Translate

sábado, 28 de abril de 2018

ESTOICISMO MODERNO

Más Séneca y menos ansiolíticos

Más Séneca y menos ansiolíticos

Vanidad sin control, obsesión por la seguridad, aceleración tecnológica, ... ¿Qué tiene

que decir el renovado interés editorial por el estoicismo sobre el mundo en el que vivimos?

Cultiva el espíritu porque obstáculos no faltarán. El consejo de Confucio podría haberlo firmado cualquiera de los filósofos estoicos. Una versión moderna de esta máxima se la debemos a Woody Allen: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”. Un poeta barcelonés la remató con un verso lapidario sobre el inexorable juicio del tiempo: “Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde”. Esos son, a grandes rasgos, los tres vértices del estoicismo antiguo, que parece resurgir en nuestros días. ¿Se trata de un espejismo? Las sociedades modernas se encuentran dominadas por la rentabilidad tecnocrática del selfie, la autoindulgencia (todo nos lo merecemos, sobre todo si hay desembolso) y el capricho. Se trata de fabricar un ego frágil e injustificadamente vanidoso. Una situación que supuestamente podría remediar una buena dosis de estoicismo. Dado que no podemos controlar lo que nos pasa y vivimos totalmente hacia afuera, atemorizados y estresados, dado que somos más circunstancia que nunca, quizá pueda ayudarnos esta antigua filosofía que inspiró a Marco Aurelio, un hombre que, dada su posición, conoció el estrés mejor que nadie.
Pero en ese desplazamiento, en esa búsqueda de inspiración en el pasado grecolatino, se corre el riego de confundir, y de hecho se hace, estoicismo con voluntarismo, tan vigente y puritano. La cultura del esfuerzo y la búsqueda del éxito dominan las sesiones de coaching, que es, según sus proponentes, el arte de ayudar a otras personas a cumplir sus objetivos o a “llenar el vacío entre lo que se es y lo que se desea ser”. No cabe mayor traición al legado estoico. El voluntarismo reseca el alma y uno de los fines del estoicismo es recrearla. Lo que llamamos “retos” o “metas” no son sino anteojeras que no permiten ver más que un único aspecto de la realidad y uno acaba estrellando el avión contra la montaña, como en el caso de Germanwings. Esas metas nos trabajan por dentro y parecen diseñadas para excluir la contemplación y la observación atenta y desinteresada. Frente a la tiranía de la meta, los estoicos pretendían desembarazarse de pasiones demasiado apremiantes y acaparadoras. De hecho, uno de sus signos distintivos fue considerar la poesía como medio legítimo de conocimiento. La lírica nos mantiene en una actitud abierta y nada sabe de metas y objetivos. La poesía era para los estoicos, sobre todo la de Homero, genuina paideia. Entender esto requiere ganar una libertad interior, no estar eternamente abducidos por el circo o las pantallas, una independencia moral, no la opinión general o el vocerío de Twitter, y trascender la dependencia de la persona respecto a su parte animal (en el supuesto de que el hombre es ese ser singular que, como decía Novalis, vive al mismo tiempo dentro y fuera de la naturaleza). Con ese “cuidado de sí”, que Marco Aurelio llamaba meditaciones, era posible lograr una autarquía ética que tendría una importancia decisiva en el pensamiento político griego.
No quedan muy lejos algunos ejemplos de estoicismo moderno. Wittgenstein cuenta que de joven experimentó esa sensación de que “nada podía ocurrirle”. Era un modo de decir que, ocurriera lo que le ocurriera (una bala perdida, un cáncer), sabría aprovechar la experiencia. Una actitud que le permitió asumir el puesto de vigía en medio del fuego cruzado durante la primera gran guerra. Algo parecido encontramos en Simone Weil, siempre arriesgándose, ya fuera en la fábrica de la Renault o en los hospitales de Londres, con la humildad como valor supremo, que hace que el ego no apague la llama de lo divino. Curiosamente, la actitud de estos dos grandes filósofos, en los que reviven los viejos ideales grecolatinos, contrasta con algunas obsesiones actuales. Desde el miedo al propio cuerpo, que requiere un examen continuado, hasta la obsesión por la seguridad (to feel safe, to feel at home). Como si un escáner o un refugio pudieran otorgar esa tranquilidad, como si hubiera que encerrarse para sentirse seguro. Mientras un mandatario reciente se preguntaba cuánto dinero necesitaba para sentirse seguro y, al no hallar la cifra, se consagró a amontonar capitales, Wittgenstein se exponía en la trinchera y Weil en la columna de Durruti.
