La palabra engelante, empleada en la terminología meteorológica para ciertas formaciones de hielo, es válida.
Cada vez es más frecuente encontrar esta voz en los medios de comunicación, como en los siguientes ejemplos: «La estación se recupera así de la lluvia “engelante”», «A los automovilistas se les sugiere que estén atentos a la formación de lluvias engelantes para evitar derrapes» o «Se esperan nieblas y nubes bajas persistentes que podrán ser localmente engelantes».
Las lluvias y las nieblas engelantes tienen gotas por debajo de los 0 °C, aunque aún líquidas (técnicamente se dice que están subfundidas), que se congelan en contacto con los objetos y los cubren de un depósito de hielo.
Es un término que se ha creado para aludir a este fenómeno físico específico y que aparece en diversos glosarios y textos meteorológicos, por lo que su uso es adecuado, como también lo es el correspondiente sustantivo engelamiento. Asimismo se emplean y son válidas las alternativas congelante y congelamiento,respectivamente.
Dado que está asentado en su ámbito y se ajusta plenamente a la grafía del español, no necesita cursiva ni comillas; no obstante, estos recursos tipográficos son apropiados si se desea indicar al lector que se trata de términos novedosos.
Por tanto, los ejemplos anteriores pueden considerarse correctos.
Las expresiones acelerador de disparos o, de forma más general, modificador de armas, son alternativas en español al anglicismo bump stock.
Con motivo del debate sobre el uso de armas en Estados Unidos, en los medios pueden verse frases como «La asociación del rifle rechaza prohibir los ‘bump stocks’», «Los bump stocks serán prohibidos en Estados Unidos» o «El presidente no apoya el uso de los bump stocks».
A raíz de la masacre de Florida, se ha reabierto el debate sobre el uso de accesorios que permiten que un arma dispare a mayor velocidad, conocidos en inglés como bump stocks. De forma más general, también es posible optar pormodificador de armas, expresión que en muchos contextos resulta suficientemente informativa.
Así pues, en los ejemplos iniciales habría sido preferible escribir «La asociación del rifle rechaza prohibir los aceleradores de disparos», «Los aceleradores de disparos serán prohibidos en Estados Unidos» y «El presidente no apoya el uso de los aceleradores de disparos».
En la década del 50 fue uno de los fundadores, junto a Décio Pignatari y su hermano Haroldo, de la poesía concreta, hoy una corriente de vanguardia reconocida internacionalmente. En las décadas siguientes llegó a utilizar nuevas tecnologías desde hologramas, proyecciones en paredes y pantallas, efectos sonoros e imágenes computarizadas, como soportes del lenguaje literario. A los 87 años, Augusto de Campos es una de las grandes voces poéticas de Brasil y acaba de recibir el Gran Premio de Poesía Janus Pannonius, aunque en esta entrevista revela que en su país es casi persona no grata para los grandes medios, sobre todo por sus impiadosas críticas al impeachment contra Dilma Rousseff y al estado de la cultura oficial de los últimos años.
