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quinta-feira, 4 de julho de 2013
GUÍA EUROPEA DE LA INNOVACIÓN
por Manuel López Cachero, presidente de AENOR.
El primer estándar europeo de Gestión de la Innovación se ha aprobado recientemente y se publicó ayer por CEN (Comité Europeo de Normalización). Este documento, el CEN/TS 16555-1, indicará a organizaciones de todos los tamaños y sectores la forma adecuada de gestionar sus esfuerzos en innovación, de forma integrada con la gestión general de la organización. Así, supone una guía práctica para que las organizaciones puedan identificar y promover los factores desencadenantes de la innovación, desarrollar los procesos para su correcta gestión y evaluar y mejorar la eficiencia del Sistema de Gestión de la Innovación.
Desde hace más de cien años, la normalización viene demostrando su capacidad para aportar documentos que contienen el consenso del mercado respecto a la forma idónea de abordar un proceso, producto o servicio. Nos hallamos ante una herramienta decisiva para reducir la incertidumbre empresarial a la hora de apuntar a un nuevo mercado o actividad, aún más importante en estos tiempos en los que las empresas necesitan reforzar todos los ángulos competitivos de los que sean capaces. De la potencialidad de la normalización para dar respuesta a los nuevos retos de las organizaciones este nuevo estándar da cumplida prueba. El CEN/TS 16555-1, un hito en la I+D+i europea, ha contado para su desarrollo con una destacada participación española; de hecho, la Norma Española del Sistema de Gestión de la I+D+i (UNE 166002) ha sido la base, entre otros documentos, para elaborar el texto europeo. Otras normas españolas sobre el tema abordan cuestiones como proyectos de I+D+i, vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva o la transferencia de tecnología.
AENOR, la entidad legalmente responsable del desarrollo de la Normalización en España, propuso la elaboración del documento europeo. Asimismo, los expertos españoles desempeñan, entre otras responsabilidades, la presidencia del órgano de trabajo creado para desarrollar estándares sobre innovación, a través de Juan Manuel González, subdirector general del Instituto Andaluz de Tecnología (IAT), así como la secretaría, gestionada por AENOR. Del mismo modo, el español Álvaro Carrillo de Albornoz, director general del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH), tiene a su cargo la coordinación del grupo responsable de la elaboración del documento aprobado.
Sin embargo, la aportación de la normalización al impulso de la innovación no se limita a documentos específicos que indican las mejores formas de abordar aspectos concretos. De hecho, la normalización supone uno de los recursos más eficaces que existen para que la innovación se desarrolle y llegue al mercado de forma sencilla, rápida y eficaz. Se trata de la mejor forma de que los resultados sean conocidos y reconocidos, ya que un documento normativo se convierte en la referencia generalmente aceptada. Las normas son pasaportes que abren mercados. Además, las normas facilitan una base para la integración de tecnologías en sistemas y soluciones complejas, garantizando su compatibilidad e interoperabilidad. El que una tecnología se ajuste a lo establecido en una norma supone una garantía de primer nivel ante los consumidores. Hay organizaciones remisas a intervenir en la normalización por cuestiones de propiedad industrial. Sin embargo, la normalización es precisamente una forma óptima de obtener el máximo rendimiento de su tecnología. Las normas no especifican detalles concretos de diseño, porque se enfocan a funcionalidades; y en cada vez más sectores, la existencia de una norma pasa a significar que el mercado impone que para que una tecnología tenga éxito sea compatible con esa norma.
Nuestro país necesita de forma perentoria que cada vez más la innovación sea parte inherente de la gestión de las empresas. En la última edición del estudio impulsado por la Comisión Europea Unión por la Innovación España ocupa el puesto 16 entre los 27 países. Según otro estudio de la Comisión Europea, el 80% de las empresas alemanas reportaron actividades de innovación en el período estudiado. En España ese porcentaje era del 40%. La innovación es uno de los grandes retos que tenemos como país y la normalización está a disposición de todas las organizaciones con ambición de ser competitivas.
MAQUILA
¿Qué es Maquila?
Maquila es un sistema de producción mediante el cual empresas ubicadas dentro de algunos países pueden producir bienes y servicios para ser exportados.
La producción es realizada por encargo de una empresa del exterior (Matriz), en virtud de un contrato internacional y puede enviarse a cualquier país del mundo.
El término maquila para designar producción por cuenta ajena se introdujo al léxico económico por su sentido etimológico; proviene del árabe makila (medida de capacidad), que designa la proporción de grano harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda (AVANCSO 1994:2).
