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segunda-feira, 20 de junho de 2011

HORROR-GRAFÍA


Golpeada y hundida, la ortografía mutó a la horror-grafía
Por: DIEGO A. SANTOS | 19 de Junio del 2011


En algún lugar de La Mancha, se respetaba y promovía la buena ortografía.

Los dictados eran frecuentes. Los profesores bajaban las calificaciones en los exámenes donde hubiera palabras mal escritas. Del colegio, los alumnos se graduaban con una ortografía más que decente y aquellos que se aventuraban a las carreras de letras, presumían del buen uso del idioma. Para trabajar en un diario, la ortografía del periodista debía ser impecable.

Pero eso era ayer. Hoy es vergonzoso. Mañana será 'dzastroso'*.

Los resultados de las pruebas de ortografía de los universitarios que quieren hacer sus prácticas en algún medio de comunicación son desoladores. Sobre un máximo puntaje de 50, el promedio de las notas ronda entre los 20 y 23 puntos. Por debajo de 20 es común y ver un 26 o 27 es motivo para celebrar. Y así estamos.

Entre idiosincracia o idiosincrasia, la mayoría se identifica con la primera. Ante la opción de avalanzó o abalanzó, se abalanzan sobre la escrita con v. A escoger entre decisión o desisión, se deciden por la segunda. Un "a ver" o "haber" genera tanta confusión como el rojo y el verde a un daltónico.

Y no faltan los que no se dan cuenta de uno de los horrores más grandes que contiene una prueba con fallos que deben ser corregidos. Después de la pregunta cómo estás, la respuesta dice "hay voy". Muchos la dejan así. Deberían tacharla y poner "ahí voy".

Los defensores del español se han convertido en hidalgos quijotes. Ver a los correctores de estilo o editores luchando contra la mala ortografía es como contemplar, con una mezcla de nostalgia y ternura, al célebre héroe de Cervantes galopar contra los molinos de viento. Ya todos sabemos cómo acabó eso.
El acelerado desmoronamiento de la buena ortografía es culpa de todos, pero los colegios son los que cargan con la mayor responsabilidad. ¿Con qué rigurosidad enseñan los profesores? ¿Por qué se gradúan los estudiantes que atropellan permanentemente el idioma? ¿Por qué las carreras de comunicación social aceptan a alumnos que no saben escribir bien? ¿Y por qué los medios abren sus puertas a practicantes con ortografía mediocre?

Puede que la ortografía, el escribir bien, sea secundario para un matemático, un físico, un banquero o tantos otros profesionales que no requieren del idioma para destacarse.

Para ganar plata no importa si el vicepresidente de un banco escribe transacción o transaxión, pero seguro le exigen tener un conocimiento sólido de economía y de mercados. Con los periodistas y escritores, defensores del idioma, debería pasar lo mismo, tendríamos que exigirles un impecable español escrito.

Reconforta ver que aún llegan centenares de reclamos por palabras mal escritas. Ello quiere decir que sigue existiendo un mercado que valora y defiende el idioma. De hecho, en Twitter, @tefa_ (#aprendiendoconlatefa) es una permanente correctora de los atropellos que se ven por esa red social. Sin embargo, como les ocurre a tantos otros que luchan por la ortografía, su tono de corrección es a veces tan soberbio, que pareciera que su ejercicio, más que educar, busca una sádica satisfacción de humillar al infractor idiomático.

También hay en esa red social unos hashtags (palabras clave) que debaten sobre el idioma, como #AmableRecorderis y #EspañolGourmet. No deben ser los únicos.

Pero seamos realistas, cada vez son menos los interesados en este debate. Si ya ni importa que ministros, presidentes del Senado o inclusive ex presidentes maltraten el idioma, qué les vamos a exigir a los futuros comunicadores sociales.

*Por si la ironía no era clara, la forma correcta es desastroso.

Nota del autor: Este artículo fue sometido a una estricta revisión por parte de los correctores de estilo de EL TIEMPO. Los errores que me detectaron, corregidos ya en el texto, fueron los siguientes:

-'Quijote', en el sentido en que se usa en el escrito, es un sustantivo común y debe escribirse en minúsculas.

- Es redundante decir "galopar sobre su caballo".

- "Gradúan" es con tilde en la 'u', por aquello del hiato.

- "... tantas otras profesiones...". Mejor sería decir "tantos otros profesionales" para preservar la unidad de conceptos, impuesta por la sucesión previa.

