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terça-feira, 6 de março de 2012

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Recomendación del día


ayatolá o ayatola mejor que ayatollah

El término ayatolá es el que mejor refleja la pronunciación original persa para designar a la ‘alta autoridad religiosa chií’, aunque en América la forma mayoriataria es ayatola.

Con motivo de las elecciones en Irán, en algunos medios de prensa han aparecido frases como las siguientes: «El ayatollah dijo a los iraníes que era su deber como "patriota" participar en los comicios…» o «Tras depositar su voto, el ayatollah, principal líder religioso, llamó a los electores a acudir a las urnas».

El Diccionario panhispánico de dudas señala que la forma aguda ayatolá es la que refleja la pronunciación etimológica persa y la usada mayoritariamente en España, mientras que ayatola, igualmente válida, es la que cuenta con mayor uso en América.

De este modo, en las frases señaladas hubiera sido más adecuado escribir: «El ayatolá dijo a los iraníes que era su deber como "patriota" participar en los comicios…» o «Tras depositar su voto, el ayatola, principal líder religioso, llamó a los electores a acudir a las urnas».

segunda-feira, 5 de março de 2012

BROWN´S JOB


Por Robley Feland – 1920
Versión al Español de Gonzalo García
Febrero de 2010

Esta breve historia es la mejor descripción que jamás he leído sobre cómo la inteligencia, el entendimiento y el buen sentido
pueden imponerse a la estupidez, ya sea en el entorno laboral o en cualquier otro tipo de relación humana.
La publicó Robley Feland en 1920 – y sigue conservando todo su encanto, conmovedor y esclarecedor al mismo tiempo.

Giancarlo Livraghi

Brown se ha marchado y, en el gremio, muchos se preguntan quién se quedará con su puesto. Ha habido muchas conjeturas. Brown tenía fama de hacer bien su trabajo. Sus antiguos patronos – hombres prudentes, de ojos grises – han tenido que permanecer sentados, reprimiendo su asombro mientras atendían a jóvenes brillantes y ambiciosos, y otros hombres mayores y circunspectos, que solicitan el puesto vacío.
Brown tenía una silla hermosa y un escritorio amplio, cubierto con un vidrio liso. Bajo este cristal había un mapa de los Estados Unidos de América. Brown cobraba un sueldo de treinta mil dólares anuales. * Y, dos veces al año, se iba de “viaje a la costa” y visitaba a todos los distribuidores de la firma.
Nunca intentó vender nada. Brown no pertenecía exactamente al departamento de ventas. Charlaba con los distribuidores, iba a ver a unos cuantos comerciantes y, de vez en cuando, intercambiaba cuatro palabras con algún grupo de dependientes y vendedores.
De vuelta en la oficina, daba respuesta a la mayoría de las quejas más importantes, aunque el trabajo de Brown no era ocuparse de las quejas. Brown tampoco pertenecía al departamento de créditos, pero las cuestiones crediticias fundamentales llegaban al señor Brown, de un modo u otro, y Brown fumaba, charlaba, contaba un chiste, jugueteaba con el cable del teléfono y terminaba dándole instrucciones al administrador crediticio.
Cada vez que el señor Wythe – aquel presidente bajito e impulsivo, activo e infatigable como un castor – cogía un montón de papeles y abordaba un asunto especialmente problemático o desagradable, solía preguntar: «¿Qué opina Brown de esto? ¿Qué opina? ¿Qué demonios dice Brown? Bueno, pues entonces, ¿por qué no lo hacéis?». Y con eso, asunto concluido.
Cuando surgía una dificultad que exigía actuar con rapidez y mucho de esto, además de con tacto y mucho de lo otro, el señor Wythe decía: «Brown, ocúpate tú«.
Y luego, un día, los directores celebraban una reunión extraoficial y decidían despedir al encargado de la fábrica n° 2. Brown no supo nada hasta un día después de que se enviara la carta. «¿Qué te parece, Brown?», le preguntó el señor Wythe. Brown respondió: «No hay problema. La carta no se entregará hasta mañana por la mañana, así que lo llamaré por teléfono y haré que salga esta noche hacia el Este. Luego haré que su taquígrafo devuelva la carta aquí y la destruiré antes de que él la vea». Los demás estuvieron de acuerdo. «Eso es lo que hay que hacer».
Brown conocía el negocio; conocía a los hombres con los que trabajaba. Destacaba por su gran buen sentido, que, al parecer, usaba sin necesidad de recurrir a su capacidad de juicio; sencillamente, al parecer, lo que pensaba era de buen sentido.
Brown se ha ido y ahora otros hombres solicitan su puesto. Otros preguntan quién hará su trabajo: jóvenes brillantes y ambiciosos, hombres mayores y circunspectos. Hombres que no son el hijo de la madre de Brown, ni el marido de la esposa de Brown, ni el fruto de la infancia de Brown; hombres que jamás pasaron los disgustos de Brown ni sus alegrías, que jamás amaron las cosas que él amó ni temieron las que él temió. Esos hombres están solicitando el puesto de Brown.
¿Acaso no saben que la silla y la mesa de Brown, con el mapa bajo el cristal y el sobre con su sueldo, no son el puesto de Brown?
Sus antiguos jefes sí lo saben. El puesto de Brown está allí donde está Brown.

