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segunda-feira, 14 de fevereiro de 2011

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día


El Cairo, no Cairo

En las noticias relacionadas con las revueltas que han provocado un cambio político en Egipto se han encontrado frases en las que se alude a la capital del país, El Cairo, sin su artículo correspondiente: «El asalto contra la oficina en Cairo no sirvió de nada»; «Siete equipos de Al Yasira trabajan en Cairo además de los reporteros que se encuentran repartidos por el resto del país».

Sin embargo, tal como indica la Ortografía de la lengua española, en algunos nombres propios que designan países o ciudades el artículo forma parte del topónimo; por tanto no debe omitirse y, además, se escribirá con mayúscula inicial; así, al igual que no se dice Salvador sino El Salvador o Habana sino La Habana; tampoco se utilizará Cairo en lugar de El Cairo.

Por tanto, en los ejemplos citados hubiera sido preferible escribir: «El asalto contra la oficina en El Cairo no sirvió de nada» y «Siete equipos de Al Yasira trabajan en El Cairo además de los reporteros que se encuentran repartidos por el resto del país».

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día

okupa, palabra correcta en español


En algunos países como España, la Argentina y Chile okupa es la 'persona que se instala en una vivienda deshabitada sin consentimiento del propietario', término que surgió escrito de esta manera entre los mismos jóvenes que seguían este modo de vida.

Así, podemos leer noticias como «El conseller declara el fin de la impunidad de los okupas» o «Los desalojos de okupas avivan los pelotazos urbanísticos», en los que esta palabra se escribe con k y en redonda.

Por esta razón, y debido a que el uso de okupa y de términos derivados -como okupar, okupación...- está muy asentado en los países mencionados más arriba, no es necesario escribirlos en cursiva o entre comillas, y así lo explica la nueva Ortografía de la Real Academia Española.

