho´ y –arí, ´diente´, clara alusión a la dentadura de este pez; otro ejemplo podría ser la voz cutara, chancleta hoy en día en el Oriente cubano,  de kut-, ´pie´ y –ara, ´corteza´, o sea corteza del pie[iii].
Esta lengua enriqueció el español, a ambos lados del Atlántico y hasta nuestros días, con los términos ácana, biajaca, cacique, canoa, caimán, cayo, guácima, huracán, manigua, sabana y seboruco, así como con nombres de lugares como Cuba, Camaguey, Borinquen y Haití. Pero algunos de estos arauquismos pasaron a otras lenguas europeas a través del español. El propio canoa (inglés: canoe; francés: canot y alemán kanu) o el término barbacoa (inglés: barbecue; francés: barbaque, alemán: barbecue y danés: barbecue), para solo poner un ejemplo.
Con la colonización de las costas venezolanas, en el siglo XVI, entran los españoles en contacto con las lenguas caribes, que se expandieron  considerablemente por Suramérica a través de la red fluvial que forman el Amazonas y el Orinoco. Estas etnias se asentaron en lo que hoy es Surinam, Guyana, Guyana Francesa, el norte y el centro de Brasil, el norte de Perú, norte y sur de Colombia y los llanos y costas de Venezuela, y es a esa lengua a la que debemos los vocablos arepa, catauro, mico, piragua, entre otras palabras que han pasado al español general.
En 1516, el navegante español Juan Díaz de Solís bautizó el Río de la Plata; allí “descubrieron” con sus aborígenes que se autodenominaban guaraní. El intercambio linguístico enriqueció la lengua española con préstamos procedentes del guaraní como son: ananás, ipecacuana, jaguar, mandioca, y tapiocas, así como los topónimos Paraguay, Uruguay y Paraná, entre otros. Pero las lenguas guaraníes y tupíes aportaron un gran caudal léxico al portugués, hablado a ambos lados del Atlántico, a través de Brasil.
Los pueblos nahuas, originarios del norte y sudoeste americano, invadieron las zonas mexicas de alto desarrollo cultural entre los siglos Vi y IX d.n.e. Los cuixas fueron los primeros y le siguieron los toltecas quienes fundaron entre otras ciudades Teotihuacán y el Valle de México. A partir del siglo XII unas tribus bárbaras llamadas chichimecas, la específicamente nombrada azteca, se instaló en el islote del lago Texcoco en 1325 y fundó Tenochtitlán, que llegó a ser la capital de los aztecas. Estos desarrollaron un sistema de escritura prehispánico compuesto por elementos ideográficos, pictográficos y fonéticos.
El proceso de transculturación e intercambio lingüístico propició el enriquecimiento de la lengua española con numeroso nahuatlismos como lo son aguacate, atol, chicle, hule, jícara, tiza y tomate.
Los mayas se establecieron en los altos de Chiapas a mediados del tercer milenio a.n.e., del desarrollo del grupo de lenguas denominadas maya-quiché, de la familia maya zoque, han pasado al español general muy pocos vocablos, pero los misioneros que estudiaron las lenguas recogieron muchas leyendas y cuentos mayas, así como datos de su sabiduría y de su historia, sus conocimientos sobre medicina y astronomía, que podemos disfrutar hoy en día en el Popol Vuh y en los Anales de los cakchiqueles.
Las tribus de habla quechua fueron las creadoras de la importante cultura preincaica. Su organización política era una mezcla de monarquía teocrática autoritaria, oligarquía y una forma de colectivismo agrario. Fue Manco Capac quien fundó la dinastía que llamó Inca (hijo del sol). Entre los años 1200 y 1438 extendieron su territorio desde el río Esmeralda en Ecuador hasta Coquimbo en Chile y dominaron lo que es hoy Bolivia, la parte norte de Argentina y ciertas zonas de Brasil. Al comenzar la conquista y la colonización de este Imperio, 1531, ya el mismo estaba en decadencia por las luchas intestinas. Tras la destrucción de Tahuantisuyo, resurgieron las lenguas y los dialectos de los sometidos e incluso los españoles tuvieron que recurrir al quechua para la comunicación con los vencidos, por lo que esta lengua fue estudiada por los misioneros utilizados en la evangelización, que introdujeron, al codificarla, ciertas modificaciones en la pronunciación y la estructura. Al español general del quechua han pasado los vocablos: cancha, chimrimoyo/a, guano, llama, ñapa, pampa y puma, entre otros.
