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quinta-feira, 1 de dezembro de 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día



mula es quien transporta la droga, mulero quien lo contrata

Para referirse a la persona que trafica con drogas y transporta la mercancía en su cuerpo lo apropiado es emplear la palabra mula y usar el término mulero para quien contrata y controla a otros para que hagan de mulas.

En las noticias relacionadas con el tráfico de estupefacientes se pueden leer frases como «Detenidos dos muleros que llevaban en el interior del cuerpo dos kilos de cocaína» o «Desarticulada una organización de traficantes de droga que usaban como muleros a niños y bebés para introducir cocaína en Europa».

De acuerdo con la acepción de mula como 'persona que transporta droga en pequeñas cantidades', que recoge el Diccionario de la Real Academia Española, en los ejemplos anteriores hubiera sido más adecuado decir: «Detenidos dos mulas que llevaban en el interior del cuerpo dos kilos de cocaína» o «Desarticulada una organización de traficantes de droga que usaban niños y bebés como mulas para introducir cocaína en Europa».

Aunque este mismo diccionario no recoge mulero con el significado de 'persona que contrata y controla a otros para que hagan de mulas', su uso, en ese sentido, está muy extendido: «Desarticulada una organización de muleros que usaban niños y bebés como mulas para introducir cocaína en Europa».

