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segunda-feira, 5 de setembro de 2016

FRASES CÉLEBRES

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"La mas frecuente enfermedad de la democracia es la tiranía de la mayoría, o -para decirlo mejor- del partido político que -sin siquiera ser una mayoría- mediante el soborno o el fraude, tiene éxito en ganar las elecciones"

Lord Acton (1834-1902)

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Juegos Paralímpicos, 


claves de redacción

Recomendación urgente del día
Con motivo de los Juegos Paralímpicos que se celebran en Río de Janeiro del 7 al 18 de septiembre del 2016,  se ofrece una serie de claves para una redacción adecuada de las noticias relacionadas.

1. Paralímpico, no paraolímpico ni parolímpico

Paralímpico es el adjetivo adecuado para referirse a los juegos en los que los participantes son personas con alguna discapacidad. Según el Diccionario panhispánico de dudas, se trata de una voz tomada del inglés paralympic, acrónimo de para[plegic] + olympic. Para aludir a los juegos son válidas las formas Juegos Paralímpicos y Paralimpiadas. Se desaconsejan las formasparolímpico y paraolímpico.

2. JJ. PP., con puntos y espacio

La abreviatura adecuada de Juegos Paralímpicos es JJ. PP., con puntos y espacio.

3. Paralimpiada y paralimpíada

Las formas paralimpiada y paralimpíada son adecuadas para aludir a esta competición, así como sus plurales paralimpiadas y paralimpíadas. Como en el caso de olimpiada/olimpíada cuando alude a los juegos que se celebran cada cuatro años, pueden usarse tanto en mayúscula como en minúscula.

4. Río de Janeiro, con tilde

El nombre apropiado en español de la ciudad que albergará los Juegos Paralímpicos de 2016 es Río de Janeiro, con tilde en la i de Río. Se pronuncia /rrío de janéiro/, y no /rrío de yanéiro/, como se oye con frecuencia por imitación de la pronunciación portuguesa. Se aconseja mantener las tildes y acentos (ãô…) de los nombres de ciudades y estadios en los que se emplea la forma original por no haber una adaptación española: São Pauloestadio Minerão. No obstante, no es incorrecto el uso de formas simplificadas: Sao Pauloestadio Minerao.

5. Decimoquintos o décimos quintos

La de Río es la 15.ª, XV o decimoquinta edición de los Juegos Paralímpicos. Conforme a la Ortografía de la lengua española, los ordinales complejos correspondientes a la primera y segunda decena se pueden escribir en una o dos palabras (decimoquinto o décimo quinto), aunque en la actualidad  es mayoritario y preferible escribirlos en una sola palabra. En ese caso solo varía en género y número el segundo elemento: decimoquinta Paralimpiadadecimoquintas Paralimpiadas. Si se escribe en dos, conviene recordar que el primer elemento mantiene la tilde que le corresponde como palabra independiente y que tanto el primero como el segundo elemento tienen variación de género y número: décimos quintos juegosdécima quinta Paralimpiada.

6. Golbol y bocha, alternativas a goalball y boccia

Las voces españolas golbol y bocha son alternativas válidas a los extranjerismos goalball y boccia, con los que suelen designarse dos de los deportes paralímpicos.

7. Competición y competencia

Para aludir a una prueba deportiva pueden emplearse tantocompetencia (habitual en América, aunque muy rara en España) comocompetición.

8. Récord y récords, con tilde

Tanto el singular récord como el plural récords se escriben con tilde. El Diccionario académico hispanizó esta voz inglesa en su edición de 1992 aplicándole la tilde en la primera sílaba. La Ortografía de la lengua española indica que las llanas que acaban en grupo consonántico se acentúan gráficamente, aun cuando la última letra sea una -n o una -s.

9. Plusmarquista, mejor que recordman orecordwoman

Plusmarquista, en disciplinas atléticas, y hombre récord o mujer récord, en general, son alternativas en español a recordman y recordwoman.

10. Árbitroréferi y referí, formas válidas

Los términos árbitro (habitual en España), réferi y referí (generalizados en el español de América) son adecuados para aludir a la persona que aplica el reglamento en ciertas competiciones. 