Los hablantes del aimara vivían alrededor del Lago Titicaca, en el altiplano boliviano y el sur de Perú. Estudiosos consideran que llegaron a ser casi 1,5 millones de individuos, de los cuales el 70% radica en Bolivia. El origen del pueblo es desconocido, aunque se le asocia con la cultura Tiwanako, que existió entre el 500 y el 900 a.n.e. El aimara se preservó hasta nuestros días y en la actualidad, la modalidad de mayor prestigio lingüístico es el hablado en La Paz. Esta lengua no aportó mucho léxico al español americano aunque algo dejó: alpaca.
En 1540 Pedro de Valdivia conquistó lo que después sería conocido como Chile, pero no fue hasta 10 años más tarde que comenzó realmente la expansión española por ese territorio. Las belicosas tribus mapuches constituyeron un serio obstáculo a la colonización hasta el siglo XVII. La lengua autóctona, el mapuche araucano, al entrar en contacto con la de los españoles dejó también su influencia, poca en este caso, pues Valdés Bernal, recoge solo exiguas voces y casi ninguna en uso en el español insular.
El autor nos explica en La hispanización… una serie de conceptos relacionados con los procesos de cambio de la lengua, además el libro contiene un importante adendum léxico, que nos acerca a la proveniencia de las palabras, al tiempo que cierra con una enjundiosa bibliografía.
La hispanización de América y la americanización de la lengua española, es una acabada entrega de la editorial UH, de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, que presenta al lector un texto fruto de varios años de estudio y acopio de información por parte de su autor.
La lengua española en el contacto con otras lenguas aborígenes se enriqueció;  la que llegó como “compañera del Imperio” pasó a ser de todos, desde el inicio la enriquecieron los nuevos usuarios y con el tiempo contribuyeron a su florecimiento muchos escritores de este lado del océano como Miguel Ángel Azuela, Rubén Darío, José Martí, César Vallejo, Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez, entre otros.
José Enrique Rodó[iv], quien dedicó a definirnos señalaba: “no son las lenguas humanas ánforas vacías, donde pueda colocarse indistintamente cualquier sustancia espiritual”. Así la lengua que trajeron quienes llegaban fue una fuerza nueva y conformadora de contenidos, que se unieron a los existentes y en aquella “ánfora”, nació “nuestra América”, se fortaleció en la lengua para ser igual, pero ya desde el inicio distinta, con “otro” poder conformador, que generaba y mostraba una cultura diferente. Desde ese momento quedaron claras las diferencias entre lo propio y lo extraño, entre lo conocido y lo ignorado, entre gentes que podían referirse a su antigua estirpe y quienes parecían no tenerla y, en caso de que así lo fuera, no podían demostrara la pureza de una sangre reconocida ni de una lengua pulida. Nos llegaba una ideología distinta, que se unía la nutrida historia de ideologías que tenían los aborígenes, para cambiar de nombre, en un proceso que duró siglos e ir de “América Española” a “Hispanoamérica” para llegar a “nuestra América[v].
Por otra parte, y sobre el conocimiento que comparte con los lectores el autor,  en La hispanización de América y la americanización de la lengua española; Sergio demuestra ser un ejemplo real de que el futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia[vi], se manifiesta con él que nunca “sobrarán” quienes alcancen títulos científicos; los años de estudio dedicados por Sergio Valdés Bernal así lo demuestran; consagrarse a una especialidad seriamente requerirá de un título científico y de muchos sacrificios; por eso desde ahora y de cara al futuro, habrá que tratar de hacer realidad la máxima de Einstein: “Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”.

