Translate

quarta-feira, 20 de março de 2013

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


una quita no es un impuesto ni un gravamen

La palabra quita, frecuente en el vocabulario económico, alude a la cancelación total o parcial de una deuda que hace el acreedor al deudor.

Sin embargo, con motivo del acuerdo alcanzado entre la Eurozona y el Gobierno de Chipre para el rescate financiero de ese país es frecuente ver en los medios la palabra quita aplicada a una de las medidas incluidas en ese pacto: la imposición de un gravamen o impuesto especial sobre los depósitos bancarios.

Así se pueden leer frases como «Los chipriotas, indignados por la quita de sus depósitos» o «Chipre y la troika acuerdan una quita menos dolorosa para los pequeños ahorradores».

En estos casos no se hace referencia a la condonación de una deuda sino a un gravamen o impuesto especial, que se aplicará por una sola vez, sobre las cantidades depositadas en las entidades bancarias.

El texto original del acuerdo, en inglés, se refiere a esta medida como one -off levy, cuya traducción al español puede ser gravamen o más precisamente gravamen único. También podría hablarse de un impuesto extraordinario.

De esta forma, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Los chipriotas, indignados por el gravamen único sobre sus depósitos» o «Chipre y la troika acuerdan una impuesto extraordinario menos doloroso para los pequeños ahorradores».

Se recuerda además que la palabra gravamen se escribe sin tilde.

