Translate
terça-feira, 4 de fevereiro de 2014
ADOLPHE SAX
Adolphe Sax: el inventor del saxofón murió solo y pobre hace 120 años
El compositor francés Hector Berlioz dijo del instrumento: "Es grave y calmado a la vez, soñador y melancólico, en ocasiones suave, como el soplo de un eco".
Adolphe Sax logró que su instrumento estuviera en algunas óperas
EL UNIVERSAL - Venezuela
París.- Sin Adolphe Sax, la música no sonaría igual. Su saxofón convirtió a Charlie Parker, Benny Carter o Steve Coleman en los más importantes músicos de jazz de todos los tiempos y sin ese instrumento la música de las bandas militares francesa no se hubiese renovado.
Pero al músico belga y lutier, el saxofón le reportó pocas alegrías en vida. Algunos cuestionaron su invento y estuvo a punto de declararse en bancarrota en varias ocasiones. Murió hace 120 años, el 4 de febrero de 1894, solo y pobre, a los 79 años. Décadas después su instrumento comenzó a tener éxito con el surgimiento del jazz.
Sax nació el 6 de noviembre de 1814 en Dinant, Bélgica. Ya durante su infancia le sonrió poco la fortuna. Cuando tenía dos años sobrevivió tras caerse por las escaleras desde una altura de un tercer piso y después se intoxicó con óxido de cobre. Además, le cayó una teja sobre la cabeza que le dejó marcado con una cicatriz de por vida.
Pero el desafortunado muchacho tenía talento para la música y a los 14 años entró en la École Royale de Musique en Bruselas.
El primogénito de un lutier pobre y talentoso clarinetista tenía otros diez hermanos. Como no le satisfacía el sonido del clarinete, trabajó durante años en su taller para construir un clarinete de chapa de metal, intentado lograr un sonido diferente. El nuevo instrumento, el saxofón, apenas desató interés alguno en Bélgica, lo que hizo que Sax probara fortuna en París en 1842.
Allí consiguió un contrato para la banda militar francesa y el compositor Hector Berlioz elogió en un artículo de prensa el nuevo instrumento: "Es grave y calmado a la vez, soñador y melancólico, en ocasiones suave, como el soplo de un eco". Sin embargo, en las partituras de los compositores operísticos de la ópera de aquella época, como Georges Bizet o Jules Massenet, apenas se introdujo el instrumento.
En 1846 solicitó la patente de un saxofón en ocho tamaños diferentes. El éxito provocó las envidias y el músico se vio inmerso en juicios durante años, que le supusieron asimismo un gran desembolso de dinero. Ninguno de sus rivales ganó, pero él acabó la batalla judicial debilitado física y económicamente. Aparte de que era un "bonvivant" que no prescindía de nada.
A partir de 1870 su estrella se fue apagando y con el declive del Ejército francés, también remitieron los encargos de saxofones. Cuando la situación económica del país empeoró, Sax se vio obligado finalmente a declararse en bancarrota.
LA LENGUA VIVA
Oído al parche
Amando de Miguel en Libertad Digital - España
La expresión es muy típica de los ambientes cuarteleros. El verbo oír está en decadencia en todas partes, malamente sustituido por escuchar. El parche se utiliza aquí como metonimia del tambor, que se hace sonar antes de una proclamación o aviso. La palabra nada menos que procede de la tierra de los partos o Partia, en el Asia Menor, donde se fabricaban unas badanas estupendas para tambores. En este caso me tomo la libertad para que, al encender la tele, imaginemos que nos dicen: "¡Oído al parche!". Esto es, prestemos atención a lo que van a decir las cabezas parlantes. Es algo así como el discurso de don Quijote a la salida de la cueva de Montesinos.
Mi afición televisiva es el género de las tertulias, para qué nos vamos a engañar. Me fascina el lenguaje de nuestros tertulianos más vocales. El otro día soltó uno sin pestañear: "Las cifras de paro descienden, sí, pero pírricamente". Caray con el adverbio. Es usual el adjetivo pírrico, de un tal Pirro, rey de Epiro, por un suceso a él atribuido. Fue una victoria en la que perdió más soldados que el ejército derrotado. Pírricamente es un audaz neologismo que deja boquiabierto a los tertulianos y a los espectadores. Mi abuela Gumersinda lo decía con más elegancia: "Menos lobos, tío Jeromo". El dicho se puede aplicar a cualquier cifra triunfalista. Es claro que el tío Jeromo, buen cazador, exageraba un poco sus hazañas cinegéticas.
