Translate

sexta-feira, 10 de dezembro de 2010

MARIO VARGAS LLOSA



La ceremonia del Nobel habla español

Mario Vargas Llosa recibe el premio Nobel de Literatura de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia


Como si fuera simbólico, inmediatamente después salió del lugar de la ceremonia el traductor al sueco de Mario Vargas Llosa, Peter Landelius. "¡Fantástico. Vargas Llosa ha hecho que en la ceremonia se hable español!". Después han salido del Concert Hall, detrás de la ministra y del traductor, el vicedirector de la Academia Española, José Antonio Pascual, y la directora del Instituto Cervantes, Carmen Cafarel. Para ellos, como para el ministro peruano de Cultura, Juan Ossio, y para los peruanos y españoles que han seguido en este teatro y en los hoteles de la ciudad el desarrollo de la jornada, los ojos estuvieron fijos en Mario Vargas Llosa, peruano y español, que fue quien produjo esa incursión del español en la ceremonia del Nobel. Fue a las cinco y media en punto de la tarde. El académico, presidente del Comité Nobel, y miembro de la Academia Sueca, Per Wästberg, fue quien dijo: "Estimado Mario Vargas Llosa. Usted ha encapsulado la historia de la sociedad del siglo XX en una burbuja de imaginación. Esta se ha mantenido flotando en el aire durante 50 años y todavía reluce. La Academia Sueca le felicita".
La sobriedad de la ceremonia, su hospitalaria puntualidad, no impidió que los aplausos españoles marcaran con una emoción especial el instante en que el Nobel de 2010 subrayara la obra " poética y total" del autor de La ciudad y los perros.
En esta entrega de los Nobel, que milimetrada como un cristal sueco, con una perfeccion que raya con la paranoia, hubo un momento de emoción especial, cuando el rey Carlos Gustavo de Suecia tuvo que entregar el premio Nobel de Medicina al hombre que hizo posible la resurrección de millones de ilusiones de mujeres que no podían tener hijos y que en 1978 cuando descubrió que se podía fertilizar in vitro, abrió el camino para muchas parejas que ya le dieron a él el premio de su gratitud. Este médico es el doctor Robert Edwards, británico, que ahora está gravemente enfermo; el premio lo recibió su mujer, Ruth Fowler Edwards, quien le ayudó en sus investigaciones.
Este, sin duda alguna es, en la panoplia de premios Nobel, la dimensión que buscaba Alfred Nobel en el testamento que puso en marcha estos galardones en 1901.
Nobel quería que estos premios fueran reservados a aquellos que hubieran hecho "un bien a la humanidad". El presidente de la Academia Nobel, Marcus Storch, recordó ese testamento, y también los ataques nacionalistas que le reprocharon al inventor que abriera estos premios a todas las nacionalidades posibles. Hoy además del de Literatura se han entregado los Nobel de Economía a los estadounidenses Peter Diamond, Dale Mortensen y al griegoChristopher Pissarides al modelizar las fricciones para casar oferta y demanda del mercado laboral; el de Física a los rusos Andre Geim y Konstantin Novoselov por la obtención de un nuevo material, el grafeno; de Química a Richard F. Heck, Ei-ichi Negishi y Akira Suzuki (Japón) por el desarrollo de herramientas clave de la química orgánica; y el de Medicina a Robert Edwards.
El momento de mayor tensión, resuelto con la educada frialdad sueca, fue cuando el presidente de la Fundación lamentó la ausencia del Nobel de la Paz. Fue escueto, pero en el aire flotó el estupor que en Suecia ha causado el rechazo chino y de otros países a este Nobel de la Paz que se entregó en Oslo. No se movió ni un alma, el silencio recogió el nombre del activista Liu Xiaobo; algunos asistentes dijeron luego que un aplauso hubiera teñido de solidaridad la ceremon

GRATIDÃO


La Gratitud
“Cuando bebas agua, recuerda la fuente”.
“Quando bebas água, lembra da fonte”

