La palabra «lobistas» procede del vocablo inglés lobby, que significa ‘vestíbulo, salón de espera; grupo de presión’.
El Diccionario panhispánico de dudas recomienda que se empleen las construcciones «grupo de presión» o «grupo de cabildeo» para referirse a un colectivo de personas influyentes, que presiona en organizaciones de diferentes ámbitos en favor de determinados intereses.
Asimismo indica «que el verbo inglés to lobby puede traducirse por ejercer presión o presionar, y también, como se hace en algunos países de América, por cabildear».
De esta manera, en español se sugiere también el uso del vocablo cabilderos (no lobistas) para aludir a las personas que componen estos grupos influyentes o de presión. Cabilderos equivale al inglés lobbyst.
¿Es sánduche o sándwich? En el Diccionario de la lengua española y en el Diccionario panhispánico de dudassolamente consta la voz sándwich. Su plural es sándwiches. Se escribe con letra normal o redonda.
No obstante, actualmente las dos grafías (sánduche y sándwich) son válidas y están registradas en el Diccionario de americanismos. Incluso en esta obra también figuran las formas sanduche, sánduich, sánguche y sángüiche para referirse al emparedado o pan que se combina con queso y diferentes embutidos.
Sándwich es de uso formal; sánduche y sus demás variantes son de empleo coloquial.
Etimología: Sándwich surgió del término inglés sandwich, que a su vez provino del nombre de John Montagu (1718- 1792), que fue el cuarto conde de Sandwich. Montagu para no abandonar las partidas de cartas se alimentaba con este tipo de bocadillo, que constituía en dos rebanadas de pan entre las que se ponía jamón, queso, huevo, vegetales u otros alimentos. (F)
FUENTES: Diccionario de la lengua española (2014), Diccionario de americanismos (2010) y Diccionario panhispánico de dudas (2005), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.
El evento será en Córdoba del 27 al 30 de marzo de 2019.
El jueves, presentación internacional.
El jueves que viene se presentará en el Museo Nacional de Arte Decorativo de la ciudad de Buenos Aires el Octavo Congreso Internacional de la Lengua Española, que se realizará en la ciudad de Córdoba del 27 al 30 de marzo de 2019. Ese evento moviliza a decenas de instituciones cordobesas y están en marcha o a punto de iniciarse numerosas obras en la ciudad de Córdoba para ese encuentro que reunirá a miles de intelectuales vinculados al idioma español.
La presentación internacional del evento está en manos de los ministerios de Turismo, de Educación, de Cultura y de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, que integran la organización.
El jueves estarán en el lanzamiento el director del Instituto Cervantes, Juan Manuel Bonet; el director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, Darío Villanueva; el presidente de la Academia Argentina de Letras, José Luis Moure y demás integrantes de las comisiones Científica y Organizadora del Congreso.
La expresión caras nuevas es preferible al anglicismo new faces, empleado en el mundo de la moda.
En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «Rostros habituales y new faces desfilan sobre la pasarela», «La italiana Greta Varlese, una new face de 16 años que acaba de iniciarse en la industria de la moda» o «Bet Callieri es una de las ‘new faces’ españolas con más proyección en el panorama internacional». Caras nuevas (o, con el adjetivo antepuesto, nuevas caras) o nuevos rostros son equivalentes directos y naturales en español de la expresión inglesa new faces.
Dado que el uso del anglicismo no aporta ningún matiz, en los ejemplos iniciales lo recomendable habría sido escribir «Rostros habituales y caras nuevas desfilan sobre la pasarela», «La italiana Greta Varlese, una nueva cara de 16 años que acaba de iniciarse en la industria de la moda» y «Bet Callieri es uno de los nuevos rostros españoles con más proyección en el panorama internacional».
Ver también moda: extranjerismos con equivalente en español y el especial Glosario de la moda.
Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort: claves para una buena redacción
Con motivo de la celebración del Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort, que se celebra estos días, se ofrecen las siguientes claves para una buena redacción:
1. Fráncfort, mejor que Frankfurt
El nombre en español de la ciudad donde tiene lugar este salón es Fráncfort, con tilde, mejor que Francfort o Frankfurt.