11. La árbitra, mejor que el/la árbitro

Árbitra es la forma adecuada de formar el femenino de árbitro y se recomienda que concuerde con el artículo en femenino (la árbitrauna árbitra…).
Capitanatécnica, arquera… son otras formas femeninas adecuadas.

12. Las instalaciones

Respecto a las instalaciones, se traducen al español los elementos descriptivos y los topónimos que tienen hispanización asentada: Centro Acuático de Pentatlón ModernoEstadio Olímpico João HavelangeEstadio deMaracanálaguna Rodrigo de Freitas (con minúscula en laguna, por ser una entidad geográfica)…

13. Arenaestadiopabellón

El término arena es un portuguesismo por estadio, si es abierto, y pabellón, si es cubierto, que son las voces preferibles en la mayor parte del ámbito hispanohablante.
Ver también el especial Juegos Olímpicos Río 2916. Guía de redacción.

domingo, 4 de setembro de 2016

PALABRAS



Un acrónimo y un anglicismo

http://www.losandes.com.ar/article/un-acronimo-y-un-anglicismo
María del Rosario Ramallo Profesora y licenciada en Letras, especialista 
en Docencia Universitaria.



Todos los días nos sorprendemos con la aparición de vocablos que, hasta hace muy poco, no conocíamos o que usábamos, pero sin saber si era correcto su empleo y cómo debían escribirse. Así fue cómo, no hace demasiado tiempo, comenzó a utilizarse el término “brexit”, para aludir a la salida del Reino Unido, de la Unión Europea; también, a diario y en otro orden de cosas, escuchamos y vemos escrito el vocablo “delivery”, que aplicamos correctamente.
¿De dónde se originó el primero de los vocablos y cómo debe escribirse? “Brexit” es un acrónimo inglés, formado por la unión de las palabras “Britain” (en alusión a Gran Bretaña y, por extensión, al Reino Unido) y “exit”, cuyo significado es “salida”; la traducción al español es, pues, “salida del Reino Unido, de la Unión Europea”. Como se puede observar, resulta una expresión larga y poco económica; por ello, el hablante elige “brexit”, pero debe recordar que, al escribir este acrónimo debe hacerlo en letra cursiva, por ser un extranjerismo no adaptado, o colocarlo entre comillas si no se dispone en el ordenador de aquel tipo de letra. Además, no se debe tildar el término ya que sigue siendo un vocablo de origen inglés. Lo que se debe tener también en cuenta es que se trata de un sustantivo común, por lo cual debe escribirse con minúscula inicial. En esto, debemos recordar que, en inglés, los gentilicios se escriben con mayúscula, mientras que en español lo hacen con minúscula inicial: por ello, “Britain” en inglés, pero ‘británico’, en nuestro idioma. En cuanto a su género, nos dice la Fundéu que puede considerarse ambiguo (el/la “brexit”), aunque el uso mayoritario es masculino.
Es interesante encontrar que la misma Fundéu menciona otros acrónimos similares a “brexit”: el “bremain”, de significado opuesto a “brexit”, ya que la segunda parte del término es el verbo “main”, cuyo valor es “quedarse”. El otro acrónimo mencionado es “grexit”, que alude a la salida de Grecia de la zona euro.
Vayamos al segundo término: ¡cuántas veces, por las noches de los fines de semana, nos vemos tentados por la facilidad de la comida pedida por teléfono y entregada, en pocos minutos, en la puerta de nuestras casas! Para designar este servicio, usamos el anglicismo “delivery”; en efecto, en inglés, este término significa “entrega” o “envío”. Muchas publicidades de casas de comida sustituyen el vocablo inglés y colocan “reparto” o “entrega a domicilio”, lo cual sería más adecuado si realizamos la defensa del español; pero, si se opta por el término inglés, deberemos colocarlo en cursiva o entre comillas, para señalar su origen extranjero.
La Fundéu nos aporta que también se hace extensivo este término para nombrar a la persona que realiza la entrega, pero recomienda utilizar las alternativas “repartidor, recadero, distribuidor, mensajero”, según la naturaleza del envío. Añade que, en Argentina y Uruguay, se usa el vocablo ‘motoquero’ para designar al encargado de este trabajo; además, la Academia Dominicana de la Lengua ha dado un paso adelante al adaptar el término como ‘delíveri’, con tilde por su pronunciación esdrújula, y con el cambio de la ‘y’ por ‘i’. Debemos destacar que ni el Diccionario de la Lengua Española en su última edición, ni el Panhispánico de dudas incluyen el término, a pesar de encontrarse tan asentado en el uso. En cambio, el Diccionario de americanismos, obra que también pertenece a la Asociación de Academias de la Lengua Española, incluye el término en letra cursiva, como voz inglesa, con las dos acepciones señaladas, la de “servicio” y la de “persona que entrega comida a domicilio”. 