Poeta, investigador, traductor, ensayista, artista visual… y la lista podría seguir. El brasileño Augusto de Campos recibió recientemente el Gran Premio de Poesía Janus Pannonius, creado en 2012 y otorgado por el PEN Club de Hungría, que aunque suene algo remoto, fue calificado además por el New York Times como el “Nobel de poesía”. En la ceremonia, en la ciudad de Pecs –donde De Campos dio un discurso que aquí se reproduce–, se presentó además una edición de sus trabajos: una antología bilingüe portugués-húngaro. Este merecido premio, que se suma a otro recibido en Chile en 2016, llega en momentos donde el poeta y ensayista sigue trabajando y publicando libros referidos a diversos temas como la música de vanguardia o el poeta Mayakovski, en un trabajo siempre caracterizado por la exquisitez y la autoexigencia, el rigor y el estudio profundo, la búsqueda, la traducción creativa (en un ejercicio que denomina de “transcreación”), y la experimentación poética. Fundador de la “poesía concreta” –o “concretismo”; un movimiento reconocido internacionalmente– en la década de 1950 junto a Décio Pignatari y su hermano Haroldo, Augusto de Campos se mantuvo desde entonces siempre a la vanguardia. Sus trabajos, que pasaron del concretismo a nuevos formatos y expresiones en las décadas siguientes, utilizando las nuevas tecnologías, exploraron las posibilidades materiales de la lengua, de lo sígnico y simbólico, pasando por volúmenes y coloraciones, a lo sonoro: de la imagen por design al holograma, al movimiento y la proyección en paredes y pantallas. De la animación por computadora a la sonorización y musicalización de la letra, la palabra, la frase o el verso. Los grandes vanguardistas europeos (Mallarmé, Pound, Joyce, Webern) como los brasileños (el modernista y “antropófago” Mário de Andrade) son quienes inspiraron y dieron pie a las sorprendentes aventuras del concretismo.
Ojos y oídos del l
Por Augusto de CamposTambién conectado con lo mejor de la Música Popular Brasileña, Augusto de Campos dio atención, estudió y escribió sobre la bossa nova y el tropicalismo de Caetano Veloso y Gilberto Gil en la década del 60. Por su parte, entre otros poemas, Veloso musicalizaría en los 80 el cósmico “Pulsar”, grabado para el disco Velô, luego interpretado en vivo, la década siguiente, durante los shows de su disco Fina estampa. Y desde los 90 hasta la actualidad, renovó colaboraciones, trabajos y actuaciones en común con excelentes artistas como Adriana Calcanhotto, Arnaldo Antunes, y su hijo Cid Campos. Con una obra vasta, compuesta por varias decenas de títulos (entre poesía y ensayo, traducciones, antologías e investigaciones), Augusto de Campos se refirió a su viaje a Hungría, su visión del mundo actual y de la poesía, y sobre sus últimos libros publicados.
¿Cómo encaraste la ceremonia de premiación del Janus Pannonius? Cabe recordar que te otorgaron una distinción que antes recibieron poetas como Yves Bonnefoy y Charles Bernstein.
–La premiación me parece muy significativa, no por ser yo el contemplado, sino porque, rehuyendo a los criterios más convencionales de los premios internacionales de esta especie, prestigia, como también lo hizo el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, en 2015, a un poeta brasileño y a un poeta de vanguardia, del “margen del margen”, en expresión de Décio Pignatari. Fui muy bien recibido, en un gran y compensatorio viaje a Hungría, que hice con mucho sacrificio, debido a mi edad avanzada, pensando que representaba a Brasil. La edición húngara que acompaña al premio es una antología bilingüe, bastante representativa de varias fases de mi poesía, y con mucha libertad en cuanto a la inclusión de poemas visuales, con imágenes y colores, que proveí a lo largo de su preparación. Dadas las diferencias idiomáticas, es un milagro de realización, en vista de la exigüidad de tiempo para que pudiese coincidir con la entrega del premio, en septiembre del año pasado. Además de contribuir hasta donde me fue posible para la comprensión de los poemas, en un momento de la correspondencia que mantuve con el realizador de la antología, Férenc Pál, especialista en lengua y literatura brasileñas, conseguí que aceptase la traducción que hice del poema “azar”, gracias a una coincidencia ocasional. En húngaro, la palabra equivalente es ‘esély’, con el mismo número de letras y el mismo posicionamiento de las vocales. En la tapa, puse mi poema “ojo por ojo”, que denuncia el golpe militar de 1964, en Brasil, y que encontré muy apropiado para el actual momento.
En tu discurso en Hungría hablaste del desfasaje entre tecnología y necesidades humanas, y entre lenguaje “fijo”, desgastado y lenguaje poético.
¿El desafío pasaría por transformar tanto los “formatos” como el “contenido” mismo de los mensajes?