2. Las marcas, en mayúscula
La marca de los vehículos se escribe en mayúscula, aunque se aluda a un coche específico: «Nada de especial en el diseño de un Hyundai i20 o de un Kia Ceed». Además, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española, el plural es regular si acaba en vocal (los Ferraris) e invariable si acaba en consonante (los Fiat).
3. Start and stop, alternativas
Sistema de parada y arranque (automáticos)o sistema de arranque y parada (automáticos) son expresiones preferibles a sistema stop & start y sistema start & stop respectivamente. Así, en «Por primera vez en Peugeot, un sistema Stop & Start con alternador reversible se ha adaptado al funcionamiento de una caja de cambios automática», habría sido mejor escribir «… un sistema de parada y arranque automáticos con alternador…».
4. Renovado, mejor que facelift
Renovado o modelo renovadoson alternativas en español a facelift, de modo que, en lugar de «Un facelift de Sportage y un Optima híbrido mejorado completarán la feria», habría sido preferible escribir «Un Sportage renovado y…» o «Un modelo renovado de Sportage y…».
5. Downsizing es reducción de cilindrada
Reducción de cilindrada o menor cilindradason traducciones posibles en este contexto de downsizing, por lo que la frase«El contra del downsizinges que, a largo plazo, el motor puede durar menos» podría haberse escrito así: «El contra de reducir la cilindrada (de los motores) es que, a largo plazo, el motor puede durar menos».
6. Spoiler, anglicismo innecesario
Spoilertrasero es un anglicismo innecesario, sustituible en español por alerón trasero, definido en el Diccionario académico como ‘en un automóvil, especie de aleta que se coloca sobre la parte superior trasera de la carrocería, originalmente con fines aerodinámicos’.
7. Motores boxer
Un motor boxer es en español un motor de cilindros opuestos,de modo que una noticia como «El motor boxer y la transmisión son completamente nuevos» habría sido preferible escribirla así: «El motor de cilindros opuestos y la transmisión son completamente nuevos».
8. Prototipo, equivalente a concept
Prototipo es un equivalente adecuado del anglicismo innecesario concept. Así pues, en lugar de «Maserati ha presentado en el Salón de Ginebra el Alfieri un concept 2+2 para celebrar el centenario de la marca», lo apropiado habría sido escribir «Maserati ha presentado en el Salón de Ginebra el Alfieri un prototipo 2+2 para celebrar el centenario de la marca».
9. Modelo único, traducción de one-off
Un one-off equivale en español a un modelo único. Lo apropiado, por tanto, en vez de «El regalo de cumpleaños que se ha hecho la marca es esta unidad ‘one-off’, destinada a la colección», habría sido «El regalo de cumpleaños que se ha hecho la marca es este modelo único, destinado a la colección».
10. Led, plural ledes
El sustantivo ledse escribe en minúscula, pues así aparece recogido en la vigesimotercera edición del Diccionario académico. Su plural es regular: losledes.
11. Prefijos
Los prefijos, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española, se escriben unidos a la palabra a la que se incorporan: sobrealimentación por turbo, no sobre alimentación por turbo; cambio autosecuencial, nocambio auto secuencial, y llantas multirradio, con dos erres, no llantas multi radioni multiradio.
12. Motores
Motor diésel, con tilde en la primera e, pero motor de gasolina o propulsor de gasolina, no motor gasolinani propulsor gasolina. En algunas zonas de América se emplea la voz dísel, también válida según la Ortografía.
Tanto los signos de interrogación como los de exclamacióne Deben usarse por pareja.
Por:Fernando Ávila
El Tiempo - Colombia
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Un comercial de televisión que anuncia sopa de pasta instantánea repite la locución “¡Qué hambre!”, al tiempo que aparece escrito sobre la imagen el letrero “Que hambre!”, sin signo de exclamación de entrada y sin tilde en el primer término.
