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segunda-feira, 8 de fevereiro de 2016

ACRÓNIMOS


WTF, LOL, OMG: Guía para entender el lenguaje de la mensajería móvil

  • Los acrónimos que se utilizan en Internet son un sustitutivo de los emoticones, pero en ocasiones son difíciles de interpretar para los más inexpertos
WTF, LOL, OMG: Guía para entender el lenguaje de la mensajería móvil
Una joven escribe desde su teléfono móvil (Frédéric Cirou - GTRES)
 
Si algo te hace gracia pones LOL;
si algo te estremece pones OMG;
si algo no lo entiendes pones WTF;
:) Esto es que te ríes;
XD Esto es que te tronchas;
(...)
Esta es la primera estrofa de LOL, el mayor ‘hit’ de Los Ganglios, un trío de Badajoz afincado en Barcelona relativamente conocido en el circuito ‘underground’ por los directos subversivos que han protagonizado en eventos como el F.E.A. Festival. El vídeo de este tema no ha pasado tan desapercibido: tiene más de medio millón de visitas en Youtube.
La letra–irreverente, como casi todas las de Los Ganglios- hace referencia a la “escasez lingüística en la red”. Lo cierto es que en el lenguaje que utilizamos para comunicarnos a través de los dispositivos electrónicos escasean las frases subordinadas. Ahora se llevan más los acrónimos, que se usan como abreviatura de expresiones muy comunes.
Los más inexpertos en el uso de los nuevos canales de comunicación tal vez no conozcan el significado de muchos de estos acrónimos, que en su mayoría se refieren a frases hechas en inglés. Estas son sólo las principales:
ASAP – As soon as possible – Tan pronto como sea posible.
FYI: For your información – Para tu información
GIYF: Google is your Friend – Google es tu amigo (lo que me preguntas lo encontrarás buscando en Google)
ILU: I Love You – Te quiero
LMFAO: Laughing My Fucking Ass Off – Me parto el culo de la risa (sic)
LOL – Laughing Out Loud – Riendo a carcajadas
NSFW: Not Safe For Work – No es seguro para el trabajo (no abras este archivo en público)
OMG: Oh My God. – Oh Dios mío
WTF: What the fuck? – ¡Qué coj..es!
YOLO: You Only Live Once – Sólo se vive una vez
En ocasiones, los jóvenes utilizan acrónimos menos extendidos para burlar el control paternal. Es el caso de las expresiones relacionadas con el “sexting”:
IWSN: I Want Sex Now – Quiero sexo ahora
GNOC: Get Naket On Cam – Desnúdate en cámara
PIR: Parents in Room - Padres en el cuarto
CU46: See You For Sex – Veámonos para tener sexo
(L)MIR L: Let’s Meet In Real Life - Conozcámonos en la vida real
TDTM: Talk Dirty To Me- Háblame sucio
LH6: Let’s Have Sex- Tengamos sexo
GYPO: Get Your Pants Off - Quítate los pantalones

domingo, 7 de fevereiro de 2016

LA POESÍA EN EL CENTENARIO DE RUBÉN DARÍO


Poesía moderna para siempre

Los poetas de hoy mantienen el pulso renovador que inició Rubén Darío hace 100 años