Fundéu BBVA

LA NUEVA GRAMATICA ESPAÑOLA


Refutando a la Real Academia
Javier Marias



Para LA NACION
Lunes 14 de febrero de 2011





El autor de esta nota es un prestigioso escritor español que, como miembro de la Real Academia, formula un duro cuestionamiento a las nuevas reglas ortográficas.
Delante que se trata de una institución a la que no sólo pertenezco desde hace pocos años, sino a la que respeto enormemente y tengo agradecimiento. El trabajo llevado a cabo en esta Ortografía es serio y responsable y admirable en muchos sentidos, como no podía por menos de ser, pero algunas de sus decisiones me parecen discutibles o arbitrarias, o un retroceso respecto a la claridad de nuestra lengua. Tal vez esté mal que un miembro de la RAE objete públicamente a una obra que lleva su sello, pero como considero el corporativismo un gran mal demasiado extendido, creo que no debo abstenerme. Mil perdones.
Lo cierto es que, con las nuevas normas, hay palabras escritas que dejan dudas sobre su correspondiente dicción o -aún peor- intentan obligar al hablante a decirlas de determinada manera, para adecuarse a la ortografía, cuando ha de ser ésta, si acaso, la que deba adecuarse al habla. Si la RAE juzga una falta, a partir de ahora, escribir "guión", está forzándome a decir esa palabra como digo la segunda sílaba de "acción" o de "noción", y no conozco a nadie, ni español ni americano (hablo, claro está, de mi muy limitada experiencia personal), que diga "guion". Tampoco que pronuncie "truhán" como "Juan", que es lo que pretende la RAE al prohibir la tilde y aceptar sólo "truhan". De ser en verdad consecuente, esta institución tendría que quitarle también a ese vocablo la h intercalada (¿qué pinta ahí si, según ella, se dice "truan" y es un monosílabo?), lo mismo que a "ahumado", "ahuyentar" y tantos otros. O, ya puestos, y siguiendo al italiano y a García Márquez en desafortunada ocasión, ¿por qué no suprimir todas las haches de nuestra lengua? Los italianos escriben "ipotesi", "orrore", "eresia" y "abitare", el equivalente a "ipótesis", "orror", "erejía" y "abitar". Y dado que la Academia parece inclinada a facilitarles las cosas a los perezosos e ignorantes suprimiendo tildes, no veo por qué no habría de eliminar también las haches. (Dios lo prohíba, con su hache y su tilde.)
En cuanto a "guié" o "crié", si se me vetan las tildes y se me impone "guie" y "crie", se me está indicando que esas palabras las debo decir como digo "pie", y no es mi caso, y me temo que tampoco el de ustedes. Hagan la prueba, por favor. Tampoco digo "guió" y "crió" como digo "vio" o "dio", a lo que se me induce si la única manera correcta de escribirlas es ahora "guio" y "crio" (en la Ortografía de 1999 poner o no esas tildes era optativo, y no alcanzo a ver la necesidad de privar de esa libertad). En cuanto a "riáis" o "fiáis", si yo leo "riais" y "fiais", como ordena la RAE, me arriesgo a creer que he de pronunciar esas formas verbales igual que la segunda sílaba de "ibais", lo cual, francamente, no es así. Y si leo "hui" en vez de "huí", nada me advierte que no deba decir esa palabra exactamente igual que la interjección "huy" (tan frecuente en el fútbol) o que "sí" en francés, es decir, "oui", es decir, "ui". Si un número muy elevado de hablantes percibe todos estos vocablos como bisilábicos con hiato, y no como monosilábicos con diptongo, ¿a santo de qué impedirles la opcionalidad en la escritura? La RAE parece tenerle pánico a la posibilidad de elegir en cuestión de tildes (que es algo menor y que no afecta a la sacrosanta "unidad de la lengua"). Pero es que además es incongruente en eso, porque sí permite dicha opcionalidad en "periodo" y "período", "policiaco" y "policíaco", "austriaco" y "austríaco" (yo siempre las escribo sin tilde), lo mismo que en "alvéolo" y "alveolo", "evacúa" y "evacua" y otras más. ¿Por qué no permitir que cada hablante opte por "truhán" o "truhan", como aún puede hacerlo (por suerte) entre "solo" y "sólo", "este" y "éste", "aquel" y "aquél"? La posibilidad de seguirles poniendo tildes a estas palabras no es para mí irrelevante. ¿Cómo saber, si no, lo que se está diciendo en la frase "Estaré solo mañana"? Si se la escribe en un mail un hombre a su amante, la diferencia no es baladí: sin tilde significa que estará sin su mujer; con tilde que mañana será el único día en que estará en la ciudad. No es poca cosa, la verdad. Por menos ha habido homicidios.
Además hay algunas objeciones que quisiera hacer a las nuevas normas de la reciente Ortografía de la Real Academia Española y de las otras veintiuna, sobre todo americanas, que la han acordado por unanimidad.