SERGIO PITOL


El traductor traducido

Cumple 80 años el escritor, cuya obra se ha llevado a más de 15 lenguas, como francés, alemán, italiano, polaco, húngaro, holandés, ruso, portugués, chino, hebreo, japonés, coreano, vietnamita y árabe.
Parecía natural que siendo consejero cultural en las embajadas de Varsovia, Budapest y Moscú; embajador de México en Checoslovaquia o agregado cultural en París, Sergio Pitol se convirtiera en traductor y trajera al español la obra de escritores tan diversos como Henry James, Lu Hsun, Jane Austen, Joseph Conrad, Robert Graves, Witold Gombrowicz y Tibor Déry.
La pasión por la literatura universal, llevó al cuentista, novelista, ensayista, editor, traductor y diplomático mexicano a crear su propia geografía de la narrativa del mundo, pues desde mediados de los 60 y hasta hace pocos años, el autor de El arte de la fuga, El mago de Viena y Domar a la divina garza ha traducido poco más de 40 obras fundamentales de las literaturas polaca, rusa, inglesa, francesa, italiana y china.
Lo que fue casi inevitable es que ese traductor de talento indomable y curiosidad voraz se convirtiera de manera natural en uno de los escritores mexicanos más traducidos en los últimos diez años a lenguas tan diversas como francés, alemán, italiano, polaco, húngaro, holandés, ruso, portugués, chino, hebreo, japonés, coreano, vietnamita y árabe.
El bibliófilo, que posee una biblioteca enorme y envidiable en su casa de Xalapa, hoy celebra 80 años de vida rodeado de sus amigos. No quiso viajar, aunque es uno de sus mayores placeres, decidió quedarse tranquilamente en casa, donde están los libros que ha reunido a lo largo de la vida, las obras que ha traducido –la versión más reciente está en la Biblioteca Sergio Pitol Traductor- y donde están las traducciones que otros han hecho de su obra.
Es un escritor querido y generoso, además de ser uno con gran renombre internacional lo que ha generado que muchos estudiosos analicen su literatura y que muchos traductores lleven sus obras a otras lenguas.
Rodolfo Mendoza Rosendo, editor, crítico, ensayista y cronista de libros, pero ante todo amigo y coautor con Pitol de varios proyectos, asegura a EL UNIVERSAL desde Xalapa, que al escritor nacido en Puebla, el 18 de marzo de 1933, se le empezó a traducir pronto y que sus primeras versiones al polaco datan de los años 60, cuando él ya había estado en Polonia, pero también hay traducciones de algunos cuentos, hechas al ruso en los 70.
“Pero sin duda, el mayor número de traducciones de las obras narrativas de Sergio Pitol empezó en la última década del siglo pasado, por ahí del 97 o 98, con la publicación de El arte de la fuga que fue un parteaguas y que se empezó a traducir muchísimo”, señala Mendoza Rosendo
El coordinador de la colección Sergio Pitol Traductor de la casa editorial Universidad Veracruzana y director de la revista La Nave, afirma que en los últimos tres o cuatro año su obra ha sido llevada a idiomas “que uno podría decir que son más complicados y se invierte más tiempo en la traducción, pero han salido sorpresivamente rápido. Por ejemplo, en italiano ya está entre el 60 y el 70% de las obras totales de Pitol; también se ha traducido a francés, ruso, húngaro, polaco, y a idiomas orientales”.
Escritor del mundo
“Mi literatura está fundamentalmente tejida de recuerdos. No es una virtud: es una deformación. Mi proceso creativo está muy ligado a la atención que le presto a las evocaciones. Busco el pasado y lo alimento”, señaló en una ocasión Pitol. También ha dicho: “El primer párrafo viene como resultado de una herida emocional”.
Alejandro Hermosilla, filólogo español y profesor en la Universidad de Murcia recuerda que su acercamiento a la literatura de Pitol fue al terminar su tesis doctoral sobre Ernesto Sábato; deseaba venir a México y para obtener una beca debía redactar un proyecto sobre algún escritor, entonces cayó en sus manos El mago de Viena, lo leyó y al poco tiempo se topó con Nostromo de Joseph Conrad traducido por Pitol. “Mi acercamiento a su literatura fue gradual y progresivo. No la leí de golpe. De hecho, no terminé de leer su obra completa hasta consultar la de decenas de otros escritores mexicanos”.
En entrevista con EL UNIVERSAL, vía correo electrónico, Hermosilla Sánchez asegura que lo que más le gusta de la obra del escritor mexicano es que está pensada al milímetro y que es muy meditada. “Es capaz de conjugar influencias muy diferentes sin desequilibrio. Su complejidad extrema, en ciertos momentos, hace que cuando conseguimos tener el mapa entero de lectura de sus libros, la satisfacción sea alta. Es un escritor muy sutil que deja muchos puntos vacíos en lo que escribe, que hemos de llenar creativamente”.
El estudioso español que ha escrito varios ensayos acerca de Pitol, dice que las referencias que maneja son de primer orden y tan abundantes que agranda inevitablemente nuestro conocimiento literario. “Decenas de veces he tenido que interrumpir la lectura de uno de sus libros para comenzar muchos otros que cita y no conocía, o no había disfrutado hasta entonces. El arte de la fuga y El viaje son libros prodigiosos de naturaleza casi alquímica”.
La geografía literaria de Pitol es muy amplia, lo sabe su amigo Rodolfo Mendoza: “El arte de la fuga fue un parteaguas no sólo para la literatura de Pitol, ni solamente para la mexicana, sino para la lengua española, un libro donde se reúne una convergencia de géneros, donde uno lee un ensayo y una narración, pero al mismo tiempo lee una suerte de memoria de vida y memoria intelectual… hay un pel ensayista que viene a cubrir esos pequeños huecos que habían quedado”. De ahí que sugiere adentrarse a esa faceta de Pitol, leer sus ensayos sobre Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña, Jorge Ibargüengoitia o Carlos Monsiváis, y sus ensayos sobre Conrad, Henry James, Antón Chéjov.
Retos para sus traductores
Hace un par de semanas Pitol recibió un libro de él traducido al hebreo y en los últimos años se han visto sus traducciones al chino, japonés, coreano, vietnamita y árabe. Se le ha traducido a cerca de 30 idiomas. Gustavo Guerrero, su editor en Francia, le contó a Mendoza que cuando publicó Domar a la divina garza Pitol hizo cambios, movió capítulos, quitó algunos, escribió varios especialmente para la edición francesa.
Alejandro Hermosilla afirma que Pitol posee un estilo muy preciso, riguroso y bastante complejo, con muchas elipsis tanto temáticas como formales que obligan a ser lo más puntilloso posible traduciéndolo. “Tiene una forma muy peculiar de construir las frases que obliga a simbiotizarse con él si se quiere establecer un diálogo fecundo con su obra. Ese orden extremo ayuda mucho al traductor, pues es prácticamente imposible encontrar una errata o pequeño error en sus libros”.
Hace dos años, Anna Tkácová tradujo El arte de la fuga al checo, hacerlo no fue cosa fácil, incluso el título: fuga tiene varios significados en español, pero no en checo.
“Tuve muchos problemas, en lenguas romances, la palabra fuga contiene como tres aspectos, pero al traducirlo es muy difícil y los tres aspectos están planteados en el libro. Primero fuga como género musical; fuga como huida física del propio autor desde México, él buscaba un escape, huir de la situación política; y fuga como escape del mundo real al mundo de fantasía, arte, belleza hecha por las manos humanas”.
Pitol es políglota, amante de la literatura, lector y traductor consumado, Premio Cervantes 2005, Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo 1999 y Premio Nacional de Ciencias y Artes 1993, está de fiesta. Alejandro Hermosilla lo felicita y Mendoza Rosendo le ha escrito una larga carta de casi cuatro cuartillas: “Regalarle un libro no es buena idea, tiene una biblioteca enorme y envidiable, pero a sugerencia de mi mujer uno de los regalos que le voy a hacer es una carta, nunca le he escrito a Sergio porque lo veo todos los días”. Así, Pitol, el viajero, está de fiesta. Felices 80, maestro.

