El sordo no oye, pero bien que compone. Las autoridades de Notimex—nada más y nada menos que la Agencia de Noticias del Estado Mexicano— se aventaron un nuevo oso en la arena pública. Este martes, les falló duro el ‘spikinglish’ cuando intentaron traducir la palabra de un tuit de Marcelo Ebrard y terminaron con un enredo memorable: “Piensa, gracias”, fueron las palabras del medio de información público.
“Piensa. Gracias”, también fue la petición de la ciudadanía.
Este nuevo y recurrente fenómeno de Notimex—recién bautizado como Sanjuanear— se presentó unas horas después de un tuit del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.“Desde Washington les informo que hemos avanzado en reuniones con miembros del gabinete, Think thanks (OJO AQUÍ), sector privado y especialistas”, escribía el canciller.
Desde Washington les informo que hemos avanzado en reuniones con miembros del gabinete; Think thanks;sector privado;especialistas.Nos esforzaremos por encontrar un entendimiento. Es factible y deseable. 80/20 a favor hoy de lograrlo.
Entre el autocorrector, los dedos gordos o un lapsus, Marcelo Ebrard tuiteó “Think thanks”, cuando el término que en realidad estaba buscando es “Think tanks”. Estos ‘tanques del pensamiento’ —como se traducirían literalmente— son centros de reflexión o institutos de investigación que tienen bastante peso e incidencia en las políticas públicas del siglo XXI.
En Notimex se fueron directo con la traducción de Google —o sea, “Piensa, gracias”— y al ponerlo en su nota nomás no le agarraban forma a la publicación del carnal Marcelo.
Foto: Dany Saadia // @dany
Siempre tan diligentes, la publicación tuvo que ser modificada, como pudieron, para encontrarle sentido. Al final, se decidieron por: “El canciller mexicano precisó con palabras en inglés (piensa, gracias), refiriéndose a que las autoridades estadounidenses piensen bien lo que más les convenga para ambos países”… ¡¿QUÉ?!
Después del oso, el carnal Marcelo fue alertado de la pifia y corrigió la situación en su cuenta personal de Twitter. Al mismo tiempo, Notimex borró cualquier rastro de la nota.
Ya de paso, si andan con la duda —o si alguien de Notimex se da una vuelta por acá— les compartimos información. La periodista Paulina Chavira compartió varias maneras de decirle a los think tanks en español. Algunas ideas: grupos de expertos, laboratorios de pensamiento o hasta centros de estudios.
Para no confundirse, en español hay muchas alternativas para los «think tanks», @m_ebrard: grupos de expertos; laboratorios de pensamiento; centros de estudios; grupos de reflexión; centros de investigación; comité de expertos. #MejorEnEspañol
Como Poncio Pilato, Notimex se lavó las manos y le echó la culpa a Marcelo Ebrard. Con una nota titulada: “Ebrard rectifica en Twitter y ofrece disculpas ‘Fue error de dedo'”, los de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano nomás contaron qué fue lo que hizo el canciller.
LA RECOMENDACIÓN DIARIA cambio climático, crisis climática, emergencia climática
La expresión crisis climática es más adecuada que cambio climático para referirse a la magnitud y a las consecuencias del calentamiento global causado por la actividad humana.
Si bien en los medios de comunicación se viene empleando la denominación cambio climático para aludir al aumento de la temperatura del planeta Tierra provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia de los combustibles fósiles, amplios sectores de la comunidad científica consideran que se trata de una fórmula que no describe con la suficiente precisión la gravedad de la situación actual.
En ese sentido, muchos expertos empiezan ya a emplear la expresióncrisis climática, que refleja con mayor contundencia que cambio climático las consecuencias de este aumento de la temperatura global que provoca la subida del nivel del mar, el deshielo de los glaciares, fenómenos meteorológicos extremos, y que reduce la biodiversidad y conlleva riesgos para la salud de las personas. Desde un punto de vista lingüístico, la palabra crisis, que el Diccionario académico define como ‘cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados’ o ‘situación mala o difícil’, es plenamente válida en este contexto.
Por ello, aunque la expresión cambio climático no es censurable, cuando se quiera enfatizar la amenaza que este supone, se recomienda emplear la expresión crisis climática, como se muestra en estos ejemplos:
La crisis climática y cómo abordar medidas eficaces.
La crisis climática no solo es grave, es urgente.
