Se você procura um serviço de tradução português-espanhol profissional e de máxima qualidade, podemos ajudar-lhe...

quarta-feira, 19 de junho de 2013

LENGUAJE

Más neandertales de lo que creemos
A. CALLE
Investigaciones recientes muestran que las similitudes entre el hombre moderno y el neandertal son mayores de las que podíamos suponer.
Que fueron seres tarados de nuestra propia especie, nuestros padres, nuestros parientes... muchas son las teorías que se han manejado sobre los neandertales, aquellos antepasados del hombre que habitaron Europa y Oriente Próximo hace unos 30.000 años. También se han talado millones de árboles para tratar de explicar por qué desaparecieron: ¿eran más débiles que el Hombre de Cromagnon que le sucedió? Algunas hipótesis apuntan a lo contrario. No sólo compartíamos muchos rasgos comunes, en algunos casos los neandertales nos superaban. Un reciente estudio publicado en la revista Plos One muestra que sufrieron tumores en los huesos como los que padecemos en la actualidad. El descubrimiento está basado en el hallazgo en Croacia de una costilla de neandertal que conservaba evidencias de la displasia fibrosa más antigua hasta la fecha, una tumoración benigna que a veces se acompaña de deformaciones en los huesos. Un grupo internacional de investigadores, liderado por David Frayer de la Universidad de Kansas (EE UU), ha observado el caso más antiguo de un tumor óseo encontrado en las costillas de un espécimen de neandertal en Croacia.
El estudio, revela que al menos un neandertal sufrió un cáncer que es común en los seres humanos actuales: la displasia fibrosa, un trastorno de causa desconocida, poco común y benigno, caracterizado por una proliferación tumoral de tejido fibroóseo.
Este descubrimiento, datado en torno a hace 120.000 años, posee más de 100.000 años de diferencia con las evidencias previas que se tenían de estas patologías, que las situaban, por primera vez, hace aproximadamente de 1.000 a 4.000 años.
Los autores destacan que la costilla cancerosa, recuperada en la famosa excavación arqueológica de la ciudad croata de Krapina, es una muestra incompleta, por lo que no pudieron definir los efectos en la salud que dicho tumor podría haber tenido sobre este individuo.
Aunque la displasia fibrosa en los seres humanos actuales es más frecuente que otros tumores óseos, Frayer explica que la evidencia de cáncer es muy poco frecuente en el registro fósil humano. “Este caso demuestra que los neandertales, que vivían en un medio ambiente no contaminado, fueron susceptibles al mismo tipo de cáncer que los humanos”.
Por su parte, Janet Monge, paleoantropólogo del Museo Penn de Pensilvania (EE UU) y primera autora del trabajo, apunta que “este tumor puede proporcionar otro vínculo entre los neandertales y las poblaciones modernas. Parte de nuestra ascendencia proviene de los neandertales, nuestros huesos y dientes crecen de la misma forma y compartimos las mismas enfermedades”.
Los expertos señalan que los neandertales vivían probablemente la mitad que los humanos modernos en los países desarrollados y estaban expuestos a diferentes factores ambientales.
“Teniendo en cuenta estos factores, los casos de cáncer son raros en las poblaciones humanas prehistóricas”, afirma Frayer. “Por eso, la identificación de una costilla de neandertal de más de 120.000 años de antigüedad con un tumor óseo es sorprendente, y proporciona información detallada sobre la asociación de los seres humanos con la enfermedad neoplásica”.
Lenguaje
Pero esta enfermedad no fue la causa de su desaparición. Una hipótesis establece que el lenguaje, esa capacidad propia de los hombres, era la gran carencia de los neandertales. La ausencia de un sistema de comunicación tan complejo como el nuestro habría limitado sus estructuras sociales y su capacidad para transmitir información. Sin embargo, el paleontólogo Ignacio Martínez indica que “los neandertales tenían el hardware necesario para hablar, aunque no sabemos nada del software, la mente, porque no fosiliza”. El estudio liderado por Martínez, realizado por el mismo equipo de Atapuerca, también indica que ese órgano era muy similar al nuestro y que sería igualmente sensible a las frecuencias del habla humana.
