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quinta-feira, 28 de dezembro de 2017

EL IDIOMA ESPAÑOL

Tiempo ha que la ciudad de Valladolid, el corazón de Castilla y uno de los burgos más españoles imaginables, se declaró la capital universal del idioma hispánico. Lo hizo catalogada como la urbe donde se hablaba y escribía "el mejor español del mundo", el más puro. Tremendas palabras para una comunidad lingüística de 500 millones de habitantes.
Sucedía al mismo tiempo que en Valladolid y provincia, así como en gran parte de la vieja Castilla y de Madrid, el uso de los pronombres personales es poco menos que conflictivo. Valladolid, Zamora, Salamanca y parte de León son leístas, mientras que Madrid, la capital de España, se sumerge en el laísmo. Por extraño que pudiera parecer, el "español neutro" de Castilla se hablaba con una sistemática y bastante evidente falta de ortografía.
No debemos culparles: las diferencias entre "lo", "la" y "le" son uno de los quebraderos de cabeza más habituales de cualquier hispanohablante a cualquier lado del Atlántico en el que se encuentre. La RAE es consciente de ello y adiverte que, pese a la aparente sencillez de la norma, es habitual que diversas variantes dialectales incurran en leísmo, loísmo o laísmo. La célebre "pues la dije que" que cualquier no madrileño de la península habrá parodiado alguna vez.
Hay diversos manuales de uso de los pronombres personales a lo largo de la red, y uno de los más útiles es este complejo pero muy didáctico gráfico de Sin Faltas. Parte de una disyuntiva muy simple: "¿El complemento corresponde a lo + participio?". Y a partir de ahí, el caos.
Para la RAE el asunto es sencillo: siempre que el objeto de nuestra oración sea directo tendremos que utilizar "lo" o "la". En caso de que el pronombre venga a ejercer de objeto indirecto, tendremos que optar por el "le". Con una simple excepción: dada su habitual utilización en el registro culto del castellano, el "le" podrá utilizarse como objeto directo siempre y cuando el referente sea un hombre. Pues bien, de estos mimbres se desgaja la casi infinita cascada de excepciones.
En ejemplos prácticos, podremos decir "¿Has visto a Juan? Sí, lo vi ayer" y "¿Has visto a Juan? Sí, le vi ayer", pero no podremos decir "¿Has recogido a las niños? Sí, les recogí antes de ir al taller". En este último caso, la acción del verbo se dirige directamente hacia los niños (son objeto directo) por lo que debemos utilizar de forma obligatoria "los". Sucede lo mismo en "Compré la medicina y se la di sin que nadie me viera" (Le di la medicina sin que nadie me viera).
Sin
Las complicaciones suelen surgir con la variante del objeto indirecto. En "Le pedí disculpas a mi madre" la petición no se dirige hacia las disculpas, sino a "mi madre", por lo que el pronombre personal funciona como objeto indirecto. Así las cosas, no podríamos decir "La pedí disculpas a mi madre" (que, ya decimos, es célebre en el centro peninsular) o "Lo dije a su hermano que viniera" (caso de loísmo, habitual en partes andinas de Perú y Bolivia y en la cornisa cantábrica peninsular).
Como indica el gráfico/mapa, la clave para utilizar correctamente los pronombres es identificar con claridad a qué hace referencia el verbo. En "Dije una tontería", la tontería es "lo dicho" (la norma: lo/la + participio); mientras que en "Dije una tontería a Ana", Ana no es lo dicho (lo que le convierte en el objeto indirecto de la oración, por lo que tenemos que optar irremediablemente por "le").
Una vez aquí, hay numerosas excepciones y variantes a la utilización de "lo", "la" y "le" marcada por la simple regla de la RAE. En general, para sancionar la excepcional utilización de "le" en casos de objeto directo. Lo importante del gráfico, amén de su capacidad didáctica, es que recalca algo que la mayor parte de hablantes de la lengua española ya sabíamos: que los pronombres personales y su correcta o incorrecta utilización son, muy a menudo, una pesadilla
Una hermosa pesadilla gramatical.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

«¡Feliz año», 


mejor que 


«Feliz año!»