- En las siguientes frases, hay un error común de concordancia, que es el de usar en singular el pronombre 'le' cuando el complemento con el cual se coordina está en plural: "Sin embargo, como le ocurre a tantos otros que luchan por la buena ortografía...". Según la regla de concordancia, debió haberse escrito "... como LES ocurre A TANTOS OTROS...". Lo mismo vale para "... qué le vamos a exigir a los futuros comunicadores". Es "... qué LES vamos a exigir a LOS FUTUROS COMUNICADORES...".

DIEGO A. SANTOS
Editor Jefe ELTIEMPO.COM
diesan@eltiempo.com
Twitter: @diegoasantos

CAMBIOS EN LA LENGUA


Cambios en la lengua, un tema "delicado"
Graciela Melgarejo
LA NACION

Lunes 20 de junio de 2011



Idealmente, el lenguaje puede ser "asaz misterioso", como escribió Borges en el prólogo de su libro Los conjurados (Alianza Editorial, 1985): "Escribir un poema es ensayar una magia menor. El instrumento de esa magia, el lenguaje, es asaz misterioso". En la práctica, y con los inevitables cambios que ha de sufrir cada lengua a lo largo de su historia, se transforma muchas veces en un frustrante rompecabezas.
Hace unas semanas, en un programa de radio de la tarde, su conductor se preguntaba por qué en un aviso habían usado la palabra "desapercibido" cuando él sabía muy bien que lo correcto en español era usar "inadvertido". Treinta años atrás, el locutor hubiera tenido razón. Hoy, puede usarse "desapercibido" en "pasar desapercibido" sin experimentar ningún sentimiento de culpa. El Diccionario Panhispánico de D udas le da el espaldarazo de bienvenida en la entrada correspondiente: "desapercibido, da . 'Inadvertido o no percibido'. Hoy se emplea casi exclusivamente en la expresión pasar desapercibido ('no ser notado o percibido'), tomada del francés en el siglo XIX: «La ley pasó desapercibida en aquel momento» ( Abc [Par.] 6.10.00)". Hacia el final del artículo, se destaca este concepto: "Aunque tradicionalmente censurado por galicista, se ha asentado durante los dos últimos siglos y forma parte hoy de la norma culta. Esta moderna acepción también está legitimada por el uso de apercibir como 'percibir' o de apercibirse como 'darse cuenta'".
Es decir, entonces, que estamos ante otro galicismo ganado para la causa del español. Probablemente, muchos recordarán que hace ya también bastantes años ocurría lo mismo con "banal". Banal era, se suponía, un galicismo fácilmente reemplazable por "trivial, común, insustancial" (la definición, sinonímica, es del Diccionario de la RAE). Los que venían recitando con deleite y empeño esos versos de "Sonatina" (1893), de Rubén Darío, "Parlanchina la dueña/ dice cosas banales", estaban dentro de la más flagrante incorrección lingüística. Nada importaba que sonaran tan bellos.
Hace días apenas, Fundéu transmitía a través de la red social Twitter que "lo apropiado en español es hablar de temas delicados y no de temas s ensibles.
"Es común -continuaba Fundéu- que los medios de comunicación, cuando abordan determinados asuntos relacionados con el ámbito social, político o económico, se refieran a ellos como temas sensibles : «Probablemente, pese a ser un tema sensible, la masa social lo entenderá»; «La coreografía plantea un tema sensible: la migración ilegal»; «Es un tema sensible, no solo para la salud laboral. También afecta a la productividad». El Diccionario P anhispánico de Dudas señala que es incorrecto el uso de sensible o de sensitivo como equivalente de delicado , al referirse a un asunto o una situación."
Y agrega el DPD , tanto para sensitivo como para sensible, que esos son "sentidos calcados del inglés sensitive " y, por lo tanto, "rechazables".
No lo trae el DPD , pero no estaría mal que incluyera, si hay una nueva versión, este ejemplo perfecto de uso de sensitivo ('dotado de sensibilidad o capacidad de sentir') en nuestra lengua: "Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,/ y más la piedra dura porque esa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,/ ni mayor pesadumbre que la vida consciente". Estos versos también pertenecen a Darío; son del poema "Lo fatal" (1901).
En su discurso de recepción del Premio Cervantes, en 1979, Borges dijo: "El lenguaje es nuestra tradición. El escritor tiene una desventaja: el hecho de tener que operar con palabras, y las palabras, según se sabe, son una materia deleznable. Las palabras, como Horacio no ignoraba, cambian de connotación emocional, de sentido". Quizá sensible en el sentido de delicado no tenga que aguardar dos siglos, como banal, para que su uso sea considerado "apropiado".
© La Nacion
lineadirecta@lanacion.com.ar
Twitter: @gramelgar