El estoicismo supone, como apuntó Zambrano, la recapitulación fundamental de la filosofía griega. En este sentido fue y es tanto un modo de vida como un modo de estar en el mundo. Zenón de Citio, natural de la colonia griega de Chipre, figura como fundador de la escuela. Tenían algo en común con los cínicos, sobre todo la vida frugal y el desprecio de los bienes mundanos, y reflexionaron sobre el destino y la relación entre naturaleza y espíritu. Hubo un estoicismo medio (platónico, pitagórico y escéptico), pero los que dieron fama a la escuela fueron sus representantes romanos: un emperador, un senador y un esclavo. Todos ellos surgieron, como ahora, al abrigo del Imperio. Aquel imperio era militar, el de hoy es tecnológico. Imaginen ustedes a Zuckerberg abrazando el estoicismo; pues bien, eso es lo que hizo el emperador Marco Aurelio. Séneca nació en la periferia del Imperio, en la colonia bética de Hispania, pero fue una figura fundamental de la política en Roma, senador con Calígula y tutor de Nerón. Epicteto había llegado a la ciudad siendo un esclavo. Cuando fue liberado fundó una escuela, y aunque, siguiendo el ejemplo de Sócrates, no escribió nada, sus discípulos se encargarían de transmitir su legado.
Moralistas y contemplativos, todos ellos defendieron la vida virtuosa, la imperturbabilidad y el desapasionamiento, sentimientos todos ellos muy poco rentables para una sociedad del entretenimiento. El estoicismo conquistó gran parte del mundo político-intelectual romano, pero, a diferencia del 15-M, no cristalizó en “partido”, sino que se decantó en norma de acción y su influencia alcanzaría a grandes filósofos como Plotino o Boecio. No entraremos a describir su refinada lógica, pero merece la pena recordar que la subordinaban a la ética. Al contrario de hoy, al menos en el mundo financiero, donde el algoritmo domina la moral. Destaca en ella su doctrina de los indemostrables, probablemente de origen indio. Concebían el alma como un encerado donde se graban las impresiones. De ellas surgen las certezas (si el alma acepta la impresión) y los interrogantes (si es incapaz de ubicarla). Para los estoicos, el mundo era, como para nosotros, sustancialmente corporal, pero su física no niega lo inmaterial. Concibe la naturaleza como un continuo dinámico, cohesionado por el pneuma, un aliento frío y cálido, compuesto de aire y fuego. Heredaron de Heráclito el fuego como principio activo y primordial, del que han surgido el resto de los elementos y al que regresarán. Como el humor o el llanto, el pneuma no se desplaza, sino que se “propaga”, contagiando alegría o enfermedad.
Hoy no estaría de más poner en práctica algunos de sus principios. El imperativo ético de vivir conforme a la naturaleza, que nuestro planeta agradecería. El ejercicio constante de la virtud, o eudemonía, que permite el desprendimiento. Y, finalmente, lo que Nietzsche llamó el amor fati, la aceptación y querencia del propio destino, remedio eficaz para todo aquello que produce desasosiego. No puede decirse que estos principios proliferen en nuestros días. Si un viejo estoico pudiera asomarse a nuestro tiempo, vería, en las grandes desigualdades propiciadas por la economía financiera, un descuido de sí, un olvido de esa autonomía moral que evita que se desaten emociones como el miedo y la vanidad, que crean la codicia. Emociones contrarias a la razón del mundo que, en nuestro caso, es la razón del planeta.

