Translate

quarta-feira, 21 de dezembro de 2011


Recomendación del día


lotería navideña: escritura correcta de algunos términos relacionados

Con motivo del próximo sorteo de Navidad, que se celebrará en España el día 22 de diciembre, conviene recordar la escritura adecuada de algunos términos relacionados con él.

Se escriben con minúscula inicial lotería, sorteo, premio, décimo, billete, serie, pedrea, participación o reintegro, ya que se trata de nombres comunes y con inicial mayúscula los nombres Navidad y Niño en las expresiones lotería o sorteo de Navidad y lotería o sorteo del Niño, excepto cuando se alude a las denominaciones oficiales: Sorteo Extraordinario de Navidad y Sorteo Extraordinario del Niño, que son con iniciales mayúsculas.

En cuanto al término gordo, el uso de la mayúscula o la minúscula depende de su función: como adjetivo (premio gordo), con minúscula, pero cuando se emplee como sustantivo, con mayúscula inicial, ya que se considera, en lo que a lotería pública se refiere, el premio por antonomasia: «A mi hermano le ha tocado el Gordo».

terça-feira, 20 de dezembro de 2011


Tenemos una imagen esclerotizada de la Academia de la Lengua; no es tan rígida y prevalece el sentido del humor, dice a Crónica Ignacio Padilla


Juan Carlos Talavera | Cultura







CAMBIOS. La AML no va a detener usos de palabras, porque es lo que da corrección al lenguaje, dice Ignacio Padilla.

Tenemos una imagen muy esclerotizada de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), señala el escritor Ignacio Padilla, quien desde hace algunos meses trabaja como miembro correspondiente en la comisión de Comunicación e Informática. Sin embargo, se trata de una congregación de hombres y mujeres muy sabios donde prevalece un lenguaje moderno, vital, y un gran sentido del humor.

Quizá hace 20 años –antes de que llegara Víctor García de la Concha a la Real Academia Española (RAE)– ésta era una academia totalmente argamasillesca, rígida, solemne, que carecía de un sentido de modernidad. Pero hoy podemos asegurar que todas las academias, desde la RAE, están rejuveneciendo, explica en entrevista a Crónica.

Ahora estas academias aplican esa gran lección de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de Don Quijote de la Mancha: la utilización del humor. “Y justo ese es uno de los grandes saldos del siglo XXI tan políticamente correcto, el humor y, creo que la AML así lo está demostrando”, apunta.

Como el conocimiento de los trabajos de la Academia es reducido, Ignacio Padilla, ha propuesto hacer tan públicas, como sea posible, las sesiones de la AML “porque tiene mucho de qué enorgullecerse”.

“Son gente muy relajada, moderna y graciosa”, donde participan Vicente Leñero, Margo Glantz, Miguel León Portilla, Gonzalo Celorio, Felipe Garrido, Vicente Quirarte, Patrick Johansson, Marguerite Frenk, entre otros Son gente muy agradable e inteligente que se reúne cada semana o cada quince días.

TRABAJAR LA LENGUA. Formar parte de una organización como la Academia Mexicana de la Lengua es complejo, reconoce Padilla, escritor ligado a la generación del Crack y autor de Amphitryon y La gruta del toscano, dado que el nivel de exigencia aumenta.

Sin embargo, de los académicos he aprendido que no deben ni pueden tener miedo a equivocarse, “porque su visión del lenguaje no es la de los poseedores de la verdad, sólo son los registradores; ellos no imponen, sugieren, proponen y reflexionan sobre el lenguaje. No son los dueños del idioma”, explica.

Y aclara: la academia, hoy, es la primera en reconocer que el lenguaje es de quien lo habla, así como la tierra es de quien la trabaja. La academia es un testigo que pone cierto orden pero que no ordena, en el sentido de imponer.

El flujo de la lengua es tan interesante como pudo ser visto durante el más reciente concurso para conocer la palabra más hermosa del idioma español…y la palabra que ganó es un topónimo que nadie sabe exactamente de dónde viene y que no es castellano. Es la palabra Querétaro, propuesta por Gael García, señala el también autor de Todos los osos son zurdos.

“Ganó esta palabra por su sonoridad; es una esdrújula. Lleva una “q” que tiene algo de cervantino pero no se sabe bien si es nahua, purépecha u otomí. Y nadie sabe qué significa”, apunta.