FUENTE: EL UNIVERSAL

RIMBAUD


El llamado de lo salvaje

Por Mariana Enriquez en Página 12 – Buenos Aires

No hay muchos misterios que puedan compararse al de la vida de Rimbaud; no hay muchas vidas que puedan compararse a la de Rimbaud. Vivió muchas vidas, además; pero el acto radical, desgarrado, de abandonar la literatura a los 20 años, después de publicar uno de los libros más importantes de la historia de la literatura, Una temporada en el infierno, dejarlo todo cuando otros recién empiezan a encontrar su voz, siendo dueño no sólo de una voz sino de quizás el genio más indiscutible de la poesía francesa, es una decisión que interpela casi de manera insoportable y un enigma imposible de resolver, sobre todo porque Rimbaud jamás explicó esta decisión.
Rimbaud dejó de escribir y empezó a viajar. Primero por Europa, finalmente en el gran viaje de su vida –donde encontraría su trabajo y un nuevo cotidiano, duro y sacrificado, pero rutinario al fin– en el Cuerno de Africa, donde comerció armas, cueros, café, marfil. Ni una palabra escrita durante esta época, salvo las cartas a su familia, amigos y socios. Ni siquiera llevó diario. Sin embargo, los biógrafos y especialistas en Rimbaud han logrado reconstruir con bastante detalle su vida en Africa, con las cartas, por supuesto, pero también con testimonios de quienes lo conocieron y algún material documental. Rimbaud en Africa sigue siendo un misterio en otro sentido, en el de siempre: por qué el poeta genio eligió esta vida y de un modo tan definitivo. Pero los pormenores materiales están lejos de ser opacos.
Hay otro viaje más breve, muy significativo y que en la mayoría de las biografías de Rimbaud, incluso las muy detalladas y extensas, suele ocupar renglones. Es el que hizo a Java, Indonesia, en 1876. De ese viaje se ocupa Rimbaud en Java, el delicioso libro del novelista, crítico y ensayista Jamie James (crítico de arte y cultura de The Wall Street Journal desde hace 25 años, ex crítico de The New Yorker, puesto al que renunció para mudarse a Bali, Indonesia, donde vive hoy). Mezcla de ensayo, crónica de viajes y breve biografía, Rimbaud en Java describe su objeto en las primeras páginas: “En 1873, tras el desastroso final de su enloquecida aventura amorosa con un hombre mayor que él, el poeta Paul Verlaine, Rimbaud se embarcó en un agitado período de viajes por el extranjero, que alcanzó su punto geográfico más distante en la isla de Java. En mayo de 1876 se enlistó como mercenario en el ejército colonial holandés y viajó en barco hasta las Indias Orientales. Poco después de arribar a su guarnición en la zona central de Java desertó y se esfumó en la jungla. Desde ese momento hasta que reapareció en Francia, a finales de aquel año, no se sabe nada de su paradero. Este libro es un estudio sobre el viaje de Rimbaud a Java. Lo he denominado su ‘viaje perdido’ porque sabemos menos de él que de cualquier otro pasaje de su vida. Desde los quince años, Rimbaud fue un frecuente escritor de cartas. Su correspondencia abarca cientos de páginas de sus obras completas, pero de 1876 no sobrevive siquiera una misiva... Fuera de un puñado de lacónicos, opacos documentos oficiales relativos a su enlistamiento y deserción, el viaje a Java representa un vacío”.
Rimbaud en Java no promete lo que no puede cumplir. Desde el principio, James admite que no hay en estas páginas revelaciones con las que llenar ese vacío. Lo que sí hay es una reconstrucción de la época, su espíritu y el tránsito de Rimbaud por ahí, contada con gracia, inteligencia y una erudición amplia, pero nunca arrogante. La primera parte del libro, “Viaje a Java”, es una narración basada en los hechos de la aventura javanesa, con descripciones de los lugares y costumbres basadas en informes de otros cronistas y escritores extranjeros en los mismos sitios. La segunda parte especula, con fundamentos, sobre la laguna que representa la huida de Rimbaud como fugitivo militar a través de Java. Y la tercera plantea un ángulo muy poco visitado en los textos sobre Rimbaud: lo que Oriente pudo haber representado para el poeta, teniendo en cuenta el inescapable auge del orientalismo en la Francia del siglo XVIII, al que Rimbaud no era ajeno.