Diccionario de la Real Academia Española
maquila 1.
(Del ár. hisp. makíla, y este del ár. clás. makīlah, cosa medida).
1. f. Porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda.
2. f. Medida con que se maquila.
3. f. Medio celemín.
4. f. Hond. Medida de peso de cinco arrobas.
maquila 2.
1. f. El Salv., Guat., Hond., Méx. y Py Producción de manufacturas textiles para su exportación.
2. f. El Salv., Guat., Hond. Méx, y .Py Fábrica destinada a esta producción.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Maquila es un sistema de producción mediante el cual empresas ubicadas dentro de algunos países pueden producir bienes y servicios para ser exportados.
La producción es realizada por encargo de una empresa del exterior (Matriz), en virtud de un contrato internacional y puede enviarse a cualquier país del mundo.
El término maquila para designar producción por cuenta ajena se introdujo al léxico económico por su sentido etimológico; proviene del árabe makila (medida de capacidad), que designa la proporción de grano harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda (AVANCSO 1994:2).
Diccionario de la Real Academia Española
maquila 1.
(Del ár. hisp. makíla, y este del ár. clás. makīlah, cosa medida).
1. f. Porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda.
2. f. Medida con que se maquila.
3. f. Medio celemín.
4. f. Hond. Medida de peso de cinco arrobas.
maquila 2.
1. f. El Salv., Guat., Hond., Méx. y Py Producción de manufacturas textiles para su exportación.
2. f. El Salv., Guat., Hond. Méx, y .Py Fábrica destinada a esta producción.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
JOSÉ MUJICA
"Europa está vieja y cada día estará más vieja"
"Casi con un pie en el estribo sobre un avioncito" el mandatario dedicó su audición a hablar de la importancia de la inversión para el crecimiento económico y a reflexionar sobre "qué es el mundo y para dónde va".
El País - Uruguay
En su audición semanal en M24, el presidente José Mujica habló sobre la importancia de la inversión para el crecimiento económico y en ese sentido recalcó que es clave pensar qué países serán claves en los próximos años para pensar la política exterior uruguaya.
"La gente tiene que intentar tener una idea de las complejidades del mundo que va a venir y la inserción internacional del Uruguay. Es decir, las puertas que se puedan abrir para comerciar empiezan a adquirir otro rango y nos obligan a visiones políticas diversificadas, cautelosas pero a su vez audaces", señaló el mandatario "casi con el pie en el estribo sobre un avioncito".
Mujica añadió que "siendo un país pequeño en población, no en recursos, de América del Sur es obvio que nuestro país tiene una enorme dependencia del comercio mundial".
"En otros términos la inserción internacional que no es para saludarse decorosamente entre los señores presidentes o ministros sino la que es un elemento para comunicar culturas (y) para intercambio político que esencialmente (permita) viabilizar el comercio entre las naciones es un hecho fundamental. Muy fundamental para los que somos pequeños", remarcó.
Recurriendo al ejemplo de la crisis en Japón en 1990, Mujica dijo que "lo que da resultado en un lugar no necesariamente en otro, lo que da resultado en un momento puede no darlo en otro porque la conducta de la gente tiende a cambiar porque acumula experiencia".
Dijo también que "en materia de economía estamos ante un mundo de fotos, sin una película permanente".
Allí insistió en que, "el verdadero motor del crecimiento económico, que está unido en el caso de un pequeño país al desarrollo de su comercio internacional es la inversión" porque "el gran motor del crecimiento es la inversión".
"Cuando la inversión equivale más o menos al 20% del PBI de un país 3$ a 4% puede haber de crecimiento. Si es 30% anda en el 5% a 6% o 7% y si es 40%, a tasas chinas o asiáticas, se puede arrimar al 8% a 10%. Tiene variables según los países pero lo que está claro es que hay una relación muy directa entre nivel de crecimiento y nivel de inversión. es como para darle la razón a aquél dicho de nuestros abuelos: El ahorro es la base de la fortuna. Obviamente no es lo mismo pero para que haya ahorro es necesaria inversión", opinó el presidente.
Y añadió: "vaya lección de la historia para un Uruguay en el que estuvo 40 a 50 años sin crecer porque había un rango de inversión de 11%. Peleábamos con Haití el peor rango de inversión de América Latina".