Provérbio chinês.
La Sabiduría de la Srta. Maynell

Autor desconocido
John Blanchard se levantó del banco, enderezando la chaqueta de su uniforme y observó a las personas haciendo su camino a través de la Grand Central Station. Él buscó la muchacha cuyo corazón él conocía, pero el rostro no: ¡la muchacha con la rosa!
Su interés por ella había comenzado treinta meses antes, en una biblioteca de Florida. Sacando un libro de la estantería, él se quedó intrigado, no con las palabras del libro, pero si con las notas hechas con lápiz en los márgenes. La escritura suave reflejaba un alma profunda y una mente brillante. En el frente del libro, él descubrió el nombre del primero propietario: Srta. Hollis Maynell. Con tiempo y esfuerzo él localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York. Él le escribió una carta, presentándose y convidándola a escribirse con él.
La semana siguiente él embarcó en un navío para servir en la II Guerra Mundial. Durante el año siguiente, mes a mes ellos desenvolvieron el conocimiento uno del otro a través de sus cartas. Cada carta era una semilla cayendo en un corazón fértil. Un romance de compañerismo. Blanchard pidió una fotografía, pero ella se rehusó... Ella pensaba que si, realmente, él tuviera interés en ella, su apariencia no importaría...
Cuando finalmente llegó el día en que él retornó de Europa, ellos marcaron su primer encuentro - 7 de la noche en la Grand Central Station en Nueva York. "Usted me reconocerá", ella escribió, "por la rosa roja que estaré usando en la solapa". Entonces, a las 7:00 él estaba en la estación procurando por una muchacha cuyo corazón él amaba, pero cuyo rostro él nunca había visto.
Voy a dejar al sr. Blanchard decirle lo que sucedió: "Una joven se aproximó a mí. Su figura era alta y delgada. Sus cabellos rubios caían delicadamente sobre sus hombros; sus ojos eran verdes como el agua. Su boca era pequeña; sus labios carnosos y su mentón tenía una firmeza delicada. Su traje verde pálido era como si la primavera hubiera llegado.
Yo me dirigí hacia ella, enteramente olvidado de percibir que la misma no estaba usando una rosa. Como yo me moví en su dirección, una pequeña y provocativa sonrisa, curvó sus labios. "¿Yendo para el mismo lugar que yo marinero?", ella murmuró. Casi incontrolablemente di un paso para aproximarme a ella, y entonces yo vi a Hollis Maynell.
Ella estaba parada casi que exactamente atrás de la muchacha. Una mujer ya pasada de los 50 años, ella tenía sus cabellos grises enrollados en un rodete sobre un viejo sombrero. Ella era más que gordita, sus pies compactos calzaban zapatos de tacos bajos.
La muchacha de verde siguió su camino rápidamente. Yo me sentí como se hubiera sido dividido en dos, tan fuerte era mi deseo de seguirla y tan profundo era el deseo por aquella mujer cuyo espíritu, verdaderamente, me acompañara y me sostuviera a través de todas mis tribulaciones.
¡Y entonces ella paró! Su rostro pálido y gordito era delicado y sensible, sus ojos grises tenían un calor y simpatía centellantes. Yo no hesite... Mis dedos aseguraron la pequeña y gastada tapa de cuero azul del libro que la identificó para mí. Esto podía no ser amor, pero podría ser algo precioso. Tal vez más que amor, una amistad por la cual yo estaría para siempre lleno de gratitud.
Yo incliné mis hombros, la saludé mostrando el libro para ella, aún pensando, cuando hablaba, en la amargura de mi desilusión:
"Soy el Teniente John Blanchard, e usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy feliz que la haya podido encontrar. ¿Puedo invitarla a cenar?" El rostro de la mujer se abrió en una tolerante sonrisa:
"Yo no sé lo que está sucediendo", respondió ella, "aquella joven de vestido verde que acabó de pasar me pidió que me colocara esta rosa en el saco. Además me dijo que, si usted me convidara para cenar, yo le debería decir que ella estaría esperando por usted en el restaurante de la esquina. ¡Me dijo que esto era un tipo de prueba!"
No me parece difícil, para mí, comprender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell.
¡La verdadera naturaleza del corazón de una persona es vista por la manera como ella responde a lo que n
o es atrayente!

