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quinta-feira, 14 de janeiro de 2010

CONSTELAÇÕES FAMILIARES


Reflexões extraídas do livro
“A paz se inicia na alma“,
Editorial Herder, de Bert Hellinger
.
“Recolham-se e se centram, preparem-se para receber algo novo. Quero dizer algo sobre a desordem mental. Como surge? Por que é que uma pessoa realmente recorre à psicoterapia? Usualmente é porque a pessoa está afastada dos outros. Tão pronto alguém se afasta de seus pais ou de um dos pais, se perde a energia e a força. A pessoa começa a experimentar os sintomas.
A resolução é em realidade muito singela. Há que restabelecer a conexão quebrada. Como? Que qualidades permitem que o ajudante tenha sucesso? Primeiro, o ajudante deve estar conectado com seus pais ou seus ancestres ou com seu destino particular, com sua própria culpabilidade ou com sua morte.
Agora podemos fazer um breve exercício. Fechem os olhos e sintam a seus pais dentro de seu corpo. Não há nada dentro de nós que não tenha vindo originalmente deles. Expandimo-nos internamente até que posamos sentir nossos pais dentro de nós, completamente, tal como são e como foram sem nenhum desejo de que sejam diferentes. Da mesma maneira, sintam a seus avôs e a seus bisavôs, e a todos os que pertencem a sua família, incluindo aos que morreram sendo jovens. Podem sentir-los a todos dentro do seu corpo. Permitimos que estejam todos eles e nós dentro de nosso corpo. Encolhemos-nos com eles, por assim dizer-lo, e nos permitimos ser abraçados por eles; assim nos convertemos em um com eles. Neste movimento experimentamos nosso destino particular de parte de nossos pais e nossos ancestres, porém também nossas próprias ações e nossa própria culpabilidade. E estamos de acordo: “Este é meu destino e o aceito“.
Há algo a mais que vem da alma. Mais além de nossos pais e nossos ancestres, estamos conectados com algo maior que nos chama a servir. Deste poder maior, cada um de nós recebe uma instrução particular, e também a fortaleza para enfrentar-la. Ao permitir isto somos livres, sem a distração dos desejos superficiais. Este grande poder nos enche.
Então, quiçá, olhamos aos consulentes que acodem a nós em busca de ajuda. Quando olhamos a estes indivíduos, podemos ver e sentir a seus pais ao mesmo tempo, justo como são e eram, e os admitimos com respeito e amor. Logo, olhamos seus avôs e bisavôs, a todos seus ancestres, a cada um deles, até os que nessa família morreram jovens. Todas estas pessoas estão presentes para nós em nossos consulentes, e nos inclinamos para eles e lhes pedimos apoio. Então, não somos nós os que cuidamos a nossos consulentes. Seus ancestres lhes dão apoio, e também esse poder maior no qual todos participaram. Então poderemos compreender qual é a direção ou tarefa desta pessoa, assim como seu destino. E lhe damos consentimento.
Então, sentimos como estamos conectados com esta pessoa e ao mesmo tempo afastados. Cuidadosamente nos asseguramos que o que fazemos está em harmonia com toda sua família, com seu destino, e ainda quiçá, com sua morte.
Também há algo a mais. Às vezes uma pessoa está enfadada com seus pais; reprocha-lhes ou os culpa, tal vez até com desprezo. Se estou em harmonia com os pais e ancestres dessa pessoa, então, no que a mim concerne, devo me negar a ajudar à pessoa. Está perdida. Se não dá o primeiro passo, o individuo está perdido. Então, o que lhe pode ajudar? Atuando em harmonia com ele ou ela, deve confiar-se a essa pessoa o seu próprio destino. É então que pode haver uma virada que o ajude a transformar sua atitude.
Imaginam o que aconteceria se vocês tomassem o lugar dos pais de seus consulentes, e tratassem de ajudar-los em contra dos pais, por assim dizer-lo, sem a bênção dos pais e sem a bênção de seu próprio destino? Para manter-se em harmonia com a totalidade se requer de grandeza.
Há uma coisa a mais. Muitas desordens surgem quando à alguém na família não é permito ser criança; ele ou ela tem sido atormentado por algum enredo que faz impossível a conexão com seus pais. Por exemplo, quando alguém é atraído para a expiação, repetindo um destino que não lhe pertence. Podemos ajudar buscando uma ordem benéfica que alivie a carga e faça possível que o consulente seja criança e que tome como criança, o que se lhe seja dado.