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día



Diccionario biográfico español, no Diccionario Biográfico Español

En numerosas noticias referidas a la polémica que ha suscitado el Diccionario biográfico español, publicado por la Real Academia de la Historia (RAH), el título de esta obra aparece con grafías inadecuadas: «La RAH está dispuesta a rectificar el polémico Diccionario Biográfico Español»; «Cultura insta a que se revise el controvertido Diccionario Biográfico Español»...

Los títulos de las obras de creación —libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas radiofónicos o televisivos...— se escriben, como recuerda la reciente Ortografía de la lengua española, en cursiva y con inicial mayúscula solo en la primera palabra y en los nombres propios, si el título incluye alguno: Conversación en la catedral, La decisión de Sophie, El nacimiento de Venus...

Así, en las noticias mencionadas, debería haberse escrito Diccionario biográfico español, en cursiva y con inicial mayúscula únicamente en Diccionario.

Solo cuando se mencionan títulos originales de obras no escritas en español puede respetarse la forma de escribirlos en la lengua correspondiente: Vanity Fair, A Man for All Seasons..., aunque es igualmente apropiado, y cada vez más frecuente, aplicarles la norma española: Vanity fair, A man for all seasons...

domingo, 19 de junho de 2011

Querétaro



MIS DIÁLOGOS CON LA VACA

Hola vaca! Imagino que estás informada que la palabra más hermosa del idioma español es Querétaro.

El diario El Mundo publica esta nota:

El secretario de Turismo del estado mexicano de Querétaro, Mauricio Salmón Franz, ha explicado que los habitantes de la región están "felices y muy orgullosos" de que la palabra Querétaro haya sido elegida la palabra más hermosa del español.
Querétaro fue la palabra más votada en la celebración del 'Día del Español', según la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel.
Salmón Franz dijo que para los queretanos fue una grata sorpresa que el actor mexicano Gael García Bernal haya propuesto esta palabra como la más hermosa, por lo que las autoridades preparan una actividad para celebrar el nombramiento, a la que será invitado el cineasta.
Sobre Querétaro, Gael García dijo que "no existe palabra más bella" y aseguró que "escrita es preciosa" porque es "larga y mezcla la 'q' con 'u' y la 'e'. La 'u' (en esta palabra) es silenciosa pero es necesario ese espacio, sino querer no sería querer".

_ ¿Cómo que no está en el Diccionario de la Real Academia Española?
_ Vamos vaca, ¡no jodas!

_ Sí en el diario ABC Cultura también lo dice…

ABC CULTURA
«Querétaro»,
elegida la palabra más hermosa del español

«Isla de las salamandras azules» es el significado de la palabra ganadora. Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes, ha recordado que el español «es de todos los que lo hablamos»

Y para confundirme aún más, la Wikipedia dice:

Querétaro o Santiago de Querétaro
Fuente: Wikipedia
Su nombre tiene origen en homenaje al Apóstol Santiago (Santiago Matamoros), su santo patrono,
y Querétaro proviene de la lengua purépecha K'erhiretarhu (K'eri=grande, ireta=povo rhu=lugar) o K'erendarhu,(k'erenda=penhasco e rhu=lugar) que significa lugar de piedras grandes o peñascos.
En lengua Otomí, es referida como "Maxei" o "Ndamaxei", que significa juego de pelota y gran juego de pelota, respectivamente. Querétaro viene probablemente del k'eri ireta rho, significando el lugar del gran pueblo, especialmente porque durante la época de los aztecas cerca de 15.000 personas vivían en esta región.
_
¡Qué lengua purépecha ni nada!, ahora es española, lo afirma García Bernal.