sexta-feira, 27 de abril de 2018

FUNDÉU - FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Resultado de imagem para fundéu

mezzosoprano,

 junto y en cursiva

Recomendación urgente del día
El italianismo mezzosoprano se escribe en minúscula, en cursiva y en una sola palabra.
En los medios de comunicación se pueden encontrar casos como «La mezzo-soprano Paula Murrihy es su intérprete en el primer reparto», «Se contará con la presencia de la soprano Elodie Fonnard y la Mezzo-Soprano Célia Stroom» o «Ella ha seguido cursos con la mezzo soprano Sophie Roland».
Según el Diccionario de la lengua española, el término mezzosoprano hace referencia tanto a la ‘voz intermedia, en su registro, entre la de soprano y la de contralto’ como a la ‘persona que tiene este tono vocal’.
Al tratarse de un extranjerismo que no se ha adaptado a la lengua española, su grafía correcta es mezzosoprano, en cursiva. Además, se escribe sin guion ni espacios intermedios y en minúscula, puesto que es un nombre común.
El acortamiento mezzo es una alternativa igualmente válida con este mismo significado.
De esta manera, en los ejemplos anteriores habría sido más adecuado escribir «La mezzosoprano Paula Murrihy es su intérprete en el primer reparto», «Se contará con la presencia de la soprano Elodie Fonnard y la mezzosoprano Célia Stroom» y «Ella ha seguido cursos con la mezzo Sophie Roland».
 
F_jMfDFi_biggerEsta recomendación es adaptación de la publicada originalmente por Fundéu Guzmán Ariza para los medios y profesionales de la República Dominicana:mezzosoprano, mejor que mezzo-soprano.

TRADUCCIÓN

Foto principal del artículo 'El arte de la traducción y la inteligencia artificial aplicada al lenguaje'



El arte de la traducción y la inteligencia artificial aplicada al lenguaje

quinta-feira, 26 de abril de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

denunciante,

mejor que

whistleblower

Recomendación urgente del día
El sustantivo denunciante es una alternativa al anglicismo whistleblower.
En los medios de comunicación pueden verse frases como «España se encuentra entre los 7 países de la Unión Europea que peor protegen a los “whistleblowers”», «Christopher Wylie, exempleado de la empresa transformado en whistleblower, espetó que Cambridge Analytica es una mercenaria» o «Un whistleblower dio a conocer que la empresa había obtenido de manera ilegal datos personales de 50 millones de usuarios».
En el contexto de las prácticas de anticorrupción, el término inglés whistleblower se emplea para aludir a quienes, por su relación con una empresa —empleados, exempleados, consultores…— tienen conocimiento de infracciones y deciden denunciarlas, bien a través de cauces internos, bien a la autoridades o incluso ante los medios de comunicación.
Esta figura tiene un significado más específico que filtrador, ya que, mientras que este puede haber filtrado cualquier información, como la fecha de lanzamiento de un producto, el término whistleblower se aplica exclusivamente a quien denuncia irregularidades o prácticas ilegales.
Dado que otras alternativas como delator chivato tienen un matiz peyorativo, resulta preferible traducir whistleblower como denunciante, que es de hecho el término empleado por el Parlamento Europeo.
Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «España se encuentra entre los 7 países de la Unión Europea que peor protegen a los denunciantes», «Christopher Wylie, exempleado de la empresa transformado en denunciante, espetó que Cambridge Analytica es una mercenaria» y «Un denunciante dio a conocer que la empresa había obtenido de manera ilegal datos personales de 50 millones de usuarios».
En este sentido, se recomienda traducir whistleblowing como denuncia y, si es necesario especificar, denuncia de irregularidades denuncia de prácticas corruptas.

quarta-feira, 25 de abril de 2018

DIA DEL LIBRO

El libro, ese reflejo­ de la condición humana­

SABERES, LOGROS, VANIDADES Y ERRORES, APUNTADOS EN PAGINAS CELEBRES­



COMUNISMO

La RAE y el comunismo

Desde El Club de los Viernes instamos a la RAE a que en la próxima edición del Diccionario se añada el adjetivo 'totalitario' a la definición de 'comunismo'.