Lo primero, la ausencia del signo “¡” es frecuente en avisos publicitarios, por imitación del inglés, idioma en el que no existe ese signo, y en mensajes de wasap, debido a que muchos teléfonos inteligentes no incluyen en su sistema la tecla correspondiente.
La norma, sin embargo, es clara. Tanto los signos de interrogación, “¿Qué pasará mañana?”, como los de exclamación, “¡Qué hambre!”, deben usarse por pareja, escribiendo el de entrada y el de salida.
Los signos de entrada de interrogación (¿) y de exclamación (¡), lo mismo que la letra eñe (ñ), son exclusivos y característicos del idioma español, razón de más para marcarlos, no solo por la disciplina de acatar la norma, sino por el orgullo de utilizar esos signos distintivos y emblemáticos de nuestra lengua.
En cuanto al acento ortográfico de “Qué”, se trata de uno de los 24 casos de tilde diacrítica actualmente vigentes. Si el rotulador del comercial hubiera escrito el signo de exclamación de entrada, el computador le habría marcado automáticamente la tilde a la palabra “Qué”, y el aviso hubiera quedado perfecto. Algunos procesadores lo hacen incluso cuando no toca, como sucede al escribir “¡Que viva Colombia!” o “¡Que viva yo!”, en los que la palabra “que” no es pronombre tónico exclamativo, sino conjunción átona.
Para aclararlo, la palabra “que” tiene tres oficios principales: conjunción, sin tilde, “Dijo que estaba contento”, “Logra que todos lo sigan”; pronombre relativo, sin tilde, “Padre nuestro, que estás en los cielos...”, “Pregúntele a Rodríguez, que es el jefe”, y pronombre interrogativo o exclamativo, con tilde, “¿Qué pasó ayer?”, “¡Qué hambre tengo!”. Este último puede ir también en pregunta indirecta, “Todos se preguntan qué pasó ayer”, y en exclamación indirecta, “Ni se imagina qué hambre tengo”.
Sin necesidad de saber el carácter de la palabra (conjunción, pronombre relativo, pronombre interrogativo o exclamativo), lo que puede requerir cierto dominio de la ciencia gramatical, es sencillo para cualquier hablante establecer la pronunciación tónica (con acento) o átona (sin acento) de la palabra dentro de la frase, para determinar si lleva tilde o no. No se pronuncian igual el “que” de “Dijo que tenía hambre” o “Espera que vuelva” y el “qué” de “¿En qué lío se metió este hombre?” o “¡Qué hambre tan grande tiene!”. Por lo mismo, no se escriben igual.
Un ejemplo con los tres ques: “¡Qué bueno que haya venido él, que tiene tanto carisma!”.
FERNANDO ÁVILA Experto en redacción y creación literaria
La expresión capa de ozono, que alude a una zona de la atmósfera que filtra las radiaciones nocivas del Sol, se escribe íntegramente en minúscula.
Con motivo del trigésimo aniversario del Protocolo de Montreal, en los medios pueden verse frases como «Mediante el protocolo de Montreal, los países se comprometieron a eliminar el uso de sustancias que dañaban la Capa de Ozono» o «La destrucción de la capa de Ozono da una tregua y comienza a regenerarse».
Dado que se trata de la denominación descriptiva de una región de la atmósfera donde aumenta la concentración de ozono, no hay razón para escribirla con mayúscula, como tampoco se hace con las de otras como ionosfera o estratosfera.
Asimismo, ozono se escribe con minúscula inicial por tratarse de una sustancia química, igual que el agua, el amoniaco o el metano, de modo que en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido capa de ozono o, como denominación alternativa pero más técnica, ozonosfera.
Se recuerda finalmente que la expresión Protocolo de Montreal se escribe con iniciales mayúsculas y sin cursiva ni comillas.
Por todo ello, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Mediante el Protocolo de Montreal, los países se comprometieron a eliminar el uso de sustancias que dañaban la capa de ozono» y «La destrucción de la capa de ozono da una tregua y comienza a regenerarse».