Además, comienza a tener también uso la expresión emergencia climática («Los jóvenes piden en la calle que se declare la emergencia climática» o «Hacia la declaración de emergencia climática: qué es y para qué sirve») con la que, yendo un paso más allá, se pide el reconocimiento de que estamos ante la mayor amenaza a la que se ha enfrentado la humanidad.
LA RECOMENDACIÓN DIARIA desembarco de Normandía, 6 claves de redacción
Con motivo del 75 aniversario del desembarco de Normandía, se ofrece a continuación una serie de claves para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con esta efeméride.
1. El desembarco de Normandía, con d minúscula
La Ortografía de la lengua española señala que las expresiones que se utilizan para aludir a un acontecimiento histórico de forma directa y transparente no requieren mayúscula, salvo en los elementos que así lo necesiten (como los nombres propios de persona o ciudades). Por eso, en este caso, la forma preferible es desembarco de Normandía.
2. Septuagésimo quinto, 75.º o 75 aniversario
Se pueden utilizar tanto los números ordinales como los cardinales con nombres de acontecimientos, aniversarios, celebraciones, etc.: 75.º aniversario (leído septuagésimo quinto o septuagesimoquintoaniversario) o 75 aniversario(setenta y cinco aniversario).
3. El Día D y la Hora H
Para referirse en concreto a los acontecimientos del 6 de junio de 1944, es habitual y adecuado emplear la mayúscula inicial en las palabras día y hora, pues se consideran el Día D y la Hora H por antonomasia.
No obstante, en el lenguaje militar, y por extensión en otros ámbitos, se usan las expresiones día D y hora H de modo genérico para referirse a un momento señalado o clave («Llegó el día D para la selección argentina», «La medianoche será la hora H del lanzamiento del nuevo producto»). En estos casos, lo adecuado es escribir las palabras día y hora con inicial minúscula.
4. Forma de escribir las horas
En las informaciones que rememoran el desembarco de Normandía es frecuente que se cite la hora de la madrugada en la que comenzó. El modo recomendado de escribir las horas es separándolas de los minutos con el signo de dos puntos pegado a los dígitos que lo preceden y lo siguen (6:30), lo cual no significa que usar el punto sea incorrecto (6.30). En un texto informativo, no es necesario añadir un cero antes del 6 y, de emplear la abreviatura a. m., esta se escribe con puntos y espacio (no am ni a.m.).
5. El canal de la Mancha, la playa de Omaha…
La Ortografía de la lengua española señala que, en los nombres geográficosformados por un sustantivo común (el tipo de accidente geográfico) y un nombre propio o un adjetivo, el primero se escribe de forma general con inicial minúscula. Así, la escritura correcta del brazo de mar entre Francia y Gran Bretaña es canal de la Mancha (no Canal de la Mancha ni canal de La Mancha).
Del mismo modo, la palabra playa se escribe con minúscula en los nombres que se dieron a las diferentes zonas de costa en las que se produjo el desembarco: playa de Omaha, playa de Utah…
6. La II Guerra Mundial, con iniciales mayúsculas
Aunque en los nombres de los conflictos bélicos lo habitual es que el sustantivo guerra aparezca en minúscula, en el caso de los conflictos mundiales «el uso ha fijado como nombre propio singularizador las expresiones Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial, con inicial mayúscula en todos sus componentes», como señala la Ortografía.
Ahora que una mujer está al frente del Municipio de Guayaquil, conviene dejar claro el género gramatical de estas palabras.
El sustantivo burgomaestre se deriva del alemán bürgermeister, que en español significa ‘alcalde’. Puede ser común en cuanto al género, pero se registra como nombre masculino y femenino.
Cuando se emplea con género común no cambia su forma, sino que se usan artículos o determinantes para marcar el sexo del referente: el burgomaestre, la burgomaestre.
En su otro uso (nombre masculino y femenino) se modifica la desinencia o terminación para que esté en concordancia con los determinantes que le anteceden: el burgomaestre, la burgomaestra.
En cambio, el sustantivo alcalde (primera autoridad de un municipio) solo tiene género masculino o femenino. Por lo tanto, se dice o escribe el alcaldey la alcaldesa (no la alcalda) para aludir al hombre o a la mujer que ejercen ese cargo. En este caso no debe emplearse como nombre común en cuanto al género, de ahí que no es apropiado decir la alcalde.
Las palabras que modifican su forma, para marcar el género del referente, se conocen también como sustantivos de terminación variable. La desinencia que más se usa en este tipo de vocablos es la –a. Así, de muchacho, muchacha; de jefe, jefa; de intendente, intendenta. Pero también se emplean otros morfemas para establecer el género de algunos nombres, generalmente, de persona: de alcalde, alcaldesa; de príncipe, princesa; de profeta, profetisa; de sacerdote, sacerdotisa; de héroe, heroína; de zar, zarina.