Cordon Press
A diferencia de lo que sucede con el fascismo y el nacionalsocialismo, el Diccionario de la Lengua Española (DLE) de la Academia (RAE) no define el comunismo como un "sistema político de carácter totalitario". Si realizamos una consulta en la versión digital del DLE, encontramos que se omite en todo momento y para todas las acepciones de comunismo la identificación con el totalitarismo.
Es evidente que hay un tratamiento asimétrico en la adjetivación de los totalitarismos. Es evidente también que, en los casos de nacionalsocialismofascismo y comunismo, y en muchos otros, la definición trasciende la mera cuestión gramatical. En El Club de los Viernes hemos tomado la iniciativa de plantear al Instituto de Lexicografía de la RAE que incluya el adjetivo totalitarioen la definición del comunismo. Un sistema político, en este caso el comunismo, no debe definirse tan solo por sus pretendidos objetivos, sino también, y sobre todo, por sus realidades. De manera que no podemos limitarnos a entender el comunismo como una "doctrina que establece una organización social en que los bienes son propiedad colectiva", que es como la RAE lo define en su primera acepción, ya que estaríamos haciendo omisión delas catastróficas consecuencias que ha tenido para la Humanidad.
Son entre 100 y 110 millones, según los estudios más completos, las muertesque se atribuye a la implantación de las ideas comunistas, cuyo embrión está en los trabajos de Karl Marx y en su Manifiesto de 1848. Décadas después, la expansión mundial de la peste comunista tendría como punto de partida el triunfo del golpe de Estado bolchevique en la Rusia de 1917 y la instauración del régimen criminal más longevo que jamás haya conocido el hombre, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
A día de hoy, el Instituto de Lexicografía de la RAE se limita, deliberadamente o no, a definir y caracterizar el comunismo apartando la práctica de la teoría; pero tratar semántica y léxicamente al comunismo como una mera teoría económico-social amputa su dimensión criminal y oculta su degeneración última, el totalitarismo, lo que da lugar a una interpretación falaz, insuficiente o incompleta, del mismo, en el mejor de los casos, y, en el peor, al fraude intelectual.
El comunismo es la antítesis de la libertad, aunque no lo haya asumido en su totalidad la sociedad española, en la que hay sectores negacionistas procomunistascomo existen en otros países europeos personas que niegan la naturaleza criminal del nacionalsocialismo. Esos sectores negacionistas procomunistas, siempre bajo una falsa bondad almibarada por la corrección política de su lenguaje, hacen fuerza para que las instituciones democráticas o académicas no juzguen al comunismo como lo que es, o al menos para que no lo equiparen con el nacionalsocialismo, ideología con la que comparte, precisamente, el socialismo.
Por eso en 2009 todas las izquierdas de nuestro país pusieron el grito en el cielo tras el intento de la RAE de definir al comunismo como totalitario. Por razones veladas a la opinión pública, la Academia finalmente desistió.
Nueve años más tarde, desde El Club de los Viernes instamos a la RAE a que en la próxima edición del DLE se añada el adjetivo totalitario a la definición de comunismo. Es una reclamación justa. No en vano más de 100 millones de personas han muerto a causa de esa ideología totalitaria.