* Treinta mil dólares al año, en 1920, era un muy buen sueldo.
Creo que la historia no necesita más comentarios. Solamente querría añadir que no se trata de una invención o de un sueño optimista. Han existido, y existen, personas que piensan, sienten y se comportan así. Si tenemos un poco de suerte, en algún momento de nuestra vida conoceremos a un “Brown“ y, probablemente, no lo olvidaremos jamás. Y si tenemos mucha suerte... entonces, nosotros mismos seremos un Brown, aunque solo sea de vez en cuando.
Brown’s Job se publicó por vez primera en 1920 en The Wedge, revista de la agencia de publicidad de George H. Batten; posteriormente se publicó como anuncio, en 1928, cuando Batten se fusionó con Barton, Durstine & Osborn para dar origen a la BBDO (de la que el propio Robley Feland fue un director).
Esta, noventa años después, es la primera traducción española.

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Recomendación del día


Centroamérica, no Centro América

La forma adecuada del nombre de la parte del continente que incluye a los países ubicados en el istmo centroamericano es Centroamérica (o América Central) y no Centro América ni Centro-América.

Sin embargo, en algunas informaciones se ha detectado el uso de la forma Centro América en vez de Centroamérica: «La desnutrición infantil en Centro América es del 19 %»‎; «Se intensifica la guerra contra el crimen en Centro América» o «Adquirían la cocaína en Centro América».

Tal como lo señala el Diccionario panhispánico de dudas, el término Centroamérica se escribe en una sola palabra puesto que el primer término se comporta en este caso como un prefijo.

Por esa razón, en los casos mencionados lo adecuado hubiera sido escribir: «La desnutrición infantil en Centroamérica es del 19 %»‎; «Se intensifica la guerra contra el crimen en Centroamérica» o «Adquirían la cocaína en Centroamérica».

sexta-feira, 2 de março de 2012

TRADUCTOLOGIA






por Martha Pulido profesora de la Escuela de Idiomas, CoordinadoraGrupo de Investigación en Traductología.

Nuevas tendencias




La traductología es un campo interdisciplinario que comienza a consolidarse como disciplina autónoma a medida que se va alejando de marcos teóricos estructuralistas y va desplazando su pensamiento hacia perspectivas postestructuralistas y postmodernas, tales como la deconstrucción.
La teoría de la traducción comienza a liberarse del peso de la sintaxis, la gramática y la forma, en general, –dejando este aspecto al campo de la enseñanza y aprendizaje de las lenguas–, para concentrarse en problemas traductivos, teniendo en cuenta que la lengua cambia constantemente y que la inestabilidad que le es propia, no permite que exista una sola teoría de la traducción.
En el pasado, la traducción se consideraba un problema de equivalencias. Actualmente, es vista como un problema de asociaciones, que deben ser entendidas como parte de un contexto cultural y de la transformación de ese contexto, en el que, según Venuti (1992, 1995), el traductor juega un papel importante, pero además, él mismo hace visible su participación en la medida en que toma decisiones, a la vez que actúa como mediador, extranjerizando el texto que traduce –estrategia traductiva que difiere de la domesticación en el sentido en que ésta última intenta producir una traducción fluida y transparente.
Después de la obra de Nida Toward a Science of Translating (1964) –fundamentada en la teoría sintáctica y en la gramática generativa de Noam Chomsky–, y después de la orientación alemana del Übersetzungswissenschaft (1970 y 1980) –basada en el concepto de equivalencia dinámica y equivalencia funcional de Nida–, la teoría de la traducción se propone dejar atrás la controversia fidelidad/libertad y los enfoques prescriptivos –que siguen siendo característicos de las teorías funcionalistas (Reiss and Hans Vermeer: Grundlegung einer allgemeinen Translationstheorie, 1984 / Christianne Nord: Translating as a Purposeful Activity: Functionalist Approaches Explained, 1997)–, moviéndose hacia orientaciones de carácter descriptivo, no enfocadas más en los componentes generativos de la estructura profunda (Nida, Chomsky), sino en las características propias a las estructuras superficiales de la lengua. Los comienzos de una metodología descriptiva empiezan a darse en la escuela checa y eslovaca.
–Aunque la teorías funcionalistas, como la teoría del Skopos, se interesaban en el texto de llegada y en el contexto de la cultura receptora, aspectos que serán en delante de gran importancia en los estudios de traducción, su enfoque sigue siendo restrictivo, ya que se limitan a la formación de traductores y a la evaluación de traducciones, descuidando los procedimientos traductivos y el fenómeno de traducción propiamente dicho–.
La traductología comienza con una visión histórica y con la descripción de diferentes metodologías traductivas, enfocadas hacia el proceso traductivo, y que consideran la traducción como un acto crítico, histórico y cultual (Holmes Lefevere, Bassnett). La teoría de los polisistemas (Itamar Even-Zohar, 1978), concebida en la escuela de Tel Aviv, trabaja en esta dirección, proponiendo no solamente describir el proceso de transferencia del texto, sino también el proceso de la producción de la traducción y de la transformación del texto fuente al integrarse al sistema literario de la cultura receptora. Gideon Toury se basa en esta teoría para orientar sus investigaciones hacia el texto y la cultura meta, situando su trabajo en un contexto teórico diferente al de la equivalencia, y cuyos postulados establece en sus DTS (Descriptive Translation Studies, 1980, 1995); se trata de buscar un modelo que explique el proceso por el cual se llega al texto traducido como producto final.
El pensamiento postestructuralista sobre la traducción pretende plantear el fenómeno traductivo en términos diferentes a los tradicionales. Para Antoine Berman la traducción es un acto crítico y productivo, que se interesa en lo/el extranjero (1985), Derrida, basado en Heidegger y en Benjamin, estudia la naturaleza filosófica de la traducción, analiza las transformaciones que sufre la lengua en el proceso de traducción, llegando a cuestionar los conceptos de significado y unificación textual, tan propios de la traducción. Con esta discusión se propone recuperar, por medio de la traducción, las características que ha perdido el lenguaje, orientándose, como Berman y Venuti, hacia la extranjerización y hacia la minorización del texto que se traduce.
El concepto de "extranjerización" se articula perfectamente con las teorías postcolonialistas –estudiadas por la etnología–, aplicadas a la experiencia traductiva (Niranjana, Spivak...). Según estas teorías, la traducción es un acto de transgresión, de empoderamiento, que motiva la creación y que participa en la supervivencia del texto en términos de transformación. Las teorías postcolonialistas abren un campo de investigación en la traducción integrando teorías provenientes de la práctica traductiva que se da en Asia, Africa y Latinoamérica, provocando nuevas relaciones teóricas desde una perspectiva traductológica diferente de la europeocentrista.
La traductología se encamina entonces hacia la extranjerización de sus procedimientos, metodologías y expectativas en términos benjaminianos.