A dónde va el mundo
Allí Mujica afirmó que "si el comercio internacional tiene enorme importancia para un país como el nuestro tenemos que hacernos la pregunta qué es el mundo y para dónde va". "Europa está vieja y cada día estará más vieja", dijo.
"En el 2006 los alemanes eran 81 millones, hoy son 80 millones. Están perdiendo 300 mil habitantes por año. Eso no es lo más grave. los estudios que ha hecho naciones unidas si no son pelotazos asustan porque dicen que en el 2050 el promedio de la edad de los alemanes va a andar entre 50 a 52 años y la esperanza de vida por 94 años. Es decir no solo que Europa, porque esto se extiende, está vieja sino que tiende a envejecer aceleradamente y esto tiende a reflejarse en los numeritos de la economía", aseveró.
Es por esto que, para Mujica, "allí no está el crecimiento del mundo". "¿Dónde está? En pocos años, Europa va a tener 90 millones de personas menos y que pasa en la otra punta, los BRIC, los grandes responsables del crecimiento de la economía mundial en la última década, tienen población que asusta y tienen territorio que asusta", sostuvo.
Y concluyó "Por el 2020 China va a tener un PBI como el de Estados Unidos y para el 2050 estará en condiciones de duplicarlo. La de la India será la segunda del mundo y Brasil la cuarta. Tercera Estados Unidos, México por encima de Alemania. Este es el mundo de nuestros nietos. Yo soy un veterano de 78 años, tenemos la obligación de mirar un poco lejos para orientar nuestra política y tener una idea de lo que tiende a pasar en el mundo (...) Los precios industriales se están viniendo al suelo. Al pisar la década del 90 se necesitaban aproximadamente 11 toneladas para una computadora de vanguardia y su equipamiento. Hoy se compra por una tonelada y media".
"Casi con un pie en el estribo sobre un avioncito" el mandatario dedicó su audición a hablar de la importancia de la inversión para el crecimiento económico y a reflexionar sobre "qué es el mundo y para dónde va".
El País - Uruguay
En su audición semanal en M24, el presidente José Mujica habló sobre la importancia de la inversión para el crecimiento económico y en ese sentido recalcó que es clave pensar qué países serán claves en los próximos años para pensar la política exterior uruguaya.
"La gente tiene que intentar tener una idea de las complejidades del mundo que va a venir y la inserción internacional del Uruguay. Es decir, las puertas que se puedan abrir para comerciar empiezan a adquirir otro rango y nos obligan a visiones políticas diversificadas, cautelosas pero a su vez audaces", señaló el mandatario "casi con el pie en el estribo sobre un avioncito".
Mujica añadió que "siendo un país pequeño en población, no en recursos, de América del Sur es obvio que nuestro país tiene una enorme dependencia del comercio mundial".
"En otros términos la inserción internacional que no es para saludarse decorosamente entre los señores presidentes o ministros sino la que es un elemento para comunicar culturas (y) para intercambio político que esencialmente (permita) viabilizar el comercio entre las naciones es un hecho fundamental. Muy fundamental para los que somos pequeños", remarcó.
Recurriendo al ejemplo de la crisis en Japón en 1990, Mujica dijo que "lo que da resultado en un lugar no necesariamente en otro, lo que da resultado en un momento puede no darlo en otro porque la conducta de la gente tiende a cambiar porque acumula experiencia".
Dijo también que "en materia de economía estamos ante un mundo de fotos, sin una película permanente".
Allí insistió en que, "el verdadero motor del crecimiento económico, que está unido en el caso de un pequeño país al desarrollo de su comercio internacional es la inversión" porque "el gran motor del crecimiento es la inversión".
"Cuando la inversión equivale más o menos al 20% del PBI de un país 3$ a 4% puede haber de crecimiento. Si es 30% anda en el 5% a 6% o 7% y si es 40%, a tasas chinas o asiáticas, se puede arrimar al 8% a 10%. Tiene variables según los países pero lo que está claro es que hay una relación muy directa entre nivel de crecimiento y nivel de inversión. es como para darle la razón a aquél dicho de nuestros abuelos: El ahorro es la base de la fortuna. Obviamente no es lo mismo pero para que haya ahorro es necesaria inversión", opinó el presidente.
Y añadió: "vaya lección de la historia para un Uruguay en el que estuvo 40 a 50 años sin crecer porque había un rango de inversión de 11%. Peleábamos con Haití el peor rango de inversión de América Latina".