GENTILICIOS


La esquina del idioma



Piedad Villavicencio Bellolio

¿Por qué el gentilicio de Ecuador es «ecuatoriano» y no «ecuadoriano»?
El adjetivo gentilicio «ecuatoriano» se originó del término antiguo ecuator(‘ecuador’), y este a su vez surgió del latín aequatoris (‘igualador’), que se relacionan con la línea imaginaria o equinoccial que divide el planeta Tierra en dos partes iguales.
¿Y cómo se forman los gentilicios? No hay reglas fijas para estructurar estos adjetivos, pero suelen construirse con el nombre del topónimo (su raíz) + sufijo.
Los sufijos que más se emplean para la formación de los gentilicios son ano: zamorano (de Zamora); aco: austriaco (de Austria); ata: keniata (de Kenia); eta: lisboeta (de Lisboa); ense: carchense (de Carchi); iense: parisiense (de París); eno: chileno (de Chile); ita: israelita (de Israel); eo: europeo (de Europa); ino: montalvino (de Montalvo); eco: guatemalteco (de Guatemala); és: cordobés (de Córdoba); í: iraní (de Irán); ín: mallorquín (de Mallorca); eño: guayaquileño (de Guayaquil); ero: habanero (de La Habana); o: ruso (de Rusia); ol: español (de España); uno: villavicenciuno (de Villavicencio); ejo: popayanejo, cañarejo, biblianejo (de Popayán, Cañar y Biblián). Estas últimas grafías alternan en el uso con el sufijo -ense: cañarense, biblianense.
En el caso de la consulta, el gentilicio no se formó del topónimo Ecuador, sino a partir de su raíz antigua (ecuator). Por esta razón, los originarios de este país somos ecuatorianos y no ecuadorianos.
Aparte de los aspectos del idioma, los gentilicios también se construyen apuntando a las características históricas de la región. Por ejemplo, fluminenses son los naturales de Babahoyo, capital de la provincia de Los Ríos. Fluminense se deriva de la voz latina flumen que significa ‘río’, término que generó el nombre de la provincia y del gentilicio. Babahoyense es otro gentilicio de la ciudad de Babahoyo. (F)
FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2014), Nueva gramática de la lengua española(2009), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.

sexta-feira, 2 de setembro de 2016

TRADUCCIÓN



Salas Subirat: el ignoto traductor que logró lo imposible con el Ulises de Joyce

En 1945 un agente de seguros que sabía un inglés básico tradujo una de las obras más emblemáticas del siglo XX. Cómo un autodidacta pudo interpretar la que, para muchos, es la novela más difícil de todos los tiempos.
Salas Subirat, durante un viaje a Montevideo, en enero de 1926, con propósitos de “vinculación artística” entre los jóvenes escritores de Boedo y sus pares uruguayos | Foto: Gentileza Penguin Random House
Salas Subirat, durante un viaje a Montevideo, en enero de 1926, con propósitos de “vinculación artística” entre los jóvenes escritores de Boedo y sus pares uruguayos | Foto: Gentileza Penguin Random House

