La RAE estudia modificar la definición de la palabra "lujo" a petición de Loewe
Actualmente, se recoge como "demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo" y "abundancia de cosas no necesarias".
La Real Academia Española (RAE) estudia la modificación de la definición de la palabra "lujo" tras la petición realizada por la firma española Loewe, según confirmó a Europa Press fuentes de la institución.
Han precisado que la modificación de esta palabra "aún no está aprobada" y de momento se está estudiando la reciente petición de esta empresa española de moda de lujo.
Según explicó la RAE, se trata de un "proceso largo" en el que el posible cambio en la definición de esta palabra se decidirá con el resto de academias hispanoamericanas.
En primer lugar, la RAE debe aprobar la modificación y luego las 22 academias hispanoamericanas darán su visto bueno para que el cambio sea efectivo. En ese caso, la nueva definiciónaparecería en la actualización del DRAE, que se producirá en diciembre.
Actualmente, el Diccionario de la RAE define lujo como "demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo, "abundancia de cosas no necesarias" y "todo aquello que supera los medios normales de alguien para conseguirlo".
La Fundéu ofrece, con motivo del Foro Económico Mundial sobre América Latina, que se celebra del 13 al 15 de marzo en São Paulo (Brasil), algunas claves para una correcta redacción de las informaciones relacionadas con este acontecimiento.
1. Foro Económico Mundial (WEF)
El nombre de la fundación que organiza este encuentro es Foro Económico Mundial, con mayúscula inicial en cada término. Suele usarse la sigla WEF, correspondiente a la denominación en inglés World Economic Forum y ampliamente asentada. En caso de emplearla, es aconsejable escribir su desarrollo en español o especificar que es de otra lengua: «El WEF (Foro Económico Mundial)…» o «El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés)…».
2. Latinoamérica, Iberoamérica e Hispanoamérica no son sinónimos
Conviene recordar que, conforme al Diccionario panhispánico de dudas, estos tres términos aluden a realidades diferentes:
Latinoamérica engloba a los países del continente americano en los que se hablan lenguas derivadas del latín (español, portugués y francés). Una opción igualmente válida es América Latina, ambas con mayúscula.
Iberoamérica es el conjunto de países de América donde se hablan lenguas iberorromances (portugués y español).
Hispanoamérica la conforman los países americanos de lengua española.
Además, para hacer referencia a los países ubicados al sur del istmo de Panamá, son válidos los términos América del Sur, Sudamérica o Suramérica, pero no Sur América ni Sud América.
3. São Paulo / San Pablo
La escritura preferible del nombre de la ciudad brasileña en la que se celebra el foro es São Paulo, con virgulilla sobre la a, si bien no es incorrecta la forma simplificada Sao Paulo. Tanto el Diccionario panhispánico de dudascomo el Diccionario argentino de dudas idiomáticas validan la variante San Pablo, empleada en el área del Río de la Plata.
4. Desarrollo sustentable o sostenible
Uno de los asuntos que centrará los debates es la puesta en marcha de un modelo de desarrollo consciente de la necesidad de no agotar los recursos, un concepto para el que son válidos los adjetivos sustentable (más usado en América) y sostenible (habitual en España).
5. Gobernanza
También se hablará de la gobernanza en la región. Se trata de un término tradicional en español que ha adquirido un nuevo uso, como refleja el Diccionario académico desde el año 2001, y es la traducción adecuada del anglicismo governance. Se escribe con inicial minúscula, excepto en los casos en que forme parte de un nombre propio.
6. La cuarta revolución industrial, en minúscula
Dentro de los temas que serán recurrentes en este foro, se encuentra el de la cuarta revolución industrial, cuya escritura recomendada es con minúsculas iniciales. En las informaciones sobre este asunto es frecuente encontrar extranjerismos innecesarios que tienen alternativas válidas en español como internet of things (internet de las cosas), machine learning (aprendizaje automático) y block chain (cadena de bloques).
7. Empresa emergente, alternativa a start up
También se hablará de las empresas emergentes, una alternativa en español preferible al anglicismo start-up para referirse a aquellas sociedades que, pese a su juventud y falta de recursos, consiguen obtener resultados en el mercado y pasar a un siguiente nivel estructural al ser impulsada por otros inversores o absorbida por empresas ya consolidadas.
8. Comercio electrónico, mejor que e-commerce
Otro de los temas que se van a tratar será el del comercio electrónico, que es una alterativa al término inglés e-commerce, referido a la transacción de bienes y servicios a través de medios informáticos, principalmente la que se efectúa en internet.
Con motivo de la muerte del físico británico Stephen Hawking, se ofrecen las siguientes claves para una buena redacción de las noticias relacionadas:
1. La ELA, mejor que el ELA
El artículo que precede a ELA es femenino, concordando con el núcleo del desarrollo de esta sigla: esclerosis lateral amiotrófica, con iniciales minúsculas, y no Escleroris Lateral Amiotrófica.