Lo que me encanta de la dialéctica tertuliana es el continuo recurso a unos cuantos giros, tan efectivos como cansinos. Por ejemplo, "ahora bien". Es fácil interpretarlo. Quiere decir que se anula lo dicho antes. Resulta muy útil para llamar la atención de los otros tertulianos y para que el moderador no interrumpa al orador. "Ahora bien" quiere significar: "Lo bueno viene ahora”. A ver quién es el guapo que le interrumpe ante esa llamada de atención. Es el equivalente del “oído al parche” pero sin gracia.
Hay otros trucos para conseguir el mismo efecto de que a uno le dejen seguir perorando en una tertulia. El clásico es "dicho lo cual", pero resulta ya un poco anticuado. Es más efectivo decir después de una parrafada: "Segundo". Nadie se va a percatar de que no hubo un "primero". Se produce el mismo efecto: la expectativa de lo que viene a continuación. También se puede anunciar que el razonamiento que sigue se debe a "dos razones". No queda más remedio que escucharlas. Lo de "tres razones" sirve para lo mismo, pero es ya un poco arriesgado.
Los intermedios publicitarios de los programas de la tele pueden resultar reiterativos, pero para eso está el zapeo. Me intrigan los anuncios que se llaman de teletienda, en los que intentan vender toda suerte de artefactos o dispositivos maravillosos para la vida doméstica. Lo más llamativo es que muchos de ellos se venden al "increíble precio que figura en pantalla" y que suele ser "29,95 euros". Ignoro cómo es que han llegado a esa cifra. ¿Por qué resulta “increíble”? ¿Por qué el vendedor no la pronuncia? Supongo que son secretos del márquetin, de la psicología profunda del consumo. Ahí yo ya me pierdo.
Amando de Miguel en Libertad Digital - España
La expresión es muy típica de los ambientes cuarteleros. El verbo oír está en decadencia en todas partes, malamente sustituido por escuchar. El parche se utiliza aquí como metonimia del tambor, que se hace sonar antes de una proclamación o aviso. La palabra nada menos que procede de la tierra de los partos o Partia, en el Asia Menor, donde se fabricaban unas badanas estupendas para tambores. En este caso me tomo la libertad para que, al encender la tele, imaginemos que nos dicen: "¡Oído al parche!". Esto es, prestemos atención a lo que van a decir las cabezas parlantes. Es algo así como el discurso de don Quijote a la salida de la cueva de Montesinos.
Mi afición televisiva es el género de las tertulias, para qué nos vamos a engañar. Me fascina el lenguaje de nuestros tertulianos más vocales. El otro día soltó uno sin pestañear: "Las cifras de paro descienden, sí, pero pírricamente". Caray con el adverbio. Es usual el adjetivo pírrico, de un tal Pirro, rey de Epiro, por un suceso a él atribuido. Fue una victoria en la que perdió más soldados que el ejército derrotado. Pírricamente es un audaz neologismo que deja boquiabierto a los tertulianos y a los espectadores. Mi abuela Gumersinda lo decía con más elegancia: "Menos lobos, tío Jeromo". El dicho se puede aplicar a cualquier cifra triunfalista. Es claro que el tío Jeromo, buen cazador, exageraba un poco sus hazañas cinegéticas.
Lo que me encanta de la dialéctica tertuliana es el continuo recurso a unos cuantos giros, tan efectivos como cansinos. Por ejemplo, "ahora bien". Es fácil interpretarlo. Quiere decir que se anula lo dicho antes. Resulta muy útil para llamar la atención de los otros tertulianos y para que el moderador no interrumpa al orador. "Ahora bien" quiere significar: "Lo bueno viene ahora”. A ver quién es el guapo que le interrumpe ante esa llamada de atención. Es el equivalente del “oído al parche” pero sin gracia.
Hay otros trucos para conseguir el mismo efecto de que a uno le dejen seguir perorando en una tertulia. El clásico es "dicho lo cual", pero resulta ya un poco anticuado. Es más efectivo decir después de una parrafada: "Segundo". Nadie se va a percatar de que no hubo un "primero". Se produce el mismo efecto: la expectativa de lo que viene a continuación. También se puede anunciar que el razonamiento que sigue se debe a "dos razones". No queda más remedio que escucharlas. Lo de "tres razones" sirve para lo mismo, pero es ya un poco arriesgado.