Entonces, se puede decir con propiedad que Cynthia Viteri es la alcaldesa de Guayaquil, como también es correcto referirse a ella como la burgomaestre o la burgomaestra.
El término alcaidesa no entra en este contexto, porque es un vocablo antiguo que se empleaba para mencionar a la mujer del alcaide (encargado del gobierno de una cárcel). (F)
FUENTES: Diccionario de la lengua española (versión electrónica), Diccionario panhispánico de dudas (2005), Nueva gramática de la lengua española (2009) y Diccionario de americanismos (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.
El gallego y el castellano conviven en Galicia influyéndose mutuamente, y el castellano que se habla en Galicia es muy particular. Cuando un gallego pasa del Cebreiro no solo lo reconocen por el acento, también por nuestra particular forma de hablar español: apenas decimos tiempos compuestos, hacemos construcciones que simplemente no existen (“no doy llegado”), y usamos palabras que a veces pensamos que son del español, pero son en realidad de la lengua gallega. Niebla rodeando a una autopista gallegaEn el resto de España los bebés no se cogen en el colo, ni los bollos se ponen resesos. Todas estas palabras del gallego que sin querer usamos pensando que son del español suelen tener traducción literal, pero hay otras que no. Hay palabras únicas del gallegoque difícilmente pueden traducirse a otros idiomas. Palabras sin las que un gallego no puede vivir cuando sale de su tierra, porque son únicas y no tienen sustituto. La más famosa de todas ellas es la morriña (1): estas son otras once y un bonus track.
2. El Xeito
Los británicos tienen su flema, los italianos su catenaccio y los catalanes su seny. Los gallegos tenemos xeito. Xeito tiene traducción literal (manera, modo o forma) pero una cosa es hacer las cosas de un xeitou otro, y otra muy diferente es hacerlas con xeito. El xeito es el saber hacer definitivo, la combinación óptima de maña, estilo y clase a la hora de hacer una tarea manual, intelectual o social. Hay algo peor que hacer una cosa mal: hacerla sin xeito. Y no todo el mundo puede ser guapo, o rico, o buen jugador de fútbol, pero todos podemos ser xeitosos.
3. Trapallada
Y la mayor parte de cosas hechas sin xeito son, en efecto, una trapallada. Una trapallada es técnicamente una chapuza, pero con un componente moral y social añadido. La trapallada no solo está mal hecha, sino que su mala factura suele tener algo de intencionada. Además de ello, suele ser algo que tiene poca importancia, merece poca atención y suele ser irrelevante. Cuando una persona pierde cualquier noción de xeito y se aficiona a hacer trapalladas, acaba convertido en un trapalleiro.
4. Sentidiño
¿Cuántas trapalladas se hubiesen evitado con algo más de sentidiño? El sentidiño es la mano izquierda del xeito, y el camino hacia la ambigüedad que tanto caracteriza a los gallegos. El sentidiño es hacer las cosas con cabeza, no hacer tonterías y sobre todo no adoptar posturas extremas. Se aplica, sobre todo, a la hora de salir por la noche y controlar el consumo de alcohol, la hora de llegada, y los riesgos que uno asume en todas las situaciones que le surjan por el camino. Si tienes sentidiño, sueles ser...
5. Riquiño
"No es guapo, pero es riquiño". Riquiño es un adjetivo sobre todas las facetas de una persona. Es el pulgar hacia arriba. Riquiño es una mezcla entre majo, agradable y aparentemente buena persona. Una persona riquiña puede incluso ser guapa, pero desde luego no es fea. Puede no ser encantadora, pero no es antipática, y puede ser tímida o poco habladora, pero se le percibe como una fuerza del bien. Riquiño tiene pocos sinónimos, pero un antónimo claro... Banda de gaiteiros en Lugo
6. Rabudo
Una persona rabuda no solo es malhumorada o malencarada en el trato con la gente, también es cabezona, testaruda y con mala leche. El rabudo tiene ante todo una actitud ante la vida bastante negativa y, sobre todo, escéptica. No se cree nada hasta que lo ve, y le suele decepcionar. Todos sabemos que si contrarias a un rabudo puede tener una arroutada, o incluso algo peor...
7. Perrencha
Una perrencha es una rabieta, sí, pero extrema e infantil, habitualmente muy pasajera, y con cierto componente aleatorio. Cuando una persona es caprichosa, susceptible, o está de mal humor por algo, las posibilidades de una perrencha se multiplican.