Reflexiones extraídas del libro “La paz inicia en el alma“,
Editorial Herder, de Bert Hellinger.
“Recójanse y céntrense, prepárense para recibir algo nuevo. Quiero decir algo sobre el desorden mental. ¿Cómo surge? ¿Por qué es que una persona realmente acude a psicoterapia? Usualmente es porque la persona está alejada de otros. Tan pronto alguien se aleja de sus padres o de un padre, se pierde la energía y la fuerza. La persona empieza a experimentar los síntomas.
La resolución es en realidad muy sencilla. Hay que restablecer la conexión rota. ¿Cómo? ¿Qué cualidades permiten que el ayudante tenga éxito? Primero, el ayudante debe estar conectado con sus padres o sus ancestros o con su destino particular, con su propia culpabilidad o con su muerte.
Ahora podemos hacer un breve ejercicio. Cierren los ojos y sientan a sus padres dentro de su cuerpo. No hay nada dentro de nosotros que no haya venido originalmente de ellos. Nos expandimos internamente hasta que podamos sentir a nuestros padres dentro de nosotros, completamente, tal como son y cómo fueron, sin ningún deseo de que sean diferentes. De la misma manera, sientan a sus abuelos y a sus bisabuelos, y a todos los que pertenecen a su familia, incluyendo a los que murieron siendo jóvenes. Pueden sentirlos a todos dentro de su cuerpo. Permitimos que estén todos ellos y nosotros dentro de nuestro cuerpo. Nos acurrucamos con ellos, por así decirlo, y nos permitimos ser abrazados por ellos; así nos convertimos en uno con ellos. En este movimiento experimentamos nuestro destino particular de parte de nuestros padres y nuestros ancestros, pero también nuestras propias acciones y nuestra propia culpabilidad. Y estamos de acuerdo: “Éste es mi destino y lo acepto“.
Hay algo más que viene del alma. Más allá de nuestros padres y nuestros ancestros, estamos conectados con algo mayor que nos llama a servir. De este poder mayor, cada uno de nosotros recibe una instrucción particular, y también la fortaleza para enfrentarla. Al permitir esto, somos libres, sin la distracción de los deseos superficiales. Este gran poder nos llena.
Entonces, quizá, miramos a los consultantes que acuden a nosotros en busca de ayuda. Cuando miramos a estos individuos, podemos ver y sentir a sus padres al mismo tiempo, justo como son y eran, y los admitimos con respeto y amor. Luego, miramos a sus abuelos y bisabuelos, a todos sus ancestros, a cada uno de ellos, hasta los que en esa familia murieron jóvenes. Todas estas personas están presentes para nosotros en nuestros consultantes, y nos inclinamos hacia ellos y les pedimos apoyo. Entonces, no somos nosotros los que cuidamos a nuestros consultantes. Sus ancestros les dan apoyo, y también ese poder mayor en el que todos participamos. Entonces podremos comprender cuál es la dirección o tarea de esta persona, así como su destino. Y le damos consentimiento.
Entonces, sentimos cómo estamos conectados con esta persona y al mismo tiempo separados. Cuidadosamente nos aseguramos que lo que hacemos está en armonía con toda su familia, con su destino, y aun quizá, con su muerte.
También hay algo más. A veces una persona está enojada con sus padres; les reprocha o los culpa, tal vez hasta con desprecio. Si estoy en armonía con los padres y ancestros de esa persona, entonces, en lo que a mí concierne, debo negarme a ayudar a la persona. Está perdida. Si no da el primer paso, el individuo está perdido. Entonces, ¿qué le puede ayudar? Actuando en armonía con él o ella, debe confiarse a esa persona a su propio destino. Es entonces que puede haber un viraje que lo ayude a transformar su actitud.
¿Imaginen lo que sucedería si ustedes tomaran el lugar de los padres de sus consultantes, y trataran de ayudarlos en contra de los padres, por así decirlo, sin la bendición de los padres y sin la bendición de su propio destino? Para mantenerse en armonía con la totalidad se requiere de grandeza.
Hay una cosa más. Muchos desórdenes surgen cuando a alguien en la familia no se le permite ser niño; él o ella han sido agobiados por algún enredo que hace imposible la conexión con sus padres. Por ejemplo, cuando alguien es atraído hacia la expiación, repitiendo un destino que no le pertenece. Podemos ayudar buscando un orden benéfico que alivie la carga y haga posible que el consultante sea niño y que tome, como niño, lo que se le dé.

