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sexta-feira, 10 de dezembro de 2010

La Sabiduría de la Srta. Maynell

Autor desconocido
John Blanchard se levantó del banco, enderezando la chaqueta de su uniforme y observó a las personas haciendo su camino a través de la Grand Central Station. Él buscó la muchacha cuyo corazón él conocía, pero el rostro no: ¡la muchacha con la rosa!
Su interés por ella había comenzado treinta meses antes, en una biblioteca de Florida. Sacando un libro de la estantería, él se quedó intrigado, no con las palabras del libro, pero si con las notas hechas con lápiz en los márgenes. La escritura suave reflejaba un alma profunda y una mente brillante. En el frente del libro, él descubrió el nombre del primero propietario: Srta. Hollis Maynell. Con tiempo y esfuerzo él localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York. Él le escribió una carta, presentándose y convidándola a escribirse con él.
La semana siguiente él embarcó en un navío para servir en la II Guerra Mundial. Durante el año siguiente, mes a mes ellos desenvolvieron el conocimiento uno del otro a través de sus cartas. Cada carta era una semilla cayendo en un corazón fértil. Un romance de compañerismo. Blanchard pidió una fotografía, pero ella se rehusó... Ella pensaba que si, realmente, él tuviera interés en ella, su apariencia no importaría...
Cuando finalmente llegó el día en que él retornó de Europa, ellos marcaron su primer encuentro - 7 de la noche en la Grand Central Station en Nueva York. "Usted me reconocerá", ella escribió, "por la rosa roja que estaré usando en la solapa". Entonces, a las 7:00 él estaba en la estación procurando por una muchacha cuyo corazón él amaba, pero cuyo rostro él nunca había visto.
Voy a dejar al sr. Blanchard decirle lo que sucedió: "Una joven se aproximó a mí. Su figura era alta y delgada. Sus cabellos rubios caían delicadamente sobre sus hombros; sus ojos eran verdes como el agua. Su boca era pequeña; sus labios carnosos y su mentón tenía una firmeza delicada. Su traje verde pálido era como si la primavera hubiera llegado.
Yo me dirigí hacia ella, enteramente olvidado de percibir que la misma no estaba usando una rosa. Como yo me moví en su dirección, una pequeña y provocativa sonrisa, curvó sus labios. "¿Yendo para el mismo lugar que yo marinero?", ella murmuró. Casi incontrolablemente di un paso para aproximarme a ella, y entonces yo vi a Hollis Maynell.
Ella estaba parada casi que exactamente atrás de la muchacha. Una mujer ya pasada de los 50 años, ella tenía sus cabellos grises enrollados en un rodete sobre un viejo sombrero. Ella era más que gordita, sus pies compactos calzaban zapatos de tacos bajos.
La muchacha de verde siguió su camino rápidamente. Yo me sentí como se hubiera sido dividido en dos, tan fuerte era mi deseo de seguirla y tan profundo era el deseo por aquella mujer cuyo espíritu, verdaderamente, me acompañara y me sostuviera a través de todas mis tribulaciones.
¡Y entonces ella paró! Su rostro pálido y gordito era delicado y sensible, sus ojos grises tenían un calor y simpatía centellantes. Yo no hesite... Mis dedos aseguraron la pequeña y gastada tapa de cuero azul del libro que la identificó para mí. Esto podía no ser amor, pero podría ser algo precioso. Tal vez más que amor, una amistad por la cual yo estaría para siempre lleno de gratitud.
Yo incliné mis hombros, la saludé mostrando el libro para ella, aún pensando, cuando hablaba, en la amargura de mi desilusión:
"Soy el Teniente John Blanchard, e usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy feliz que la haya podido encontrar. ¿Puedo invitarla a cenar?" El rostro de la mujer se abrió en una tolerante sonrisa:
"Yo no sé lo que está sucediendo", respondió ella, "aquella joven de vestido verde que acabó de pasar me pidió que me colocara esta rosa en el saco. Además me dijo que, si usted me convidara para cenar, yo le debería decir que ella estaría esperando por usted en el restaurante de la esquina. ¡Me dijo que esto era un tipo de prueba!"
No me parece difícil, para mí, comprender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell.
¡La verdadera naturaleza del corazón de una persona es vista por la manera como ella responde a lo que n
o es atrayente!