Recomendación urgente del día
En las oraciones interrogativas y exclamativas, si se desea emplear un único signo, lo apropiado es emplear el de apertura («¡Feliz año»), no el de cierre: «Feliz año!».
En los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases con los signos mal empleados: «Se pinchó la burbuja del bitcóin?» o «Qué van a saber estos del idioma!», entre otras muchas.
El Centro Superior de Investigaciones Ortográficas Complejas de la Universidad de Terlingua (Texas, Estados Unidos) y la Facultad de Cuestiones Ortográficas de Salcedillo (Teruel, España), adscrita a la Universidad de Wisconsin, han redactado una separata de la Ortografía de la lengua española en la que explican que el uso de los signos de cierre de interrogación y exclamación (? y !) solo es adecuado en textos en inglés y que en español se considera un anglicismo ortográfico que debe evitarse a toda costa en el lenguaje esmerado.
Cabe destacar que, en textos clásicos, los autores únicamente utilizaban el signo de apertura, como se ve en Don Juan Tenorio, de José Zorrilla: «¡Ah, ¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor», pero que luego los  impresores, por su cuenta y riesgo, decidieron añadir el mismo signo girado ciento ochenta grados para embellecer la composición.
Por eso, en los ejemplos anteriores, habría sido mejor escribir «¿Se pinchó la burbuja del bitcóin» y «¡Qué van a saber estos del idioma», solo con el signo de apertura.
Se recuerda, en todo caso, que en puridad, de acuerdo con la ortodoxia y los usos rectos imperantes, siempre es posible mantener los signos de apertura y cierre, práctica viejuna en franco retroceso.
La Fundación del Español Urgente les desea feliz Día de los Santos Inocentes.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

convencer


conjugación 


adecuada

Recomendación urgente del día
El verbo convencer es regular se conjuga como el verbo vencer, de modo que lo adecuado es convenza, no convezca.
En los medios de comunicación es frecuente encontrar este verbo conjugado, de manera inapropiada, como el irregular agradecer: «La empresa está al borde del abismo, ya que no consigue sacar al mercado un móvil que convezca», «El club está a la espera de una oferta que lo convezca lo suficiente para firmar» o «Los jóvenes no podrían acceder a esas páginas a no ser que convezcan a sus padres de lo contrario».
Según el Diccionario panhispánico de dudasconvencer, que significa ‘mover con razones a alguien para que crea o haga algo’, se conjuga igual que los verbos regulares terminados en -er:  convenzo, convenza, convenzamos,etc.; por tanto, es inapropiado usar formas como convezcoconvezcaconvezcamos o convezcan, que se ven con alguna frecuencia en los medios.
Así pues, en los ejemplos antes citados lo adecuado habría sido escribir «La empresa está al borde del abismo, ya que no consigue sacar al mercado un móvil que convenza», «El club está a la espera de una oferta que lo convenza lo suficiente para firmar» y «Los jóvenes no podrían acceder a esas páginas a no ser que convenzan a sus padres de lo contrario».
Ver queísmo, una incorrección gramatical y estar convencido de, no estar convencido en.

quarta-feira, 27 de dezembro de 2017

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

lookazo


alternativas 


en español

Recomendación urgente del día
Modelazo, estilazo, imagen espectacular o buen aspecto son alternativas preferibles a lookazo.
En los medios de comunicación se ven frases como «Lookazo que vemos, lookazo que compartimos», «Conseguir un “lookazo es sencillo, incluso durante el invierno», «Christian Gálvez nos ha sorprendido a todos en el programa de hoy con su nuevo ‘lookazo’» o «Se te verá con un lookazo y un cuerpo perfecto».
La forma lookazo procede del anglicismo look y el sufijo intensificador -azo. El diccionario de Oxford define lookaplicado al mundo de la moda, como ‘un estilo o moda’. En este sentido, existen palabras en español como modelo, estilo, imagen aspecto, según el contexto.
Por tanto, en lugar de lookazo, pueden utilizarse las alternativas con su correspondiente intensificación: imagen espectacular, aspecto fantástico,modelazo, estilazo o voces similares, dependiendo del contexto.
Así, lo recomendable en los ejemplos anteriores habría sido escribir «Modelazo que vemos, modelazo que compartimos», «Conseguir un estilazo es sencillo, incluso durante el invierno», «Christian Gálvez nos ha sorprendido a todos en el programa de hoy con su espectacular cambio de imagen» y «Se te verá con un aspecto fantástico y un cuerpo perfecto».
Conviene recordar que, si desea utilizarse el anglicismo, lo adecuado es escribirlo en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.
Ver también moda: extranjerismos con equivalente en español y el especial Glosario de la moda.

terça-feira, 26 de dezembro de 2017

BITCOIN

Iñaki Ortega
Director de Deusto Business School y doctor en economía

El bitcoin, Benzema y otros elefantes en la habitación

Esta semana me he acordado varias veces de la frase en inglés “el elefante en la habitación”. La expresión alude a un tema espinoso que todo el mundo conoce pero del que nadie se atreve a hablar, con lo cual se hace el silencio y se finge que no existe. El modismo también se aplica a un problema o riesgo obvio que ninguna persona quiere discutir. Se basa en la idea de que sería imposible pasar por alto la presencia de un elefante en una habitación. Por ello las personas que simulan que el paquidermo no está, han elegido evitar lidiar con el enorme problema que implica su simple asunción.