Los siete casos en los cuales un error de puntuación u ortografía costaron millones a las empresas
Algunas faltas en apariencia leves hicieron que distintas empresas internacionales debieran recurrir a la justicia e incluso tuvieran perdidas millonarias
Una demanda de US$10 millones por una coma. Foto: Getty Images
Alitalia, Lockheed Martin y Oakhurst Dairy son algunas de las empresas que tuvieron que afrontar perdidas millonarias por errores de puntuación u ortografía en sus ofertas, contratos o leyes que regulaban su actividad.
1. La coma de los 10 millones
La empresa láctea estadounidense Oakhurst Dairy enfrenta una factura de horas extras por unos US$10 millones, después de que un grupo de conductores de camiones ganara una demanda en la justicia en marzo pasado y todo por un error de puntuación.
Un tribunal de apelación falló a favor de los conductores, diciendo que la falta de una coma en las leyes sobre horas extra del estado de Maine, en el noreste de Estados Unidos, hacía que las regulaciones sean demasiado ambiguas.
La falta de una coma en la legislación desató un conflicto judicial millonario. Foto: Getty Images
Un tribunal de distrito había fallado a favor de la empresa lechera en primera instancia. Pero el juez de apelaciones estadounidense David J Barron anuló eso. "Concluimos que el alcance de la exención en realidad no es tan claro en este sentido", escribió en su fallo judicial.
"Y porque, bajo la ley de Maine, las ambigüedades en las leyes de salarios y horas del estado deben ser interpretadas liberalmente para lograr su propósito remediador, adoptamos la lectura de los conductores", añadió.
BBC Mundo consultó a la empresa láctea para ver si presentaría una apelación al fallo, pero no obtuvo respuesta.
Sin embargo, si Oakhurst Dairy no saliera victorioso, no sería el primer negocio en perder millones por problemas de puntuación o errores de ortografía.
2. La coma mal puesta
El error en un decimal hizo que una empresa fabricante de aviones perdiera millones. Foto: Getty Images
Cuando Lockheed Martin, el gigante estadounidense de la industria aeroespacial y militar, firmó un acuerdo para construir un avión de transporte Hércules para una fuerza aérea que no fue revelada, sabía que la fabricación tardaría varios años.
Así, el contrato que elaboró en 1999 declaró que el precio de los aviones aumentaría con el tiempo, para contabilizar la inflación. Y desafortunadamente, la fórmula utilizada para calcular el precio de la aeronave tenía un error tipográfico: una coma estaba corrida un decimal.
Un alto ejecutivo de Lockheed dijo que "la coma le costó a Lockheed US$70 millones", según el diario británico The Independent.
Sin embargo, pese al tropezón financiero, la firma, en el año anterior, había reportado ganancias totales de alrededor de US$1.000 millones.
3. Un mal negocio
¿Una acción por 610.000 yenes o 610.000 acciones a un yen cada una?. Foto: Reuters
En diciembre de 2005, el desempeño en el mercado bursátil de la acción de una empresa japonesa se tornó caótico luego de que un corredor de bolsa cometiera un error tipográfico.
Las acciones de J-Com se desplomaron después de que un corredor de Mizuho Securities intentó vender 610.000 acciones a 1 yen cada una. El verdadero propósito era en realidad vender una acción por 610.000 yenes.
Una falla en la Bolsa de Valores de Tokio causó que la operación no pudiese ser revertida, lo que le costó a Mizuho unos 40.000 millones de yenes (US$333 millones en ese momento).
Claramente la bonificación del corredor no fue grande ese año.
4. La "s" que arruinó un negocio millonario
250 personas perdieran su empleo por un error con una "s". Foto: Getty Images
Funcionarios de Companies House, el registro oficial de negocios en Reino Unido, anularon una firma de ingeniería galés por un error ortográfico.
Todas las empresas que quieren operar en territorio británico deben estar inscriptas en esta oficina que depende del Departamento de Empresas, Energía y Estrategia Industrial (BEIS, por sus siglas en inglés). Y, de igual manera, si buscan terminar sus negocios, deben informar al organismo.
