Translate

quinta-feira, 6 de abril de 2017

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

pornovenganza, 


en una palabra

Recomendación urgente del día
El término pornovenganza, que alude a la publicación de imágenes sexuales privadas en Internet, se escribe en una palabra, sin espacio ni guion.
En relación con las noticias sobre las herramientas de Facebook para bloquear las imágenes sexuales que alguien difunde como venganza, se puede ver este término escrito de diversos modos: «La red social informó que habilitará una herramienta para denunciar la porno-venganza» o «Facebook quiere evitar que seas víctima de “porno venganzas”».
Se llama pornovenganza, porno de venganza, venganza porno o porno vengativo a la publicación en Internet, sobre todo en redes sociales, de imágenes sexuales explícitas sin autorización de alguna de las personas que aparecen en ellas con el fin de humillarlas o chantajearlas.
Aunque el Diccionario académico aún no lo recoge, es cada vez más frecuente el uso del acortamiento porno como si fuera un prefijo, como en pornoespectáculo, pornoclub o pornoturismo, ya sea con el sentido literal que corresponde a la voz pornografía (‘presentación abierta y cruda del sexo que busca producir excitación’), ya sea con un sentido más amplio que alude al sexo explícito y a lo obsceno en general, como en el caso de pornovenganza, que busca más bien hacer daño a otra persona.
Al funcionar como un prefijo en pornovenganza, lo adecuado es escribirlo junto, sin que sean necesarias comillas o cursiva, pues es una palabra bien formada. De este modo, en los ejemplos anteriores habría sido mejor «La red social informó que habilitará una herramienta para denunciar la pornovenganza» y «Facebook quiere evitar que seas víctima de pornovenganzas». En cambio, sí se escribe separado porno vengativo, pues aquí se trata del sustantivo porno con el adjetivo vengativo.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

golf, 


claves de redacción

Recomendación urgente del día
Con motivo de la celebración del Masters de Augusta, que se disputa del seis al nueve de abril, a continuación se ofrecen algunas claves para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con este torneo de golf.

1. Masters de Augusta, mejor que Master de Augusta

El nombre oficial de esta competición es Masters de Augusta, con ese final en Masters, por lo que se recomienda no prescindir de dicha consonante.

2. La chaqueta verde, con iniciales minúsculas

La expresión chaqueta verde, en alusión a la prenda otorgada al ganador de este campeonato, se escribe con minúsculas iniciales, igual que sucede en ciclismo con maillot verde.

3. Jon Rahm, sin hache en Jon

El nombre de este jugador vasco es Jon Rahm Rodríguez. Pese a que el primer apellido puede hacer pensar que se trata de un nombre de origen inglés, se trata de un jugador vizcaíno —la revelación de la temporada— y él mismo suele subrayar que lo apropiado es escribir Jon sin hache.

4. Anglicismos no adaptados, en cursiva

Muchos términos del golf se emplean en su forma original inglesa y se escriben por tanto en cursiva, como de hecho aparecen recogidos a menudo en el Diccionario de la lengua española: green, driver, putter, pitching wedge, sand wedge, swing, approach, birdie, eagle, bogey, tee, caddie… 

5. Anglicismos adaptados, en redonda

Algunos términos propios de este deporte sí admiten adaptación o se acomodan directamente en el sistema fonético y ortográfico del español, por lo que se escriben en redonda y sin comillas. Es el caso del nombre en sí del deporte (golf), de hándicap (con tilde), albatros (forma ya recogida en el Diccionario académico, mejor que albatross) y búnker. También es posible adaptar la voz chip, en alusión al golpe a baja altura jugado fuera del green, y cadi, que hace referencia a quien lleva los palos a un jugador de golf.

6. Anglicismos con traducción

Otros anglicismos pueden traducirse por equivalentes en español, como sucede con fairway, rough, major o club, sustituibles por calle, maleza, grande y palo, respectivamente.