A Sabedoria
da Srta. Maynell
Autor desconhecido
John Blanchard levantou do banco, endireitando a jaqueta de seu uniforme e observou as pessoas fazendo seu caminho através da Grand Central Station. Ele procurou pela garota cujo coração ele conhecia, mas o rosto não: a garota com a rosa!
Seu interesse por ela havia começado trinta meses antes, numa biblioteca da Flórida. Tirando um livro da prateleira, ele se pegou intrigado, não com as palavras do livro, mas com as notas feitas a lápis nas margens. A escrita suave refletia uma alma profunda e uma mente cheia de brilho. Na frente do livro, ele descobriu o nome do primeiro proprietário: Srta. Hollis Maynell. Com tempo e esforço ele localizou seu endereço. Ela vivia em New York. Ele escreveu-lhe uma carta, apresentando-se e convidando-a corresponder-se com ele.
Na semana seguinte ele embarcou num navio para servir na II Guerra Mundial. Durante o ano seguinte, mês a mês eles desenvolveram o conhecimento um do outro através de suas cartas. Cada carta era uma semente caindo num coração fértil. Um romance de companheirismo. Blanchard pediu uma fotografia, mas ela recusou... Ela pensava que se, realmente, ele se importasse com ela, sua aparência não importaria...
Quando finalmente chegou o dia em que ele retornou da Europa, eles marcaram seu primeiro encontro - 7 da noite na Grand Central Station em New York. "Você me reconhecerá", ela escreveu, "pela rosa vermelha que estarei usando na lapela". Então, às 7:00 ele estava na estação procurando por uma garota cujo coração ele amava, mas cuja face ele nunca havia visto.
Vou deixar o sr. Blanchard dizer-lhe o que aconteceu: "Uma jovem aproximou-se de mim. Sua figura era alta e magra. Seus cabelos loiros caíam delicadamente sobre os seus ombros; seus olhos eram verdes como água. Sua boca era pequena; seus lábios carnudos e seu queixo tinha uma firmeza delicada. Seu traje verde pálido era como se a primavera tivesse chegado.
Eu me dirigi à ela, inteiramente esquecido de perceber que a mesma não estava usando uma rosa. Como eu me movi em sua direção, um pequeno provocativo sorriso, curvou seus lábios. "Indo para o mesmo lugar que eu marinheiro?", ela murmurou. Quase incontrolavelmente dei um passo para junto dela, e então eu vi Hollis Maynell.
Ela estava parada quase que exatamente atrás da garota. Uma mulher já passada dos 50 anos, ela tinha seus cabelos grisalhos enrolados num coque sobre um chapéu gasto. Ela era mais que gorducha, seus pés compactos confinavam em sapatos de saltos baixos.
A garota de verde seguiu seu caminho rapidamente. Eu me senti como se tivesse sido dividido em dois, tão forte era meu desejo de segui-la e tão profundo era o desejo por aquela mulher cujo espírito, verdadeiramente, me acompanhara e me sustentara através de todas as minhas atribulações.
E então ela parou! Sua face pálida e gorducha era delicada e sensível, seus olhos cinzas tinham um calor e simpatia cintilantes. Eu não hesitei... Meus dedos seguraram a pequena e gasta capa de couro azul do livro que a identificou para mim. Isto podia não ser amor, mas poderia ser algo precioso. Talvez mais que amor, uma amizade pela qual eu seria para sempre cheio de gratidão.
Eu inclinei meus ombros, cumprimentei-a mostrando o livro para ela, ainda pensando, enquanto falava, na amargura do meu desapontamento:
"Sou o Tenente John Blanchard, e você deve ser a Srta. Maynell. Estou muito feliz que tenha podido me encontrar. Posso lhe oferecer um jantar?" O rosto da mulher abriu-se num tolerante sorriso:
"Eu não sei o que está acontecendo", ela respondeu, "aquela jovem de vestido verde que acabou de passar me pediu para colocar esta rosa no casaco. Ainda me disse que, se você me convidasse para jantar, eu deveria lhe dizer que ela estaria esperando por você no restaurante de esquina. Disse-me que isso era um tipo de teste!"
Não parece difícil, para mim, compreender e admirar a sabedoria da Srta. Maynell.
A verdadeira natureza do coração de uma pessoa é vista na maneira como
ela responde ao que não é atraente
www.vivercomalma.com.br

quinta-feira, 9 de dezembro de 2010

BOAS FESTAS!




2010 llega a su fin. Desde nuestro atril de traducción saludamos a todos los amigos con los mejores deseos de ¡FELICES FIESTAS ! y de un 2011 pleno de ¡PAZ, AMOR Y MUCHA LUZ!

FELIZ NATAL!
BOAS FESTAS!
!FELIZ NAVIDAD!
¡FELICES FIESTAS!
¡Vy'apave heñói!
¡Vy'apave ary pyahu!
¡TEREVY´AITE ARETÉPE!
¡Allinlla Raymi!

quinta-feira, 21 de outubro de 2010

APRENDÍ...


APRENDIZADO




Aprendi… que na vida tudo está disponível para nós e mais que disponível, nos esperando com ânsias, somos nós os que
desconhecendo nosso próprio poder acreditamos que algo o impossibilita de fora.