'Elephant in the room' es definido por el diccionario de Cambridge como un problema obvio sobre el que nadie quiere discutir y se ha incorporado al idioma español como una expresión metafórica que hace referencia a una verdad evidente e incómoda que es ignorada. El origen de la expresión viene de un famoso cuento de la India. Al parecer fue usado por los budistas y los hindúes como parábola en sus religiones para enseñar que no todo es fácil de explicar y que no todos vemos lo mismo siempre.

En un templo en medio de las junglas más profundas de la India, vivían cuatro jóvenes monjes y su sabio maestro. Un día los discípulos se pusieron a discutir sobre cómo era Dios. Cada uno tenía su propia versión, mientras uno decía que era "bueno", los otro decían que era "severo" o "justo", menos su viejo profesor quien permanecía en silencio. Cansado de la discusión y viendo la oportunidad de enseñarles algo, les pidió que se pusieran una venda en los ojos y entraran en una habitación para explicar que había dentro. Cada uno tenía asignado un sitio y no podían moverse de él. Los cuatro monjes entraron intrigados y tras cinco minutos salieron y contaron lo que pensaban que había dentro de la habitación usando para ello solo el tacto. El primero habló de una serpiente, el segundo creyó estar en un enorme barco porque tocó unas velas. En cambio para el tercero solo había un cuarto vacío porque posó sus manos en una rugosa pared. Por fin, el último tenía claro que dentro había un árbol con un ancho y húmedo tronco.

El maestro sonreía mientras les quitaba las vendas. Cuando los hizo pasar a la habitación sus alumnos no se lo podían creer. Ahí había un enorme elefante. La serpiente era la trompa, las velas del barco eran las orejas, la pared era la tripa y el tronco del árbol una pata. Entonces el anciano maestro les explicó: “Alumnos míos, cada uno habéis podido observar al elefante desde un punto de vista. Si hubierais escuchado a vuestros compañeros en vez de creer que cada uno de vosotros tenía toda la razón quizás lo hubierais adivinado. Cada uno tiene su verdad, pero mejor que pelearos, es más fácil hablar y conocer esa verdad desde todas sus perspectiva”.

En apenas tres días la casualidad hizo que apareciesen varios de esos elefantes en España. El jueves 21 de diciembre las elecciones catalanas pusieron al PP frente a la realidad de que en la comunidad autónoma de España más rica, tiene un apoyo residual entre otras razones por un candidato que no parece el más adecuado. El viernes 22 de diciembre el bitcoin se desplomó un 30% tras haber alcanzado en solo 11 meses una revalorización del 1.400%. La polémica criptomoneda llegó a perder en algún momento de ese día la mitad de su valor e hizo que se les cayera la venda de los ojos a miles de inversores en todo el mundo. La última serendipia se produjo el sábado 23 de diciembre cuando el Real Madrid fue humillado en el Santiago Bernabéu por su eterno rival. El FC Barcelona demostró a los directivos del club madrileño y a los millones de espectadores que siguieron “el clásico” que la zaga merengue tiene un problema que ya no puede obviarse.

Rajoy tiene un elefante en su habitación con el PP catalán desde hace años. El bitcoin ha sido capaz de movilizar billones de dólares pero como el elefante de la expresión nadie entiende la tecnología que lo soporta. Benzema no marca los goles que un club como el suyo necesita pero su entrenador no ve el elefante a pesar de la evidencia.

No solo el idioma inglés recurre a los elefantes para explicar situaciones complejas como las vividas esta semana. De hecho en castellano es muy popular la locución “elefante en una cacharrería” utilizada para poner de manifiesto el daño que puede ocasionar la inadecuada presencia de alguien en unas determinadas circunstancias. Su origen está en el imaginario popular haciendo alusión a los posibles destrozos que podría causar ese paquidermo en una pequeña tienda con muchos estantes. El Partido Popular, la comunidad inversora mundial y Florentino Pérez tendrán que elegir entre la expresión inglesa o la española, pero parece que es más fácil reconocer el problema que acabar actuando tarde y torpemente.