A Sabedoria
da Srta. Maynell
Autor desconhecido
John Blanchard levantou do banco, endireitando a jaqueta de seu uniforme e observou as pessoas fazendo seu caminho através da Grand Central Station. Ele procurou pela garota cujo coração ele conhecia, mas o rosto não: a garota com a rosa!
Seu interesse por ela havia começado trinta meses antes, numa biblioteca da Flórida. Tirando um livro da prateleira, ele se pegou intrigado, não com as palavras do livro, mas com as notas feitas a lápis nas margens. A escrita suave refletia uma alma profunda e uma mente cheia de brilho. Na frente do livro, ele descobriu o nome do primeiro proprietário: Srta. Hollis Maynell. Com tempo e esforço ele localizou seu endereço. Ela vivia em New York. Ele escreveu-lhe uma carta, apresentando-se e convidando-a corresponder-se com ele.
Na semana seguinte ele embarcou num navio para servir na II Guerra Mundial. Durante o ano seguinte, mês a mês eles desenvolveram o conhecimento um do outro através de suas cartas. Cada carta era uma semente caindo num coração fértil. Um romance de companheirismo. Blanchard pediu uma fotografia, mas ela recusou... Ela pensava que se, realmente, ele se importasse com ela, sua aparência não importaria...
Quando finalmente chegou o dia em que ele retornou da Europa, eles marcaram seu primeiro encontro - 7 da noite na Grand Central Station em New York. "Você me reconhecerá", ela escreveu, "pela rosa vermelha que estarei usando na lapela". Então, às 7:00 ele estava na estação procurando por uma garota cujo coração ele amava, mas cuja face ele nunca havia visto.
Vou deixar o sr. Blanchard dizer-lhe o que aconteceu: "Uma jovem aproximou-se de mim. Sua figura era alta e magra. Seus cabelos loiros caíam delicadamente sobre os seus ombros; seus olhos eram verdes como água. Sua boca era pequena; seus lábios carnudos e seu queixo tinha uma firmeza delicada. Seu traje verde pálido era como se a primavera tivesse chegado.
Eu me dirigi à ela, inteiramente esquecido de perceber que a mesma não estava usando uma rosa. Como eu me movi em sua direção, um pequeno provocativo sorriso, curvou seus lábios. "Indo para o mesmo lugar que eu marinheiro?", ela murmurou. Quase incontrolavelmente dei um passo para junto dela, e então eu vi Hollis Maynell.
Ela estava parada quase que exatamente atrás da garota. Uma mulher já passada dos 50 anos, ela tinha seus cabelos grisalhos enrolados num coque sobre um chapéu gasto. Ela era mais que gorducha, seus pés compactos confinavam em sapatos de saltos baixos.
A garota de verde seguiu seu caminho rapidamente. Eu me senti como se tivesse sido dividido em dois, tão forte era meu desejo de segui-la e tão profundo era o desejo por aquela mulher cujo espírito, verdadeiramente, me acompanhara e me sustentara através de todas as minhas atribulações.
E então ela parou! Sua face pálida e gorducha era delicada e sensível, seus olhos cinzas tinham um calor e simpatia cintilantes. Eu não hesitei... Meus dedos seguraram a pequena e gasta capa de couro azul do livro que a identificou para mim. Isto podia não ser amor, mas poderia ser algo precioso. Talvez mais que amor, uma amizade pela qual eu seria para sempre cheio de gratidão.
Eu inclinei meus ombros, cumprimentei-a mostrando o livro para ela, ainda pensando, enquanto falava, na amargura do meu desapontamento:
"Sou o Tenente John Blanchard, e você deve ser a Srta. Maynell. Estou muito feliz que tenha podido me encontrar. Posso lhe oferecer um jantar?" O rosto da mulher abriu-se num tolerante sorriso:
"Eu não sei o que está acontecendo", ela respondeu, "aquela jovem de vestido verde que acabou de passar me pediu para colocar esta rosa no casaco. Ainda me disse que, se você me convidasse para jantar, eu deveria lhe dizer que ela estaria esperando por você no restaurante de esquina. Disse-me que isso era um tipo de teste!"
Não parece difícil, para mim, compreender e admirar a sabedoria da Srta. Maynell.
A verdadeira natureza do coração de uma pessoa é vista na maneira como
ela responde ao que não é atraente
www.vivercomalma.com.br