Aprendi… que o medo sempre vem do amor, bem seja por lealdade a nossa família ou por medo a não ter o amor ou a perder-lo.
O medo é a outra cara do amor.
Aprendi… que se consigo olhar onde está o amor em meu medo… posso ver-lo de outra forma e posso assim amar-me a mim mesmo(a).

Aprendi… que todas as respostas estão em nós mesmos, não importa o que façamos com quem estejamos ou onde vivamos.


Daphne Bolivar Izquierdo



APRENDIZAJE (espanhol)


Aprendí… que en la vida todo está disponible para nosotros y más que disponible, esperándonos con ansias, somos nosotros los que
desconociendo nuestro propio poder creemos que algo lo imposibilita desde afuera.

Aprendí… que el miedo siempre proviene del amor, bien sea por lealtad a nuestra familia o por miedo a no tener el amor o a perderlo.
El miedo es la otra cara del amor.
Aprendí… que si logro mirar donde está el amor en mi miedo… puedo verlo de otra forma y puedo así amarme a mí mismo(a).

Aprendí… que todas las respuestas están en nosotros mismos, no importa lo que hagamos, con quien estemos o donde vivamos.


Daphne Bolivar Izquierdo

quarta-feira, 20 de outubro de 2010

QUAL É A MELHOR RELIGIÃO?



Breve diálogo entre o teólogo brasileiro Leonardo Boff e o Dalai Lama
Leonardo Boff: No intervalo duma mesa redonda sobre religião e paz entre os povos, na qual ambos (eu e o Dalai Lama) participávamos, eu, maliciosamente, mas também com interesse teológico, lhe perguntei em meu inglês defeituoso:
“Sua Santidade, Qual é a melhor religião?” (Your holiness, what’s the best religion?)
Esperava que respondesse: “O budismo tibetano” ou “as religiões orientais muito mais antigas que o cristianismo…”
O Dalai Lama fez uma pequena pausa, sorriu, me olhou fixamente aos olhos, o que me desconcertou um pouco porque eu sabia da malícia contida na pergunta, e afirmou:
“A melhor religião é aquela que te aproxima mais a Deus, ao infinito. É aquela que te faz melhor.”
Para sair da perplexidade diante de tão sábia resposta, perguntei:
“Que é o que me faz melhor?”
Ele respondeu:
“Aquilo que te faz mais compassivo, mais sensível, mais desapegado, mais amoroso, mais humanitário, mais responsável, mais ético… A religião que consiga fazer isso de você, é a melhor religião.”
Calei maravilhado, e até o dia de hoje estou ruminando sua resposta sábia e irrefutável.
Não me interessa, amigo, tua religião ou se tens ou não tens religião.
O que realmente me importa é tua conduta diante de teu semelhante, de tua família, de teu trabalho, de tua comunidade, diante do mundo.
Lembremos: “O Universo é o eco de nossas ações e nossos pensamentos”.
A lei da ação e reação não é exclusiva da Física. É também das relações humanas. Se eu atuo com o bem, receberei o bem. Se atuo com o mal, receberei o mal. Aquilo que nossos avós nos disseram é a mais pura verdade: “terás sempre o dobro daquilo que desejares aos outros”.
Ser feliz não é questão de destino. É questão de eleição.

Breve diálogo entre el teólogo brasileño Leonardo Boff y el Dalai Lama
Leonardo Boff: En el intervalo de una mesa redonda sobre religión y paz entre los pueblos, en la cual ambos (yo y el Dalai Lama) participábamos, yo, maliciosamente, más también con interés teológico, le pregunté en mi inglés defectuoso:
“Su Santidad, ¿Cual es la mejor religión?” (Your holiness, what’s the best religion?)
Esperaba que dijera: “El budismo tibetano” o “las religiones orientales mucho más antiguas que el cristianismo…”
El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, me miró fijamente a los ojos, lo que me desconcertó un poco porque yo sabía la malicia contenida en la pregunta, y afirmó:
“La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al infinito. Es aquella que te hace mejor.”
Para salir de la perplejidad delante de tan sabia respuesta, pregunté:
“¿Qué es lo que me hace mejor?”
Él respondió:
“Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético… La religión que consiga hacer eso de ti, es la mejor religión.”
Callé maravillado, y hasta el día de hoy estoy rumiando su respuesta sabia e irrefutable.
No me interesa, amigo, tu religión o si tienes o no tienes religión.
Lo que realmente me importa es tu conducta delante de tu semejante, de tu familia, de tu trabajo, de tu comunidad, delante del mundo.
Recordemos: “El Universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos”.
La ley de acción y reacción no es exclusiva de la Física. Es también de las relaciones humanas. Si yo actúo con el bien, recibiré el bien. Si actúo con el mal, recibiré el mal. Aquello que nuestros abuelos nos dijeron es la más pura verdad: “tendrás siempre el doble de aquello que deseares a los otros”.
Ser feliz no es cuestión de destino. Es cuestión de elección.