A dónde va el mundo
Allí Mujica afirmó que "si el comercio internacional tiene enorme importancia para un país como el nuestro tenemos que hacernos la pregunta qué es el mundo y para dónde va". "Europa está vieja y cada día estará más vieja", dijo.
"En el 2006 los alemanes eran 81 millones, hoy son 80 millones. Están perdiendo 300 mil habitantes por año. Eso no es lo más grave. los estudios que ha hecho naciones unidas si no son pelotazos asustan porque dicen que en el 2050 el promedio de la edad de los alemanes va a andar entre 50 a 52 años y la esperanza de vida por 94 años. Es decir no solo que Europa, porque esto se extiende, está vieja sino que tiende a envejecer aceleradamente y esto tiende a reflejarse en los numeritos de la economía", aseveró.
Es por esto que, para Mujica, "allí no está el crecimiento del mundo". "¿Dónde está? En pocos años, Europa va a tener 90 millones de personas menos y que pasa en la otra punta, los BRIC, los grandes responsables del crecimiento de la economía mundial en la última década, tienen población que asusta y tienen territorio que asusta", sostuvo.
Y concluyó "Por el 2020 China va a tener un PBI como el de Estados Unidos y para el 2050 estará en condiciones de duplicarlo. La de la India será la segunda del mundo y Brasil la cuarta. Tercera Estados Unidos, México por encima de Alemania. Este es el mundo de nuestros nietos. Yo soy un veterano de 78 años, tenemos la obligación de mirar un poco lejos para orientar nuestra política y tener una idea de lo que tiende a pasar en el mundo (...) Los precios industriales se están viniendo al suelo. Al pisar la década del 90 se necesitaban aproximadamente 11 toneladas para una computadora de vanguardia y su equipamiento. Hoy se compra por una tonelada y media".
Normandía, pura propaganda
por ALFONSO BASALLO
Hollywood, las novelas y algunos historiadores han distorsionado la realidad, al exagerar la importancia del Día D. Lo que inclinó la balanza en contra de Hitler fue el rodillo soviético en el frente oriental.
Hollywood y una serie de autores de éxito como Cornelius Ryan (con El día más largo) o John Keegan (con Siete ejércitos en Normandía) han mitificado el famoso desembarco de los aliados hasta hacer creer que fue clave para acabar con la hegemonía de Hitler en Europa.
La realidad es muy otra. Normandía fue importante, pero no tanto. Fue la fachada, vistosa y espectacular -un despliegue de más de 150.000 soldados- pero no tan decisiva como nos han vendido durante décadas. Donde se inclinó la balanza en contra del Tercer Reich fue en el frente ruso, un escenario que no ha estado bajo los focos.
Y no hablamos sólo del cine y la novela. También historiadores de prestigio han incurrido en el error de magnificar hasta el exceso el papel jugado por los aliados en Normandía y minimizar la decisiva actuación de los soviéticos en el frente oriental. Es el tributo pagado ante la eficaz maquinaria propagandística de EEUU.
Es el caso del británico Anthony Beevor, historiador y ex militar, que escribió un magnífico y completísimo libro sobre la entrada de los soviéticos en la capital alemana: Berlín, la caída; pero que no fue capaz de apartarse del tópico en otra obra El día D, sobre el desembarco aliado en Francia.
Pero los hechos son los hechos. En Normandía e Italia, los aliados luchaban contra el 25% del Ejército del Reich; más del 70% restante trataba de contener el rodillo soviético en Rusia..
El famoso Muro del Atlántico no era tal, sino un rosario de posiciones dispersas, a medio hacer, mucho más débil que la famosa Línea Maginot.
Y quienes defendían Normandía no eran de la elite de la Wehrmacht, sino unidades poco entrenadas: muchas divisiones estaban formadas por los llamados soldados de "oreja y estómago", es decir heridos en el estómago y que habían perdido el tímpano.
Quien, andando el tiempo, llegó a ganar el Premio Nobel de Literatura, Heinrich Böll, era cabo de la Wehrmacht en Normandía y su testimonio es muy gráfico: "Resultaba triste ver caras de niño con uniforme gris".
Además en Francia había una clara desproporción de medios. En batallas como Goodwood, 200 carros panzer germanos se enfrentaron a 1000 sherman norteamericanos. Pero la gloria de la victoria se la llevaron los aliados y los estrategas que estaban al mando: El comandante supremo, Eisenhower; el jefe del 'ala' británica, Montgomery; o el responsable del Tercer Ejército norteamericano, George Patton.