quinta-feira, 9 de dezembro de 2010

BOAS FESTAS!




2010 llega a su fin. Desde nuestro atril de traducción saludamos a todos los amigos con los mejores deseos de ¡FELICES FIESTAS ! y de un 2011 pleno de ¡PAZ, AMOR Y MUCHA LUZ!

FELIZ NATAL!
BOAS FESTAS!
!FELIZ NAVIDAD!
¡FELICES FIESTAS!
¡Vy'apave heñói!
¡Vy'apave ary pyahu!
¡TEREVY´AITE ARETÉPE!
¡Allinlla Raymi!

quinta-feira, 21 de outubro de 2010

APRENDÍ...


APRENDIZADO




Aprendi… que na vida tudo está disponível para nós e mais que disponível, nos esperando com ânsias, somos nós os que
desconhecendo nosso próprio poder acreditamos que algo o impossibilita de fora.

Aprendi… que o medo sempre vem do amor, bem seja por lealdade a nossa família ou por medo a não ter o amor ou a perder-lo.
O medo é a outra cara do amor.
Aprendi… que se consigo olhar onde está o amor em meu medo… posso ver-lo de outra forma e posso assim amar-me a mim mesmo(a).

Aprendi… que todas as respostas estão em nós mesmos, não importa o que façamos com quem estejamos ou onde vivamos.


Daphne Bolivar Izquierdo



APRENDIZAJE (espanhol)


Aprendí… que en la vida todo está disponible para nosotros y más que disponible, esperándonos con ansias, somos nosotros los que
desconociendo nuestro propio poder creemos que algo lo imposibilita desde afuera.

Aprendí… que el miedo siempre proviene del amor, bien sea por lealtad a nuestra familia o por miedo a no tener el amor o a perderlo.
El miedo es la otra cara del amor.
Aprendí… que si logro mirar donde está el amor en mi miedo… puedo verlo de otra forma y puedo así amarme a mí mismo(a).

Aprendí… que todas las respuestas están en nosotros mismos, no importa lo que hagamos, con quien estemos o donde vivamos.


Daphne Bolivar Izquierdo

quarta-feira, 20 de outubro de 2010

QUAL É A MELHOR RELIGIÃO?