2. La teoría del todo, en minúsculas
Únicamente los nombres propios que forman parte de la denominación de leyes, teorías y principios científicos se escriben con mayúscula: teorema de Pitágoras o principio de exclusión de Pauli. Por tanto, la teoría unificada a la que Stephen Hawking dedicó gran parte de su vida es la teoría del todo, mejor que Teoría del Todo, pues todo no es un nombre propio.
3. Breve historia del tiempo, solo con la primera palabra en mayúscula
Los títulos de las obras de creación se escriben en español únicamente con la primera letra en mayúscula, por lo que lo apropiado es escribir Breve historia del tiempo, mejor que Breve Historia del Tiempo.
4. Cociente intelectual y coeficiente intelectual
Tanto cociente intelectualcomo coeficiente intelectual son variantes válidas para referirse al ‘número que expresa la inteligencia relativa de una persona y que se determina dividiendo su edad mental por su edad física y multiplicando por 100’.
5. La inteligencia artificial, en minúsculas
La expresión inteligencia artificialse escribe con minúsculas. La sigla IAestá asentada en español, por lo que resulta preferible a la inglesa AI.
6. El premio príncipe de Asturias
Los sustantivos Premio y Príncipe se escriben con mayúscula si se hace alusión al nombre oficial de los galardones, mientras que, cuando se hace referencia a la persona premiada, lo adecuado es escribir premio príncipe de Asturias, con las dos primeras palabras en minúscula: «Hawking recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1989», pero «El premio príncipe de Asturias Stephen Hawking consideraba que…».
Foro Económico Mundial sobre América Latina, claves de redacción
Con motivo del Foro Económico Mundial sobre América Latina, que se celebra del 13 al 15 de marzo en São Paulo (Brasil), se ofrecen algunas claves para una correcta redacción de las informaciones relacionadas con este acontecimiento.
1. Foro Económico Mundial (WEF)
El nombre de la fundación que organiza este encuentro es Foro Económico Mundial, con mayúscula inicial en cada término. Suele usarse la sigla WEF, correspondiente a la denominación en inglés World Economic Forum y ampliamente asentada. En caso de emplearla, es aconsejable escribir su desarrollo en español o especificar que es de otra lengua: «El WEF (Foro Económico Mundial)…» o «El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés)…».
2. Latinoamérica, Iberoamérica e Hispanoaméricano son sinónimos
Conviene recordar que, conforme al Diccionario panhispánico de dudas, estos tres términos aluden a realidades diferentes:• Latinoamérica engloba a los países del continente americano en los que se hablan lenguas derivadas del latín (español, portugués y francés). Una opción igualmente válida es América Latina, ambas con mayúscula. • Iberoamérica es el conjunto de países de América donde se hablan lenguas iberorromances (portugués y español). • Hispanoamérica la conforman los países americanos de lengua española.
Además, para hacer referencia a los países ubicados al sur del istmo de Panamá, son válidos los términos América del Sur, Sudamérica o Suramérica, pero no Sur América ni Sud América.
3. São Paulo / San Pablo
La escritura preferible del nombre de la ciudad brasileña en la que se celebra el foro es São Paulo, con virgulilla sobre la a, si bien no es incorrecta la forma simplificada Sao Paulo. Tanto el Diccionario panhispánico de dudascomo el Diccionario argentino de dudas idiomáticas validanla variante San Pablo, empleada en el área del Río de la Plata.
4. Desarrollo sustentable o sostenible
Uno de los asuntos que centrará los debates es la puesta en marcha de un modelo de desarrollo consciente de la necesidad de no agotar los recursos, un concepto para el que son válidos los adjetivos sustentable (más usado en América) y sostenible(habitual en España).
5. Gobernanza
También se hablará de lagobernanzaen la región. Se trata de un término tradicional en español que ha adquirido un nuevo uso, como refleja el Diccionario académico desde el año 2001, y es la traducción adecuada del anglicismo governance. Se escribe con inicial minúscula, excepto en los casos en que forme parte de un nombre propio.
6. La cuarta revolución industrial, en minúscula
Dentro de los temas que serán recurrentes en este foro, se encuentra el de la cuarta revolución industrial, cuya escritura recomendada es con minúsculas iniciales. En las informaciones sobre este asunto es frecuente encontrar extranjerismos innecesarios que tienen alternativas válidas en español como internet of things (internet de las cosas), machine learning (aprendizaje automático)y block chain (cadena de bloques).