terça-feira, 19 de outubro de 2010

GURDJIEFF


Mandamentos de Gurdjieff




1. Fixa tua atenção em ti mesmo, sé consciente em cada instante do que pensas, sentes, desejas e fazes.
2. Termina sempre o que começas.
3. Faz o que estas fazendo o melhor possível.
4. No te acorrentes a nada que ao longo te destrua.
5. Desenvolve tua generosidade sem testemunhas.
6. Trata a cada pessoa como se fosse um parente próximo.
7. Ordena o que tem desordenado.
8. Aprende a receber, agradece cada graça.
9. Cessa de definir-te
10. Não mentas nem roubes, se o fazes mentes y te roubas a ti mesmo.
11. Ajuda a teu próximo sem fazer-lo dependente.
12. Não desejes ser imitado.
13. Faz planes de trabalho e cumpre-os.
14. Não ocupes demasiado espaço.
15. Não faças ruídos nem gestos desnecessários.
16. Se não a tens, imita à fé.
17. Não te deixes impressionar por personalidades fortes.
18. No te apropries de nada nem de ninguém.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzas.
21. Come e dorme o estritamente necessário.
22. Não fales de teus problemas pessoais.
23. Não emitas juízos nem cri¬ticas quando desconheças a maior parte dos fatos.
24. Não estabeleças amizades inúteis.
25. Não sigas modas.
26. Não te vendas.
27. Respeita os contratos que hás assinado.
28. Sé pontual.
29. No invejes os bens ou os êxitos do próximo.
30. Fala só o necessário.
31. Não penses nos benefícios que te vai a procurar tua obra.
32. Nunca ameaces.
33. Realiza tuas promessas.
34. Numa discussão ponte no lugar do outro.
35. Admite que alguém te supere.
36. No elimines, senão transforma.
37. Vence teus medos, cada uno deles é um desejo que se camufla.
38. Ajuda ao outro a ajudar-se a se¬ mesmo.
39. Vence tuas antipatias e acerca-te às pessoas que desejas rejeitar.
40. Não atues por reação ao que digam bom ou mau de ti.
41. Transforma teu orgulho em dignidade.
42. Transforma tua cólera em criatividade.
43. Transforma tua avareza em respeito pela beleza.
44. Transforma tua inveja em admiração pelos valores do outro.
45. Transforma teu ódio em caridade.
46. No te louves nem te insultes.
47. Trata o que não te pertence como se te pertencera.
48. Não te queixes.
49. Desenvolve tua imaginação.
50. Não ordenes só pelo prazer de ser obedecido.
51. Paga os serviços que te dão.
52. Não faças propaganda de tuas obras ou idéias.
53. Não trates de gerar nos outros emoções sobre ti como piedade, admiração, simpati¬a
cumplicidade.
54. No trates de distinguir-te por tu aparência.
55. Nunca contradigas só cala.
56. Não tomes dividas, compra e paga rapidamente.
57. Se ofenderes a alguém, pede perdão.
58. Se o tem ofendido publicamente, desculpa te em público.
59. Se te das conta de que tem dito algo errado, não insistas por orgulho nesse erro e desiste de imediato de teus propósitos.
60. Não defendas tuas idéias antigas só pelo fato de que foi você quem as enuncio.
61. Não conserves objetos inúteis.
62. Não te adornes com idéias aléias.
63. Não te fotografes junto a personagens famosos.
64. Não prestes contas a ninguém, se teu próprio juiz.
65. Nunca te definas pelo que possuis.
66. Nunca fales de ti sem conceder-te a possibilidade de cambiar.
67. Aceita que nada é de você.
68. Quando te perguntem tua opinião sobre algo ou alguém, fala só de suas qualidades.
69. Quando te enfermes, em lugar de odiar esse mal considerá-lo teu mestre.
70. Não olhes com dissimulo, olha fixamente.
71. Não esqueças a teus mortos, mas da um sitio limitado que não lhes permita invadir toda tua vida.
72. No lugar em que habites consagra sempre um sitio ao sagrado.
73. Quando realizes um serviço não destaques teus esforços.
74. Se decides trabalhar para os outros, fazê-lo com prazer.
75. Se duvidas entre fazer e não fazer, arrisca-te e faz.
76. Não trates de ser todo para tu casal; admite que busque em outros o que você não podes dar-lhe.
77. Quando alguém tenha seu público, no acudas para contradizer-lo e roubar-lhe a audiência.
78. Vive dum dinheiro ganho por você mesmo.
79. Não te jactes de aventuras amorosas.
80. Não te vanglories de teus debilidades.
81. Nunca visites a alguém só por ocupar teu tempo.
82. Obtém para repartir.
83. Se estás meditando e chega um diabo, põe esse diabo a meditar…

Mandamientos de Gurdjieff

1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cumplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni cri¬ticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a si¬ mismo.
39. Vence tus antipatí¬as y acercate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatí¬a, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pi¬dele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

segunda-feira, 18 de outubro de 2010

A PONTE PARA O SEMPRE


EL PUENTE PARA EL SIEMPRE



Pensamos que, a veces, no quedó un solo dragón.