–Prefiero pensar y referirme, más genéricamente, al estado de preocupación en que nos encontramos, a pesar del gran avance tecnológico, ya en pleno siglo XXI, ante la incapacidad de reducir las desigualdades económicas y el exacerbamiento de ideologías retrógradas que amenazan ampliar tal desfasaje en pro de intereses lucrativos de grupos más favorecidos, hostiles a cualquiera de las medidas que busquen mitigar sus fortunas y distribuirlas con mayor racionalidad y solidaridad. En ese sentido, la búsqueda de nuevas formas de comunicación e información poética me parece justificada en tanto desestabiliza convenciones arraigadas y pensamientos conservadores que se alinean con las áreas más renuentes a cambios e innovaciones progresistas de costumbres e ideas. Véase, ahora mismo, los nuevos intentos del enraizado machismo de las sociedades patriarcales en el sentido de desmoralizar las reivindicaciones feministas contra el acoso sexual.
¿Por qué en tu propio país, especialmente el último tiempo, la prensa te ha negado? ¿Hay motivos estéticos, es algo ideológico?
–En Brasil, la poesía de vanguardia siempre fue mal vista por los grandes medios y por la prensa. La poesía concreta fue mayormente hostilizada durante más de medio siglo por la crítica universitaria y periodística. Al cabo de algunas décadas, principalmente debido a la repercusión internacional del movimiento literario que lanzamos en Brasil, en 1956, con pocos pares en Europa, la prensa nos tuvo que “tragar”. Mi primera antología de poemas, en una edición no financiada por nosotros mismos, salió en 1979, cuando yo ya tenía 48 años de edad y 20 de poesía. Hoy, tengo editores que garantizan la continuidad de mi trabajo poético. Además Brasil se retrotrajo y atraviesa una fase de gran mediocridad cultural. La poesía que se practica, de un modo general, al menos la que venden exitosamente las grandes editoriales, es una poesía que para mí no existe en absoluto. Una mixtura recalentada de modernismos fáciles y consumibles que, comparados con la obra de los grandes maestros de la modernidad y del pasado, quedan reducidos a dimensiones diminutas. Los diarios, que hace algunas décadas albergaban a la poesía en grandes espacios, los encogieron, y donde había poemas, hoy sólo hay tratamiento del cine de consumo, la música popular vendible y otros divertimentos. El título “Cultura” es cosa del pasado. Está siendo sustituido por “Entretenimiento” y “Diversiones”. Colaboran los amigos del rey, los intelectuales de derecha y los inofensivos, una chusma de pasantes en todo. Se suma al desinterés y a la desinformación la censura política. Los grandes medios y la prensa brasileños no dedicaron siquiera una línea acerca del premio Janos Pannonius, que recibí, y sin embargo vivan y aplauden banalidades de todo tipo, incluso nuestro más vulgarizado rap, de segunda, y el rap de tercera, como si fuesen altas manifestaciones de la cultura brasileña. El intelectual en Brasil sigue siendo “un pobre diablo”, como afirmaba Oswald de Andrade. Es Brasil, “el país con la cabeza para abajo” del que hablaba Tom Jobim. Cualquier reconocimiento inteligente es criminal, y el poeta, culpable. “La burricie está en la mesa”, ya decía Tom Zé, en tiempos mejores. Se suma a eso la persecución política. Yo me transformé en “persona non grata” de los diarios desde que osé protestar contra el nada glorioso impeachment a la presidenta Dilma, variante civil del golpe de 1964, que, como entonces, los grandes medios apoyaron, agitando el verdeamarillismo abobado de la lumpenosa familia paulista. Pero yo avisé, termine como termine, lo que se está dando. Nuestra democracia desmoralizada, la perspectiva de elecciones fraudulentas y la vuelta a la milicocracia. Inquisidores súper-asalariados politizando la justicia, desmoralizándose y terminando de descaracterizar lo que sería una lucha contra la corrupción, y que se va transformando en una corrida persecutoria contra la izquierda brasileña.