7. Usos figurados, sin comillas

Son también frecuentes ciertos usos figurados, como corbata, para la bola que rodea el hoyo sin entrar en él; chuleta, para el terreno que se arranca del suelo al hacer un golpe, y arena, como alternativa a búnker. Son voces asentadas en la jerga golfística y no necesitan ni comillas ni cursiva.

quarta-feira, 5 de abril de 2017

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

cloro y clorina 


no son lo mismo

Recomendación urgente del día
Cloro es el nombre apropiado del elemento químico usado, entre otras aplicaciones, para desinfectar, blanquear y fabricar armas químicas, y no clorina, que es una sustancia distinta.
En los medios de comunicación, sin embargo, no es raro que se emplee la denominación impropia, como en los siguientes ejemplos: «Una investigación dirigida por la ONU ha apuntado al régimen por haber realizado al menos tres ataques con clorina», «La entidad de salud dijo que el agua contaba con los niveles de clorina adecuados» o «Las normas de seguridad exigen lavarse repetidamente las manos con clorina al entrar y salir de cada dependencia».
El cloro es un elemento químico tóxico, relativamente abundante en la Tierra, que se usa sobre todo para blanquear, en la desinfección de aguas y en la industria de los plásticos, así como también en armas químicas. La clorina, por su parte, es un compuesto mucho menos abundante relacionado con la fotosíntesis, que se emplea en ciertas terapias contra tumores y que, a pesar de lo que pueda sugerir su nombre, ni siquiera contiene cloro.
El empleo de clorina para el elemento es influencia del inglés chlorine, con la terminación –ine que tienen en esa lengua los elementos de su grupo (bromine, iodine, fluorine). En español y con la excepción de flúor, estos nombres acaban en –o: bromo y no bromina, yodo y no yodina, flúor y no fluorina.
En consecuencia, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Una investigación dirigida por la ONU ha apuntado al régimen por haber realizado al menos tres ataques con cloro», «La entidad de salud dijo que el agua contaba con los niveles de cloro adecuados» y «Las normas de seguridad exigen lavarse repetidamente las manos con cloro al entrar y salir de cada dependencia».
Ver también teneso y oganesón, mejor que tenesino y oganesson.

terça-feira, 4 de abril de 2017

WALT WHITMAN




20MINUTOS.ES. 03.04.2017 - 14:33h 

Una novela perdida del escritor norteamericano Walt Whitman, cuya existencia se desconocía, ha sido publicada en español a cargo de las editoriales West Indies Publishing Company y Jot Down Books. Vida y aventuras de Jack Engle, que ha permanecido oculta durante 165 años,  fue descubierta por Zachary Turpin, un estudiante de doctorado de la Universidad de Houston (Texas, EE.UU) que encontró los textos hace unos meses en los archivos de la Librería del Congreso de Estados Unidos. La novela se publicó sin firmar, ya que Whitman renegaba de sus obras en prosa. Pero Turpin halló un borrador del argumento de una historia que no aparecía entre sus obras conocidas y, buscando coincidencias entre los nombres de personajes anotados en los diarios del poeta y los artículos publicados en los periódicos de la misma época, dio con una nueva obra desconocida. La obra encontrada es una novela corta dividida en seis entregas que se publicó en un folletín de un diario local de Manhattan (EE.UU), el Sunday Dispatch. En ella, el escritor narra una historia ambientada en un orfanato de Nueva York y cuenta la vida del huérfano Jack Engle, llena de aventuras, romances y villanos. La importancia de haber encontrado la obra reside en que, hasta ahora, se pensaba que Whitman había dejado a un lado la ficción para volcarse de pleno en la poesía. Sin embargo, el periodo de producción de Hojas de Hierba (1855), coincide con el de Vida y aventuras de Jack Engle. La traducción al español de esta obra perdida está firmada por Colectivo Maledictio, una agrupación de profesionales que apuesta por el trabajo colaborativo. El equipo de traductores confiesa que, al ser un texto en prosa, el estilo poético del autor pasaba desapercibido pero que, sin embargo, el capítulo 19 muestra "pinceladas del genio de Whitman". 
El libro puede adquirirse en la red de librerías de Jot Down y en su página web.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/3002589/0/novela-perdida-walt-whitman-espanol/#xtor=AD-15&xts=467263