Entonces, en 2009, los registros dejaron constancia de que Taylor & Sons dejaba de funcionar. Pero en realidad el negocio que cerró sus puertas era Taylor & Son - con "Son" (hijo), en singular.
La compañía Taylor & Sons había sido fundada en 1875 y tras el error administrativo y ortográfico, sus 250 empleados perdieron sus trabajos.
El ex copropietario, Philip Davison-Sebry, reclamó 8,8 millones de libras esterlinas en daños por la confusión en ese momento.
En marzo pasado, la BBC pudo comprobar que la firma cerró un acuerdo confidencial con Companies House.
5. El billete de avión barato
¿Te perdiste la oferta?. Foto: Reuters
¿Te gustaría viajar en clase ejecutiva desde Toronto, Canadá, a Chipre por US$39?
Bueno, tuviste la oportunidad en 2006 luego de que la aerolínea italiana Alitalia publicara esa tarifa en lugar de los habituales US$3.900.
En el tiempo que tardó en corregir el error, unos 2.000 pasajeros se aprovecharon de la oferta. Y cuando la aerolínea intentó cancelar los pasajes, la reacción fue tan grande que la aerolínea decidió mantener su reputación y no cambió el precio como un gesto de buena voluntad.
El costo para Alitalia se estimó en US$7,7 millones.
6. La cerveza mal escrita
La falta de ortografía en una marca de cerveza que terminó en un doble negocio frustrado. Foto: Getty Images
En el mundo de los coleccionistas de cerveza, la Arctic Ale de Allsopp es una pieza codiciada. Y, cuando un coleccionista promocionó en 2007 la venta en eBay de una botella sin abrir de 155 de una de las cervezas más raras del planeta, esperaba una gran cantidad de ofertas abultadas.
Desafortunadamente fue publicada como "Allsop" con una sola "p" por lo que el aviso no obtuvo muchas visitas y recibió apenas dos ofertas, vendiendo la botella en solo US$308.
Dos meses después, ese mismo comprador puso a la venta la botella publicándola como "Allsopp", con las dos "p".
Recibió más de 150 ofertas y la vendió por más de US$500.000. O eso pensó él. Para su desgracia, más tarde surgió que la puja ganadora fue organizada por un bromista.
Entonces, el propietario aparentemente decidió mantener la botella en una caja de seguridad. ¿Habrá sido una venganza?
7. Cuando el francés salvó al inglés
La disputa por el alquiler de postes de energía se resolvió gracias a un contrato en francés. Foto: Getty Images
La compañía de comunicación canadiense Rogers Communications y la empresa telefónica de ese mismo país Bell Aliant lograron en 2007 resolver una disputa de dos años en un contrato, y todo por una coma.
El regulador federal de telecomunicaciones de Canadá favoreció a Rogers en el caso por el alquiler de postes de energía.
Bell Aliant le alquilaba los postes a Rogers y rescindió el contrato antes de que terminara el período de cinco años argumentando que una coma en la página 14 del acuerdo se lo permitía.
Citando las "reglas de puntuación", el regulador de telecomunicaciones de Canadá estableció que la coma permitía a Bell Aliant poner fin a su acuerdo de cinco años con Rogers en cualquier momento con aviso.
Rogers sostenía que los contratos de los postes duran cinco años y se renuevan automáticamente por otros cinco años, a menos que una de las partes cancele el acuerdo antes del comienzo de los últimos 12 meses, según explicó el diario The New York Times.
Mientras que una coma en la versión inglesa dio lugar a dos interpretaciones muy diferentes acerca de cuándo se podía terminar el acuerdo, Rogers argumentó con éxito que la versión francesa del contrato era clara y apoyaba su posición.
Igualmente, a pesar de conseguir una victoria, Rogers terminó perdiendo dinero. Esto se debe a que la Comisión de Radio y Televisión de Canadá resolvió que no tenía jurisdicción sobre los postes de energía y no podía ayudar a Rogers con los US$700.000 adicionales que tenía que pagar por el alquiler.