_ Oye, pues tienes razón…
_ Mira lo que dice El País…

ELPAIS.com >Cultura
Querétaro, la palabra más bonita del español

Este nombre de ciudad mexicana ha sido elegido como la palabra favorita el día en el que el idioma español está siendo homenajeado en todo el mundo

PAULA ESCALADA MEDRANO - Madrid - 18/06/2011

Ni sentimiento, ni gracias, ni flamenco, ni alegría. La palabra más bonita del español ni siquiera viene en el diccionario de la Real Academia. Querétaro, cuatro sílabas que juntas forman un vocablo desconocido para muchos que no es más que el nombre de una ciudad mexicana. Significa "isla de las salamandras azules", fue propuesta por el actor Gael García Bernal y es la que más votos ha obtenido de entre las más de treinta propuestas que personalidades de habla hispana le hicieron al Instituto Cervantes.
Tras un mes de votación en la que 33.000 personas han elegido por Internet su palabra favorita, la ganadora se ha conocido hoy en el Día E, la fiesta en la que el español está siendo homenajeado en todo el mundo. Los 78 centros Cervantes repartidos por el globo distribuidos en 44 países están abiertos hoy al público y celebran diversas actividades culturales. Esta es la tercera cita de un proyecto del Instituto Cervantes para difundir la cultura en español en los cinco continentes.

_ Vaca, por favor no te rías...
Supongo que ahora que esta palabra fue elegida, entre las tantas que contiene el diccionario de la Real Academia, ella será incorporada.
¿Cómo que tú si sabias proponías “saudade”?
No creo que seas tú, noble bovino, el bicho más indicado para hablar de la velocidad de reacción de la Real Academia Española.
Bueno, es probable que las bases del concurso no hayan sido bien enunciadas…
En fin, que es bonita, lo es.


sábado, 18 de junho de 2011

EL ESPAÑOL ES LA LENGUA DEL CORAZÓN, DEL CEREBRO.


CULTURA / ABC CULTURAL
La lengua española vive su «Día E»


El «Día E» es la fiesta de nuestra lengua, el idioma del futuro.

Elena Ochoa narra su experiencia con el español, la llave que le ha abierto las puertas del mundo

ELENA OCHOA - FUENTE: ABC ES
Día 18/06/2011 .EFE

Hablo y escribo en español cuando quiero expresar en detalle mis emociones, mis sentimientos, una idea. A los otros, a los míos, a mí misma. Aunque a veces no me entiendan. También pienso y sueño en mi lengua: el español. Es por eso por lo que, aunque defiendo a ultranza el aprendizaje de cuantas más lenguas mejor –y en este principio he educado a mis hijos desde que se asomaron al mundo–, ha sido el español mi único puente de comunicación con ellos, desde que los sentía dentro de mi cuerpo hasta el día de hoy.
Fue muy difícil cuando empezaron a hablar. Hubiera sido muchísimo más relajado para mí hablarles en inglés, en francés, en alemán, en portugués o gallego. También hubiera sido más fácil aceptar que me contestaran en cualquiera de estos idiomas cuando me dirigía a ellos en español. Fue una tarea ardua el estar constantemente corrigiendo. No aceptar e ignorar las respuestas que no fueran en español, hacerles repetir y repetir el tiempo del verbo equivocado. O no admitir cócteles lingüísticos terribles, horrorosos, del estilo «mamá,please, ferme la porte now porque liebe ich escuchar music!». Fue duro… ¡y a veces insoportable!
Como pez en el agua
Pero valió la pena. Ahora mis hijos, cuando están en España, se sienten totalmente españoles. Aun más, en Nueva York o en Los Ángeles o Chicago o Dallas, en México o en Buenos Aires, se mueven como pez en el agua. Porque hablan español. Les llama la atención, sin embargo, el utilizar con más frecuencia mi lengua que la de su padre –el inglés– en países como EE.UU. El verano pasado, en California, solo hablaron inglés con su padre y en otras pocas contadas ocasiones. Desde su profesor de tenis al piloto del globo de gas que nos subió a las cinco de la mañana al cielo para ver amanecer desde las alturas, hablaban español. Incluso el círculo de niños de su edad, hijos de amigos norteamericanos, todos hablaban español, ya que en sus colegios se enseña al tiempo en inglés y en español.
Es emocionante escuchar español en Suráfrica y en la Antártida
En los años ochenta me marché a Chicago y luego a California con una beca Fulbright del Comité Hispano-Norteamericano.
Ya entonces observé que se podía vivir en EE.UU. sin hablar inglés, dentro y fuera del ambiente académico.
El universo latino estaba presente a cada segundo del día, desde el dependiente de cualquier tienda en Santa Mónica a la encargada del quiosco
de tortillas en Venice Beach, el vendedor de coches en Culver City o el dueño del bar donde solía ir a escuchar blues en el sur de Chicago.
Ocurría lo mismo en librerías tan especiales como City Lights en San Francisco o Soup en Sunset Boulevard.
Conversión sin remedio
Esta proliferación del uso del español se ha incrementado a pasos agigantados en los últimos años. Ahora no hay hospital que no ofrezca sus servicios en español a los pacientes. Más aún, en hoteles cuyas raíces son marcadamente anglosajonas, el personal más altamente cualificado es genuinamente hispano –segunda generación de inmigrantes cubanos o mexicanos– y guardan el español como lengua paralela al inglés.
Peluquerías, droguerías, floristerías y supermercados en Dallas, Miami, Carmel o San Antonio son propiedad de hispanos y allí se habla en español. Limpiadoras y taxistas o quien recibe a la entrada en la feria The Armory Show, hablan español. Pinta, la cita más ambiciosa de arte latinoamericano, en Nueva York hace unas semanas o en Londres este mes de junio, ha competido en visitantes con las ferias consagradas de arte contemporáneo. Y en Pinta se habla, fundamentalmente, español.
La proliferación del español se incrementa a pasos agigantados
Norteamérica se está convirtiendo a la lengua española sin remedio. Y con ella otros puntos lejanos en el Extremo Oriente.
Lo saben bien los que acudieron a la Feria de Arte de Hong Kong este pasado mayo.
Pero esto no ocurre recientemente o solo entre un público cultivado y cosmopolita.
En Beijing y Shanghai no fue difícil encontrar una persona que me ayudara con mis hijos más de diez años atrás, cuando eran casi bebés, hasta hoy,
que ya están entrando en la adolescencia. Las chicas que viven con mi familia –estudiantes chinas en primeros años de carrera y que localizo a través
del Departamento de Español de la Universidad de Beijing o amigos chinos– hablan un español más que correcto. Nunca han salido de China, pero su acento y expresiones podrían ser de muchachas oriundas de Salamanca o Valladolid.