a) Mayúsculas y minúsculas. En realidad no entiendo por qué tal cosa ha de ser regulada, ya que, a mi parecer, pertenece al ámbito estilístico personal de cada hablante -o, mejor dicho, de cada escribiente-. Habrá ateos que escriban siempre "dios" deliberadamente, y todo creyente optará por "Dios", por poner un ejemplo extremo. Según la RAE, supongo, habría que escribirlo en toda ocasión con minúscula, ya que ha decidido que todos los nombres que sean comunes ("rey", "papa", "golfo", "islas", etc.) han de ir así obligatoriamente aunque formen parte de lo que para muchos hablantes funciona como nombre propio. Así, "islas Malvinas", "papa Benedicto", "mar Mediterráneo" o "rey Juan Carlos". E, igualmente, al referirse a un rey concreto, omitiéndole el nombre, habría que escribir "el rey" y nunca "el Rey". Yo no pienso seguir esta norma, porque considero que algunos títulos y nombres geográficos funcionan como nombres propios y topónimos, o son sustitutivos de ellos. Cuando en España decimos "el Rey" -y dado que sólo hay uno en cada momento-, utilizamos esa expresión como equivalente de "Juan Carlos I", algo a lo que casi nadie recurre nunca. De la misma manera, "Islas Malvinas" funciona como un nombre propio en sí mismo, equivalente a "República Democrática Alemana", que era el oficial del territorio también conocido como Alemania Oriental o del Este. Según las últimas normas, deduzco que nos tocaría escribir "la república democrática alemana", con lo cual no sabríamos bien si se habla de un país o de qué. Si yo leo "el golfo de México", ignoro si se trata de una porción de mar o de un golferas mexicano -tal vez del golferas por antonomasia, ¿acaso Cantinflas?-. Y si leo "príncipe de Gales", dudo si se me habla del tejido así llamado o del heredero a la corona británica.
b) Zeta. La RAE ha decidido que el nombre de esa letra se escriba sólo con c, porque con ésta se representa ese sonido -en parte de España- antes de e y de i. Siempre me pareció tan adecuado que el nombre de cada letra incluyera la letra misma que durante largo tiempo creí que la x se escribía "equix", aunque todos digamos "equis" y así se escriba de hecho. Pero es que además el reciente Diccionario panhispánico de dudas, de la misma RAE, valida grafías como "zebra" (aunque la juzga en desuso), "zinc" o "eczema". Y, desde luego, no creo que se oponga a que sigamos escribiendo "Ezequiel" y "Zebulón". No veo, así pues, por qué "zeta" pasa a ser ahora una falta. No está mal que haya algunas excepciones o extravagancias ortográficas en las lenguas, y en español son tan pocas que no veo necesidad de suprimirlas.
c) Qatar. La RAE decide que este país y sus derivados -"qatarí"- se escriban con c. El origen de esa peculiar grafía -aceptada en casi todas las lenguas- está, al parecer, en la recomendación de arabistas, que distinguen dos clases diferentes de fonema k en árabe. Por eso, arguyen, se escribe "Kuwait" y se escribe "Qatar", pese a que nosotros percibamos el fonema en cuestión de una sola manera. La representación gráfica de las palabras -eso lo sabe cualquier poeta- tiene un poder evocativo y sugestivo que las nuevas normas desdeñan. Si yo leo "Qatar", en seguida se me sugiere un lugar exótico y lejano. Si leo "Catar", en cambio, lo primero que me viene a la imaginación es una cata de vinos. Pero es que además, para ser consecuente, la RAE tendría que condenar la ortografía "Al Qaeda" y proponer "Al Caeda" o quizá "Al Caida" o quién sabe si "Al Caída". Los internautas iban a tener graves problemas para encontrar información sobre esa organización terrorista, desconocida en el resto del mundo, y de la que lamentablemente hoy se habla a diario.
d) Ex. Decide la RAE que no se separe ese prefijo del vocablo que lo acompañe, y que se escriba "exmarido", etc. Sin embargo, y dado que en español hay numerosas palabras largas que empiezan por "ex" sin que esa combinación sea un prefijo, un estudiante primerizo de nuestro idioma puede verse en dificultades para saber si "exayuntamiento" es un vocablo en sí mismo o si "exacerbación" o "execración" se componen de dicho prefijo y de las inexistentes "acerbación" y "ecración".
e) Adaptaciones. Las grafías "mánayer" o "pirsin", que la RAE propone, son tan irreconocibles como lo fue "güisqui" en su día (fea y además mal transcrita, como si escribiéramos "güevos"). En cuanto a "sexi", es directamente una horterada, siento decirlo.
En la Academia hay quienes consideran que discutir y objetar a estas cosas es perderse en minucias. Puede ser. Pero habrá de concedérseme que también lo es, entonces, dictaminar sobre ellas y aplicarles nuevas normas. Si la Ortografía se ha molestado en mirarlas, no veo por qué no debamos hacerlo quienes estamos en desacuerdo con sus modificaciones.
Termino reiterando que mis modestas objeciones no me impiden reconocer el gran trabajo que, en su conjunto, supone la nueva Ortografía, obra admirable en muchos sentidos. Habría sido redonda si no hubiera querido enmendar lo que quizá ya estaba bien, desde su versión de 1999. Porque para mí nuestra lengua es ahora un poco menos elegante y menos clara.
© EL PAIS