El Ulises de Joyce es un libro largo y complejo. Al día de hoy, no son pocos los críticos que recomiendan leerlo acompañado de una guía. Lleno de personajes y con una intrincada trama, se trata para muchos de la obra cumbre de la lengua inglesa. Lo que pocos saben es quequien lo tradujo por primera vez al castellano fue un empleado de una compañía de seguros que, con un dominio básico del inglés, realizó una tarea ante la cual Borges mismo retrocedió: traducir al español las 267 mil palabras contenidas en 18 capítulos y más de mil páginas de la emblemática novela del siglo XX. La vida de José Salas Subirat fue uno de los grandes misterios de la Argentina, y, por qué no, del habla hispana. Hasta ahora.
“El traductor del Ulises” (Sudamericana 400 páginas 349 pesos), de Lucas Petersen, cuenta cómo Subirat llegó a realizar la titánica tarea. Un extraño personaje que llegó a escribir libros de autoayuda, sobre seguros y a montar una fábrica de juguetes. “Salas Subirat fue un ‘hombre hecho a sí mismo’, un self made man, como se dice en inglés. El desafío de superar los condicionamientos de origen y enfrentar los obstáculos (materiales e intelectuales) da coherencia a todas sus acciones”, cuenta Petersen, quien logró conseguir fotos inéditas que le brindó su familia. A la vez, el libro termina siendo un ensayo sociológico sobre la argentina de la primera mitad del siglo pasado.
Las fuentes para trabajar el tema eran un desafío. “La mujer de Salas Subirat no era una persona con inclinaciones intelectuales o literarias, por lo que al morir no conservó nada de él”, cuenta a Clarín Petersen. Por eso, los testimonios fueron la clave para reconstruir esta historia. “Me puse a buscar a sus familiares. Aunque con baches en el medio, estuve más de un año intentando encontrarlos. Me había puesto ese objetivo: si no los encontraba, no iba a empezar a reconstruir su vida desde otras fuentes”, explica el autor de la investigación. Otra cuestión ayudó, y es que Subirat era fanático de la tecnología: “Hay fotosdesde muy temprano en su vida. Incluso hay algunas filmaciones de la década del 30 y el 40, pero casi no me sirvieron: retratan exclusivamente escenas familiares y en la gran mayoría Salas estuvo detrás de cámara”, cuenta Petersen.
Con un estilo que oscila entre la novela y el ensayo, el rompecabezas se va armando en el libro a medida que la Argentina camina las décadas de hace ya un siglo. La historia estaba allí, desordenada, con pocos registros escritos y el desafío de recomponer a un personaje que murió hace ya 40 años. Rodeado de indiferencia por el ámbito intelectual y casi sin necrológicas en los diarios, su vida y obra viven en lectores y escritores de hoy. Aunque no lo sepan.
- El Ulises es, como se menciona en el libro, “la epopeya de un hombre corriente”. ¿Por qué es tan importante esta obra de James Joyce?
- Aunque tiene sus detractores, hay muchos argumentos con los que puede defender ese lugar de mejor obra del siglo XX en habla inglesa. Su valor podría resumirse en dos aspectos. Primero, su capacidad de mirar tan profundamente la vida de un hombre, Leopold Bloom, para poner en evidencia que en toda vida, por pequeña que parezca, se esconde algún tipo de épica. Segundo, el increíble virtuosismo que muestra Joyce en la técnica narrativa: literalmente, Joyce inventa o preanuncia en Ulises casi toda la literatura de lo que queda del siglo XX.
Al terminar la histórica edición de Ulises, Salas Subirat, Rueda y Dickmann se dedicaron mutuamente tres ejemplares. Aquí, el ejemplar de Dickmann | Gentileza Enrique Rueda y Dickman hijo
Al terminar la histórica edición de Ulises, Salas Subirat, Rueda y Dickmann se dedicaron mutuamente tres ejemplares. Aquí, el ejemplar de Dickmann | Gentileza Enrique Rueda y Dickman hijo
- ¿Cuán conocida es la historia de Salas Subirat en el ambiente literario?