Los intermedios publicitarios de los programas de la tele pueden resultar reiterativos, pero para eso está el zapeo. Me intrigan los anuncios que se llaman de teletienda, en los que intentan vender toda suerte de artefactos o dispositivos maravillosos para la vida doméstica. Lo más llamativo es que muchos de ellos se venden al "increíble precio que figura en pantalla" y que suele ser "29,95 euros". Ignoro cómo es que han llegado a esa cifra. ¿Por qué resulta “increíble”? ¿Por qué el vendedor no la pronuncia? Supongo que son secretos del márquetin, de la psicología profunda del consumo. Ahí yo ya me pierdo.
segunda-feira, 3 de fevereiro de 2014
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE
Día Mundial contra el Cáncer, claves de redacción
Recomendación urgente del día
Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer que tendrá lugar el próximo 4 de febrero, se ofrecen algunas claves para la redacción de las informaciones relacionadas con este asunto.
• Los sustantivos y adjetivos de la denominación Día Mundial contra el Cáncer se escriben con mayúscula inicial, como recoge la Ortografía académica; su lema «Desenmascarar los mitos» solo se escribe con mayúscula en su palabra inicial.
• El término cancerígeno (‘que produce o puede producir cáncer’) no debe confundirse con canceroso (‘que tiene las características o la naturaleza del cáncer’), por lo que resulta inapropiado decir célula o tumor cancerígeno en lugar de célula o tumor canceroso.
• La expresión cáncer maligno es redundante, ya que un cáncer es un tumor maligno o una neoplasia maligna; de modo que un tumor maligno es un cáncer, no un cáncer maligno.
• La palabra cirugía se aplica a la disciplina médica que se ocupa de la curación mediante operaciones, por lo que se recomienda no emplearla como sinónima de operación o intervención quirúrgica, como en «Tras una cirugía de cáncer de próstata, el paciente se recuperó muy rápidamente».
• El verbo recaer con el significado de ‘volver a caer, especialmente en una enfermedad o en un vicio’, se construye con la preposición en, y no con de como en «El test sirve para determinar qué pacientes de cáncer de colon tienen riesgos de recaer de la enfermedad».
• Utilizar el adjetivo severo con el significado de grave, serio, importante o extremo es un préstamo inapropiado de la palabra inglesa severe, como en «Afectado por un proceso de cáncer severo».
LA ESQUINA DEL IDIOMA
Por Piedad Villavicencio Bellolio en El Universo - Ecuador
¿Está lloviendo o serenando?
No hay que confundir llover con serenar. Cuando llueve cae mucha agua de las nubes; cuando está serenando el agua que cae no es abundante, sino menuda; es decir, serenando equivale a lloviznando o garuando.
Con el soporte del DRAE, en este contexto de las lloviznas, lluvias o aguaceros conviene saber también que chaparrón se refiere a una lluvia intensa de corta duración; un chubasco, a un aguacero con vientos constantes; un diluvio es una lluvia copiosa que ocasiona la inundación de grandes áreas del planeta; un calabobos corresponde a una llovizna incesante que, por su prolongada duración, empapa la ropa y cala hasta los huesos; el chirimiri (o sirimiri) y el orvallo son, asimismo, lloviznas persistentes.
¿Y qué son la borrasca, la tempestad y la tormenta? Estas voces se usan para referirse a precipitaciones fuertes que vienen acompañadas de vientos impetuosos y fenómenos eléctricos.
Preste atención al uso de cegar y segar
Estos verbos suenan igual pero tienen significados diferentes, por lo tanto entran en el grupo de los homófonos. Las palabras de estas características causan imprecisiones cuando no se presta atención al contexto.Cegar (con c) es quitar o perder la vista, encandilar, turbar el entendimiento, taponar u obstruir lo que estaba abierto. Se conjuga como acertar: El accidente le cegó el ojo izquierdo. Esos destellos me ciegan. No escucha consejos porque esa decepción lo cegó. Un derrubio o deslave cegó la antigua mina.
Segar (con s) es cortar hierbas, cereales o cualquier cosa; es interrumpir algo de manera violenta y repentina. También se conjuga como acertar: Con la guadaña siega las mieses y la maleza de su finca. Ese nefasto accidente segó su vida.
PARA RECORDAR: Si escribe cegar (con c) indicará que se perdió el sentido de la vista; si usa segar (con s) denotará que se truncó la vida.