sábado, 12 de fevereiro de 2011

AMOR


O Amor e o tempo


por Victoria Garcia


Era uma ilha onde moravam todos os sentimentos:
a Alegria, a Tristeza e muito mais, incluindo o Amor. Um dia, foram avisados os moradores que a ilha ia afundar.
Todos os sentimentos se apressaram à sair da ilha, entraram em seus barcos e se preparavam à zarpar, porém o Amor ficou, porque desejava permanecer um momento mais na ilha que tanto amava, antes que afundara.
Quando por fim estava quase se afogando, o Amor começou a pedir ajuda.
Nisso viu a Riqueza e o Amor diz:
- Riqueza..., me leva com você!
- Não posso, há muito ouro e prata em meu barco, não tenho lugar para você.
Então o Amor pediu ajuda à Vaidade, que também passava...
- Vaidade, por favor, me ajuda!
- Não te posso ajudar Amor, você está todo molhado e vai arruinar meu barco novo!
Então, o Amor pediu ajuda à tristeza:
- Tristeza, Me deixas ir com você?
- Meu Amor! Estou tão triste que prefiro ir sozinha...
Também passou a Alegria, mas ela estava tão alegre que nem ouviu ao amor chamar desesperado.
O Amor começou a chorar, aí foi quando uma voz o chamou:
- Vem Amor, eu te levo! Era um velinho.
Mas o Amor estava tão feliz que se esqueceu de perguntar-lhe seu nome.
Ao chegar em terra firme, o Amor perguntou à Sabedoria:
- Sabedoria, quem era o velinho que me trouxe aqui?
A Sabedoria respondeu:
- Era o Tempo.
- O Tempo, porém por que só o Tempo me quis trazer?
A Sabedoria respondeu:
- Porque só o tempo é capaz de ajudar e de entender a um grande amor.

LA 'P' DE LA RAE


CULTURA



Inés Fernández-Ordóñez:
«Lo que se aprende a hablar desde niño no puede ser incorrecto»

El domingo ingresa en la Real Academia Española para ocupar la P, vacante tras la muerte del poeta Ángel González. Es la más joven de los doctos

ANTONIO ASTORGA

Día 11/02/2011 -

EFE
Inés Fernández-Ordóñez lee el domingo su discurso en la RAE
—Primera mujer filóloga en la RAE.

—¡Quiero dejar alto el pabellón!

—No es «miembra», sino miembro.

—Está en la facultad de cualquier hablante crear femeninos analógicos, como miembra, y mientras no se generalicen en el uso colectivo y acreditado del lenguaje pues no serán normalmente recogidos por los diccionarios. No censuro el uso de miembra, pero tampoco creo que se deba imponer por decreto. El lenguaje no se regula por decreto, sino por el uso colectivo de la comunidad lingüística.

—Es usted la quinta mujer en la Docta Casa. ¿La Real Academia refleja la realidad de la sociedad española?

—Bueno, hay gente de todas las disciplinas: economistas, juristas, escritores... una pluralidad de distintas procedencias y disciplinas. Si se refiere a la cuestión de las mujeres...

—En efecto, ¿es machista la Real Academia Española?

—La Academia, ahora mismo yo soy optimista, está haciendo un esfuerzo por incorporar mujeres. Antes de mi ingreso leyó su discurso Soledad Puértolas... Hemos ingresado dos mujeres en cuestión de meses. Hay cinco mujeres de un total de 46 sillones académicos, lo que significa un porcentaje superior al 10 %. Si toma en cuenta cuántas mujeres hay en los Consejos de Administración de empresas, o rectoras, pues no creo que la Academia esté fuera de esas proporciones. Lo que pasa es que igual que es deseable que haya más mujeres en otros puestos de responsabilidad también es deseable que este número se incremente progresivamente.

—¿Cree usted que fue propuesta por ser mujer o por ser filóloga?

—Yo creo que por ser filóloga.

—Juventud y belleza ingresan el domingo con usted. ¿Le falta a la RAE?

—Muchas gracias. ¿Belleza? No solo es física, sino que una persona mayor también puede ser bella, y lo es intelectualmente. No tenemos por qué tener un paradigma de la belleza basado solamente en la juventud.

—Su voz juvenil y aguda la delata. El académico gasta vozarrón grave.

—Tengo una voz que me confunde con mis hijas. Una voz grave es mejor para dar clase, hablar en público...

—¿«Pesa» el Fernández-Ordoñez?