- Del traductor se conservaban algunos datos dispersos (algunos errados, incluso), que lo retrataban como un ser curioso y enigmático, casi mítico. Su empleo como agente de seguros en La Continental, la academia de inglés y taquigrafía que fundó en los años 20, su variopinta producción (literatura, libros de seguros, libros de autoayuda), su fallecimiento en Florida. Pero eran un puñado de datos, pasados de boca en boca, sin mayores precisiones o ampliaciones.
- ¿Por qué se da este fenómeno de que sea tan desconocido a pesar de realizar una tarea titánica?
- Salas no sólo era una figura muy periférica del mundo literario al momento de traducir Ulises. Lo más notable es que, después de hacerlo, él no mostró ningún interés particular en usufructuar ese título de “traductor de Joyce” en términos de su posicionamiento personal en el mundo literario. Después de la segunda versión, revisada, de 1952, prácticamente se retira de la escena. Cuando muere, en 1975, era un hombre casi olvidado. La posibilidad de que se perdiera para siempre esa historia fue lo que movilizó a buscar, casi de manera detectivesca, a sus descendientes.
- ¿Cómo se entremezcla su historia con el período de la Argentina en el cual vive?
- Salas es un típico hijo de la inmigración, al menos de aquella fracción que antes del peronismo pudo ascender socialmente a la clase media. Políticamente, por ejemplo, combina algún izquierdismo (más radical o más moderado, según la época), tan difundido en la cultura de la clase trabajadora inmigrante, con el individualismo meritocrático de inspiración liberal que se promovía desde el Estado y otras instituciones. Por otro lado, su vínculo con la lengua literaria es también el típico de los hijos de inmigrantes. Es un vínculo incómodo por la falta de referencias familiares, por haberse formado de manera autodidacta, que se expresa en una mezcla de pudor por escribir bien con un desenfado muy propio por ser esa generación el laboratorio donde se está formando algo nuevo, el español rioplatense. Ese proceso –que tiene en la ficción a Roberto Arlt como exponente fundamental— se plasma de manera bastante evidente en su traducción de Ulises.
Parte de la numerosa familia Salas Subirat en una excursión campestre. De pie, segundo desde la izquierda, está José Salas Subirat. Junto a él, de negro, su madre, Florentina Subirat. José padre está sentado, en la izquierda de la imagen | Foto: Gentileza Penguin Random House
Parte de la numerosa familia Salas Subirat en una excursión campestre. De pie, segundo desde la izquierda, está José Salas Subirat. Junto a él, de negro, su madre, Florentina Subirat. José padre está sentado, en la izquierda de la imagen | Foto: Gentileza Penguin Random House
- En el libro se cuenta que Salas Subirat quería ser un mediador entre las minorías excluidas y los saberes culturales. ¿Lo logró?
- Creo que sí lo logró. Lo logró porque, pese a que su figura pasó al olvido en el mundo literario, su traducción formó a varias generaciones de lectores. Su tarea de mediación fue efectiva. Lo logró también en el campo de los seguros (de la venta de seguros, en particular), ya que enriqueció esa disciplina con saberes que "importaba" de la cultura erudita. En el campo de los seguros no fue tan olvidado entre los que se formaron con sus textos, aunque no supieran tanto de su vida (allí, como en todo texto técnico-motivacional, la biografía del autor no resulta tan relevante como en el campo de la literatura). Como el nombre de mediador lo indica, se proponía como intermediario, lo cual no queda invalidado por el "borramiento" de su figura.
- ¿Por qué hasta ahora no se le conocía el rostro?
- Uno de las cuestiones que más me sorprendió (y uno de los motivos que me llevó a iniciar la investigación) fue que si se lo googleaba no se encontraba una sola foto de su rostro. No podía entender cómo podía pasar eso, sobre todo porque había vivido 75 años y había muerto no hacía tanto tiempo. Recuerdo la excitación cuando vi por primera vez su rostro, en una de las pocas necrológicas que se publicaron en 1975. Lo correcto sería decir: “se olvidó su rostro” o “su rostro ya no era conocido al iniciar la investigación”. Pero si, parafraseando a Platón, conocer es recordar, no se conocía su rostro. Las fotos del libro son inéditas.
