Translate

sexta-feira, 19 de dezembro de 2014

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO


Aguapanela 

 |  
FERNANDO ÁVILA (EL TIEMPO.COM, COLOMBIA)

¿Aguapanela, aguadepanela o agua de panela? Andrés Rivera


El Nuevo diccionario de colombianismos, 1993, del Instituto Caro y Cuervo, ya incluía dos opciones para llamar esta bebida, la univerbal, aguapanela, y la pluriverbal, agua de panela, como lo había hecho antes el Lexicón de colombianismos, 1973, de Mario Alario di Filippo.
El DRAE 2014 registra la locución agua de panela, que define como ‘agua hervida a la que se le pone panela para endulzarla, y se toma como bebida, generalmente en el desayuno’, y el Diccionario de americanismos del 2010 registra también aguapanela, como sustantivo masculino usado en nuestro país.
Esto del género de aguapanela no parece tan acertado, pues nadie diría en Colombia «un aguapanela calientico», en masculino, sino «una aguapanela calientica», en femenino. En una de sus entrevistas, Kenji Orito, el famoso japonés de Ciudad Bolívar, habla de la «deliciosa aguapanela con mogolla»; en una información reciente, EL TIEMPO titula «La aguapanela, a un debate de que sea declarada bebida nacional», y en otra incluye el subtítulo «Los jóvenes que ofrecen “aguapanela” y pan a habitantes de la calle en Bogotá».
Si se usan los artículos el y un antes de la expresión pluriverbal agua de panela es porque la norma gramatical así lo exige con la palabra agua, que comienza con a tónica, y no porqueagua de panela sea nombre masculino. Aun con alguno de esos artículos al comienzo, hay que escribir el predicado en femenino, «El agua de panela es deliciosa» (no «…delicioso»).
[…]

LOTERÍA NAVIDEÑA

Foto: ©Agencia Efe/Hugo Ortuño lotería navideña: 

escritura correcta de algunos 

términos relacionados

Con motivo del próximo sorteo de Navidad, que se celebrará en España el día 22 de diciembre, conviene recordar la escritura adecuada de algunos términos relacionados con él.
Se escriben con minúscula inicial lotería, sorteo, premio, décimo, billete, serie, pedrea, participación o reintegro, ya que se trata de nombres comunes, y con inicial mayúscula los nombres Navidad y Niño en las expresiones lotería o sorteode Navidad lotería o sorteodel Niño.
Sin embargo, cuando se alude a las denominaciones oficiales Sorteo Extraordinario de Navidad Sorteo Extraordinario del Niño, se escriben todas las palabras con inicial mayúscula.
En cuanto al término gordo, el uso de la mayúscula o la minúscula depende de su función: como adjetivo (premio gordo), con minúscula; pero cuando se emplee como sustantivo lo adecuado es escribirlo con mayúscula inicial, ya que se considera, en lo que a lotería pública se refiere, el premio por antonomasia: «A mi hermano le ha tocado el Gordo».
Ver también el gráfico interactivo Consejos lingüísticos en el bar de Antonio.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

la fiscal y la fiscala


formas válidas

Recomendación urgente del día
La fiscal y la fiscala son dos formas apropiadas en español.
Aunque, por su terminación, fiscal es un sustantivo común en cuanto al género (el fiscal, la fiscal), es también válido el femenino fiscalausado en algunos países de América, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.
En cuanto al sintagma fiscala generalcabe destacar que el adjetivo generales invariable, a diferencia de cuando funciona como sustantivo, que puede emplearse en femenino: capitana generala.
Así pues, son adecuadas las siguientes frases encontradas en diferentes medios de comunicación «El Gobierno elige a Consuelo Madrigal fiscal general del Estado» o «Consuelo Madrigal, posible fiscala general del Estado».
Se recuerda, además, que los nombres de los cargos se escriben con minúscula inicial (fiscal general, no Fiscal General ni Fiscal general) y los de las instituciones con mayúscula: Fiscalía General.

quinta-feira, 18 de dezembro de 2014

LA LENGUA VIVA





Por qué decimos lo que decimos

 en Libertad Digital - España



Casi todo lo que escribimos o hablamos ya lo han dicho otros. Solo los grandes poetas son capaces de enhebrar palabras que nadie ha juntado antes. Lo que ocurre es que muchas veces ignoramos el precedente. De niños empezamos a hablar por imitación. Aun así, caben algunos misterios. No logro explicar por qué los niños aprenden en seguida a decir "no me gusta". ¿A quién se lo oyeron? En esta seccioncilla intentamos desentrañar el origen de algunas expresiones hechas, que simplemente copiamos, porque son tan efectivas como el "no me gusta" infantil.


Ignacio Fernández de Bobadilla anda intrigado con la frase hecha "hacerse [a uno] los dedos huéspedes". Indica un extremo recelo, una susceptibilidad o sospecha a menudo infundadas. Es una atrevida metáfora muy antigua, la de que los dedos de uno no los sienta como propios. Ignoro cómo comenzó a tejerse esa sensación. Debió de ser un poeta.