quarta-feira, 30 de novembro de 2011

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA





La Academia, bajo sospecha

'El dardo en la Academia' denuncia la ineficacia y el conservadurismo de la RAE

FUENTE: EL MUNDO.es - Luis Alemany | Madrid

Hace 20 días, el académico Javier Marías proclamó en una entrevista con la agencia Efe una de esas frases tan 'marianas', un poco divinas y un poco hastiadas: "Supongo que a los escritores de la Academia, los filólogos nos deben de considerar un grupo de ignorantes; a veces me pregunto si no estamos ahí un poco de adorno, lo cual es una sensación que no me agrada mucho".
Su quejío ha sido un presagio de la edición de los dos volúmenes de 'El dardo en la Academia', la reunión de 13 artículos escritos por filólogos que denuncian el funcionamiento de la Real Academia Española. Sus reproches: falta de rigor, conservadurismo e instrumentalización política, alto coste, falta de fiscalización por parte de las administraciones que la financian... Montserrat Alberte, editora de los dos volúmenes junto a Silvia Senz, responde explica en un correo electrónico las razones de su trabajo.
Legitimidad
"Ningún ensayo de 'El dardo en la Academia' pone en cuestión la legitimidad de las tareas de normalización lingüística. Lo que se critica, cada ensayo con un énfasis particular y con más o menos exhaustividad, son diversos aspectos de la tarea normalizadora de la RAE: los fundamentos ideológicos, teóricos y metodológicos de la norma académica y su vigencia (nos referimos, por ejemplo, a sus criterios de corrección, los modelos de normalización que aplica, su doctrina teórica, el conocimiento del lenguaje del que parte, y las creencias que maneja); la calidad (transparencia, consistencia, arbitrariedad, subjetividad, disponibilidad...) de la norma y de los recursos en línea; la adecuación de la norma a las necesidades reales de normalización (que son muy diversas y cuyo desarrollo la RAE está obstaculizando alarmantemente, sobre todo en el caso de la terminología y la neología en castellano); los propósitos de la tarea normalizadora de la RAE (que obedecen a fines económicos y geopolíticos y no a necesidades de los hablantes), y los ardides que emplea para que su tarea no se cuestione, como fomentar en el hablante la creencia en una serie de mitos lingüísticos sin base científica alguna".
"Uno de los mitos que fomenta para garantizar su continuidad (y la de sus miembros) como autoridad idiomática es el de que, sin su labor de normalización, la lengua se fragmentaría. A demostrar la falta de base científica de esta idea se dedican diversos capítulos de la obra, que no sólo desmontan el mito académico, sino que conceptualizan la idea de unidad y disgregación idiomáticas en los términos que corresponden al conocimiento actual sobre qué es una lengua y cómo funciona, y precisan de qué modo se mantiene realmente dicha unidad".
Reproches políticos
"[A la Academia le reprochamos] que, valiéndose de su conexión con el poder y la autoridad que de ella deriva, pretenda convertirse en el único organismo de normalización de la lengua, en prácticamente todos los campos estandarizables, tenga o no atribuciones para ello".
"[La Real Academia] recibe cuantías de financiación pública (del Estado, de ayuntamientos y de las 17 autonomías) que no se corresponden con la calidad y disponibilidad de sus obras y recursos y que tendrían mejor destino si se dedicaran a la muy necesaria investigación sobre la lengua española y sobre las tecnologías lingüísticas. La RAE perjudica gravemente al avance de la lengua española en los términos de desarrollo que le urgen".
"Su labor se traduce en un suculento negocio editorial, aspecto sobre el que ELMUNDO.es ha publicado fabulosos datos"
"Su papel no está al servicio de la unidad real de la lengua, sino de la unidad normativa (que es otra cosa y tiene fines sobre todo comerciales), y también del fomento de una falsa idea de comunidad cultural hispánica esencialmente homogénea; dos fines que en realidad logran el efecto contrario al perseguido, porque los hablantes no se reconocen en la representación de la hispanofonía que ofrece la RAE (y estamos asistiendo a evidencias de ello en Argentina) y además hace tiempo que están cobrando consciencia de que lo único que la RAE hace es favorecer una imagen del español y de su comunidad de hablantes favorable a ciertos intereses geopolíticos de España y, sobre todo, a los intereses crematísticos de las corporaciones que cofinancian (y publican) a la RAE por medio de la Fundación pro RAE y la Fundación Carolina, muchas de las cuales llevan lustros establecidas en América Latina, explotando sin contrapartidas el mercado idiomático, cuando la lengua es de todos".
¿Una alternativa a esta RAE?
"En la obra no dibujamos expresamente un perfil alternativo, sino que dejamos abiertas diversas posibilidades. Por ejemplo, un sistema de normalización liberal, sin organismos oficiales pero con autoridades idiomáticas por mérito propio, que es el que siempre se ha aplicado para la lengua inglesa, con excelentes resultados; particularmente, es el que preferimos las editoras".
"[Otra opción sería] un organismo de política lingüística moderno, con diversas ramificaciones según las diversas necesidades de normalización, pero en ningún caso único ni centralizado; formado por lingüistas y filólogos, con conocimientos actualizados y cuya metodología de trabajo se correspondiera con la de la lingüística del siglo XXI. Todos los autores consideramos que cada país donde el español es lengua de uso habitual u oficial ha de poder establecer sus propios organismos normalizadores autónomos y sus propias líneas de política lingüística. Incluso nos parece perfectamente lícito que en el seno de un mismo país se desarrollen distintos estándares idiomáticos y explicamos por qué eso no impide la unidad de una lengua. Si después hay o no voluntad de coordinación entre organismos y de continuidad entre estándares, ya depende del clima de entendimiento, sin engaños ni chantajes, que se propicie".

RECORDANDO A WALT WHITMAN





Existo Como Soy



No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

Me celebro y me canto a mí mismo.

Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.

Lo insignificante es tan importante como todo lo demás.

Cuando doy, me doy a mí mismo.

Lo que satisface al alma, es la verdad.

La vida es lo poco que nos sobra de la muerte.

Toda pulgada cúbica de espacio es un milagro.

No soy sentimental ni miro desde arriba a hombres ni a mujeres de los que no me aparto. No soy más orgulloso que humilde… Me humilla quien humilla a los otros, y nada se hace o dice que no recaiga en mí….

Si nadie me ve, no me importa, y si todos me ven, no me importa tampoco. Un mundo me ve, el más grande de todos los mundos: Yo.

Mira tan lejos como puedas, hay espacio ilimitado allá.

Yo no hablo del principio y del fin. Jamás hubo otro principio que el de ahora, ni más juventud o vejez que las de ahora, Y nunca habrá otra perfección que la de ahora, ni más cielo o infierno que éstos de ahora.

No pregunto quién eres, eso carece de importancia para mí. No puedes hacer ni ser más que aquello que yo te inculco.

¡VIVE !!!

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye.

“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta. Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros “poetas muertos”, te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros… Los “poetas vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas .

Existo como soy, con eso basta, Y si nadie lo sabe me doy por satisfecho.

VIVE!!!





¡VIVE!!!