- ¿Cómo hizo para traducirlo con un conocimiento limitado del inglés?
- Como cabe imaginar, con un esfuerzo y un tesón casi sobrehumanos. Solo esa pasión por superar desafíos explica semejante dedicación. Además, tenía una curiosidad descomunal. Quería conocer el Ulises. Si su inglés no alcanzaba y no había traducción, era cuestión de traducirlo por su cuenta. A veces el texto le presentó dificultades que no pudo resolver. Hay que considerar que por entonces prácticamente no había material de referencia, algo que hoy se considera absolutamente imprescindible para traducir e incluso leer Ulises.
“Juan Enrique Menton”. La traducción de algunos nombres al castellano acarreará no pocos inconvenientes | Foto: Gentileza Penguin Random House
“Juan Enrique Menton”. La traducción de algunos nombres al castellano acarreará no pocos inconvenientes | Foto: Gentileza Penguin Random House
- ¿Cómo fue ese proceso de traducción? ¿Cuánto demoró? ¿Lo hacía mientras trabajaba de otras cosas?
- Según consigna la primera edición de Santiago Rueda, la traducción se realizó entre 1940 y 1945. Por entonces, como lo hizo durante largos años, Salas Subirat trabajaba en la compañía de seguros La Continental. Todos los días viajaba desde Florida hasta las oficinas, que estaban en la calle Corrientes, casi Maipú. Por eso, para no tener que trasladar el tomo, lo desarmó en cuadernillos. Se supone que leía esos cuadernillos en el tren y avanzaba en la traducción allí, en el escritorio de su hogar e incluso en las oficinas de la empresa. Antes de iniciar su carrera musical, Mario Clavell fue secretario de Salas Subirat en La Continental. Allí, según recordó, pasó a máquina algunas páginas de Ulises. Luego, Salas Subirat afrontó una revisión durante algunos meses de 1950, pero sólo avanzó un puñado de capítulos.
Autodidacta y emprendedor: en pleno auge de la sustitución de importaciones, Salas Subirat montó una fábrica de juguetes, los Chaminú | Foto: Gentileza Penguin Random House
Autodidacta y emprendedor: en pleno auge de la sustitución de importaciones, Salas Subirat montó una fábrica de juguetes, los Chaminú | Foto: Gentileza Penguin Random House
- ¿Cuán buena fue la traducción para ese momento y cuán buena es hoy? ¿Se sigue usando?
- La traducción fue muy discutida desde un primer momento. Algunos comentarios se detienen en exceso en sus errores. Para mí, hay ahí cierto resquemor con el hecho de que Salas Subirat se haya colado en la historia de la literatura en castellano de esa forma, sin tener ningún antecedente como traductor. Igualmente, la aparición de su Ulises parece haber sido en general bien recibida en todo el mundo hispano, aunque más no sea porque era la primera. Tanto la versión de 1945 como la revisión de 1952 contienen varios errores, efectivamente. Algunos importantes, otros no tanto. De todas formas, es notable cómo mantiene su vigencia y su frescura. Su traducción fue ganando prestigio con el correr de los años, cuando varias generaciones que se formaron con ella empezaron a poner en evidencia que en varios pasajes es un traductor muy afinado, por momentos incluso brillante. Excepto por la traducción de los nombres (“Esteban” por “Stephen”, por ejemplo), hoy se puede seguir leyendo perfectamente. De hecho, aunque hay nuevas versiones, sigue siendo leída y utilizada como referencia.
El libro se presenta hoy viernes 2 de septiembre en la Sala Federal del Centro Cultural Kirchner, a las 19, con Luis Chitarroni, Carlos Gamerro y Jorge Fondebrider.
En su escritorio de La Continental, en tiempos en que traducía Ulises | Foto: Gentileza Penguim Random House
En su escritorio de La Continental, en tiempos en que traducía Ulises | Foto: Gentileza Penguim Random House