De Machado a Vargas Llosa
Hace unos meses sorprendí a una de estas estudiantes chinas leyendo a mis hijos, tumbados tranquilamente en la piscina del hotel, un libro de Vargas Llosa. Le pregunté por qué lo había elegido: «Porque me gusta lo que cuenta y cómo lo cuenta. Desde que empecé a leer en español ha sido mi escritor preferido. Como Machado».
Yo me pregunto si su equivalente –esta estudiante china tiene dieciocho años– en España podría manifestar tanta pasión por la lengua y el conocimiento de la literatura española como esta adolescente que, como advertía, nunca ha salido de China.
Situaciones similares me ocurrieron en presentaciones a través de China, hace unos ocho años, de publicaciones de Ivorypress tales comoCPhoto Magazine, con los volúmenes que editamos en español, chino, inglés y japonés. Descubrí jóvenes artistas en ciudades alejadas de las grandes urbes que estudiaban con ahínco y dedicación la lengua española. De hecho, algunos prefirieron que les hiciera la presentación del Proyecto CPhoto en español y no en inglés. Situación inesperada y emocionante para mí.
En Estados Unidos, el universo latino está presente a cada segundo del día
Auguro que, en muy pocos años, no habrá negocio o carrera, despacho, investigación o proyecto artístico visionario, en todos y cada uno de los cinco
continentes, que pueda desarrollarse y alcanzar aceptación y éxito si sus creadores no hablan español o no se realiza también en español.
Mis últimas experiencias corroboran este presentimiento y lo hacen, poco a poco, convertirse en certeza.
Viajé a Brasil dos semanas este mayo pasado con mi marido para encontrarnos con Oscar Niemeyer en su estudio de Rio de Janeiro –su alcalde, Eduardo Paez, habla perfectamente español, sin acento– y su casa está llena de libros de literatura española, entre otros idiomas. Niemeyer muy amablemente organizó una visita, corta pero intensa, a Brasilia. Nuestro guía, un arquitecto brasileño, hablaba español. También su acompañante. El último edificio de Niemeyer que visitamos en este recorrido memorable fue el Palacio da Alvorada, residencia de la actual presidenta. Esta casa diseñada por Niemeyer es la esencia de la sofisticación, de la sencillez, del buen gusto. Por dentro y por fuera. Besa la tierra. Con sorpresa me entero de que la persona de más alto rango de la casa y asistente de la presidenta, quien nos acompañó durante la visita, es española de origen y, desde el principio, se dirigió a mí en un perfecto español. Nació en Galicia, como yo. Obvia decir que cruzamos entonces una breve conversación en mi otra lengua materna, el gallego.