EL IDIOMA ESPAÑOL

Hablemos español

"Mis favoritas son ´destripe' y ´odiador', porque sustituyen a las inglesas ´spoiler´ y ´hater´ que tanto usan algunos culturetas"

26.12.2017 | 04:00
Hablemos español
Ya tenemos de qué discutir cuando se nos agoten los tópicos en la cena de Navidad: Han llegado las candidatas a 'Palabra del año' y tenemos que decantarnos por una entre doce. ¡Ay, qué nervios!
El reclamo que lanza la Fundación del Español Urgente, la Fundéu, es noble, porque quiere llamar la atención sobre su propia existencia como institución y por ende, de la Real Academia Española de la Lengua, que bastante falta nos hace a todos. La Fundéu, bajo el paraguas de promover el buen uso del español en los medios de comunicación, nos recuerda que hay palabrejas que se van sumando al idioma y que se ponen de moda aunque no las hayamos oído nunca ni lo pretendamos, pero ahí están.
La dificultad está asegurada entre las palabras candidatas a ser la más representativa del año. Si ya era repulsiva 'escrache', la ganadora de 2013, por su significado y hasta por su sonido, o la de 2014, 'selfi' (como si no tuviéramos sustituto en nuestro rico idioma), ahora habrá que decantarse por joyas como 'turismofobia', 'bitcóin', 'superbacteria', 'trans' y otras por el estilo, que reflejan acontecimientos sociales o políticos que hemos vivido en los últimos meses.
El próximo 29 de diciembre se hará pública la palabra más representativa de 2017. Mis favoritas son 'destripe' y 'odiador', porque sustituyen a las inglesas ´spoiler´ y ´hater´ que tanto usan algunos culturetas, quienes olvidan que disponemos de una lengua profusa y llena de matices que nos permite lucirla sin complejos.
Y es que ese es el problema: en lugar de estudiar e interesarse por nuestro español, ahora que reivindicamos por fin la bandera nacional, parece que nos cuesta usarlo. Si cuidásemos más nuestras palabras como vehículos para transmitir mensajes, si mimáramos nuestro lenguaje cuando nos dirigimos a los demás, hasta todo nos iría mejor, y no lo digo yo, que ya lo anunciaba la precursora de los libros de autoayuda Louise Hay en su manual El poder de la palabra.
Como dice José María Íñigo en su espacio de los fines de semana en Radio Nacional de España, «hablemos español, leches».

LA ESQUINA DEL IDIOMA

Por

Piedad Villavicencio Bellolio

Estas expresiones se refieren a un lote de productos, entre los que constan dulces, nueces, aceitunas, embutidos, licores, etcétera, que suelen ingerirse en la festividad navideña. Esta canasta se obsequia a colaboradores, familiares y amigos.
La locución «canasta navideña» es nombre común, por lo tanto no es apropiada su escritura con mayúscula inicial. Forma correcta: canasta navideña. Pero si en lugar de la voz «navideña» se usa «Navidad», esta va con mayúscula inicial porque es sustantivo propio. Ejemplo: Algunas empresas entregaron las canastas de Navidad a sus colaboradores.
Suele emplearse con el mismo sentido la palabra cesta, así: la cesta navideña, la cesta de Navidad.

Adviento se escribe con mayúscula inicial

La palabra Adviento se originó del latín adventus, que significa ‘venida, llegada’.
Se usa en algunos ámbitos religiosos para mencionar el tiempo litúrgico de preparación de la Navidad (las cuatro semanas que anteceden a esta fiesta cristiana). En este lapso los cristianos renuevan su fe para celebrar el advenimiento de Jesucristo.
Por ser el nombre de una festividad lleva mayúscula inicial: En el primer Domingo de Adviento los niños católicos cantaron villancicos. Cáptese que la denominación del día (Domingo) también va con mayúscula inicial, porque forma parte del nombre de la conmemoración.

¿Es Mamá Noelia o Mamá Noela?

Aunque suelen emplearse las denominaciones Mamá Noelia y Mamá Noela, por analogía con el nombre propio Papá Noel, es mejor usar la forma Mamá Noel para referirse a la mujer que, según cuestiones mitológicas, también reparte juguetes a los niños.
En el plural de estos nombres se recomienda modificar solo el primer elemento: Papás Noel, Mamás Noel.
Noel es un término de origen francés, cuyo sentido en español es ‘Navidad’ o ‘natal’.
Fuentes: Nueva gramática de la lengua española (2009), Ortografía de la lengua española (2010) y Diccionario de la lengua española (2014), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. (F)

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