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

árbitroréferi 


y referí


formas válidas

Recomendación urgente del día
Los términos árbitroréferi y referí son adecuados para aludir a la persona que aplica el reglamento en ciertas competiciones.
En algunos medios de comunicación podemos encontrar frases como «La yudoca derribó a la réferi en su primer combate», «Agreden a un referí en un partido de fútbol» o «El entrenador afirma que no le gusta hablar de los árbitros», «Qué le dijo Víctor Valdés al réferi tras el Real Madrid-Barcelona» o «En ese momento, el referee detuvo el partido».
Las formas réferi y referí son adaptaciones al españoles del inglés refereepara designar a ‘la persona que, en un encuentro deportivo, cuida de la aplicación del reglamento’, de amplio uso en el español americano eincorporadas ya a la vigésima tercera edición del Diccionario académico.
El Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) señala que la forma aguda referí es más frecuente en Cuba, Perú, Bolivia, Argentina y Uruguay, mientras que la esdrújula réferi es la habitual en el resto del español americano.
Cualquiera de esas dos voces, así como árbitro, que se usa sobre todo en España, es preferible al anglicismo no adaptado referee. Si se prefiere emplear esta última, lo adecuado es escribirla en cursiva o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra.
Así, en los ejemplos anteriores, los tres primeros son correctos y en el cuarto habría sido preferible escribir «En ese momento, el réferi/referí/árbritro detuvo el partido».
Ver también la árbitra, femenino de el árbitro y la crónica De réferis yorsays.
#puestaapunto. Esta recomendación sustituye a una anterior en la que, siguiendo lo indicado en el Diccionario panahispánico de dudas (2005), se daba preferencia a la forma árbitro frente a réferi y referí. Esta últimas voces, que ya figuraban en elDiccionario de americanismos (201o), se han incluido también en la última edición del Diccionario de la lengua española (2014).

EL IDIOMA ESPAÑOL

Hablemos claro

joaquin-schwalb-helguero
Joaquín Schwalb Helguero
Colaborador
El mal uso del idioma español en el lenguaje coloquial está tan extendido que ya no llama la atención y realmente es un grave atropello a las mínimas reglas del lenguaje.
En algunos casos esta deformación es utilizada como un arma para demostrar una falsa superioridad, que no es otra cosa que un inconsciente complejo de inferioridad que pretende rellenar con palabras la carencia de recursos de comunicación.
Observamos dos facetas en el cotidiano maltrato que sufre nuestro vapuleado idioma. Una es el uso de expresiones viciosas, inventadas por algún ocurrente e incorporadas al uso cotidiano. La otra es el uso de expresiones grandilocuentes para impresionar al interlocutor o a la audiencia con una pretendida erudición.
La primera es producto de una pobre educación, problema estructural que se evidencia en las últimas posiciones de nuestro país en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Ejemplos abundan: “El incauto peatón se trompezó con la palabrisa del vehículo”; “hace años atrás”; “dijistes, vinistes, estábanos”; “me preguntó el magistrado la cual respondí que no”.
La segunda refleja un problema de actitud, pretendiendo aparentar lo que no se es, sustituyendo con palabrería lo que les falta en sentido común y sabiduría.
¿Por qué hablar “en difícil” lo que puede decirse en cuatro palabras correctas? El origen de este vicio viene de la época de la dictadura militar (1968-1980), en que fuimos inundados por nuevos ministerios y oficinas públicas cuyos funcionarios pretendían justificar su autoridad usando una enorme verborragia para impresionar a los subalternos, forzándolos a interpretar el mensaje.
Los periodistas televisivos contribuyen a la deformación del lenguaje porque no solo inventan verbos y términos sino que -por la naturaleza de su medio- se encargan de propagar esta mala forma de hablar. Andan buscando las palabras y frases más largas y adornadas para decir siempre lo mismo.
Antes de pretender implantar como política educativa el aprendizaje de dos o tres idiomas (una meta muy deseable por cierto), deberíamos fomentar el correcto uso del nuestro, “la rica lengua de Cervantes”. Es necesario hablar bien. Hablemos claro.
Diario El Tiempo
Acerca del autor
Diario El Tiempo de Piura | email: webmaster@eltiempo.pe Telf.: 51-73-325141| Fax: 51-73-335269

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