quarta-feira, 13 de janeiro de 2010

CONSTELAÇÕES SISTEMICAS


BERT HELLINGER COMENTA LAS CONSTELACIONES FAMILIARES
Nota del Traductor
En un reciente libro de Bert Hellinger: “No Waves Without the Ocean” (“No hay Olas sin el Océano”), Carl-Auer, 2006, el autor incluye un capítulo en el cual se refiere a diversos aspectos relacionados con su método de las Constelaciones Familiares. Se incluyen aquí algunas de sus reflexiones.
La constelación familiar
Quisiera en primer lugar decir algo general sobre constelaciones familiares. Se le pide a un cliente escoger de entre los participantes, representantes de los miembros de su familia que parecen relevantes, por ejemplo: padre, madre, hermanos y así. Trabajando desde sentimientos interiores centrados, los ubica uno en relación con el otro. Debe sentirse centrado para permitirse abrazar el dolor y la pena y los desafíos que este trabajo presenta. Esto es muy importante.
A veces los clientes se ven impedidos en este proceso, por ejemplo porque sienten que no tienen el permiso de su familia para investigar. Es necesario que ellos prueben internamente si perciben que los miembros de su familia aprueban el proceso. Los miembros de la familia aceptarán más fácilmente si los clientes pueden en su interior asegurarles que el trabajo será hecho con respeto por ellos, y que se buscará una solución que es buena para todos, para toda la familia. Entonces es más fácil para los clientes comenzar.
Los representantes que han sido elegidos se ponen a disposición. Esto es un servicio al cliente. Pero no es una tarea fácil. El momento en el que se introducen en la constelación, comienzan a sentir como la persona a quien representan. En ocasiones esto ocurre en forma bastante dramática, cuando por ejemplo pueden sentir las sensaciones corporales de esa persona. Así que se requiere una cierta dosis de coraje para abrirse a esto. Pero, para todo el grupo es un trabajo amoroso y los representantes pueden aprender mucho si se entregan a la experiencia. Desde aquel lugar es posible percibir cuánto poder reside en las constelaciones familiares.
Como terapeuta, sé que no soy esencial a la constelación familiar. En lugar de ello, algo aparece a la luz a través de la constelación y yo lo miro tal como es. Es básicamente una forma muy contenida de trabajar. Trabajo con lo que sea se revele. Estoy totalmente comprometido y asumo mi responsabilidad por mi rol en ello.
Los pasos separados hacia una solución, si la hay, son indicados por lo que sale a la luz. Trabajo con fuerzas que se revelan en el sistema y en la familia, claro está, con las fuerzas buenas. Trato de movilizarlas y ponerlas a disposición del cliente.
Entonces depende si el cliente está preparado y es capaz de comprometerse y completar el movimiento hacia una buena solución. Esto es a veces muy difícil, probablemente porque la familia del cliente presenta un intenso campo de fuerzas.
Rupert Sheldrake habla de los campos morfo genéticos, con lo que se refiere a patrones particulares que se han establecido en el pasado y que continúan llamando a los miembros de la familia y de esa forma son repetidos. Él ve las leyes naturales en esta forma, como recuerdos del tiempo cuando un organismo se desarrolló por primera vez. Estos recuerdos o memorias continúan teniendo resonancia y continúan trabajando y repitiéndose. Probablemente es también cierto en familias el que se repitan ciertos patrones. No hay impulso del campo de fuerzas para atravesar por ellos. En orden a atravesarlos es necesario pararse fuera del campo, tal vez poniéndose en un nivel más elevado, desde el cual uno puede con coraje enfrentar y abrazar lo nuevo.
En consecuencia, es importante que un cliente sepa que aquí nos ocupamos de un proceso vivo que demanda movimiento en términos de crecimiento personal. Y depende posiblemente del cliente si es suficientemente fuerte o tiene el coraje para enfrentar esta demanda. Esta transición a un nivel más elevado es inherentemente espiritual, en cuanto a que uno se confía a algo más grande. Uno deja ir lo que es limitante, se mueve hacia lo que es más abierto y confía en que será guiado.
Los efectos de la constelación familiar
Al colocar la familia de una persona en una constelación familiar, es posible descubrir qué tipos de embrollos (o enredos) existen para esa persona. Esto requiere que la persona use a representantes tomados del grupo, como los miembros de su familia de origen o de su familia actual. Los representantes, si se permiten entrar totalmente en la experiencia, repentinamente sienten como las personas a las que representan. A veces, incluso tienen los mismos síntomas que ellas. Es extraño verlo y tengo dificultades para explicarlo.
Con la ayuda de la constelación, también es posible ver si alguien ha sido excluido de la familia y acaso hay alguien que desee desaparecer o morir. Usando la constelación uno puede buscar una solución. Este proceso muestra que la energía que lleva a la enfermedad es la misma que lleva a una solución. Demuestra que el amor, cuando es ciego, puede llevar a la enfermedad, pero cuando es penetrante (n. del t.: el autor usa el término “insightful”), también puede llevar a soluciones.
Lo que se puede observar en constelaciones familiares
Para muchas personas, las constelaciones familiares han creado confusión y desconcierto, porque ellas contradicen muchas de nuestras creencias más queridas. En una constelación, algo profundo es traído a la superficie en una forma muy simple. Entonces se pueden encontrar soluciones con el amor que se ha hecho visible, soluciones que pueden tener un efecto sanador en el alma – simplemente porque una realidad se ha hecho visible.
Lo que es decisivo con este trabajo es que el terapeuta es relativamente poco importante. Ello por cuanto lo que es creativo o tiene un efecto en una constelación, ciertamente no es el terapeuta. Es una realidad la que se ha hecho visible. Es una experiencia de humildad. Tampoco requiere que usted crea en ella. Usted simplemente mira y aprende. Eso es.
Una forma de proceder con constelaciones familiares.
La constelación familiar se refiere a un procedimiento básicamente muy simple. Una persona escoge representantes para las personas importantes (n. del t.: de su familia), las ubica una en relación con las otras y permite que la situación se desarrolle. De inmediato algo que ha estado oculto aparece, simplemente por virtud de establecer la constelación. Para la persona que ha armado su constelación, no es necesario tener idea alguna sobre lo que aparece. Esa es la parte simple. Si soy capaz de captar lo que la constelación me muestra y su significado, es algo completamente diferente.
Se debe considerar las cosas ocultas que aparecen. Ello sólo puede ser efectivo cuando existe una interacción entre la persona que ha armado la constelación y los representantes que son parte de ella, y por supuesto, el terapeuta. Se desarrolla una dinámica por su propia cuenta, sin ninguna intervención. Requiere una disposición de todos los participantes de comprometerse con lo inesperado. Existen ciertas reglas referidas a los órdenes y cuando se está familiarizado con ellas uno puede, hasta un cierto punto, dirigir la constelación.
Para armar una constelación sólo se necesita conocer algunos hechos básicos sobre la persona. Por ejemplo: ¿es casada y tiene hijos o hijas? Entonces se puede determinar si se ubica la familia actual o no. Después de haber trabajado con la familia actual debo preguntar si acaso ha ocurrido algo significativo en la familia de origen. Significativo se refiere a acontecimientos decisivos como muertes, personas que fallecieron jóvenes, eventos traumáticos durante la niñez o al nacer. Esta es toda la información que necesito para partir.
Comienzo con la cantidad mínima de personas y en primer lugar con los más importantes. Cuando ello está hecho, a partir de la imagen de la constelación y de lo que evoca en el cliente, aparece nueva información. Entonces puedo agregar nuevas personas, pero no más que las totalmente necesarias. Pruebo qué efecto estas nuevas personas tienen sobre la constelación. En su debido momento se aclara acaso se puede encontrar una solución.
Entonces, parto con un arreglo básico y de él veo hacia dónde llevan los movimientos: hacia la destrucción, hacia la muerte o hacia una resolución. Habitualmente sigo en primer lugar al más serio de los movimientos, por ejemplo, el movimiento hacia la muerte, y lo hago sin temor. Acompaño al cliente hasta el límite más lejano con el fin de aclarar hacia dónde conduce el movimiento interior. En ocasiones en ese límite ocurre una vuelta atrás. Entonces regreso con él o ella. A veces no hay vuelta atrás y entonces no conduzco al cliente de regreso. Permito que el cliente permanezca en ese límite exterior.
En esa situación no me preocupo con reflexiones como: es esto verdadero o falso. Eso sería barato. Uso mi propia alma como mi guía. Chequeo cuál sería la acción correcta, de acuerdo con los efectos que siento en mi alma. Aplicar reglas fijas no le hace justicia a la riqueza de lo que se revela en una constelación. Ciertamente tengo ciertas imágenes en mi mente, ideas sobre los órdenes, pero en la práctica cada constelación es diferente.
Esto también es cierto para intervenciones. Nunca dos intervenciones son iguales. Con este trabajo siempre debes permanecer abierto a lo nuevo e inusual.
Es importante no sobre dramatizar este trabajo. En lo posible conduzco al evento que emerge nuevamente hacia terreno normal. Eso es lo que con más frecuencia sana.