Ilustración de Ana Juan.
El país - españa
Igual que los creacionistas que aborrecen a Darwin descienden del mono, también los poetas que reniegan de Rubén Darío descienden de Rubén Darío. ¿Por qué? Porque el poeta nicaragüense no solo fue el maestro de la poesía hispana moderna, sino también el maestro de los maestros: fueran Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado, César Vallejo o Pablo Neruda. Así, José Manuel Caballero Bonald dice que nunca fue “devoto de la bisutería musical del modernismo”, pero reconoce lo que el autor de Azul…, muerto hace hoy 100 años, supuso “como iniciador de una lengua renovadora que abrió el camino del simbolismo”. Lo mismo opinan María Victoria Atencia y Clara Janés. Para ambas, más importante que el propio Darío, fue su influencia en la generación del 27: el puente entre el modernismo y la modernidad.
Elena Medel lleva esa influencia más adelante —a “los outsiders de la primera posguerra española, como el grupo Cántico o Alfonsa de la Torre”, marcados por el uso preciosista del lenguaje— mientras Luis García Montero la lleva más atrás: “Lorca es impensable sin Rubén Darío, pero este lo es sin Bécquer”. ¿Qué demuestra eso? Que las rupturas nunca son tajantes. “Tenemos una idea de modernidad heredada del consumo, que pide romper con el pasado y fabricar novedades sin parar. Esa idea es falsa: la literatura es un fluido a largo plazo”. El propio García Montero admite, no obstante, que Darío supuso una quiebra a finales del siglo XIX: la reivindicación del “orgullo estético” frente al “realismo adocenado y al utilitarismo industrial”. La dicotomía entre útil y bello es precisamente la que usa Juan Antonio González-Iglesias para subrayar la herencia del padre del modernismo: “Lo más útil que enseñó es una nueva belleza, la perfección en la métrica, en el ritmo y en el vocabulario. Le debemos también la enseñanza de que los mitos antiguos se pueden decir con palabras modernas, científicas”. ¿Por ejemplo? “Cuando llama a Venus ‘princesa de los gérmenes’ y ‘reina de las matrices”.