ESPAÑOL Y PORTUGUÊS




El Foro de la Comunicación pone en valor el español y el portugués en el mundo

Brindis oficial en el Foro de la Comunicación. / Mundiario
El Rey de España destaca la importancia del español y el portugués como lenguas para articular la comunidad iberoamericana. El castellano es el segundo idioma de comunicación del mundo.

Felipe VI; rey de España, animó a los grandes empresarios de la comunicación de Iberoamérica a hacer frente a los "nuevos desafíos" y retos que encara un sector en continua transformación, con audiencias más exigentes, crisis de los soportes y una competencia cada vez más internacional. El monarca español inauguró en Veracruz, junto con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, el III Foro de Comunicación que se celebra en el marco de la XXIV Cumbre Iberoamericana, al que asisten directivos de importantes medios de comunicación de esta región.
A la cena inaugural también asistieron el presidente de Uruguay, José Mujica, y el primer ministro de Andorra, Antoni Martí, y directivos de grandes grupos informativos en español, como Televisa, organizadora del foro, o Telemundo.
El título del encuentro "Medios de Comunicación, Nuevas Tecnologías, Nuevos Paradigmas" implica, a juicio del rey de España, el "compromiso (de los participantes) de afrontar el futuro" para un sector en permanente transformación desde distintos puntos de vista. Las audiencias cada día mejor formadas, sometidas a la paradoja de ser globales pero también con intereses locales, constituyen una de esas ópticas, al igual que la tensión de la convivencia del papel y lo digital, o la visión "multilatina" puramente empresarial.
Felipe VI apuntó que en un mundo donde los ciudadanos pueden comunicarse "más y mejor", las redes sociales permiten abrir un "debate social", si bien los medios de comunicación siguen en su opinión siendo "la columna vertebral de ese diálogo del que se nutren las sociedades iberoamericanas a las que debemos dar soluciones".

El Rey de España hizo hincapié en la importancia del español y el portugués como lenguas para articular esta comunidad. El castellano porque es el segundo idioma de comunicación del mundo, y el portugués por su "vigor y presencia intercontinental" que hacen de ella la "otra gran lengua de Iberoamérica"

GITANO


 Gitanos y gitanerías

 |  
ÁLEX GRIJELMO (EL PAÍS.COM, ESPAÑA)

El 'Diccionario' incluye vocablos infames que viven en el habla o en la literatura.


La quinta acepción de «gitano» en el nuevo Diccionario hace equivaler esa palabra con «trapacero» (la persona que «con astucias, falsedades y mentiras procura engañar a alguien en un asunto»), y eso ha levantado ampollas entre gentes de buena voluntad.
La voz «gitano» procede de «egiptano», porque en la antigüedad se creyó que los gitanos procedían de Egipto; y se usó durante siglos con sentido injusto y discriminatorio. Para comprobarlo, basta con darse un garbeo por los viejos diccionarios.
Covarrubias los describía en el suyo como «gente perdida y vagamunda, inquieta, engañadora, embustidora» (1611). Y la primera obra académica los definía así: «Cierta clase de gentes que, afectando ser de Egipto, en ninguna parte tienen domicilio, y andan siempre vagueando. Engañan a los incautos, diciéndoles la buena ventura por las rayas de las manos y la phisonomía del rostro, haciéndoles creer mil patrañas y embustes. Su trato es vender y trocar borricos y otras bestias, y a vueltas con todo eso hurtar con grande arte y sutileza» (1734).
Todos esos términos peyorativos fueron desapareciendo hasta quedar sólo ese «trapacero» de la quinta de sus ocho definiciones. La voz «gitanería» ha experimentado cambios paralelos, y en esta 23ª edición del Diccionario se retira una de las tres acepciones antiguas: «Caricia y halago hechos con zalamería y gracia, al modo de las gitanas»; y además se ha suprimido la marca de «despectiva» para la tercera: «Dicho o hecho propio y peculiar de los gitanos».
[…]
Leer más en elpais.com

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

copipega 


copipegar


neologismo válido

Recomendación urgente del día
Copipega y copipegar, escrito junto y sin guion, son términos válidos para referirse a la acción de copiar un contenido seleccionado y pegarlo en un documento con solo pulsar dos teclas o hacer clic.
En los medios de comunicación y en las redes sociales, es frecuente encontrar frases como «El copi-pega, cuando se hace sin inteligencia crítica, suele estar lleno de incoherencias» o «Se demostró que su propuesta es un copi pega de la presentada por su profesor».
Copipega, término formado a partir de la fusión de las formas verbales copia y pega, tiene su origen en la construcción inglesa copypaste. Se considera un compuesto univerbal, por lo que lo adecuado es escribirlo junto, en una única palabra, sin separarlo con un guion o un espacio, tal y como indica la Ortografía académica sobre este tipo de construcciones.
Copipegar, producto de la fusión de copiar y pegar, es el verbo derivado correspondiente, considerado asimismo válido.
Por consiguiente, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «El copipega, cuando se hace sin inteligencia crítica, suele estar lleno de incoherencias» y «Se demostró que su propuesta es un copipega de la presentada por su profesor».
Se recuerda que los términos cortapega y cortapegar son igualmente válidos, pero no significan lo mismo que copipega y copipegar. Para hacer un cortapega o cortapegar es necesario cortar el contenido seleccionado, lo que conlleva que este desaparezca del documento original para pegarse en el de destino, algo que no sucede si lo que se hace es copiar.

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...