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quarta-feira, 9 de maio de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

de revertir,

revirtió, no revertió

Recomendación urgente del día
El verbo revertir es irregular y se conjuga como sentir, de modo que lo adecuado es escribir revirtió revirtieron, y no revertió o revertieron.
En los medios de comunicación es frecuente encontrar este verbo conjugado de manera regular en las formas que cambian la e de la raíz por una i: «El incremento se revertió en parte en el 2015», «El fallo revertió la decisión adoptada el pasado viernes por tres jueces» o «Tres goles en tres balones colgados revertieron el marcador».
Según la Gramática académica, revertir —que significa ‘volver algo al estado o condición que tuvo antes’, ‘venir a parar una cosa en otra’ o ‘volver algo a la propiedad que tuvo antes, o pasar a un nuevo dueño’ se conjuga siguiendo el modelo de sentir, es decir, sustituyendo la e de la raíz por ieen unos tiempos (revierto, reviertes, revierta, etc.) o cambiándola por i en otras formas (revirtió, revirtiera, revirtiendo, etc.). Esta última irregularidad es la que provoca confusión en el uso.
Así pues, en los ejemplos antes citados lo adecuado habría sido escribir «El incremento se revirtió en parte en el 2015», «El fallo revirtió la decisión, adoptada el pasado viernes por tres jueces» y «Tres goles en tres balones colgados revirtieron el marcador».
Se recuerda asimismo que es preciso no confundir este verbo con reverter, de mucho menor uso, que significa ‘rebosar’ y se conjuga de acuerdo con el modelo de entenderrevierto, reviertes, revierte, pero revertió, revertiera, revertiendo, etc., que en esta variante son adecuadas, como entendió, entendiera, entendiendo.

terça-feira, 8 de maio de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

reparación a las víctimas,

mejor que

reparación de las víctimas

Recomendación urgente del día
La expresión reparación a las víctimas, mejor que reparación de las víctimas, es preferible para aludir al desagravio o la satisfacción de las ofensas, injurias o daños infligidos a los perjudicados en un conflicto.
En los medios de comunicación pueden leerse frases como «La reparación de las víctimas que claman justicia y los cambios de la política penitenciaria con los reclusos etarras están muy unidas», «Es una cuestión de dignidad y de reparación de las víctimas de la dictadura» o «25 años después de la firma de paz en El Salvador, aún se espera cumplir la reparación de las víctimas».
La construcción con dereparación de, se emplea frecuentemente cuando de lo que se trata es de ‘arreglar cosas materiales mal hechas o estropeadas’, como en «Hay que ocuparse de la reparación del mobiliario»; pero para aludir al ‘desagravio’ o a la ‘satisfacción completa de una ofensa, daño o injuria’, es preferible emplear la preposición a al introducir a la persona o personas desagraviadas.
Por lo tanto, en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido escribir «La reparación de las víctimas que claman justicia y los cambios de la política penitenciaria con los reclusos etarras están muy unidas», «Es una cuestión de dignidad y de reparación a las víctimas de la dictadura» y «25 años después de la firma de paz en El Salvador, aún se espera cumplir la reparación a las víctimas». 

segunda-feira, 7 de maio de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

se habla de que,

no

se habla que

Recomendación urgente del día
La expresión se habla de que, con la preposición de, es la adecuada, y no se habla que.
Sin embargo, en los medios de comunicación es habitual encontrar ejemplos como «En un futuro no muy lejano se habla que podrán transportar más de 25 000 contenedores», «La frase que habla que los niños se sienten contentos con unos zapatos nuevos es cierta» o «Se habla que las obras terminarán en junio».
Tal como señala el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo hablar es intransitivo y, cuando aparece junto con un complemento que especifica la cuestión que se aborda, este se introduce con de (así como con sobreacerca de)Igualmente, seguido de una subordinada introducida con que, lo adecuado es mantener esta preposición: hablar de que, no hablar que.
Según el contexto, también es posible optar por alternativas como se dice quese afirma quese estima que…
Así pues, en los ejemplos anteriores lo recomendable habría sido escribir «En un futuro no muy lejano se habla de que podrán transportar más de 25 000 contenedores», «La frase que dice/afirma que los niños se sienten contentos con unos zapatos nuevos es cierta» y «Se dice/estima que las obras terminarán en junio».
La Academia señala que, excepcionalmente, se considera válido el  uso transitivo de hablar cuando el complemento viene representado por el pronombre lo: «Luego lo hablamos».