ISCA - Asociación Internacional de Constelaciones Sistémicas.

CONSTELAÇÕES FAMILIARES


“Estando em harmonia com o espírito, nos damos conta que ele atua de muitas maneiras. Reconhecemos e assentimos a que a vida tem muito em reserva, posto a nossa disposição e brindado. Ao reconhecer-lo em nossa vida e na de outros, se nos facilita a passagem por vicissitudes serias”
Bert Hellinger
“Estando en armonía con el espíritu, nos damos cuenta que él actúa de muchas maneras. Reconocemos y asentimos a que la vida tiene mucho en reserva, puesto a nuestra disposición y brindado. Al reconocerlo en nuestra vida y en la de otros, se nos facilita el pasaje por vicisitudes serias”

"La verdad es como el Sol: lo hace ver todo y no se deja mirar."
Victor Hugo

terça-feira, 12 de janeiro de 2010

CONSTELACIONES FAMILIARES


A FAMILIA.
A família, o casal e os amigos são uma fonte de carinho e apoio, mas também de problemas. Para melhorar nossos vínculos afetivos temos de começar por cuidar nossa relação com nós mesmos.
"Interpretamos o que nos acontece de forma egocêntrica: queremos que a realidade se adapte a nossos desejos"
Por mais que nos tem feito acreditar, não somos meias laranja: somos laranja inteira.
Os demais não nos dão nem nos quitam nada. Nunca o tem feito. Só são espelhos do que temos e nos falta.
"O rancor é uma semente muito tóxica que desenvolve raízes em nosso interior, nos debilita e nos faz vulneráveis"
Não estamos sós. E embora queiramos, tampouco podemos estar-lo. Nossa existência se entre mistura constantemente com a vida de outras pessoas. Somos filhos. Irmãos. Pais. Vovôs. Amigos. Noivos. Esposos. Ex. Viúvos. Cunhados. Tios. Sobrinhos. Primos. Genros. Sogros. Companheiros. Chefes. Empregados... Desde que nascemos até que moremos, cada passo que damos e cada etapa que vivemos vêm acompanhados por uma série de rolos sociais, que às vezes são fonte de alegria e de tristeza, de confiança e de medo, de paz e de ira...
Das relações humanas surgem nossos momentos de maior felicidade e também nossos piores instantes de sofrimento. Em alguns casos estas experiências sucedem inclusive antes de poder estabelecer um vínculo afetivo. O grande paradoxo é que as pessoas que mais queremos são também aquelas com as que mais conflitos temos. Por isso muitos concluem que não podem viver com os demais, mas tampouco sem eles.
Frente a esta disjuntiva, os expertos em crescimento pessoal advogam por conceber nossa vida social como uma oportunidade de aprendizado. Sobre tudo para melhorar nossa competência na arte de estabelecer vínculos sadios e sustentáveis. Entre outros reconhecidos psicólogos, destaca o escritor Xavier Guix, quem defende o que "falando não se entendem as pessoas". A seu juízo, "a maioria dos conflitos humanos tem sua raiz na confusão, nos mal-entendidos lingüísticos e, sobre tudo, em nossa incapacidade para estabelecer relações reais, objetivas e profundas".
Não em vão, em toda comunicação humana existem três níveis: "Primeiro estão nossas motivações, é dizer, o que pretendemos conseguir ou aportar em nossa interação com os demais. Logo vem nossa maneira de expressar ditas intenções por meio da linguagem, a atitude e a conduta. E finalmente se encontra a interpretação subjetiva de nosso interlocutor", explica este experto. "Por mais que a este processo o chamemos comunicação, às vezes há um abismo entre as motivações do emissor e a interpretação final do receptor".
E não só isso. Em geral, "os seres humanos interpretamos o que nos acontece de forma egocêntrica: queremos que a realidade se adapte a nossos sonhos, necessidades e expectativas, o que condiciona e dificulta nossa inter-relação com outras pessoas", agrega Guix, autor de “Pensar não é de graça. Crenças, comunicação e relações”. Assim, "os problemas aparecem quando os demais não cumprem com o que esperamos deles, quando fazem ou dizem coisas com as que não estamos de acordo ou quando se interpõem em nosso caminho para conseguir o que desejamos". E conclui: "Por mais que costumamos buscar-la fora, a raiz de nossos conflitos relacionais está em nosso interior".
A sombra do "pai e mãe" costuma ser mais alargada do que nos gostaria. E é curioso, porque ninguém põe em dúvida que nossos pais (e mães) são das pessoas que mais nos vão a querer ao longo de nossa vida. Sem embargo, suas boas intenções algumas vezes têm um efeito nocivo na construção de nossa identidade e nosso estilo de vida.
Assim, o condicionamento recebido durante nossa infância nos deixa uma pegada difícil de apagar. "O legado emocional de nossos pais é como una mochila que carregamos a nossas costas, repleta de crenças, normas e valores que nos dizem quem temos de ser e de que maneira temos de viver", afirma o diretor do Instituto Gestalt, Joan Garriga, experto em constelações familiares.
E esta é a essência da grande maioria de conflitos existentes no seio das famílias. "Alguns pais fazem com seus filhos exatamente o que lhes fizeram a eles quando eram crianças: inculcar-lhes uma maneira determinada de ver e compreender o mundo, obstaculizando o descobrimento de si mesmos e da vida", afirma Garriga. Isso sim, se há de ter muito em conta que "ninguém nos há ensinado a ser pais, sem dúvida alguma a profissão mais exigente de todas".
Seja como for, "ao entrar na idade adulta muitos filhos culpam a seus progenitores por suas carências afetivas, suas inseguranças e incluso pela raiva que experimentam ao ver como o conflito e a insatisfação seguem protagonizando suas relações mais íntimas", diz Garriga, autor de Onde estão as moedas? O conto de nossos pais. Embora seja muito mais fácil e cômodo sinalar a nossos progenitores como os culpados de nossa infelicidade, "cedo ou tarde chega um dia em que não nos queda mais remédio que responsabilizar-nos de nosso destino".
