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sexta-feira, 3 de junho de 2011

LA PALABRA


ERRORES FRECUENTES (1)

Vimos que muchos de los errores que se cometen en la lengua común se deben al mal uso de algunas preposiciones. Es el caso, del cual ya he hablado, del llamado «dequeísmo», consistente en poner indebidamente una preposición «de» delante de la conjunción «que». Pero hay también el conocido como «queísmo», al cual igualmente ya me referí, que consiste en lo contrario, en suprimir la preposición «de» delante de «que» cuando sí debe ir.

Es frecuente también que se use impropiamente la preposición «a» después del adverbio «motivado»: «Mató a su esposa motivado a los celos»; «El precio ha subido motivado a la escasez». Si se observa bien se verá que en estos casos la preposición que debe ir es «por», y no «a»: «Mató a su esposa motivado por los celos»; «El precio ha subido motivado por la escasez».

Se comete también el error de emplear la frase «con motivo a» o «por motivo a»: «Hay que tomar precauciones con motivo a la llegada de las lluvias»; «La profesora no vino por motivo a enfermedad». En esos casos debe decirse: «Hay que tomar precauciones con motivo de la llegada de las lluvias»; «La profesora no vino por motivo de enfermedad».

Es aconsejable en estas frases no emplear ni «motivado» ni «motivo», y preferir formas equivalentes: «Hay que tomar precauciones por la llegada de las lluvias»; «La profesora no vino por estar enferma». Así se evitan los errores, que en estos ejemplos se deben más que todo a confusión, por lo complejo del verbo «motivar» y sus derivados.Con la preposición «hasta» es frecuente el error de agregar la negación «no» cuando no debe ir: «No me iré hasta que no me paguen»; «La huelga no cesará hasta que no reenganchen a los despedidos». El sentido común indica que debe decirse «No me iré hasta que me paguen» y «La huelga no terminará hasta que reenganchen a los despedidos». El error es frecuente y de vieja data. Una vez un ilustre escritor, buen conocedor del idioma, me preguntó si la frase que aparece en el Metro de Caracas, «No pase la raya amarilla hasta que el tren se detenga», no está mal construida, pues debería ser «hasta que el tren no se detenga», como él lo había oído y leído toda su vida. Yo le respondí: «Si fuese como tú crees el tren te llevaría por delante».

Publicado 02/06/2011
Alexis Márquez Rodríguez
Últimas Noticias. Venezuela
Domingo, 22 de mayo del 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día

entorno no es lo mismo que en torno

La locución en torno, que significa ‘acerca de’, ‘alrededor de’, 'en relación con' o ‘aproximadamente’ y se escribe en dos palabras, no debe confundirse con el sustantivo entorno, que quiere decir 'ambiente', 'lo que rodea', y se escribe en una sola palabra.

Se trata de un error que se repite con cierta frecuencia, como en estas noticias referidas al brote infeccioso por Escherichia coli en Alemania: «La alarma alimentaria provocada por el brote de E. coli puede generar pérdidas de entorno a 300 millones de euros a las cooperativas valencianas de frutas de verano y verduras»; «Los productores achacan el parón en las ventas a la alarma generada entorno a los pepinos».

En ambos casos debería haberse empleado en torno, en dos palabras; en el primero, porque equivale a ‘aproximadamente’ («en torno a 300 millones» = «aproximadamente 300 millones»), y en el segundo, porque significa ‘alrededor de’ o ‘en relación con' («la alarma generada en torno a los pepinos» = «la alarma generada en relación con los pepinos»).

Se recuerda asimismo que la locución en torno puede ir acompañada de un posesivo: «Se colocaron en torno suyo».

quinta-feira, 2 de junho de 2011

FUNDEU RECOMIENDA...


Recomendación del día

rr en palabras compuestas

Para mantener el sonido fuerte de la erre entre dos vocales es preciso utilizar la doble erre (rr).

La erre representa dos sonidos diferentes: el que se pronuncia en tara, orilla o herir y el que suena en rata, arroyo o erre. Para representar este último sonido, cuando la erre va entre dos vocales se escribe duplicada (rr), como en perro, que suena de forma distinta que pero.

En las palabras compuestas, cuando el primer elemento termina con una vocal y el segundo empieza con erre, es preciso duplicar la erre para mantener su sonido: anti- + reumático no da antireumático, sino antirreumático (donde se pronuncia como perro).

Sin embargo, es frecuente encontrar formas incorrectas como: contrarevolucionario (por contrarrevolucionario), georadar (por georradar), pararayos (por pararrayos), georeferenciar (por georreferenciar), autoretrato (por autorretrato) o grecoromano (por grecorromano).

quarta-feira, 1 de junho de 2011

GUÍA PRÁCTICA DE ESCRITURA Y REDACCIÓN



En una época como la actual, en la que el correo electrónico y los mensajes SMS parecen favorecer la incorrección al escribir, el Instituto Cervantes lanza una Guía práctica de escritura y redacción para ayudar a evitar los errores que con frecuencia se cometen en este campo.