Donde de verdad se decidía la suerte de la Guerra era a miles de kilómetros de distancia, en Bielorrusia donde quince días después del Día D, el Ejército Rojo lanzó la llamada Operación Bagration. La ofensiva (que toma el nombre de Bagration del general ruso que luchó contra Napoleón) supuso la destrucción del Grupo de Ejércitos Centro alemán y que el avance soviético llegara a Varsovia cinco semanas después.
Un total de 17 de las divisiones germanas fueron totalmente destruidas y más de 50 hechas pedazos. Fue la mayor derrota de las tropas hitlerianas durante la Guerra.
El historiador Carlos Caballero, experto en la Guerra en el frente oriental, se pregunta: "¿Hubiera sido posible la puntilla de los aliados avanzando desde Francia hacia Alemania, si previamente el Ejército Rojo no hubiera machacado a la Wehrmacht en Moscú, Stalingrado y en Kursk?".
Esta ultima batalla, librada el verano de 1943, representó una derrota histórica para los alemanes en suelo ruso, al no poder reemplazar los hombres y el material con la misma facilidad que los soviéticos. La Wehrmacht nunca recuperaría la iniciativa después de Kursk y el Ejército Rojo continuó su avance sin parar hacia Berlín. Las bajas alemanas fueron más de 56.000 muertos sin contar los heridos, perdiendo la mayoría de sus tanques y dejando al ejército nazi en una notable inferioridad frente al soviético.
Los papeles desclasificados del Kremlin, tras la caída de la URSS, corroboran la desigualdad germana entre Normandía y el frente del Este, tal como afirma, entre otros especialistas el norteamericano David Glanth. Y deja en evidencia a otros historiadores como Beevor que no han sido capaces de superar los tópicos sobre la importancia desmesurada de Normandía.
Hollywood, las novelas y algunos historiadores han distorsionado la realidad, al exagerar la importancia del Día D. Lo que inclinó la balanza en contra de Hitler fue el rodillo soviético en el frente oriental.
Hollywood y una serie de autores de éxito como Cornelius Ryan (con El día más largo) o John Keegan (con Siete ejércitos en Normandía) han mitificado el famoso desembarco de los aliados hasta hacer creer que fue clave para acabar con la hegemonía de Hitler en Europa.
La realidad es muy otra. Normandía fue importante, pero no tanto. Fue la fachada, vistosa y espectacular -un despliegue de más de 150.000 soldados- pero no tan decisiva como nos han vendido durante décadas. Donde se inclinó la balanza en contra del Tercer Reich fue en el frente ruso, un escenario que no ha estado bajo los focos.
Y no hablamos sólo del cine y la novela. También historiadores de prestigio han incurrido en el error de magnificar hasta el exceso el papel jugado por los aliados en Normandía y minimizar la decisiva actuación de los soviéticos en el frente oriental. Es el tributo pagado ante la eficaz maquinaria propagandística de EEUU.
Es el caso del británico Anthony Beevor, historiador y ex militar, que escribió un magnífico y completísimo libro sobre la entrada de los soviéticos en la capital alemana: Berlín, la caída; pero que no fue capaz de apartarse del tópico en otra obra El día D, sobre el desembarco aliado en Francia.
Pero los hechos son los hechos. En Normandía e Italia, los aliados luchaban contra el 25% del Ejército del Reich; más del 70% restante trataba de contener el rodillo soviético en Rusia..
El famoso Muro del Atlántico no era tal, sino un rosario de posiciones dispersas, a medio hacer, mucho más débil que la famosa Línea Maginot.
Y quienes defendían Normandía no eran de la elite de la Wehrmacht, sino unidades poco entrenadas: muchas divisiones estaban formadas por los llamados soldados de "oreja y estómago", es decir heridos en el estómago y que habían perdido el tímpano.
Quien, andando el tiempo, llegó a ganar el Premio Nobel de Literatura, Heinrich Böll, era cabo de la Wehrmacht en Normandía y su testimonio es muy gráfico: "Resultaba triste ver caras de niño con uniforme gris".
Además en Francia había una clara desproporción de medios. En batallas como Goodwood, 200 carros panzer germanos se enfrentaron a 1000 sherman norteamericanos. Pero la gloria de la victoria se la llevaron los aliados y los estrategas que estaban al mando: El comandante supremo, Eisenhower; el jefe del 'ala' británica, Montgomery; o el responsable del Tercer Ejército norteamericano, George Patton.