Hay mucho de trabajo detectivesco en este pequeño libro. Se detiene en pequeños enigmas, como el de la palabra “baou” del poema “Dévotion” de Iluminaciones (Baou –la hierba de estío zumbadora y apestosa–. Por la fiebre de las madres y los niños), repasa la controversia que ha desatado el vocablo entre los académicos (no es una palabra francesa, ¿qué significa, de dónde la sacó?) y se pregunta si no la habrá escuchado en Indonesia, aunque después parece descartar su propia hipótesis. Reconstruye el camino de Rimbaud con gran dedicación, desde su estancia en el monasterio medieval de Harderwijk antes de partir a Java —una ciudad conocida como “la cloaca de Europa”– hasta la llegada a Batavia, los hábitos de los soldados allí y en el siguiente puesto, Semarang, el campamento de Salatiga (“ubicado en las suaves laderas de un volcán inactivo, el Merbabu, quedaban ocho kilómetros, una abrasadora marcha de dos horas bajo el sol del mediodía”) y la placa de mármol que homenajea a Rimbaud ahí, en uno de los ex bungalows para oficiales, que es hoy parte de las oficinas del intendente. Fue colocada en 1997 por el embajador francés, Thierry de Beucé. Lleva como inscripción el familiar verso de “Democracia”: “Aux pays poivrés et détrempés” (“En los países picantes de pimienta y empapados”). Y finalmente la deserción dos semanas después de llegado a Salatiga, de la que poco y nada se sabe. “Se propusieron muchas teorías sobre sus movimientos en Java. La más fantasiosa es el relato de Paterne Berrichon –cuñado, hermano de Isabelle– de un Rimbaud que deambula por un paisaje similar a los del aduanero Rousseau... en compañía de orangutanes.” James especula sobre si visitó fumaderos de opio en la Java rural y se vale de descripciones tomadas de libros como la novela El enemigo del opio (1888) de M.T.H. Perelaer. Y, de manera apasionada, se mete en esos callejones sin salida que son lugar común para los rimbaudianos: cómo fue el viaje de vuelta a Francia desde Java. Según su amigo Delahaye, había regresado a Charleville el 9 de diciembre de 1876. Según Isabelle, el 31. Enid Starkie, su biógrafa inglesa –indiscutiblemente, la rimbaudiana más destacada–, llegó hasta límites increíbles para encontrar barcos que cumplieran con las fechas y lo trajeran a casa a tiempo. Jamie James hace constar cada teoría, aporta la propia, se obsesiona. Su fascinación con Rimbaud es vasta y data de sus años universitarios. Dice, en charla con Radar: “En mi college en Massachusetts, pasaba más tiempo leyendo y escribiendo poesía que cumpliendo con las lecturas de la cursada. Me atraía particularmente la poesía de la Escuela de Nueva York, Frank O’Hara y John Ashbery. Era 1970 y muchos de nosotros experimentábamos con drogas psicodélicas y el rock underground nos proveía la banda de sonido. En mi segundo día de college alguien tenía una copia de la traducción de Iluminaciones de Louise Varèse con las Cartas del vidente que se pasaba de mano en mano. Cuando lo agarré y leí ‘Después del diluvio’ por primera vez, pensé que era más extraño y hermoso y misterioso que cualquier tema de The Doors o The Velvet Underground. Yo tenía la misma edad que el poeta cuando dejó de escribir y era un aspirante a escritor yo mismo; confronté por primera vez su impactante decisión de decirle adiós a todo eso. He leído ‘Después del diluvio’ cientos de veces desde entonces y sigue siendo un misterio para mí”.
El camino del vidente
Rimbaud en Java, cuenta James, iba a ser originalmente una novela. Pero no funcionó. Dice: “Después de trabajar inútilmente por medio año con los pobremente organizados fragmentos de Rimbaud en Java, la novela, me senté y escribí la primera página de este libro y todas las otras siguieron rápidamente. Fue muy revisado, en un momento era el doble de largo. Pero nunca tuve dudas sobre lo que quería hacer. Desprecio la biografía ficcionalizada o la ficción biográfica, particularmente las de artistas y más particularmente las de escritores. El problema es siempre que el talento, la sutileza, la profundidad de pensamiento y la belleza de expresión del sujeto del libro excede por tanto la del autor, a veces hasta un grado ridículo. Una vez leí veinte páginas de una historia de detectives con James Joyce como el investigador, que lo tenía metiendo la nariz por ahí y preguntando como Miss Marple. Era absurdo”. No renunció, sin embargo, a hacer su peregrinación Rimbaud, poco después de mudarse él mismo al sudeste de Asia: “No pude hacer mucho más que seguir los pasos conocidos del Maestro hasta el punto en que se esfumó. Las únicas paradas fijas del itinerario fueron los puertos de Yakarta y Semarang, la estación de tren de Tuntang y la ciudad de Salatiga”.