Inesperada serenata
También lo hicieron los artistas brasileños Ernesto Neto y Vik Muniz en nuestro adiós. Ernesto, que es un ser bromista y original, me despidió en el restaurante Satiricón de Rio con una serenata muy ingeniosa en español. Las mesas de alrededor asistieron encantadas a la performance inesperada de Neto, aplaudieron a rabiar, pues habían entendido, sin duda, el doble significado de la perorata del artista brasileño en español. Neto miró a mi marido de reojo y volvió a repetir su actuación en inglés. Esta vez no hubo aplauso, excepto el de los amigos en nuestra mesa.
Es emocionante escuchar español en Australia y en Teherán, en Suráfrica y en la Antártida, en Japón y en Singapur. Una de mis amigas más cercanas en Londres es iraní, escritora y novelista, publica sus libros en inglés y en francés. Pero conmigo y cuando escribe su diario solo para ella cada noche, lo hace en farsi y en español. Dice que son las lenguas del corazón.
Vértebras del futuro
Julian Schnabel me comentó exactamente lo mismo hace unos días cuando, en un aparte, comentamos en español asuntos sobre nuestras respectivas aperturas en la Bienal de Venecia. Mientras, Jeff Koons, Norman Rosenthal y mi marido nos escuchaban más que divertidos observando en silencio nuestros gestos y despechos un tanto dramáticos sobre algunas de las situaciones vividas con los montajes. No tuvimos duda, nos entendieron del principio al final.
El español es la lengua del corazón, del cerebro. Es la lengua del inmediato futuro y de las generaciones que vienen. Con la lengua china, la lengua española está hilvanando las vértebras del futuro en la ciencia y en la tecnología, en la economía y en las finanzas. En el arte y en la poesía.
Yo, mientras, sigo hablando, escribiendo, pensando y amando a los míos en español.

sexta-feira, 17 de junho de 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día



feedback: en español, respuesta, reacciones, impresiones

En los medios informativos se utiliza con frecuencia el término inglés feedback: «La empresa se está tomando muy en serio el feedback de los aficionados», «Tras el feedback recibido, los diseñadores se han decidido a presentar una colección inspirada en la cultura urbana».

La palabra inglesa feedback, que el Diccionario de uso del español de América y España define como ‘capacidad de un emisor para recoger reacciones de los receptores y modificar su mensaje, de acuerdo con lo recogido’, equivale en español a reacciones, comentarios, opiniones, impresiones, sensaciones, e incluso respuestas o sugerencias.

Por ello, en los ejemplos anteriores hubiera sido más adecuado escribir: «La empresa se está tomando muy en serio las respuestas de los aficionados», «Tras las reacciones recibidas, los diseñadores se han decidido a presentar una colección inspirada en la cultura urbana».

Además, en contextos más técnicos también pueden emplearse las formas españolas retroacción, realimentación o retroalimentación con el sentido de ‘modificación de la actitud o estrategia inicial en un proceso a partir del análisis de sus resultados’, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.

quinta-feira, 16 de junho de 2011

EL ESPAÑOL





¿Domina usted su idioma?