No hay más ningún bravo caballero, ni una única princesa que se pasee por las florestas encantadas.

Pensamos, algunas veces, que nuestra era está más allá de las fronteras, más allá de las aventuras. Que el destino ya pasó del horizonte y se fue para siempre.

Es un placer estar engañado.

Princesas y caballeros, hechizos y dragones, misterio y aventura... no existen apenas aquí y ahora, también continúan siendo todo lo que ya existió en éste mundo.

En nuestro siglo, sólo mudaran de ropaje. Las apariencias se tornaron tan insidiosas que las princesas y los caballeros se pueden esconder los unos de los otros, se pueden esconder hasta de sí mismos.

Con todo, los maestros de la realidad aún nos encuentran, en sueños,
para decirnos que nunca perdimos el escudo que precisamos para luchar contra los dragones; que una descarga de fuego azul nos envuelve ahora, a fin de que podamos cambiar al mundo como deseamos.

¡La intuición susurra la verdad!
¡No somos polvo, somos magia!
Cierre los ojos y siga su intuición.
Richard Bach

A PONTE PARA O SEMPRE


Pensamos que, às vezes, não restou um só dragão.

Não há mais qualquer bravo cavaleiro, nem uma única princesa passear por florestas encantadas.

Pensamos, às vezes, que a nossa era está além das fronteiras, além das aventuras. Que o destino já passou do horizonte e se foi para sempre.

É um prazer estar enganado.

Princesas e cavaleiros, encantamentos e dragões, mistério e aventura... não existem apenas aqui e agora, mas também continuam a ser tudo o que já existiu nesse mundo.

Em nosso século, só mudaram de roupagem. As aparências se tornaram tão insidiosas que as princesas e cavaleiros podem se esconder uns dos outros, podem se esconder até de si mesmos.

Contudo, os mestres da realidade ainda nos encontram, em sonhos,
para nos dizerem que nunca perdemos o escudo de que precisamos contra os dragões; que uma descarga de fogo azul nos envolve agora, a fim de que possamos mudar o mundo como desejarmos.

A intuição sussurra a verdade!
Não somos poeira, somos magia!
Feche os olhos e siga sua intuição.
Richard Bach

sábado, 16 de outubro de 2010

DESTINOLOGÍA








É o destino Inelutável?
Autor Lic. Juan Carlos Basconcelos.