Sem dúvida alguma, "esta é a verdadeira emancipação, que costuma vir acompanhada duma das maiores crises existenciais que sofremos ao longo de nossa vida: aceitar que, mais além de nosso passado, nosso único problema neste preciso momento somos nós mesmos".
"O que nos cura é que possamos abraçar em nosso coração os nossos pais e não tanto que sejamos abraçados por eles", conclui Garriga.
"O amor enche de felicidade ao que ama e não tanto ao amado"
“Estou comprometido a ensinar e compartir com os demais o imenso poder que reside em nosso interior. O grande desafio é deixar de viver de forma inconsciente, aprendendo de tudo o que nos depara a existência".
Tanto se apreendemos de nossos pais como se não, o seguinte grande mestre que aparece em nossa vida vem baixo o nome de "casal". Nenhuma outra relação pode proporcionar-nos uma maior estabilidade emocional que a de nosso companheiro (ou companheira) sentimental. Sem embargo, as consultas de psicólogos e terapeutas estão lotadas de pacientes que tem convertido estes vínculos afetivos numa adição muito difícil de lidar e muito mais de superar. De fato, algumas pessoas temem se enamorar e comprometer-se por medo de voltar ao inferno que supõe separar-se do ser querido.
Por mais romântico que possa parecer-nos, "o sofrimento derivado de qualquer relação amorosa tão só põe de manifesto que temos encerrado nosso amor na invisível cárcere da dependência", afirma o psicólogo clínico, Walter Riso, autor de “Amar ou depender? Como superar o apego afetivo e fazer do amor uma experiência plena e saudável”.
Na opinião deste experto, "depender da pessoa que se ama é uma maneira de se enterrar em vida, um ato de automutilação psicológica onde o amor próprio, o auto-respeito e a essência dum mesmo são oferendados e regalados irracionalmente". Não em vão, atrás desta dependência se esconde um dos vírus mais letais que atenta contra nossa saúde emocional: o apego.
Popularmente se considera sinônimo de "afeito, carinho ou estimação". De fato, há quem diz que o apego é "natural" e "sadio", pois é uma mostra do "amor" que sentimos pela pessoa à que vivemos apegados. E incluso alguns afirmam com certo orgulho que "quanto mais apego se tem, mais se ama". Porém nada mais afastado da realidade. "Quando nos apegamos a nosso casal acreditamos inconscientemente que sem ela não podemos ser felizes, destruindo qualquer possibilidade de amar-la", afirma Riso.
Baixo o feitiço desta falsa crença, "nasce em nosso interior à obsessão de ter-la, de garantir que esteja sempre a nosso lado", agrega este experto. "E o medo a perder-la nos leva a tomar atitudes defensivas e condutas preventivas". É então quando aparecem os ciúmes, "um sintoma que revela que vemos a nosso casal como algo que nos pertence".
Pelo caminho terminamos perdendo a nós mesmos. Daí que as rupturas sentimentais suponham uma das experiências mais traumáticas, porém às vezes mais transformadora da nossa vida. "De novo a sós, cara a cara com nós mesmos, podemos tomar consciência de que nossa felicidade, antes de ser compartilhada, deve existir primeiro dentro de nós mesmos", conclui Riso. Por mais que nos tem feito acreditar, não somos meias laranja: somos laranja inteira. Ao menos assim podemos sentir-nos quando amamos a nós mesmos.
"O que procurava nos demais era o que não me dava a mim mesmo"
“Aprendi uma grande lição: se minha auto-estima a deixo em mãos dos demais, do que não depende de mim, estou perdido.”
Depois de nossos pais e do casal, outro dos vínculos afetivos mais importantes é o formado por nosso círculo mais íntimo de amigos. A todos nos gosta sentir que pertencemos a um grupo humano. Saber que podemos contar com outras pessoas nos dá segurança. Seu apoio nos ajuda em nossa tomada de decisões. Ademais parece que as tristezas se diluem quando se compartilham, em tanto que as alegrias se multiplicam.
Para alguns, os amigos são aquelas poucas pessoas que verdadeiramente nos compreendem e aceitam tal como somos. E incluso há quem afirma que, ao ser escolhidos de forma voluntária e consciente, constituem uma espécie de segunda família. Sem embargo, etiquetar alguém como nosso "amigo" também pode trazer acarretados diferentes conflitos. Ao começar a ter expectativas, em ocasiões podemos coletar grandes decepções e frustrações, até o ponto de poder converter-nos em "inimigos". Não em vão, só chegamos a odiar aquilo que temos amado.
Mas, então, que podemos fazer para viver em paz com os demais? A resposta parece estar mais a nosso alcance do que pensamos: se encontra dentro de nós mesmos. Ainda nos custa reconhecer-lo, "a única relação real e verdadeira é a que mantemos com nós mesmos, pois ninguém mais pode conhecer nossas motivações mais profundas". Assim de contundente é o sábio indiano Jiddu Krishnamurti (1895-1986), um dos filósofos contemporâneos mais reconhecidos e admirados hoje.
Para Krishnamurti, todos nossos vínculos afetivos "são um reflexo da relação que mantemos com nós mesmos". E agrega: "Cada um de nós somos a única causa de nosso bem-estar e de nosso mal-estar". Assim, os demais não nos dão nem nos quitam nada. E nunca o tem feito. Tão só são espelhos que nos mostram o que temos e o que nos falta.
De fato, "não vemos aos demais como em realidade são, senão como nós somos", um fenômeno que os psicólogos denominam "projeção".
Para Krishnamurti, esta toma de consciência "é o principio que nos conduz à sabedoria".