«Saber» como equivalente de «soler»
La fórmula saber + infinitivo se usa para indicar que alguien es muy hábil o está capacitado para realizar una actividad: Carlos sabe hacer barcos en miniatura.
Como equivalente del verbo soler o de tener costumbre, esta misma perífrasis verbal es de empleo común en el Ecuador y en otros países de América: Yo sabía caminar todos los días por el malecón Simón Bolívar. Las personas de la tercera edad saben conversar en el parque. Para estos casos en algunos ámbitos se prefiere el uso del verbo soler. (Este último segmento se reprodujo de La esquina del idioma, junio 6 del 2010).
FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2001), Diccionario panhispánico de dudas (2005) y Diccionario de americanismos (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española; La esquina del idioma (2010)
Las palabras mágicas: el otro lenguaje sexual
Por: Silvia C. Carpallo - Blog Eros - El País - España
Ya hemos hablado aquí de las palabras que utilizamos para seducir, e incluso de ese sexo oral que nunca deberíamos practicar o de los diálogos de pareja como cuchillos. Está claro que el lenguaje, dentro y fuera de la cama, es importante, pero ¿conocemos realmente el lenguaje del sexo?
Sólo hace falta darse un paseo por internet o las redes sociales. Cada vez aparecen más palabras dedicadas a explicar técnicas o tendencias en el ámbito sexual, la mayoría importadas del inglés, que nos hacen mucho más complicadas cuestiones a veces bien simples. Parece que hoy todo tiene un nombre.
Hablamos por ejemplo del dogging o 'cancaneo', esa práctica que consiste en tener relaciones sexuales al aire libre, en coches o paisajes naturales apartados, donde pueden unirse más invitados para mirar o participar, y que en su versión homosexual es denominada cruising. Del cine porno aprendimos también lo que significaba el squirting, ese momento en el que la mujer llega al orgasmo eyaculando de forma llamativa; y del mundo del BDSM, que el trampling es lo mismo que pisotear o dejar que te pisoteen, por puro placer.
Incluso nos 'reeducamos' sexualmente gracias a las nuevas tecnologías. Si comenzamos hablando del bluetoothing, que se basaba en establecer contacto para tener relaciones sexuales a través del bluetooth, la cosa ha ido evolucionado hasta el sexting. Es decir, intercambiar imágenes o vídeos con contenido sexual explícito a través del móvil, o del propio ordenador.
De hecho, el lenguaje del sexo ha llegado incluso a marcar tendencias. Decimos, por ejemplo, que está de moda el vajazzling, que no es sino el arte de decorar con cristales y diamantes el pubis; o que ahora mismo son muy corrientes las relaciones precop, que es lo que toda la vida se ha llamado tener amigos con derecho a roce.
Un ejemplo de la tendencia 'vajazzling', de la mano de Bijoux Indiscrets.
Esto de poner nombre a nuestras formas de relacionarnos sexualmente no es nada nuevo. Ya aprendimos mucho en las antiguas páginas de contactos de los periódicos, donde los mensajes acababan por parecer un mapamundi. Que si especialistas en griegos (penetración anal); o que si se me da bien el francés (sexo oral) o el tailandés (un masaje usando todas las partes del cuerpo). Para expertos, teníamos 'nacionalidades' más rebuscadas como el ruso (masaje del ano con el pene sin llegar a penetrar), el turco (con las manos atadas, para dar placer o recibirlo) o el japonés (se realiza el coito en posturas en cuclillas y suelen ayudarse para ello de cojines y almohadones).
Aprendimos incluso que los besos podían tener diferentes colores que iban del blanco (intercambiando el semen en el beso) al negro (sexo oral anal). Pero lo que nunca nadie nos ha explicado bien es qué significa realmente la palabra sexo. Así, tal cual.
Sexo: No es el sexo que se practica sino el sexo que se es. Por tanto, se definiría como la forma en la que nosotros nos sexamos (o sexuamos) como hombre o mujer. Viene determinado por lo que siente la propia persona, y no por la sexación social, que suele basarse solo en la observación genital. No existe nadie sin sexo, porque todos somos seres sexuados. Esta definición no es algo cultural: se nace con ella y luego evoluciona con la propia maduración del individuo.