Breve diálogo entre o teólogo brasileiro Leonardo Boff e o Dalai Lama
Leonardo Boff: No intervalo duma mesa redonda sobre religião e paz entre os povos, na qual ambos (eu e o Dalai Lama) participávamos, eu, maliciosamente, mas também com interesse teológico, lhe perguntei em meu inglês defeituoso:
“Sua Santidade, Qual é a melhor religião?” (Your holiness, what’s the best religion?)
Esperava que respondesse: “O budismo tibetano” ou “as religiões orientais muito mais antigas que o cristianismo…”
O Dalai Lama fez uma pequena pausa, sorriu, me olhou fixamente aos olhos, o que me desconcertou um pouco porque eu sabia da malícia contida na pergunta, e afirmou:
“A melhor religião é aquela que te aproxima mais a Deus, ao infinito. É aquela que te faz melhor.”
Para sair da perplexidade diante de tão sábia resposta, perguntei:
“Que é o que me faz melhor?”
Ele respondeu:
“Aquilo que te faz mais compassivo, mais sensível, mais desapegado, mais amoroso, mais humanitário, mais responsável, mais ético… A religião que consiga fazer isso de você, é a melhor religião.”
Calei maravilhado, e até o dia de hoje estou ruminando sua resposta sábia e irrefutável.
Não me interessa, amigo, tua religião ou se tens ou não tens religião.
O que realmente me importa é tua conduta diante de teu semelhante, de tua família, de teu trabalho, de tua comunidade, diante do mundo.
Lembremos: “O Universo é o eco de nossas ações e nossos pensamentos”.
A lei da ação e reação não é exclusiva da Física. É também das relações humanas. Se eu atuo com o bem, receberei o bem. Se atuo com o mal, receberei o mal. Aquilo que nossos avós nos disseram é a mais pura verdade: “terás sempre o dobro daquilo que desejares aos outros”.
Ser feliz não é questão de destino. É questão de eleição.

Breve diálogo entre el teólogo brasileño Leonardo Boff y el Dalai Lama
Leonardo Boff: En el intervalo de una mesa redonda sobre religión y paz entre los pueblos, en la cual ambos (yo y el Dalai Lama) participábamos, yo, maliciosamente, más también con interés teológico, le pregunté en mi inglés defectuoso:
“Su Santidad, ¿Cual es la mejor religión?” (Your holiness, what’s the best religion?)
Esperaba que dijera: “El budismo tibetano” o “las religiones orientales mucho más antiguas que el cristianismo…”
El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, me miró fijamente a los ojos, lo que me desconcertó un poco porque yo sabía la malicia contenida en la pregunta, y afirmó:
“La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al infinito. Es aquella que te hace mejor.”
Para salir de la perplejidad delante de tan sabia respuesta, pregunté:
“¿Qué es lo que me hace mejor?”
Él respondió:
“Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético… La religión que consiga hacer eso de ti, es la mejor religión.”
Callé maravillado, y hasta el día de hoy estoy rumiando su respuesta sabia e irrefutable.
No me interesa, amigo, tu religión o si tienes o no tienes religión.
Lo que realmente me importa es tu conducta delante de tu semejante, de tu familia, de tu trabajo, de tu comunidad, delante del mundo.
Recordemos: “El Universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos”.
La ley de acción y reacción no es exclusiva de la Física. Es también de las relaciones humanas. Si yo actúo con el bien, recibiré el bien. Si actúo con el mal, recibiré el mal. Aquello que nuestros abuelos nos dijeron es la más pura verdad: “tendrás siempre el doble de aquello que deseares a los otros”.
Ser feliz no es cuestión de destino. Es cuestión de elección.