José Luis García-Valdecantos se pregunta por la expresión "beber los vientos [por alguien o algo]". Representa un deseo ardiente por poseer a una persona o una cosa. La metáfora se utilizaba ya en tiempos de Cervantes. Se basa en la disposición de los perros de caza. Al olfatear la posible presa con ansia parece que absorben el rastro que deja en el aire. Se aplica a los varones, raramente a las mujeres.



Mari José Pérez comenta que lo de cabrearse debe de venir de los machos cabríos, que "se encuentran permanentemente cabreados, desafiando cuanto se les ponga por delante". Supongo que la cosa se relaciona con un alto nivel de testosterona. De nuevo estamos ante una voz que se aplica sobre todo a los varones. Lo siento, no es machismo; solo que en la naturaleza y la sociedad hay machos y hembras.


Juan Luis García Valderrábano comenta el extraño hecho de que los marinos de antaño no supieran nadar. En su opinión se trataba de una ignorancia deliberada. En caso de naufragio así morían inmediatamente. No sé, me parece una interpretación un tanto alambicada.


Ignacio Frías comenta la peculiaridad del saludo coloquial de buenos días y otros en la forma plural. Es una característica del castellano frente a otros romances. Su interpretación es que se trata de una forma de "prolongar la carga afectiva del saludo". Sí, pero por qué; esa es la cuestión. Y, sobre todo, ¿por qué se encuentra en la lengua castellana y no en otras cercanas? Para mí que se relaciona con el sentido festivo que se da en castellano a algunas palabras y frases con ese mismo plural. Por ejemplo, "las Navidades", "las fiestas", "los sanfermines", "las elecciones" (aunque se refieran a una). Otra cosa, lo que observo es que actualmente se vuelve a la expresión singular: “la macrofiesta”, “feliz Navidad”, “que tenga una buena tarde”, etc. Puede que sea una influencia más del inglés.


Contacte con Amando de Miguel

LA LENGUA VIVA



Neologismos aceptables

 en Libertad Digital - España

Resulta muy común la apreciación nacionalista de que no debemos aceptar neologismos, aunque procedan de otras lenguas. Pero si compartiéramos todos tal actitud nuestro idioma pronto se encontraría tan muerto como el latín. Recuerdo que esta seccioncilla se llama precisamente La lengua viva. Otra cosa es que aceptemos los neologismos por seguir la corriente, por un alarde de mimetismo o tontería.
Un amigo mío se quejaba hace poco de que son tantos los eventos culturales que a través de ellos se cuelan demasiados términos del inglés. Puede que tuviera razón, pero su reacción me pareció incompatible con el uso de evento como algo planificado, previsto, organizado. Se trata de un sentido proveniente del inglés. En español castizo significa lo contrario: algo imprevisto, espontáneo, azaroso. Pues bien, considero que el nuevo sentido de esa voz resulta útil. Al menos la consideramos inevitable.
En los géneros narrativos distinguimos entre novelón, novela, novela corta y relato o cuento, según el tamaño. Dado que ahora disponemos de poco tiempo, con tantas cosas por hacer, se impone elmicrorrelato. El extremo podría ser el famoso cuento de Monterroso sobre el dinosaurio, de solo una corta frase. Podría haber escrito "saurio" y habría resultado aún más breve.
A nuevas realidades, nuevas palabras. Se han hecho muy populares las autofotografías, que no se llaman así sino selfies. Se quedarán en selfis. Para los cuales (pues masculino parece) el último invento es elmonópedo, un vástago telescópico que permite tomar la imagen de un grupo, incluido el fotógrafo.
Me gusta mucho la nueva institución de la quedada, la reunión de personas amigas que se relacionan por teléfono o por internet. Yo la practico mucho. Me dicen que los jóvenes la escriben así: kdd. Volvemos a las palabras sin vocales, como en las lenguas semíticas, aunque solo sea como juego. Así, el primer secretario, o como se llame, del PSOE, tan guaperas como soso, es conocido en los ambientes como Snchz.
Puestos a apocopar palabras y expresiones, me encanta finde. En este caso no cuajó el original inglés week end, que ha penetrado en otros idiomas europeos. En mi niñez no existía nada parecido al fin de semana: los sábados por la tarde teníamos clase. Bien es verdad que los jueves por la tarde eran no lectivos.
Me gusta mucho el casticismo niquelado para calificar un trabajo bien hecho, realizado con finura, gracia y talento. Compárense las expresiones que digo, tan cortantes, con el rebuscamiento de la jerga politiquesa. No es broma. Me acaba de llegar una invitación del "Director del Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas". Me gustaría ostentar un cargo tan rimbombante. Cuando oigo la palabra referencia o sus derivados, desenfundo el revólver simbólico.
Más humilde es el puesto de "Director de Recursos Humanos". Entiendo que su encargo principal consiste en despedir a los empleados que sobran, a veces de forma masiva e inmisericorde, a través de los infamantes eres o "expedientes de regulación de empleo". A cualquier cosa llaman chocolate las patronas. ¿O ya no hay patronas?