sexta-feira, 4 de maio de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

igual de,

expresión invariable

Recomendación urgente del día
En la construcción comparativa igual de, el adverbio igual permanece invariable: igual de furiosos y no iguales de furiosos.
En los medios pueden verse frases como «Los demás vehículos son iguales de lujosos», «Todos los políticos son iguales de corruptos» o «Sus métodos son iguales de antidemocráticos que los de las autoridades».
Esta construcción, según queda recogida en el Diccionario panhispánico de dudas, es una locución formada por el adverbio igual, y, como tal, debe permanecer invariable.
Así, en los ejemplos antes citados lo adecuado habría sido escribir «Los demás vehículos son igual de lujosos», «Todos los políticos son igual de corruptos» y «Sus métodos son igual de antidemocráticos que los de las autoridades».
Ver también: las mejor vestidas, y no las mejores vestidas.

quinta-feira, 3 de maio de 2018

FILOSOFÍA


Marco Aurelio, meditaciones para vivir

Autor: Esteban López 

marco-aurelio

Marco Aurelio (121-180 AD) fue un emperador romano y filósofo muy amado por su pueblo. Se le conoció por una gran humanidad, adherencia a la justicia y espíritu pacífico. Roma como imperio conoció a cinco buenos emperadores: Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pío y Marco Aurelio. Hay informes sobre todos ellos gracias al historiador Tácito, el biógrafo Suetonio y Casio Dión.
Marco Aurelio nació en Roma en el año 121, pero sus antecesores habían vivido antes en Córdoba, Sevilla y Cádiz, donde habían amasado una enorme fortuna con la explotación olivarera. Quedó huérfano siendo un niño y fue adoptado por su abuelo, Vero, de quien escribió, “De mi abuelo Vero heredé un carácter afable y poco dado a la cólera “.
De su madre, Domicila Lucila, quien ejerció en el joven Marco una gran influencia, escribió, “De mi madre, en cambio, heredé la religiosidad, la generosidad y una tendencia a no obrar mal, a ni siquiera pensar mal; y también a llevar una vida frugal y poco apegada a las riquezas “. Y de su bisabuelo, “le debo la costumbre de no discutir en público y de frecuentar a los mejores maestros, consciente de que en tales asuntos no conviene reparar en gastos “.
De su tío y padre adoptivo, el emperador Antonino Pío, escribe de forma elogiosa y agradecida:
De mi padre aprendí la mansedumbre de ánimo y una serena firmeza a la hora de sostener las decisiones que tomo tras sopesar pros y contras; a no vanagloriarme con honores vacuos; a amar el trabajo y a ser perseverante; a prestar atención a quienes pueden aportar algún beneficio a la comunidad… Aprendí a ser riguroso y constante a la hora de investigar y a no darme por satisfecho con las primeras impresiones; el afán por conservar los amigos, sin disgustos ni acaloramientos locos; la autosuficiencia y la serenidad en todo… Me enseñó a usar los bienes que contribuyen a hacer la vida más fácil – y la fortuna se los había ofrecido generosamente – sin afectación y con honradez; él los tomaba con naturalidad cuando estaban a su alcance, y no los echaba en falta cuando escaseaban… Nunca fue cruel, ni hosco ni violento, y nadie pudo decir de él: ‘está que bufa’. Al contrario, sopesaba cada cosa en cada momento en con calma, sin inmutarse, ordenadamente, con decisión y sentido de la proporción. Y cuadraría a la perfección decir de él lo que se decía de Sócrates: que podía abstenerse y disfrutar al mismo tiempo de aquellos placeres que pocas personas son capaces de rechazar y a cuyo goce se abandona casi todo el mundo. Tener tal vigor y mostrarse superior y sobrio al mismo tiempo es algo propio de una persona que posee un espíritu equilibrado e indómito, cosa que demostró durante la enfermedad que llevó a Máximo a la tumba”.
Pero fue su maestro, Junio Rústico, quien más influyó en su formación, hasta el grado de que suele admitirse que, sin esa influencia, Marco Aurelio habría llegado a ser emperador pero no filósofo, y mucho menos el autor de sus conocidas Meditaciones. Todo lo anterior ilustra muy bien cómo el ser humano que finalmente se llega a ser, depende en gran medida del entorno y de las influencias que se reciben.
En el ámbito del Imperio romano no era poco común que miembros de clase influyente se interesaran, además de en los deberes en el Senado, en el estudio de la filosofía, la poesía, la historia o la literatura. Fueron los casos también de Cicerón y Séneca. Y fue la filosofía estoica la que más cautivó a Marco Aurelio después de haber leído una copia de las Disertaciones del filósofo Epícteto que le había regalado su maestro Rústico.
En la antigüedad ser filósofo no era, como sucede hoy día, dar clases o escribir libros. Era más bien alguien cuya vida seguía la línea de las ideas de alguna escuela filosófica. Era una posición o actitud más vital que profesional. En el caso de Marco Aurelio, parece que estaba vinculado al movimiento o escuela filosófica del Estoicismo, sobre todo a su ética, cuyo pensamiento era el de la ‘coherencia con uno mismo‘, y que hunde sus raíces en la ética socrática, la física de Heráclito y la dialéctica de Aristóteles. El estoico debía acomodar su vida armónicamente a la naturaleza de la que todos formamos parte, lo que proporciona libertad e independencia de los demás factores externos (“nada es malo si es conforme a la naturaleza “). Asume además la idea de la fraternidad universal entre todos los seres humanos, como es el caso del Estoicismo de Séneca y Epicteto.