—Más que un peso, es un honor. Cuando yo era niña me pesaba un poco el apellido porque todo el mundo inmediatamente me relacionaba con mi tío Paco [Francisco Fernández-Ordóñez, ministro de Hacienda, Justicia, Exteriores], y yo quería permanecer anónima. Al fallecer mi tío, y luego mi padre [José Antonio Fernández-Ordóñez, inolvidable, ingeniero y presidente del Patronato del Museo del Prado], a los que tanto queremos, percibo como un honor y una suerte haber crecido en un ambiente intelectualmente tan activo, tan motivador.

—El domingo, en el atril de la Real Academia, antes de leer su discurso titulado «La lengua de Castilla y la formación del español», su primer pensamiento irá dirigido a su padre. ¿Qué legado le ha dejado?

—El ejemplo de la independencia y la valentía: ser valiente y defender lo que uno piensa; luchar con pasión por las ideas propias y por las convicciones. Y la disciplina del trabajo, el esfuerzo: esforzarse por las cosas

—Delibes confesaba que si el lenguaje era en él una virtud, no era mérito suyo, sino del pueblo: «Si yo escribo bien es porque vosotros habláis bien y os he escuchado». ¿Se habla mejor en el campo que en la urbe?

—Yo no lo creo. Uno utiliza el lenguaje en función de las necesidades comunicativas que tiene. En el campo hay realidades que no existen en la ciudad, y viceversa. Delibes trasladó a la lengua culta escrita palabras que tenían un uso más restringido.

—Usted dirige el Corpus Oral y Sonoro del Español Rural (COSER), que ha formado, junto a sus alumnos, desde 1990 hasta hoy (www.uam.es/coser). ¿En qué consiste?

—Son grabaciones realizadas a personas mayores del entorno rural. Tenemos más de mil horas grabadas en toda la zona central peninsular; solo nos queda Andalucía y Murcia. Intentamos estudiar cómo cambia la gramática de unas zonas a otras.

—Como gran dialectóloga, ¿diferenciamos correctamente entre leísmo, laísmo y loísmo o cometemos barbaridades en los medios?

—Como dialectóloga respeto todas las formas de hablar. ¿Corrección respecto de qué? Algo que uno ha aprendido a hablar desde niño no puede ser incorrecto. Es su propia variedad materna. Otra cosa es que esa forma de hablar no se corresponda con el estándar, pero en la medida en que uno sepa utilizar la lengua propia del estándar y al mismo tiempo su propio dialecto no veo por qué las dos cosas tienen que ser incompatibles.

—¿Qué opina de la Ortografía?

—Es una Ortografía razonada, lo cual es un avance importante. Es un trabajo ímprobo, inmenso; la Ortografía es lo que más toca a los hablantes. El francés tiene una ortografía totalmente desfasada de la pronunciación y ahí sigue porque las ortografías tienden a convertirse en fósiles que a la gente no le gusta cambiar.

—¿Y los cambios propuestos?

—Son todos razonables y mínimos.

—¿Usted los cumple a rajatabla?

—He aprendido a escribir sólo con acento, ahora procuro escribirlo sin tilde... pero cuando uno ha interiorizado una forma de ponerse los zapatos... Si a un niño le enseñas a atar el lazo de otra manera, lo consolidas.

—Su «jefe» en la Docta Casa, José Manuel Blecua, es también filólogo.

—Si mira en la sala de directores, casi todos han sido filólogos.

—¿Podríamos tener una directora de la Academia filóloga, y por qué no usted dentro de unos años?

—¿Y por qué no una escritora, o una historiadora...?

—¿Podría dirigir la Academia una mujer por vez primera?

—Sí, pero no necesariamente yo.

sexta-feira, 11 de fevereiro de 2011

NUESTRAS RAICES ARABES






El Islam tras el nombre de varias de nuestras ciudades.


Herencias de la España islámica



Hoy, cuando el mundo vive pendiente de los sucesos en los países árabes, es bueno recordar la gran herencia que estos pueblos han dejado sobre los hispanos.

Si bien el español y el portugués son las lenguas más habladas derivadas del latín, el idioma vivo que más ha influido en ambos ha sido el árabe.
El latín, que hoy carece de hablantes nativos, fue hablado en Iberia desde alrededor de 200 AC hasta 400 años DC.
Sin embargo, antes y después de la conquista romana, en esa península se asentaron varios pueblos de lenguas semitas emparentadas o afluentes del árabe.
Antes de Roma estuvieron fenicios y cartaginenses y después de 2 a 3 siglos de que los godos germánicos echaran a los romanos de Iberia, esta península pasó a conocer 8siglos de reinos árabes.