Preparada por Catalina Fuentes Rodríguez, este pequeño y útil manual es el cuarto de las «Guías prácticas» que lanza el Cervantes —antes vieron la luz las de la Gramática, Ortografía y el Español correcto—en colaboración con la editorial Espasa, y aúna el interés que hay en la calle por el idioma con el deber de esta institución de difundir por el mundo el español y la cultura en esta lengua.

La nueva guía fue presentada hoy en la sede del Cervantes, en un acto en el que Carmen Caffarel, directora del Instituto, destacó el interés de esta obra que ofrece al hispanohablante «un instrumento eficaz para conocer y hacer suyo el idioma».

La corrección a la hora de escribir «es necesaria, pero no se limita a la palabra, al sonido o al uso de un mecanismo gramatical, sino que se extiende a aspectos más globales: a la organización y estructuración de todo el material lingüístico, para que transmita con éxito nuestra intención comunicativa», afirma Caffarel en la introducción de la nueva guía.

El libro está destinado a un público muy amplio y contiene numerosos ejemplos y casos prácticos que contribuirán a resolver las dudas que se presentan al escribir.

Como dijo la autora, catedrática de Lengua española de la Universidad de Sevilla, «hay que saber qué se pretende al escribir un texto» y redactarlo en función del destinatario y de los objetivos que se quieran conseguir.

«La palabra escrita tiene un tremendo poder pero también puede ser una trampa mortal para quien escribe, porque revela nuestra cultura, nuestro dominio del lenguaje, nuestro origen social, nuestras intenciones y nuestra psicología», señaló Fuentes, quien, en sus clases, quiere convertir a sus alumnos en «neuróticos del lenguaje».

Se intenta escribir bien para conseguir el objetivo que cada uno se plantee, ya sea un texto administrativo o una declaración de amor; «para dar una buena imagen, para influir en el interlocutor y para expresarnos».

Dependiendo de cómo esté escrito un texto, su contenido puede resultar «muy agradable, insoportable o ininteligible», subrayó la autora de la guía, que en la última parte del libro analiza distintos tipos de textos, desde cartas de diferentes clases, instancias o actas hasta notas biográficas o anuncios publicitarios.

La inmediatez que ofrece el correo electrónico es una de las grandes ventajas de este nuevo sistema de comunicación, pero hay que procurar escribirlos de forma correcta y «no se deben olvidar las técnicas compositivas», afirmó Catalina Fuentes.

Cuando se redacta mal un correo, «estamos yendo no solo contra el idioma sino contra nosotros mismos. La impresión que transmite esa persona es la de que no domina la lengua», subrayó la autora.

Publicado 31/05/2011
Agencia Efe

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Recomendación del día


gobierno electrónico, mejor que e-government

Frente al anglicismo e-government, la manera correcta en español de referirse a la interacción entre un Gobierno y sus ciudadanos a través de Internet es gobierno electrónico.

Resulta común leer y escuchar en los medios la expresión inglesa e-government, que se refiere a la utilización de internet para entregar información y servicios gubernamentales a los ciudadanos, según define la Organización de las Naciones Unidas.

Así, en frases como: «Ocupa el tercer puesto en Asia en e-Government»; «La apuesta por el 'e-government' del candidato socialista va más allá», lo correcto hubiera sido: «Ocupa el tercer puesto en Asia en gobierno electrónico», «La apuesta por el 'gobierno electrónico' del candidato socialista va más allá».

Además, en este caso gobierno debe escribirse con minúscula, por referirse a la ‘acción de gobernar’ y no al ‘conjunto de personas que gobiernan un Estado’.

terça-feira, 31 de maio de 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...

Recomendación del día

punto de unión o nexo, no nexo de unión

Nexo de unión es una expresión redundante ya que el sustantivo nexo es equivalente a ‘unión’, ‘lazo’, ‘nudo’, y por lo tanto es una repetición innecesaria que, especialmente, debe evitarse en el lenguaje escrito.

Se ecomienda sustituirla por otras como punto de unión, punto de encuentro o, simplemente, nexo.

Así en frases como «Continúan las protestas y la ley electoral parece ser un importante nexo de unión de los que allí se reúnen», «La indignación es el nexo de unión de todas la personas que se están manifestando» lo adecuado hubiera sido: «Continúan las protestas y la ley electoral parece ser un importante punto de unión entre los que allí se reúnen», «La indignación es el nexo de todas la personas que se están manifestando».

segunda-feira, 30 de maio de 2011

EL ACTUAL IDIOMA ESPAÑOL




HABLAMOS MUY MAL EL ESPAÑOL, PERO LO ESCRIBIMOS MUCHO PEOR


• Emoticonos, signos, supresión de letras y muchos anglicismos: así escribimos.
• La evolución es buena y la modernización, inevitable, pero ¿es solo eso?