Volviendo a la literatura, ¿qué estás leyendo actualmente? ¿Has descubierto algo nuevo o algo “viejo” que esté o haya pasado desapercibido?
–Soy, como siempre, más lector que escritor. En un año de grandes pedidos para mí, y de un viaje casi imposible a Hungría, redescubrí a Julio Verne, cuya rehabilitación comenzó con los estudios de Michel Butor en los años 60. En un estudio que fue acogido en el sitio internacional Verniana, oso aproximar a Mallarmé, entre tiros de dados, al autor menos conocido de ediciones no censuradas, como El testamento de un excéntrico. Coincidentemente, el libro fue lanzado en Brasil, y nunca había sido publicado en portugués. Releo a Hemingway y a Marianne Moore,. Antes de viajar para Hungría, revisité al gran Moholy-Nagy y descubrí al poeta-pintor Lajos Kassák, un precursor dadá-constructivista cuyo museo tuve el placer de visitar en Budapest. A los húngaros les revelé a un querido amigo, el escultor Kasmer Fejer, firmante del manifiesto Ruptura, de 1952. Fueron dos exposiciones, con fotos ampliadas de sus esculturas, una en Budapest y otra en el museo Vasarely, en Pécs, donde vivió Fejer antes de venir para Brasil en 1948. Descubrieron su residencia y me llevaron hasta ella, para homenajearlo, colocando una corona de flores en la vieja puerta de la casa, la número 7. ¿Coincidencia extrema o hermosa sincronicidad? El nombre de la calle es… Jano Pannonius. No fue Borges quien inventó esta historia, aunque él homenajeó a Pannonius en su poema “Al primer poeta de Hungría”, que cito en mi discurso.
Tras tu último libro de poesía, Outro, aparecieron otros trabajos, como Música de Invenção, en dos volúmenes, y una antología de Mayakovski. ¿Podés comentarlos?
–Ambos libros ya salieron, Música de Invenção 2, en 2016, y la nueva antología de Mayakovski, en noviembre del año pasado. Aquel, con nuevas y raras referencias musicales, como el microtonalista mexicano Julián Carrillo, el ruso Obuhov, creador de la “luz sonora”, instrumento electrónico de la familia de los theremines, y la germano-americana Johanna Beyer, precursora de la electrónica percusiva. Dedicado, como el primer volumen, a la música contemporánea, que continúa marginalizada por un silencio secular, el libro intenta mantener un diálogo con la música popular más inventiva. La antología de Mayakovski viene con un mayor número de poemas, varios inéditos, algunos nuevos estudios, y una bellísima edición gráfica. En los últimos meses, participé también leyendo mis traducciones de Emily Dickinson, del CD Emily, que trae nuevas composiciones de mi hijo Cid Campos, “poemúsicas” centradas en la conjunción palabra-melodía, con arte gráfico de mi autoría.
¿Qué planes tenés actualmente, hacia el futuro?
–A los casi 87, como decía Duchamp: “I’m breathing”.
Rocódromo, solo con c, y rockódromo, con el grupo ck, no tienen el mismo significado.
La última edición del Diccionario de la lengua española señala que un rocódromo es una ‘instalación deportiva consistente en una pared rocosa para el entrenamiento de la escalada’, mientras que rockódromo es el ‘lugar en que se celebran actuacionesmusicales, normalmente al aire libre’. Además de la distinción del sitio al que cada término hace referencia, es importante atender a su diferente escritura: el primero se escribe con c y el segundo con ck.
Este contraste gráfico y de significado se incluyó en la vigesimotercera edición del Diccionario, pues en la anterior solo figuraba el término rocódromo con el significado único de ‘lugar donde se celebran actuaciones musicales’. Ambas voces están recogidas en letra redonda.
Así, ejemplos como «La alcaldesa proyecta un rockódromo para 80 000personas y un centro de convenciones en Ifema» o «La popularización de la escalada a nivel internacional ha llevado a la creación de rocódromos de todo tipo» son adecuados.