Si la palabra más hermosa del español nadie sabe qué significa y no es castellana, quiere decir que el idioma español está más vivo que nunca, que el idioma se está enriqueciendo con lo que se consideraban antes barbarismos.

Hay palabras que a mí me incomodan, dice, sobre todo el uso de “bizarro”, que originalmente significaba valiente y hoy se utiliza como extraño. “En este caso la academia no va a impedir que bizarro se utilice como sinónimo de extraño, pues así las nuevas generaciones están ocupando esta palabra”.

Otro ejemplo es cuando escuchamos a nuestros más importantes y cultos comunicadores utilizar la palabra “eventualmente” como algo que sucede a la postre. Cuando en español significaría de vez en cuando. Pero la AML no va a detener esos usos, ya que el uso es el que le da corrección al lenguaje. No es la corrección la que permite el uso, concluye.

FUNDÉU RECOMIENDA...

Recomendación del día miniempleo, mejor que minijob Es preferible emplear la expresión española miniempleo en lugar de la inglesa minijob. A raíz de ciertas propuestas en España y en otros países para incorporar a desempleados al mercado laboral, se está utilizando profusamente el término minijob: «Los minijobs encierran solo precariedad». Minijob es un término inglés, por lo que se recomienda emplear su versión española: miniempleo. Miniempleo se escribe en una sola palabra y sin guion; lo adecuado es, pues, escribir «Los miniempleos funcionan en Alemania desde el año 2003» o «Miniempleos de 400 euros al mes» en lugar de «Los mini-empleos funcionan en Alemania desde el año 2003» o «Mini empleos de 400 euros al mes», como aparece a veces en los medios.

segunda-feira, 19 de dezembro de 2011

CONJUNCIONES

CON LA LENGUA: LAS CONJUNCIONES (2) CONJUNCIÓN ADVERSATIVA. A diferencia de la copulativa, que tiene función sumativa, la conjunción adversativa enlaza dos frases u oraciones, o dos elementos oracionales, estableciendo entre ellos una contrariedad u oposición. Es común que se trate de dos oraciones, una afirmativa y otra negativa, que se contraponen. Son por definición adversativas las conjunciones siguientes: mas, pero, empero, sino, aunque… Hacen su misma función locuciones adversativas como sin embargo, no obstante, antes bien, etc. La conjunción mas (no lleva tilde, lo cual la diferencia del adverbio de cantidad más) es equivalente a la conjunción pero: «Ella estaba equivocada, pero no lo sabía»; «Ella estaba equivocada, mas no lo sabía». Mas se usa poco en el lenguaje común, y se emplea sobre todo en el lenguaje literario, con fines estilísticos. Sin embargo, fuera del lenguaje literario su uso es frecuente cuando en un texto se ha empleado la conjunción pero, para evitar la repetición de esta. En el Castellano antiguo la conjunción mas solía emplearse con el significado de 'sino', uso que se conserva en la plegaria conocida como «Padre nuestro…no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos de todo mal…». De las conjunciones adversativas la más empleada hoy es pero, a diferencia del lenguaje antiguo, en que prevalecía mas. Pero puede tener un carácter restrictivo, en el sentido de que el significado de la segunda oración es limitado, pero no negado del todo: «Ella es bonita, pero es un poco antipática». También puede ser excluyente, porque el significado de la segunda oración es excluido o negado totalmente, y no sólo restringido: «Esa es tu opinión, pero no la mía». En el primer caso se da a entender que la antipatía de ella restringe o disminuye su belleza, pero no la anula totalmente. En el segundo caso la opinión de uno niega o excluye en absoluto la del otro. Es frecuente que empleemos pero encabezando una oración con el propósito, más que de contrariedad con otra oración, de enfatizar algo que se ha dicho antes: «–La policía detuvo a Fulano. –¡Pero si yo se lo dije, que se cuidara!». Empero es conjunción equivalente a pero, aunque se diferencian en que pero sólo se usa encabezando la oración a la cual pertenece, mientas que empero puede usarse de ese modo, pero también dentro, y no a la cabeza de su oración: «Él ha envejecido, pero se conserva muy bien»; «Él ha envejecido; se conserva, empero, muy bien». Hoy empero es de uso restringido; se usa más que todo en el lenguaje literario. Publicado 19/12/2011 Alexis Márquez Rodríguez Tal Cual. Martes, 6 de diciembre del 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día


posible se mantiene invariable en las construcciones lo más/lo menos + adjetivo + posible

El término posible se mantiene invariable en las construcciones lo más/lo menos + adjetivo + posible, aunque el adjetivo esté en plural: «Hemos de ser lo más diligentes posible» o «Las comisiones serán lo menos elevadas posible» en lugar de «Hemos de ser lo más diligentes posibles» o «Las comisiones serán lo menos elevadas posibles».