Donde de verdad se decidía la suerte de la Guerra era a miles de kilómetros de distancia, en Bielorrusia donde quince días después del Día D, el Ejército Rojo lanzó la llamada Operación Bagration. La ofensiva (que toma el nombre de Bagration del general ruso que luchó contra Napoleón) supuso la destrucción del Grupo de Ejércitos Centro alemán y que el avance soviético llegara a Varsovia cinco semanas después.
Un total de 17 de las divisiones germanas fueron totalmente destruidas y más de 50 hechas pedazos. Fue la mayor derrota de las tropas hitlerianas durante la Guerra.
El historiador Carlos Caballero, experto en la Guerra en el frente oriental, se pregunta: "¿Hubiera sido posible la puntilla de los aliados avanzando desde Francia hacia Alemania, si previamente el Ejército Rojo no hubiera machacado a la Wehrmacht en Moscú, Stalingrado y en Kursk?".
Esta ultima batalla, librada el verano de 1943, representó una derrota histórica para los alemanes en suelo ruso, al no poder reemplazar los hombres y el material con la misma facilidad que los soviéticos. La Wehrmacht nunca recuperaría la iniciativa después de Kursk y el Ejército Rojo continuó su avance sin parar hacia Berlín. Las bajas alemanas fueron más de 56.000 muertos sin contar los heridos, perdiendo la mayoría de sus tanques y dejando al ejército nazi en una notable inferioridad frente al soviético.
Los papeles desclasificados del Kremlin, tras la caída de la URSS, corroboran la desigualdad germana entre Normandía y el frente del Este, tal como afirma, entre otros especialistas el norteamericano David Glanth. Y deja en evidencia a otros historiadores como Beevor que no han sido capaces de superar los tópicos sobre la importancia desmesurada de Normandía.
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE
abdicar el trono o del trono, no abdicar al trono
El verbo abdicar, que significa ‘ceder un monarca la soberanía sobre su reino’, como transitivo se construye sin preposición (abdicar el trono), y cuando funciona como intransitivo le sigue un complemento introducido por de, no por a, (abdicar del trono) tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.
Además, cuando se menciona al nuevo monarca, el verbo va seguido de en o en favor de.
Sin embargo, con motivo de la decisión de Beatriz de Holanda de poner fin a su reinado, algunos medios de comunicación están escribiendo frases como «Beatriz de Holanda abdica a su trono», posiblemente por confusión con el verbo renunciar, que sí se construye con la preposición a.
En el ejemplo anterior, lo apropiado habría sido escribir «Beatriz de Holanda abdica su trono» o «de su trono».
Se recuerda asimismo que no es imprescindible precisar el complemento directo (el trono), de modo que es correcto escribir simplemente «Beatriz de Holanda abdica en su hijo Guillermo» o «Beatriz de Holanda abdica en favor de su hijo Guillermo».
El verbo abdicar, que significa ‘ceder un monarca la soberanía sobre su reino’, como transitivo se construye sin preposición (abdicar el trono), y cuando funciona como intransitivo le sigue un complemento introducido por de, no por a, (abdicar del trono) tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.
Además, cuando se menciona al nuevo monarca, el verbo va seguido de en o en favor de.
Sin embargo, con motivo de la decisión de Beatriz de Holanda de poner fin a su reinado, algunos medios de comunicación están escribiendo frases como «Beatriz de Holanda abdica a su trono», posiblemente por confusión con el verbo renunciar, que sí se construye con la preposición a.
En el ejemplo anterior, lo apropiado habría sido escribir «Beatriz de Holanda abdica su trono» o «de su trono».
Se recuerda asimismo que no es imprescindible precisar el complemento directo (el trono), de modo que es correcto escribir simplemente «Beatriz de Holanda abdica en su hijo Guillermo» o «Beatriz de Holanda abdica en favor de su hijo Guillermo».
La maldita democracia
La maldita democracia
PEDRO J. DE LA PEÑA en La Gaceta - España
La democracia es un sistema indeseable a causa de las personas que la representan.
En el mundo hay Democracias y democracias. Las grandes democracias como la de los Estados Unidos, que se establecieron a través de una Constitución, nunca cambiada y apenas enmendada por algunos nuevos títulos, representa la estabilidad máxima dentro del conjunto de las democracias occidentales. También han sido sólidas la democracia inglesa, cuyo origen está en la Carta Magna de Juan sin Tierra, y, a su manera, la moderna democracia francesa, nacida de la Revolución de 1789, y que va ya por su quinta reforma republicana, dejando aparcada la bandera blanca con la flor de lis de los Borbones.