Lecturas sugeridas:
Gentzler, Edwin (2001). Contemporary Translation Theories. Clevedon, Buffalo, Toronto, Sydney, Multilingual Matters.
Bassnett, Susan and Lefevere, André (1998). Constructing Cultures. Essays on Literary Translation. Clevedon, Multilingual Matters.
Venuti, Lawrence (1995). The translator's Invisibility. A history of translation. London and New York, Routledge.


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traducteoria@huitoto.udea.edu.co
Universidad de Antioquia
1999-2006

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Recomendación del día


supermartes, unido y sin tilde

Supermartes es la forma apropiada de escribir en español el nombre del día en el que la mayoría de los estados de los Estados Unidos celebran elecciones primarias y que en inglés se llama Super Tuesday.

En las noticias sobre esta fecha, se ve a menudo esta palabra con grafías que no se ajustan a las actuales normas de la Ortografía académica, como en el siguiente ejemplo: «El Súper Martes es el 6 de marzo, tres días después de las asambleas estatales del sábado en el estado de Washington».

Según las Academias de la Lengua, el prefijo español super- se escribe unido al término con el que forma palabra compuesta y sin acento gráfico (supermercado, superhombre), por lo que tampoco son adecuadas variantes como súper martes, Súper-Martes, super martes o, como se ve en ocasiones, SuperMartes.

De este modo, el ejemplo anterior debería haber sido «El supermartes es el 6 de marzo, tres días después de las asambleas estatales del sábado en el estado de Washington», aunque también se considera aceptable la escritura con mayúscula inicial: Supermartes.

quinta-feira, 1 de março de 2012

SUEÑOS


"Todos los hombre y mujeres nacen, viven, sufren y mueren; lo que nos distingue unos de otros son nuestros sueños, ya sean sueños sobre cosas espirituales o mundanas, y lo que hacemos para que estos se realicen. No elegimos nacer. No elegimos nuestros padres. No elegimos nuestra época, el país de nuestro nacimiento, o las circunstancias inmediatas de nuestra crianza. No elegimos, la mayoría de nosotros, el morir; tampoco elegimos la hora y las condiciones de nuestra muerte. Pero dentro de este reino de falta de elecciones, elegimos como vivir."

Joseph Epstein

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Recomendación del día


rehúye se escribe con tilde en la u

La palabra rehúye se escribe con tilde en la segunda sílaba para romper el diptongo.

Es muy habitual ver en los medios escritos algunas formas del verbo rehuir sin el acento gráfico necesario. Se trata probablemente de un error causado por las formas simples de huir que se escriben sin acento: huye, huyen, huya, huyan...

Así, es frecuente leer frases como: «El azulgrana rehuye cualquier polémica arbitral y disculpa el codazo que le dio Pepe», «Las empresas petroleras rehuyen financiar las primas a las energías renovables», cuando lo apropiado hubiera sido: «El azulgrana rehúye cualquier polémica arbitral y disculpa el codazo que le dio Pepe», «Las empresas petroleras rehúyen financiar las primas a las energías renovables».

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...