Rubén Darío lleva un siglo en el ADN de la poesía hispana. Nada menos, nada más. “Intentar hoy un tono a lo Rubén Darío sería un anacronismo de despistado”, advierte Darío Jaramillo, que, junto a la fusión entre poesía y música, señala otra deuda con el nicaragüense: “Abrió la atención a la poesía en otras lenguas y reivindicó un idioma más universal, menos sometido a los preceptos dictados por un legislador del idioma. En esto, se anticipó a lo que hoy es aceptado por todos”. González-Iglesias añade un matiz a esa universalidad: “Los poetas no pertenecen a una nación sino a una lengua, y la lengua suele ir vinculada más al imperio —como categoría literaria positiva— que a la nación. En ese sentido Rubén no es un poeta nicaragüense, sino un poeta del imperio francés que escribe en lengua española, del mismo modo que hubo poetas del imperio romano que escribieron en griego. Literariamente es un poeta francés, por eso moderniza la literatura española”.
Tanto Claribel Alegría como Darío Jaramillo y Piedad Bonnett traducen esa perfección en una palabra: música. “Nos enseñó a mezclar ritmos y a buscar libertades inusitadas”, dice Bonnett. Pero la adaptación del simbolismo francés a una lengua agostada por ese realismo adocenado del que hablaba García Montero es un arma de doble filo para Martín López-Vega. “El lugar de Rubén Darío en la historia de la poesía en castellano indica lo perdida que estaba esa poesía”, afirma. “Cernuda decía que los modernistas no se habían enterado de lo mejor de la poesía francesa del XIX (Baudelaire, Mallarmé, Rimbaud) y se habían dedicado a copiar a los segundones. Estoy de acuerdo. No tuvimos un Romanticismo en condiciones y el modernismo, si uno lo compara con el francés, el inglés o el portugués, es blandengue, palabrero, ingenuo, ridículo. A Darío lo separan de Eliot y Pessoa 20 años, pero estéticamente les separan dos siglos. Creo que solo escribió un poema que merezca tal nombre: ‘Lo fatal’, excepcional y enorme”. Por si acaso, tanto Jaramillo como Óscar Hahn e Ida Vitale recuerdan la insistencia de Rubén Darío en que nadie lo adoptase como maestro. “Quizás fue el último poeta de nuestra lengua”, apunta esta última, “cuya obra entró indiscutidamente en una famainternacional casi escandalosa, esa que hoy se reserva a los deportistas. Le tocó la desdicha de verse rebajado a una moda”.
Imagen y velocidad
Aceptado que Darío revolucionó la poesía en español, la pregunta es si una revolución semejante es posible hoy que —consolidado el paso del francés al inglés como lengua de influencia cultural— vivimos tiempos, según González-Iglesias, de “una poesía aparentemente globalizada pero en realidad vinculada al imperio americano vigente”. Para Piedad Bonnett, un poema moderno es aquel que expresa “sensibilidades de la época en que se escribe, propone un lenguaje ajustado a nuevas realidades y, aunque recoge algunos aspectos de la tradición, rompe con ella en otros”. En su opinión, el lenguaje de los poetas más jóvenes tiene mucha influencia de las redes sociales, mucha “contaminación” mediática y, sobre todo, miradas transgresoras imposibles en la generación anterior “porque lo que para ellos fue familiar desde siempre no lo es para nosotros”. Entre esos elementos destaca la cultura de la imagen: “Lo visual en ellos es más fuerte, y lo usan más como vía de conocimiento. También influye en su estética. Me refiero, por ejemplo, a las series animadas japonesas, la publicidad, los juegos cibernéticos, las formas de oír música”. Todo eso, dice, transforma la mirada y hasta la idea de tiempo: “Tienen otra idea de la velocidad y de la eficacia de las comunicaciones”. A sus 92 años, Claribel Alegría está de acuerdo: “Siempre sigue la misma búsqueda interior, pero con las nuevas tecnologías las formas están cambiando”. El diagnóstico de López-Vega, entretanto, tiene un pie en la sociología y otro en la certeza de que la novedad ya es una tradición: “No creo que se puedan inventar temas, pero el hecho de que la poesía haya dejado de ser casi únicamente asunto de varones blancos heterosexuales ha hecho que haya que repensar la mayoría de esos temas desde la raíz. Y repensarlos requiere un conocimiento profundo de la tradición, algo que solo se consigue estudiando”.
“Tenemos una idea de modernidad heredada del consumo: romper con el pasado y fabricar novedades sin parar. Esa idea es falsa: la literatura es un fluido a largo plazo”, dice Luis García Montero
La poesía del chileno Óscar Hahn está llena de referencias a la imaginería estadounidense de la sociedad de consumo — durante años vivió en Iowa—, pero advierte contra la caducidad de lo moderno: “Lo que hoy es moderno va a envejecer en muy poco tiempo. Se puede hablar ahora dewhatsapp y smartphones, pero en 50 años todo eso va a pasar de lo novedoso a lo trivial. Habrá otros objetos novedosos. Yo incorporo en mis poemas las cosas que me rodean, pero nunca con el propósito de modernizarlos”. T. S. Eliot decía que el lugar del arte está donde se cruzan la eternidad y el tiempo, y Hahn reivindica la idea de vigencia. “La poesía no quiere ser tan solo una crónica del presente, sino permanecer en el tiempo. No busca estar al día, sino ser vigente para el lector de hoy y para el del futuro”. Pregunta: ¿Cómo se consigue eso? Respuesta: “He ahí el misterio”.