Frente a estas democracias señeras e ilustres, que son el orgullo de sus países, nos hemos dado nosotros una democracia con una impresentable Ley Electoral, con una deficitaria relación entre políticos y ciudadanía, con un Senado obsoleto desde su mismísimo origen, y con una forma monárquica que se tambalea, bajo el empuje de otros proyectos republicanos que están de reojo esperando el momento oportuno para desembarazarse del rey con toda su familia por delante.
Lo peor de esta democracia, sin embargo, es el sentido de la irresponsabilidad colectiva que se hace patente de una manera abrumadora día tras día. Habla el ex presidente del Banco de España sobre la crisis bancaria y delega la responsabilidad de la crisis a las Cajas de Ahorro y a la mala gestión de los banqueros. Hablan los banqueros y los empresarios y acusan de esa misma mala gestión a los políticos y sindicalistas que los acompañaban. Hablan los sindicatos y la culpa es del mal gobierno. Habla el presidente del Gobierno y la culpa es de Europa y más exactamente de la implacable Angela Merkel. Y así, hable quien hable, no existe responsabilidad alguna ni por parte del Ejecutivo, ni de la oposición, ni de los banqueros, ni de los sindicatos, ni de NADIE.
Nadie es el nombre que se dio a sí mismo Ulises, encerrado en la gruta de Polifemo, tras haber cegado el único ojo del monstruo. Cuando Ulises consiguió huir, Polifemo lanzaba gritos desesperados buscando a “Nadie” por lo que, quienes le oían, lo suponían un loco en lugar de una persona engañada por quien tan hábilmente le había mentido.
Lo de esta maldita democracia también es culpa de Nadie. Tras casi cuarenta años desde su aparición no hemos visto responsabilizarse a persona alguna de todos los fracasos que nos han llevado del bienestar a la ruina, de la confianza al descrédito, de la supuesta buena voluntad al cinismo, de la Seguridad Social a la cuerda floja, y del futuro a un salto hacia el pasado miserable como no se había visto nunca en la reciente historia de España desde la posguerra.
Esta democracia que fue aceptada incluso por las Cortes franquistas en un gesto de patriotismo que les honra, es apoyada ahora por menos del 30% de los españoles en las encuestas y, como el precio de los pisos, sigue bajando hasta que tengamos que regalarla.
Que conste que cuando decimos la maldita democracia no estamos atacando un sistema político que tantas veces, entre todos los existentes, ha demostrado ser el menos perjudicial y dañino de todos los que se conocen. Pero una democracia como la nuestra sí merece ser considerada maldita y maldecida ante los infinitos abusos del poder, que van desde la cafetería del Congreso de los Diputados hasta convertir a los ciudadanos en estafermos a los que se golpea constantemente obligándoles a dar vueltas sobre sí mismos, en busca de ese cinturón que en otro tiempo tenían y que ya se les ha caído al suelo de tan escuálidos como han quedado tras los recortes y los insultos a su inteligencia.
El riesgo de esta situación es que, efectivamente, los ciudadanos consideren que la democracia es un sistema no sólo imperfecto, sino decididamente indeseable a causa de las personas que la representan.
Sin un análisis profundo por parte de nuestros gobernantes, sin una revisión de sus errores y sin un cambio de tendencias en sus actitudes de “ordeno y mando”, la democracia será irrespirable, se convertirá en una soga al cuello de la ciudadanía como si se tratara de una cuerda de presos y acabará por ser considerada la más indigna y despreciable mentira que les contó el cuento de la lechera, para transformarse después en el personaje de Cruella de Ville. No se quejen después, que llegan tarde las rebajas.
No puede gustarnos una democracia cuya deuda pública es ya del 88% de nuestro PIB mientras suben los impuestos. Muchos pensamos que es engañosa y estafadora, y que sólo pretende embobar con su sonoro prestigio a los pocos que aún creen en los trileros que la defienden. Pero entendámonos, si no nos gusta esta “maldita democracia” es sencillamente por anti-democrática.
*Pedro J. de la Peña es escritor y profesor titular de la Universidad de Valencia.
EL LENGUAJE EN EL TIEMPO
Menos tildes
Por: FERNANDO ÁVILA |
Nuevas normas quitaron tildes de varios monosílabos. Tenga claro cuáles no llevan.