Las Meditaciones de Marco Aurelio consisten en un conjunto de escritos o notas de carácter personal, mezcolanza de ideas y apuntes desordenados y repetidos. Las escribió hacia el final de su vida y están divididos en doce libros. A veces la narración es en primera persona y parece que el autor escribe de sí mismo y para sí mismo; otras veces escribe en tercera persona, y otras son citas de otros filósofos o pensadores. Y aunque trata de diversos temas relacionados con llevar una vida buena, parece que el más recurrente de todos es el de lo efímero de la existencia y que más pronto que tarde todos desaparecemos. Es interesante el hecho de que en las Escrituras hebreas o Antiguo Testamento de la Biblia, encontremos un estilo de pensamiento parecido en el caso del libro de Eclesiastés con aquella expresión tan propia de su autor de “todo es vanidad y un esforzarse para nada “.
Marco Aurelio muestra sabiduría práctica en sus escritos basada en la experiencia y la observación personal. Fue un hombre profundamente reflexivo que intentó plasmar lo que significa vivir una vida buena y de provecho. Su pensamiento, sigue siendo actual en muchos aspectos, tanto como es el caso de muchos otros clásicos, y que siempre sorprenden por su actualidad. Muchas de sus ‘meditaciones’ calan por su sentido común y brillo certero. Sin embargo, carecen de lo que a menudo a mucha filosofía humana le falta: la esperanza de que esta existencia no sea simple ‘vanidad y un esforzarse para nada’.
Algunas de sus ‘Meditaciones’
La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos: por lo tanto mantén la guardia y cuida de que se entretengan en nociones adecuadas a la virtud y el carácter razonable “.
Cuando te veas obligado por las circunstancias a entrar en estado de turbación, retorna a tu propio ser cuanto antes, y no rompas tu ritmo más de lo necesario. Serás tanto más dueño de tu armonía interior cuanto más retornes a él“.
“Los elementos de la naturaleza se mueven hacia arriba, hacia abajo, en círculo; pero la virtud se mueve de otra manera bien distinta: es algo divino, y camina felizmente por un sendero inconcebible”.
La gente busca el retiro en el campo, en el mar o en la montaña; y tú también sueles buscar tales retiros; pero todo ello es de lo más vulgar, porque puedes retirarte hasta tus adentros cuando lo desees. En ninguna parte puede el hombre hallar lugar más tranquilo ni más libre de preocupaciones que en su propia alma… Concédete ese tipo de retiro una y otra vez, y renuévate “.
No actúes como si fueras a vivir diez mil años. El destino pende sobre nosotros, de modo que mientras vivas y te sea posible, sé un hombre de bien”.
Aporta no solo la tranquilidad de ánimo que permite obrar bien, sino además la que se deriva de no estar demasiado ocupado. Lo cierto es que la mayor parte de las cosas que decimos y que hacemos, al no ser imprescindibles, las podríamos suprimir, con lo que conseguiríamos mayor tiempo para el ocio y más tranquilidad… En una palabra: la vida es breve; debemos aprovechar con buen criterio el presente y hacerlo de modo justo. Sé sobrio y vive con tranquilidad de ánimo”.
Presta atención a quienes son sabios y a sus motivaciones. Fíjate en qué cosas evitan y cuáles persiguen “.
Tu dignidad consiste en hacer y decir siempre lo que es conforme a naturaleza. Que no te aparten nunca de tu camino las opiniones o las calumnias de otras personas; por el contrario, si has dicho y hecho lo que se debe, no te consideres indigno. Los demás siguen su propio criterio y sus propios impulsos. Tú no codicies esas cosas y sigue tu camino particular, el que te marca tu naturaleza y la naturaleza común. Para ambas existe un único camino “.
Trata con cariño y generosidad a los animales y en general a todos los objetos, pues tú tienes la razón de la que ellos carecen. Y a los hombres -que además están dotados de razón- trátalos como a iguales. Para dicho cometido, invoca ayuda a los dioses. Y no te preguntes cuánto tiempo tendrás que actuar así: con tres horas que vivieras serían suficientes “.
No te disgustes, ni desfallezcas ni te muestres impaciente si tus acciones no se ajustan a tus rectos principios. Una vez que hayas superado ese contratiempo inicial, inténtalo de nuevo con renovadas fuerzas y date por satisfecho si tus actos y tus objetivos se han vuelto más humanos “.
Ama el modesto oficio que aprendiste y encuentra solaz en él. Pasa el resto de tus días como quien ha confiado a los dioses toda su hacienda, de todo corazón, sin creerte señor ni esclavo de nadie “.
Abstráete en ti mismo; tu conocimiento racional puede, por naturaleza, bastarse a sí mismo con tal de que practique la justicia y, consecuentemente, consiga la calma “.
Cada uno disfruta con una cosa; yo disfruto con que mi conciencia sea sana, con que no dé la espalda a ningún ser humano ni a nada que les afecte; que mire todo con ojos benévolos y acepte y use cada cosa según su valía “.
Esteban López