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

criminología 


no es lo mismo que 


criminalística 

Recomendación urgente del día
La criminología es una ciencia social que estudia de forma teórica las causas y circunstancias de los delitos en general, mientras que la criminalística es la investigación pericial de crímenes concretos.
En los medios de comunicación, sin embargo, no es raro encontrar frases como las siguientes: «Peritos en criminología fueron los encargados de ordenar que el cuerpo fuera trasladado a las instalaciones del Semefo» o «Miembros de la policía y peritos en criminología llegaron al lugar para inspeccionar el sitio y lograron encontrar al menos doce casquillos».
El Diccionario de la lengua española define criminología como una ‘ciencia social que estudia las causas y circunstancias de los distintos delitos, la personalidad de los delincuentes y el tratamiento adecuado para su represión’.
Criminalística es, en cambio, según la misma obra, el ‘estudio de los indicios de un hecho criminal con el fin de determinar todos los datos posibles relativos a la víctima o a las circunstancias del crimen’ e incluye técnicas como la balística, la documentoscopia, la fotografía forense y muchas otras.
Los profesionales de la criminología se denominan criminólogos, mientras que los expertos en criminalística son criminalistas, denominación esta que se aplica también a los abogados especializados en derecho penal.
Así, en los ejemplos mostrados, habría sido mejor decir «Peritos en criminalística fueron los encargados de ordenar que el cuerpo fuera trasladado a las instalaciones del Semefo» y «Miembros de la policía y peritos en criminalística llegaron al lugar para inspeccionar el sitio y lograron encontrar al menos doce casquillos».

segunda-feira, 3 de abril de 2017

RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN

El pinganillo de Valle-Inclán

Después de traducirlo vendrá la apropiación. Denles unos años y harán creer a las nuevas generaciones que Don Ramón era gallegohablante.