É o destino inevitável? Ao menos, desde os enfoques filosóficos e vulgares, nosso destino aparece como algo inevitável. Segundo esta crença, os acontecimentos biográficos, as experiências que cada um experimenta, constituem aspectos dum destino e que o sujeito não pode evitar. Filósofos, leigos, profissionais e pessoas comuns compartem a mesma opinião. Podemos aderir a esta postura “vulgar” e “pré-cientista” sobre nosso destino?. Respondamos este dilema através da história. Na antiguidade, como por exemplo, na Grécia, a vida se regia em sua maior parte, pelas profecias dos oráculos. Os pais, a sociedade, todos, em forma inconsciente, obedeciam aos ditados dos oráculos “sagrados”, porque constituíam mensagens divinas. O determinismo do destino era talhante e ninguém escapava a seu destino. Tal o exemplo de Édipo Rey. Embora, na atualidade, o “Deus” da antiguidade já não é o mesmo. E nosso “Deus” constitui o saber científico. Então, se nosso destino já não é regido -em sua maior parte- pelo “pensamento mítico, religioso ou mágico”, devemos reformular o determinismo de nosso destino. A determinação iniludível de nosso destino tem sofrido trocas. Podemos controlar muitas facetas de nossa vida e os descobrimentos das ciências sociais têm ajudado em muito. O exemplo das psicanálises é claro. O processo de “desmistificação” e a utilização do pensamento científico nos leva a pensar de maneira diferente sobre o conceito do destino. Abandonar este conceito à conceição vulgar, filosófica ou esotérica significa olvidar que a história do ser humano na terra, seus progressos tecnológicos, científicos, humanísticos, etc., constituíram marcos importantes no intento de conquistar o “Destino” do gênero humano num mundo cambiante e complexo. Significa olvidar que o conceito de “Destino” acarreta ademais de sua acepção determinista, um aspecto de câmbio, de transformação, que fora minimizado ou olvidado de forma tendenciosa porque significava um olhar totalizador da história dum sujeito, família ou sociedade. Por tanto, o estudo científico de nosso destino significa outra conquista importante no caminho do “dês-alienação” e “desmistificação” da civilização humana e as ruas sem saídas a que há desembocado a ordem capitalista e a desigualdade social imperante.
Para o sujeito, com as múltiplas determinações socioeconômicas, culturais, psicológicas, as influenciam inconscientes descobertas pelas psicanálises, etc., conduzem a uma visão “determinista” do destino. Do contrário, não existiriam as problemáticas subjetivas, de casal, familiares, etc., como abundam hoje em dia. Porém, desde a ciência, como a Destinología, podemos afirmar que a “inevitabilidade” do destino tem começado a sofrer fissuras. O descobrimento de que nosso destino está cifrado, que constitui um “programa” mental, um roteiro, um projeto potencial de nosso devir, há desembocado numa virada importante a respeito de nosso destino. Ao menos, pode existir aspectos que não se podam trocar, embora também existam aspectos que se podem modificar. O princípio de repetição do mesmo destino de doenças, sofrimentos e virtudes, se combina com o princípio da criatividade, em que os sujeitos introduzem câmbios, novidades, giros, avanços e retrocessos ou inclusive, grandes saltos no atinente a historia emocional, intelectual e material. Com a introdução do conceito de “câmbio” e de “progressos”, a determinação do destino retrocede as certas marcas ou lembranças ou pautas de condutas imodificáveis. Com a ajuda da nova ciência de nosso destino, a Destinología e o Destinólogo, podemos enfrentar a inevitabilidade de nosso destino. É o que todo ser humano anela: enfrentar e trocar seus dramas pessoais, suas frustrações, suas carências e dificuldades. A historia do ser humano constituiu sempre, uma luta contra o que nos amarra a terra, contra o inevitável, como o clima, a fome, os conflitos, as lutas, a ignorância, os medos… Sim, o ser humano não aceita facilmente seu destino. Buscará ciências como a psicanálises, a psicologia ou a sociologia para compreender e trocar os laços profundos que o amarram a sua própria historia inevitável. Conhecer tais, cifrar seus medos, angústias e necessidades constituíram sempre suas motivações mais importantes.
Os casos de conformidade ou aceitação acrítica do próprio destino constituem os menos. A busca dum programa de vida melhor, constitui um dos anseios mais profundos de todo ser humano. O único problema constituiu sempre “onde” e o “como”. A Destinología constitui uma resposta a essa pergunta profunda formulada por todos através de sofrimentos, buscas, reflexões ou ações, descobrimentos ou criações artísticas, entre outros. Ainda a “necessidade de sentido da própria vida” se subordina ao anterior. Se procura sentido à própria vida na medida em que se tenta compreender para modificar o que nos carcome, o que nos faz sofrer no casal, a família ou nos mal-estares da sociedade consumista.
As proezas, os saltos em pára-quedas, as grandes pesquisas e descobrimentos, as competências obsessivas, os êxitos, e buscas desenfreadas constituíram sempre os motivos mais fortes do ser humano. Isto acontece assim porque o verdadeiro desafio não é a um mesmo nem aos demais: o desafio é ao “Destino” que mora em cada um de nós e seu caráter de inevitabilidade. Com que não se pode trocar? “Eu quero ser diferente aos meus pais”. “Renego de minha família”. “Não quero que me aconteça o mesmo”, etc. Embora, tais afirmações não impeçam que seu autor se encontre em algumas das problemáticas existenciais determinadas por um destino inelutável. Para cambiar, para conhecer seu programa mental e seus nós problemáticos, requererá do novo profissional: o Destinólogo. O impulso para realizar perguntas, buscas, consultas, reformulações e queixas existenciais se origina em que, para o sujeito, ficar preso à seu destino é uma tragédia. Sobre tudo se o destino é problemático: problemas de casal, violência familiar, problemas sexuais, familiares, etc. Por tanto, o maior desafio para todo indivíduo o constitui o fato de enfrentar, conhecer e tentar modificar o próprio destino. Existiram casos em que tal desafio seja mínimo ou quiçá até errado, como os casos de adições em que o sujeito “tampa” ou “nega” seu próprio destino e se centra na busca de soluções hedonistas. Muitas vezes, a pergunta pelo destino se realiza em forma indireta ou metafórica: ideologias, a arte, a ciência, etc. O sujeito W, “persegue” algo, que para alguns constitui um suposto “objeto sagrado”, de índole maternal e erótica, ainda para a Destinología o que se busca é compreender o próprio destino. Tal busca ocupa muito tempo de nosso destino. Einstein na física. O filósofo na filosofia. O artista nas criações. etc. Todos, procuramos encontrar o sentido de nosso destino para controlar melhor o que nos sucede. Até existem casos que o sujeito necessita despregar primeiro as seqüências capitais de seu destino para logo tentar trocar os aspectos negativos. Exemplo seria a mulher que fica só com seu filho logo da separação, para iniciar uma terapia logo. Ou daquele que, para continuar a história paterna, despregou os fatos que o caracterizaram, e terminar ao fim, em logros importantes. Muitas histórias de vidas não consistem senão em “postas em cenas” de “destinos iguais”, modificados em poucos detalhes. Mas todos, carregam a influência dos demais, a família, os pais, e todo personagem “programador” porque lhe adjudicamos o rol de ser “exemplos” ou “ideais” para nosso destino.
Por tanto, livrar-se da própria tragédia, do próprio destino, ou dum destino ruim, requer de coragem, orientação e desejo de câmbio das repetições inelutáveis de nosso destino.
Como diz Borges: “O destino não faz acertos”, por isso se nos aparece como “inevitável”, embora para a Destinología constitua o começo das indagações e dos câmbios. Donde o pensamento vulgar e mágico se detém pasmado ante o determinismo dum suposto destino imodificável, e o pensamento filosófico relega ao campo da especulação conceptual, a Destinología nasce como nova opção teórica e prática, como novo modelo e instrumento para interpretar e modificar o destino dos seres humanos.