REDACCIÓN DE CARTELES Y ANUNCIOS

Redacción de carteles y anuncios

Resultado de imagem para CARTELES Y ANUNCIOS
En carteles y anuncios (sean informativos o publicitarios) el mensaje se transmite y organiza a menudo por medio de la disposición gráfica y espacial de los elementos, con frecuencia incluso más que mediante recursos meramente ortográficos como puntos, comas, mayúsculas, etc. Idénticos principios pueden aplicarse al etiquetado de productos, así como a los paneles informativos de tráfico, etc.
La disciplina que estudia las señalizaciones se llama señalética.

Índice

 [ocultar]

[editar]1 Diseño

Consecuencia de lo dicho es que hay que cuidar cómo se presenta la información. Por ejemplo, un cartel con el siguiente aviso, aun siendo lingüísticamente correcto, podría no entenderse adecuadamente:
EN ESTA PLAYA NO ESTÁ
PERMITIDO BAÑARSE
Carteles así a menudo obedecen a la falta de espacio, pero lo adecuado es intentar reformular el texto o disponerlo de otro modo:
EN ESTA PLAYA ESTÁ
PROHIBIDO BAÑARSE
A la hora de combinar tamaños, hay que tener en cuenta que los carteles suelen verse a cierta distancia, por lo que normalmente lo primero que se lee es el texto más grande (y si son personas con problemas en la vista, puede ser incluso el único) y solo después se continúa con el contexto.
Los saltos de línea pueden también influir en la interpretación. Por ejemplo, compárense los siguientes dos textos en una etiqueta de un producto:
JABÓN SUAVIZANTE PARA NIÑOS
CON CEPILLO
frente a
JABÓN SUAVIZANTE
PARA NIÑOS CON CEPILLO
En una primera lectura de la segunda versión puede parecer que son los niños los que tienen cepillos. Incluso la adición de una coma tras «NIÑOS» podría ser insuficiente para la descodificación rápida del mensaje. Idéntico cuidado ha de tenerse si se cambia el orden del texto (la mejor división es jabón suavizante con cepillo / para niños).
La OLE precisa (pp. 515-516):
Existen ámbitos especiales como la publicidad o el diseño gráfico, en los que [...] no solo es relevante lo que se transmite, sino también la forma o apariencia del mensaje. Se busca, con ella, llamar la atención del receptor [...] o, simplemente, producir un efecto artístico o estético. Para conseguirlo, los publicistas y diseñadores gráficos emplean todos los recursos lingüísticos y gráficos a su alcance (figuras retóricas, juegos de palabras, clases de letra, colores, tamaños, etc.), entre los que cumple un papel no menor al desvío o la transgresión de las normas que regulan el uso común del lenguaje. [...] En general, estos usos desviados, siempre que se apliquen con sentido y mesura, son admisibles como recursos expresivos o estilísticos, pero conviene tener presente que su utilización abusiva e indiscriminada puede crear desconcierto e inseguridad en los hablantes en relación con la norma lingüística. Se recomienda, por ello, sopesar bien antes si el fin buscado compensa los posibles perjuicios causados a la herramienta lingüística.

[editar]2 Redacción

En la redacción, son muy frecuentes las estructuras sin verbo (No fumarCuidado con el sueloMangua de incendios, etc.). Por tanto, no todo rótulo o anuncio sin verbo ha de llevar necesariamente coma elíptica.
Al ser textos muy cortos, ha de prestarse especial atención a las posibles ambigüedades. Particularmente problemáticas son voces como reservado, restringido, limitado..., que podrían interpretarse de modos opuestos en casos como Acceso restringido al personal. Este letrero está dirigido sobre todo a quienes no son parte del personal, y la redacción por tanto ha de hacerse pensando en ellos: Prohibido el paso excepto al personal o incluso Solo personal, si fuera este el caso (o bien Prohibido el paso al personal en el caso opuesto).
En los paneles de tráfico, además, el tiempo para su lectura es limitado, por lo que la falta de claridad puede convertirse en un problema serio.

[editar]3 Enlaces externos

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...