Si es un adulto, la perrencha puede durar minutos, horas, días, meses o incluso años. Si es un niño, en cambio, puede solucionarse en cuestión de segundos, con una recompensa rápida o una golosina, sobre todo si el afectado es...
8. Lambón y todos sus sinónimos
Lambón puede significar goloso, que le gustan los dulces, pero también una persona a la que le gusta comer en general. Todos tenemos un amigo especialmente lambón, con una fama granjeada durante muchas comidas, cenas, comuniones y bodas, y todos los gallegos somos bastante lambones en general.
De lo que nos gusta comer en Galicia dan fe la enorme cantidad de palabras que significan lo mismo, según la Real Academia Galega: larpeiro es la más famosa, pero también podemos usar láparo, lapón, larpán, preeiro, lambereteiro, lambeteiro, lambisqueiro, lambuzas, chapón, comellón, gorxón, lapadoiras, papón, cumia, enchedoiro, tripeiro, chapón, alarbe, cheas y galdrumeiro.
Todas estas palabras son sinónimos, es decir...
9. Cuspidiñas
El adjetivo cuspido, habitualmente usado en diminutivo, quiere decir que son muy parecidos, generalmente aplicado a hermanos, padres, abuelos y parientes en general.La palabra cuspidiños es simplemente adorable. Al igual que con lambón, es cierto que esta palabra también puede tener en "clavaditos" una traducción literal al español, y que esto ya empieza a...
10. Cheirar
Cheirar es oler, pero lo que cheira suele oler mal. En gallego hay dos verbos para oler: ulir y cheirar. El primero tiene un significado neutro, y el segundo puede usarse para muchas más cosas: cheirar algo es presentirlo, lo que cheira suele u oler mal o ser un fraude, y si algo te cheira sueles desconfiar de ello.
Llevamos ya diez, pero aun nos quedan algunas palabras más. Pero no te preocupes, que el artículo va a terminar antes de que te quedes...
11. Chosco
Chosco puede significar muchas cosas, todas relacionadas con la mala visión. Chosco puede significar, según la Real Academia Galega, no ver de un ojo, que te falte un ojo (estar tuerto), ver mal de uno o de los dos ojos o, aplicado a un objeto o persona, que no tiene visión. A todos los gallegos alguna vez un abuelo les ha advertido que, si ven la televisión desde muy cerca, van a acabar quedándose choscos. Hoy en día, los abuelos advierten sobre los riesgos de mirar demasiado el móvil, un aparato mucho menos...
12. Enxebre
No hay nada más enxebre que la palabra enxebre. Enxebre es algo puro, que no se ha mezclado con nada, y que es completamente auténtico y genuino. Lo enxebre permanece inmaculado y sin influencias exteriores. Enxebres son los hórreos, las garrafas de licor café destiladas en casa, los furanchos de las Rías Baixas donde se cantan canciones y la mayor parte de las estrofas del Miudiño. Nada nos gusta más a los gallegos que algo enxebre.
Fuegos artificiales en las hogueras de San Juan en A Coruña
Bonus track: Todas las variantes de Carallo
Y, por supuesto, carallo y todos sus usos y variantes. Carallo es en realidad una forma de referirse al órgano sexual masculino, existe en español e incluso en catalán, pero solo los gallegos lo hemos usado como base para decenas de palabras y expresiones de diferentes significados.
Arre carallo: Sorpresa o exabrupto.
A ver, carallo: Expresar prisa o premura.
Carallada (nombre): Cosa sin importancia o valor.
Carallada (salir de): Salir de juerga.
Carallán: Bromista o juerguista. No relacionado con el famoso director de orquesta Herbert von Karajan.
Carallazo: Golpe fuerte.
Caralludo (adjetivo): Algo magnífico, cojonudo.
De carallo: Cuando algo tiene mucha cantidad o calidad (el examen me salió de carallo, hace un sol de carallo).
Escarallar (verbo): Estropear algo.
Estar escarallado/a: Estar muy cansado, agotado.
Manda carallo: Hartazgo o sorpresa.
¡No, carallo!: Acentuar la negación.
O Carallo 29: Incertidumbre.
¿Qué carallo?: Extrañeza o sorpresa.
Quinto carallo: Gran distancia.
¿Nos falta alguna? ¿Hay alguna que merecería haber estado? Esperamos que te haya gustado esta recopilación y que, si estás lejos de esta tierra, te haya despertado la morriña.