Los moros crearon la primera gran civilización nativa de España. Los cristianos que eran tolerados por el Islam se arabizaron haciendo que ellos hayan sido el único pueblo de lengua latina que haya escrito su idioma en alfabeto árabe y no latino
(y, además, con un 40% de sus palabras importadas del oriente).
Si bien la reconquista católica proscribió al árabe y extirpó a todos los musulmanes y judíos, el árabe ha impregnado al español y al portugués mucho más que otras lenguas nativas de Iberia (como celtas o vascos), que las que trajeron los germánicos, que las que se inter-relacionaron con ésta (como las de los incas, aztecas, africanos o asiáticos) o que el inglés (que hoy se escucha en gran parte de los colegios, películas y series de TV).
Es más, el castellano del sur de España se diferencia del norte, así como el portugués del gallego y el valenciano del catalán, en parte debido a que los dialectos meridionales mantuvieron una mayor influencia mora.
Hoy hay más de un millar de palabras claves del español que son de raíz árabe, las mismas que hablamos u oímos cientos de veces al día.
Colocaremos una selección de éstas empezando con palabras que nunca faltan en una conversación como ‘hasta’ o ‘he’,(aunque algunos creen que también deberían incluir a ‘usted’ o ’el’).
Cientos de vocablos castellanos que empiezan con ‘al’ (‘él’ o ‘la’ en árabe) comparten ese mismo origen,
Palabras de raíz árabe son lugares donde vivimos como ‘aldeas’ o ‘barrios’; de quienes han construidos nuestras viviendas (‘albañiles’) o varios de sus
utensilios de ‘adobe’ (‘alfareros’); de varias de las cosas o materiales que componen éstas como ‘alacena’, ‘alcantarilla’, ‘alfombra’, ‘azotea’, ‘azulejo’,
‘alambique’, ‘alcoba’, ‘almohada’, ‘alquitrán’, ‘adoquines’, ‘banca’, ‘baño’, ‘diván’, ‘laca’, ’latón’, ‘tabique’, ‘enchufes’o ‘zaguán’, o diversos implementos que usamos en ésta como ‘baldes’, ‘jarras’ o ‘tazas’.

Cuando todos los días‘almorzamos’ debemos recordar que ese vocablo, al igual que el del ‘aceite’ con el que se cocina y de otras cosas que comemos, son de raíz árabe: ‘aceituna’, ‘acelga’, ‘ajonjolí’, ‘albaricoque’, ‘albóndiga’, ‘alcahuete’, ‘alcachofa’, ‘alcaparra’, ‘alfajor’, ‘alfalfa’, ‘algarrobo’, ‘azafrán’, ‘bellota’, ‘espinaca’, ‘gazpacho’, ‘sandía’, ‘tamarindo’, ‘toronjil’ o ‘zanahoria’.
Lo mismo acontece con 3 acompañantes de numerosos platos: ‘arroz’, ‘fideos’ y ‘mazorca’. Este último producto mesoamericano que llegó a España después de que de allí habían sido expulsados los moros.
No obstante, se le bautizó con un vocablo de dicha raíz al igual que otras cosas típicas de las Américas como ‘guacamayo’, ‘cerbatana’o ‘calabaza’.