Otro misterio es poner de acuerdo a dos escritores respecto a lo que se escribe hoy. Mientras el propio Hahn habla de “precariedad imaginativa”, Caballero Bonald aprecia que algunos jóvenes buscan nuevos caminos a la “enseñanza magnífica” del simbolismo: “Por ahí apunta la poesía que funda una nueva realidad y no copia la preexistente. No tengo ni idea de lo que hace que un poema sea moderno, pero a lo mejor es moderno todo lo que no es rea­lista. El realismo, en poesía, es la excusa de los que ignoran qué es poesía”. García Montero subraya que en estos eternamente malos tiempos para la lírica se vive hoy un “estallido” de versos en Internet y de libros de cantautores en las librerías (españolas). Muchos de estos últimos invocan su nombre como referencia de lírico en ropa de calle, pero él prefiere ser prudente: “El hecho de vender mucho no justifica la calidad, igual que no la niega vender poco”. ¿Solución? “Apostar por el rigor”. Por lo pronto, su próximo libro se titula Balada de la muerte de la poesía y será, dice, el más hermético que ha escrito.
Sexo, política, ciencia
Si hubiera que resumir el estado de la cuestión en tres versos podrían usarse los de González-Iglesias, traductor del latín además de escritor: “La canción del verano suena más que la Eneida” y “No diré que Petrarca no nos sirve, / diré que no nos basta”. Él mismo destaca varios nombres entre los autores más jóvenes: “Hay un nuevo romanticismo en poetas sexuales y aparentemente descarados como Cristian Alcaraz, pero también los hay contenidos, herméticos de un modo distinto a lo que conocíamos, como Alejandro Simón Partal, que escribe: ‘apostar por el recuento / es una forma de mutar el pasado”. Entretanto, Clara Janés llama la atención sobre Carta en el bolsillo de un muerto, de Mar Pérez, que consigue “ser universal” sin renunciar a la inquietud social, otro de los asuntos que la crisis económica ha devuelto a la poesía.
“En los jóvenes lo visual es más fuerte, y eso influye en su estética: las series animadas japonesas, la publicidad, los juegos cibernéticos...”, apunta Piedad Bonnett
Por su parte, López-Vega sale del castellano para destacar un libro reciente en catalán y otro en gallego:Mur, de Gemma Gorga, y Cráter, de Olga Novo: “El de Novo, en realidad, lleva la contraria a Darío, porque en él no solo el árbol y la piedra son sensitivos, sino también, por ejemplo, un Simca 1200, que se convierte en un útero materno. Novo le da voz a todo”. Son, dice, literatura que ha asumido la ciencia: “Están escritos después de la física cuántica, traen a la poesía descubrimientos como los de Niels Bohr, que niega el concepto de límite, lo que, ampliando, niega la separación entre cosas como humano/no humano, natural/cultural. Bohr vio más allá que Einstein y poetas como ellas ven más allá que la mayoría de sus contemporáneos”. Tal vez por eso, y no porque sigan una moda, decimos que son modernas.
Todos, finalmente, insisten en que el talento creativo individual es lo importante, más allá del tiempo y de los países, y por mucho que se trate del mismo tiempo y de la misma lengua. ¿Qué tiene que ver la poesía que se escribe en España con la que se escribe en Argentina, en Chile, en El Salvador o en Venezuela?, se pregunta Elena Medel. La escritura de un libro sobre Antonio Machado –El mundo mago- le hizo ver no sólo la influencia de Rubén Darío sino también cómo esa influencia se tradujo en un diálogo vivo entre la poesía española y la latinoamericana. Diálogo que, dice, nunca ha vuelto a ser tan intenso como hace cien años “por muchas herramientas que ahora lo permitan”. Ella misma, en colaboración con Luna Miguel, publicó el año pasado Los reyes subterráneos, una antología de poetas jóvenes de México que le hizo ver “su manera libérrima y desprejuiciada de acercarse a la tradición y, al mismo tiempo, de plantear la conversación con sus coetáneos: por ejemplo, no puedo leer a Gerardo Grandesin recordar a los poetas del rock, pero tampoco sin tener presente cómo afrontaron el poema extenso Gorostiza, Owen o Paz”. Fuera de México y de aquella antología, Medel destaca a la argentina Natalia Litvinova por “su construcción de una identidad propia y plural al mismo tiempo desde el trabajo con el silencio” y a la salvadoreña Krisma Mancía y “su tratamiento lorquiano y generoso de las imágenes”. Sin dejar de subrayar la imposible misión de acotar todas las propuestas de “un idioma tan diverso”, Medel concluye al citar esos tres nombres: “Para mí son diferentes, y para mí son nuevos”. Además, son poesía. El resto es literatura.