Cuando empezó esta “peregrinación”, ¿esperó encontrar algo nuevo, alguna sorpresa, algo como la fotografía de Rimbaud adulto que apareció sorpresivamente en 2010? ¿O estaba convencido de que la opacidad de ese viaje era definitiva?
–No esperaba encontrar nada. Como fugitivo de la Justicia, él mantuvo el perfil más bajo posible. Y además ha pasado demasiado tiempo: todo se pudre aquí, hasta las piedras. No hay un “recorrido turístico”, no hay nada que ver que pueda ser definitivamente asociado con Rimbaud, excepto por la placa de mármol en la oficina del intendente en Salatiga. ¡Es un viaje demasiado largo para ir a ver una placa de mármol! Hace algunos años, un diario en Yakarta entrevistó a la esposa del intendente de Salatiga, que propuso establecer una ruta turística. Ella asegura que la casa con la placa de mármol había sido la residencia de Rimbaud cuando estuvo en Salatiga. La llamé y le pregunté cómo sabía que ésta había sido la casa de Rimbaud. Me respondió: “Porque la placa está ahí, en esa casa”. Típica lógica tropical.
¿Cuánto cree o de qué manera impactó la Java colonial en Rimbaud? ¿Por qué no escribió sobre esa experiencia? Algunos aventuran que ciertos poemas de Iluminaciones se escribieron después de este viaje. Usted no parece estar de acuerdo con esta hipótesis.
–La probabilidad es muy alta de que Rimbaud haya dejado de escribir creativamente antes de su viaje a Java. La conjetura de mi novela fallida fue que experimentar la vida en los trópicos, donde la imaginación y la realidad se funden continuamente, finalizó su proceso de abandono. No solamente dejó de escribir, ¡dejó de leer literatura! Java fue su primera inmersión en el islam, lo que le dio la oportunidad de experimentar la vida en un lugar donde la ley de la religión, incluso aunque era heterodoxa y enraizada en antiguas leyendas, era la única constante.
Según cómputos de los especialistas, Rimbaud pasó veintiuno de treinta y seis meses entre 1875 y 1877 en un barco o viajando por tierra, visitó trece países y recorrió más de 50 mil kilómetros. Esta errancia, esta inquietud, ha desvelado a los biógrafos, todos tienen una teoría. Usted parece des-romantizarla, sin embargo, cuando afirma que, en gran parte, se debía a que era prófugo de la Justicia.
–Es una de las posibilidades: puede ser cierta, usualmente es todo lo que uno puede decir sobre la vida y el trabajo de Rimbaud. No hay que exagerar los riesgos. Si lo hubieran atrapado en su huida a través de Java, difícilmente lo habrían puesto frente a un pelotón de fusilamiento; pero era un desertor del ejército holandés y no había cumplido su deber legal como ciudadano francés sirviendo al ejército de su propio país. La mejor explicación puede encontrarse en su escritura, cuando dice en Una temporada en el infierno: “Mi jornada está hecha; dejo Europa. El aire marino quemará mis pulmones; los climas perdidos me curtirán”. Pionero en todo lo que hizo, Rimbaud estableció el patrón para Gauguin y otros artistas europeos hacia el fin de la era colonial que escaparon de los lujos de la tecnología y la riqueza en búsqueda de una vida más simple.
Vivir su vida
Uno de los primeros biógrafos de Rimbaud es Paterne Berrichon, cuñado del poeta, que ofrece en La vie de Jean-Arthur Rimbaud (1897) una visión de Rimbaud en Java como fugitivo en la selva donde es casi un Tarzán. ¿Cree que Isabelle le contó estas historias, que Rimbaud le mintió a su hermana?
–“Mentir” es una palabra demasiado poderosa. Creo que está más cerca de la común hipocresía que surge de la piedad religiosa. Isabelle dejó afuera partes que, creía, iban a dañar la reputación de la familia, es decir, todo lo importante. Y Berrichon dejó que su imaginación llenara los vacíos, como cuando dice que el joven Rimbaud había sido protegido en la selva por amables orangutanes, animales que se habían extinguido en Java hacía más de 200 años. Era una típica biografía de la época. El propósito no era decir la verdad sino influenciar la opinión pública, propaganda familiar.