El Islam tras el nombre de varias de nuestras ciudades

En 2008 , el monseñor Vittorio Formenti, director del Anuario del Pontífice, admitió ante el diario oficial del Vaticano que por primera vez en la historia el Islam había superado a su fe en número de fieles.
Según él, todas las variantes musulmanas suman 1,300 millones de seguidores frente a los 1,130 millones de católicos (19.2% y 17.4% de la humanidad, respectivamente).
Ciertamente que si a su iglesia se le sumaban otras denominaciones cristianas, éstas llegaban a un tercio de la población mundial.
El allí admitió que la fortaleza de su credo es América Latina. El español y el portugués son las principales lenguas en las que Roma se esparció globalmente y hoy son habladas por la mitad de sus feligreses.
Mientras más de la mitad de los musulmanes viven en países que antes fueron colonias británicas, francesas, holandesas o rusas, hay muy pocos mahometanos dentro de los 600 a 700 millones de personas que viven en países de lengua ibérica.
Si usualmente el Islam fue tolerante ante los creyentes de la biblia y las potencias centro-europeas se llenaron de dependencias e inmigrantes musulmanes, Madrid y Lisboa crearon sus imperios proscribiendo al Corán.
Las monarquías española y portuguesa fueron quienes lograron mantener la superioridad del Papa no solo ante el Islam sino ante las disidencias cristianas. Por eso el Vaticano en 1494 en el tratado de Tordesillas dividió al mundo a conquistar entre esas dos realezas.
Estas se convirtieron en la punta de lanza de Roma contra la Meca precisamente porque fueron las únicas naciones occidentales que se forjaron contra la ocupación islámica (la cual duró 8 siglos) y que aún hoy no han podido librarse de tener las lenguas y toponimias de Europa más arabizadas.
Lisboa y Madrid llevan en su nombre la influencia del Medio Oriente. La primera fue llamada inicialmente Olissipo (derivada tal vez de
‘puerto seguro’ en fenicio) y luego cuando los moros la tomaron en el 719 la bautizaron como al-Lixbuna.
La segunda provendría de vocablos árabes o mozárabes que significan ‘cauce’ o ‘matriz’.
La principal obra literaria del idioma español es Don Quijote de La Mancha (la cual es una región de Castilla cuyo apelativo viene del árabe ‘la’a Ma-anxa’ o ‘sin agua’).
Del árabe ha salido la toponimia de numerosas ciudades y puntos geográficos de España, desde el peñón de Gibraltar, la puerta del mar Mediterráneo, hasta el mayor pico de Iberia (el Mulhacén, bautizado así por el antepenúltimo rey nazarí de Granada).
America Latina a pesar de ser la región del mundo con menos porcentaje de musulmanes, tiene muchas zonas cuyos nombres derivan del idioma del Corán.
Esto se puede ver hasta en las partes más interiores y alejadas del Atlántico.
Jaén la provincia amazónica que Ecuador se la disputó al Perú, viene del árabe ‘jayyan’ (cruce de caravanas).
El Guadalquivir (del árabe ‘gran río’) atraviesa Sevilla en España y también Tarija en Bolivia.
Esta última es el departamento fronterizo con Argentina del cual ha salido el presidente más electo de dicha nación (Paz Estenssoro), y cuyos pobladores, pese a su sangre quechua, se jactan de ser ‘andaluces’ (de ‘al-Andaluz’, el nombre árabe de España).
Guadalajara, la ciudad mexicana donde en 1991 se realizó la primera de las 20 cumbres iberoamericanas, en árabe significa ‘río de piedras" La principal plaza de Inglaterra y de la Comonwealth (la Trafalgar Squeare) tomó su nombre de un islote andaluz llamado ‘Taraf al-Ghar’ (el cabo de la cueva).

Herencias de la España islámica

Londres es la ciudad desde donde se difundió al mundo el idioma, la iglesia, la industria y la cultura ingleses.
Una paradoja es que en su mero centro hay dos monumentos que recuerdan a quien llegó a ser su principal enemigo cuando iniciaron su expansión: España.
La que homenajea a una hispana católica (Leonor de Castilla) es la cruz de Charing, la cual marcaba el inicio del sistema vial británico.
La que recuerda a la España musulmana es la ‘Trafalgar, ella es la plaza desde donde parten las vías hacia el parlamento, el palacio real, los barrios de comercios y de teatros, y la City financiera. Allí se originan todos los buses nocturnos, se desarrollan los principales festivales de cada comunidad de Londres y allí pasan o acaban todas las grandes demostraciones. Trafalgar viene del vocablo árabe ‘Taraf al-Ghar’(el cabo de la cueva).
Este es un islote andaluz donde el 21 de Octubre de 1805 los británicos se consolidaron como la mayor potencia naval en la batalla contra Francia y España.
Durante la primera mitad de sus 14 siglos de existencia el Islam ocupó Iberia y su herencia se ha visto reflejada en muchas de las costumbres,
instituciones y nombres de muchas partes del mundo luso-hispano.