Não deixes que termine o dia sem haver crescido um pouco, sem haver sido feliz, sem haver aumentado teus sonhos.
Não te deixes vencer pelo desalento. Não permitas que ninguém te tire o direito a te expressar, que é quase um dever. Não abandone os anseios de fazer de tua vida algo extraordinário.

Não deixes de acreditar que as palavras e as poesias sim podem trocar o mundo. Passe o que passe nossa essência está intacta. Somos seres cheios de paixão. A vida é deserto e Oasis. Nos derruba, nos machuca, nos ensina, nos converte em protagonistas de nossa própria história.

Embora o vento sopre contra, a poderosa obra continua: Você pode aportar uma estrofe. Não deixes nunca de sonhar, porém em sonhos é livre o homem. Não caias no pior dos erros: o silencio. A maioria vive num silencio espantoso. Não te resignes. Foge.

“Emito meus alaridos pelos tetos deste mundo”, diz o poeta. Valoriza a beleza das coisas simples. Pode-se fazer bela poesia sobre pequenas coisas, porém não podemos remar contra nós mesmos. Isso transforma a vida num inferno. Desfruta do pânico que te provoca ter a vida por diante.

Vive intensamente, sem mediocridade. Pensa que em você está o futuro e encara a tarefa com orgulho e sem medo. Aprende de quem possam ensinar-te. As experiências de quem nos precederam de nossos “poetas mortos”, te ajudam a caminhar pela vida. A sociedade de hoje somos nós… Os “poetas vivos”. Não permitas que a vida passe por você sem que a vivas.

Existo como sou com isso basta, e se ninguém o sabe me dou por satisfeito.

W. Whitman

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día


sida no es lo mismo que VIH

El término sida no es sinónimo de VIH, pues sida es el nombre de la enfermedad, y la sigla VIH (virus de inmunodeficiencia humana) designa al virus que la causa.

La palabra sida se formó como acrónimo de «síndrome de inmunodeficiencia adquirida» y debido a su uso extendido se ha convertido en un sustantivo común, por lo que se aconseja que se escriba con minúsculas, y no SIDA.

Así, en frases como «Los enfermos de SIDA reclaman confidencialidad y menos rechazo» o «Todos contra el SIDA este 1 de diciembre», habría sido más adecuado escribir «Los enfermos de sida reclaman confidencialidad y menos rechazo» y «Todos contra el sida este 1 de diciembre».