Como especialista, ¿cuál es su opinión de la biografía clásica de Enid Starkie? ¿Y de la más reciente, la del escritor Edmund White?
–Para mi generación, el descubrimiento de Rimbaud dependió tanto de la biografía de Starkie como de la propia poesía. Ella sola creó un campo de estudios modernos sobre Rimbaud. Un puñado de académicos había empezado a estudiar aspectos de su vida basados en rigurosos standards modernos; D.A. De Graaf y Vernon Underwood, por ejemplo, habían empezado la búsqueda de un itinerario confiable de su viaje a Java, por ejemplo. Pero antes de Starkie el estado de la biografía rimbaudiana era mayormente hagiografía edulcorada, la alabanza al angelical niño genio. Sobre todo, Starkie es una enorme narradora. Se equivocó en muchas cosas, particularmente acerca de los años africanos, que retrata como un patético fracaso. Es cierto que estuvo solo y enfermo mucho tiempo ahí, pero también fue un explorador y comerciante exitoso. No obstante, tomado como un relato integral de su vida, su historia de Rimbaud no tiene rival. El libro de Edmund White es breve y muy útil para muchos lectores que se asustan ante la mera visión de 500 páginas. Está escrito bellamente, por supuesto, y su lectura de los poemas siempre es perspicaz y bien enfocada.
En Rimbaud en Java, usted usa sus propias traducciones de poemas de Rimbaud cuando necesita citarlos. ¿Por qué decidió no usar otras traducciones canónicas? ¿Qué decisiones tomó?
–Mi principal motivo fue sencillamente ofrecer textos buenos y claros para ilustrar mis ideas sobre los trabajos citados. Con los poemas en prosa hay menos problemas, los más básicos, como la fidelidad al texto y la satisfacción de los requirimientos de la buena prosa en inglés. No me propuse hacer sutiles traducciones literarias. Sencillamente no estaba satisfecho con las traducciones de las que disponemos en inglés. Mi principal objeción a las traducciones existentes –incluida la tan elogiada nueva versión de Iluminaciones de John Ashbery– es que cuando se alejan del significado literal del francés, le dicen al lector más cosas acerca del traductor que acerca de Rimbaud. Traducir versos presenta una cantidad de diferentes problemas y no me hago ilusiones de haber triunfado sobre los notables traductores que me preceden. Simplemente ignoré las demandas de la versificación para poner un texto lúdico a consideración de los lectores, difícilmente una solución, pero el problema es insoluble.
¿Por qué es tan fascinante que Rimbaud haya abandonado la poesía? Son incontables los textos que, sea reconstruyendo los viajes, sea analizando los textos, intentan llegar al corazón de este enigma.
–Su abandono de la poesía es uno de los misterios sagrados de la literatura. Es simplemente incomprensible, particularmente para los escritores, que alguien pudiera haber desechado semejante don. Nunca escuché una explicación satisfactoria. Indudablemente Rimbaud estaba disgustado con el ambiente peleador de la vida literaria en París y harto de su retorcida relación con Verlaine; pero incluso a los veinte años, cuando casi seguramente había dejado de escribir, le dio una copia de Una temporada en el infierno a un nuevo amigo que había conocido en Italia. Todos los escritores aman su trabajo, no importa cuán insatisfechos estén con él. Algunos lo aman secretamente, otros abiertamente, pero Rimbaud realmente parece haberles dado la espalda. Y nunca se arrepintió.
Hay algo de detective en los intentos de resolución del rompecabezas Rimbaud.
–El enigma de la vida de Rimbaud está en el corazón de su poesía: la lucha sin fin por identificar algo que sea verdadero. Las apariencias toman la solidez de los hechos, mientras que los hechos son siempre engañosos. “Los Reinos de la Experiencia se pudren en el viento precioso”, dice Bob Dylan en “Gates of Eden”. “El príncipe y la princesa discuten lo que es real y lo que no”, pero eso no importa dentro de las puertas del Edén.