Gloria Lago en Libertad Digital - España
4
Valle Inclán | Archivo
En 2016 expiraron los derechos de autor de las obras de Valle-Inclán y el mundo del nacionalismo gallego lo celebró al grito de ¡Valle-Inclán ha quedado liberado!, como si la obra de Don Ramón hubiese permanecido secuestrada y oculta los últimos 80 años. Muy al contrario, ha estado deleitando y enriqueciendo a sus lectores, y dando lugar a más tesis y trabajos de investigación en todo el mundo que ningún otro autor gallego. Los nacionalistas, expertos en manipular el lenguaje, en realidad se referían a que ya no tendrán que respetar la voluntad de la familia del autor, que nunca ha querido que la obra de Valle se traduzca al gallego. El motivo de esta negativa lo condensó su nieto Joaquín en la siguiente afirmación: "Se traduce lo que no se entiende".
Traducir a Valle al gallego equivale a leer a cualquiera de los grandes de la literatura española en otro idioma pudiendo hacerlo en castellano, u optar por la traducción de Cantares gallegos estando capacitado para leerlo en la lengua que Rosalía prefirió escribirlo. Una de las principales recompensas por esforzarse en perfeccionar el conocimiento del inglés o el francés es poder leer a Henry James en versión original y a Flaubert en su lengua, la que él plasmaba en un borrador y corregía una y otra vez en busca de le mot juste, la palabra precisa. No entiendo que alguien quiera privarse de disfrutar el resultado del esfuerzo de un genio. Valle, igual que Flaubert, era un sibarita de las palabras. Ambos utilizaban una gran variedad de registros para caracterizar a sus personajes.
Valle- Inclán, por Juan de Echevarria. | The Granger Collection
Don Ramón se vale de recursos fonéticos, de numerosos americanismos en sus vocablos, de palabras castizas y también de recreaciones de términos en gallego. Imagino a los traductores subvencionados por la Xunta devanándose la sesera al toparse con un galleguismo; ¿cómo traducirlo? ¿usando un castizismo en el texto en gallego?. En Italia, donde Valle es muy apreciado, se debatieron entre plasmar sus peculiaridades léxicas de forma literal, con una traducción libre de acierto imposible, o con una nota a pie de página. Imaginamos que aquí harán lo mismo para que lo lean personas que lo entienden perfectamente en versión original. Don Ramón, tan dado a convertir adjetivos en adverbios, habría creado uno bien sonoro para describir tamaño despropósito.
Cuando Blanca Cendán fue nombrada directora del Centro Dramático Galego al llegar Feijóo a la Xunta, declaró que Valle-Inclán era un problema. El "problema" era su lengua; porque el CDG no representa obras en español ni siquiera tratándose de Valle. Lo hicieron en 1998, y la intelectualidad nacionalista, la única visible en Galicia, mimada y regada con subvenciones por todos los gobiernos de la Xunta, puso el grito en el averno de los suevos y dijo que con ello se abría una herida en la credibilidad del teatro nacional gallego. A principios de este mes de marzo comenzaron los ensayos en el CDG para el estreno de dos de sus obras, y hay tanto alborozo en la cultura oficial de Galicia, que se está hablando más de Valle que en los últimos 30 años. Joaquin del Valle-Inclán apuntaba a una motivación para esta obsesión por traducir la obra de su abuelo al gallego, "Si el mundo nacionalista tiene necesidad de un símbolo para sentirse más potente es su problema, que empiecen traduciendo a Murguía, que está todo en castellano". Pero, claro, Murguía no es Valle.
Estos celos, esta pelusilla insinuada Joaquín del Valle, derivaría de la incapacidad del nacionalismo gallego para asimilar lo evidente, que los más sobresalientes literatos gallegos escribieron en español. Por otra parte, les amarga aceptar que la literatura creada en español por escritores de Galicia también es cultura gallega, que hay tanta Galicia en Valle, en la Pardo Bazán, o en Torrente Ballester, como en Neira Vilas o en Cabanillas. El objetivo del nacionalismo no es solamente buscar en la lengua un hecho diferencial sino acotar la cultura a un sólo idioma. Llevan años haciéndolo con la colaboración de todos los gobiernos autonómicos, y no sólo en Galicia.
Después de traducirlo vendrá la apropiación. Denles unos años y harán creer a las nuevas generaciones que Don Ramón era gallegohablante. No los subestimen. Si sus colegas de Cataluña fueron capaces de colar que lo de 1714 no fue una guerra de sucesión sino un conflicto bélico entre Cataluña y España, el tuneado de Valle también lo lograrán. En su imaginario, nuestro autor ha sido prisionero de sus herederos, una víctima de la historia, de la colonización, del autoodio que atenaza a los hispanohablantes de Galicia. El camino ya se va insinuando; se organizan talleres sobre el autor dirigidos a niños y jóvenes para fomentar el uso del gallego, y se acaba de celebrar la primera edición del Premio de relato corto Valle-Inclán para estudiantes de secundaria con patrocinio de la Xunta. Sólo pueden presentarse obras en gallego, en español están prohibidas.
Es sencillo saber qué vendrá después. Una vez traducida su producción teatral harán lo mismo con el resto de su obra. Un filón para el lobby de la lengua. Esas obras se estudiarán en los institutos y Valle dejará de ocupar un breve espacio en la programación de literatura española para engordar el escuálido currículo de literatura gallega, donde la insigne Rosalía Castro comparte espacio con mindundis juntaletras. Nuestros alumnos habrán de leerlo en gallego, y se perderán la música de sus palabras, la forma magistral cómo elegía los adejtivos, la cadencia de sus frases. Decía la directora del CDG: "Con la traducción Valle siempre sufre...pero eso es muy relativo". Claro, estaremos haciendo patria.
El Consejero gallego de Educación, Román Rodríguez, se felicitaba porque el paso a dominio público de la producción literaria del autor arosano "posibilita a súa tradución a calquera das linguas do Estado". Traducirán, pues, a Valle-Inclán, a pesar de que su hijo Carlos siempre sostuvo que Don Ramón dio instrucciones estrictas de que su obra nunca fuera traducida a otras lenguas de España. Con las traducciones de Valle tendremos, pues, un remedo del indecente "pinganillo del Senado". Los mismos que no pueden admitir que el más universal de nuestros escritores escribiera en español, no toleran que vascos, gallegos, catalanes, valencianos, o baleares, tengamos un poderoso elemento de unión, que es la lengua española, la lengua precisamente, ese instrumento que el nacionalismo usa para separar. El "pinganillo del Senado" despierta rechazo en cualquier persona sensata por ser un despilfarro y porque mueve al sonrojo que quienes se comunican en la lengua común fuera del hemiciclo, exijan traducción para entenderse dentro de él, pero el "pinganillo de Valle", además de un gasto superfluo, traerá consigo una innecesaria pérdida de expresividad, una mutilación empobrecedora y dolorosa, la constatación de que tener lengua cooficial no siempre enriquece.

CALIDAD Y TRADUCCIÓN II

Resultado de imagen para calidad en traducción

Cómo evaluar la calidad de una traducción

Fuente: TraductorChile - Sinclavos.cl

Autor: Richard Pérez-Mongard
Fecha: 02/Ago/2011
Versión en Español: How you can assess the quality of a translation






























Usted es un cliente que quiere traducir un texto, desde un idioma que no conoce hacia su propio idioma. ¿Cómo evalúa que la traducción realizada por el traductor es de buena calidad si no conoce el idioma del texto original y no tiene experiencia como traductor? Si la traducción es muy mala, solo un vistazo al texto le dirá si su traductor es un aficionado. Pero, si se concede que no existe la traducción perfecta, y lo que buscamos es el justo valor por nuestro dinero, ¿Cómo evaluamos que la traducción entregada por nuestro traductor es el justo valor?