terça-feira, 29 de novembro de 2011

LOS CROMOSOMAS DEL IDIOMA ESPAÑOL


Los cromosomas del idioma español
por Álex Grijelmo


Debía dirigirme al aeropuerto de Bogotá, en diciembre de 1997, y una empleada colombiana del Hotel de la Ville, coqueto y francés, en el norte de la ciudad, me advirtió: “No vaya usted por esa avenida, porque a estas horas se encontrará un trancón”.
Jamás habría empleado yo la palabra “trancón”. Habría hablado de “embotellamiento” o “atasco”. Pero entendí perfectamente un vocablo que oía por vez primera en mi vida. ¿Por qué? Porque sabía reconocer sus cromosomas, asociarlo en un instante con “atrancar” y con “tranco”, y con “tranquera”. Los hablantes colombianos han llegado, pues, a crear en español un concepto no heredado -quienes llegaron tras Colón jamás pudieron referirse a un atasco de naos en hora punta-, y que no figura en la última edición del Diccionario de la Real Academia Española, pero han inventado legítimamente una palabra que responde al genio de nuestro idioma, una voz con familia conocida cuya genética podemos identificar. En otros países de habla hispana se buscó también la palabra adecuada para designar una acumulación de vehículos que suman tal cantidad que no pueden pasar por un punto estrecho, y se acudió a los conceptos del atasco en una tubería o al cuello de botella que canaliza el líquido a borbotones hacia el exterior del recipiente. En Colombia los hablantes pensaron también en algo que impide el paso, y se tropezaron con el tranco de la puerta.
Estos cromosomas de las palabras -tan vinculados a la genética del idioma- constituyen la base que nos permite asegurar que 400 millones de personas hablamos la misma lengua.
En Zacatecas (México) , precisamente durante el congreso sobre el idioma español, necesité comprar lo que en España se llaman cuchillas de afeitar, concepto que, tomando la parte por el todo ( sinécdoque) , incluye no sólo la hoja sino también el manguito de plástico en el que ésta se inserta para mayor comodidad del usuario. En fin, necesitaba cuchillas. La dependienta me entendió muy bien, a pesar de que ella tampoco habría empleado nunca la expresión que yo acababa de usar. “Ah, ya sé”, me respondió. “Usted lo que quiere es un rastrillo”.
En efecto, la cuchilla de afeitar, o de depilar, se acompaña por una especie de rastrillo que pasa por la superficie de la cara, o de las piernas, para arrancar el vello y respetar la piel, como el rastrillo del labrador quita las piedras sin llevarse la tierra.
He utilizado en páginas anteriores la palabra “altoparlante”. Un español acudiría siempre al vocablo “altavoz” (un español que no fuera periodista, porque en ese caso lo normal sería que emplease baffle).Sin embargo, “altoparlante” y “altavoz” pueden entrar en el vocabulario de diálogo entre dos usuarios de español procedentes de México y España, porque se entenderán bien con ellas: conocen sus cromosomas. Igual que cualquier hispanohablante comprendería al mexicano que pidiese “agua de la llave” donde tal vez él piensa “agua del grifo”, que le invita a “platicar” un rato, o que le recomienda cocer pescado “a fuego manso”; o al peruano que se refiere a “la municipalidad” en vez de al “ayuntamiento”; o a la colombiana que describe a un novio como “muy avorazado”. Porque todas esas expresiones tienen cromosomas relacionados con la llave que abre y cierra, con la plática del cura, con el calor inocuo frente al fuego violento, con el concepto de municipio y con el adjetivo que se obtiene al exprimir la palabra voracidad.
En los últimos años han llegado al diario donde trabajo numerosos periodistas latinoamericanos, que cumplen en la Redacción sus prácticas o sus becas, generalmente tras unos meses de estudios en la Escuela de Periodismo Universidad Autónoma- El País. A veces utilizan en sus reportajes ―que se publican con normalidad en el diario, puesto que durante su estadía ejercen como redactores― palabras que, perteneciendo al idioma español, tienen mayor presencia en sus países que en España, donde el uso las sustituye por otras igualmente válidas. Por ejemplo, ellos emplean muy a menudo “inclusive” en el lugar de “incluso”. Algunos editores les han corregido, sobre todo años atrás. Yo creo que no habría que hacerlo, y ésa parece ser la tendencia actual. Por ejemplo, el 5 de agosto de 1988 se publica en la sección de Deportes una información de Hernán Iglesias, argentino que cursaba el posgrado en la Escuela de Periodismo de El País. Y explica su texto: “La comisión se expidió ayer también sobre los casos del Betis y el Valencia”. En efecto, “se expidió” sonará raro a muchos hispanohablantes, pero el Diccionario registra tal expresión como propia de Chile y Uruguay (vemos que también en Argentina, como no podía ser de otra manera si tenemos en cuenta la situación geográfica de los tres países), y la define así en la entrada “expedir”: “Pronominal [por tanto, expedirse, es decir, como el periodista argentino emplea el verbo]. Manejarse, desenvolverse en asuntos o actividades”, y pese a ser una expresión propia de determinados países, los cientos de miles de lectores de El País de Madrid habrán comprendido perfectamente su significado, que habrán asociado sin duda con “despachar”.