Em sua obra mestra, A liberdade primeira e última, se desprende que "nossa felicidade, nossa paz e nossa capacidade de servir e de amar aos demais são fortalezas que emergem de nosso interior quando nos liberamos da escravidão da mente". É dizer, "quando pomos fim à ignorância de não saber quem somos e à inconsciência de não querer sabê-lo". Daí que "nossas relações constituam uma maravilhosa forma de conhecer a nós mesmos".
Embora possa parecer o mesmo, existe uma grande diferença entre existir e estar vivo. “A vida tem que ser vivida”.
De todas as experiências de aprendizagem, superação e fortalecimento associadas com nossas relações humanas, o falecimento dum ser querido é sem dúvida a mais difícil e dura de afrontar. Dado que a morte continua sendo um tabu em nossa sociedade, sua aparição em nossa vida nos costuma pegar desprevenidos.
Embora cada processo de duelo é diferente, a reconhecida psiquiatra suíço-estadunidense Elisabeth Kübler-Ross (1924-2004), autora de A morte: um amanhecer estabeleceu cinco fases que atravessamos ao sofrer uma perda:
1. Negação: negamos o que nos há acontecido, pois não somos capazes de assumir as conseqüências que implica a morte do ser querido.
2. Ira: adotamos o rol de vítima, sentindo ansiedade, irritação e enfado, e buscando culpados com quem canalizar nosso mal-estar.
3. Luta: tentamos cambiar o que há sucedido, negociando com os demais e incluso com a vida a possibilidade de recuperar ao ser querido.
4. Tristeza: ao começar a reconhecer a realidade da situação, nos sentimos desanimados, frustrados e derrotados, o que pode mergulhar-nos na depressão.
5. Aceitação: finalmente assumimos e aceitamos a perda, recuperando a normalidade de nossa vida, porém com um novo nível de compreensão, madures e consciência.
Condecorada com 23 doutorados honoris causa, Kübler-Ross verificou que "quando as pessoas superam este processo, apreendendo do que lhes há sucedido, descobrem sua espiritualidade, que não é mais que recuperar os valores essenciais que nos permitem levar uma vida mais plena e com sentido". Daí que "não devamos lutar contra o dor, pois sua função consiste em quebrar a carcaça da ignorância que nos separa da compreensão, entrando em contacto com nosso ser mais profundo".
O verdadeiro caminho é chegar a se conhecer a si mesmo. É o grande reto e a tarefa mais difícil. Sei que por aí posso converter me numa pessoa melhor, mais madura, que possa aportar felicidade e amor a quem me rodeiam.
Chegados a este ponto, concluímos que na vida não sempre acontecem às coisas que nos gostaria que passassem. A raiz destes desencontros com a realidade, o medo, a ira e a tristeza costumam envenenar nossa mente e nosso coração mediante pensamentos e sentimentos negativos, afastando-nos do equilíbrio e bem-estar com o que conectamos quando aprendemos a fluir com o que nos acontece. Ademais, "quando culpamos aos demais ou ao destino daquilo que nos há sucedido, nos convertemos em vítimas do rancor", afirma à psicóloga Carmina Martorell, especializada em terapia familiar.
Mas em que consiste exatamente? "O rancor é uma semente muito tóxica que vai criando raízes em nosso interior através do pensamento obsessivo e vitimista, debilitando nosso sistema imunológico e voltando-nos ainda mais vulneráveis frente a nossas circunstâncias". Ademais, "ao culpar a outro de nosso mal-estar pode surgir o impulso de querer castigar-lo, um afã de vingança que consideramos justificado e que acreditamos que porá fim a nossa inquietação".
O paradoxo deste processo é que "o mais danificado por nosso rancor, ressentimento e ódio não é o objeto ao que se dirigem – nosso suposto agressor-, senão o sujeito que os emite, é dizer, nós mesmos". Finalmente, "ao estar saturados por nosso próprio veneno, começamos a dar-nos conta de que o rancor é totalmente inútil para fazer frente aos reveses que nos dá a vida", sinala esta experta.
Martorell costuma explicar a seus pacientes que "todos os seres humanos o fazemos o melhor que podemos e estamos em nosso direito de cometer erros para aprender e evoluir". Embora às vezes nos aconteçam incidentes dolorosos, "os fatos não são os responsáveis de nosso mal-estar, senão a interpretação e a atitude que tomamos frente a eles". E agrega: "Ninguém pode ferir-nos emocionalmente sem nosso consentimento".
Para evitar as emoções negativas desde o início, "podemos aprender a aceitar as coisas tal como nos vêm, e aos demais, tal como são". Aceitar não quer dizer estar de acordo com o que há passado ou se há dito de nós. Nem sequer tolerar-lo ou resignar-se. "Aceitar significa não reagir mecânica e impulsivamente, o que nos permite tomar a melhor atitude e conduta em cada momento e frente a qualquer pessoa", conclui esta terapeuta.
Ninguém diz que viver seja um assunto fácil. E muito menos quando a vida consiste em relacionar-se com os demais diariamente. Dado que não podemos cambiar o que nos há acontecido, se temos a opção de modificar nossa atitude, de reinterpretar certos acontecimentos adversos e dolorosos duma forma mais sábia e objetiva, deixando em nosso coração um pouco de paz.
Ver nossos conflitos relacionais como uma oportunidade de crescimento e aprendizado é uma questão de treinamento e compromisso. E de cambiar o foco de atenção, deixando de sinalar aos demais para começar a olhar à si mesmo. Tal como diz o sábio Darío Lostado: "Se não te conheces , quem te conhecerá? Se não te conheces , a quem conhecerás? Se não te aceitas , quem te aceitará? Se não te aceitas , a quem aceitarás? Se não te amas , quem te amará? Se não te amas , a quem amarás?"