terça-feira, 19 de outubro de 2010

GURDJIEFF


Mandamentos de Gurdjieff




1. Fixa tua atenção em ti mesmo, sé consciente em cada instante do que pensas, sentes, desejas e fazes.
2. Termina sempre o que começas.
3. Faz o que estas fazendo o melhor possível.
4. No te acorrentes a nada que ao longo te destrua.
5. Desenvolve tua generosidade sem testemunhas.
6. Trata a cada pessoa como se fosse um parente próximo.
7. Ordena o que tem desordenado.
8. Aprende a receber, agradece cada graça.
9. Cessa de definir-te
10. Não mentas nem roubes, se o fazes mentes y te roubas a ti mesmo.
11. Ajuda a teu próximo sem fazer-lo dependente.
12. Não desejes ser imitado.
13. Faz planes de trabalho e cumpre-os.
14. Não ocupes demasiado espaço.
15. Não faças ruídos nem gestos desnecessários.
16. Se não a tens, imita à fé.
17. Não te deixes impressionar por personalidades fortes.
18. No te apropries de nada nem de ninguém.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzas.
21. Come e dorme o estritamente necessário.
22. Não fales de teus problemas pessoais.
23. Não emitas juízos nem cri¬ticas quando desconheças a maior parte dos fatos.
24. Não estabeleças amizades inúteis.
25. Não sigas modas.
26. Não te vendas.
27. Respeita os contratos que hás assinado.
28. Sé pontual.
29. No invejes os bens ou os êxitos do próximo.
30. Fala só o necessário.
31. Não penses nos benefícios que te vai a procurar tua obra.
32. Nunca ameaces.
33. Realiza tuas promessas.
34. Numa discussão ponte no lugar do outro.
35. Admite que alguém te supere.
36. No elimines, senão transforma.
37. Vence teus medos, cada uno deles é um desejo que se camufla.
38. Ajuda ao outro a ajudar-se a se¬ mesmo.
39. Vence tuas antipatias e acerca-te às pessoas que desejas rejeitar.
40. Não atues por reação ao que digam bom ou mau de ti.
41. Transforma teu orgulho em dignidade.
42. Transforma tua cólera em criatividade.
43. Transforma tua avareza em respeito pela beleza.
44. Transforma tua inveja em admiração pelos valores do outro.
45. Transforma teu ódio em caridade.
46. No te louves nem te insultes.
47. Trata o que não te pertence como se te pertencera.
48. Não te queixes.
49. Desenvolve tua imaginação.
50. Não ordenes só pelo prazer de ser obedecido.
51. Paga os serviços que te dão.
52. Não faças propaganda de tuas obras ou idéias.
53. Não trates de gerar nos outros emoções sobre ti como piedade, admiração, simpati¬a
cumplicidade.
54. No trates de distinguir-te por tu aparência.
55. Nunca contradigas só cala.
56. Não tomes dividas, compra e paga rapidamente.
57. Se ofenderes a alguém, pede perdão.
58. Se o tem ofendido publicamente, desculpa te em público.
59. Se te das conta de que tem dito algo errado, não insistas por orgulho nesse erro e desiste de imediato de teus propósitos.
60. Não defendas tuas idéias antigas só pelo fato de que foi você quem as enuncio.
61. Não conserves objetos inúteis.
62. Não te adornes com idéias aléias.
63. Não te fotografes junto a personagens famosos.
64. Não prestes contas a ninguém, se teu próprio juiz.
65. Nunca te definas pelo que possuis.
66. Nunca fales de ti sem conceder-te a possibilidade de cambiar.
67. Aceita que nada é de você.
68. Quando te perguntem tua opinião sobre algo ou alguém, fala só de suas qualidades.
69. Quando te enfermes, em lugar de odiar esse mal considerá-lo teu mestre.
70. Não olhes com dissimulo, olha fixamente.
71. Não esqueças a teus mortos, mas da um sitio limitado que não lhes permita invadir toda tua vida.
72. No lugar em que habites consagra sempre um sitio ao sagrado.
73. Quando realizes um serviço não destaques teus esforços.
74. Se decides trabalhar para os outros, fazê-lo com prazer.
75. Se duvidas entre fazer e não fazer, arrisca-te e faz.
76. Não trates de ser todo para tu casal; admite que busque em outros o que você não podes dar-lhe.
77. Quando alguém tenha seu público, no acudas para contradizer-lo e roubar-lhe a audiência.
78. Vive dum dinheiro ganho por você mesmo.
79. Não te jactes de aventuras amorosas.
80. Não te vanglories de teus debilidades.
81. Nunca visites a alguém só por ocupar teu tempo.
82. Obtém para repartir.
83. Se estás meditando e chega um diabo, põe esse diabo a meditar…

Mandamientos de Gurdjieff

1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cumplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni cri¬ticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a si¬ mismo.
39. Vence tus antipatí¬as y acercate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatí¬a, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pi¬dele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...