También se ha considerado la posibilidad de que fuera el clima y la diferente capacidad de adaptación de las dos especies a sus cambios la causa, al menos parcial, de la extinción de los neandertales. Pero también este factor pierde peso con un informe publicado en Nature. El equipo internacional que lo ha realizó, con participación de la española Isabel Cacho (Universidad de Barcelona), afirma que la extinción de los neandertales no coincide con ningún episodio climático extremo, por lo que “la variabilidad climática debió jugar únicamente un papel secundario en dicha extinción”.
Una investigación que publica la revista Proceedings, de la Academia Nacional de las Ciencias de EE UU, ha comparado la composición de los huesos de cinco individuos de raza neandertal con los de otros cinco individuos de raza anatómicamente moderna.
Según el estudio mientras que los neandertal, que habían hecho su aparición en Europa hace unos 200.000 años, mantuvieron hasta su práctica desaparición una dieta a base de grandes mamíferos, los hombres anatómicamente modernos incluyeron entre sus alimentos peces y algunos tipos de aves. Según Michael Richards, especialista británico en dieta antropológica, la alimentación pudo ser uno de los factores determinantes para que los hombres modernos se impusieran a los neandertal en Europa.
Otra creencia que la ciencia ha desmentido es que el uso cotidiano del fuego comenzó en Europa hace unos 40.000 años, con la aparición del hombre moderno. El empleo regular de fuego para la preparación de comida y la fabricación de instrumentos de trabajo surgió en Europa hace 400 mil años durante el período del hombre neandertal, que manejaba el fuego más hábilmente que lo que hasta ahora se creía, según un artículo que también fue publicado en la revista Proceedings.
Clonación
El interés por los neandertales es tan grande que incluso se ha llegado a pensar en la posibilidad de clonarlo. Hace unas semanas, el profesor de genética de la Facultad de Medicina de Harvard, George Church, ha asegurado que es capaz de clonar a un neandertal con el ADN extraído de fósiles antiguos y que sólo necesita “una mujer aventurera” que esté dispuesta a alumbrarlo.
Church ha señalado, en una entrevista al diario alemán Der Spiegel, que el proceso “no sería legal en muchos países” debido al proceso de creación, pero ha defendido que este proyecto podría “proporcionar respuestas a la curación de enfermedades como el cáncer, el VIH” o podría “dar la clave para vivir 120 años”.
Se pueden clonar todo tipo de mamíferos, ¿por qué no se va a poder hacer con el hombre? Para el investigador, este proceso “es posible” actualmente porque tiene “ADN suficiente de huesos fósiles para reconstruir el ADN del neandertal”. El proceso sería introducir las partes del genoma del neandertal a las células madre humanas y clonar, de manera que se crearía un feto que podrían ser implantado en una mujer.
Estos comentarios del genetista han generado críticas de algunos de sus colegas, que creen que la donación de seres humanos es inaceptable. Es este sentido, Church ha comentado que “lejos de ser brutal y primitivo, los neandertales eran seres inteligentes”. “Se cree que es uno de los antepasados del hombre moderno y se extinguió hace 33.000 años”, ha explicado.
Así ha indicado que igual que se pueden “clonar todo tipo de mamíferos, por qué no se va a poder hacer con el hombre”. “Los neandertales podrían pensar de manera diferente que nosotros. Sabemos que tenían un mayor tamaño craneal. Incluso podría ser más inteligentes que nosotros”, ha apuntado.
Sin embargo, Carles Lalueza es investigador del Instituto de Biología Evolutiva y forma parte del proyecto Genoma Neandertal del Instituto Max Planck, indica que se trata de algo extremadamente difícil. “De entrada, el problema es el de la baja cobertura del genoma neandertal actual, que tiene muchos “agujeros”. Y eso puede llevar a errores. Con una sola secuencia disponible los resultados no son fiables, es necesario verificarlos. Lo que sí que sabemos es que hay miles de diferencias entre el genoma del Neandertal y el nuestro, y que en el futuro esas diferencias podrían aumentar. Sin embargo, este problema es solventable ya que, de hecho, dentro de apenas unos meses tendremos un genoma neandertal de mucha mayor calidad que el actual. Otro problema muy real es que tendríamos que averiguar qué hace que un neandertal sea un neandertal y no un humano moderno. Y para eso no basta con mirar a los genes”.

Nenhum comentário:

Se procura um serviço de máxima qualidade e profissionalidade, podemos ajudar-lhe