quarta-feira, 2 de maio de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
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in extremis,

no

en extremis

Recomendación urgente del día
In extremis es la expresión latina correcta, no en extremis.
Sin embargo, en la prensa se encuentran frases como «La anotación en extremis bastó para certificar la victoria» o «Se está haciendo una campaña preventiva inadecuada e insuficiente, ya que muchas de las limpiezas se hacen en extremis, es decir, cuando llueve».
La fórmula latina adecuada de la locución adverbial que significa ‘en los últimos instantes de la existencia’ y ‘en los últimos instantes de una situación peligrosa o comprometida’ es in extremis, con la preposición latina in, no en extremis, con la preposición en español.
Por lo tanto, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido utilizar la locución latina in extremis, escrita en cursiva, o entrecomillada si no se dispusiera de este tipo de letra, como indica la Ortografía académica.
Ver también locuciones latinas, escritura correcta.

terça-feira, 1 de maio de 2018

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

los nadie y

los nadies,

plurales válidos

Recomendación urgente del día
Tanto los nadie como los nadies son plurales adecuados para hacer referencia a las personas que parecen invisibles para la sociedad.
En los medios de comunicación pueden verse frases como «Los ‘nadie’, víctimas de la xenofobia institucional», «Los nadies y sus sueños», «Nadie habla de los nadie» o «Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada».
Aunque el Diccionario de la lengua española recoge la voz nadieexclusivamente como un pronombre, el diccionario de María Moliner registra esta palabra también como sustantivo, con el significado de ‘persona insignificante, de poca importancia o de poco carácter’.
En la actualidad, este uso sustantivo de nadie está especializándose para designar a un colectivo integrado por todas aquellas personas que parecen invisibles, de las que nadie habla o por las que la sociedad no muestra interés.
Respecto al número, resulta válido emplear tanto los nadie, con el habitual plural invariable que corresponde a los pronombres, como los nadies, considerado ya sustantivo y marcando el plural regularmente, como se hace con otras voces sustantivadas (por ejemplo, el adverbio , plural síes, o el pronombre yo, plural yoes o yos).
Así pues, los cuatro ejemplos iniciales son válidos, si bien las comillas del primero de ellos resultan innecesarias.
Cabe señalar, finalmente, que esta palabra se encierra en el ámbito de lo sociológico, por lo que no equivale al sustantivo don nadie, de uso más general y que a menudo está cargado de un matiz peyorativo.

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