domingo, 10 de janeiro de 2010

ImportaRSE - Florianópólis


La ilusión tecnológica
10.01.10 - 02:59 -
JUAN AGUIRRE

Tenemos la sensación de que en unos pocos años se ha producido un gigantesco progreso, un gran salto adelante no maoísta sino capitalista. Y nos solazamos en la presunción de que el futuro nos deparará hallazgos científico-técnicos que harán nuestra vida más cómoda, más longeva y hasta encontrarán remedio a los graves desafíos que ante sí tiene la humanidad.
Pensamos así arrastrados por la enorme potencia de ilusión que la civilización moderna pone al servicio del poder: una vez extintas las ilusiones ideológicas del siglo XX, se ha impuesto la ilusión tecnológica que es menos teórica y más tangible que aquella. Y que mueve más dinero. «Los humanos no vivimos de otra cosa que de religión o de ilusiones» decía Leopardi, quien nunca imaginó que ambas cosas pudieran confluir en una sola, la nueva 'red-ligión' que nos cohesiona socialmente desde un individualismo narcisista y no responsable.
Si analizamos con atención el camino recorrido advertiremos que, bajo un manto de prosperidad material, el progreso técnico ha venido acompañado de una inexorable involución de valores. Las libertades han retrocedido sacrificadas en aras a la seguridad mientras el miedo, factor determinante de control social, lo empapa todo: miedo a la violencia, a las enfermedades, a la pérdida de nuestro bienestar, al cambio climático...
Dentro del caballo de Troya de la revolución tecnológica, la lógica financiera se ha impuesto creando un orden nuevo en el que prima la ley del más fuerte, o sea del que más dinero tiene; y a rebufo de esa ambición las clases medias no hemos pensado sino en trabajar más para ganar más, y con tanto cálculo egoísta hemos encallecido nuestra sensibilidad hacia el provecho colectivo. En fin, la brecha entre ricos y pobres nunca fue tan abismal como en este mundo globalmente insostenible.
Tal es el panorama al final del primer decenio del 2000, que nos deja la casa llena de gadgets y la cabeza de preocupaciones. Sin embargo, la quiebra entre lo esencial y lo accesorio es ya de tal calibre que podríamos hallarnos al comienzo de una nueva era donde el progreso estará al servicio del desarrollo genuino de las personas antes que en la alienante producción de cacharrería.
De no ser así, es de temer que nuestra época hipertecnologizada entre en la historia bajo el mismo epitafio que figura en la tumba de una dama boba inglesa: «Aquí yace. Pasó al fin de la ilusión a la realidad».

sexta-feira, 8 de janeiro de 2010

ImportaRSE - Florianópolis


24 de noviembre de 2009

Sr. Jacob Holmblad, Presidente
Sr. Michael A. Smith, Secretario
Comité de Gestión Técnica (TMB)

Organización Internacional de Normalización
1, ch. de la Voie-Creuse, Apdo. 56 CH-1211
Ginebra 20, Suiza