Madrid, 22 feb (EFE).- La expresión "oferta inicial de criptomonedas" es una alternativa a "initial coin offering" ("ICO" por sus siglas en inglés), señala la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA.
En los medios de comunicación pueden verse frases como "Lo primero que va a hacer la empresa de mensajería es una Initial Coin Offering para colocar en el mercado el 44 % de los tokens creados", "Las inversiones en 'initial coin offerings' (ICO) no están protegidas en España" o "La red social prohíbe los anuncios de ICOs y criptomonedas".
En un comunicado conjunto, el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores emplean la expresión "oferta inicial de criptomonedas" como traducción de "initial coin offering".
En caso de emplear la sigla inglesa, se recuerda que su plural escrito en español es "los ICO", no "los ICOs" ni "los ICO's". Si la sigla se generalizara suficientemente, y dado que se emplea como nombre común, podría lexicalizarse y escribirse en minúscula y sin cursiva, con plural regular: "la ico", "las icos".
Por otra parte, en esa misma nota informativa se sugiere que el anglicismo "token" puede traducirse en este contexto como "vale". Se trata de activos que se ponen a la venta a cambio de criptomonedas o servicios, o que se conservan en espera de posibles revalorizaciones de la entidad emisora.
Así pues, en los ejemplos anteriores lo recomendable habría sido escribir "Lo primero que va a hacer la empresa de mensajería es una oferta inicial de criptomonedas para colocar en el mercado el 44 % de los vales creados", "Las inversiones en ofertas iniciales de monedas (ICO, por sus siglas en inglés) no están protegidas en España" y "La red social prohíbe los anuncios de criptomonedas y ofertas iniciales de criptomonedas".
La Fundéu BBVA (www.fundeu.es), que trabaja asesorada por la Real Academia Española y cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, además, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, Accenture, Gómez-Acebo & Pombo y Prodigioso Volcán.
En suma, son más de siete mil y perecen cuando las usan menos de mil personas; en el Día Internacional de la Lengua Materna, la Unesco hace un llamado a conservarlas
3021 de febrero de 2018
CIUDAD DE MÉXICO.- Cinco siglos atrás, el navegante Américo Vespucio supo que sus visiones no bastaban para que el Nuevo Mundo que lo asombraba en verdad existiera: además, debía nombrarlo. De otro modo, las impresiones de sus viajes se deslizarían como las aguas que surcaba, para perderse en el olvido. Su afán por nombrar fue el germen de la correspondencia con sus mecenas. Y sirvió al cartógrafo alemán Martin Waldseemüeller para rodear de agua la porción de tierra desconocida que surgía separada de Asia, en el primer planisferio que contiene a América, Universalis Cosmographia, de 1507.
Hoy se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, por la que cada destello de realidad recibe un nombre y comienza a existir. Proclamado por la Unesco, se conmemora ese don por organizar la información que recibimos del mundo. También, la facultad de la memoria para que una sola palabra arrastre la corriente de recuerdos que creíamos naufragados. Es sobre dos orillas, escribió Carlos Fuentes en La gran novela latinoamericana, que surge la lengua: la memoria y la imaginación; "su signo es la escritura, posterior a la oralidad de Colón y Vespucio".
Más de 7099 lenguas se hablan en el mundo. Un tercio de ellas están en peligro, con unos 1000 hablantes, según el Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas, Texas.
El plurilingüismo es considerado por la Unesco esencial para el logro de la Agenda 2030 en lo relativo a crecimiento, empleo y salud en el mundo. "Se trata de honrar el derecho a recibir educación en lengua materna", dice a LA NACION el académico Geney Beltrán Félix, director del Centro Nacional de Literatura de México del Instituto Nacional de Bellas Artes de ese país.