GUIDO F. CASTELLANOS





Cualquier lengua viva sufre cambios y evoluciona. Como producto social, debe rejuvenecerse de continuo para acomodarse a las necesidades de sus usuarios. Sin embargo, cambio y evolución no son sinónimos de deterioro y destrucción, ni del desenfreno a que a menudo el lenguaje es sometido por tanto ignorante e improvisado. El idioma tiene como fundamental razón de ser la comunicación de ideas, es decir, que seamos comprendidos cuando hablamos y escribimos.
De manera que el lenguaje debe convertirse en uno de nuestros mejores amigos. Debemos apropiarnos de sus riquezas y domeñarlo, porque esto será decisivo para transitar con libertad en la sociedad en que nos ha tocado vivir. Los minusválidos sociales en toda época son casi siempre aquellas personas que no dominan el idioma.
El castellano o español es el cuarto idioma del mundo, según el número de hablantes, aventajado por el chino mandarín, el inglés y el hindú . Y en cuanto a importancia, sólo es superado por el inglés.
Sin embargo, no son pocos los locutores, presentadores de noticias, reporteros radiales y televisivos, guionistas y hasta redactores que no dominan el castellano. Esto es lamentable, sobre todo cuando el lenguaje es nuestra herramienta primordial para ganarnos el sustento diario.
A continuación citamos varios ejemplos de errores bastante comunes que hemos leído en la prensa o escuchado en la radio y la televisión.
Cuántas veces hemos oído o leído: recién llego; recién comí; recién apareció; recién vuelvo, etc., en los que el adverbio de tiempo recién se ha usado incorrectamente antepuesto a una forma verbal. El adverbio de tiempo recién sólo se usa antepuesto a los participios pasivos, jamás a una forma verbal. Se utiliza correctamente como sigue: recién llegado; recién comido; recién nacido; recién aparecido, etc.
En la expresión ‘nos reuniremos el día miércoles ’, está sobrando día por redundante. Basta con decir ‘ nos reuniremos el miércoles’. ¿Qué otra cosa podría ser el miércoles sino un día de la semana?
Aquellos que insisten en decir apreta en lugar de aprieta, tengan la bondad de conjugar el verbo apretar en el presente del indicativo, para que acaben de convencerse de que esto es un disparate: yo aprieto, tú aprietas, él aprieta, etc. Así que, aprieten, para que no se les suelte la ignorancia.
En español, la v ( ve o uve) se pronuncia igual que la b ( be). De modo que los vocablos bacilo y vacilo, bacía y vacía, bello y vello, barón y varón, son homófonos (de igual sonido). Es decir, ambas consonantes son bilabiales. Pero hay más: los vocablos que llevan n delante de v, como invariable, inversión, invierno, articulan la n como m, y se pronuncian: imbariable, imbersión, imbierno.
El diptongo con la combinación hie en las palabras hierro, hiena, hielo, hierba y otros vocablos, suena como y. De manera que estas palabras se pronuncian: yerro, yena, yelo, yerba.
En castellano, el adjetivo agresivo no es sinónimo de activo, enérgico, diligente, como en inglés. Agresivo, en la lengua de Cervantes, es aquel que ofende, provoca o ataca. De manera que un empleador no busca empleados agresivos, sino diligentes, enérgicos, activos.
Las mujeres que ejercen la medicina se llaman médicas, galenas o doctoras (femenino), no médicos (masculino). Este también es el caso de las licenciadas en derecho. Se dice ‘la primera ministra’, no ‘la primer ministro’. Se dice ‘la presidenta’, no ‘la presidente’.
A veces, cuando hablamos o escribimos, comunicamos exactamente lo opuesto de lo que hemos querido decir. Por ejemplo, sobra el segundo no cuando alguien dice: no me iré hasta que no hable con él. Debió decirse: no me iré hasta que hable con él.
En nuestra lengua asumir se utiliza como aceptar o tomar: El dueño asumió la dirección de la empresa; Debes asumir tus responsabilidades. No debes asumir esa actitud de indiferencia. No obstante, es anglicismo imperdonable emplearlo con el significado de presuponer, presumir, suponer o dar por sentado, correspondientes al inglés. “She assumed that he loved her” no debe traducirse por “Ella asumió que él la amaba”. Esto es un disparate. La traducción al castellano es: “Ella supuso, pensó o dio por sentado que él la amaba”.
No se dice, por ejemplo, “Me gustaría que estuvieras más envuelto en actividades escolares’’, sino “Me gustaría que participaras más o te interesaras más en actividades escolares’’. No somos tamales para andar con tanta envoltura.
El sombrero no se remueve, se quita. Los tumores se extirpan o se extraen, no se remueven. Los pañales sucios se quitan, porque no es necesario explicar lo que ocurre cuando se remueven. En inglés se emplea remover con sentido de quitar o extraer; en español, no.
Finalmente, en nuestro afán de simplificar y reducir, no olvidemos nunca que el español es una lengua analítica, cuando el inglés es un idioma sintético. De modo que a menudo es imposible usar una sola palabra en nuestra lengua para enunciar la misma idea que se expresó en inglés con un solo vocablo. Por eso cuando se traduce un texto del inglés al castellano, el texto en el lenguaje destino es casi siempre desde un diez hasta un quince por ciento más extenso.
Escritor cubano


Lea más: http://www.elnuevoherald.com/2011/06/16/961991_p2/domina-usted-su-idioma.html#ixzz1PRTgM8FH


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