Estimados señores,
Las organizaciones empresariales internacionales abajo firmantes participan activamente en las labores del Grupo de Trabajo de la ISO/TMB sobre responsabilidad social (WGSR), y se han implicado en la elaboración de un documento que proporcione orientaciones prácticas y útiles en materia de responsabilidad social a todo tipo de organizaciones. Dado que, en el proceso de la ISO 26000, el proyecto de norma internacional (DIS) representa la última oportunidad para introducir mejoras importantes en el documento, nos dirigimos a ustedes con el fin de expresar nuestra honda preocupación, dado que el DIS no cumple con el citado objetivo, y que es muy poco probable que se generalice su aplicación en el sector privado.
Estas organizaciones remitieron una carta conjunta a los responsables del WGSR antes de que éste celebrara su última reunión en Quebec, a fin de poner de manifiesto sus inquietudes de manera constructiva, y ahora confiamos en ampliar este diálogo al dirigirnos al TMB, en su calidad de gestor de este proyecto para la ISO.
Somos conscientes de que la ISO está sometida a una presión considerable para finalizar la ISO 26000. El proceso del Grupo de Trabajo ha sido largo y difícil y nosotros, al igual que otros muchos, estamos deseando que finalice. Pero el principal objetivo no es simplemente finalizar el documento, sino elaborar unas orientaciones que sean útiles para la práctica de la responsabilidad social en todo tipo de organizaciones, según lo solicitado por el Comité de Gestión en la propuesta de tema de estudio que se presentó en Nueva York. Esto requiere que el propio documento sea fácil de entender y que incluya recomendaciones que la mayoría de los destinatarios puedan asociar a sus actividades habituales sin necesidad de la asistencia de partes ajenas a la organización como pudieran ser auditores o consultores.
El actual borrador no cumple esa finalidad por diversos motivos, los cuales se han ido planteando reiteradamente a todo lo largo del proceso de redacción, y entre los que figuran los siguientes:
El texto resulta demasiado complejo y de difícil lectura. Muchos de los mismos expertos en materia de responsabilidad social que participan en el proceso no entienden plenamente todos los conceptos abarcados en el texto. El resultado que cabe esperar claramente es que numerosos lectores potenciales se limiten a buscar otras fuentes de información que resulten más fáciles de leer y aplicar.
La orientación facilitada no se aplica a todo tipo de organizaciones. A diferencia de lo que se pedía en la propuesta de nuevo tema de estudio, el texto aún está claramente centrado en grandes organizaciones, como pone de manifiesto el excesivo énfasis en temas tales como las cadenas de suministro y las "esferas de influencia", e incluye muchas medidas recomendadas que sólo están al alcance de las organizaciones más avanzadas.

El texto es demasiado extenso y detallado. El borrador incluye demasiadas recomendaciones, lo cual hace que al lector le resulte imposible distinguir lo que es importante de lo que no lo es.

Estamos convencidos de que estos problemas acarrearán toda una serie de consecuencias negativas:
El documento gozará de poca aceptación, lo cual supondría una importante decepción, habida cuenta del tiempo y los recursos dedicados a este proyecto;

La complejidad, la ambigüedad y las exigencias del texto harán que la mayoría de las pequeñas organizaciones consideren que sólo se aplica a las grandes organizaciones que disponen de la capacidad necesaria para poder dar respuesta a las cuestiones que se plantean en la ISO 26000; y

La dificultad para entender y aplicar la ISO 26000 disuadirá a las organizaciones de tan siquiera abordar la cuestión de la responsabilidad social.

Todos estos problemas podrían haberse resuelto si, como hemos sugerido en muchas ocasiones, la ISO y el Comité de Gestión hubieran realizado una encuesta entre los posibles usuarios a fin de determinar el tipo de orientación que se adaptaría mejor a las necesidades de los mismos. Lamentablemente, este consejo se ha desoído continuamente en los numerosos borradores.
Por desgracia, se plantea otro problema grave, que es el de la generalización del uso indebido de la ISO 26000 con fines de certificación. A pesar de que en el texto se afirma claramente que la 26000 “no se ha concebido ni resulta apropiada para fines de certificación” y que “cualquier oferta de certificación, o solicitudes para obtener la certificación, supondría una interpretación errónea de la intención y el objetivo de la norma", una simple búsqueda en Internet de las expresiones “ISO 26000 certification” e “ISO 26000 audit” da lugar a más de 70.000 y 5.000 resultados, respectivamente, que son en su inmensa mayoría ofertas para la prestación de este tipo de servicios. Esta actividad "prohibida" de certificación y auditoría sólo puede servir para dañar la credibilidad de la ISO, socavar la utilidad prevista del documento y, en último término, crear resentimiento en la comunidad de usuarios.
Por último, dado que el beneficio principal de la ISO 26000 es de carácter social – y no comercial como ocurre con otras normas de la ISO – estamos firmemente convencidos de que la versión final de la ISO 26000 debería, como mínimo, distribuirse gratuitamente en formato electrónico, y con un precio muy reducido en formato impreso. Estamos persuadidos de que la reciente decisión del Consejo de la ISO en esta materia fue una equivocación, e instamos al Consejo a que celebre consultas con los grupos de partes interesadas implicadas en el proceso a fin de reconsiderarla.
Confiamos en que los puntos citados les resulten de utilidad en sus discusiones sobre el proyecto de responsabilidad social, y agradeceríamos nos hicieran llegar su respuesta antes de la próxima reunión del WGSR en Copenhague.
Atentamente,
Sr. Jean Rozwadowski
Secretario General, CCI
Sr. Antonio Peñalosa
Secretario General, OIE
Sr. Tadahiro Asami
Secretario General, BIAC

Sr. Hans Werner Müller
Presidente, NORMAPME
Sr. Ross Wraight
Presidente, IFAN
Dr. Richard Sykes
Secretario Ejecutivo, IPIECA
Sr. Charles Bowen
Director Ejecutivo, OGP

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