Para poder responder esta pregunta primero debemos establecer qué es una traducción de buena calidad, y para poder hacer esto debemos definir qué vamos a evaluar y que es un texto.

Aunque parezca de perogrullo, un texto no es sólo una serie de palabras correctamente hilvanadas; más que eso, es una serie demensajes que se desea transmitir, y por lo tanto lo que debemos evaluar es la aptitud de la traducción para transmitir dichos mensajes.

Así la calidad de un texto se puede evaluar sobre dos aspectos: 1) su INTELIGIBILIDAD (la traducción es comprensible) y 2) su FIDELIDAD (el mensaje transmitido por la traducción refleja con exactitud el mensaje original).

Así se puede dar que un texto ininteligible sea traducido con gran fidelidad pero produciendo un texto ininteligible, o un texto muy inteligible sea traducido con baja fidelidad y aún así producir un texto altamente inteligible. Ambos textos son de baja calidad, el primero porque el traductor no habló con el cliente para resolver los problemas de inteligibilidad del original antes de traducir, produciendo algo ininteligible (no me pregunte como lo logró), y el segundo porque, o faltan algunos de los mensajes del original, o la traducción entrega mensajes diferentes a los que expresaba el original.

Lamentablemente, evaluar la calidad de una traducción en función de su inteligibilidad y fidelidad, según un estudio experimental (1), requiere el trabajo de al menos tres o cuatro evaluadores, debido a problemas de subjetividades individuales. Además, es evidente que para evaluar la inteligibilidad son preferibles los evaluadores monolingües (no se ven influenciados por la lectura del original) y para evaluar la fidelidad son necesarios los evaluadores bilingües.

Así, para un cliente promedio es impracticable hacer una evaluación experta o pericial de una traducción. Sin embargo, si la traducción es hacia el idioma que conoce el cliente, podrá evaluar, en alguna medida, su inteligibilidad actuando como revisor monolingüe (proofreader), y si le entrega ambos textos a una persona bilingüe (otro traductor) podrá evaluar, en alguna medida, la fidelidad de la traducción.

Cuando el traductor es un proveedor de servicios recurrente y la calidad de su trabajo es conocida, ya sea porque ha sido evaluada previamente o los servicios entregados han cumplido las expectativas del cliente, en algunos casos podrá bastar la auto revisión por parte del mismo traductor.

En aquellos casos donde el texto a traducir es delicado o puede tener consecuencias legales, y especialmente si el traductor no ha demostrado previamente sus competencias en el campo de dicho texto, es altamente recomendable hacer revisar la traducción por otro traductor, aunque esto incremente los costos.

La norma UNE-EN 15038(2) establece como requisito que toda traducción debe incluir una etapa de revisión realizada por un tercero diferente al traductor, sin embargo, estas normas de acreditación han sido elaboradas para regular las prácticas de empresas y agencias de traducción donde el manejo de volúmenes de trabajo las hacen más propensas a cometer errores. Un traductor independiente tiene un proceso de trabajo distinto, lo que no significa que no sea conveniente disponer de revisiones por terceros.

¿Qué elementos definen la inteligibilidad?

- Lectura clara y fácil, sin problemas de estilo.

- Ausencia de errores gramaticales

- Uso de terminología usual para la especialidad.

- Sintaxis sin errores.

- Mensajes transmitidos con claridad. No es necesario releer para entender.


¿Qué elementos definen la fidelidad?

- La traducción expresa los mismos significados de los mensajes del original.

- No hay pequeños malentendidos o interpretaciones equivocadas de oraciones o palabras.

- Todas las secciones traducidas en forma completa (en algunos casos el traductor puede dividir una oración en dos, o unir dos oraciones en una sola, con el fin de evitar problemas de ininteligibilidad).

¿Por qué se requieren tantos evaluadores para hacer una evaluación experta?

Porque al evaluar la inteligibilidad y fidelidad de una traducción influyen muchos factores subjetivos, como la educación y competencias de los evaluadores, su experiencia, sus estándares culturales, sus valores, su orientación lingüística, etc.