Muchas veces, el problema a la hora de expresar, o de entender nuestro propio cuerpo y nuestras relaciones, se basa en que no conocemos cuáles son las palabras adecuadas para utilizar. Hay que tener en cuenta que el poner nombre a las cosas ayuda a colocarlas en el lugar correcto de nuestra mente. Es por ello que desde la Sexología se entienden como fundamentales los siguientes conceptos:
Sexuación: Es el proceso por el que nos vamos formando como el hombre o la mujer que somos. Comienza con la concepción y acaba con la muerte de la persona; es decir, dura toda la vida. En un primer lugar viene determinado de forma natural por las hormonas que hacen que el embrión sea de uno u otro sexo, pero luego continúa con la sexuación social que realiza el individuo por sí mismo. Algunos puntos clave en los que el individuo se define o se redefine sexualmente son la adolescencia, la maternidad o la paternidad, la menopausia, etcétera.
Sexualidad: Define la vivencia de cada persona como ser sexuado. En otras palabras, es la parte de la vida que describe cómo nos sentimos con el hombre y la mujer que somos, y las vivencias que tienen que ver con este hecho.
Erótica: La palabra clave para hablar de erótica es 'deseo', es decir, que la erótica es aquello que define la orientación de nuestros deseos. Tiene una relación directa a la hora de hablar de homosexualidad y heterosexualidad, por ejemplo, pero también a la hora de explicar las peculiaridades eróticas; es decir, con todo aquello que pueda despertar el deseo de un sujeto sexuado.
Amatoria: El ars amandis o el arte de amar tiene que ver con el encuentro entre los sexos, y con su manera de expresar esos deseos en lo físico. Es el concepto que la gente confunde con 'sexo'.
Si estamos dispuestos a ponernos al día en las últimas tendencias, o incluso a aprender idiomas para poder seguir una conversación de contenido sexual, nunca está de más aprender también los conceptos básicos, y más reales, que influyen directamente en nuestra sexualidad.
Desde Eros, os animamos a aportar otras palabras o conceptos que queráis compartir, bien desde un ámbito educativo, o incluso a veces, desde un punto de vista más divertido. ¿Quién da más?
ESCRACHE
Un original regalo que cruzó el océano
Por Graciela Melgarejo | LA NACION
Twitter: @gramelgar | Mail: lineadirecta@lanacion.com.ar |
El tiempo de verano es propicio para vagabundear en el sentido de pasear sin rumbo definido. Esta actividad puede ser tanto física como mental: se puede ir "de tiendas", como dicen los españoles -o "de shopping ", como se dice en la Argentina, o simplemente puede uno perderse en ensoñaciones de todo tipo, como el narrador del poema de Antonio Machado, "Las moscas" ("¡Moscas del primer hastío / en el salón familiar, / las claras tardes de estío / en que yo empecé a soñar!"). Por eso, la propuesta de esta columna, hoy, es un paseo por ciertas palabras.
Si se hiciera un ranking -palabra inglesa lista para ser castellanizada en cualquier momento- de la palabra más usada el año pasado en los medios de comunicación en la Argentina, pocos dudarían de que fue el adjetivo contundente . Todo resultó contundente en 2013, sobre todo entre agosto y octubre, con las elecciones. Contundente fue el veredicto de las PASO, por ejemplo; más contundente fue después la respuesta del Gobierno, y contundente debe de haber sido, también, el hartazgo de los lectores y los oyentes ante la contundente presencia del adjetivo contundente .
Sin embargo, eso puede haber ocurrido entre nosotros, pero parece que entre los hablantes del español de España, con otra realidad política a cuestas, la palabra más popular fue, paradójicamente, una nacida en el seno del Río de la Plata. Efectivamente, Fundéu ( www.fundeu.es ) dio a conocer a fines del año pasado cuál fue, a su juicio, la palabra de 2013: nuestro irreemplazable escrache .
En un largo artículo ( http://bit.ly/1bh9U6O ) dice Fundéu que " escrache , un término que alude a las manifestaciones convocadas frente a los domicilios de políticos y otros personajes públicos, es la palabra del año 2013 para la Fundación del Español Urgente". Como contundente , escrache ha estado "en el primer plano de la actualidad en los últimos meses", pero además tiene otras características por las cuales también fue elegida: "Buscábamos -dicen en Fundéu- una palabra que tuviera cierto interés desde el punto de vista lingüístico, bien por su origen o por cómo está formada". Y así explica el director general de la entidad, Joaquín Muller, por qué decidieron, por primera vez en ocho años, desde su creación, elegir la palabra del año: « Escrache reúne cualidades en los dos aspectos: es una palabra con un origen no del todo cierto, pero muy interesante, que ha llegado al español de España desde el de la Argentina y Uruguay, y que se convirtió en protagonista de la actualidad y en el centro de una polémica en la que se cruzaban los elementos lingüísticos y los políticos".