Estas expresiones en las que posible permanece invariable siempre comienzan por lo; como señala el Diccionario panhispánico de dudas.

Por el contrario, si lo que aparece antes de más o menos es un sustantivo en plural, se empleará posibles: «Hicieron las casas más baratas posibles», «Usa los términos menos agresivos posibles».

sexta-feira, 16 de dezembro de 2011

NEOLOGISMOS


DE CÓMO LOS NEOLOGISMOS ENRIQUECEN LA LENGUA
La licenciada española María del Carmen Méndez analizó su desarrollo en la prensa.Para investigar utilizó diarios de España y Latinoamérica, entre ellos el Río Negro.

El lenguaje está vivo. Y las palabras, esas pequeñas islas de energía que componen su cuerpo crítico, permanecen en constante vibración. Cambian, se retuercen entre los límites de su estructura íntima del mismo modo en que colisionan con otras palabras en la búsqueda a veces frenética de una huida hacia nuevos horizontes expresivos.

Los neologismos son la prueba fehaciente de cómo la lengua crece y reacciona a los cambios culturales.

Sabiendo esto mejor que la gran mayoría de los hablantes de nuestra lengua, María del Carmen Méndez Santos, licenciada en Filología Hispánica y doctora en Lexicología, elaboró el tema de su tesis por la que obtuvo un sobresaliente cum laude: «Los neologismos morfológicos del español en el lenguaje de la prensa», texto que ya se transformó en un libro editado de 620 páginas por la Editorial Académica de Española. Para este profundo trabajo, María del Carmen, quien es profesora en la Universidad de de Vigo, utilizó como materia prima diarios hispanos y latinoamericanos incluyendo entre ellos al Río Negro.

Según ha explicado, su investigación está compuesta de una reflexión teórica acerca de los mecanismos de formación de palabras en español en la prensa de España e Hispanoamérica e incluye un lemario, a modo de diccionario, definido y etiquetado con un repertorio de casi 3.000 palabras nuevas del español.

La profesional conversó con este diario acerca del dinamismo inherente al lenguaje y su desarrollo en el universo periodístico.

–¿Por qué escogiste a los diarios como el espacio o el territorio de tu estudio?

–Seleccioné la prensa por varias razones, entre ellas, la principal es que la lengua escrita refleja el uso de los hablantes cultos y los periodistas son modelo de lengua para mucha gente. Su capacidad de difusión y de influencia, sobre todo en la actualidad donde nos encontramos sumergidos en la sociedad de la información, obliga a que sean estudiados. Además, la urgencia del lenguaje que sufren provoca que los periodistas empleen todos los recursos a su mano, aunque algunos nos gusten menos que otros, y eso conlleva la aparición en numerosas ocasiones de verdaderos tesoros léxicos. Otras opciones hubieran sido el lenguaje literario, pero que adolece de numerosas creaciones puntuales que surgen por el placer de crear palabras; el lenguaje técnico tiene unas reglas muy específicas y muy diferentes de la creación léxica general, etc. Creo que los estudios de todas esas disciplinas nos ofrecerían un panorama completo de la creación en español. Claro está, ese trabajo es ingente y, dentro de mis limitaciones, yo me he centrado y he aportado mi granito de arena al estudio sobre el lenguaje periodístico.

–¿Son entonces los diarios un reflejo del lenguaje y del sentido del lenguaje que utilizan las personas e incluso de aquellos que leen los diarios?

–El movimiento del léxico se lleva a cabo en las dos direcciones: los periodistas toman léxico de todas las fuentes que tienen cercanas (préstamos, tecnicismos, sus propias creaciones, etc.) y las hacen propias y divulgan. No obstante, además de difundir esas creaciones, también toman léxico y formas coloquiales, propias del lenguaje informal, y las generalizan mediante su empleo. Es un flujo recíproco y que se enriquece mutuamente.