Hablar un mismo idioma no equivale a utilizar las mismas palabras para todo. A los españoles nos suenan hermosísimas muchas expresiones de América Latina porque se hunden en lo más profundo de nosotros mismos y se nos muestran como soluciones lógicas, pero diferentes, para nuestras propias ideas; y definen además con exactitud nuestras propias ideas; aunque de un modo distinto. Supongo que lo mismo le ocurre a un latinoamericano al escuchar a un español o a cualquier otro hispano hablante de un país distinto al suyo. Eso es la unidad del idioma, el genio profundo que da vigor a todo el sistema lingüístico, la sima que podemos compartir 21 países y que arroja hacia la superficie criaturas identificables porque proceden de la misma cultura. Que no es ya la cultura que impusieron los españoles a partir de 1492, sino la que todos los pueblos hispano hablantes han ido creando conjuntamente durante estos siglos.
La unidad del idioma no se altera en absoluto por el hecho de que un español bucee en la “piscina” mientras un mexicano nada en la “alberca ” y un argentino se baña en la “pileta”, estando todos ellos en el mismo lugar. Las tres -precisas, hermosas- parten de lo más profundo de nuestro ser intelectual colectivo. Podemos ver el ADN de “piscina” en piscis, y en “piscifactoría “, y hasta saber que la palabra procede de aquellos estanques de los jardines que se adornaban con peces; y relacionar su significado con un lugar donde se almacena agua y donde, como peces en el agua, podemos aumentar la velocidad mediante unas aletas como las del pez, y también nadar al estilo rana. Y la “alberca ” mexicana ( del árabe al birka, estanque) nos llevará por la genética y la historia a terrenos de regadío rurales donde se hacía preciso almacenar el agua para luego esparcirla, y donde los mozos del campo se remojaban para ahuyentar la sofoquina. Y a la “pileta” podemos asociarla con “pila”y con “pilón” (“¡al pilón, al pilón”, se grita en los pueblos de Castilla cuando el grupo verbenero se quiere bajar del escenario demasiado pronto), y tal expresión española es como las dos anteriores.
Los jóvenes mexicanos harán un clavado en el agua donde los barceloneses se tirarían de cabeza o los limeños, entre otros, disfrutarían de una zambullida, y el estilo empleado al hacerlo le parecería lindo a un chiapaneco y bonito a un sevillano; y ambos se entenderían también, por más que el sevillano nunca dijese “lindo” ni el chiapaneco “bonito”, igual que el español pronunciaría “paliza ” donde el americano “golpiza” y los dos entenderán la expresión del otro sin haberla pronunciado jamás. Y ambos sabrán de lo que hablan cuando el mexicano cite “la computadora” y el europeo “el ordenador”, influido aquél por el por el inglés (pero con familia en el español: computar, cómputo…) y éste por el francés (pero con los genes de las romances: orden, ordenar, el que ordena: ordenador).
Y si preguntamos en Argentina cuánto nos falta para llegar a una calle pueden contestarnos que “dos cuadras” donde nosotros diríamos “dos manzanas”, pero tan metafórica resulta una expresión como otra y las comprenderemos sin problemas.
El cada vez más intenso intercambio cultural entre los dos lados hispanos del Atlántico va reproduciendo un fenómeno curioso: las palabras específicas -esas soluciones distintas a cada lado, halladas en las esencias del idioma- circulan ahora cada vez más desde Latinoamérica hacia España, asumidas rápidamente por quienes las reconocen como propias aun inventadas a miles de kilómetros de distancia. Los españoles, por ejemplo, hablan ya del “ninguneo” que sufre alguien, una expresión y un verbo (ningunear) inexistentes en la península hace apenas diez años; y “grabadora” “está sustituyendo a “casete” con la fuerza del oleaje que la impulsó desde América; y el “culebrón” ha reemplazado a la “telenovela” en las pantallas y en el vocabulario de la gente. y con la gente empieza a abrirse paso la palabra “engentarse”, que podemos definir como “saturación de presencia humana “, “estar ahíto de gente”; por ejemplo, en un bar de moda en el cual se hace imposible llegar a la barra para pedir una copa. O en una fiesta a la que han acudido más invitados de los que se esperaba. Situaciones ambas que le engentan a uno y le incitan a marcharse, o al menos a desearlo.