"El ejercicio de valoración del diálogo es posible en el marco de la diversidad lingüística", dice Beltrán Félix, especializado en lengua y literatura hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Esa diversidad se expresa en el hecho de que "el español nunca fue lengua oficial en México, sino de uso". "Las lenguas nacionales son también las 69 de origen indígena que se hablan en el país, de once familias lingüísticas, con 364 variantes", explica. México es un caso modelo, ajeno a las riñas lingüísticas por imponer o invalidar una lengua, como las que tensan las relaciones entre Catalunia y el resto de España. La ley general de derecho lingüístico de pueblos indígenas (2003) garantiza que los procesos judiciales se desarrollen en la lengua materna, en un país donde el maya es hablado por unas 860.000 personas y es la segunda lengua indígena entre las más habladas en el territorio, después del náhuatl.
Las voces de la Argentina
Más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas, lo que representa el 2,4% de la población nacional. La última Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas 2004-2005 detectó más de 600.000 descendientes "invisibilizados por la metáfora de 'pueblos extinguidos', como los comechingones, charrúas, huarpes y onas", dice Cristina Messineo, doctora en Lingüística por la UBA e investigadora principal del Conicet.
Es notable, dice, que el censo de población de 2010 registrara 955.032 indígenas. "No es que hayan crecido en número en tan poco tiempo, sino que se animaron a decir quiénes son, cuál es su identidad. La Argentina negó históricamente su matriz multiétnica, especialmente la vinculada con los pueblos indígenas", dice la estudiosa de lenguas que se hablaban en el territorio argentino antes de los españoles.
Que una lengua perezca "depende del prestigio que la sociedad le otorga: una lengua minorizada, cuyos hablantes son discriminados, está más sujeta al peligro de no ser transmitida a sus hijos". En la reforma de la Constitución de 1994 (artículo 75) se reconoció la "preexistencia étnica de pueblos indígenas antes de la conformación del Estado". Con la "disolución en 2007 del consejo educativo autónomo de los pueblos indígenas por el Ministerio de Educación, se violó el derecho que garantiza una educación intercultural", alerta Messineo.
Tres lenguas aborígenes son oficiales solo a nivel provincial: el toba, wichi y mocoví, en Chaco. Favorecer la supervivencia de lenguas originarias "es permitir que siga existiendo un modo de mirar el mundo". Y cuenta: la palabra domiagay en toba significa "zumbador" y nombra al eucalipto. "Hay una época del año en que ese árbol zumba, por la abeja que lo elige para producir miel", cuenta la investigadora, y se pregunta: si alguien de un pueblo originario es discriminado, "¿cómo hago luego para convencerlo de lo valioso que es que siga hablando su lengua?".
El español, en expansión
Más de 572 millones de personas hablan español en el mundo: 477 millones son hablantes nativos, cinco millones más que hace un año. A mediados de siglo, los hispanohablantes serán 754 millones, publicó el Instituto Cervantes (IC) en su anuarioEl español en el mundo 2017. Es la segunda lengua materna por número de usuarios, únicamente superada por el chino mandarín (950 millones). El 7,8% de la población mundial habla español y ese porcentaje continuará hasta el año 2050, mientras desciende la proporción de hablantes de chino y de inglés, estima el IC.
¿Qué dice sobre nosotros la lengua que hablamos? ¿Qué revelan las fórmulas para acercarnos? Como el retórico "¿todo bien?", de la Argentina, que no busca saber cómo está alguien y desconcierta a extranjeros. ¿Qué hay del "¡venga!", de España, para expresar acuerdo? ¿Qué arrastrará el "mande", en México, en lugar de "diga usted"? ¿Recordará las cicatrices de la conquista y el mito de Malinche, vendida como esclava e intérprete, obligada a someterse?
¿Existe, como dice Renzi en Respiración artificial, álter ego de Ricardo Piglia, ese paradigma de escribir bien que defendía Borges? ¿O la lengua se parece más a aquello que empleaba Roberto Arlt, atento a la mezcolanza de jergas y retazos de inmigración? ¿De qué hablan quienes defienden una lengua pura si la esencia misma de ella es el cambio?