–A veces me parece que esta reconstrucción de las palabras obedece a una falta o ausencia o carencia de palabras en el uso cotidiano. Como si en lugar de referir a un enriquecimiento funcionara como una prueba de que el lenguaje está perdiendo materia primera.

–Los neologismos enriquecen la lengua, ya sea mediante préstamos que tienen más prestancia o más glamour —porque las propias están desgastadas o no reflejan la misma precisión de matices—, ya sea porque no tenemos una palabra para designar esa realidad en nuestra lengua y la tomamos prestada o la creamos. Ambas opciones son aceptables y el uso y los hablantes son los que acaban decidiendo inconscientemente cuáles triunfan y cuáles no. Podemos pensar que algunos neologismos simplemente son fruto de una virguería léxica o del placer lingüístico de un periodista, pero, en todo caso, los excesos se criban con el tiempo. ¿Cuántas palabras que estuvieron muy de moda han pasado a mejor vida? Es muy difícil prever qué palabras permanecerán y cuáles se borrarán de nuestro vocabulario.

–Luego de leer seguramente miles de diarios, ¿qué visión tienes del ser periodístico?

–Pues a mí me parece que, dentro de toda la diversidad que podemos encontrar en las páginas de un diario, los periódicos son como microcosmos. Me encanta, y aprecio sinceramente, la capacidad que tienen algunos periodistas para elaborar sus notas con un estilo muy objetivo, técnico, pero a la vez cercano; a aquellos que hacen de sus columnas verdaderas obras de arte léxicas; a aquellos que buscan emplear una retórica y una redacción pulcra y buscan todos los sinónimos a su alcance, etc.

Me parece que el carácter poliédrico de los diarios que bebe de múltiples influencias (políticas, administrativas, de lenguaje técnicos, de préstamos de otras lenguas, de coloquialismos, de rasgos literarios, etc.) refleja las múltiples tendencias que podemos apreciar en el español actual. Por último, me gustaría decir que los periodistas están muy expuestos a la crítica. Con frecuencia se dice que escriben mal, que escriben con poca riqueza, etc., pero es que sufren la constante revisión del público, por eso, creo, que no debemos ser inflexibles, aunque sería ideal que intentasen ser lo más correctos que pudiesen en sus redacciones.

–¿Cómo crees que la web está influyendo en la creación, reinterpretación o el ensamblado de nuevas palabras dentro de nuestra lengua?

–Creo que internet es revolucionario por sí mismo y eso también provoca un reflejo en el lenguaje, ya desde el mismo punto de vista de que creamos o reutilizamos palabras para referirse al mismo proceso: bajar o subir información, descargar, etc. o inventar nuevas palabras: tuitero, tuitear, googlear y demás. Claro, creo que en la red podemos ver todos los fenómenos lingüísticos amplificados, pero el autocontrol, normalmente, rige la comunicación porque si no fuese así, no lograríamos entendernos. Es difícil hacer predicciones, pero está claro que la realidad virtual ya se ha incorporado en nuestras vidas hasta puntos insospechados, tanto como que estemos haciendo esta entrevista vía virtual :) y que cuando necesito añadir expresividad a mi discurso añada un emoticono. La lengua en internet busca su camino y cumplir su función, siempre ha sido así y siempre lo será: la adaptación al medio garantiza el éxito. El español debe ser capaz de ser útil para la comunicación en todos los niveles, eso será una garantía de buena salud.

Publicado 16/12/2011
Redacción
www.rionegro.com.ar
martes, 6 de diciembre del 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día



un medio de transporte medicalizado, y no hospitalizado

La palabra adecuada para referirse a un medio de transporte preparado para ofrecer servicios médicos es medicalizado y no hospitalizado.

En las noticias referentes a la lesión y posterior traslado del jugador del F.C. Barcelona David Villa, se han empleado en algunos medios frases como «El delantero viaja hoy a Barcelona en un avión hospitalizado» o «El Guaje subirá a bordo de un avión hospitalizado que le llevará directamente a Barcelona».

Hospitalizar significa ‘internar a un enfermo en un hospital o clínica’. Para referirse al medio de transporte dotado de los instrumentos necesarios para poder ofrecer un servicio médico, el término que indican los principales diccionarios de uso es medicalizado.

Así, en los ejemplos anteriores lo más adecuado hubiera sido «El delantero viaja hoy a Barcelona en un avión medicalizado» o «El Guaje subirá a bordo de un avión medicalizado que le llevará directamente a Barcelona».



LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...