Pregunta: Usted ha hablado de las tildes que ya no se marcan. Recuerdo la de la conjunción o entre cifras, 3 o 4, la de los pronombres este, ese, aquel y la del adverbio solo. ¿Hay más tildes que se hayan quitado?, Graciela Cerón Pérez, Manizales.
Respuesta: Las nuevas normas de prosodia y ortografía, 1952, quitaron las tildes de monosílabos como fe, fue, dio, vio y las de palabras con el grupo ui en la penúltima sílaba, como construido, destruida, incluidos, fluidas. A estas últimas se les marcaba tilde en la i (influídos, imbuídas, jesuíta…) “para disolver el diptongo”. A partir de ese año se alinearon con las demás voces graves terminadas en vocal o en s, que van sin tilde.
El mismo texto exigía mantener la tilde del verbo al que se le agregara pronombre enclítico (me, te, se, nos, lo, la, le, los, las, les). Así, había que escribir pasáme, dispónte, déle, decíme, porque su primer elemento llevaba tilde, pasá, dispón, dé, decí. Esa norma no la aplicaban ni los escritores argentinos, cuyos personajes usaban el voseo (decí, pensá, subí), y en la Ortografía de la lengua española de 1999 ni se menciona. La norma existió, pero prácticamente nadie la puso en práctica.
Más adelante se eliminaron las tildes de otros monosílabos como guio, lio, rio, pretéritos de tercera persona parecidos a vio, dio, como en “ella los guio ayer, los lio con tanto problema y luego se rio”, distinto de “yo los guío hoy, los meto en un lío y ni me río”, con verbos en presente de primera persona y el sustantivo lío (‘problema’), que son hiatos.
También se eliminaron las tildes de guion, Sion, truhan, por ser monosílabos.
Por otra parte, hay palabras que no deben llevar tilde, pero equivocadamente se les marca. Pasa con graves terminadas en n como orden, joven, margen, quizá por inercia de las tildes de los plurales, que corresponden a su carácter de esdrújulas, órdenes, jóvenes, márgenes, y con agudas terminadas en z, como feliz, Ortiz, Beatriz.
Fernando Ávila
Delegado para Colombia de la Fundación del Español Urgente, Fundéu BBVA
Por: FERNANDO ÁVILA |
Nuevas normas quitaron tildes de varios monosílabos. Tenga claro cuáles no llevan.
Pregunta: Usted ha hablado de las tildes que ya no se marcan. Recuerdo la de la conjunción o entre cifras, 3 o 4, la de los pronombres este, ese, aquel y la del adverbio solo. ¿Hay más tildes que se hayan quitado?, Graciela Cerón Pérez, Manizales.
Respuesta: Las nuevas normas de prosodia y ortografía, 1952, quitaron las tildes de monosílabos como fe, fue, dio, vio y las de palabras con el grupo ui en la penúltima sílaba, como construido, destruida, incluidos, fluidas. A estas últimas se les marcaba tilde en la i (influídos, imbuídas, jesuíta…) “para disolver el diptongo”. A partir de ese año se alinearon con las demás voces graves terminadas en vocal o en s, que van sin tilde.
El mismo texto exigía mantener la tilde del verbo al que se le agregara pronombre enclítico (me, te, se, nos, lo, la, le, los, las, les). Así, había que escribir pasáme, dispónte, déle, decíme, porque su primer elemento llevaba tilde, pasá, dispón, dé, decí. Esa norma no la aplicaban ni los escritores argentinos, cuyos personajes usaban el voseo (decí, pensá, subí), y en la Ortografía de la lengua española de 1999 ni se menciona. La norma existió, pero prácticamente nadie la puso en práctica.
Más adelante se eliminaron las tildes de otros monosílabos como guio, lio, rio, pretéritos de tercera persona parecidos a vio, dio, como en “ella los guio ayer, los lio con tanto problema y luego se rio”, distinto de “yo los guío hoy, los meto en un lío y ni me río”, con verbos en presente de primera persona y el sustantivo lío (‘problema’), que son hiatos.
También se eliminaron las tildes de guion, Sion, truhan, por ser monosílabos.
Por otra parte, hay palabras que no deben llevar tilde, pero equivocadamente se les marca. Pasa con graves terminadas en n como orden, joven, margen, quizá por inercia de las tildes de los plurales, que corresponden a su carácter de esdrújulas, órdenes, jóvenes, márgenes, y con agudas terminadas en z, como feliz, Ortiz, Beatriz.
Fernando Ávila
Delegado para Colombia de la Fundación del Español Urgente, Fundéu BBVA
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