Mostraremos algunos ejemplos.

En 1815 Rio de Janeiro se convirtió en la primera ciudad americana en liderar un imperio ultramarino. Este se llamó el Reino Unido de Portugal, Brasil
y Algarve. Esta última región del suroeste portugués significa ‘al oeste’ en árabe.

Córdoba,que fue la capital del Califato de Iberia, tendría un origen fenicio o semita en su nombre que podría ser ‘qorteba’ (molino de aceite) o ‘Qart-tuba’ (ciudad buena). En honor a ésta fueron bautizados 3 municipios y un departamento en Colombia, 5 ciudades en EEUU además de otras en Alaska, Filipinas y México, un distrito de Huancavelica (Perú) y la segunda ciudad de la república hispana (Argentina).
Granada el último bastión moro en Iberia, cuya toponimia puede provenir del árabe ‘gar-anat’ (colina de peregrinos), le ha dado su nombre
a pueblos selváticos de Yucatán (México) y de Chachapoyas (Perú), a un departamento de Nicaragua, a dos países del Caribe (Granada y San Vicente y las Granadinas) y a 3 municipios de Colombia (a la cual durante la época colonial se le conocía como ‘Nueva Granada’, la cual incluía a los actuales Ecuador, Venezuela, Panamá, Trinidad y Tobago y Guyana).
Cartagena que fuera el principal puerto de dicho virreinato, proviene de ‘Cartago’, la civilización semita norafricana que dominó el oeste español antes de Cristo y de los romanos.
Málaga, cuyo nombre derivaría de vocablos semitas como ‘sal’ o ‘reino’, ha dado su nombre a un municipio y una bahía de Colombia, y localidades en México, Cuba, Dominicana y Guatemala. En honor a Medina la segunda ciudad santa del Islam, hay 7 localidades o municipios españoles y una provincia colombiana.
Cádiz que en vocablos semitas significa ‘sitio amurallado’), fue la ciudad que lideró la resistencia española a la invasión francesa (1810-14)
y el centro de la constituyente que declaró dar igualdad a los hispanos del viejo y nuevo mundo, es el nombre de ciudades históricas en Filipinas y Venezuela.
Toledo una de las principales ciudades musulmanas y judías que tuvo España, dio su nombre a localidades en Argentina, Azores, Brasil, Colombia, EEUU, Filipinas y Uruguay, además de un apellido (como el del ex presidente peruano del 2001-2006
quien hoy podría ser re-electo).

Columnas hechas en Londres por Isaac Bigio, para Xornal Galicia , la corrección de pruebas está a cargo de Miguel Ponce desde Japón.
Edita Raúl Mancera. Mapas de la Wikipedia.



TRADUCCIÓN DE "SAUDADE"


SAUDADE

Es frecuente escuchar y leer en diferentes lugares y medios, en Brasil y en algunos otros países, que la “saudade” brasileña no es traducible a ningún otro idioma.
De tan repetido, para muchas personas, casi ha adquirido la condición de verdad.
La añoranza, la nostalgia, la morriña gallega, la melancolía, la pena, el vacio, la soledad, el recuerdo, la evocación,la rememoración, la tristeza, son sus sinónimos.
Añorar, del catalán enyorar, es “recordar con pena la ausencia, privación o pérdida de alguien o algo muy querido”.

1.-●Según Word Reference.com:
Saudade.
(Voz gallega) f. Soledad, nostalgia, añoranza:
cuando emigró sentía saudade de su ciudad natal.

2.-● Según la Real Academia Española
saudade.(Del portugués. saudade).
Soledad, nostalgia, añoranza.

3.-●En portugués según Aurelio

SAUDADE (Del Latín Solitate, “soledade, solidão”

Recuerdo nostálgico y, al mismo tiempo, suave, de personas o cosas distantes o extintas, acompañada del deseo de volver a verlas o poseerlas; nostalgia.(...)
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Como afirma un amigo mío;
“Las palabras nacen, crecen, se reproducen y no mueren: se van a vivir al diccionario, donde hay que consultarlas”.

LA RECOMENDACIÓN DIARIA

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