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sexta-feira, 21 de junho de 2013

RATA TOPO LAMPIÑA

Desvelado el secreto del único mamífero inmune al cáncer

Un equipo de investigadores de la Universidad de Rochester (Nueva York) ha desvelado el mayor secreto de las ratas topo lampiñas: el motivo de su inmunidad al cáncer. Se abre una nueva y prometedora vía de estudio para la prevención del cáncer en humanos.


EL IMPARCIAL21-06-2013


Como muchos de los grandes descubrimientos, ocurrió casi por casualidad. El equipo científico de la Universidad de Rochester (Nueva York), capitaneado por el biólogo Andrei Seluanov, continuaba en 2009 sus investigaciones sobre la rata topo lampiña, ese fenómeno de la naturaleza que, curiosas actitudes sociales aparte, parece ser inmune al cáncer y tiene una esperanza de vida muy por encima de la de cualquier otro roedor.

Al intentar estudiar los fibroblastos —un tipo de molécula del tejido conjuntivo- de la rata topo, el caldo de cultivo de las células en el laboratorio se volvía viscoso, hasta el punto de atrancar el desagüe. Una especie de olfato científico obsesionó al doctor Seluanov con esa sustancia pegajosa, con descubrir por qué los fibroblastos de las ratas lampiñas hacían reaccionar así al caldo, con revelar si tras esa mutación viscosa podía esconderse el secreto que llevaban más de una década buscando: la resistencia de las ratas topo al cáncer.

Cuatro años después, aquella intuición ha llevado a los investigadores de Seluanov a buen puerto. Según publica la revista Nature, es una secreción azucarada de las células de las ratas lampiñas las que impiden la propagación de tumores. Descubierto el foco de protección, se abre un abanico de posibilidades de indagación y desarrollo, pero el propio líder del estudio con estas ratas topo ya ha advertido de que la futura aplicación en la lucha contra el cáncer es humanos es muy probable.

Las apariencias engañan
Las ratas topo lampiñas o desnudas tienen una apariencia frágil, desagradable incluso. Más relacionadas con los puercoespines que con las ratas, es uno de los únicos mamíferos del mundo considerados eusociales, es decir que, como las hormigas o las abejas, se rigen por una estructura perfectamente jerárquica a base de castas y con una única reina como autoridad y centro de cría. Por cierto, que de frágiles nada. El animalillo soporta el ácido sin dolor y el picante extremo de una guindilla. Vive en el subsuelo, con una cantidad ínfima de oxígeno y sobredosis de CO2. Además, mientras que un ratón de tamaño similar, con el 98% de los genes idénticos, no vive nunca más de cuatro años, la rata topo lampiña puede cumplir hasta 32 primaveras sin cuidados específicos. Por último, se ha observado su inmunidad al cáncer.

No es de extrañar que, con la apasionante estampa que dibuja esta radiografía, sumamente superficial, del también conocido como ratopín, el biólogo Andrei Seluanov se haya dedicado a estudiarlos durante los últimos diez años. A pocos metros de su laboratorio de la Universidad de Rochster, Seluanov dirige un centro especialmente acondicionado para sus 80 ratas lampiñas. Ahora ha conseguido desvelar su secreto mejor guardado: el motivo biológico de su resistencia a los tumores cancerígenos.

Azúcar
Al desatascar las tuberías del laboratorio de Rochester, el equipo de Seluanov pronto descubrió el motivo del atasco: la sustancia pegajosa en la que se había convertido el caldo de cultivo celular estaba cargada de un azúcar llamado ácido hialurónico (Ha).

La primera hipótesis era, entonces, que las moléculas de Ha presentes en los fibroblastos formaban en las células de las ratas una ’jaula’ ajustada, evitando que las células tumorales puedan multiplicarse sin control, motivo de la aparición del cáncer, y “pellizcando” los pre-cánceres de raíz.

Los experimentos en laboratorio confirmaron este extremo. Los investigadores cultivaron células de rata topo a las que bloquearon el gen que codifica el Ha y aumentaron los niveles de una proteína que recicla el azúcar. Al insertar estas células, carentes de su ’jaula de azúcar’, bajo la piel de los ratones, muchos de ellos desarrollaron tumores cancerígenos nunca detectados de forma natural en una década de investigación.

Aplicaciones futuras
Aún falta por comprobarse si es esta alta producción de Ha el único factor que induce a la inmunidad al cáncer o hay en la biología de estos fascinantes animales otros mecanismos que favorecen su resistencia. Sin embargo, este descubrimiento, de forma aislada, ya supone un importante impulso a la investigación sobre el cáncer que se va a desarrollar en los próximos años.

De momento, Seluanov ha informado de que se va a empezar a investigar con esta nueva línea en la prevención del cáncer en ratones de laboratorio, implantando a los animales mediante técnicas de ingeniería genética moléculas de Ha como las de las ratas topo lampiñas.

Según el investigador principal, los fármacos ya existentes que conducen a la producción de moléculas de Ha pueden ser algún día beneficiosos en la prevención de los cánceres humanos.

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