terça-feira, 19 de março de 2013

10 OBSTÁCULOS À FELICIDADE.

.
• 1 – Não aceitar o que tem
• 2 – Se preocupar mais com os outros que com si próprio
• 3 – Ser amigo da raiva.
• 4 – Os meus erros são explicáveis e dos outros são imperdoáveis.
• 5 – Inveja pelo que não tem e culpa pelo que tem.
• 6 – Não gostar de si próprio, e não gostar dos outros.
• 7 – Arrependimento e vergonha por coisas que já passaram há muito tempo.
• 8 – Preocupação pelo que não vai acontecer.
• 9 – Buscar a perfeição.
• 10 – Querer fazer o que está além do seu alcance.

LA LENGUA VIVA


La chance de la chanza
Amando de Miguel

No es muy común en España eso de la chance, un neologismo anglofrancés que ha calado más en América Latina. No se sustituye fácilmente por oportunidad. Es algo más. La chance es una puerta que se abre a la imaginación. En este caso el hablar de los españoles se permite introducir bromas, jocosidades y eutrapelias para relajar las tensiones. En una conversación corriente es difícil que no surja la sonrisa por parte de los interlocutores.
Véase el sucedido que me transmite Florinda Artime. Conducía la mujer por el laberinto de las calles madrileñas cuando la metálica voz del GPS le advirtió: "Al llegar a la rotonda, tome la segunda salida hacia la calle Juan Xií". Doña Florinda imaginó que el tal Xií se podría tratar de algún chino famoso. Pero al llegar a la calle se percató de que era realmente "Juan XXIII". Confío en que en otra ocasión no se deje guiar por el letrero de "A Soria", que está próximo al de "A Coruña". El primero anuncia la calle de Arturo Soria y el segundo la salida hacia el Norte. Antes de llegar a Coruña pasará por muchas ciudades.
José María Navia-Osorio se lamenta de que los papeles que le llegan de su compañía eléctrica, la Hidroeléctrica del Cantábrico, le tuteen sin misericordia. Dado que la compañía es portuguesa, podría ser que, si protestara, le dieran el tratamiento de "Excelentissimo Senhor". La verdad es que don José María se lo merece.
Juan A. Fernández M. compone un remedo del famoso poema "If" de Kypling para comprobar si el que lee los condicionantes es "unauténtico progre español, 'jomío". Los condicionantes son de este estilo:
• Criticar la pena de muerte en los USA pero no en las dictaduras de izquierdas.

• Emular a Bardem en su antisemitismo y anticapitalismo pero reservar una planta del mejor hospital de Los Ángeles con ocasión del parto de la mujer.

• Hacer ascos de los trajes de Camps, pero no del chalé de Blanco.

• Odiar a Federico Jiménez Losantos, Esperanza Aguirre, Sánchez Dragó o Aznar en la misma medida que se adora a Garzón, Valdano, Almodóvar o Ruiz Gallardón.
Hay más, pero para muestra basta con esos botones.
Gabriel Ter-Sakarian Arambarri nos da la primicia de que el Papa emérito, tras su renuncia, ha pedido que lo traigan a España para morir como Jesucristo, entre ladrones. Añado que habría que buscar a dos más representativos. Habría que aclarar quién hace de San Dimas.
José Cuevas nos cuenta que la izquierda de Asturias ha organizado fuertes manifestaciones para protestar por el cierre de la Fábrica de Armas de Trubia. Los organizadores son los mismos que se movilizaron con ocasión del "No a la guerra". La política tiene estas cosas.
Contacte con Amando de Miguel:http://www.libertaddigital.com/opinion/amando-de-miguel/la-chance-de-la-chanza-67811/

Viktor Emil Frankl


Sobre a arte de viver
• Não procurem o sucesso. Quanto mais o procurarem e o transformarem num alvo, mais vocês vão errar. Porque o sucesso, como a felicidade, não pode ser perseguido; ele deve acontecer, e só tem lugar como efeito colateral de uma dedicação pessoal a uma causa maior do que a pessoa, ou como subproduto da rendição pessoal a outro ser.
• A vontade de humor -- a tentativa de enxergar as coisas numa perspectiva engraçada -- constitui um truque útil para a arte de viver.
• Com o fim da incerteza chega também a incerteza do fim.
• Quem não consegue mais acreditar no futuro -- seu futuro -- está perdido num campo de concentração.
• O prazer é e deve permanecer efeito colateral ou produto secundário. Ele será anulado e comprometido à medida que se fizer um objetivo em si mesmo.
• O ser humano é um ser finito e sua liberdade é restrita.