E
¿Es el destino Ineluctable?

¿Es el destino inevitable? Al menos, desde los enfoques filosóficos y vulgares, nuestro destino aparece como algo inevitable. Según esta creencia, los acontecimientos biográficos, las experiencias que cada uno experimenta, constituyen aspectos de un destino y que el sujeto no puede evitar. Filósofos, legos, profesionales y personas comunes sostienen la misma opinión. ¿Podemos adherir a esta postura “vulgar” y “pre-científica” sobre nuestro destino?. Respondamos éste dilema a través de la historia. En la antigüedad, como por ejemplo en Grecia, la vida se regía en su mayor parte, por las profecías de los oráculos. Los padres, la sociedad, todos, en forma inconsciente, obedecían los dictados de los oráculos “sagrados”, porque constituían mensajes divinos. El determinismos del destino era tajante y nadie escapaba a su destino. Tal el ejemplo de Edipo Rey. Sin embargo, en la actualidad, el “Dios” de la antigüedad ya no es el mismo. Y nuestro “Dios” constituye el saber científico. Entonces, si nuestro destino ya no es regido-en su mayor parte- por el “pensamiento mítico, religioso o mágico”, debemos replantear el determinismo de nuestro destino. La determinación insoslayable de nuestro destino ha sufrido cambios. Podemos controlar muchas facetas de nuestra vida y los descubrimientos de las ciencias sociales han ayudado en mucho. El ejemplo del psicoanálisis es claro. El proceso de “desmitificación” y la utilización del pensamiento científico, nos lleva a pensar de manera diferente sobre el concepto de destino. Abandonar éste concepto a la concepción vulgar, filosófica o esotérica significa olvidar que la historia del ser humano en la tierra, sus progresos tecnológicos, científicos, humanísticos, etc., constituyeron hitos importantes en el intento de conquistar el “Destino” del género humano en un mundo cambiante y complejo. Significa olvidar que el concepto de “Destino” conlleva, además de su acepción determinista, un aspecto de cambio, de transformación, que fuera minimizado u olvidado en forma tendenciosa porque significaba una mirada totalizadora de la historia de un sujeto, familia o sociedad. Por lo tanto, el estudio científico de nuestro destino significa otra conquista importante en el camino de la “desalienación” y “desmitificación” de la civilización humana y los callejones sin salidas a que ha desembocado el orden capitalista y la desigualdad social imperante.
Para el sujeto, con las múltiples determinaciones socioecónomicas, culturales, psicológicas, las influencias inconscientes descubiertas por el psicoanálisis, etc., conducen a una visión “determinista” del destino. De lo contrario, no existirían las problemáticas subjetivas, de pareja, familiares, etc., como abundan hoy en día. Pero desde la ciencia, como la Destinología, podemos afirmar que la “insoslayabilidad” del destino ha comenzado a sufrir fisuras. El descubrimiento de que nuestro destino está cifrado, que constituye un “programa” mental, un guión, un proyecto potencial de nuestro devenir, ha desembocado en un viraje importante respecto de nuestro destino. Al menos, pueden existir aspectos que no se puedan cambiar, aunque también existen aspectos que se pueden modificar. El principio de repetición del mismo destino de dolencias, sufrimientos y virtudes, se combina con el principio de creatividad, en que los sujetos introducen cambios, novedades, virajes, avances y retrocesos o incluso, grandes saltos en lo atinente a la historia emocional, intelectual y material. Con la introducción del concepto de “cambio” y de “progresos”, la determinación del destino retrocede a ciertas marcas o recuerdos o pautas de conductas inmodificables. Con la ayuda de la nueva ciencia de nuestro destino, la Destinología y el Destinólogo, podemos enfrentar la insoslayabilidad de nuestro destino. Es lo que todo ser humano anhela: enfrentar y cambiar sus tragedias personales, sus frustraciones, sus carencias y dificultades. La historia del ser humano constituyó siempre, una lucha contra lo que nos ata a la tierra, contra lo inevitable, como el clima, el hambre, los conflictos, las luchas, la ignorancia, los miedos… Si, el ser humano no acepta fácilmente su destino. Buscará ciencias como el psicoanálisis, la psicología o la sociología para comprender y cambiar los lazos profundos que lo atan a su propia historia inevitable. Conocer tales, cifrar sus miedos, angustias y necesidades constituyeron siempre sus motivaciones más importantes.