Aunque no fue la única elegida en primer término -hubo una preselección que incluyó, entre otras, a copago , quita y austericidio -, esa particular combinación de factores lingüísticos (un origen incierto) y de actualidad ("para algunos representantes políticos no era más que un eufemismo para lo que consideraban un auténtico «acoso con métodos violentos»") pesaron a la hora de la elección final.
Una vez más, América le regala a España algo muy preciado: una palabra plena de connotaciones políticas, históricas y culturales, que los españoles han sabido usar en el contexto apropiado.
© LA NACION
lineadirecta@lanacion.com.ar
Twitter: @gramelgar.
domingo, 2 de fevereiro de 2014
LA LENGUA VIVA
Más sobre el estilo
Amando de Miguel
Esta seccioncilla sirve para aprender a leer, para ganar soltura en el habla o en la escritura. Para ello hay que observar bien cómo se expresan los escritores, los periodistas y comunicadores, los políticos y otros que hacen declaraciones. Se aprende muchas veces por el lado negativo, al evitar las barbaridades con las que nos topamos.
Muchas veces hemos comentado aquí las atrocidades del politiqués. Mi expresión favorita es ahora la de "consolidación fiscal". Quiere decir que van a subir más los impuestos. El último hallazgo es "ingeniería negocial" para indicar los contratos rebuscados de los futbolistas de postín. (Bueno, "de postín" ya no se emplea). Es un gran descubrimiento ese de los futbolistas que firman, no un contrato, sino varios con el mismo equipo.
La consecución de un estilo preciso y elegante se desprende de algunos usos muy sencillos. Pondré algunos ejemplos. Del inglés ubicuo nos viene el comodín "de hecho". Conviene evitarlo en la mayor parte de los casos, pues no añade gran cosa.
Una norma elemental es la de tener en cuenta los verbos auxiliares ser, estar, haber, tener. Se repiten tanto que una buena medida consiste en buscarles algún otro verbo que haga sus veces. Ya se sabe que en español no se admite bien la repetición de palabras en el mismo párrafo, y no digamos dentro de una frase.
Los adverbios en -mente son útiles, pero a veces son prescindibles. Por ejemplo, la expresión "completamente diferente" o cualquier otra parecida. Pocas cosas son completamente lo que sea.
Otro anglicismo de moda es "primero de todo" (= first of all). Basta con decir "primero". Lo bueno, si breve…
En las tertulias de la tele se reitera a veces la confusión entre inmune (= exento de algo) e impune (= se queda sin castigo judicial). Se parecen, pero son cosas distintas. (No hay que decir "completamente distintas").
Un alargamiento muy utilizado es "de ninguna de las maneras". Suele ser suficiente con la negación anterior. No añade mucho ese latiguillo. Bien es verdad que los españoles necesitamos ser enfáticos para que nos crean, al aparecer tantas veces como mentirosos compulsivos.
Otros alargamientos un poco pesados son "pero sin embargo" o "luego después". Los he observado más en Andalucía.
Más sutil es la diferencia entre partidario y partidista. En ambos casos se pueden calificar las conductas de los que se adscriben a un partido político. En el primer caso se trata de una adscripción neutra, descriptiva. Partidista se debe reservar para el supuesto de que esa orientación hacia un partido se desvíe claramente de los intereses generales o parezca exagerada. No es una distinción fácil, pero no se debe suponer que son palabras sinónimas. Si bien se mira, no hay voces sinónimas sino afines o emparentadas.
Assinar:
Postagens (Atom)
LA RECOMENDACIÓN DIARIA
LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que resistencia antimicrobiana Resistencia a los antimicrobianos , no...
-
Sistema de produção Toyota - Versão em Português Autor: M.C. Juan Alejandro Garza Rodríguez Eliminar t...
-
O PENSAMENTO DE MANFRED KETS DE VRIES. Fontes: “Os Lideres no Divã.”, Revista Época Edição 569 – Quem é Manfred Kets de Vries? Profess...
-
A Guerra da água começa: Os primeiros passos o dão as grandes empresas FONTE: TARINGA.NET Faz anos, cada certo tempo, surge timidamente uma ...


.jpg)