sexta-feira, 5 de fevereiro de 2016

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

carnaval, 


claves para una 


correcta redacción

Recomendación urgente del día
Con motivo de la celebración de los carnavales, se ofrecen las siguientes recomendaciones para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con estas festividades:

1. El carnaval y los carnavales, en minúscula

La palabra carnaval y su forma plural carnavales se escriben con inicial minúscula, excepto si forman parte de un nombre propio, como sucede en general con las denominaciones en las que se asocia al nombre de la ciudad en la que se celebra. En ese caso, puede emplearse la inicial mayúscula: el Carnaval de Río de Janeiro.

2. El entierro de la sardina

La fiesta con la que se celebra el fin de este periodo en muchos lugares es el entierro de la sardina, que se escribe con iniciales minúsculas.

3. Sambódromo, un término bien formado

La palabra sambódromo, con la que se designan las instalaciones destinadas a los desfiles de las escuelas de samba en los carnavales brasileños, no está recogida aún en el diccionario de la Real Academia, pero sí en algunos de uso como el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos. Es un término bien formado, con la misma pauta que rocódromo, que sí recoge el DRAE, y no es preciso escribirlo en cursiva ni entrecomillado. Lo mismo cabe decir de cumbiódromo, escenario de los desfiles en Barranquilla (Colombia).

4. Blocos y comparsas

En las informaciones referidas a los carnavales brasileños, se menciona a menudo a los blocos, agrupaciones que participan en los desfiles. La traducción más aproximada al español es comparsa; pero si se opta por emplear el término original en portugués lo apropiado es escribirlo en cursiva por tratarse de un extranjerismo.

5. Candombe y  no candombé

La forma llana candombe (y no la aguda candombé) es la adecuada para aludir a un ‘baile de ritmo muy vivo, de procedencia africana, muy popular todavía en ciertos carnavales de América del Sur’, tal y como señala el Diccionario académico, y, más en general, a ‘una fiesta alegre y bulliciosa’ en Argentina, Paraguay y Uruguay, como indica el Diccionario de Americanismos.

quinta-feira, 4 de fevereiro de 2016

PALABRAS

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Cuando las palabras se empiezan a olvidar