El intercambio de palabras, sin embargo, no data de los tiempos actuales. De ello puede dar buena imagen la historia de la voz “tiza “, que designa esa arcilla terrosa blanca que se utiliza para escribir en los encerados. Un elemento, por cierto, que va desapareciendo de los colegios, sustituida por los rotuladores de alcohol y las pizarras (que ya no lo son) de plástico blanco; pero que permanecerá aún muchos años entre los jugadores de billar, quienes usan un compuesto de greda y yeso para afinar la suela de los tacos y al que llaman igualmente “tiza”. Pues bien, la palabra “tiza” procede del náhuatl, del vocablotizatl que decían los indígenas, y de allí se llevaron la palabra los españoles. Sin embargo, los mexicanos llaman a la tiza “gis”, palabra de raíz griega (del griego gipsum, yeso) llevada a México precisamente. ..por los españoles.
El lenguaje del fútbol en España ha dado paso a numerosos argentinismos, y así los locutores hablan de “botar un saque de esquina “, en una acepción del verbo “botar” (lanzar, arrojar) que rara vez se usa para otros lanzamientos en la Península y las islas. Pocos españoles saben que la palabra “hincha “, que todos ellos conocen como descriptiva del apasionado seguidor de un equipo, nació en Uruguay, y que arranca del hecho de que el forofo que más animaba al Nacional de Montevideo de principios de siglo era Reyes, el que hinchaba los balones; el “hincha “.
La palabra “auspiciar” -apoyar, proteger-, que el lingüista Rafael Lapesa recogía en 1966 como propia del español de América y desconocida en España, circula ya con su documento de identidad por toda la Península y cualquier español habla ya de algo “novedoso “, una voz que entró en el Diccionario en los años veinte, a propuesta de Ramón Menéndez Pidal, con marchamo de americanismo y con letras de canciones -Chabuca Granda, Les Luthiers, Los Chalchaleros, Los Cuatro Cuartos, Cholo Aguirre y sus ríos. .. Víctor Jara, Quilapayún, Facundo Cabral, Alberto Cortez, Cafrune, Larralde, Chavela Vargas- o con las frases de la literatura, llegaron también términos como “quebrada ” (arroyo en Argentina, lo que un chileno llamaría “acequia”), o “pollera” (falda), o “vereda” (acera en Argentina) o “capitalino” ( de la capital). En ellas vemos con precisión su significado: ¿No es hermoso pensar en los quiebros que da el agua del riachuelo, o en los pollitos que alguna mujer reunió en su falda, o en la vereda en la que un día se plantó el cemento de la acera?; y las entendemos; y por eso podemos pensarlas.
Lo mismo sucede cuando una camarera latinoamericana le pregunta a un español: ” ¿Le provoca un café?”. Tal vez tenga la tentación de contestar que le provoca más la camarera, pero habrá entendido el significado profundo de “provocar” en español.
¿Y cómo no comprender lo que se intenta decir cuando alguien anima a otro: “hombre, no te me achicopales”? Y los hispanohablantes europeos reconoceremos que achicopalarse refleja mucho más que acobardarse o retraerse, que no se trata de un vocablo equivalente sino de otra manera de emplear el español, en este caso con sus influencias indígenas, para llegar a un resultado singular, cuyos cromosomas podemos relacionar con “achicarse” o hacerse pequeño ante una adversidad. Más fácil aún resultará entender a la mexicana que nos presente a su novio con buen humor, resolviendo de un plumazo las dudas del lado europeo del Atlántico entre “mi compañero”, “mi amigo”, “mi prometido”, “mi chico”.” que las distintas formas de convivencia han acabado por superar y que derivan en que la gente que aún no ha llegado a cierta edad se enrede en dudas al referirse a su pareja. Pero la mexicana dirá: “…Y aquí le presento a mi pioresnada”. Y la comprenderemos perfectamente.

CIBERLUNES


Fundéu BBVA en Chile:



"Ciberlunes" es la forma española para "Cyber Monday"


Redacción internacional, 28 nov (EFE).-

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) en Chile aclara que la forma adecuada de escribir la traducción de "Cyber Monday" al español es "Ciberlunes", en una sola palabra y con inicial mayúscula.
En las noticias en español sobre el día de grandes descuentos en los precios del comercio electrónico que tendrá lugar hoy, 28 de noviembre, conocido en inglés como "Cyber Monday", se observan diferentes maneras de escribir su nombre: "Este lunes se realizará en Chile el esperado Cyber Monday"; "Ahora viene el ciberlunes, cuando los minoristas en línea ponen sus productos en descuento"; "El Ciber Lunes debería ser el día con más compras a través de Internet de la temporada".
La Fundéu BBVA, que trabaja en Chile con el asesoramiento de la Academia Chilena de la Lengua, recomienda usar la traducción española "Ciberlunes" en lugar de la expresión inglesa "Cyber Monday". Además, recuerda que este término debe escribirse en una sola palabra y con inicial mayúscula, por tratarse de un nombre propio.
La Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es) es una institución promovida por la Agencia Efe y patrocinada por BBVA que tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación. EFE

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