EMILIO J. SANCHEZ:




Enseñar español, una dispensa para el disparate





Mientras todos los países desarrollados miran hacia Finlandia como modelo educativo, parecería que Miami lo hace hacia otra parte, acaso en sentido contrario.
En Finlandia —paradigma mundial de la excelencia en la educación— los estudiantes pueden optar por hasta seis diferentes idiomas (inglés, alemán, francés, italiano, ruso y español) hasta completar el bachillerato. Además, más del 15 por ciento escoge el finés como segunda lengua, priorizando así el aprendizaje del sueco o el inglés. En la práctica, los finlandeses son bilingües. En Miami, puerta de las Américas, el pretendido bilingüismo está a punto de liquidarse.
La columna del periodista Daniel Shoer sobre el desastre de la enseñanza del español como segunda lengua (Extended Foreign Language, EFL) del 30 de noviembre ha provocado un intenso revuelo entre mis amigos maestros. No es para menos; Shoer habló de una “desastrosa política multicultural”, citó prolijamente ejemplos irrebatibles del dislate y responsabilizó a los funcionarios del sistema de escuelas del Condado y a la Junta Escolar por esta falacia con la que se busca confundir a maestros, padres y alumnos. Habitualmente Shoer apuntala sus trabajos con entrevistas, datos, pesquisas; no son comentarios al vuelo. Su columna ha estado circulando y encendiendo el debate en aulas y pasillos, pero los más preocupados son los funcionarios del Departamento de Educación Bilingüe.
Quince años atrás enseñar el español en Miami era difícil. Un tribunal de Tallahassee revisaba los diplomas y relación de notas, y dictaminaba si el interesado debía cursar asignaturas complementarias. Pese a estar graduado en una carrera de Letras de una universidad hispana tuve que tomar cursos de idioma español y Literatura Española. No bastaba con ser hispanohablante ni saber redactar: había que demostrarlo académicamente. Más adelante, para obtener el certificado oficial había que rendir un nuevo examen de la materia. Muchos maestros realizaron maestrías y doctorados en busca de la excelencia y de ascender en el escalafón.
Por entonces Miami se convirtió en una referencia obligada en el país en la enseñanza bilingüe. No hay que olvidar que el primer programa de ese tipo después de la II Guerra Mundial fue establecido en la escuela Coral Way Elementary en 1963, con el patrocinio de la Fundación Ford. Además, un extenso programa de Español atendía las necesidades de una población creciente, tanto de estudiantes inmigrantes como de la comunidad anglo y de otros países.
Hoy todo eso ha ido a parar al latón de basura. Las autoridades del Condado han creado una dispensa (waiver) para que maestros que no están preparados para enseñar el español puedan hacerlo. Por ahora, esos maestros de clases están inconformes, pues saben que unos talleres remediales no resolverán nada. Hablar un idioma, incluso bien (que no es el caso), no les prepara para enseñarlo. En cuanto a los maestros de español, esos que sí poseen todos los requisitos, se sienten frustrados: la asignatura a la que han dedicado parte de sus vidas ha sido descalificada y convertida en un simulacro.
Por cierto, me pregunto cómo reaccionarían los estadounidenses si se permite a maestros cuya lengua nativa no es el inglés enseñar ese idioma a sus hijos. Para aquellos que ignoran su gramática o carecen de un vocabulario culto, ¿habría también una dispensa?
Periodista, ex profesor universitario.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article4525187.html#storylink=cpy

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

aporofobia


neologismo válido

Recomendación urgente del día
El neologismo aporofobia, no aporafobia, está bien formado y se considera un término válido en español para hacer referencia al odio o al miedo al pobre.
Aporofobia —formado a partir de la voz griega á-poros, ‘sin recursos’ o ‘pobre’, y fobos, ‘miedo’ significa ‘odio, miedo, repugnancia u hostilidad ante el pobre, el que no tiene recursos o el que está desamparado’. Esta voz está bien formada en español, por lo que no es necesario resaltarla con cursiva o comillas.
Este nuevo término parece tener su origen en algunas publicaciones de la filósofa Adela Cortina en los años noventa, en las que la autora pretendía diferenciar esta actitud de la xenofobia o el racismo.
Se recuerda además que lo apropiado es utilizar la forma aporofobia, y noaporafobia, voz que tiene cierto uso, pero que etimológicamente no se considera válida. Sin embargo, en algunos medios de comunicación se encuentran frases como «No es ni racismo ni xenofobia: es aporafobia» o «Según la autora, lo que tiene el 90 % de la gente es aporafobia». En estos casos, lo apropiado habría sido emplear aporofobia.

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...