«Siempre se ha dicho que antes se hablaba mejor, pero es que ahora es verdad». Pancracio Celdrán, autor de numerosas obras acerca del lenguaje como Hablar bien no cuesta tanto (Temas de Hoy), señala el turbio momento por el que atraviesa la lengua. Las razones son para él muy claras: por una parte, el cambio en la nomenclatura y forma de explicación de la gramática tradicional propició que los niños de hoy no se enteren de nada; y, por otro, la urgencia de las nuevas tecnologías lleva a los jóvenes a un empleo incorrecto de la lengua.
¿Es entonces la culpa del móvil y el ordenador?... Pues en buena medida parece que sí. «Lleva a la abreviatura excesiva y al uso de letras no adecuadas y signos matemáticos para sustituir palabras y emoticonos para sustituir palabras como amor, pena, enfado... Esto va calando en el espíritu de la lengua». Donde más se resiente es, para este filólogo, en el ámbito del elogio: «Insultamos mucho más que elogiamos».
Puede que para algunos se trate de evolución, modernización o enriquecimiento, pero no todo vale en el jardín de las palabras. El periodista y filólogo Julio Somoano lleva a cabo un exhaustivo y ameno análisis de los errores más habituales y actuales de la lengua en su recién publicada obra Deslenguados (Temas de Hoy). «Facebookear o feisbuquear. Twitear o tuitear. E incluso retwitear o retuitear son verbos que han llegado para no marcharse... Solo nos queda saber si mantendrán su grafía original (...) o si acabarán de españolizarse: feisbuquear y tuitear».
'Gramati-móvil'
Un mundo sin tildes. Y sin haches y sin signos de interrogación y admiración al inicio y sin apenas vocales (solo las necesarias para que el mensaje se entienda). Menos palabras y peor escritas que en los telegramas; así son la mayoría de los mensajes que enviamos desde el móvil. Y además con emoticonos, que no es que estén mal o sean feos, es simplemente que impiden expresar nuestro estado de ánimo con palabras. Y esto va complicando la expresión del pensamiento y la emoción; así al menos nos lo avisa Celdrán. «Nos expresamos peor cuando queremos plantear el pensamiento. Es más difícil ahora, y eso se traduce en titubeos lingüísticos del hablante y palabras que no han sido bien asimiladas».
¿Sin uves? Pero con alguna w (ya que sustituye a «gu»), mucha b, y no pocas x: todo lo que suene 'por' es signo de multiplicar: dxtes (deportes). Y con mucha matemática. El signo + también se ha hecho fuerte en el lenguaje del móvil, y su contrario: +o- (más o menos), ade+ (además)... Y en cuestión de números, como dice Somoano en su Deslenguados, barra libre: «a1q (aunque), salu2 (saludos), b7s (besitos), 100pre (siempre), a10 (adiós)».
Cuestión de estética
Mejor vender un 'lifting'. Nos guste o no, la realidad es que el español está lleno, y cada vez más, de términos que vienen del inglés. Los anglicismos están casi por todas partes y en muchas ocasiones simplemente por cuestión de estética. Nos parece mejor que nos hagan un lifting a un estiramiento, aunque sea lo mismo, y ni hablar de las palabras fashion (a la moda), glamour (elegante), hobby (afición), target (público objetivo), staff (personal) o leggins (mallas).
¿Qué fue del cartel? Fue la muy asentada palabra póster la que eliminó de nuestro vocabulario al clásico cartel. Otra palabra que goza de buena salud y que proviene del anglicismo test es testar, así como la tan repetida, cuando de cremas se trata, testada. Nos encanta lo de «dermatológicamente testada». Y es que parece más importante, más técnico, que el sin embargo más español «probada». A esta suma Somoano muchas otras, como chequeo (reconocimiento), celebrities (famosos) o el tan recurridooutlet (fuera de temporada).
El éxito de lo pedante
Cuanto más largo, mejor. Este parece ser el lema de todos los amantes de las incorrectas palabras: aperturar (por abrir), permisibilidad (por permisividad), recepcionar (por recibir), sustantivizar (por sustantivar) o el temible reinicializar (por reiniciar). Parece claro que hay una suerte de corriente que nos lleva a alargarlo todoen busca de una elegancia que solamente esconde una búsqueda de lo pretencioso (¿por qué si no decimos influenciar en vez del más sencillo influir, si ambos significan exactamente lo mismo? Y es que, en contra del éxito de lo rimbombante, la elegancia siempre ha estado en el mismo difícil lugar: la sencillez. Solo que, igual que hablar bien, no es tan fácil.
¿'Clicar' o 'cliquear'?
Pues sintiéndolo mucho, y aunque se extiendan como si fueran correctos, de momento la Academia ni admite el verbo clicar ni su gemelo cliquear, aunque sí se ha colado entre sus páginas la palabra clic. Tampoco chatear ha corrido buena fortuna con la RAE, ya que el único significado que contempla es el mismo de siempre: «Beber chatos (vino)». La que, al igual que clic, sí encontramos en la biblia del español es píxel, pero los verbos que de ella se han derivado y extendido, pixelar (incluso el terrible pixelizar), siguen sin tener las puertas de la RAE muy abiertas.
Publicado 30/05/2011
Paula Arenas
www.20minutos.es (Madrid)
Viernes, 27 de mayo del 2011

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