En Léxico familiar (1963), la obra más admirada de la italiana Natalia Ginzburg, la autora reconstruye el entorno del hogar familiar judío en tiempos de Mussolini. En su nota preliminar, admite que ese universo emocional fue rearmado con detalles de "pura, desnuda y declarada memoria", y por ello escrito en "estado de absoluta libertad". Su italiano alterna con el dialecto turinés del padre y el milanés de la madre, cuando quiere citarlos de forma fiel.
Atrevernos a pronunciar las palabras que pretendíamos negar tal vez sea un acto de valentía con el que permitimos que estas cumplan su rol más esencial: sostener un tejido más franco para las relaciones humanas y nuestra propia identidad.
En números
En el mundo
7099
Son al menos las lenguas que se hablan en el mundo.
Un tercio de ellas se encuentra en peligro de extinción, con menos de 1000 hablantes.
Dos tercios de las lenguas provienen de África y Asia. El 86% de la población emplea lenguas de Asia o Europa
FUENTE: Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas (Texas).
En la Argentina
Más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas (2,4% del total de la población nacional).
Se agrupan en seis familias lingüísticas: toba, pilagá, mocoví (familia guaycurú); wichi, nivaclé, chorote (familia mataguaya); tapiete, ava-guaraní, mbya, guaraní (familia tupi-guaraní); quechua, tehuelche (familia Chon), y mapuche. Recientemente se agregaron las lenguas vilela, considerada extinta en los 60, y chaná (charrúa), oculta durante casi 200 años.
FUENTE: Encuesta de Pueblos Indígenas (ECPI), INDEC
Más de 7099 lenguas se hablan en el mundo. Un tercio de ellas están en peligro, con unos 1000 hablantes, según el Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas, Texas.El plurilingüismo es considerado por la Unesco esencial para el logro de la Agenda 2030 en lo relativo a crecimiento, empleo y salud en el mundo. "Se trata de honrar el derecho a recibir educación en lengua materna", dice aLA NACIONel académico Geney Beltrán Félix, director del Centro Nacional de Literatura de México del Instituto Nacional de Bellas Artes de ese país.
Entrenamiento callejeroo entrenamiento de calle son alternativas válidas al anglicismo street workout.
Con este nombre se denomina a la ‘modalidad deportiva, que consiste en el entrenamiento de las capacidades físicas, por medio del propio peso corporal, mezclando distintos movimientos e introduciendo acrobacias’, como explica la Federación Española de Street Workout y Calistenia (FESWC).
En algunos medios de comunicación y anuncios publicitarios es frecuente encontrarse la voz inglesa: «Con la calistenia y el street workout puedes perder peso y ganar volumen muscular», «Se han instalado seis áreas de street workout a finales del año 2017» o «El street workout, un fenómeno sociodeportivo que crece en las calles».
En inglés, street es ‘calle’ y workout, como señala el diccionario de Oxford, ‘sesión de ejercicios’ o ‘entrenamiento’. Por tanto, en español, es preferible utilizar términos como entrenamiento callejero o entrenamiento de calle para referirse a esta práctica. Otros nombres que puede adoptar este deporte son entrenamiento urbano o deporte en barra (en México).
Entre los que practican esta disciplina es habitual que se refieran a él con expresiones como hacer barras o calistenia. No obstante, es importante tener en cuenta que este último término da nombre al ‘conjunto de ejercicios que conducen al desarrollo de la agilidad y la fuerza física’, como dice el Diccionario de la lengua española, y, aunque no es la misma disciplina, se encuentra fusionada con la modalidad del entrenamiento callejero.
Así, en los casos anteriores se podría haber escrito «Con la calistenia y el entrenamiento callejero puedes perder peso y ganar volumen muscular», «Se han instalado seis áreas de entrenamiento de calle a finales del año 2017» y «El entrenamiento callejero, un fenómeno sociodeportivo que crece».
No obstante, si desea utilizarse la forma extranjera, lo adecuado es escribirla en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.
Ver también entreno y entrenamiento, formas válidas.