Sobre o sentido da vida
• Ouso dizer que nada no mundo contribui tão efetivamente para a sobrevivência, mesmo nas piores condições, como saber que a vida da gente tem um sentido.
• O que o ser humano realmente precisa não é um estado livre de tensões, mas antes a busca e a luta por um objetivo que valha a pena, uma tarefa escolhida livremente. O que ele necessita não é a descarga de tensão a qualquer custo, mas antes o desafio de um sentido em potencial à espera de ser cumprido.
• O sentido de vida difere de pessoa para pessoa, de um dia para o outro, de uma hora para outra. O que importa, por conseguinte, não é o sentido da vida de um modo geral, mas antes o sentido específico da vida de uma pessoa em dado momento.
• O sentimento de falta de sentido cumpre um papel sempre crescente na etiologia da neurose.
• As pessoas têm o suficiente com o que viver, mas não têm nada por que viver; têm os meios, mas não têm o sentido.
• O niilismo não afirma que não existe nada, mas afirma que tudo é desprovido de sentido.

Sobre a arte de sofrer
• Se é que a vida tem sentido, também o sofrimento necessariamente o terá. Afinal de contas, o sofrimento faz parte da vida, de alguma forma, do mesmo modo que o destino e a morte. Aflição e morte fazem parte da existência como um todo.
• Precisamos aprender e também ensinar às pessoas em desespero que a rigor nunca e jamais importa o que nós ainda temos a esperar da vida, mas sim exclusivamente o que a vida espera de nós.
• Deus espera que não o decepcionemos e que saibamos sofrer e morrer, não miseravelmente, mas com orgulho!
• Ninguém tem o direito de praticar injustiça, nem mesmo aquele que sofreu injustiça.
• Quanto mais uma pessoa esquecer-se de si mesma -- dedicando-se a servir uma causa ou amar outra pessoa --, mais humana será e mais se realizará.
• Sofrimento, de certo modo, deixa de ser sofrimento no instante em que se encontra um sentido, como o sentido de um sacrifício.
• O sofrimento desnecessário é masoquismo e não ato heroico.

Sobre o “nem tudo está perdido”
• Se houve um dia na vida em que a liberdade parecia um lindo sonho, virá também o dia em que toda a experiência sofrida no passado parecerá um mero pesadelo.
• O ser humano é capaz de viver e até de morrer por seus ideais e valores.
• O passado ainda pode ser alterado e corrigido.
• Quando já não somos capazes de mudar uma situação, somos desafiados a mudar a nós próprios.
• Quando o paciente está sobre o chão firme da fé religiosa, não se pode objetar ao uso do efeito terapêutico de suas convicções espirituais.
• Uma das principais características da existência humana está na capacidade de se elevar acima das condições biológicas, psicológicas e sociológicas, de crescer para além delas.
• As pessoas decentes formam uma minoria. Mais que isso, sempre serão uma minoria. Justamente por isso, o desafio maior é que nos juntemos à minoria. Porque o mundo está numa situação ruim. E tudo vai piorar mais se cada um de nós não fizer o melhor que puder.

(Todas as frases foram retiradas do best-seller “Em Busca de Sentido”, publicado em alemão em 1945.)


FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


riesgos país es el plural de riesgo país

Riesgos país es el plural apropiado de riesgo país, no riesgos países.

No obstante, los medios de comunicación utilizan con frecuencia la expresión riesgo país, y forman su plural como los riesgos países: «… estamos viendo, de Islandia hasta Grecia, cómo los riesgos países se están ahora haciendo hueco en el corazón de los países europeos» o los riesgo país: «… en muchos casos entraban en pérdidas, mientras los riesgo país seguían subiendo».

En este tipo de expresiones formadas por dos sustantivos que se escriben separados, la Gramática española señala que siempre es correcto indicar el plural solo en el primero (años luz, ciudades dormitorio, hombres rana).

Sin embargo, algunos de estos compuestos admiten también el plural en el segundo sustantivo (Estados miembro/Estados miembros, niños soldado/niños soldados), casos estos en los que a menudo puede intercalarse el verbo ser: los Estados son miembros, pero los hombres no son ranas ni los riesgos son países.

Por lo tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «… estamos viendo, de Islandia hasta Grecia, cómo los riesgos país se están ahora haciendo hueco en el corazón de los países europeos» y «… en muchos casos entraban en pérdidas, mientras los riesgos país seguían subiendo».

Asimismo se recuerda que estas dos palabras se escriben siempre separadas, sin guion, y que no es necesario ponerlas en mayúscula ni entrecomillarlas.

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...