¿Es posible hacer evaluaciones objetivas de una traducción?

Una de las principales evaluaciones objetivas tiene un origen subjetivo. Este paso implica que la traducción sea inteligible para el cliente. Si la traducción es hacia el idioma del cliente él podrá evaluar si es inteligible o no. Aunque su evaluación sea subjetiva, sólo él, o los lectores que él representa, son los que pueden evaluar si comprenden los mensajes que se expresan en la traducción. Alguien podría decir que un cliente puede tener problemas de comprensión de lectura, pero es más probable que sea porque el traductor no se esmeró en redactar con mayor claridad (los plazos de entrega muy urgentes, o la presión que un traductor se autoinflinge son la causa principal de problemas como este). En todo caso, éste sólo es un aspecto de la calidad de una traducción.

Otros factores objetivos que pueden ser evaluados por el cliente son los siguientes:

- errores de ortografía

- errores de puntuación

- errores de sintaxis

- errores gramaticales

- no cumplimiento de convenciones o instrucciones

- uso de palabras equivocadas cuyo significado evidentemente no tiene relación con el contexto.

- consistencia en el uso de la terminología a lo largo del texto.

- errores de formato, fuentes y diseño o diagramación.

Mientras más errores tenga un texto, menor será su calidad; sin embargo algunos tipos de errores son críticos y otros tienen una importancia muy inferior. Un lingüista purista será más exigente que uno pragmático, y lo que es crítico para uno puede no serlo para el otro. Con todo, ambos deberían concordar en que si un error modifica el sentido de una frase (el mensaje), es un error mayor. Si un error puede causar conflictos legales, daño a la salud o problemas de seguridad, es un error crítico. Todo lo demás podría ser tolerable. Sin embargo, y aunque tal vez no se pueda clasificar como crítico, un texto cuyo sintaxis hace necesario volver atrás para tener una adecuada comprensión, a la larga puede ser difícil de tolerar, y por lo tanto puede no cumplir su objetivo.

Las mediciones cuantitativas de calidad tratan de determinar un índice o indicador de calidad, el cuál puede ser útil para hacer comparaciones entre traducciones (como en la evaluación de traductores), pero no permiten determinar si una traducción es buena o mala, ya que no se puede establecer un valor bajo el cual una traducción deja de ser buena, es decir deja de cumplir su objetivo o lo que se conoce como “aptitud de uso o aptitud para su fin” (Fitness for use). Al final, la calidad de una traducción es un asunto subjetivo, y mientras menos evaluadores más subjetivo es.

¿Las convenciones idiomáticas son inmutables?

Cuando las convenciones idiomáticas del idioma de origen son distintas a las del idioma hacia el que se debe traducir, por lo general, uno debería respetar las convenciones del público lector de la traducción. Sin embargo, en algunos casos las convenciones de origen pueden traer un mensaje implícito, especialmente los textos de carácter publicitario y los textos para sitios web, donde las transgresiones a las normas son una forma de atraer la atención hacia palabras o mensajes claves. Por esto la evaluación de las convenciones debe hacerse dentro del contexto de origen, pero considerando al público lector. (ver ¿Las convenciones idiomáticas son inmutables?)

¿Se puede usar el corrector gramatical de Word para evaluar un texto?

A grosso modo sí, pero sólo si uno usa la cabeza también, porque, como toda máquina, Word no piensa.

Como botón de ejemplo:

“Mientras más errores tenga un texto, menor será su calidad”. Según el corrector de Word en esta frase debería colocarse el término “tengan” en vez de “tenga” (Debe existir concordancia de número entre el sujeto y el verbo de una oración.)
El problema radica en que la máquina no reconoce que el sujeto de esta frase no es “errores” (plural), sino “texto” (singular), y es el texto el que puede tener errores, no “que los errores tengan texto”.

------------------------------------------------------------------

(1) Language and Machines, Computers in translationand linguistics. Automatic Language Processing Advisory Committee, National Academy of Sciences, Wash. 1967. (www.nap.edu/openbook.php?record_id=9547&page=67) 

(2) Norma de calidad UNE EN-15038:2006. www.en-15038.com/

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

  LA RECOMENDACIÓN DIARIA resistencia a los antimicrobianos , mejor que  resistencia antimicrobiana   Resistencia a los antimicrobianos , no...