7. Empresa emergente, alternativa a start up
También se hablará de las empresas emergentes, una alternativa en español preferible al anglicismo start-up para referirse a aquellas sociedades que, pese a su juventud y falta de recursos, consiguen obtener resultados en el mercado y pasar a un siguiente nivel estructural al ser impulsada por otros inversores o absorbida por empresas ya consolidadas.
8. Comercio electrónico, mejor que e-commerce
Otro de los temas que se van a tratar será el del comercio electrónico, que es una alterativa al término inglés e-commerce, referido a la transacción de bienes y servicios a través de medios informáticos, principalmente la que se efectúa en internet.
Escucha Palabras llanas, el microespacio semanal de Fundéu BBVA y EFE Radio que repasa en apenas cinco minutos algunos consejos y curiosidades sobre el lenguaje más vinculado a la actualidad. Cada viernes puedes escuchar o descargar una nueva entrega en nuestra web.
¿Somos conscientes del impacto del lenguaje que usamos? ¿Comprendemos cómo afecta el pensamiento y las acciones, tanto a nivel personal como colectivo? ¿Las palabras que usamos traducen los valores, las expectativas y las emociones que queremos potenciar? ¿Están en sintonía y actualizadas con los cambios en el entorno?
"El lenguaje es un viaje, y muchas palabras están en tránsito", dice Claudia Piñeiro en el prólogo al libro Cuentos de matrimonios. "Son las palabras que nombran la materia viva; palabras que definen elementos, conceptos, objetos, acciones, cualidades o sentimientos que cambian -algunos lenta, otros vertiginosamente- en tiempo y espacio".
¿Qué viene primero, el lenguaje o la cultura? Como en la paradoja del huevo y la gallina, no hay una solución correcta. El lenguaje refleja la cultura, da indicios de cuán interiorizados están las nuevas ideas, valores y comportamientos. A la vez, también construye cultura, porque tener un lenguaje común, una definición compartida de hacia dónde queremos ir y cómo, dirige los pasos, inspira, genera comunidad e identidad.
El lenguaje no es inerte. Está vivo, evoluciona, cambia, se carga de nuevos sentidos, en una metamorfosis permanente para adaptarse a los cambios de contexto. Así como el término matrimonio se fue ensanchando para abarcar nuevas percepciones y experiencias, también en el mundo del trabajo las palabras están cambiando. Líder, por ejemplo, ya no denota un cargo formal, jefatura y control sino más bien un rol y una acción que cualquier persona puede ejercer, desde su posición, para influir en otros y motorizar ideas y procesos. Una persona ya no es líder, sino que lidera. Ya no está arriba ni en el centro, sino que forma parte del círculo donde se piensa y se produce la acción.
Cuando emerge un nuevo paradigma, suele ocurrir que las palabras se queden un poco rezagadas. Durante un tiempo se sigue utilizando un lenguaje que está desactualizado con respecto a los nuevos valores y formas de actuar. Por ejemplo, todavía se escuchan términos como bajar línea o bajar la información al equipo, o se habla de vender un plan hacia arriba o hacia abajo, que contradicen la necesidad actual de crear entornos de colaboración, más horizontales y participativos. Son palabras que se nos escapan, de las que nos cuesta despegarnos, que seguimos diciendo por inercia, porque estamos acostumbrados, pero también por nuestra propia resistencia a cambiar, aunque sea inconsciente. Como todavía no internalizamos del todo la nueva cultura, nuestros mensajes son confusos y contradictorios, y por lo tanto entorpecen el logro de lo que queremos. Hasta que llega el día en que alguien nos lo hace ver, o que las palabras viejas nos hacen tanto ruido que nos incomodan. Dejamos de ver el mundo en términos de arriba-abajo y entendemos que podemos compartir la información con quienes nos rodean e invitarlos a pensar juntos.
A medida que se internaliza la nueva cultura emergen palabras que van permeando el vocabulario cotidiano. Se van imponiendo, cada vez con más fuerza, las que empiezan con co y con inter: compartir, colaborar, cocrear, coprotagonizar; intercambio, interdisciplinario, interpersonal, integración. También hay otras palabras que hoy hacen fuertes y se van arraigando:
Influencia, que implica la capacidad de llegar a otros a través de la empatía y desde ahí orientar su percepción y sus comportamientos.
Bienestar, satisfacción, felicidad, ganas, entusiasmo, humanizar: palabras a escala humana que ojalá hayan llegado para quedarse y no brillen sólo un rato como jerga de moda. Surgen de la comprensión de que cada persona busca dar sentido y propósito a su vida, haciendo cosas que le gusten y, mejor, que le apasionen, viviendo experiencias positivas, creando un estilo de vida de estar-bien que diluye la división entre vida laboral y vida personal.
Facilitar, estar al servicio, aportar, contribuir expresan no sólo la esperanza de hacer un mundo mejor sino concretamente de ordenar la manera de trabajar en lo cotidiano, con la convicción que otorga tener un propósito común que beneficia a cada uno y al todo.