Se vive tan normal la forma de comunicarnos que difícilmente pensamos que palabras de uso común podrían pasar al olvido, pero el lenguaje da todo tipo de “machincuepas” desde “el año de la canica”.
 Hace unos días le pregunté a un joven si alguna vez ha pensado que es altamente probable que la forma en que hoy se comunica, y algunas palabras y expresiones de uso común, pasen al olvido o sean sustancialmente modificadas dentro algunas décadas. “Chatear”, “memes”, “WhatsApp”, “mándame un mail”, “googlear” y otros términos actuales posiblemente serán sustituidos por otros.
Es tan normal la forma de comunicación de esta época que difícilmente se podría pensar que podría cambiar. Seguramente lo mismo pensaron nuestros padres o nuestros abuelos respecto a sus palabras, expresiones y manera de comunicarse con los menores de su época. Vocablos que ellos empleaban para comunicarse, hoy son poco utilizados o definitivamente han pasado al olvido y han sido reemplazados por los que impone la época.
Mis padres pronunciaban palabras que hoy pueden resultar inclusive divertidas. Algunas son:
Chipi chipi (Ya empezó el chipi chipi).- Con ella, mi madre se refería a una ligera llovizna precedente a un aguacero o a una tormenta. Hay quien dice que el término proviene del náhuatl “xixipini” (lloviznar), derivada de “xipini” (gotear), y otros opinan que es la onomatopeya del ruido que hace el agua al caer y golpear sobre el piso.
Pringar (Ya está pringando).- Muy similar a la anterior, mi madre la empleaba para significar que empezaba a “chispear” (llover muy poco, cayendo sólo algunas gotas pequeñas, según la Real Academia Española, RAE). Aunque pringar, según la RAE, es “empapar con pringue” (grasa que suelta el tocino sometido a la acción del fuego) el pan u otro alimento. En México significa salpicar un líquido o rociar con agua la ropa para plancharla. De ahí su relación con la lluvia ligera.
Machincuepa (Andas dando machincuepas).- De acuerdo con el diccionario de la RAE, significa voltereta, pirueta o maroma. Con el tiempo, la palabra se empezó a aplicar a políticos caracterizados por andar haciendo maromas de un puesto público o de un partido político a otro. De esta palabra existe una leyenda sobre la Calle de la Machincuepa, en la Ciudad de México.
Saltimbanqui (Andas de saltimbanqui).- Un saltimbanqui es una persona que realiza saltos y ejercicios acrobáticos, generalmente en espectáculos al aire libre. Como casi todos los niños, me gustaba brincar sobre la cama o de un sillón a otro. Era entonces que mi madre me decía que andaba de saltimbanqui. La palabra es de origen italiano (saltimbanchi), y con ella se designaba a atracciones callejeras como eran los cómicos, juglares y titiriteros que mostraban sus acrobacias en las plazas de ciudades europeas.
Chincual (Andas de chincualudo).- De acuerdo con la Academia Mexicana de la Lengua, la voz chincual tiene, entre sus distintos significados, el de “entusiasmo o excitación por realizar una actividad”. Cuando me ponía necio (cosa rara) en hacer algo, era cuando mi madre expresaba que andaba con el chincual, por ejemplo, al ir al cine. Hoy varios políticos que andan con el chincual de ser candidatos a un puesto de elección.
Chirrión (¡Ah, chirrión!).- Un chirrión es un látigo hecho de cuero, con mango de madera, pero en México la expresión denotaba una exclamación de sorpresa o de protesta ante algo inesperado. Todavía es usual escuchar la frase “Me salió el chirrión por el palito”, queriendo significar que lo que uno intentaba hacer salió mal y autoperjudicial.
Papanatas (Ese hombre es un papanatas).- Con esta palabra, la RAE describe a una persona simple y crédula o demasiado cándida y fácil de engañar. Era una palabra que solía expresar mi padre cuando, por ejemplo, veía a un cómico demasiado simplón. Hoy todavía hay muchos de ellos.
Zoquete (Ese hombre es un zoquete).- El adjetivo define a una persona que es lenta para entender las cosas. Era esta otra palabra que mi padre solía emplear cuando se desesperaba si alguien no entendía una instrucción a la primera.
Desconchinflar (Se desconchinfló la bicicleta).- El significado de esta palabra es descomponer, deteriorar o el que una cosa pasó a peor estado. La mala noticia era cuando me decían que mi bici (bicicleta) o el televisor se había desconchinflado.
Chiflón (Ponte un suéter que te va a dar un chiflón).- El chiflón es un viento o corriente de aire inesperada que se manifiesta con un chiflido (o silbido). También decía mi madre que salir a la calle inmediatamente después de comer podía provocar que un chiflón me enchuecara la boca.
Desguanzado (Me siento desguanzada).- Así decía mi madre cuando estaba cansada y ya no tenía ganas de hacer nada al final del día.
Muina (¡Me da una muina lo que hizo!).- Se trata de una rabieta, un enfado, un enojo. Fisiológicamente, se trata de un estado emocional de disgusto que repercute en la salud de quien lo experimenta, y puede ser la causa de muy diversos padecimientos, especialmente del hígado o la vesícula.
A esas palabras habría que agregar dichos, refranes y frases que suenan curiosas y que, muchas veces, requieren de una explicación para ser comprendidas, y de las que muchas veces se desconoce su origen.
Me refiero a palabras como: achichincle, achicopalarse, argüende, borlote, chilpayate, pipirín, o frases como: “Se armó la gorda”, “Fumas como chacuaco”, “Año de la canica” y muchas más que han caído en desuso.
Por eso pienso que en unas décadas las expresiones, palabras y modismos del lenguaje de hoy irán perdiendo significado y serán sustituidas por quién sabe qué otras. ¡Cosas de las épocas!

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...