Los casos de conformidad o aceptación acrítica del propio destino constituyen los menos. La búsqueda de un programa de vida mejor, constituye uno de los anhelos más profundos de todo ser humano. El único problema constituyó siempre el “dónde” y el “cómo”. La Destinología constituye una respuesta a esa pregunta profunda formulada por todos a través de sufrimientos, búsquedas, reflexiones o acciones, descubrimientos o creaciones artísticas, entre otros. Aún la “necesidad de sentido de la propia vida” se subordina a lo anterior. Se busca sentido a la propia vida en la medida que se intenta comprender para modificar lo que nos carcome, lo que nos hace sufrir en la pareja, la familia o en los malestares de la sociedad consumista.
Las proezas, los saltos en paracaídas, las grandes investigaciones y descubrimientos, las competencias obsesivas, los logros, y búsquedas desenfrenadas constituyeron siempre los motivos más fuertes del ser humano. Esto sucede así porque el verdadero desafío no es a uno mismo ni a los demás: el desafío es al “Destino” que mora en cada uno de nosotros y su carácter de insoslayabilidad. ¿Con que no se puede cambiar eh?. “Yo quiero ser diferente a mis padres”. “Reniego de mi familia”. “No quiero que me pase lo mismo”, etc. Sin embargo, tales afirmaciones no impiden que su autor se encuentre en algunas de las problemáticas existencias determinados por un destino insoslayable. Para cambiar, para conocer su programa mental y sus nudos problemáticas, requerirá del nuevo profesional: el Destinólogo. El impulso para realizar preguntas, búsquedas, consultas, replanteos y quejas existenciales se origina en que, para el sujeto, quedar atrapado en su destino es una tragedia. Sobre todo si el destino es problemático: problemas de pareja, violencia familiar, problemas sexuales, familiares, etc. Por lo tanto, el mayor reto para todo individuo lo constituye el hecho de enfrentar, conocer e intentar modificar el propio destino. Existirán casos en que tal desafío sea mínima o quizás hasta errada, como los casos de adicciones en que el sujeto “tapa” o “niega” su propio destino y se centra en la búsqueda de soluciones hedonistas. A veces, la pregunta por el destino se realiza en forma indirecta o metafórica: ideologías, el arte, la ciencia, etc. El sujeto W, “persigue” algo, que para alguno constituye un supuesto “objeto sagrado”, de índole maternal y erótica, aunque para la Destinología lo que si se busca es comprender el propio destino. Tal búsqueda ocupa mucho tiempo de nuestro destino. Einstein en la física. El filósofo en la filosofía. El artista en las creaciones. etc. Todos, buscamos encontrar el sentido de nuestro destino para controlar mejor lo que nos sucede. Hasta existen casos en que el sujeto necesita desplegar primero las secuencias capitales de su destino para luego intentar cambiar los aspectos negativos. Ejemplo sería la mujer que queda sola con su hijo luego de la separación, para iniciar una terapia luego. O de aquel que, para continuar la historia paterna, desplegó los hechos que lo caracterizaron, y terminar al fin, en logros importantes. Muchas historias de vidas no consisten sino en “puestas en escenas” de “destinos calcados”, modificados en pocos detalles. Pero todos, conllevan la influencia de los demás, la familia, los padres, y todo personaje “programador” porque le adjudicamos el rol de ser “ejemplos” o “ideales” para nuestro destino.
Por lo tanto, librarse de la propia tragedia, del propio destino, o de un destino penoso, requiere de coraje, orientación y deseo de cambio de las repeticiones insoslayables de nuestro destino-
Como dice Borges: “El destino no hace acuerdos”, por eso se nos aparece como “insoslayable”, aunque para la Destinología constituye el comienzo de las indagaciones y de los cambios. Donde el pensamiento vulgar y mágico se detiene pasmado ante el determinismo de un supuesto destino inmodificable, y el pensamiento filosófico relega al campo de la especulación conceptual, la Destinología nace como nueva opción teórico-práctica, como nuevo modelo e instrumento para interpretar y modificar el destino de los seres humanos.

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