Nosotros: empieza a reemplazar, felizmente, la división entre yo y ellos, creando más energía, pertenencia, propiedad y orgullo compartido por los logros.
Al mismo tiempo, otras palabras caen en desgracia, se apagan, se ensucian, se vuelven políticamente incorrectas y van siendo desterradas. Es el caso de error o fracaso, porque ahora se comprende que equivocarse es sólo una fase útil y necesaria en cualquier proceso de aprendizaje.
El lenguaje es una herramienta poderosa para alterar positiva o negativamente la percepción de la realidad. Tenemos que ser conscientes de las palabras que usamos, porque afectan la motivación y el comportamiento. A través de ellas podemos crear climas, abrir o cerrar posibilidades, otorgar permisos, impulsar o retener. Sin embargo, es bueno recordar que un cambio de lenguaje no alcanza para provocar por sí mismo el cambio cultural que buscamos. Tiene que aterrizar en la acción, hacerse tangible en comportamientos concretos. Si no hay coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, si las palabras no están en sintonía con lo que pasa, estallan como fuegos artificiales y se llevan consigo la credibilidad de quien las dice, la confianza de quienes las escuchan, y la posibilidad de lograr lo que queremos.
"Palabras en tránsito, instituciones en tránsito, personas en tránsito. Junto al lenguaje, la realidad y todos nosotros viajamos", sigue Claudia Piñeiro. En este viaje estamos nosotros, tratando de adaptarnos, a los tumbos, tartamudeando, volviéndonos cada día un poco más sabios para elegir las palabras que inspiren y construyan el mundo que soñamos, más justo, más disfrutable, más humano.
¿En el nombre «Mall del Sol», la palabra «mall» debe ir en cursiva?
Como es nombre propio no necesita ir en cursiva, pero cuando funciona como sustantivo común debe escribirse con algún resalte tipográfico: Fueron al mall a comprar helados.
Cuando se usa como término común es mejor usar la expresión española «centro comercial»: Fueron al centro comercial a comprar helados. Con este mismo sentido también suele emplearse la forma «centro de compras».
¿Cuántos dígrafos tiene el idioma español? La lengua española, además de las veintisiete letras del alfabeto, tiene cinco dígrafos que son las combinaciones de dos letras que se usan para representar los siguientes fonemas:
El dígrafo ch representa el fonema /ch/: chaleco, chichigua. El dígrafo ll tiene el fonema /ll/ o el fonema /y/ en hablantes yeístas: llavero, ajillo. El dígrafo gu funciona como el fonema /g/ ante e, i: ceguera, águila. El dígrafo qu representa el fonema /k/ ante e, i: banquete, adoquinar. El dígrafo rr funciona como el fonema /rr/ cuando tiene sonido vibrante mútiple y está entre vocales: carro, perro.
¿La ch y la ll no son letras? Letras son los signos simples o básicos, es decir, los que tienen un solo elemento. En el alfabeto se incluyeron solamente las unidades mínimas del sistema gráfico (a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l,...). Por esta razón los dígrafos ch y ll, que tienen dos componentes, ya no se consideran letras del abecedario español, pero esto no indica que han desaparecido de su sistema: continúan empleándose en las voces que necesiten los fonemas que representan esos dígrafos.
Los fonemas representados por grafemas o letras son cinco vocálicos y diecinueve consonánticos. En total el abecedario tiene veinticuatro fonemas. (F)
FUENTES: Ortografía de la lengua española (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española; Herramental de lectura y escritura académica (2016), de Narcisa Cedeño Viteri y Piedad Villavicencio Bellolio.
La Real Academia Española (RAE)cambió el significado de la palabra 'fácil'. Ahora, la definición publicada señala que es "una persona que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales".
Es decir, indistintamente de su sexo, 'una persona fácil' va estar presta a tener intimidad sin inconvenientes, según indica esta institución que regula el idioma español.
El cambio se da luego de que un grupo de mujeres le cuestionó a la RAE el porqué de la anterior definición que solo se limitaba a calificar así a las mujeres y no a los hombres.
Tras esta polémica, la RAE dijo que la acepción iba a "estar abierta a revisión" y sí lo que lo hizo.
El argumento que utilizó la RAE para sustentar la razón de la pasada definición de 'fácil' consistía en que "es una obligación del diccionario registrar las voces o expresiones que usan o han usado los hablantes y que pueden aparecer en textos escritos en español".
Este caso no es el primero en que la RAE se rectifica. Antes, se definía como 'sexo débil' a un "conjunto de las mujeres". Sin embargo, luego de varios reclamos, se añadió que la definición se utiliza con "intención despectiva o discriminatoria".